Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 1 de Septiembre de 2011 (caso Casación de la Corte Suprema de Justicia - Sala Primera de lo Civil, de 01 de septiembre de 2011)

Ponente:Harley J. Mitchell D.
Fecha de Resolución: 1 de Septiembre de 2011
Emisor:Primera de lo Civil
 
CONTENIDO

VISTOS:

Conoce la Sala del recurso de casación en el fondo propuesto por JOSÉ DEL CARMEN BARRIOS, mediante apoderado judicial, contra la sentencia de 14 de agosto de 2009, proferida por el Tribunal Superior del Cuarto Distrito Judicial, dentro del proceso de prescripción adquisitiva de dominio instaurado por el recurrente contra RUBÉN ANTONIO CEDEÑO y ERIC DE GRACIA GUTIÉRREZ.

La resolución venida en casación confirma la sentencia de 10 de marzo de 2006, mediante la cual se declara no probada la pretensión de prescripción adquisitiva de dominio incoada por el actor, y el Auto N°711 de 31 de julio de 2008, que levanta la inscripción provisional de la demanda sumaria de prescripción adquisitiva de dominio, ambas proferidas en primera instancia por el Juzgado Primero del Circuito Civil de la provincia de Los Santos. La decisión del tribunal ad-quem se fundamenta en que las pruebas de carácter testimonial y pericial allegadas al proceso no acreditan que la parte actora ha estado en posesión del bien inmueble que pretende usucapir durante el tiempo establecido en la ley ni que ha ejercido dicha posesión de forma pública, pacífica, ininterrumpida y con ánimo de dueño, conforme lo exige el Código Civil.

Se permite la Sala transcribir en lo medular la decisión impugnada:

"En la actuación que nos ocupa, el demandante no ha logrado acreditar con pruebas fehacientes, haber ejercido posesión sobre el inmueble que pretende adquirir por prescripción, puesto que los únicos testimonios que constan en autos, LUIS A. DOMÍNGUEZ (fs. 37) y RUBÉN ANTONIO CEDEÑO BARRIOS (fs. 38), no prueban que el hoy demandante haya poseído el bien objeto de litigio conforme los requerimientos exigidos por la ley.

Por otro lado, el informe pericial rendido por los peritos, LUIS ANTONIO UREÑA MUÑOZ, de la parte demandante y ARQUIMEDES VÁSQUEZ GONZÁLEZ, designado por el Tribunal, si bien es cierto que, en el punto cuarto de su informe, señalan que en entrevista con el colindante RUBÉN ANTONIO CEDEÑO, éste manifestó que el poseedor de la finca N°6945, por más de 25 años es el señor JOSÉ DEL CARMEN BARRIOS, tal dictamen no demuestra que la parte actora se encuentre en clara posesión del inmueble a prescribir, es decir, que lo tiene bajo su dominación y que esta posesión se hubiese dado de manera pública, pacífica, ininterrumpida y con ánimo de dueño." (fs. 264-265)

DECISIÓN DE LA SALA

El recurso se propone en el fondo y se invoca una sola causal, a saber, "infracción de normas sustantivas de derecho, por concepto de error de derecho en la apreciación de la prueba, que ha influido de manera sustancial en lo dispositivo de la resolución recurrida".

En los motivos que sirven de apoyo a la causal se alega la errónea valoración de los testimonios rendidos por LUIS DOMÍNGUEZ y RUBÉN ANTONIO CEDEÑO BARRIOS, así como del informe de los peritos LUIS UREÑA y ARQUIMEDES VÁSQUEZ, nombrados por la parte actora y el tribunal, respectivamente. El error en la valoración del tribunal ad-quem estriba en que no pondera que los testigos residen en fincas que colindan con la finca N°6945 que pretende prescribirse, además que son personas hábiles para declarar y concuerdan en sus declaraciones.

En lo que se refiere a la prueba pericial, demuestra ésta que el usucapiente ha poseído por 25 años la finca N°6945 y que ha realizado actos materiales de dominio como lo son la siembra de pastos, limpieza y cercado con alambre, por lo que resultan idóneas para acreditar junto a los testimonios señalados la posesión alegada en las condiciones requeridas por la ley para prescribir el dominio del bien inmueble en litigio, lo que no fue apreciado por el fallo recurrido.

Conviene reproducir los motivos del recurso:

PRIMERO: El Tribunal Superior de Justicia del Cuarto Distrito Judicial de Panamá concluyó erróneamente que las declaraciones de LUIS DOMÍNGUEZ (fs. 37) y RUBÉN ANTONIO CEDEÑO BARRIOS (fs. 38) no prueban que el señor JOSÉ DEL CARMEN BARRIOS haya poseído la finca N°6945, folio N°14, Tomo N°895 de la Sección de Propiedad de la provincia de Los Santos, por lo cual no se acreditó la posesión en el tiempo establecido en la Ley (fs. 264). Esta conclusión del ad-quem se da como consecuencia de la errónea valoración del testimonio de LUIS DOMÍNGUEZ (fs.37) y RUBÉN ANTONIO CEDEÑO BARRIOS, quien es colindante con la finca N°6945, testigos que deponen que nuestro mandante ha poseído la finca N°6945 desde hace varios años. Pese a que estos testimonios son concordantes en este hecho y los testigos son hábiles para declarar, se les dio un valor contrario a derecho, influyendo esta errada apreciación del ad-quem en lo dispositivo de la resolución recurrida al considerar que no se probó que nuestro representado ha tenido la posesión de la finca 6945.

SEGUNDO: El ad-quem en error in iudicando al valorar contrario a derecho el Informe Pericial suscrito por LUIS UREÑA y ARQUIMEDES VÁSQUEZ (fs. 43-44) al concluir que este dictamen no acredita que nuestro representado se encuentra en posesión pública, pacífica, ininterrumpida y con ánimo de dueño (fs. 265) de la finca 6945. Contrario a esta apreciación, dicho Informe Pericial demuestra que el tiempo que tiene JOSÉ DEL CARMEN BARRIOS de ocupar la finca es de 25 años y que ha realizado actos de dominio como lo son la siembra de pastos, la limpieza y el cercado con alambre, reflejados en el estado actual de la finca; sin embargo el ad-quem le negó valor probatorio, pese a que los peritos son consistentes en su opinión técnica y, por tanto, acreditan los actos materiales de posesión realizados por nuestro mandante sobre el lote de terreno, por lo que si se hubiera ponderado razonadamente esta prueba, se hubiese arribado a la conclusión que JOSÉ DEL CARMEN BARRIOS mantiene la posesión pacífica e ininterrumpida por más de 25 años, no obstante se le dio un valor contrario a derecho incidiendo esta errada valoración en lo dispositivo de la decisión del ad-quem." (fs. 274-275)

Infringe el tribunal ad-quem las disposiciones contenidas en los artículos 781, 917 y 980 del Código Judicial, así como en los artículos 415, 423, 606, 1668, 1678 y 1696 del Código Civil.

De lo que viene expuesto se sigue que la disconformidad de la censura con el fallo impugnado radica en el mérito probatorio que le otorga el Tribunal Superior a los testimonios de LUIS DOMÍNGUEZ y RUBÉN A. CEDEÑO, así como el informe pericial presentado por los peritos LUIS UREÑA y ARQUIMEDES VÁSQUEZ. El fallo recurrido expresa grosso modo que tales elementos de convicción no acreditan que la posesión de la finca N° 6945 que alega el actor JOSÉ DEL CARMEN BARRIOS cumple con los requerimientos legales para ganar por prescripción el dominio del referido inmueble.

La parte recurrente, sin embargo, expresa que los testimonios de DOMÍNGUEZ Y CEDEÑO resultan idóneos para acreditar su posesión, ya que son hábiles y concuerdan en declarar que ha sido él, JOSÉ DEL CARMEN BARRIOS, quien ha poseído durante varios años el inmueble objeto del proceso de prescripción adquisitiva de dominio. En tanto que, la prueba pericial demuestra que ha poseído por 25 años y que ha realizado actos materiales de dominio como son la siembra, limpieza y cercado.

Las declaraciones de los testigos LUIS ANTONIO DOMÍNGUEZ y RUBÉN ANTONIO CEDEÑO BARRIOS, aparecen a foja 37 y 38, respectivamente. En sus deposiciones se limitan los testigos a señalar, tal como expresa la propia censura, que JOSÉ DEL CARMEN BARRIOS ha poseído por varios años la finca en litigio. No precisan, sin embargo, los testigos cuál ha sido el término de posesión del bien inmueble ni las circunstancias en que se ha venido ejerciendo tal posesión, que constituyen presupuestos esenciales para prescribir un bien inmueble, de conformidad con los artículos 1696, 415 y 423 del Código Civil. Estos elementos fácticos son, como ha sido destacado ya por las sentencias de primera y segunda instancia, la posesión pública, pacífica, ininterrumpida y con ánimo de dueño del inmueble objeto de usucapión.

La prueba pericial visible de foja 42 a 44, por sí sola, tampoco aporta convicción en torno a los extremos fácticos que requieren demostrarse. Y es que, aun cuando en el informe pericial se señala que el término de la posesión alegada por el actor es de 25 años, dicha conclusión resulta escueta y falta del respaldo científico que requieren dichos dictámenes técnicos para ser tenidos en cuenta por el juzgador para fallar (artículo 980 del Código Judicial). Parece tratarse, más bien, de una conclusión basada, a juzgar por lo indicado en la respuesta de los peritos a la segunda pregunta del cuestionario, en la declaración de uno de los colindantes del terreno objeto de usucapión, a saber, RUBÉN CEDEÑO, quien ya había comparecido al proceso para rendir testimonio sobre los mismos hechos, manifestando en aquella oportunidad, como ya ha sido mencionado, que JOSÉ BARRIOS tenía varios años de ocupar la propiedad en litigio, pero sin precisar cuántos años. Sin embargo, en el peritaje se indica que según el colindante RUBÉN CEDEÑO, "el poseedor de la finca 6945 es el señor José del Carmen Barrios y por más de 25 años" (fs. 44).

Por en ende, se trata de un informe que no genera la convicción, al menos en lo pertinente al plazo de la posesión alegada, amén que se respalda en el dicho de un único testigo y que no existen en autos otros elementos de convicción que permitan corroborar o reforzar tal afirmación, por lo que mal podía el tribunal ad-quem en base a los elementos de convicción analizados acceder a la pretensión del actor.

A la parte que propone la demanda de prescripción adquisitiva de dominio corresponde demostrar que ha estado en posesión del inmueble que pretende ganar por prescripción, con ánimo de dueño y durante el tiempo establecido en la ley, de manera pública, pacífica e ininterrumpida, mediante la aportación de los medios de prueba que a tales efectos estime conveniente. El incumplimiento de dicha carga probatoria, acarrea la desestimación de la pretensión.

En el caso subjúdice, las pruebas aportadas por la parte actora para acreditar los presupuestos legales de la prescripción pretendida, no expresan contundencia, antes por el contrario, se trata de elementos de convicción escuetos o vagos que, al menos en lo que respecta al plazo prescriptivo, presupuesto esencial de la posesión que aquí se ha analizado medularmente, no permiten concluir con toda propiedad sobre su ocurrencia.

Siendo, entonces, que no se ha demostrado la existencia del vicio probatorio atribuido a la sentencia recurrida, procede desestimar el recurso con la consecuente imposición de costas a la parte recurrente.

PARTE RESOLUTIVA

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, SALA DE LO CIVIL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la sentencia de 14 de agosto de 2009, proferida por el Tribunal Superior del Cuarto Distrito Judicial, dentro del proceso de prescripción adquisitiva de dominio instaurado por JOSÉ DEL CARMEN BARRIOS, mediante apoderado judicial contra RUBÉN ANTONIO CEDEÑO y ERIC DE GRACIA GUTIÉRREZ.

Las costas a cargo de la censura se fijan en la suma de CIENTO CINCUENTA DÓLARES ($.150.00).

Notifíquese.

HARLEY J. MITCHELL D.

OYDÉN ORTEGA DURÁN -- ALBERTO CIGARRUISTA CORTEZ

SONIA F. DE CASTROVERDE (Secretaria)