Sentencia Penal de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 2ª de lo Penal, 20 de Mayo de 2010

Ponente:Aníbal Salas Céspedes
Fecha de Resolución:20 de Mayo de 2010
Emisor:Segunda de lo Penal
 

VISTOS:

El Tribunal Superior del Segundo Distrito Judicial mediante resolución de 11 de junio de 2009, abrió causa criminal contra A.R.D. por la presunta infracción de las normas establecidas en el título I, capítulo I, sección 1ª, libro II del Código Penal, es decir, por delito contra la vida y la integridad personal, (homicidio) en detrimento de S.E.G.M.. También se ordenó apertura de causa contra el imputado por delito de violación en perjuicio de E.R. y sobreseimiento definitivo por delito de tentativa de homicidio en perjuicio de C.C.V..

Al momento de surtirse su notificación personal el fiscal superior del segundo distrito judicial anunció recurso de apelación. (v. reverso de foja 997)

ALEGACIONES IMPUGNATIVAS y TRASLADOS

PRIMERO

En su oportunidad, el fiscal de la causa manifestó está comprobado que el día de los hechos, el señor A.R. acudió a la escuela primaria de Quebrada de Bubí y disparó contra la maestra S.G.N.. Luego el justiciable se presentó la vivienda de su suegra D.V. a fin de buscar a la hija de ésta E.C., sin embargo, encontró a la señora C.C. e intentó matarla.

Sostuvo que el perito balístico L.Á.M. explicó que el arma que portaba el justiciable se trataba de un rifle calibre .22, el cual presentaba desperfecto en la aguja percutora .

Explicó que el propio sindicado reconoció que apuntó contra la señora C.C., sin embargo, el disparo no salió , lo cual demuestra que la intención de matar era manifiesta, máxime si se toma en cuenta que el arma era idónea. Además, mencionó que el señor R. aseguró que tenia problemas con la señora C..

De acuerdo con el postulante, se incorporaron las declaraciones de C. C., I.V. y E.R. quienes aseguraron que el justiciable se lamentó por no haber herido a la señora C..

Señaló que el homicidio no se concretó por causas ajenas a la voluntad del agente, por ende, sugirió se llame a responder criminalmente al señor R. por delito de homicidio en grado de tentativa. (v.f. 999 a 1002)

SEGUNDO

La licenciada M.A. de Apolayo, en su condición de defensora de oficio del encartado, requirió se confirme lo resuelto por el tribunal de primera instancia. En este sentido manifestó que la señora C.C. no resultó lesionada. Añadió que al momento de los hechos el justiciable portaba un cuchillo, por tanto, si hubiera tenido la intención de matar hubiera utilizado el arma blanca contra la señora C.. (v.f. 1004 a 1009)

FUNDAMENTOS LEGALES

La Sala procede a resolver el recurso presentado por el fiscal de la causa en atención a lo señalado en el artículo 2424 del Código Judicial.

La diligencia de mérito instructivo que dispuso recibirle declaración indagatoria al señor A.R. dispuso, entre otras cosas, formular cargos por delito de homicidio en grado de tentativa en detrimento de la señora C.C..

En atención a la situación planteada en el inciso superior y a las cuestiones aducidas por el recurrente, es imperativo hacer referencia a la figura del homicidio en grado de tentativa, para deslindar la alzada.

La doctora Aura Emérita Guerra de V. cita a P.P. quien se refiere al homicidio en los siguientes términos:

"es la segación o supresión, por conducta del agente, de una vida humana, sin justificación jurídica atendible, en forma intencional o dolosa, o con culpa o preterintención, observándose una relación de causalidad entre el hecho del agente y la muerte producida." (Guerra de V., A.E., Derecho Penal Parte Especial, E.M. &P., S.A., página 29)

El delito de homicidio básico o simple se encuentra previsto en el artículo 130 del Código Penal. El tipo objetivo contempla un sujeto activo simple, el verbo rector o tipo es causar y el sujeto pasivo no tiene ninguna connotación particular. En tanto que el tipo subjetivo para este caso es doloso. La conducta contraria a derecho permite la tentativa, habida cuenta que es posible su fragmentación.

En cuanto a la figura de la tentativa, se observa que el doctor Z. enseña lo siguiente:

Hay tentativa desde que se inicia la ejecución hasta que se consuma el delito. Con la consumación termina toda posibilidad de tentativa." (Z., E.R., Manual de Derecho Penal, Editorial Ediar, Buenos Aires, 2001, página 606)

El artículo 48 del estatuto punitivo se refiere a la tentativa y sostiene que ésta tiene lugar en caso que se inicie la ejecución de la conducta contraria a derecho, empero ésta no se consuma por causas ajenas a la voluntad del sujeto activo.

Vistos los elementos que integran tanto el homicidio, como la tentativa, es necesario realizar un examen de las principales piezas probatorias, en vías de determinar si la conducta que se le atribuye al imputado se incardina dentro de la concepción legal de la figura delictiva por la cual se requiere su comparecencia a juicio.

Para los efectos descritos en el inciso superior, se requiere un análisis objetivo del comportamiento del sujeto activo. En esta dirección, la Sala toma en cuenta los siguientes parámetros: a) el estado de las relaciones entre el agente y el sujeto pasivo; b) las circunstancias que tuvieron lugar el día de los hechos; c) relato de las personas que presenciaron la conducta; d) el medio utilizado por el agente; e) la conducta posterior del sindicado; y f) las razones que impidieron la consumación del comportamiento.

Los medios de prueba (v.f. 481) permiten conocer que contra el justiciable pesaba un proceso penal por la supuesta comisión de delito contra el pudor y la libertad sexual. Esa causa surgió, entre otras cosas, por iniciativa de la señora C.C., es decir, la víctima en este caso. El señor R., en atención a lo expuesto, identificaba a C. como una de las personas que conspiraban contra él.

En razón de lo detallado en el inciso superior, se concluye que las relaciones previas entre el imputado y la señora C. no se desarrollaban en buenos términos.

Está demostrado que el día 3 de junio de 2008, el señor A.R. se presentó a la vivienda de la señora D.C.V. y allí encontró a su cuñada C.C., contra la cual accionó el arma que portaba, empero el disparo no se produjo.

Al proceso comparecieron C.C., I.V. y E.R., quienes manifestaron que el justiciable apuntó contra la señora C. y se lamentó cuando el arma que portaba no efectuó el disparo.

Por su parte, el imputado sostuvo que apuntó contra el pecho de la señora C. y haló el gatillo en dos oportunidades, empero el disparo no se realizó. El sindicado reconoció que se lamentó al momento de los hechos, debido a que no pudo cumplir con el propósito de disparar contra la señora C.. (v.f. 481 a 484)

La Sala concluye que el ánimo del encartado estaba dirigido a causar la muerte de la señora C., pues así se deriva de los testimonios de las personas referidas, máxime si se toma en consideración el sitio (pecho) hacia el cual apuntó el señor R.. En adición, el justiciable reconoció que no pudo consumar la gestión delictiva, entre otras cosas, porque la señora C. se marchó de la escena. Además, consta que R. se lamentó por haber fracasado en su intento por agredir a C..

No puede perderse de vista que el medio utilizado por el justiciable para perpetrar el delito se trataba de un arma idónea para efectuar disparos, tal como se desprende del informe consultable a folios 837 a 839, en consecuencia, se estaba en presencia de un mecanismo idóneo.

Las razones que dieron lugar a que no se consumara la conducta contraria a derecho, fueron ajenas a la voluntad del imputado, puesto que el arma presentaba desperfecto en la aguja percutora y en atención a que la señora C. huyó del lugar.

Así las cosas,el imputado ha trascendido los límites de la preparación, lo cual lo ubica dentro de la tentativa, pues se observa ejecución parcial sin consumación; voluntad de cometer el ilícito y que no existió desistimiento voluntario.

Esta superioridad estima que debe efectuarse al menos un solo acto ex ante, valorado de acuerdo con las pautas explicadas, de la plena realización de la conducta contraria a derecho para tener por comprobada la tentativa en el delito de homicidio, tal como ha ocurrido. En este sentido, M.P. explica que:

"No es preciso, en cambio, esperar al movimiento muscular de apretar el gatillo si el mismo forma parte de una global acción de disparar que se decide practicar sin interrupción desde que se coloca el arma en posición de tiro." (M.P., Santiago, Derecho Penal Parte General, Editorial Reppertor, Barcelona, 2008, página 351)

Debido a lo expuesto, esta sede jurisdiccional procede a reformar la resolución censurada en vías de ordenar el llamamiento a juicio del encartado por delito de homicidio en grado de tentativa en detrimento de la señora C.C., pues está comprobado la intención de matar por parte del justiciable, lo cual es suficiente para que pueda ser llamado a juicio, de modo que se discuta en juicio en torno a la culpabilidad.

PARTE RESOLUTIVA

En mérito de lo expuesto, la SALA SEGUNDA DE LO PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, administrado justicia en nombre de la República y por Autoridad de la ley, REFORMA la resolución de 11 de junio de 2009 emitida por el Tribunal Superior del Segundo Distrito Judicial y en consecuencia abre causa criminal contra A.R.D., varón, panameño, nacido el 25 de noviembre de 1971, mayor de edad, con cédula 9-185-150, hijo de F.R. y G.D. por delito Contra la Vida y la Integridad Personal, en su modalidad de Homicidio en grado de tentativa, en perjuicio de C.C., previsto en título I, capítulo I, sección 1ª, libro II, en concordancia con el título II, Capítulo VIII, Libro I del Código Penal.

La causa deberá abrirse a pruebas, una vez se realicen las notificaciones correspondientes.

Se confirma el auto apelado en todo lo demás.

N. y devuélvase,

ANÍBAL SALAS CÉSPEDES

JOSÉ ABEL ALMENGOR ECHEVERRÍA -- JERÓNIMO MEJÍA E.

MARIANO HERRERA (Secretario)