Sentencia Contencioso de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 31 de Enero de 2011

Ponente:Winston Spadafora Franco
Fecha de Resolución:31 de Enero de 2011
Emisor:Tercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral
 
CONTENIDO

VISTOS:

El Consultorio de Asesoría Jurídica Integral, actuando en representación de la empresa CENTENARY BUSINESS CORPORATION, S.A., propietaria de la casa de alojamiento ocasional denominada LAS MIL Y UNA NOCHE, ha promovido recurso de apelación contra el Auto de fecha 30 de noviembre de 2009, que libra mandamiento de pago dentro del Proceso por Cobro Coactivo que le sigue el Municipio de Panamá.

En el precitado auto impugnado, el Juzgado Ejecutor del Municipio de Panamá, abrió el proceso por cobro coactivo contra CENTENARY BUSINESS CORPORATION, S.A., y libró mandamiento de pago por la vía ejecutiva por la suma de cuarenta y tres mil sesenta balboas con 50/100(B/.43,060.50) en concepto de impuestos morosos más recargos e intereses.

ARGUMENTOS DE LA APELANTE

  1. sustentar el recurso de alzada, la licenciada E.Q., miembro del Consultorio de Asesoría Jurídica Integral, argumentó que el proceso por cobro coactivo se basa en un supuesto documento de reconocimiento de deuda de fecha 30 de noviembre de 2009, por parte de CENTENARY BUSINESS CORPORATION, S.A., cuando su representada nunca ha reconocido dicha deuda, por el contrario está en desacuerdo con la deuda que el Municipio de Panamá, pretende cobrarle a su representada, además que se abrió el proceso ejecutivo por cobro coactivo y se libró mandamiento de pago, sin que se le haya puesto en conocimiento de la existencia de la deuda y así aceptar o no la misma, la cual la deja en indefensión.

Sigue indicando la recurrente que el Juzgado Ejecutor del Municipio de Panamá, está incurriendo en una violación a la garantía del debido proceso, habida cuenta que se ha llevado un proceso por cobro coactivo en contravención a la ley, pues se está exigiendo el cobro de una deuda inexistente y sobre habitaciones que no estaban funcionando.

Señala que lo anterior es así debido a que el 31 de octubre de 2008, se presentó ante la Tesorería del Municipio de Panamá, formal solicitud de cierre temporal de veintiún (21) habitaciones sencillas y cuatro (4) suites de propiedad de su representada, con la finalidad de hacer trabajos de reparaciones, construcciones y mejoras, a lo cual la Tesorería Municipal accedió mediante Resolución N° 646/09/V-F. de 31 de marzo de 2009, decretando el cierre temporal de las veinticinco (25) habitaciones, por un periodo de tres meses, a partir del mes de noviembre de 2008; sin embargo, se les está exigiendo el cobro de impuestos por la totalidad de las habitaciones, cuando muchas de ellas no operaron.

Continúa explicando que los trabajos sobre las habitaciones, que se ordenaron su cierre temporal, no pudieron realizarse en el término establecido, debido a que el contrato de remodelación entre su representada y el contratista se suscribió en el mes de marzo de 2009, reparaciones éstas que finalmente finalizaron en el mes de agosto de 2009, razón por la cual el 13 de noviembre de 2009, solicitó la reapertura de las veinticinco (25) habitaciones a partir del primero (1) de agosto de 2009; sin embargo, el Juez Ejecutor ha librado el mandamiento de pago de impuestos desde el mes de noviembre de 2008, hasta el mes de julio de 2009, lo cual hace incurrir en un vicio de ilegalidad la resolución recurrida al producirse un cobro de lo indebido.

Agrega que el 23 de noviembre de 2009, la empresa CENTENARY BUSINESS CORPORATION, S.A., solicitó la reclasificación y disminución del impuesto sobre treinta (30) habitaciones sencillas y cuatro (4) suites, y para ello requirieron la inspección y audito, sin embargo, el Municipio de Panamá aún no ha procedido realizar la reclasificación de las habitaciones, y pese a ello pretenden cobrarle un impuesto municipal en base una tarifa que no es aplicable.

CRITERIO DE LA ENTIDAD EJECUTANTE

El Juez Ejecutor del Municipio de Panamá, a cargo del proceso por cobro coactivo en estudio, presentó escrito de oposición al recurso de apelación, indicando en primer lugar que de conformidad con el artículo 1779 numeral 2 del Código Judicial prestan mérito ejecutivo las copias de los reconocimientos y estados de cuenta a cargo de los deudores por créditos a favor del Tesoro Nacional, de los municipios, y demás entidades públicas del Estado.

Refiere además el ejecutante que en ningún momento se ha iniciado el proceso por cobro coactivo de manera antojadiza, sino que antes de ello el 4 de agosto de 2009 y 2 de noviembre del mismo año, se enviaron boletas de citación a la empresa ejecutada; sin embargo, ésta se mostró renuente en cancelar la deuda.

Agrega que la empresa ejecutada afirma que las 25 habitaciones habían sido cerradas temporalmente por remodelación; sin embargo, jamás presentaron a la Tesorería Municipal permiso de construcción debidamente otorgado por la Dirección de Obras y Construcción del Municipio de Panamá, situación que obligó a la Tesorería Municipal a realizar inspecciones como las de agosto de 2009, en donde según el Informe de Auditoría N° 498/09 de 26 de agosto de 2009, se determinó que las 34 habitaciones estaban funcionando normalmente.

Termina señalando el Juez Ejecutor que lo que busca el contribuyente es evadir el pago de las 25 habitaciones, aunado a que según constancias documentales (recibos de pagos) dan cuenta que la empresa ha venido pagando los impuestos correspondientes a dicho periodo, lo cual implica que el contribuyente se ha allanado a lo ordenado en la Resolución de fecha 30 de noviembre de 2009.

DECISIÓN DE LA SALA

Luego de expuesto los planteamientos esgrimidos por las partes en esta controversia, la Sala procede a exponer las siguientes consideraciones, a fin de determinar si le asiste o no razón al apelante.

En primer lugar conviene precisarse que la apelante alega que el Municipio de Panamá inició un proceso por cobro coactivo, en contra de su representada, sin que previamente se le haya comunicado sobre la deuda que se le pretende cobrar.

Al respecto es oportuno señalar que todo proceso por cobro coactivo, tiene su inicio con el auto que libra mandamiento de pago, el cual se le ha asemejado a una demanda, para los efectos que el ejecutado pueda esgrimir su defensa una vez es notificado del mismo, de manera que no es deber de la entidad estatal ponerle en conocimiento, previamente, a los deudores sobre la existencia de la deuda o crédito que pretende cobrarle. Aunado a que pesar de ello, la Tesorería Municipal de Panamá antes de iniciar el proceso por cobro coactivo, le notificó en dos ocasiones al contribuyente sobre el monto de la deuda y su deber de cancelar el mismo (fs. 17-18 del cuadernillo contentivo del recurso de apelación), por lo que no le asiste razón al apelante en este sentido.

La recurrente también hizo alusión a que el 23 de noviembre de 2009, solicitó la reclasificación y disminución de impuestos mensual, sobre las 34 habitaciones del local LAS MIL Y UNA NOCHE; sin embargo, la Tesorería Municipal quiere cobrarle un impuesto municipal en base a una tarifa que no es aplicable. Sobre el particular se le advierte a la apelante que esta Superioridad no procederá a pronunciarse al respecto, pues esta situación no guarda relación con el hecho que dio inicio al proceso por cobro coactivo que ocupa nuestra atención.

En otro orden de ideas, de las constancias procesales incorporadas tanto en el expediente administrativo como en el cuadernillo contentivo del recurso de apelación, que ocupa nuestra atención, se desprende que el apoderado legal de la sociedad CENTENARY BUSINESS CORPORATION, S.A., propietaria de la casa de alojamiento ocasional denominado "LAS MIL Y UNA NOCHE", solicitó el 31 de octubre de 2008, a la Tesorería Municipal de Panamá, el cierre temporal de veintiún habitaciones sencillas y cuatro (4) suites de dicha casa de ocasión, por un periodo de tres meses.

En atención a lo anterior, en la Resolución N° 646/09/V.F. de 31 de marzo de 2009, de la Tesorería Municipal de Panamá, se ordenó el cierre temporal de las mismas (órdenes 01, 02, 03, 04, 05, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 15, 16, 17, 18, 19, 30, 31, 32, 33 y 34) a partir del mes de noviembre de 2008 (fs. 26-27 de los antecedentes).

Se aprecia además que en Informe de Auditoría I.A.F.494/09 fechado 26 de agosto de 2009, el Auditor Fiscal de la Tesorería Municipal de Panamá, manifiesta que al apersonarse, en compañía de otros funcionarios, el 25 de agosto de 2009, a la casa de alojamiento ocasional "LAS MIL Y UNA NOCHE", se percataron que las 34 habitaciones existentes estaban funcionando (fs 14-15 del cuadernillo de apelación).

El Tesorero Municipal, apoyándose en los estados de cuenta de los meses de noviembre de 2008, hasta noviembre de 2009, emite la certificación de fecha 30 de noviembre de 2009, en donde certifica que CENTENARY BUSINESS CORPORATION, S.A., adeuda a la Tesorería Municipal de Panamá, la suma de B/.43,060.50 en concepto de impuestos municipales morosos (fs. 1-9 de los antecedentes).

Como consecuencia de ello, el Juez Ejecutor del Municipio de Panamá, mediante Auto de 30 de noviembre de 2009, abrió proceso por cobro coactivo y libró mandamiento de pago contra CENTENARY BUSINESS CORPORATION, hasta la concurrencia de B/., 43,060.50.

Así las cosas, el apoderado legal de CENTENARY BUSINESS CORPORATIO, S.A., interpuso recurso de apelación contra dicho auto, pues considera que injustamente se le está cobrando a su representada impuestos sobre 25 habitaciones que estuvieron cerradas desde el mes de noviembre de 2008, hasta el mes de julio de 2009, indicando además que prueba de ello es que en noviembre de 2009, solicitó la reapertura de operaciones de dichas habitaciones a partir del 1 de agosto de 2009, aunado al hecho que los trabajos de remodelación y reparación se retrasó, toda que los servicios del contratista fueron contratados en el mes de marzo de ese año, aportando como pruebas de su afirmación el referido contrato, facturas de compra de ciertos materiales y recibo de pago al contratista.

Ahora bien, es un hecho cierto que la propia Tesorería Municipal de Panamá, mediante Resolución N° 646/09/V.F. de 31 de marzo de 2009, ordenó el cierre temporal de las habitaciones identificadas bajo las órdenes 01, 02, 03, 04, 05, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 15, 16, 17, 18, 19, 30, 31, 32, 33 y 34, por un periodo de tres meses a partir del mes de noviembre de 2008. No obstante se aportaron al proceso recibos de pagos donde se evidencia que CENTURY BUSINESS CORPORATION, S.A., realizó pagos de impuestos sobre habitaciones que supuestamente estaban cerradas para los meses de diciembre de 2008, enero y febrero de 2009 (fs. 21-27), lo cual resulta lógico deducir entonces que dichas habitaciones estaban funcionando, porque lo contrario sería que no se pagara impuestos por habitaciones que no estuviesen operando.

Por otra parte, conviene precisarse que el ejecutado, a través de la Resolución N° 646/09/V.F. de 31 de marzo de 2009, tuvo conocimiento que el cierre temporal de las habitaciones en mención, sólo era por tres meses a partir de noviembre de 2008, por lo que debió solicitar inmediatamente la extensión del periodo de cierre temporal e indicarle al Municipio de Panamá, que los trabajos de remodelación y reparación aún no habían culminado, pues era una obligación del ejecutado ponerle en conocimiento a la Tesorería Municipal de tal situación, a fin de evitar que le cobraran impuestos sobre habitaciones que continuaban cerradas. Tal obligación la contempla el artículo 86 de la Ley 106 de 1973, la cual reza:

"Artículo 86: Es obligación de todo contribuyente que cese en sus operaciones notificarlo por escrito al Tesorero Municipal, por lo menos (15) días antes de retirado de la actividad. El que omitiere cumplir con la obligación que le impone este artículo pagará el impuesto por todo el tiempo de la omisión, salvo causa de fuerza mayor".

No obstante, no se evidencia constancia alguna en la que se constate que CENTENARY BUSINESS CORPORATION, S.A., haya solicitado la extensión del tiempo de cierre temporal de las habitaciones por lo menos a más tardar en marzo de 2009, que fue cuando se enteró que el periodo de cierre temporal de las habitaciones por tres meses había empezado a correr desde noviembre de 2008.

El apelante refiere que el 23 de noviembre de 2009, presentó ante el Municipio de Panamá, escrito solicitando que la reapertura de las 25 habitaciones que permanecían cerradas, fuese a partir del 1 de agosto de 2009. De lo anterior es fácil colegir que dicha petición la hizo de manera extemporánea, pues fue después de vencido el periodo de cierre temporal concedido por la Tesorería Municipal, incluso tres meses después en que las habitaciones ya estaban operando nuevamente.

En virtud de las consideraciones anteriores este Tribunal Colegiado constata con claridad meridiana que el ejecutado incumplió con el mandato previsto en el artículo 86 de la Ley 106 de 1973, por lo que ante tal omisión, no le asiste razón a la empresa CENTENARY BUSINESS CORPORATION, S.A., quedando obligado a pagar el monto de los impuestos exigidos por el Municipio de Panamá, sin perjuicio, de ser el caso, de las excepciones o incidencias que haya interpuesto, por lo que se procederá a confirmar la resolución apelada.

PARTE RESOLUTIVA

En consecuencia, los Magistrados que conforman la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la República de Panamá y por autoridad de la ley, CONFIRMA el auto de fecha 30 de noviembre de 2009, emitido por el Juzgado Ejecutor del Municipio de Panamá, dentro del proceso por cobro coactivo que se le sigue a CENTENARY BUSINESS CORPORATION, S.A., propietaria de la casa de alojamiento ocasional denominado LAS MIL Y UNA NOCHE, por impuestos morosos.

N.,

WINSTON SPADAFORA FRANCO

VICTOR L. BENAVIDES P. -- ALEJANDRO MONCADA LUNA

KATIA ROSAS (Secretaria)