Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Panama), 1ª de lo Civil, 10 de Mayo de 2005

PonenteJorge Federico Lee
Fecha de Resolución10 de Mayo de 2005
EmisorPrimera de lo Civil

VISTOS:

Dentro del proceso especial de ejecución de crédito marítimo privilegiado instaurado por SEASPAN CYPRUS LIMITED contra la M/N RHEA, ha presentado la demandante recurso de apelación contra la resolución proferida por el Primer Tribunal Marítimo de Panamá con fecha de 25 de agosto de 2003.

DECISIÓN APELADA

Mediante la decisión recurrida el juez a-quo accede a la solicitud de apremio formulada por la parte demandada, además de ordenar la liberación de la fianza de secuestro y condenar en costas a la actora, por estimar que del contrato de remolque sobre el cual versa el proceso no surge un crédito marítimo privilegiado, sino que da lugar a un statutory rigth in rem, de conformidad con el derecho sustantivo inglés, legislación aplicable al caso sub judice.

En su parte medular, señala la decisión apelada:

"Sobre la base de los argumentos presentados por ambas partes, el Tribunal observa que en el caso en cuestión se trata de determinar si existe un crédito marítimo privilegiado que sustente el secuestro, en virtud del cual se incoó la acción, tomando en consideración que lo que se reclama es una prestación de servicios de remolque.

...

...

Tenemos entonces que, lo medular de esta incidencia, es determinar si, de conformidad con la ley británica, que contempla un número reducidos de los llamados "maritime lien", un contrato de remolque o de servicios de remolque, constituye un crédito marítimo privilegiado, toda vez que se interpuso una acción in rem, fundada en el artículo 17 numeral 1, en relación con el 164 numeral 3, de nuestra Ley de Enjuiciamiento Marítimo.

...

...

...

Nuestra ordenamiento procesal permite, solamente, que el tipo de acción in rem se pueda interponer contra los llamados créditos marítimos privilegiados y, es precisamente eso, lo medular que tenemos que considerar, toda vez que se debe determinar si la causa de pedir constituye un crédito marítimo privilegiado bajo el amparo de la ley extranjera (ley inglesa) que es la sustantivamente aplicable.

Tal como hemos señalado, en este caso en concreto, nos encontramos ante la aplicación de un derecho extranjero, por lo que la expresión que nosotros conocemos como "crédito marítimo privilegiado", que proviene de la legislación italo-francesa o continental, enmarcada en los artículos 1507, 1510 y 1511 del Código de Comercio de Panamá, no es más que una prioridad o preferencia para el pago, después de haberse rematado un bien y pagarse de producto; por lo tanto, no tiene esta expresión, exactamente las mismas connotaciones que poseen los llamados "maritime liens" anglosajones, que son especialísimos para dicho sistema. Antes que nada son "liens" o gravamen que pesan sobre bienes y que existen diversas categorías, como son: los possesory liens, statutory liens, maritime liens y los equitable liens, entre otros. Así, tenemos que en el sistema del Reino Unido, que es la legislación que nos ocupa, la creación de los llamados "maritime liens", por regla general, son producto de la jurisprudencia, la cual creó esa categoría de "créditos marítimos privilegiados" que surgen automáticamente, con la constitución de la obligación y viajan escondidos adheridos al casco de la nave, donde quiera que ésta vaya, inclusive si cambia de propietario, hasta tanto sea incoada una demanda en contra de ese bien gravado, es decir, tienen surgimiento desde que se produjo la deuda o, desde que se ocasionó el daño o, desde que se prestaron los servicios laborales de los marinos, etc., pero que mientras no se hagan efectivos, se encuentran incompletos (inchoated), porque tiene, necesariamente, que ejercitarse la acción in rem ante tribunal competente para que produzca sus efectos.

...

...

...

El Tribunal está consciente que existe una diferencia entre un "maritime lien" (crédito marítimo privilegiado) y un statutory right in rem" (derecho estatutuario in rem), toda vez que el primero surge, automáticamente, con la causa de pedir, aunque incompleto mientras no se interponga la demanda, mientras que el segundo, rige desde el momento en que se emite el mandamiento de secuestro, que en nuestro medio sería la demanda in rem aparejada con el secuestro, lo que significa que si la cosa (nave) ha cambiado de propiedad antes del mandamiento de secuestro, entonces no se podrá ejercer la ación estatutuaria in rem contra el bien.

La ley exige una serie de requisitos para poder ejercitar un derecho estatutuario in rem, tal y como nos lo señalan los abogados L.L. y D.A., de la firma forense R.B., siendo dichas condiciones: "que el reclamo surja en relación con una nave; que la persona que sería responsable sobre el reclamo en una acción in personam, fuese al momento que surgió la reclamación, el propietario o fletador o persona en posesión o control de la nave; que en el momento cuando se interpone la reclamación, la persona pertinente es el propietario beneficioso de esa nave respecto a todas las acciones de ella o el fletador de ella según cualquier fletamento por un período; o que cualquier otra nave que en el momento cuando se interpone la acción, la persona pertinente es la propietaria beneficiosa respecto a todas las acciones de ella".

Lo importante que debemos señalar es que, para ejercitar un derecho estatutuario in rem, se debe cumplir con condiciones específicas, pero sin duda alguna, una vez que se emite la orden o mandamiento de secuestro, el demandante es un acreedor asegurado que tiene un crédito más o menos garantizado por esta naturaleza de crédito que se le ha dado un tratamiento especial. Ahora bien, aunque se trate de un aspecto de simple terminología, este J. no se siente autorizado para darle una traducción conceptual diferente al término en inglés "statutuary right in rem", al que emplean los autores, como para extender dicho concepto al de crédito marítimo privilegiado (maritime lien), ya que se trata de un crédito distinto, tal como lo concibe el derecho inglés.

El Tribunal está consciente que el artículo 21 (3) de la Ley de la Suprema Corte de 1981, habla de "maritime lien or other charge" (crédito marítimo privilegiado u otro cargo), que afecte al buque; este "otro cargo" pueder ser, por ejemplo, la remoción de escombros u otro tipo de prestaciones portuarias, que han sido introducidas por la Convención sobre Créditos Marítimos Privilegiados e H.N., que se pueden enmarcar dentro de la expresión "other charge". Sin embargo, no se puede dar en esta petición de apremio, una extensión interpretativa de la expresión jurídica inglesa "statutory right in rem", como para equipararla jurídicamente al término "maritime lien", tal como está concebido e interpretado en el derecho inglés, toda vez que el "maritime lien" es todo un concepto que involucra consideraciones jurídicas muy especiales e importantes y, no se puede señalar que sea sólo una cuestión de simple semántica, porque en todos los libros y diccionarios jurídicos del inglés al español y viceversa, señalan inequívocamente que un crédito marítimo privilegiado, en el sistema jurídico inglés equivale o se traduce como "maritime lien" y, desde esa perspectiva, este J. no le puede dar una interpretación legal diferente al texto expreso de nuestras normas procesales marítimas contenidas en los artículos 164, numeral 3, 165, 185, 190, 525, 526 y 535 del Código de Procedimiento Marítimo. Todas las anteriores disposiciones se refieren textualmente a "crédito marítimo privilegiado" que en su correcta y uniformemente aceptada traducción se dice "maritime lien" y no tiene cabida el concepto de statutory in rem", que es conceptualmente distinto.

En este sentido y como bien dice el apremiante, mientras no haya un cambio en la ley en ese sentido, no estamos en condiciones de ampliar el concepto de "maritime lien", más allá de lo que el derecho inglés señala y enumera restrictivamente como los créditos marítimos privilegiados y, por esas razones, se encuentra probada, en criterio de este J., la petición de apremio solicitada por la parte demandada y por tanto, procede decretar el levantamiento del secuestro recaído sobre la M/N "R.", toda vez que la acción fue promovida sobre la base de un "derecho estatutuario in rem", regido por el derecho inglés, el cual no constituye, para nuestro procedimiento marítimo (secuestro in rem), un crédito marítimo privilegiado, por lo que no se puede enmarcar en lo que establece el Artículo 164, numeral 3, de nuestra Ley de Enjuiciamiento Marítimo, que dice "aprehender materialmente bienes susceptibles de secuestro para hacer efectivos créditos marítimos privilegiados". (fs.273-280)

RECURSO DE APELACIÓN

No comparte la recurrente la opinión del juzgador de la causa, pues asegura que el contrato de remolque o de servicio de remolque constituye o da lugar bajo la ley inglesa a un crédito marítimo privilegiado, aún cuando coincide con el tribunal en que se trata mas bien de un statutory right in rem y no de un maritime lien.

Para el apelante, de acuerdo con el derecho estatutuario conferido por la ley de la Suprema Corte de 1981, sub-sección 20 (2) k, conforme a las opiniones legales de las firmas forenses inglesas R.B. y W., F. and Williams, cualquier reclamación que surja de un contrato de remolque constituye crédito marítimo privilegiado, si bien en la modalidad de statutory lien, créditos marítimos éstos que al igual que los maritime liens son créditos privilegiados, tal como lo conoce la legislación procesal marítima panameña.

En la legislación inglesa, explica la censura, tanto los maritime liens como los statutory right in rem, tienen carácter de crédito marítimo privilegiado, porque no sólo confieren el derecho a accionar in rem, sino también a cobrarse del precio de la venta del buque con prelación a los acreedores comunes del mismo. Empero, advierte que tratándose de los statutory liens, para que confieran a su titular la acción in rem es menester que concurran ciertos requisitos, como lo son:

  1. Que el reclamo surja en relación con la nave;

  2. Que la persona que sería la responsable en una acción in persona fuera al momento en que la causa de la acción surgió el dueño del barco o el fletador o la persona en posesión o al mando de la nave;

  3. Que en la fecha en que la acción es incoada la persona relevante sea el dueño o beneficiario de esa nave, beneficiario propietario o bien como fletante o bajo cualquier contrato de alquiler o cesión; y

  4. Cualquier otra nave en la cual al momento en que la acción sea incoada la persona relevante sea el beneficiario propietario en relación con todas las acciones.

    Por considerar la recurrente que el crédito marítimo que reclama cumple con los presupuestos legales señalados, solicita que se revoque la resolución recurrida y, en su lugar, se mantenga la medida cautelar ordenada sobre la M/N demandada.

    DECISIÓN DE LA SALA

    Se aprecia a foja 20 que en la cláusula 25 del Contrato de Remolque, las partes estipularon expresamente que el mismo se regía por la ley inglesa. Corresponde a la Sala determinar en esta sede si el contrato de remolque sobre el cual se discute en este proceso da lugar a un crédito marítimo privilegiado a la a la luz del derecho inglés, que sirva de fundamento al secuestro in rem solicitado por la demandante-recurrente, con base en el ordinal 3º del artículo 164 de la Ley 8 de 1982.

    En relación con este punto, la Sala comparte plenamente la decisión del Primer Tribunal Marítimo, tomando en cuenta que reposan en autos pruebas aportadas por la propia recurrente y la demandada-apremiante que evidencian que el contrato de remolque no genera bajo la legislación británica un crédito marítimo privilegiado.

    En el extracto de la obra "El Derecho del Remolcador y Remolque", de S.R., que la parte demandada ha aportado debidamente traducida, expresa el autor con base al precedente jurisprudencial que la doctrina inglesa ha dado en denominar caso H.B. (1885), que el remolque al igual que los suministros no dan lugar a un crédito marítimo privilegiado. Desde entonces, afirma dicho autor, este punto se ha tenido por decidido en la jurisprudencia inglesa. Al respecto, se permite la Sala citar lo medular del extracto de la obra comentada, según la traducción aportada:

    "Aunque reclamos de salvamento dan lugar al surgimiento de crédito marítimo privilegiado, no lo es así para reclamos en la naturaleza del remolque. En el caso Westrup v. Great Yarmouth Steam Carrying co. (1889) 43 Ch. D..241 se argumentó, que por referencia a algunas indicaciones en jurisprudencia de los años 1840, que el remolque debía ser tratado en la misma forma que el salvamento. Este argumento fue rechazado por el M.K. que aplicó el siguiente dictamen para la Corte de Apelaciones en el caso H.B. (1885) 10 P.D. 48 a 53, un caso sobre suministros:

    "Se ha sugerido que la forma en que los suministros se asocian con salvamento y daños implican una intención de darle con relación a los suministros el mismo crédito marítimo privilegiado que existía con respecto al salvamento, pero el argumento no es satisfactorio, especialmente cuando se observa que los suministros se asocian mas cercanamente al remolque, del cual no surge crédito marítimo privilegiado, que con salvamento o daño".

    El punto ha sido tratado como decidido desde entonces, ver también, tal como dispuso L.J.F. en The Heinrich Bjorn (0p. Cit) a p. 53; tal como dispuso L.B. en la Cámara de los Lores (1886) 11 App. C.. 270 y el Sara (1889) 14, App. C.. 209." (fs. 47)

    En idéntico sentido se expresan los abogados LARS LEWIS y D.A., de la firma forense RICHARDS BUTLER, cuya opinión legal aporta la apelante como prueba a foja 124, la versión original y a foja 127, la traducción. De la referida opinión importa destacar el párrafo final, en el cual de manera categórica se expresa que el contrato de remolque no da lugar en la ley inglesa a un crédito marítimo privilegiado, si bien se advierte también que por virtud de la Ley de la Suprema Corte de 1981, el derecho estatutuario que surge del contrato de servicio de remolque puede reclamarse por vía de una acción in rem, siempre que cumpla los presupuestos especificados en dicha ley.

    Se cita en lo pertinente la opinión legal comentada:

    "Ciertamente las transacciones comerciales tales como remolque no dan lugar a créditos marítimos privilegiados en la ley inglesa, los cuales son en cualquier caso extremadamente limitados, no obstante, por virtud de la ley de la Suprema Corte de 1981, un derecho estatutuario de acción "in rem" por remolque sí existe y de este modo sobre este respecto el arresto de una nave remolque será posible si se da cumplimiento con las condiciones que figuran en la Sección 21 (1) (4) de la Ley".

    Para la Sala, no cabe duda, pues, que el contrato de remolque no da lugar en el derecho inglés a un crédito marítimo privilegiado, sino a un statuttory right in lien. Este tipo de gravámenes creado por estatuto no constituye propiamente un crédito contra la nave, en la medida que no sigue a la nave cuando cambia de dueño, es decir, que no viaja con la nave, como ocurre con los créditos marítimos privilegiados o maritime liens, según ha tenido oportunidad de advertir esta Sala, entre otros, en el fallo de 14 de mayo de 1999.

    Ciertamente, los derechos estatutuarios o statutory right in rem pueden dar lugar a una acción in rem en el derecho inglés cuando reúnan determinados presupuestos especificados en la sección 20 (2) (k) de la Ley de la Suprema Corte de 1981, cuyo texto debidamente traducido se aporta a foja 149-161. Empero, la Ley 8 de 1982, legislación procesal nacional aplicable al caso (ley del foro), es clara y sólo permite el secuestro in rem para hacer efectivos créditos marítimos privilegiados, según se puede colegir del ordinal 3º del artículo 164, cuyo tenor es el siguiente:

    Artículo 164. El secuestro decretado por los Tribunales Marítimos tendrá por finalidad:

  5. Aprehender materialmente bienes susceptibles de secuestro, para hacer efectivos créditos marítimos privilegiados sobre los mismos.

    En el mismo sentido, preceptúa el artículo 525 de la excerta legal aludida que la acción se dirigirá contra la nave, carga o flete cuando se intenten valer o ejecutar créditos marítimos privilegiados, lo que lleva a entender que en ordenamiento procesal marítimo reserva el secuestro in rem para la ejecución de créditos marítimos privilegiados, excluyéndose de la medida los demás créditos marítimos que, como los statutory right in rem, carezcan de esa calidad, debiendo su titular, para hacerlos valer, optar por una vía procesal distinta a la establecida en el ordinal 3º del artículo 164 .

    Por lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, SALA DE LO CIVIL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, CONFIRMA la resolución del Primer Tribunal Marítimo de Panamá proferida el 25 de agosto de 2003, en el proceso especial de ejecución de crédito marítimo privilegiado instaurado por SEASPAN CYPRUS LIMITED contra la M/N RHEA.

    Las costas a cargo de la recurrente se fijan en la suma de TRESCIENTOS CINCUENTA BALBOAS (B/.350.00).

    N..

    JORGE FEDERICO LEE

    JOSÉ A. TROYANO -- ALBERTO CIGARRUISTA CORTEZ

    SONIA F. DE CASTROVERDE (Secretaria)

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR