Sentencia Penal de Corte Suprema de Justicia (Pleno), Sala 2ª de lo Penal, 16 de Abril de 2008

Ponente:Jerónimo Mejía E.
Fecha de Resolución:16 de Abril de 2008
Emisor:Sala Segunda de lo Penal
 

VISTOS:

En grado de apelación, ingresa a la Sala Segunda de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia la solicitud de fianza de excarcelación promovida a favor de M.I., investigado por delito Contra La Vida y La Integridad Personal, descrito en el Capítulo I, Título I del Libro II del Código Penal.

El Tribunal Superior del Cuarto Distrito Judicial de Panamá, mediante Auto de 21 de febrero de 2008, concedió beneficio de fianza a favor de M. Igualada y fijó la cuantía en B/.5,000.00. (fs. 12-17).

Al momento de su notificación el representante del Ministerio Público apeló contra dicha resolución, al estimar que la cuantía de la fianza no se corresponde con el principio de proporcionalidad, la gravedad del hecho y la situación socio-económica del imputado, por lo que solicita se reforme el auto recurrido en el sentido de aumentar la cuantía de la fianza concedida.

Mediante providencia de 25 de febrero de 2008, se concede en efecto diferido el recurso de apelación anunciado ordenándose remitirlo a esta Corporación de Justicia, a fin de resolver si la cuantía fijada se encuentra dentro de los parámetros establecidos por la Ley de acuerdo a las piezas procesales que obran en el cuaderno penal.

El Defensor Técnico del imputado Licenciado Armando Guerra, presentó escrito de oposición al recurso de apelación señalando que no se encuentra acreditado el delito de homicidio en grado de tentativa, toda vez que del contexto de los hechos no se desprende que hubo intencionalidad por parte de su representado, pues, este sólo trataba de prevenir cualquier situación de peligro al encontrarse solo en su residencia. Agrega que el Ministerio Público pretende que la cuantía de la fianza sea aumentada tomando en consideración que M. Igualada fue Representante de Corregimiento, pero actualmente devenga un salario de jubilado que asciende a la suma de B/.192.19.

Corresponde entonces analizar las constancias procesales, a fin de valorar la disconformidad del recurrente.

Tenemos que la presente investigación inicia con el Informe Secretarial de 15 de febrero de 2008 suscrito por el Secretario de la Personería Municipal de Macaracas, en el cual se deja constancia que el señor H.R.M.V. fue trasladado al centro hospitalario L.H.M. con heridas causadas por proyectil de arma de fuego, hecho ocurrido en el Corregimiento de la Mesa, Distrito de Macaracas, Provincia de Los Santos.

Se incorporó a fojas 8 del sumario copia del registro médico que da cuenta del ingreso de H.M. al cuarto de urgencia del Hospital L.H.M., en el cual se consignan heridas por proyectil de arma de fuego en cuero cabelludo y parte lateral del cuello.

Consta la declaración jurada de G.E., quien dijo laborar en una finca propiedad H.M. y el día de los hechos el señor M. llegó al lugar junto a su hija R.M., a los cuales acompañó hasta la comunidad de La Mesa. Cuenta que luego de efectuar algunas diligencias, se dirigieron a la residencia de M. Igualada, donde H.M. se bajó de su vehículo y se sentó a conversar con M. en un sofá ubicado en el portal de la vivienda. Agrega mientras espera junto a R. dentro del auto, escuchó dos detonaciones, luego M. Igualada se paró frente al vehículo portando un arma de fuego, por lo que no se atrevió a salir pero una vez este se retiró del lugar junto a otro vecino pudo auxiliar al señor H.M. quien estaba sobre el sofá con la camisa manchada de sangre.

D.R.M.M. de León, hija de la víctima quien relató que se dirigieron a la vivienda de M. Igualada para el cobro de una suma de dinero, al llegar tocaron repetidamente la bocina y M. Igualada abrió la puerta por lo que su padre entró hasta el portal. Cuenta que vio cuando el señor M. ingresó a su vivienda y salió con algo en las manos segundos antes de escuchar las detonaciones, no obstante sólo pudo ver a su padre sobre el sofá con la ropa manchada de sangre.

Rinde declaración jurada A.C.P., quien reseña que desde su casa escuchó las detonaciones y salió para ver qué había ocurrido, encontrándose con G.E. quien le contó que el señor H.M. se encontraba herido en al residencia de M. Igualada, por lo que ayudó conduciendo el vehículo de Mudarra para trasladarlo al hospital.

Se incorporó a la investigación examen médico legal practicado al señor H.R.M., en el cual se determinó que las lesiones se produjeron por proyectil de arma de fuego, las mismas no pusieron en peligro su vida y se le asignó una incapacidad provisional de 75 días a partir del día del incidente.

La Fiscalía Cuarta Superior en diligencia de 18 de febrero de 2008, dispuso recibirle declaración indagatoria a M. Igualada como presuntos infractores de las disposiciones legales contenidas en el Título I, Capítulo I del Libro II en concordancia con el Título II, Capítulo VI del Libro Primero del Código Penal, es decir por delito CONTRA LA VIDA E INTEGRIDAD PERSONAL (Tentativa de Homicidio),

El imputado hizo sus descargos el 19 de febrero de 2008, relatando que el 15 de febrero del año en curso se encontraba durmiendo en su residencia cuando escuchó con insistencia la bocina de un vehículo, se levantó y por seguridad tomó su arma de fuego. Cuenta que encendió las luces del exterior de la casa para abrir la puerta pero al ver que se trataba de H.M. lo invitó a pasar al portal, lugar donde ambos tomaron asiento en uno de los sillones a conversar sobre una deuda pendiente que su hijo mantenía con M., hecho que motivó una discusión acalorada, momento en que vio a la víctima intentando introducir su mano entre la camisa y recordó que tenía el arma de fuego, la sacó de su bolsillo pero no sabe como se detonó, sólo recuerda escuchar el disparo, pensó que se había herido pero vio a H.M. sobre el sofá con la ropa manchada de sangre.

Las probanzas en reseña revelan que el delito que se le imputa al sindicado se adecua provisoriamente en la figura de tentativa de homicidio; aseveración que encuentra asidero en la ubicación de las lesiones (cabeza y cuello), el objeto con el cual se produjo (arma de fuego), elementos que determinan a pensar que la intención del agresor era causar la muerte de la víctima.

De conformidad con el artículo 131 del Código Penal, modificado por la Ley 15 de 22 de mayo de 2007, el delito de homicidio simple es sancionado con pena de 10 a 20 años de prisión. En grado de tentativa, su comisión puede ser reprimida con un intervalo penal que oscilaría entre 40 meses y 160 meses de prisión; de allí que tal cual lo dispone el artículo 2173 del Código Judicial, el mismo no se encuentra excluido del beneficio de fianza de excarcelación, amén de que no concurren las restantes situaciones previstas en el artículo 2173 ibídem, que no permitan otorgar el beneficio excarcelatorio.

En cuanto a la disconformidad del representante del Ministerio Público el artículo 2159 del Código Judicial establece los parámetros a regir para la fijación de la cuantía de la fianza tales como: la naturaleza del delito, el estado social e intelectual y los antecedentes del imputado, su situación pecuniaria y las demás circunstancias que pudieron influir en el mayor o menor interés de éste para ponerse fuera del alcance de las autoridades; pero, en ningún caso, la fianza será menor de cien balboas(B/.100.00).

Al respecto las constancias indican que los problemas que originaron la agresión están directamente relacionados con el cobro de una deuda pendiente con el hijo del sindicado lo cual produjo una acalorada discusión entre ambos, tomando en cuenta además, que el sindicado en sus descargos admite que estuvo libando licor en su casa horas antes que ocurriera el hecho.

Por otro lado, tenemos que pese a lo incipiente de la investigación el imputado M.P. Igualada, no mantiene antecedentes penales registrados, ni muestras de comportamiento social irregular en el sector en que reside.

En consecuencia la cuantía de la fianza resulta cónsona con las piezas que han sido incorporadas al dossier, pues, hasta el momento la actual situación económica del imputado se encuentra plenamente acreditada con el talonario de cheque (fs.33) sin perjuicio que tal situación pueda variar a lo largo del proceso, por razón de la naturaleza interlocutoria de la presente resolución.

Por las razones antes expuestas es procedente entonces confirmar la resolución impugnada.

PARTE RESOLUTIVA

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema, SALA DE LO PENAL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, CONFIRMA el Auto de 21 de febrero de 2008, proferido por el Tribunal Superior de Justicia del Cuarto Distrito Judicial de Panamá.

N.,

JERÓNIMO MEJÍA E.

ANÍBAL SALAS CÉSPEDES -- HIPÓLITO GILL SUAZO

MARIANO HERRERA (Secretario)