Sentencia de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 4ª de Negocios Generales, 27 de Marzo de 1995

Ponente:RODRIGO MOLINA A
Fecha de Resolución:27 de Marzo de 1995
Emisor:Cuarta de Negocios Generales
RESUMEN

CARTA ROGATORIA LIBRADA POR EL JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA DE STABFURT, ALEMANIA, QUE CONTIENE LA NOTIFICACIÓN DE DEMANDA DE DIVORCIO Y PATRIA POTESTAD DEL MENOR RAÚL ROBERT DEL CID ESPINO Y PENSIÓN ALIMENTICIA PROPUESTA POR DAGMAR DEL CID ESPINO CONTRA RAÚL BERNARDO DEL CID ESPINO

 
ÍNDICE
CONTENIDO

VISTOS:

Conoce esta Sala de Negocios Generales, del Recurso de Reconsideración interpuesto por el Licenciado Carlos Del Cid en nombre y representación de R.B.D.C., en contra de la Resolución de 17 de enero de 1995, mediante la cual se declara la viabilidad de la Carta Rogatoria proveniente de Stabfurt, Alemania, que contiene la notificación de demanda de divorcio y Patria Potestad del menor R.R.D.C.E. y Pensión Alimenticia propuesta por la madre, D.D.C.E., contra R.B.D.C.E., padre del menor.

Los puntos mas relevantes en los cuales el Licenciado Del Cid apoya su escrito de reconsideración, son los siguientes:

PRIMERO

Que un Tribunal extranjero no puede ordenar que un Tribunal Panameño cumpla o ejecute un trámite procesal que forma parte de un determinado juicio, aunque pruebe a satisfacción que un nacional panameño está legalmente vinculado al mismo, solamente puede hacerlo rogándole su cumplimiento al Máximo Tribunal del Estado Requerido, o que entre ambos países exista vigente un tratado o convenio sobre estos procedimientos. En ausencia de una convención, el tribunal extranjero puede comisionar a su homólogo, a ruego de que éste quiera hacerlo.

Por otra parte, que al no existir convención en materia de cartas rogatorias entre la República de Alemania y la República de Panamá, no es posible que la resolución de Sala de Negocios Generales se base en principios de reciprocidad y de economía procesal y tales motivaciones no justifican el cumplimiento de un trámite procesal que no está previsto en la norma, ni en el derecho diplomático y que alude más que nada, a la voluntad política de los Estados.

SEGUNDO

Que la norma que debe ser aplicable en ausencia de una convención es la contenida en el artículo 1409 del Código Judicial que regula las sentencias extranjeras. Y que no podrá ejecutarse una rogatoria cuando existan claras evidencias de que los tribunales alemanes no cumplan o ejecuten las resoluciones de los tribunales panameños.

TERCERO

Que la rogatoria pretende obligar a un ciudadano panameño a someterse a un proceso de divorcio y a una pensión alimenticia exorbitante e inclusive retroactiva, y que por ende es violatoria del orden público panameño.

Por otra parte, que el tribunal de S. no puede invocar la Convención de la Haya cuando ellos no son recíprocos en la tramitación.

Por todo lo anterior, solicita la Declaratoria de No Viabilidad en base a que no existen convenios ni tratados entre el Estado requiriente y el requerido y que los tribunales alemanes no le dan cumplimiento a las resoluciones de los tribunales panameños.

Una vez analizados los argumentos del recurrente, esta S. desea señalar que el Tribunal requerido se convierte al momento del recibo del exhorto o carta rogatoria en el tribunal de la causa, lo que da lugar a que esta S. se convierta en la máxima autoridad dentro del presente negocio. De allí pues, que las decisiones que tome esta Superioridad, de atender la solicitud del tribunal alemán es potestativa de la Sala conforme a lo estatuido en el numeral 3 del artículo 101 del Código de Judicial en cuanto a determinar la viabilidad en el territorio nacional del suplicatorio proveniente del extranjero.

Por otra parte, esta Colegiatura es de la opinión que a pesar que la República de Alemania no es signataria de la Convención Interamericana en materia de exhorto, dicha Convención, aprobada mediante Ley 12 de 23 de octubre de 1975 constituye ley especial de la República, que priva sobre cualquier norma de carácter general que rija la materia de exhorto en la República de Panamá, por lo que mal puede argumentar el recurrente que Alemania no es signataria cuando nuestra República posee la Ley 12 de 1975, para el trámite de tales negocios, y cuyo articulado sirve de base como criterio rector para declarar la viabilidad de una rogatoria, dependiendo del cumplimiento de los requisitos exigidos para tal efecto en la referida ley, independientemente de si se trata de un país signatario o no de la Convención.

Tomando como base la consideración enunciada en el párrafo anterior, la Sala observa que el Tribunal requiriente cumple con entregar la documentación que señala el artículo 8 de la Ley 12 de 1975 y ello es visible en el propio detalle que se observa en la resolución recurrida a foja 21 del expediente.

Esta Superioridad en fallos anteriores ha señalado que aún cuando los países que solicitan el cumplimiento de una diligencia en nuestro territorio, no son signatarios de la Convención por un principio de reciprocidad y de economía procesal, si tal solicitud no viola nuestro orden público interno, puede entonces, esta Sala darle el curso solicitado.

Ahora bien, la solicitud del tribunal alemán sólo consiste en una notificación del inicio de una demanda de divorcio, pensión alimenticia y Patria Potestad, por lo que esta Colegiatura debe señalarle al recurrente que tal solicitud constituye un acto procesal de mero trámite en materia civil que en nada viola hasta el momento nuestra legislación interna, por cuanto no es una solicitud de ejecución de sentencia, sino única y exclusivamente la notificación del inicio del proceso. A Criterio de esta S., no existe ningún acto que implique una ejecución coactiva contra el recurrente.

Por otra parte, la reciprocidad de la que hace mención este Despacho Superior, radica exactamente en el ánimo de la Corte Suprema de Justicia, como máxima autoridad jurisdiccional del Estado, que las cartas rogatorias o exhorto panameños que sean enviados al extranjero y en este caso específico, a la República de Alemania reciban la cooperación y asistencia recíproca de conformidad con las leyes del país requerido. De igual forma, cabe aclararle al recurrente que la economía procesal de la que trata la resolución recurrida, se traduce definitivamente en un principio de celeridad que permite a la Secretaría de la Sala de Negocios Generales diligenciar en la medida de lo posible las rogatorias declaradas viables por esta Superioridad, evitando así, la lentitud en los procesos, en caso de ser remitidos a los tribunales ordinarios para su diligenciamiento.

Con relación a lo argumentado por el recurrente sobre la aplicación del artículo 1409 del Código Judicial, esta S. considera que el Licenciado Del Cid incurre en un error de interpretación al asimilar el presente negocio a la ejecución de una sentencia extranjera, cuando es evidente que nos encontramos frente a un exhorto que solicita la notificación de una demanda, que posteriormente dará lugar a una solicitud de ejecución de sentencia extranjera, sin embargo, este no es el caso, ni tal situación ha surgido, por lo que resulta palmario que tales objeciones contra la resolución no tienen el menor asidero jurídico en estos momentos, sin perjuicio que las mismas puedan ser aducidas por el recurrente en su momento oportuno, una vez reciba el traslado de la solicitud de ejecución de sentencia. De lo anterior se colige que el recurrente se ha adelantado a los acontecimientos, razón por la cual se desestima este cargo.

Y por último, esta Sala desea dejar plasmado el hecho que tanto la República de Alemania, como la República de Panamá, son signatarias de la Convención de la Haya de 5 de octubre de 1961. De allí que, la República de Panamá a través de la Ley 6 de 1990, suprime la exigencia de legalización para los documentos públicos surtidos en el extranjero, por lo que esta Colegiatura manifiesta con toda propiedad que, siendo ambos países signatarios de la convención, es indudable que nuestro país deba aceptar como válidos los documentos provenientes de Alemania debidamente legalizados a través del sello de la Apostilla.

Luego de lo expresado en líneas anteriores, considera esta Superioridad que no existen razones de forma ni de fondo por las cuales declarar la no viabilidad de la carta rogatoria proveniente de Stabfurt, Alemania.

En consecuencia, la CORTE SUPREMA, SALA CUARTA DE NEGOCIOS GENERALES, administrando justicia en nombre de la República y por República y por autoridad de la Ley, NIEGA la reconsideración de la resolución de 17 de enero de 1995, mediante la cual la Sala DECLARA VIABLE el cumplimiento en nuestro territorio de la comisión rogatoria librada por el Juzgado de Primera Instancia de Stabfurt a fin de notificar a RAÚL BERNARDO DEL CID ESPINO, con dirección en Las Cumbres, El R.N. 57, Ciudad de Panamá, Apartado 6-43 El Dorado, Panamá, República de Panamá, 8-1179, 21-1028, de la demanda de divorcio y patria potestad del menor R.R.D. CID ESPINO y Pensión Alimenticia para dicho menor, propuesta por DAGMAR DEL CID ESPINO contra R.B. DEL CID ESPINO. Por lo tanto, y por motivos de economía procesal, ORDENA que la notificación de esta resolución sea diligenciada por Secretaría utilizando para tales efectos las normas jurídicas de nuestro orden procesal vigente referente a la materia.

N. y Cúmplase.

(fdo.) R.M.A.

(fdo.) J.M.F.

(fdo.) A.H.

(fdo.) CARLOS H. CUESTAS G.

Secretario General