Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 8 de Abril de 2015

Ponente:Hernán A. De León Batista
Fecha de Resolución: 8 de Abril de 2015
Emisor:Primera de lo Civil

VISTOS: M.A.S., a través de apoderado judicial promovió recurso extraordinario de casación contra la resolución de fecha 2 de agosto de 2012, emitida por el Tribunal Superior de Familia, la cual confirma la sentencia Nº 129 de 8 de marzo de 2012, proferida por el Juzgado Tercero Seccional de Familia del Primer Distrito Judicial de Panamá, que declaró disuelto el vínculo matrimonial en el proceso de Divorcio instaurado en contra de B.G.S.. El medio de impugnación invocó la causal única de fondo, error de derecho en cuanto a la apreciación de la prueba que ha influido sustancialmente en lo dispositivo de la resolución recurrida, fundada en cuatro motivos, los que serán objeto de pronunciamiento de esta Colegiatura, no sin antes conocer los antecedentes del proceso. ANTECEDENTES Ante el Juzgado Tercero Seccional de Familia del Primer Circuito Judicial de Panamá, se instauró demanda divorcio por M.A.S., con fundamento en las causales 2, 3 y 6 (trato cruel psíquico que hizo imposible la paz y el sosiego doméstico; relación sexual extramarital y abandono absoluto de los deberes de esposa), todas establecidas en el artículo 212 del Código de la Familia y del Menor, con la finalidad de acceder a la disolución del vínculo matrimonial que mantiene con B.G.S.. Admitida la demanda, en atención a los hechos expuestos y con audiencia del Ministerio Público, se ordenó traslado a la parte contraria por el término de ley. En su oportunidad, la parte demandada aceptó el primer y segundo hecho del libelo contentivo de la demanda y negó los restantes, solicitando a su vez, que se declaren no probadas las causales de divorcio. Por otro lado y en escrito separado, presentó demanda de reconvención en la cual adujo la causal novena (la separación de hecho por más de dos (2) años, aún cuando vivan bajo el mismo techo) contenida en el artículo 212 del Código de la Familia y del Menor, esbozando los argumentos en que se apoya. Hallada conforme, fue admitida y ordenada poner en conocimiento de la parte contraria. Superada la fase de admisibilidad, se fijó el día 26 de septiembre de 2011, como fecha para la celebración de la audiencia, en la cual se admitieron y rechazaron las pruebas solicitadas, iniciando la práctica de los testimonios presentes en el despacho. Es así, que una vez cumplidas las etapas probatorias el Juzgado Tercero Seccional de Familia del Primer Circuito Judicial de Panamá, dicta sentencia Nº 129 de 8 de marzo de 2012, en la cual declaró no probadas las causales segunda, tercera y sexta del artículo 212 del Código de la Familia y del Menor, respecto a la demanda principal. En cuanto a la reconvención, que estuvo fundada en la causal novena, la misma se declaró probada, declarándose en consecuencia la disolución del vínculo matrimonial. Esta resolución fue objeto del recurso vertical de apelación ante el Tribunal Superior de Familia, el cual mediante pronunciamiento de fecha 2 de agosto de 2012, confirmó el fallo recurrido. Conocido el veredicto, la representación judicial de M.A.S., anunció y formalizó recurso de casación, el cual será objeto de examen seguidamente. RECURSO DE CASACIÓN Y CONSIDERACIONES DE LA SALA Conforme fuera formalizado el recurso extraordinario e ingresado a esta Corporación, previo cumplimiento de las reglas de reparto, se concedió el termino para la formulación de los alegatos de admisibilidad, plazo que no fuese aprovechado por los intervinientes. En la misma oportunidad, se concedió el término a la Procuraduría General de la Nación, para que emitiese su opinión, quien consideró la viabilidad de admitir el recurso. Correspondió a la Sala entonces, verificar el cumplimiento de las formalidades que exige la técnica del recurso, advirtiéndose debilidades, lo que motivó se ordenase la corrección del mismo. Así pues, en el plazo legal conferido, el recurrente efectúa las correcciones de rigor, lo cual permite que se admita el libelo corregido, permitiendo la apertura del término para los alegatos de fondo a las partes, como a la Procuraduría General de la Nación, quien en su vista Nº 21 de 9 de junio de 2014, consideró no casar el fallo recurrido. Luego de haber expuesto los antecedentes del negocio y cumplidos los trámites propios del recurso vertical, conozcamos los motivos que soportan la causal única de fondo alegada, que no es otra que el error de derecho en cuanto a la apreciación de la prueba, cuyos motivos se transcriben seguidamente: PRIMERO: El Tribunal de segunda instancia es claro al momento de realizar sus considerandos y coincide con nuestra posición, de que no cabe duda que los documentos electrónicos presentados como prueba en el proceso son originales tal como puede observarse a foja (539) del expediente; refiriéndose a los documentos que se encuentran visible desde la foja 215 hasta la foja 349, sin embargo para llegar a la conclusión de que no se prueba la causal de trato cruel, aprecia erróneamente, la prueba diligenciada a foja 216 en la que hay una confesión escrita que realiza la demandada en el correo que le escribe a la señora C.A.. Allí la demandada menciona que ella le tomó las acciones de la casa refiriéndose a las acciones de la sociedad propietaria del domicilio conyugal. A este correo electrónico, que el mismo tribunal de segunda instancia le reconoce validez, solo que al momento de apreciar el medio probatorio, lo hace dándole una errónea valoración de la prueba pues a pesar de todo lo analizado, le parece que no se demuestra el trato cruel psicológico en nuestro representado. SEGUNDO: En la foja 225 se encuentra uno de los documentos a los cuales el Tribunal A-quem le reconoce su validez de acuerdo con su interpretación probatoria; en este documento la señora Demandada, escribe a la señora M.E.C. que el señor A. hace una pataleta por el tema económico en este caso el Juzgador de la segunda instancia, no se percata al apreciar el documento, que la señora S. le reenvía un correo en el que nuestro defendido le solicita que le devuelva los papeles de la casa; refiriéndose a las acciones de la sociedad propietaria del domicilio conyugal; que previamente ésta ya había tomado. De haber apreciado de forma correcta esta prueba, el Tribunal Superior hubiese llegado a la conclusión de que la señora B.S., se lleva mostrando fiereza de animo (sic) e impiedad las acciones de la sociedad propietaria del domicilio conyugal; tal como se lo manifestó a la señora C.A., vilipendiando al señor A. por correo electrónico, menoscabando su amor propio, configurándose así la prueba de la causal de divorcio de trato cruel de naturaleza psicológica. TERCERO: Que el Tribunal de segunda instancia al apreciar la prueba que obra a foja 314 del expediente, le dio un valor inadecuado, y de no haberlo hecho de esa forma hubiese llegado a la conclusión que el mensaje via (sic) correo electrónico que H.A. envía el miércoles 19 de abril del año 2006 a B.S., indica claramente que existe una relación que sobrepasa lo amical, en donde hay indicios graves de una relación sexual extramarital. CUARTO: De la foja 327 puede extraerse una declaración de amor hecha por parte de la demandada, al pre citado H.A., pruebas que el Tribunal de Segunda Instancia apreció de forma errónea, llegando a creer que no probaban la causal de relación sexual extramarital, incluso estas comunicaciones que se dan entre el señor H.A. y la señora B.S., se producen antes de la separación de la supuesta separación de hecho de las partes. De haber apreciado el Tribunal de segunda instancia esta prueba de manera acertada, no hubiese llegado a la conclusión de confirmar la sentencia del tribunal de Primera instancia pues hubiere encontrado la causal de relación sexual extramarital debidamente comprobada, por ende el juzgador A-quem examinó los medios de pruebas a las que este mismo reconoció como auténticas y originales y no les dio el valor que la Ley reconoce, influyendo en lo dispositivo del fallo recurrido dado que de haberle reconocido su valor el fallo hubiese resultado de manera distinta." (fs. 572 a 574) En cuanto a las normas infringidas, el casacionista invocó los artículos 781 y 885 del Código Judicial y el artículo 215 del Código de la Familia y del Menor. Visto los motivos, observa la Sala que en cada uno de ellos, a juicio del casacionista, se realizó una indebida valoración de la comunicación cruzada vía correo electrónico, a pesar que el fallo revela la coincidencia entre el Tribunal Superior de Familia y su criterio en cuanto a la validez de los documentos electrónicos presentados. En cuanto a los dos primeros motivos, y conforme lo señalado por el casacionista, los correos electrónicos generados entre M.A. y B.G., los cuales acreditan el trato cruel psicológico causado al recurrente. Para los dos cargos restantes, la correspondencia electrónica se surte entre HUGO ACUÑA y B.G.S., y demuestran la causal contenida en el numeral 3, en otras palabras, la relación sexual extramarital. Para el primer cargo, el recurrente acusa la indebida valoración del documento visible en foja 216, que guarda relación con el correo electrónico fechado 8 de abril de 2009, y que fuese remitido por B.S. a C.A., y que a juicio del casacionista demuestra la causal contenida en el numeral 2 del Artículo 212 del Código de la Familia y del Menor. En ese orden de ideas, y previa lectura del referido documento, se advierte que el mismo contiene la respuesta ofrecida por B.S. (como la identifica el correo) a las inquietudes formuladas por C.A., en el cual relata su situación con el señor MAURICIO (que suponemos es el recurrente), la salida de ella del hogar conyugal, y las posibilidades (conforme su abogada) que se plantean para el divorcio, siendo relevante para el casacionista, la sustracción del documento contentivo de las acciones que representan el respaldo de la propiedad (casa) en la cual residían, lo cual le procuro un daño psicológico al recurrente. En concordancia con ello, el Tribunal Superior de Familia, al emitir su pronunciamiento indicó lo siguiente: "Contrario a su interpretación, esta Superioridad lo que encuentra en dicho documento y en los restantes, son opciones que la abogada está dando a su cliente como estrategias a seguir. Una de ellas es sacar al señor A. de la casa, la otra es que S. sea la que salga de la casa con las niñas. Justamente es obligación de los abogados en ejercicio, plantear todas las posibles acciones y consecuencias a los clientes en los procesos que atienden." (fs. 540) Atendiendo el planteamiento del Tribunal Superior de Familia, y el análisis de la prueba que se estima indebidamente valorada, esta Sala coincide plenamente con el dictamen del Tribunal Ad-quem, toda vez que de lo plasmado en el documento no se extraen elementos que deriven en trato cruel o deshumanizado por parte de la demandada-reconvencionista hacia el recurrente, aunado a que en el expediente no consta que se haya practicado evaluación psicológica en la persona de M.A., que reflejen daños emocionales y por consiguiente la acreditación de la causal invocada, toda vez que del correo electrónico examinado no es posible corroborar tratos despiadados inferidos por B.G. al recurrente. Y es que, tratándose de la causal de trato cruel físico o psíquico si con él se hace imposible la paz y el sosiego doméstico, contenida en el numeral 2 del artículo 212 del Código Judicial, esta Corporación señaló en fallo de fecha 15 de mayo de 2001, en el proceso de Divorcio instaurado por A.M.R.E. contra PALMIRA GONZÁLEZ TORRES, lo siguiente: "Repugna a la lógica aceptar que se pueda configurar la crueldad síquica sin que en el comportamiento del responsable no exista el propósito de hacer sufrir a su víctima desde el punto de vista moral. Importa entonces que el responsable haya obrado con cierto grado de voluntariedad, con el propósito deliberado de ofender y humillar la dignidad de su cónyuge y con conciencia del ultraje que se infiere. Los actos representativos del trato cruel también deben estar revestidos de la suficiente gravedad. Como tales, a título de ejemplo, algunos autores mencionan el abuso de uno de los cónyuges contra el otro como sería no permitirle la entrada al hogar, internarlo arbitrariamente en un sanatorio de enfermos mentales, introducir clandestinamente al hogar personas ajenas a la familia o enviar anónimos o correspondencia humillante o insultante, etc. Sería lo que en otras legislaciones se considera sevicia como causal de divorcio, equivalente a crueldad excesiva o trato cruel." De acuerdo a lo planteado en el fallo, y la prueba que se estima no fue valorada, no considera la Sala que el trato cruel como causal de divorcio este probada, al no acreditar la prueba analizada lo establecido en el numeral 2 del artículo 212 del Código de la Familia y del Menor, por lo que corresponde negar el cargo. En el mismo contexto, se plantea el segundo motivo del recurso, que alude al correo electrónico visible en foja 225 del infolio para acreditar la causal de traro cruel, lo cual produjo un menoscabo en el amor propio del casacionista. Conforme lo señalado, y al igual que lo indicaremos en el motivo anterior, del contenido del referido documento, no aprecia esta Corporación que la demandada - reconvencionista, haya realizado actos atroces o de impunidad como refiere el que recurre, y cuyos efectos produjeren un deterioro en su honra o autoestima, que pudiese interpretarse como trato cruel. Y es que, de una lectura del documento, en correlación con el planteamiento expuesto por el casacionista, verifica la Sala que es M.A., quien remite el correo en fecha 4 de abril de 2009, en el cual manifiesta la necesidad de vender la casa, a fin de cumplir con el pago de obligaciones (deudas), y la intención de crear un fideicomiso a favor de las niñas, del cual la señora BEATRIZ no formaría parte, resultando de igual manera la responsabilidad que recae sobre él con relación al tema económico, en vista de la separación, recibiendo respuesta de la señora B.S., el día 6 de abril de 2009, señalando lo siguiente: " Este es el segundo, con la pataleta sobre el tema económico". De lo antes expuesto, no estima esta Corporación se haya demostrado el trato cruel como causal de divorcio, al no advertir los perjuicios u ofensas causados al casacionista en la prueba en comento, aunado a lo anterior, no contamos con un dictamen psicológico que nos permita precisar el estado anímico del casacionista frente a los tratos provenientes de la señora BEATRIZ y que sean demostrativos de la causal invocada. Así las cosas, coincidimos con lo expuesto en la decisión recurrida, dado que la prueba aducida no es idónea para configurar la causal establecida en el numeral 2 del artículo 212 del Código de la Familia y del Menor, razón por la cual se desestima el cargo. Prosiguiendo con el recurso, veamos los cargos expresados en el tercer y cuarto motivo, en los cuales el casacionista señala la inadecuada valoración de los correos electrónicos apreciable en fojas 314 y 327 del infolio, dado que de ellos se desprende una relación que sobrepasa la amistad y prueba la causal de relación sexual extramarital entre H.A. y B.S.. El primero fue enviado el día 19 de abril de 2006 y el segundo el 01 de junio del mismo año. De lo narrado en ambos documentos, queda claro la comunicación cruzada que existió entre las personas antes mencionadas, dado el intercambio y seguimiento respecto a hechos de la convivencia diaria (personal y familiar) de cada uno, lo cual pudiese interpretarse como una relación que supera la amistad. Sin embargo, de conformidad con la sentencia recurrida, la cual comparte esta Corporación, al no considerar que se haya producido indebida valoración de los citados documentos, ello en virtud de que el juzgador no puede fundar su razonamiento para declarar probada una causal de divorcio en el cruce de correos electrónicos entre HUGO y BEATRIZ, sin que concurran evidencias o medios probatorios que apoyen la causal que se invoca. Por el contrario, corresponde al juzgador en atención a las reglas de la sana crítica (lógica y experiencia) verificar todo el caudal probatorio presentado a su consideración y en consonancia con ello, verificar si éstos confieren certeza a lo pretendido, y de esta manera acceder o no a la disolución del vínculo matrimonial. En ese sentido, al referirnos a la relación sexual extramarital, cabe señalar lo planteado en el fallo de fecha 30 de mayo de 2012, emitido por esta Superioridad en el recurso de casación formalizado por J.A.L.T., en el proceso de divorcio instaurado en su contra por E.C., como sigue: " En lo que atiende a la demostración de la relación sexual extramarital, sabido es su difícil comprobación porque la prueba directa, el acto carnal, se ejecuta, generalmente, de forma íntima o secreta que hace imposible su comprobación; siendo así, la doctrina manifiesta que, ante la dificultad de sorprender in fraganti, en la misma realización del acto sexual, el cónyuge perjudicado podrá acreditar esta causal a través de pruebas indirectas -indicios- que confirmen, inequívocamente, su existencia. ... Además, téngase en cuenta que la valoración probatoria exige al juez como interprete de la norma, una labor intelectual que debe comprender un proceso de confrontación de todo el universo probatorio aportado al proceso con el objetivo de establecer la verdad procesal, requiriéndose la evaluación y calificación de las declaraciones en conjunto, es decir, deberá valorar la totalidad de las pruebas obrantes en el proceso, por lo que, no puede hacer valoraciones parcializadas o segmentadas, principio de sana crítica recogido en el artículo 904 del Código Judicial." Atendiendo a la causal tercera contenida en el artículo 212 del Código de la Familia y del Menor y las pruebas que analizadas en los motivos tercero y cuarto, podemos colegir que si bien los documentos electrónicos revelan validez en su otorgamiento, cabe señalar que pese a ello, el cruce de correos electrónicos entre los prenombrados no acredita la existencia de una relación extramarital entre ellos, lo cual nos permita dictaminar a favor de lo pretendido por el recurrente. Por otro lado, no fueron alegados otros elementos probatorios a considerar por esta Corporación que produzcan certeza en el sentenciador en casación, frente a la causal de divorcio señalada, y que nos permitiesen acceder a lo pedido; no obstante, como refleja la resolución recurrida, las pruebas aportadas fueron contundentes para acreditar la causal novena dispuesta en el artículo 212 del Código de la Familia y del Menor, alegada por la representación judicial de la demandada - reconvencionista, al quedar en evidencia la separación entre los contrayentes por un período superior a los dos años que exige la normativa, lo que motiva que se produzca la disolución del vínculo matrimonial por este motivo. En síntesis, luego de examinar las pruebas que se estiman fueron indebidamente valoradas por el juzgador de segunda instancia, tenemos que señalar que no le asiste razón al casacionista, toda vez que dicho caudal probatorio no comprueba los hechos que conforman el libelo de la demanda y por tanto, las causales aducidas por el casacionista para que se produzca la disolución del vínculo matrimonial fundado en ello. En consecuencia, al no haberse demostrado los cargos de ilegalidad a la sentencia objeto del presente recurso, no es dable casar la sentencia. En mérito de lo antes expuesto, la SALA PRIMERA DE LO CIVIL DE LA CORTE SUPREMA JUSTICIA, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la resolución de fecha 2 de agosto de 2012, proferida por el Tribunal Superior de Familia en el proceso de Divorcio promovido por M.A.S. contra B.G.S.. Sin lugar a la condena en costas del recurso, por razón de la naturaleza del negocio. N., HERNÁN A. DE LEÓN BATISTA HARLEY J. MITCHELL D. -- OYDÉN ORTEGA DURÁN SONIA F. DE CASTROVERDE (Secretaria)