Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 14 de Agosto de 2014

Ponente:Oydén Ortega Durán
Fecha de Resolución:14 de Agosto de 2014
Emisor:Primera de lo Civil

VISTOS: La firma DE CASTRO & ROBLES, en su condición de apoderada judicial de CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., y EMPRESAS CATANIA, S.A., ha interpuesto Recurso de Casación contra la Resolución de 7 de junio de 2013, proferida por el Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, la cual revoca la sentencia No. 58 del 28 de diciembre de 2012, dictada por el Juzgado Décimo Quinto del Circuito de lo Civil del Primer Circuito Judicial, dentro del Proceso Ordinario instaurado por R.M.A.C. contra CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., y EMPRESAS CATANIA, S.A. Esta S. Civil de la Corte Suprema de Justicia, mediante Resolución de 4 de diciembre de 2013, admitió el Recurso de Casación corregido, presentado por la firma DE CASTRO & ROBLES en su condición de apoderado judicial de CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., y EMPRESAS CATANIA, S.A. (fs. 662 a 664). Finalizada la fase de alegatos de fondo, la cual fue aprovechada por ambas partes del Proceso (fs. 668 a 713, 714 a 717), corresponde entonces decidir el Recurso impetrado, para lo cual se adelantan las siguientes consideraciones. ANTECEDENTES La firma CASTRO & BERGUIDO apoderado judicial del señor R.M.A.C. propuso Proceso Ordinario de Mayor Cuantía en contra de CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., y EMPRESAS CATANIA, S.A. con la finalidad que, cumplida las fases procesales pertinentes, se condene a las demandadas a pagar la suma de doscientos mil dólares (200,000.00) y el interés comercial del diez (10%), más las costas y gastos del Proceso, en cumplimiento de la cláusula novena del Contrato de Promesa de Compraventa de Acciones de fecha de 24 de enero de 2007, suscrito por R.M.A.C. y CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., y EMPRESAS CATANIA, S.A. La Demanda respectiva se fundamentó en los siguientes hechos: PRIMERO: Las demandadas suscribieron con el señor R.M.A.C.,Contrato de promesa de Compraventa de Acciones, el 24 de enero de 2007, si bien al contrato se le dominó "PROMESA" el mismo fue un contrato de "COMPRAVENTA DE ACCIONES". SEGUNDO: En el Contrato de promesa de Compraventa de Acciones, en la cláusula Novena las demandadas se obligaron a proceder con la restauración de la Finca No.960, inscrita al tomo 15, F. 370 de la Sección de la Propiedad, Provincia de Panamá del Registro Público, de conformidad con los planos que le apruebe la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico, en un plazo no mayor de treinta y seis (36) meses contados a partir de la entrega de las acciones. TERCERO: Las acciones objeto del contrato de promesa de compraventa de acciones celebrado entre las demandadas y R.M.A.C., fueron entregadas a las demandadas el día 11 de abril de 2007. CUARTO: El plazo no mayor de treinta y seis (36) meses establecido en la cláusula Novena venció el día 11 de abril de 2010, por tanto dentro de dicho período las demandadas tenían la obligación de haber iniciado la restauración de la finca con la obtención del permiso de construcción y orden de proceder. No obstante, las demandadas no cumplieron con esta obligación contractual. QUINTO: La cláusula Novena del Contrato establecía una cláusula penal por la suma de DOSCIENTOS MIL DÓLARES (US$200,000.00), que las demandadas tenían que pagar al señor R.M.A.C., en caso del incumplimiento de la mencionada cláusula. SEXTO:Al no haber obtenido permiso de construcción, tal y como consta en certificación emitida por la Dirección de Obras y Construcciones Municipales, Departamento de Aprobación de Planos y Permisos, al día 21 de junio de 2010, no se había aprobado ningún permiso de construcción en las mejoras de la Finca No. 960, inscrita al tomo 15, F. 370, de la sociedad EMPRESA CATANIA, S.A. / CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., ubicado en el Corregimiento de San Felipe. SÉPTIMO: En vista del incumplimiento de la cláusula Novena del Contrato de Promesa de Compraventa de Acciones, celebrado el día 24 de enero de 2007, nuestra representada remitió a las demandadas carta requiriendo el pago. No obstante, CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., mediante carta de 29 de septiembre de 2010 le manifestó a nuestro mandante que únicamente está dispuesto a ofrecerle la suma de SESENTA MIL DÓLARES (US$60,000.00), para resolver cualquier disputa. OCTAVO: Debido al incumplimiento de las demandadas en el inicio de la construcción, en el término establecido en la cláusula Novena del contrato suscrito con nuestro representado, las demandadas EMPRESAS CATANIA, S.A. y CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., son solidariamente responsables en el pago de la penalidad que fue convenida en el propio contrato en caso de incumplimiento de dicha cláusula Novena. NOVENO:EMPRESAS CATANIA, S.A. y CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., deben ser declaradas responsables por el incumplimiento de la cláusula Novena y, en consecuencia, deben ser condenadas a pagar la suma de DOSCIENTOS MIL DÓLARES (US$200,000.00), más intereses comerciales del diez por ciento (10%), más costas y gastos del proceso. ..." (fs. 1 a 4). A través del Auto No. 1762 de 10 de diciembre de 2010, proferido por el Juzgado Decimoquinto del Circuito de lo Civil del Primer Circuito Judicial, se admitió Demanda Ordinaria propuesta por R.M.A.C. en contra de EMPRESAS CATANIA, S.A. y CASA MAR ALTO ANTIGUA, S.A. (fs. 21 a 22). La firma De Castro & Robles, apoderado judicial deEMPRESAS CATANIA, S.A., parte demandada,presentó Demanda de Reconvención en contra del señor R.M.A.C., a fin que se declare nula la cláusula novena del Contrato de Promesa de Compraventa suscrito el 24 de enero de 2007 por establecer una restricción ilegal de dominio sobre la propiedad, ya que carece de causa y objeto. Y además, por ser excesivamente onerosa.(fs. 45 a 50). La Demanda de Reconvención se fundamentó en los siguientes hechos: PRIMERO: El día 24 de enero de 2007, la demandante en reconvención CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A. y el demandado en reconvención R.M.A.C. suscribieron un Contrato de Promesa de Compraventa de Acciones, en el cual se acordaban los términos para la compraventa de acciones de la sociedad EMPRESAS CATANIA, S.A., propiedad del señor ARIAS. Se acordó en el referido contrato que CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A. pagarían la suma de OCHOCIENTOS SESENTA Y CINCO MIL DÓLARES (US$865,000.00) y que R.A. le endosaría las acciones de la sociedad, así como le entregarían los documentos corporativos necesarios para el traspaso de control de la sociedad. Se estableció además una cláusula penal (Cl. Cuarta) que disponía la indemnización a la que las partes estarían en caso de incumplimiento de las obligaciones contractuales. No obstante lo anterior, es decir, que ya existía una cláusula penal relacionada al objeto y causa del contrato, se incluyó la cláusula Novena que a la letra dice: NOVENA: EL PROMITENTE COMPRADOR y LA SOCIEDAD se comprometen a proceder con la restauración de LA FINCA, de conformidad con los planos que al efecto le apruebe la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico, en un plazo no mayor de treinta y seis (36) meses contados a partir de la entrega de LAS ACCIONES. Se entenderá que LA SOCIEDAD ha iniciado la restauración de LA FINCA, en la fecha que haya obtenido el respectivo permiso de construcción y le haya dado la orden de proceder al Constructor de la obra. En el supuesto de un incumplimiento de esta cláusula, tanto EL PROMITENTE COMPRADOR como LA SOCIEDAD, se compromete a reconocerle a EL PROMITENTE VENDEDOR, en calidad de penalidad, la suma adicional de DOSCIENTOS MIL DÓLARES (US$200,000.00). Se desprende del texto de la cláusula novena que pretende ser una cláusula penal que sanciona la no restauración de LA FINCA en un término perentorio. Salta a la vista que esta cláusula nada tiene que ver con la causa y objeto del contrato de promesa de compraventa de acciones, y que además pretende establecer una restricción de dominio y a la propiedad privada de un tercero que no es parte del contrato, en este caso EMPRESAS CATANIA, S.A., propietaria de la finca. SEGUNDO: La propietaria de LA FINCA cuyo dominio y propiedad pretende el señor R.A. limitar en la cláusula novena antes citada, es EMPRESAS CATANIA, S.A. la cual como persona jurídica no era parte del contrato de compraventa de acciones, ni podía serlo ya que era la enajenación de sus acciones el objeto del contrato. Es el dueño de las acciones el que dispuso de las mismas, en este caso, el señor R.A., único accionista de la sociedad, quien a título personal y actuando en su propio nombre y representación como quedó consignado en el contrato, fue quien contrató, no estando obligada la sociedad por dicho acto jurídico. Una lectura del contrato claramente deja en evidencia que el demandante actuó en nombre propio como propietario de las acciones que dio en venta y no como representante legal de EMPRESAS CATANIA, S.A. ni a nombre de la misma, pues no consta además acta alguna que le facultase a R.A. a obligar a la sociedad. Por otro lado, ni CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A. (compradora de las acciones de EMPRESAS CATANIA, S.A.), ni su representante legal J.T., al acordar adquirir las acciones de EMPRESAS CATANIA, S.A., podían obligar a dicha sociedad pues hasta que se materializó la transacción de compraventa de acciones, no eran los propietarios de las mismas, y aunque lo fueran, el simple hecho de ser accionista de la sociedad no les faculta a obligar a la misma si no están debidamente autorizados por los órganos de dirección y gobierno de la sociedad; por lo tanto EMPRESAS CATANIA, S.A. no era parte ni se obligó con dicho contrato de promesa de compraventa de acciones con el demandante RamónArias, por lo que no puede exigírsele la alegada responsabilidad derivada del mismo careciendo dicha cláusula de objeto y causa en el contrato, lo cual la hace anulable. TERCERO: Es evidente que en el referido Contrato de Promesa de Compraventa de Acciones que contiene la precitada Cláusula Novena: · El señor R.M.A., actuó "en su propio nombre y representación", y no en nombre de la sociedad EMPRESAS CATANIA, S.A.; · R.M.A.C. no se encontraba por su simple condición de accionista que daba las acciones en venta facultado legalmente para obligar a la sociedad y no manifiesta actuar en calidad de representante de la misma; · El señor J.T. actuó en representación de la sociedad CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., debidamente autorizado, y en ninguna forma como empresa que adquiría las acciones podía obligar a la sociedad pues al momento de la firma del contrato CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A. aún no era la propietaria de las acciones y aunque lo fuera su condición de accionista no le permite obligar a la sociedad; · Por tanto, CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A. no podía obligar o actuar a nombre de EMPRESAS CATANIA, S.A., propietaria de LA FINCA, en la cláusula novena del contrato de promesa de compraventa suscrito el 24 de enero de 2007 entre R.A. y Casa Mar Alta Antigua, S.A. y por tanto dicha cláusula debe declarase nula y sin efecto. CUARTO: Las disposiciones sobre sociedades comerciales contenidas en el Código de Comercio son claras al establecer la diferencia entre la persona jurídica y sus socios, por lo que mal pudiese alegar el señor ARIAS o su apoderado judicial que de alguna forma obligó a EMPRESAS CATANIA, S.A. en el mencionado contrato, veamos: "Artículo 251. La sociedad mercantil constituida con arreglo a las disposiciones de este Código, tendrá personalidad jurídica propia y distinta de la de los socios para todos sus actos y contratos..." Es claro que no fue tampoco la intención de comprometer a EMPRESAS CATANIA, S.A., y es que no podía, ya que la sociedad no era dueña de sus propias acciones, sino su accionista el señor ARIAS a quien le correspondía actuar como PROMITENTE VENDEDOR en el contrato; y mucho menos podría de alguna forma alegarse que el promitente comprador obligó a la sociedad cuyas acciones estaba prometiendo comprar o comprando pues al momento de la firma del contrato aún no era dueño de las mismas y aún cuando lo fuera, el accionsita no puede obligar a la sociedad sin estar debidamente autorizados para ello por los órganos de gobierno corporativo de la misma. QUINTO: Las obligaciones del contrato de compraventa de acciones consistían en el pago del precio y en el endoso del certificado de la sociedad EMPRESAS CATANIA, S.A., las cuales se cumplieron, por lo que la cláusula Novena del contrato no no (sic) es efectiva ni vinculante a las partes del contrato y en consecuencia, mal puede pretenderse alegar el incumplimiento de una supuesta obligación que no es accesoria, instrumental y ni siquiera relacionada a la causa del contrato de compraventa como son por su naturaleza las cláusuas penales. Es decir, la cláusula penal debe contener obligaciones accesorias a la obligación principal, y en este caso la obligación de remodelar un bien inmueble no guarda relación ni es accesoria a la compraventa de las acciones de la sociedad EMPRESAS CATANIA, S.A. Es perfectamente viable la utilización de una cláusula penal para castigar por ejemplo un atraso en el pago de las acciones o en la entrega o endoso de los certificados correspondientes, como en efecto lo hizo la Cláusula Cuarta del referido Contrato; sin embargo, la cláusula Novena objeto del presente juicio es totalmente ajena al objeto del contrato. El Código Civil dispone lo siguiente en relación a la causa de los contratos: Artículo 1125. En los contratos onerosos se entiende por causa, para cada parte contratante, la prestación o promesa de una cosa o servicio por la otra parte; en los numeratorios, el servicio o beneficio que se remunera, y en los de pura beneficencia, la mera liberalidad del bienhechor. Artículo 1126. Los constratos sin causa o con causa ilícita, no producen efecto alguno. Es ilícita la causa cuando se opone a las leyes o a la moral. El contrato en cuestión es oneroso y su causa es la compraventa de acciones, lo cual es lícito y cuyas pretaciones se cumplieron, luego entonces la supuesta obligación que emana de la cláusula novena que sólo impone una obligación unilateral al comprador de las acciones carece de causa válida ya que no existe contraprestación y tiene un objeto imposible al ser excesivamente oneroso a CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., y al no tener dicha sociedad disposiciones sobre la finca propiedad de EMPRESAS CATANIA, S.A., con lo cual, y al tenor de los artículos 1123 y 1129 del Código Civil no puede ser válida dicha obligación al no concurrir las condiciones esenciales para su validez: Artículo 1123. No podrán ser objeto de contartos las cosas o servicos imposibles. Artículo 1129. Los contratos serán obligatorios siempre que en ellos concurran las condiciones esenciales para su validez. SEXTO: El contrato de compraventa de acciones de una sociedad es de naturaleza mercantil, no obstante la alegada cláusula penal es de naturaleza civil, ya que la obligación que emana de ella nata tiene que ver con un acto de comercio, sino más bien con una obligación de carácter civil, lo cual es una prueba más de la inconguencia es ineficacia de la cláusula Novena. Esto sin mencionar el hecho de que no existe equilibrio contractual en la misma, ya que CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A. no recibiría por parte de RAMON ARIAS ninguna contraprestación por cumplir el plazo impuesto para la remodelación de la finca propiedad de EMPRESAS CATANIA, S.A. El Código Civil al regular las cláusulas penales, claramente establece la accesoriedad que debe revestir a la misma de lo cual deriva que no puede existir una cláusula penal que no guarde relación con la causa del contrato, en este caso, la compraventa de acciones, cuyas contraprestaciones ya que se encontraban cumplidas y por tanto el contrato había concluido. Artículo 1042. La nulidad de la cláusula penal no lleva consigo la de la obligación principal. La nulidad de la obligación principal lleva consigo la de la cláusula penal. Como mencionaremos es evidente el sentido que la ley le da a la cláusula penal, cuya subsistencia depende de la obligación principal y si esta se cumple, no puede entonces subsistir, ya que como accesoria sigue la suerte del contrato principal. Dicha cláusula novena, necesariamente para susbsistir y ser válida debe tener la misma causa que el contrato, no puede pactarse sobre una compraventa de acciones y pretender restringir el dominio sobre una finca propiedad de quien no es ni siquiera parte en el contrato. Con la dispensa del tribunal, no se puede pactar un contrato sobre peras y exigir el cumplimiento de manzanas en una cláusula accesoria, la cláusula penal que se alega incumplida nada tiene que ver con la causa del contrato en la que se pactó, es ininteligible e ineficaz para las partes d ela compraventa. La terminacion de la obligación principal llega consigo la terminación de la obligación accesoria de la cláusula penal. SÉPTIMO: Las obligaciones derivadas del contrato de promesa de compraventa de acciones culminaron con el cumplimiento respectivo tanto del deudor y acreedor, llevando entonces a la extinsión de las obligaciones mutuamente contrídas, conforme a lo dispuesto al artículo 1043 del Código Civil que dispone que: "Las obligaciones se entinguen: por el pago o cumplimiento; por la pérdida d ela cosa debida; por la condonación d ela deuda; por la confusión d elos derechos de acreedores y deudores; por la compensación; por la novación." Adicionalmente, la causa de la obligación contenida en la cláusula novena cuyo incumplimiento se alega, no existe, ya que es, además de lo establecido con anterioridad, ILEGAL. La cláusula en cuestión pretende imponer a la propiedad de EMPRESAS CATANIA, S.A., quien no es ni siquiera parte del contrato, una restricción de dominio que no es de las permitidas por ley y que atenta contra su derecho de propiedad consignado en los artículo 337 del Código Civil y en el artículo 47 de la Constitución Nacional que a la letra dicen: "Artículo 337. La propiedad es el derecho de gozar y disponer de una cosa, sin más limitaciones que las establecidas por la ley. El propietario tiene acción contra el poseedor de la cosa para reivindicarla." "Artículo 47. Se garantiza la propiedad privada adquirida con arreglo a la Ley por personas jurídicas o naturales." EMPRESAS CATANIA, S.A. como persona jurídica independiente tiene el derecho de disponer sobre su propiedad las mejoras que desee en el tiempo en que desee y pueda realizarlo, y no puede ser válida una obligación contraida por CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., quien no era al momento de suscribir el contrato accionista de EMPRESAS CATANIA, S.A., y aunque ya hubiese sido el accionista no podía válidamente obligar a EMPRESAS CATANIA, S.A. a fijar una limitación al dominio sobre su propiedad consistente en la remodelación en un cierto período de tiempo, ya que atenta contra su derecho de disposición de la propiedad y no es de la esencia del contrato de compraventa de acciones. Por lo antes expuesto, solicitamos al Honorable Señor Juez que declare NULA la Cláusula Novena del Contrato de Promesa de Compraventa suscrito el 24 de enero de 2007 por R.A.C. y Casa Mar Alta Antigua, S.A. ..." Consta a foja 52 del expediente, Auto No. 646 de 18 de abril de 2011, dictado por el Juzgado Decimoquinto de Circuito de lo Civil, del Primer Circuito Judicial, el cual admitió la Demanda de Reconvención propuesta. Luego de cumplidas las etapas procesales correspondientes, el Juzgado de primera instancia, mediante sentencia No. 58 de 28 de diciembre de 2012 dentro del Proceso Ordinario de mayor cuantía incoado por R.M.A.C.,en contra de EMPRESAS CATANIA, S.A., y CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., DECLARA: DEMANDA PRIMIGENIA: DECLARA PROBADAS las excepciones de falta de legitimidad pasiva de la sociedad EMPRESAS CATANIA, S.A.. En consecuencia NIEGA, las pretensiones primera, segunda y tercera, incoadas por el señor R.M.A.C., en contra de las referidas sociedades. DEMANDA EN RECONVENCIÓN: D. por las consideraciones establecidas en la parte motiva, la cláusula novena del contrato de promesa de compraventa de acciones del 24 de enero de 2007, suscrito entre el señor R.M.A.C. y la sociedad CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A.; y que establecía una clausula (sic) penal, en el referido contrato, debiéndose tenerse la misma, como no puesta. Las imperativas costas, por el trabajo en derecho, por ambas causas serán a cargo del vencido el señor R.M.A.C., a favor de la (sic) sociedades EMPRESAS CATANIA, S.A., y CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., y las cuales se tasan en TREINTA Y SEIS MIL BALBOAS CON 00/100 (B/.36,000.00), para ambas litigantes, en partes iguales. Así como los gastos del proceso, los cuales corren igualmente a cuenta del vencido el señor R.M.A.C., a favor de la (sic) sociedades EMPRESAS CATANIA, S.A., y CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., y que se liquidarán por secretaría en su momento, conforme lo establece el artículo 1069 del Código Judicial. (fs. 532 a 568). La parte Recurrente recurrió a través de Recurso de Apelación contra la decisión del A quo, resolviendo la alzada el Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, el cual mediante Resolución de 26 de marzo de 2010, revocó la decisión del Ad quo, expresando lo siguiente: "... REVOCA la Sentencia No. 58 Exp. 88314-10 del 28 de diciembre de 2012, emitida por el Juzgado Décimo Quinto del Circuito de lo Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, y en su lugar DECLARA que las empresas CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., y EMPRESAS CATANIA. S.A., ha incumplido la Cláusula Novena del Contrato de Promesa de Compraventa de Acciones suscrito, el 24 de enero del 2007, con R.M.A.C.. Además, CONDENA a CASA MARL ALTA ANTIGUA, S.A., y a EMPRESAS CATANIA. S.A., al pago de la suma de DOSCIENTOS MIL BALBOAS con 00/100 (B/.200.000.00) en concepto de la cláusula penal; se les CONDENA al pago de los intereses comerciales al diez por ciento (10%), por el monto de CUARENTA Y DOS MIL CUATROCIENTOS DIEZ BALBOAS con 96/100 (B/.42,410.96), más costas y gastos del proceso, a favor de R.M.A.C. que se liquidarán por secretaría conforme lo dispuesto en el artículo 1069 del Código Judicial. Se condena en costas a CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., y de EMPRESAS CATANIA. S.A., a favor del R.M.A.C., que se tasan en la suma de TREINTA Y SEIS MIL BALBOAS con 00/100 (B/.36,000.00). ..." Inconforme con el dictamen del Superior, la firma DE CASTRO & ROBLES, apoderada judicial de la parte demandante, formalizó el Recurso de Casación, el cual esta S. procede a resolver. EL RECURSO DE CASACIÓN El Recurso de Casación es en el fondo y consta de una Causal, la cual corresponde a la de "Infracción de normas sustantivas de derecho en el concepto de violación directa, que ha influido sustancialmente en lo dispositivo de la Resolución recurrida", según lo contemplado en el artículo 1169 del Código Judicial. Esta Causal de fondo es sustentada a través de ocho (8) Motivos que exponen lo siguiente: "PRIMERO: La Sentencia del Primer Tribunal Superior viola la norma jurídica fundamental que indica que los contratos solo producen efectos entre las partes que los otorgan o suscriben, al concluir incorrectamente que la sociedad EMPRESAS CATANIA, S.A., asumió junto con la empresa que efectivamente suscribió el contrato CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., el cumplimiento de obligaciones diversas a las cuales no se obligó ("Nemo Tenetur ex alieno contractu"), entre esas la estipulada en la cláusula NOVENA de dicho Contrato, sin que EMPRESAS CATANIA, S.A., fuese parte contratante o suscriptora del contrato, situación que es igualmente reconocida por el Tribunal de alzada, al establecer cuáles eran las partes del contrato, al momento de su perfeccionamiento, y no mencionar a EMPRESAS CATANIA, S.A. De haber aplicado el principio jurídico antes referido, el Primer Tribunal Superior de Justicia hubiera fallado en forma sustancialmente diferente con relación a la vinculación de EMPRESAS CATANIA, S.A., con las obligaciones emanadas del referido contrato. SEGUNDO: El primer Tribunal Superior, con la Sentencia dictada, viola la norma jurídica fundamental que indica que las obligaciones nacidas de un contrato solo tienen fuerza de ley entre las partes contratantes, al establecer que EMPRESAS CATANIA, S.A., a pesar de no ser parte del contrato, al momento de su celebración asumió el cumplimiento de diversas obligaciones, en forma solidaria, entre esas la establecida en la cláusula NOVENA del contrato, relativa a la restauración de la Finca No. 960, inscrita al Tomo 15, F. 370 de la sección de propiedad del Registro Público. De haber aplicado el principio legal antes referido, rector en materia de obligaciones contractuales, el desenlace de la sentencia hubiera tenido que ser diferente, pues dicho principio claramente desvincula de toda obligación a EMPRESAS CATANIA, S.A. pues dicha empresa no es parte del contrato. TERCERO: La Sentencia viola la norma jurídica fundamental que establece que el consentimiento y la causa son requisitos esenciales para la existencia de todo contrato. El Tribunal Superior, ha concluido erróneamente en su sentencia que EMPRESAS CATANIA, S.A. es parte del contrato, sin ésta haber otorgado su consentimiento. El Tribunal no hace referencia alguna que evidencie el consentimiento de la referida sociedad para formar parte del contrato. Por otro lado, el Tribunal Superior a foja 619 indicó en su Sentencia que la causa del contrato no era causa para la cláusula NOVENA, dejando dicha cláusula huérfana de causa, por lo que llegando a esta conclusión, el Tribunal de alzada debió aplicar el principio básico sobre los elementos esenciales del contrato y declarar nula la referida clausula, en lugar de ratificar su validez, pues resulta claro que la cláusula NOVENA es una cláusula penal accesoria al contrato principal, la cual no puede existir por sí sola. Si el Juzgador de Segunda Instancia hubiese considerado el examen legal obligatorio que supone la norma sustantiva sobre la cláusula NOVENA, éste hubiese determinado que la obligación controvertida carece de dos (2) de los elementos necesarios para sus existencia, y por tanto su capacidad de obligar tanto a EMPRESAS CATANIA, S.A. como objeto, y a R.M.A. y CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A. como partes a la restauración de la finca No. 960, no existiría. CUARTO: La Sentencia de Segunda Instancia impugnada, viola las consideraciones legales sobre la nulidad de los actos y contratos. Esto es así, al abiertamente afirmar dicha sentencia que una condición contractual subsiste sin dos (2) de sus condiciones esenciales, el consentimiento ["Non potest liberalistas nolenti acquiri" - No se puede adquirir liberalidad para el que no la quiere] en caso de EMPRESAS CATANIA, S.A., y la causa ["Quum principalis causa non consistit, ne ea quidem, quae sequuntur, locum habent" - Cuando no subsiste la causa principal, tampoco tienen ciertamente lugar las cosas que de ella se siguen], en caso de R.M.A. y CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A. Toda vez que la falta de elementos esenciales en su compromiso contractual resulta en la nulidad absoluta del mismo, la clausula NOVENA se debió tener como nula y no puesta, dando un resultado absolutorio tanto a CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A. como a EMPRESAS CATANIA, S.A. QUINTO: La Sentencia del Tribunal de alzada viola el precepto legal que limita el principio de autonomía de la voluntad de las partes, prohibiendo pactos contrarios a la moral. La violación se produce al no aplicar dicho precepto a la cláusula penal, contenida en la cláusula NOVENA del contrato de promesa de compraventa de acciones, la cual establece una pena exorbitantemente alta, creando un desequilibrio contractual entre las partes, lo cual es contrario a la moral. El Primer Tribunal Superior, únicamente aplica el principio de autonomía de la voluntad, a pesar de que EMPRESAS CATANIA, S.A. nunca manifestó la misma en el contrato, olvidándose de aplicar igualmente, los linderos que limitan dicha libertad, entre los que está la moral. De haber aplicado dicha limitante, la valoración de la cláusula penal por el Tribunal de alzada hubiera sido sustancialmente diferente. SEXTO: El Tribunal de alzada, a través de la sentencia impugnada violó el principio legal consagrado en nuestro orden jurídico positivo, que indica que los actos que prohíbe la ley son nulos, en virtud a que, a pesar que la cláusula NOVENA del contrato de promesa de compraventa de acciones, encierra una disposición que va contra la moral, y por ende es prohibida por ley, procedió a declarar la validez de dicha cláusula, en lugar de su nulidad. De haber aplicado dicho principio el Tribunal hubiera tenido que declarar la nulidad de la cláusula NOVENA del contrato de promesa de compraventa de acciones. SÉPTIMO: La sentencia dictada por el Tribunal de alzada viola el principio legal sobre la accesoriedad de la clausula penal a la obligación principal, al indicar que pese a que el contrato principal, en donde esta cláusula se incluyó había concluido por haberse verificado la satisfactoria entrega del objeto y precio, la disposición penal, huérfana y distinta del objeto y la causa del contrato, subsiste en el tiempo y es exigible. Si el Tribunal de Alzada hubiese considerado tal disposición, hubiese concluido que la clausula penal NOVENA, accesoria, no pudo subsistir luego de cumplido el contrato principal. OCTAVO: La Sentencia de Segunda Instancia viola el precepto legal de que los contratos sin causa o con causa ilícita no producen efecto alguno. La restauración de la finca No. 960 adolece de causa, tanto para R.M.A., como para CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., dado que ninguno se beneficiaría del complimiento (sic) de esta obligación. Si el examen legal de la sentencia hubiese considerado esta disposición legal, hubiese determinado que la obligación de restaurar carece de causa y por tanto no puede surtir efecto alguno, particularmente pues el demandante R.M.A. una vez vendidas sus acciones a CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A. carece de total interés, incumbencia y vínculo con la propiedad, por lo cual la restauración o no de la misma no le incumbe. NOVENO: El Primer Tribunal Superior, con la Sentencia dictada, viola la norma jurídica que indica como se manifiesta el consentimiento en los contratos, ya que afirma que una parte que no fue parte del mismo, y que nunca ratificó el contrato de promesa de compra venta, solo por ser mencionada el dicho contrato, esto constituyó una manifestación de consentimiento. De haber aplicado el principio legal antes referido, el Tribunal de Alzada nunca hubiese afirmado que EMPRESAS CATANIA, S.A. se convirtió en parte del contrato, siendo primero el objeto." Se citan como infringidos los artículos 1108, 976, 1112, 1141, 1106, 5, 1042, 1125 y 1113 del Código Civil. Según afirma el Recurrente, el artículo 1108 del Código Civil ha sido violado de manera directa por omisión, porque "...el contrato de promesa de compraventa de acciones tenía como partes, al momento de su celebración, únicamente a R.M.A. y CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., sin embargo, igualmente indica que, luego de la ejecución del contrato, EMPRESAS CATANIA, S.A., termina siendo parte del contrato que no suscribió, e inexplicablemente queda sujeta a las obligaciones nacidas del referido contrato, sin haber ésta suscrito el mismo." En relación al artículo 976 del Código Civil, se expresa que el Fallo de segunda instancia violó de forma directa por omisión dicha norma, cuando "... resulta claro que a EMPRESAS CATANIA, S.A., a pesar de estar nombrada en el texto del contrato, no se le puede tener como parte del mismo ni exigir el cumplimiento de las obligaciones que tienen su nacimiento en su contrato en el cual no es parte y en el cual no manifestó su consentimiento." Respecto a los numerales 1 y 2 del artículo 1112 del Código Civil, señaló el Recurrente, que la norma fue infringida de forma directa por el Ad-quem, por omisión. En este aspecto señaló: "Sobre el numeral 1 del artículo 1112 del Código Civil: El Tribunal de Alzada afirma en su sentencia que el consentimiento para obligarse solidariamente a restaurar la finca No. 960 de por parte de EMPRESAS CATANIA, S.A. nace de la simple mención de esta sociedad en la NOVENA del contrato suscrito entre R.M.A. y CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., y se materializa una vez perfeccionada la compra venta. Lo anterior, sin necesidad de que EMPRESAS CATANIA, S.A. compareciera en el contrato, o ratificarse de lo actuado por los contratantes. ..." Sobre el numeral 2 del artículo 1112 del Código Civil: "...el Tribunal de Alzada toma por válido el compromiso contractual contemplado en la cláusula NOVENA de restaurar la finca No. 960, sin que exista, para ninguna de las partes contratantes, entiéndase R.M.A. y CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., una causa. Al hacerlo, el tribunal de Alzada reconoce expresamente en su sentencia que dicha cláusula no comparte el objeto ni la causa del contrato suscrito entre R.M.A. y CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A. en donde se encuentra insertada, teoría con la que concordamos, sino que esta cláusula es un compromiso contractual independiente pactado bajo la libre voluntad de la parte, pero obvia el hecho de que EMPRESAS CATANIA, S.A. no forma ni formó parte de dicho contrato." En cuanto al numeral 1 del artículo 1141 del Código Civil, expresa el Recurrente que "...la clausula NOVENA (consentimiento y causa), la cual fuese individualizada del contrato de promesa de compraventa por el propio Juzgador de Alzada en sus planteamientos factico-jurídico de la sentencia, conlleva forzosamente a la declaración de nulidad absoluta..." Referente al artículo 1106 del Código Civil, indica el C. que la disposición legal fue infringida por comisión, ya que "...al analizar la pretensión de la Demanda de Reconvención por la cual se solicita la nulidad de la cláusula NOVENA del contrato, concluye que la misma determina una condición pactada en el marco de la libre voluntad de las partes, con independencia del objeto y causa del contrato." Al respecto del artículo 5 del Código Civil, señaló el Recurrente que el Tribunal de segunda instancia mediante su Sentencia violó de forma directa por omisión debido a que "...al no aplicar a la citada norma la realidad fáctica probada en el proceso con relación al contenido de la cláusula novena del Contrato de Promesa de Compraventa de Acciones. La referida cláusula NOVENA es una cláusula penal, la cual viola la limitación establecida al principio de autonomía de la voluntad de las partes en lo relativo a la prohibición de establecer normas que atenten contra la moral. Así, las cosas, la citada norma, cuyo supuesto de hecho se configura con el contenido de la cláusula penal, no fue aplicada por el Tribunal, al no declarar nula la referida cláusula, nulidad que es el efecto o consecuencia establecida por el artículo 5 del Código Civil." Al comentar el Recurrente la forma en que fue supuestamente violado por la Sentencia del ad quem el artículo 1042 del Código Civil, señala que dicha norma fue infringida de manera directa por omisión, porque "...la suerte de la cláusula penal, será aquella del contrato principal, si este se hubiese anulado, entonces también la clausula (sic) penal, por tanto si este fue cumplido la penalidad de la clausula (sic)NOVENA no puede subsistir, no mucho menos ser exigible." En lo que respecta al artículo 1126 del Código Civil, se expresa el C. que la disposición legal fue violada de forma directa por omisión, ya que "...la clausula (sic) NOVENA, la cual supone la restauración de la finca No. 960 es válida y exigible, lo hace en directa contravención del articulo (sic) 1126, y esto es así por tanto que, esta obligación carece de causa alguna para los contratantes,R.M.A. en nada se beneficiaria con la remodelación de la finca No. 960, y CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A. nada recibiría a cambio por restaurarla, la libre voluntad de las partes contratantes debe servir de amparo, para pactar esta clausula (sic) toda vez que el articulo (sic) violado lo impide." Por último, se estima violado por omisión, el artículo 1113 del Código de Civil, al decir del C., toda vez que, "el consentimiento ulterior de EMPRESAS CATANIA, S.A. se da por el hecho de que esta empresa fue solamente nombrada en el contrato de promesa de compra de acciones en las clausulas PRIMERA y NOVENA, lo cual violenta el artículo 1113, el cual da los elementos para que se considere manifestado el consentimiento"; agregando que, "EMPRESAS CATANIA, S.A. no firmó, ni otorgó el contrato de promesa de compra y venta del cual fue objeto, y nunca aceptó, ni ratificó su obligación de restaurar luego cumplido con el pago del precio, y la entrega de sus propias acciones, tampoco realizó ningún acto que haya sido identificado en la sentencia que suponga una manifestación de consentimiento" CRITERIO DE LA SALA El Recurso de Casación es en el fondo y consta de una sola Causal que consiste en "Infracción de normas sustantivas de derecho en el concepto de violación directa, que ha influido sustancialmente en lo dispositivo de la resolución recurrida", Causal contenida en el artículo 1169 del Código Judicial. Dicha Causal de fondo invocada se produce "cuando se contraviene o contraría o desconoce el texto de una norma o se deja de aplicar a un caso que requiere de su aplicación, independientemente de toda cuestión de hecho. Para ello necesita examinar los hechos conforme aparecen consagrados en la sentencia impugnada." (J.F.P. y Aura E. Guerra de V., CASACIÓN Y REVISIÓN CIVIL, PENAL Y LABORAL, Sistemas Jurídicos, S.A., 2001). Los ocho (8) Motivos que sustentan la Causal descrita censuran el hecho que el Tribunal de Segunda Instancia señaló erroneamente en la sentencia recurrida, "que la sociedad EMPRESAS CATANIA, S.A., asumió junto con la empresa que efectivamente suscribió el contrato CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., el cumplimiento de obligaciones diversas a las cuales no se obligó ("Nemo Tnentur ex alieno contractu"), entre esas la estipulada en la cláusula NOVENA de dicho Contrato, sin que EMPRESAS CATANIA, S.A., fuese parte contratante o suscriptora del contrato, situación que es igualmente reconocida por el Tribunal de alzada, al establecer cuáles eran las partes del contrato, al momento de su perfeccionamiento, y no mencionar a EMPRESAS CATANIA, S.A." Continúa el Recurrente señalando que, "EMPRESAS CATANIA, S.A., a pesar de no ser parte del contrato, al momento de su celebración asumió el cumplimiento de diversas obligaciones, en forma solidaria, entre esas la establecida en la cláusula NOVENA del contrato, relativa a la restauración de la Finca No. 960, inscrita al Tomo 15, F. 370 de la sección de propiedad del Registro Público." (fs. 631 a 645). En este sentido, la S. considera oportuno para el análisis de los cargos de ilegalidad expuestos dentro del concepto de la Causal de fondo invocada, revisar los hechos y derechos expuestos por el Ad quem dentro de la Resolución recurrida. Así, la Resolución de 7 de junio de 2013, que Revocó la desición del A quo, expresó lo siguiente: "...que se celebra un contrato atípico de compraventa de acciones para la adquisición de una sociedad anónima (EMPRESAS CATANIA, S.A.), contrato en donde al momento de la celebración las partes eran R.M.A.C. y CASA MAR ALTA ANTIGUA, y se perfeccionó con el pago y la tradición efectiva de las acciones. ... En lo referente a las partes del contrato, surge una nueva relación una vez cumplido, dado que la sociedad EMPRESAS CATANIA, S.A., vendida por virtud del contrato pactado, asumió junto con EL COMPRADOR el cumplimiento de diversas obligaciones en esta nueva relación jurídica las partes eran R.M.A.C. y, por la otra, CASA MAR ALTA ANTIGUA conjuntamente con EMPRESAS CATANIA, S.A., ulterior parte que se comprometió solidariamente a cumplir las obligaciones contenidas en las clausulas pactados. Así, EMPRESAS CATANIA, S.A., se comprometían a adquirir la otra mitad de la finca vendida y a traspasarla a nombre de CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A. (cláusula primera), y se comprometía, conjuntamente con ésta, a proceder con la restauración de LA FINCA (cláusula novena) en los plazos, condiciones y modos pactados en el contrato. Este compromiso dual (EMPRESAS CATANIA, S.A., y CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A.) está contenido en la cláusula penal según la cual una vez recibidas la (sic) acciones por parte de comprador, tenían ambas un plazo, con sujeción a la entrega de la orden de proceder, previa entrega de planos y además requisitos aprobados por distintas autoridades, para restaurar el bien inmueble ya transferido al nuevo titular. Desde esta perspectiva, la sociedad EMPRESAS CATANIA, S.A., es demandable, sostiene el Tribunal, en virtud de que dentro de la relación jurídica planteada asumió una responsabilidad vigente en tanto que no hubo disolución o absorción de la sociedad comprada, no hubo fusión, sino que el contrato plantea que la adquiriente, conjuntamente con la adquirida se comprometían a satisfacer lo pactado. ... De lo expuesto, EL COMPRADOR y la dueña del otro 50% de la Finca, EMPRESAS CATANIA, S.A., reconocen no haber cumplido lo pactado; la demanda procura el cumplimiento de lo pactado entre los firmantes, pero también por quien posterior a la entrega de las acciones, y que se encuentra identificada como LA SOCIEDAD, asume también las obligaciones que no fueron cumplidas. Siendo por ello, viable la demanda como fue postulada y, por tanto, sí puede ser llamada al proceso subsistiendo la legitimidad pasiva para ser demandada, por lo que NO ESTA PROBADA LA FALTA DE LEGITIMACIÓN PASIVA. En cuanto a la causa y objeto del contrato, la lectura del contrato evidencia que el objeto del contrato es la venta de las acciones y la contraprestación económica respectiva; pero impetra el demandado que el objeto del contrato era la compraventa del bien inmueble constituido por la finca No. 960, inscrita al Tomo 15, F. 370 de la sección de la Propiedad y su consiguiente contraprestación. Pero, la reclamación no está planteada por el incumplimiento de la compraventa de las acciones, ya que las mismas fueron entregadas, se entregó el precio pactado y se cumplió el contrato. Como tampoco se discute la entrega del 50% de la Finca, sino que lo que se discute es la reparación o reconstrucción del inmueble, que no es el objeto y la causa del contrato de compraventa de acciones, por lo cual frente a esto ulterior sería inexistente esta obligación en la medida que la causa y el objeto no sean propias de la reclamación del demandante, pues la reconstrucción no era el objeto, ni la causa, sino una condición contractual acordada libremente por todos los involucrados. Este Tribunal considera que el contrato de compraventa cumple con los requisitos fundamentales de causa y objeto pactados al tenor del contrato, y por tanto es válido, pues consistía en la adquisición de las acciones de EMPRESAS CATANIA, S.A., y la contraprestación el pago pactado, convenio interpartes que ha sido cumplido. En lo referente a la nulidad de la cláusula Novena del contrato, que el juzgador declara nula y tiene por no puesta, este Tribunal concluye que la cláusula Novena determina una condición pactada dentro de la libre voluntad de las partes, con independencia del objeto y de la causa del contrato de promesa compraventa de acciones, siendo una obligación que de incumplirse violenta lo pactado. Independiente de la existencia de la normativa citada, EMPRESAS CATANIA, S.A., por su condición de dueña del 50% del bien inmueble, como por ser parte de las cláusulas primera y novena, tiene la conexidad necesaria para ser impetrada para el cumplimiento de lo pactado. ... De lo anterior esta Superioridad estima que la cláusula penal es válida por cuanto que las partes firmantes, como también la sociedad EMPRESAS CATANIA, S.A., asume desde el momento de la celebración del contrato el compromiso estipulado en la Cláusula Novena del Contrato. ..." (fs. 609 a 623). En razón de los planteamientos expuestos por el Ad quem, corresponde a la S., analizar si conforme lo afirma la censura, tiene asidero legal la Causal invocada y por ende, si existe la violación directa de la Ley sustantiva, en el concepto deviolación directaalegado e igualmente, silos artículos 1108, 976, 1112, 1141, 1106, 5, 1042, 1125, y 1113 del Código Civil fueron transgredidos en la forma como se expone en el Recurso. Luego de analizar el cargo endilgado, esta S. coincide con los argumentos del Tribunal Superior de revocar la decisión del A quo, respecto a que se desprende del Contrato de Compraventa de acciones que EMPRESAS CATANIA, S.A., junto con CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., se obligaron a cumplir con lo pactado en la cláusula novena del referido Contrato. Además de lo anterior, en el Contrato de Compraventa de acciones en la cláusula primera se señaló que "...EL PROMITENTE VENDEDOR, por este medio, declara y garantiza a EL PROMITENTE COMPRADOR: 1. Que es dueño de la totalidad de las acciones emitidas y circulación de la sociedad denominadas EMPRESAS CATANIA, S.A., ...(en adelante respectivamente de LAS ACCIONES Y LA SOCIEDAD)..." En relación con lo anterior, debe tenerse en cuenta lo dispuesto en el artículo 976 del Código Civil, el cual es del tenor siguiente: "Artículo 976. Las obligaciones que nacen de los contratos tienen fuerza de ley entre las partes contratantes, y deben cumplirse al tenor de los mismos." Esta disposición contempla que los contratos tienen fuerza del ley entre las partes y deben cumplirse los mismos. En atención a ello, en el presente caso se aprecia que el Contrato de Compraventa de acciones pactado entre las partesR.M.A. CALDERON, CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., y EMPRESAS CATANIA, S.A., específicamente en la cláusula novena se indica que el comprador- CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., y la sociedad- EMPRESAS CATANIA, S.A., se comprometen a proceder con la restauración de la Finca. Aunado a lo anterior, se indica que si las partes (el comprador- CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., y la sociedad- EMPRESAS CATANIA, S.A.,) incumplen la cláusula novena los mismos se comprometen a reconocerle al vendedor- R.M.A.C. a pagar la penalidad de la suma de doscientos mil dólares (200,000.00). Asimismo, se cita el artículo 1112 del Código Civil, que expresa lo siguiente: Artículo 1112. No hay contrato sino cuando concurran los requisitos siguientes: 1. Consentimiento de los contratantes; 2. Objeto cierto que sea materia del contrato 3. Causa de la obligación que se establezca. Esta disposición contempla que para que se realice un contrato tiene que haber tres requisitos fundamentales tales como: consentimiento, objeto y causa, todo lo cual se configura en el caso bajo análisis. Como fundamento para las consideraciones expuestas, se observa que en las cláusulas segunda, quinta y sexta del Contrato de Compraventa de acciones se estipuló que el vendedor- R.M.A.C. se comprometió a vender y a traspasar al comprador- CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., las acciones de la Finca 960, una vez que el compradorhaya entregado al vendedor- R.M.A.C. la totalidad del precio de la compraventa; y luego, el vendedor a su vez haría la entrega al comprador de las acciones, los libros corporativos de la sociedad, las renuncias por escrito de los actuales directores dignatarios y agentes residentes de la sociedad, al igual que las constancias de pago de las tasas únicas anuales de la sociedad, certificados de paz y salvo del impuesto de inmuebles del IDDAN de la finca, certificación emitida por el Registro Público donde conste que la Finca es 100% propiedad de la sociedad y por último, se le daría los planos de la Finca preparados por la arquitecta H.V. y cualquiera otra documentación referente a la Finca. Por tanto, concurren en el presente Contrato el consentimiento de los contratantes, el objeto cierto materia del contrato y la causa de la obligación. Es pertinente indicar, que en la cláusula novena del Contrato de Compraventa de acciones se señaló que EL PROMITENTE COMPRADOR y LA SOCIEDAD se comprometen a proceder con la restauración de LA FINCA. En este aspecto se señaló que, se entenderá que LA SOCIEDAD ha iniciado la restauración de LA FINCA, en la fecha que haya obtenido el respectivo permiso de construcción y le haya dado la orden de proceder al Constructor de la obra. Que en el supuesto de un incumplimiento de esta cláusula, tanto EL PROMITENTE COMPRADOR como LA SOCIEDAD, se compromete a reconocerle a EL PROMITENTE VENDEDOR, en calidad de penalidad, la suma adicional de DOSCIENTOS MIL DÓLARES (US$200,000.00). Luego de examinado y estudiado cada uno de los cargos de ilegalidad expuestos dentro de los 8 motivos que sustentan la Causal de fondo invocada, esta S. considera que en la cláusula primera del Contrato de Compraventa de acciones el vendedor- R.M.A.C. se comprometió a vender y a traspasar al comprador- CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., las acciones y la Finca 960, una vez que el comprador le haya entregado al vendedor- R.M.A.C. la totalidad del precio de la compraventa. Además de lo anterior, en la cláusula novena del referido Contrato se estipuló claramente que el comprador- CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., yla sociedad- EMPRESAS CATANIA, S.A., se comprometieron a realizar la restauración de la Finca 960 inscrita al tomo 15, folio 370 de la sección de la Propiedad, Provincia de Panamá del Registro Público y en el caso que las partes incumplan la cláusula novena, tanto el comprador como la sociedad se obligan a pagar al vendedor la penalidad de (B/.200,000.00). Es importante mencionar que, el vendedor- R.M.A. CALDERON es dueño de la totalidad de las acciones de la sociedad- EMPRESAS CATANIA, S.A. y que dicha sociedad es dueña de la mitad de la Finca No. 960, inscrita al tomo 15, folio 370 de la sección de la propiedad, Provincia de Panamá del Registro Público. Siendo así las cosas, la S. puede concluir que lo planteado por la parte Recurrente no demuestra que el Tribunal Superior haya violado los artículos 1108, 976, 1112, 1141, 1106, 5, 1042, 1125 y 1113 del Código Civil. En atención a los razonamientos expuestos, esta S. debe resolver que no se han configurado los cargos de injuridicidad, ni las violaciones a las normas del Código Civil endilgadas por el apoderado judicial de la Recurrente a la Resolución recurrida, por lo que procede desestimar por infundada la Causal de infracción de normas sustantivas de derecho, por concepto de violación directa, objeto del presente Recurso de Casación. En virtud de lo anterior, la Corte Suprema, SALA DE LO CIVIL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NOCASA la Sentencia de 7 de junio de 2013, proferida por el Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, la cual revoca la sentencia No. 58 del 28 de diciembre de 2012, dictada por el Juzgado Décimo Quinto del Circuito de lo Civil del Primer Circuito Judicial, dentro del Proceso Ordinario instaurado por R.M.A.C. contra CASA MAR ALTA ANTIGUA, S.A., y EMPRESAS CATANIA, S.A. Se condena en costas a la parte Recurrente en la suma de B/.100.00. N. y Devuélvase OYDÉN ORTEGA DURÁN HERNÁN A. DE LEÓN BATISTA -- HARLEY J. MITCHELL D. SONIA F. DE CASTROVERDE (Secretaria)