Sentencia Civil de Supreme Court (Panama), 1ª de lo Civil, 8 de Noviembre de 2013

PonenteOydén Ortega Durán
Fecha de Resolución 8 de Noviembre de 2013
EmisorPrimera de lo Civil

VISTOS: El Licenciado ISAIAS BARRERA ROJAS, apoderado judicial de la parte demandada T.P., interpuso Recurso de Casación contra la Sentencia de segunda instancia fecha 2 de noviembre de 2011, proferida por el Primer Tribunal Superior de Justicia del Primer Distrito Judicial de Panamá, dentro del Proceso Ordinario que ASSICURAZIONI GENERALI, S.p.A. le sigue a T.P.. Esta S. C.il de la Corte Suprema, mediante Resolución de 11 de diciembre de 2012 (fs.1195), admitió el Recurso de Casación en el fondo presentado por la Sra. T.P.. Finalizada la fase de alegatos de fondo, la cual fue aprovechada por los apoderados judiciales de ambas partes, visibles a fs. 1225 a 1227 y fs. 1228 a 1229, por lo que la S. procede a decidir el Recurso, previas las consideraciones que se expresan a continuación. ANTECEDENTES Mediante escrito de demanda (fs.2-3), ASSICURAZIONI GENERALI, S.p.A., por intermedio de su apoderado judicial propuso Proceso Ordinario contra T.P.G., con la finalidad que se acceda a las siguientes declaraciones: Primera: Que la señora T.P. esta (sic) asegurada en la compañía Assicurazioni Generali, S.p.A. desde el año 2001, bajo la póliza N°360-08983. Segunda: Que a la señora T.P. no le es aplicable el Endoso de Beneficio de Renta Hipotecaria Temporal en caso de Incapacidad Total y Permanente, por no sujetarse a los presupuestos que la póliza establece. Tercera: Que como consecuencia de lo anterior, permita resolver la obligación de cumplir con este endoso, y permita solo seguir la cobertura de vida en la meritada póliza 360-08983, eliminándose los endosos y coberturas adicionales con la correspondiente rebaja en la prima. Cuarta: Que se ordene a la demandada la devolución de lo pagado por nuestra representada, lo cual asciende a US$29,120.00 (Veintinueve Mil Ciento Veinte Dólares), más costas, gastos e intereses, condenados a pagar la suma de B/30,000.00 en concepto de capital, gastos, costas e intereses por los daños y perjuicios causados por culpa y negligencia derivadas del incumplimiento de contrato. Al explicar el fundamento fáctico de lo pretendido, el apoderado judicial del demandante formuló el siguiente relato: la demandada T.P. suscribió desde el 2001, Contrato de Seguro de Vida con ASSICURAZIONI GENERALI, S.p.A., por la suma de US$350,000.00 el cual comprende coberturas adicionales. Producto del accidente de tránsito que sufrió la demandada en julio de 2004, ella ha recibido la suma de B/29,120.00 en concepto de incapacidad temporal por 365 días, con base al principio de buena fe. La Aseguradora realizó una nueva evaluación del reclamo presentado, encontrando situaciones clínicas de ideación suicida y trastorno de stress pos-traumático que no se generaban de un accidente automovilístico, pues el mismo no le produjo una incapacidad total y permanente que haya podido evitar que la demandada pueda laborar o ganarse la vida de alguna forma. Para ello, aporta consulta realizada al Dr. E.Q. los días 17 y 23 de enero y 7 y 17 de febrero de 2006. Luego por Auto No.906/199/06 de 7 de agosto de 2006 (fs. 43), el Juzgado Sexto de Circuito de lo C.il del Primer Circuito Judicial de Panamá, admitió la demanda propuesta y la corrió en traslado a la parte demandada. Por su parte, la demandada T.P., contestó la demanda (fs. 52), oponiéndose a las declaraciones, negando los hechos tercero, cuarto, quinto así como la cuantía y las pruebas aportadas. Oportunamente la parte demandada, presentó demanda de reconvención (fs. 71 a 77) en contra de ASSICURAZIONI GENERALI, S.p.A., en la cual solicita se expidan las siguientes declaraciones: 1. Que la señora T. delC.P. contrató con la compañía Assicurazioni Generali S.p.A. la póliza de Seguro denominada Gener-Life II, N° 360-08983 el día 28 de Septiembre de 2001 y cuya fecha de vencimiento es el 28 de Septiembre de 2066. Que dicha Póliza se contrató con la finalidad de pagar una indemnización por causa de muerte de mi mandante, al igual que otros beneficios a saber: Beneficio para el cuidado del asegurado, exoneración del pago de prima, muerte accidental y desmembramiento $200,000.00, renta hipotecaria temporal $387.00, incapacidad temporal $80.00. 2. Que la señora T. delC.P. sufrió un accidente de tránsito el día 27 de Julio de 2004 y a partir de ese accidente se encuentra incapacitada mentalmente de manera definitiva y permanente que le impide realizar un negocio u ocupación con fines remunerativos o lucrativos o el desempeño de un trabajo o servicio rentable. 3. Que como consecuencia de la incapacidad mental y definitiva y permanente que padece la señora T. D.C. P. y que le imposibilita realizar alguna actividad remunerativa o lucrativa la compañía Assicurazioni Generali S.p.A. está obligada a pagar el premio por la indemnización que corresponde al pago por incapacidad definitiva y permanente, así como también la renta o crédito hipotecario por dicha incapacidad y la exoneración del pago de primas pactado en la Póliza de Seguro N°360-08983. 4. Que la compañía Assicurazioni Generali S.p.A. está obligada a pagarle a la señora T.D.C.P. la suma de $200,000.00 en concepto de incapacidad mental permanente y definitiva, así como la totalidad del crédito financiero que asciende a la suma de B/.39,944.54 y la exoneración permanente del pago de las primas, más los daños y perjuicios causados por su negativa en el no pago de sus obligaciones, más los intereses legales causados, lo que se causen en el futuro, más costas y gastos del proceso. Los hechos en los cuales sustentó la demandada-reconvencionista su demanda, se resumen así: que ella suscribió con la Aseguradora una Póliza de Seguros denominada Gener-Life II, N° 360-08983 la cual vence el 28 de septiembre de 2006, pactándose que en caso de muerte se pagaría la suma de US$350,000.00. Además, se estipularon contratos suplementarios como: Beneficio para el cuidado del asegurado, exoneración del pago de prima, muerte accidental y desmembramiento $200,000.00, renta hipotecaria temporal $387.00 incapacidad temporal $80.00. Indica la demandada-reconvencionista que el 27 de julio de 2004, sufrió un accidente automovilístico que le ha incapacitado desde ese día, al determinar los médicos que la atendieron determinaron que se encuentra incapacitada mentalmente de manera permanente, lo cual le impide realizar un negocio o desempeñar una ocupación con fines lucrativos. En base al reclamo presentado, la Aseguradora ASSICURAZIONI GENERALI, S.p.A. cumplió con la obligación de pagar la incapacidad temporal y la exoneró del pago de las primas y parte de la renta hipotecaria temporal. Sin embargo, considera la demandada reconvencionista que ASICURAZIONI GENERALI, S.p.A., está obligada a cumplir con lo estipulado en la Póliza de Seguro consistente en: indemnización por incapacidad permanente, exoneración total del pago de primas y el pago de la renta o crédito hipotecario total, más los daños y perjuicios generados frente al incumplimiento de lo pactado por parte de la Aseguradora, quien se ha negado a cumplir con lo estipulado en el Contrato de Seguro. Por su parte, la Compañía Aseguradora al contestar los hechos de la demanda de reconvención se opuso a las declaraciones, negó los hechos en los que se apoya la reclamación, la cuantía de la demanda, las pruebas aportadas y presentó pruebas. Luego de cumplidas las etapas procesales correspondientes, el Juzgado A quo, mediante la Sentencia No.14 de 26 de marzo de 2010 (fs.1017), negó la pretensión declarativa ensayada por ASSICURAZIONI GENERALI, S.p.A. contra T.P.G.; así como la pretensión declarativa incursionada en la demanda de reconvención interpuesta por T.P.G. contra ASSICURAZIONI GENERALI, S.p.A.; declaró desierto el Incidente de hechos sobrevinientes en la cual se declara interdicta a la Sra. T.P.G. y sin condena en costas, al considerar que unas y otras están compensadas. Al fundamentar lo decidido, el Juez A quo indicó respecto a la demanda primigenia lo que cita a continuación: "...que contrario a lo expuesto por la Aseguradora en su demanda, la señora T.P.G., está incapacitada de forma total definitiva y permanente, en razón a los pronunciamientos firmes y ejecutoriados que se han dado en la jurisdicción de familia que decretaron su interdicción judicial y por ello se le nombró a su madre D.G.G. como su tutora, quien habrá de administrar los bienes de su hija y de su representación. Por ende, mal puede la asegurada dedicarse a un negocio con fines remunerativos, a pesar que la incapacidad mental que le atañe no sea consecuencia del accidente automovilístico de fecha 27 de julio de 2004. Se infiere entonces, que persiste la obligación de ASSICURAZIONI GENERALI, S.p.A. de pagar el beneficio del endoso permanente, en los términos de lo convenido en dicha cobertura adicional, siempre y cuando la asegurada pague el precio de la prima que le corresponde. Conforme a lo expuesto, se impone para este tribunal denegar las declaraciones deprecadas por ASSICURAZIONI GENERALI S.p.A., toda vez que el acerbo probatorio gravitante en la encuesta resulta insuficiente para poder decretar la resolución parcial de la póliza (eliminación de los endosos y coberturas adicionales, con rebaja de la prima y se le devuelva la suma de B/.29,120.00 pagado a la asegurada) de manera que se permita proseguir sólo con la cobertura de vida a favor de la asegurada. Además la aseguradora pagó el monto de B/.29,120.00 a la señora T.P.G. en base a la cobertura adicional de Beneficio de Renta Hipotecaria temporal en caso de incapacidad total y permanente, partiendo de la premisa de que reclamaciones se ajustaban a lo pactado en la póliza GENER LIFE II, ahora sin mayores elementos de convicción pretende que se resuelva las coberturas de los endosos que forman parte integral de la póliza de vida. En cuanto a la demanda de reconvención, el Juez primario dispuso: "...En síntesis, ante el hecho de que la génesis y evolución de los padecimientos mentales de la señora T.P., no corresponden a un "accidente", y que no hay prueba contundente en el proceso que dichos eventos (accidentes) hayan ocurrido durante la vigencia del contrato de seguro N°360-08983, el suscrito J. infiere que a la demandante no le asiste derecho para deprecar las declaraciones que formula en la contrademanda. Lo expuesto, se deduce de lectura de la Tabla de Indemnización por incapacidad permanente la cual comprende la póliza GENER LIFE II, N° 360-08983, en cuyo texto se expone que la Aseguradora indemnizará a la aseguradora cuando se produzca el "Estado absoluto e incurable de alineación mental que no permitiera al Asegurado ningún trabajo u ocupación, por el resto de su vida", pero que tal hipótesis sea consecuencia de un "accidente". Dicha indemnización comprende el 100%." Disconforme con lo resuelto, la representación judicial de la demandada reconvencionista interpuso Recurso de Apelación contra la Sentencia descrita y al surtirse la alzada, el Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, mediante Resolución de 2 de noviembre de 2011, MODIFICA la Sentencia N°14 de veintiséis (26) de marzo de dos mil diez (2010) dictada por el Juez Sexto de Circuito C.il del Primer Circuito Judicial de Panamá (fs.1119 a 1149). Al motivar su decisión, el Tribunal Superior explicó lo siguiente: "Así las cosas, hay que decir que no es correcta la decisión del operador de justicia primario en cuanto a negar la pretensión de la demandante en reconvención en el sentido de que se declarara que la compañía Assicurazioni Generali, S.p.A., está obligada a indemnizarle por la presencia en ella de un estado de incapacidad total y permanente, que tuvo su inicio en una incapacidad temporal derivada del accidente de tránsito de 27 de julio de 2004. No obstante, tomando en cuenta que existían causas subyacentes, radicadas en trastornos de personalidad que, muy bien, pueden ser de larga data, previos a los accidentes (así lo concluyó el M.J.E.H.B., psicólogo clínico a fj. 135), este tribunal Superior, tomando en cuenta además la cláusula mencionada supra (en cuento a la agravación de las consecuencias de un accidente), concederá a la aseguradora, visto, además, el tope indemnizatorio establecido en la propia tabla de indemnización por incapacidad permanente contenida en la póliza (a un 70% del 100% que correspondería por el estado absoluto e incurable de alineación mental que no permitiera al Asegurado ningún trabajo u ocupación, por el resto de su vida >cfr. Fj.96), una compensación monetaria por la suma de Ciento Cuarenta Mil Dólares con 00/100 (b/. 140,000.00). La demandante en reconvención también ha estimado que la aseguradora está obligada al pago de la totalidad del crédito financiero hipotecario que asciende a la suma de B/39,944.54 (cfr. Fj.67) por su incapacidad total y permanente, incapacidad ésta que, al momento actual, dentro de la vigencia de la póliza, se encuentra plenamente probada (ya esto con independencia de su causa) y que, incluso, ha culminado con una declaratoria de interdicción judicial, dictada por el Juzgado Segundo Seccional de Familia del Segundo Circuito Judicial de Panamá (el 4 de diciembre de 2007), y aprobada por el Tribunal Superior de Familia (el 18 de febrero de 2008) >cfr. F.. 146 a 159>. No obstante, el endoso correspondiente, inserto en el contrato de seguro celebrado entre los litigantes, denominado "Beneficio de Renta Hipotecaria temporal en caso de Incapacidad Total y Permanente" no se compadece del todo con tal idea. Por este endoso la aseguradora se obligó en los términos siguientes: ... Visto el contenido de las condiciones vinculadas al beneficio de renta hipotecaria temporal en caso de incapacidad total y permanente, este tribunal Superior concluye que, ciertamente, permanece para Assicurazioni Generali, S.p.A. la obligación de pagar la renta hipotecaria temporal en caso de incapacidad total y permanente, pero en los términos pactados, en forma de pagos periódicos de carácter mensual, y no como un pago único (que es lo que pretende la demandante en reconvención cuando pide que se revoque la sentencia en cuanto a la negatividad de reconocer sus pretensiones que eran varias), mientras subsista tal incapacidad. En las condiciones particulares de la póliza se indicó que esa renta hipotecaria temporal sería de Trescientos Ochenta y Siete dólares con 00/100 (US$387.00) >cfr. Fj. 81>. Así, se tiene que la sentencia de primera instancia concluyó correctamente cuando señaló que: "Se infiere entonces que persiste la obligación de ASSICURAZIONI GENERALI S.p.A. de pagar el beneficio del endoso de renta hipotecaria temporal en caso de incapacidad total y permanente, en los términos de lo convenido en dicha cobertura adicional..."(cfr. fj.1059). Sin embargo, hay que reconocer que erró cuando añadió: "...siempre y cuando la aseguradora pague el precio de la prima que le corresponde." Y es que, con esa declaración, el juzgador a quo soslayó que la póliza incluye un Beneficio de Exoneración de Primas por incapacidad Total y Permanente, incapacidad ésta cuya existencia, en la señora T.P., ya ha quedado establecida en el expediente. Este endoso, consultable a fojas 90 y 91, estipula lo siguiente: ... El contenido de esta cláusula lleva a concluir que, luego de que la aseguradora recibe la prueba fehaciente por escrito de la incapacidad total y permanente, exonerarla del pago de las deducciones mensuales que venzan, en virtud de la póliza y el contrato suplementario de exoneración de primas por incapacidad total y permanente (lo que hizo hasta diciembre de 2005 >así resulta de los peritajes practicados con la intervención de los peritos D.R. y A.C. dentro de la inspección judicial que se realizó en la empresa aseguradora al expediente correspondiente a la póliza de interés para esta causa Es contra esta Resolución de segunda instancia que el apoderado judicial de la demandada reconvencionista ha formalizado el Recurso de Casación que conoce en esta ocasión la S. y en consecuencia, procede a examinar la Causal invocada y los Motivos que la sustentan. CONTENIDO DEL RECURSO DE CASACIÓN El Recurso de Casación presentado por T.P., es en el fondo y consta de una Causal: consistente en la infracción de normas sustantivas de derecho, por concepto de violación directa de la norma de derecho, la cual ha influido de modo sustancial en lo dispositivo del fallo recurrido. Los Motivos que le sirven de fundamento son los siguientes: "1.-El Tribunal de la Segunda Instancia, al modificar la sentencia de Ad-Quo, y acceder a las pretensiones de la hoy recurrente en reconvención, dejó de aplicar las normas sustantivas de derecho que consagran la obligación y el deber a que esta sujeta la demandante primigenia (Assicurazioni Generali, S.p.A.) de indemnizar los daños y perjuicios que le ha causado a la señora T.P. por el incumplimiento de lo pactado en el contrato de seguro suscrito entre las partes y la negatividad del no pago del premio correspondiente a dicha póliza, desconocimiento que ha influido sustancialmente en la parte dispositiva del fallo recurrido. 2.- El Tribunal de Segunda Instancia al emitir la sentencia recurrida en casación, violó directamente las normas sustantivas de derecho que obligan a la demandante primigenia Assicurazioni Generali, S.p.A. a pagar los intereses legales causados en concepto de indemnización por los daños y perjuicios que le ha causado a la reconvencionista por el incumplimiento de sus obligaciones adquiridas en la póliza de seguro N° 360-08983, y su negatividad en el no pago de los valores contratados en dicha póliza, violación que obviamente ha influido en la parte dispositiva del fallo recurrido." Como consecuencia del hecho descrito, el Recurrente alega la violación de los Artículos 991 del Código Judicial, 986, 991 y 993 del Código C.il. CRITERIO DEL TRIBUNAL Esta Superioridad desea señalar que la infracción de normas de derecho en concepto de violación directa se produce, según el doctor J.F., "cuando se contraviene o contraría o desconoce el texto de una norma o se deja de aplicar a un caso que requiere de su aplicación independientemente de toda cuestión de hecho. Para ello, necesita examinar los hechos conforme aparecen consagrados en la sentencia impugnada." (Casación y Revisión C.il, Penal y Laboral, Panamá: Sistemas Jurídicos, 2001, pág. 104). En este sentido, el Recurrente plantea como aspectos de disconformidad contra la Resolución recurrida en el primer y segundo Motivo los aspectos que se puntualizan a continuación: En tal sentido, la S. procede al examen de las consideraciones contenidas en el cuestionado fallo de segunda instancia, a fin de determinar si se justifica o no el cargo previamente indicado. Conforme se explica en la Resolución recurrida en Casación, en la Sentencia de segunda instancia el Tribunal Ad quem, al modificar la Sentencia emitida por el Juez de conocimiento condenó a la Compañía Aseguradora ASSICURAZIONI GENERALI, S.p.A a reconocer a la demandante en reconvención T.P. el pago de la suma de B/140,000.00 en concepto de compensación monetaria por indemnización por incapacidad total y permanente; los gastos que se generen por razón de renta hipotecaria temporal así como el beneficio de exoneración de primas por incapacidad total y permanente. La S. observa, que la reclamación que se presentó a través de la presente demanda gira en torno al derecho que le asiste a la demandante en reconvención de solicitar la indemnización de daños y perjuicios derivados de la negativa de la compañía Aseguradora de pagar a la Asegurada la póliza contratada, cuando ha quedado claramente acreditado en el expediente mediante la Sentencia de segunda instancia la configuración del riesgo asegurado, sin que sea aplicable a la misma alguna de las eximentes de responsabilidad que plantea la propia Póliza de Seguro. Es por ello, que resulta necesario establecer la viabilidad jurídica de acceder a lo peticionado por el Recurrente. Este primer cargo de ilegalidad, según plantea el Recurrente está íntimamente relacionado con la violación del Artículo 986 del Código C.il, que al respecto dispone: "Artículo 986: Quedan sujeto a indemnización de los daños y perjuicios causados los que en el cumplimiento de sus obligaciones incurrieren en dolo, negligencia o morosidad, y los que de cualquier modo contravinieren al tenor de aquellas." La norma transcrita consagra, la obligación que pesa sobre quien en el cumplimiento de sus obligaciones incurriere en dolo, negligencia o mora de indemnizar por los daños y perjuicios que ello ocasione, caso este último que le endilga la Recurrente a la Aseguradora, puesto que pese a exigir a la Aseguradora luego de ocurrido el riesgo asegurado, mediante reclamación extrajudicial el cumplimiento de indemnizar conforme lo establece la Póliza de Seguro por ellos suscrita, ella se negó a cumplir con su obligación causándole graves perjuicios, que hoy reclama. En este sentido, debe la S. señalar que nos encontramos frente a un Contrato de Seguro de Vida el cual se encuentra regulado en el Código de Comercio, por tratarse de un contrato de carácter mercantil. Sin embargo, la omisión de pagar oportunamente al Asegurado la indemnización una vez configurado el riesgo asegurado escapa de dicho ámbito, para acceder al ámbito civil el cual consagra como señalamos en líneas anteriores la obligación de indemnizar por los daños y perjuicios que se ocasione por la mora en el cumplimiento de las obligaciones, como pretende la Recurrente en el caso objeto de estudio. Sobre este aspecto de la censura, esta S. de la Corte ya ha tenido la oportunidad de pronunciarse específicamente a través del Fallo de 12 de julio de 2012 emitido con ocasión del Proceso Ordinario incoado por LLOYD'S BANK, P.L.C., LLOYD'S BANK (BELGIUM), S. A. AGROMAS PROYECTOS AGROINDUSTRIALES, S.A., REPRESENTACIONES AMPEX, S.A. y EXPORTACIONES CAFÉ VERDE S.A. contra ASSICURAZIONI GENERALI, S.p.A., exponiendo lo que se cita a continuación:: "Es fácil advertir, que tratándose de obligaciones contractuales no es necesario la concurrencia de dolo o culpa grave, como ocurriría con obligaciones extracontractuales o las que nacen de una acción delictiva. Esta distinción queda patente en al Artículo 986 del Código C.il al señalar que: "quedan sujetos a la indemnización de los daños y perjuicios causados los que en el cumplimiento de sus obligaciones incurrieren en dolo, negligencia o morosidad, y los que de cualquier modo contravinieren al tenor de aquéllas" (Destaca la S.). El artículo citado hace la distinción entre el dolo, la negligencia y la morosidad. Esta última condición, es la que se produce fundamentalmente en las obligaciones contractuales. Sabido es, que la mora es sancionada al tenor del artículo 993 del Código C.il, con la obligación de indemnizar daños y perjuicios, los que no habiendo pacto en contrario, consistirán en el pago de intereses convenidos y, a falta de convenio en el pago de interés legal. La doctrina refuerza ampliamente lo señalado con anterioridad. Tratándose específicamente de la existencia del daño por razón de la mora, se considera que el deudor no podrá probar que el acreedor no sufrió ningún perjuicio en razón de la mora. Así, se expresa en su obra, "Teoría General del Contrato", C.L. (Profesor en la Universidad de Derecho, Economía y Ciencias Sociales de París), quien en este aspecto señala: "En otras palabras, se presume la existencia del daño por el solo hecho de haber comprobado la mora en la ejecución. Se trata inclusive de una presunción irrefragable, en el sentido de que el deudor no podrá probar que el acreedor no sufrió ningún perjuicio en razón de la mora. Este principio lo confirma el art. 1153 del C.C., según el cual los daños y perjuicios por retardo en la ejecución de una obligación de pagar una suma de dinero, que se denominan intereses moratorios, "se deben sin que el acreedor esté obligado a justificar ninguna pérdida". Esta disposición se justifica por el hecho de que cuando una persona está privada temporalmente de la suma de dinero a la cual tenía derecho, ella sufre necesariamente un perjuicio sin que tenga que probar su existencia". (Destaca la S.). (LARROUMET, C., "Teoría General del Contrato", V.I.I, Editorial Temis S.A., Santa Fe de Bogotá-Colombia, 1993, pág. 75). Así lo reitera el argentino R.S.S., en su libro "Derecho de Seguros" al indicar que: "Cobra especial relieve la obligación de satisfacer los intereses moratorios (art. 622, Cód. C..), y al cabo, la reparación del mayor daño producido por la morosidad, en cuanto derive como consecuencia adecuada del incumplimiento, en los términos del artículo 519 y siguientes del Código C.il", y continúa expresando: "Así, se tiene decidido que cuando el asegurador no observa la obligación de liquidar el daño con toda diligencia y procede a su determinación recurriendo a una conducta que se traduzca en dilación o en comportamiento negligente de su obrar, deberá resarcir al asegurado los mayores daños derivados de su incorrecto proceder. La reparación del mayor daño derivado del incumplimiento presupone la existencia de mora por parte del asegurador, es decir cuando no ha liquidado el siniestro, o no lo ha hecho en tiempo oportuno o sea en los plazos previstos legalmente, o cuando media error, abuso o arbitrariedad en el proceso de evaluación del daño". (STIGLITZ, R.S., "Derecho de Seguros", Tomo II, Abeledo-Perrot, Buenos Aires, Argentina, 1997, págs. 459-460). La mora, según los autores G.R. y J.B. en su clásico "Tratado de Derecho C.il", "es el nombre que se aplica al retardo en el cumplimiento de la obligación, cuando la ley lo tiene en cuenta para apreciar la responsabilidad del deudor". (RIPERT, G. y BOULANGER, J., "Tratado de Derecho C.il" Tomo V Obligaciones (2ª parte) La Ley S.A., Buenos Aires, 1963, pág.367). Los autores H. y León Mazeaud y A.T., distinguen la responsabilidad contractual, al indicar que, "Es aquella en que el daño causado por uno de los contratantes al otro resulta directamente del incumplimiento del contrato". En esta misma línea de pensamiento señalan: "Nada es más sencillo cuando las partes han tenido el cuidado de concretar, en una cláusula del contrato, la obligación que consideramos. Normalmente no dejan de hacerlo, cuando esa obligación es una obligación esencial; así, la obligación de entregar la cosa vendida el vendedor" (MAZEAUD, H.L. y TUNC, A., "Tratado Teórico y Práctico de la Responsabilidad C.il Delictual y Contractual", Tomo Primero, V.I., Traducción de la quinta edición por L. Alcalá-Zamora y Castillo, Ediciones Jurídicas Europa-América, Buenos Aires, 1963, págs. 204-205). No cabe duda, que lo expuesto por los autores citados se aplica al caso de la obligación que asume el asegurador en el contrato de seguro. En estos contratos, considera la S., el asegurador estará en mora cuando es requerido el pago del seguro contratado al ocurrir el siniestro y que el asegurado haya cumplido con la formalización del reclamo. Es así, que la mayoría de los autores especializados en el Derecho de Seguros coinciden en afirmar que, ocurrido el siniestro, y cumplidas las obligaciones por el asegurado, el asegurador está obligado a pagar una indemnización que ha de reputarse líquida cuando es pagada en dinero. De esa forma se expresa S.B.P. en su obra "El Seguro": "Sobre la base de todos estos aspectos, ya debidamente estudiados, es fácil concluir que la indemnización se determina según cálculos aritméticos elementales, de los cuales son factores el monto asegurado, el valor de la cosa asegurada, el monto de los daños y la concurrencia eventual de más de un asegurador... La forma normal de indemnizar el siniestro es pagando el valor de la indemnización en dinero." (B.P., S., "El Seguro", Editorial Jurídica de Chile, 1967, pág. 135-137). Así las cosas, no cabe duda que la obligación que le asiste a la demandante ASSICURAZIONI GENERALI, S.p.A., es de carácter contractual, la cual surgió una vez se configuró el riesgo asegurado en la Póliza contratada "incapacidad definitiva o permanente que le impide realizar un negocio u ocupación con fines remunerativos o lucrativos o el desempeño de un trabajo o servicio rentable", procediendo la asegurada T.P. de conformidad con los términos expuestos en ella, a realizar las reclamaciones extrajudiciales correspondientes en las las siguientes fechas: 4 de agosto de 2004; 30 de diciembre de 2004; 17 de enero de 2005; 21 de febrero de 2005; 20 de marzo de 2005; 28 de abril de 2005 y 12 de junio de 2005. Estas reclamaciones fueron acogidas inicialmente por la Compañía Aseguradora, en cuanto a la incapacidad temporal que le fue diagnosticada a la Sra. P., la cual cubrió por 365 días por un monto de B/80.00 diarios arrojando una suma total de B/29,120.00, así como el beneficio de renta hipotecaria temporal por un monto de B/6,579.00. En este sentido debe la S. señalar, que para cobrar un seguro no es necesaria la emisión de una Sentencia judicial previa, ya que la Sentencia se limita a hacer valer la voluntad directa del contrato e indirecta de la Ley. Por tanto, en vista que se justifica la Causal invocada por el Recurrente, se procede a Casar la Resolución impugnada sin entrar a considerar el Recurso de Casación interpuesto por la demandada reconvencionista, cuyos aspectos serán considerados en la Sentencia de reemplazo, junto con los alegatos de alzada presentados por las partes. Consta en el expediente, Recurso de Apelación ensayado en tiempo oportuno por la demandada reconvencionista T.P., en el que se plantean como errores en los cuales incurrió el Tribunal A quo al momento de emitir su decisión de fondo en la demanda primigenia, los aspectos que se puntualizan así: · El Tribunal A quo incurre en el error que a pesar de reconocer que la Compañía ASSICURAZIONI GENERALI, S.p.A., debe cumplir con su obligación de pagar el beneficio del endoso de la renta hipotecaria temporal en caso de incapacidad total y permanente, ordena que la señora T.P. cumpla con el pago de la prima, a pesar de haber contratado un endoso de beneficio de exoneración de prima por incapacidad total y permanente. · Decidió erróneamente no condenar en costas a la Aseguradora, pese a que su actuar es temerario e irresponsable. En cuanto a los aspectos de disconformidad con la demanda de reconvención planteó: · Contrario a lo señalado en la Sentencia, consta en Autos que la incapacidad que padece la reconvencionista, surgió a raíz del accidente de tránsito ocurrido el 27 de julio de 2004, fecha a partir de la cual la Aseguradora empezó a pagar las incapacidades temporales sufridas por la señora T.P.. · Contrario a lo señalado en la Sentencia, la incapacidad mental de T.P. es producto del accidente de tránsito ocurrido el 27 de julio de 2004, tal cual se desprende del informe rendido por el Dr. D.L.; G.G. y MARCEL PENA FRANCO. · Las apreciaciones vertidas por el Dr. E.Q., el M.J.E.H. y el Dr. NELSON NOVORRO, no tienen la fuerza de Ley para desvirtuar y negar las pretensiones de la Sra. T.P.. · No existe prueba alguna que demuestre que la incapacidad mental permanente y definitiva que padece la Sra. T.P. sea consecuencia de un hecho distinto al accidente de tránsito ocurrido el 27 de julio de 2004. Como observa la S., nos encontramos frente a una reclamación surgida con ocasión de un Contrato de Seguro de Vida Individual Gener-Life II N°360-08983, suscrito el 28 de septiembre de 2001 con vencimiento al 28 de septiembre de 2006 (fs. 80 a 97), entre ASSICURAZIONI GENERALI, S.p.A. y la señora T.P.. Dentro de la Póliza constan insertos como endosos: el beneficio por muerte accidental y desmembramiento, el cual incluye tabla de indemnización por incapacidad permanente a consecuencia de un accidente indemnizable (con indemnización de un 100% de lo pactado en la póliza por muerte accidental y desmembramiento cuando se da un estado absoluto e incurable de alineación mental que no permitiera al asegurado ningún trabajo u ocupación, por el resto de su vida) y beneficio de renta hipotecaria temporal en caso de incapacidad total y permanente, sin que se exija que esta incapacidad tenga su causa en un accidente considerado indemnizable. La asegurada T.P., producto del accidente de tránsito ocurrido el 27 de julio de 2004, presentó reclamo ante la Compañía Aseguradora solicitando indemnización por incapacidad permanente a consecuencia de un accidente indemnizable, el pago de la renta hipotecaria temporal así como el pago de las primas. En respuesta a la solicitud presentada, la Compañía Aseguradora negó la indemnización por incapacidad permanente, de conformidad con lo establecido en la Póliza de Seguro señalando que no se ha acreditado en el expediente, que la incapacidad permanente que mantiene la demandada tuvo su origen en el accidente de tránsito ocurrido el 27 de julio de 2004. La Póliza de Seguro, a fs. 96 establece respecto a la Indemnización por Incapacidad Permanente, lo que nos permitimos citar a continuación: "La Compañía indemnizará también los siguientes porcentajes de la suma asegurada, en caso de pérdida de miembros a consecuencia de un accidente indemnizable. Total Estado absoluto e incurable de alineación mental que no permitiera al Asegurado ningún trabajo u ocupación, por el resto de su vida. Fractura incurable de la columna vertebral que determine invalidez total y permanente." Del riesgo asegurado descrito en la Póliza, se infiere que todo estado absoluto e incurable de alineación mental, que impidiera al Asegurado realizar un trabajo u ocupación por el resto de su vida se encuentra asegurado, siempre y cuando sea consecuencia de un accidente indemnizable. Por lo que esta S., en base a lo dispuesto en el Artículo 1064 del Código de Comercio considera que le corresponde a la demandada en reconvención el tener que acreditar que la incapacidad total y permanente que le impide realizar una actividad lucrativa o remunerada, es producto del accidente de tránsito ocurrido el 27 de julio de 2004 por lo que resulta indemnizable de conformidad con lo estipulado en la Póliza de Seguro. En este sentido, el Juez de primera instancia en este puntual aspecto de controversia planteó a fojas 1066 y s.s., lo que cita a continuación: "Hemos visto entonces, que sólo el Dr. M.I.L.F. proyecta su dictamen a favor de la pretensión ensayada por la señora T.P.G., al señalar que la enfermedad mental de la susodicha tiene como causa el accidente suscitado en julio de 2004. Por otro extremo, la mayoría de los peritos mencionados establecen que la incapacidad definitiva y permanente secuela de los trastornos mentales presentados por la señora T.P.G. obedecen a una enfermedad preestablecida y a cuadros depresivos que ella desarrolló por otras razones distintas que podrían ser la pérdida de las elecciones y muerte de su cónyuge. Así las cosas el suscrito J. al valorar la mayoría de los dictámenes rendidos por los peritos médicos que intervinieron en este proceso, con sujeción a lo normado en el artículo 980 del Código Judicial y frente a la uniformidad de sus opiniones en cuanto a no coincidir con lo expuesto en la pretensión de la asegurada, emerge en el ánimo del suscrito J. dudas para dar por acreditado en la presente encuesta el hecho de que la incapacidad definitiva y permanente producida por problemas mentales, deviene del accidente de tránsito ocurrido el 27 de julio de 2004 tal como lo plantea la demandante en su reconvención. ...en síntesis, ante el hecho de que la génesis y evolución de los padecimientos mentales de la señora T.P., no corresponden a un "accidente", y que no hay prueba contundente en el proceso que dichos eventos (accidentes) hayan ocurrido durante la vigencia del contrato de seguro N°360-08983, el suscrito J. infiere que a la demandante no le asiste derecho para deprecar las declaraciones que formula en la contrademanda. Por su parte, la representación judicial de la demandada reconvencionista aportó Informes Periciales rendidos por los médicos DORIAN LAGROTTA, G.G.Y.M.P.F., todos Médicos Psiquiatras, cuyos aspectos relevantes expondremos a continuación, a fin de determinar el hecho desencadenante de la incapacidad permanente alegada en la presente encuesta: Así tenemos, que en el Informe del Dr. DORIAN LAGROTTA C., Médico Psiquiatra con Código 73109 y Registro 3451, visible a fs. 168 expuso: "Durante la atención intrahospitalaria la Sra. P. fue manejada con un diagnóstico inicial de reacción de adaptación con manifestaciones ansiosas y manejada con dosis altas de ansiolíticos e hipnótico. Durante las citas médicas la paciente ha manifestado: 1. Miedo al manejo. Iniciado como respuesta al tomar por primera vez el volante después de terminada su incapacidad física. 2. I., y pesadillas nocturnas recurrentes (ve que la han chocado y/o que esta tirada en el piso). 3. Manifestaciones neurovegetativas (Taquicardias, diaforeses, temblores, sudoración, sensación de falta de aire). 4. Crisis de Pánico, no puede tomar el volante, siente que todo el mundo la va a chocar. 5. Sensación de inestabilidad al tocar el volante: como si se fuera a chocar, como si no pudiera controlar el carro. La señora P. cumple los criterios para el diagnóstico de Trastorno por estrés postraumático (F43.1): La Señora P. ha estado expuesta a un acontecimiento, flashback, malestar psicológico intenso al exponerse a estímulos externos que recuerdan el acontecimiento, síntomas de evitación, dificultades para conciliar el sueño y para concentrarse. ..." (destaca la S.) Por su parte, el Dr. M.I.P.F., médico Psiquiatra en el Informe Pericial visible a fs. 215 concluyó respecto a la condición médica de la Sra. T.P.G., lo que se cita a continuación: "Conclusiones 1. Considero que la S.T.P.G. presenta una incapacidad mental definitiva y permanente. 2. Con la información recabada podemos llegar a la conclusión que el padecimiento mental de la paciente T.P.G. tiene una relación de causa-efecto con el accidente de tránsito ocurrido en Julio de 2004. 3. Nos encontramos frente a un trastorno que se inicia de manera abrupta y luego de un evento desencadenante (accidente de tránsito). 4. El trastorno de Estrés Post Traumático tiene entre sus características distintivas, el hecho de presentarse luego de un evento traumático y en el caso que nos ocupa es el accidente de tránsito, el evento precisamente que se da antes de la aparición de la sintomatología. 5. La S.T.P.G. padece trastornos mentales que la imposibilitan e incapacitan para realizar alguna actividad remunerativa y/o valerse por sí misma y la causa recogida en la evaluación realizada es el accidente de tránsito ocurrido en el año 2004. 6. La opinión del CEPOF es clara en el sentido de llegar a los diagnósticos de Trastornos de Estrés Post Traumático." (destaca la S.). Luego se observan dos certificaciones emitidas por el Dr. G.G., Médico Psiquiatra, debidamente autenticadas y reconocidas en audiencia, quien a solicitud de la Compañía Aseguradora realiza evaluación de la Sra. T.P., señalando respecto a la condición médica de la asegurada lo que se transcribe a continuación: "Panamá, a 27 de abril de 2006 A Quine concierne El suscrito Médico-psiquiatra de los consultorios América, Dr. G.B.G.H., Certifica que conoce y atiende a la paciente THAYS DEL CARMEN P.. De sexo femenino y 35 años de edad, con C.I.P. 8-383-268, residente en Brisas del golf, san M., desde el 7 de abril de 2005. La paciente THAYS DEL CARMEN P. presenta TRASTORNO DE STREES POST TRAUMÁTICO que concomita con SÍNTOMAS DEPRESIVOS. Recibe tratamiento a base de antidepresivos (Lexapro) y tranquilizantes (Clonazepan); además de Psicoterapia Cognitiva/Conductual. Durante su tratamiento ha presentado periodos de franca mejoría, que alterna con exacerbaciones de cuadro P.. Consideradmos que agrava su trastorno la no resolución del conflicto legal que mantiene con su aseguradora, pues mientras no exista reparación es poco probable que pueda haber olvido y estabilidad emocional. ..."(destaca la S.) "Panamá, a 22 de enero de 2007 A Quien concierne El suscrito Médico-psiquiatra de Consultorios América, Dr. G.B.G.H.C. que conoce y atiende a la paciente THAYS DEL CARMEN P. de 35 años de edad y sexo femenino, con C.I.P. 8-383-268 desde abril 7 de 2005, cuando fue evaluada a solicitud de ASSICURAZIONI GENERALI, S.p.A. Sucursal de Panamá. Enviándoles el primer informe cuya copia adjunto. Luego ha sido evaluada en las siguientes fechas: Junio 16 de 2005, Julio 7, Agosto 8, Octubre 3, Noviembre 21 y Diciembre 5 de 2005. Además en Enero 5, Febrero 23, Marzo 9, Abril 27, Junio 1, Julio 6; Septiembre 21, noviembre 16 y Diciembre 14 de 2006. Durante todo este periodo de evaluaciones y tratamiento farmacológico y P. ha realizado cuadros de mejoría leve exacerbaciones de su patología base, incluyendo 2 Intentos de suicidio que se clasifican Graves y Serios en Julio de 2005 y septiembre de 2006. Ha recibido tratamiento a base de Antipresivos, Ansiolíticos, estabilizadores del Ánimo, y A. a dosis moderadas, y Psicoterapia cognitiva, de Relaciones Interpersonales y de Análisis Transaccional, sin obtener los resultados deseados. Encontrándose aún con actividad depresiva con síntomas S. y su Trastorno de Estrés Post traumático. Por lo que postulamos un Pronóstico reservado y una incapacidad Funcional permanente." En el Informe que el Dr. G.G. (fs.103 a 105) remitido a la Aseguradora, luego de evaluar la condición médica de la Sra. T.P. producto del accidente automovilístico de 27 de julio de 2004, expuso: ".... CONCLUSIONES: De acuerdo a la clínica y a los test mencionados postulamos los siguientes Diagnósticos: 1) EPISODIO DEPRESIVO MODERADO. 2) TRASTORNO DE STRESS POST-TRAUMATICO 3) TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD TIPO LIMITE ... El Trastorno de Stress Post-traumático se evidencia en la ansiedad al grado de Pánico que presenta al pasar por el área del segundo accidente y la pesadillas con imágenes vívidas que presenta del mismo. ..."(destaca la S.) Por otro lado el Dr. N.N., especialista en Neurología-Medicina Interna y M. en Neurociencias y Biología del Comportamiento, expuso en el Informe visible a fs. 244, lo que se cita a continuación: "... 2. Determinar si la señora T.P. tiene producto del accidente ocurrido el día 27 de septiembre de 2004 una enfermedad mental de naturaleza mental que sea definitiva o permanente. Respuesta. No. Pienso que es importante en este acápite explicar varias cosas: En primer lugar la paciente, según múltiples evaluaciones psiquiátricas y psicológicas previas, mencionan una condición médica preestablecida, como el trastorno de personalidad; entendiendo por personalidad según el diccionario médico Stedman 2006, es "la suma de las características de la personalidad, integradas y no integradas, usadas por un individuo para relacionarse con los demás. Es la expresión del ser mismo". Por tal motivo sería difícil siquiera pensar que un trastorno de personalidad pudiera ser causado por una condición adquirida. En segundo lugar, la posibilidad que un traumatismo cranoencefálico tenga la capacidad de condicionar cambios conductuales, depresión, ansiedad entre otros, existe, pero cuando el mismo traumatismo condiciona lesiones estructurales en una o varias regiones del cerebro como los lóbulos frontales, temporales o que condicionan una afección global. Esta situación, teniendo un examen neurológico normal y un estudio de tomografía cerebral normal, descartan esta posibilidad; lo cual nos hace concluir que los trastornos psíquicos y conductuales que la señora T.P. desarrolla luego del 2004, donde es candidata a una elección popular, fallece su esposo con el cual tenía una buena relación y figuró por momentos como una figura paterna, no solo por su edad sino por la protección que le dio, y los accidentes automovilísticos, en el contexto premórbico de su trastorno de personalidad hacen que desarrolle un estrés post-traumático severo, que aunado a la depresión, hace que pierda su capacidad de funcionar adecuadamente en la sociedad. Tengo que explicar que la palabra estrés post-traumático no está relacionada con "traumas" en el sentido de "golpes" o "traumatismos". Esta condición ocurre o puede ocurrir a consecuencia de situaciones emocionales intensas o estresantes o dolorosas desde el punto de vista emocional , como en la que se encontraba la señora T.P., y que conllevan a disfunción social y definitivamente ansiedad extrema ante la posibilidad de enfrentarse a los factores desencadenantes." Luego, el Dr. E.E.Q.A., médico Psiquiatra en Informe Pericial rendido visible a fs. 20, expuso: "CONCLUSIÓN: 1.La Sra. T.P. presenta un trastorno de inestabilidad emocional de la personalidad, que es un trastorno clasificado como una enfermedad mental según la clasificación CIE-10 (y clasificada en el DSM-IV como Trastorno Límite de la personalidad. 2-Actualmente ella no tiene criterios clínicos para hacer el diagnóstico de trastorno de estrés postraumático como diagnóstico el 13 de diciembre de 2004 el Dr. Dorian A Largota, Psiquiatra que la trató en ese entonces. 3-EL Dr. G.G. en un informe (sin fecha), informa que la paciente presentaba un Episodio depresivo moderado, un trastorno de estrés postraumático, y un trastorno de la personalidad tipo límite. En mi opinión actualmente no hay criterios para el diagnóstico de episodio depresivo moderado, y tampoco de Tr. de estrés postraumático. 4-Considero que los síntomas depresivos que ha presentado, y la inestabilidad emocional, impulsividad, puerilidad, y disociación con actitud distante y evasiva, sensación de vacío en su persona, son síntomas que se presentan en el trastorno de personalidad límite, o también llamada Trastorno de inestabilidad emocional de la personalidad. 5-La paciente en la evaluación de memoria ha dado respuestas que no van de acuerdo con su nivel de educación y en la Prueba del minimental del estado mental, que mide organicidad cerebral obtuvo un puntaje tan bajo que no es posible obtener con su nivel de educación y funcionamiento durante las entrevistas sostenidas, lo que indica una tendencia a mostrar que esta mas enferma de lo que realmente esta. Este tipo de conductas se pueden presentar en pacientes con trastorno Límite de la personalidad. ...." En el Informe Psicológico rendido por el Psicólogo Clínico JOSÉ E. HURTADO B., se expuso luego de la evaluación realizada a la demandada T.P., lo que nos permitimos citar a continuación: "... CONCLUSIONES: · Como vemos, en las escalas F y K se sugiere un perfil poco confiable, presumiblemente debido a la tendencia a exagerar o fingir enfermedades. Es probable que invalidara la prueba deliberadamente. · La paciente evitó a toda costa la evaluación a través de tardanzas, ausencias, interrupciones, etc. No hay una solicitud ni actitud de búsqueda de ayuda por parte de la paciente. · La paciente presenta problemas de personalidad que muy probablemente son de larga data, previa a los accidentes. Estos problemas contribuyen a su actitud actual. · No hay evidencia de Trastorno pos Estrés Postraumático ni otro trastorno causado por el accidente automovilístico, más bien hay evidencia de simulación, bastante clara en los síntomas asociados a la memoria."(destaca la S.) Adicional a ello, también se evidencia en la Resolución de 18 febrero de 2008 emitida por el Tribunal Superior de Familia, que CONFIRMA la Sentencia N°307 de 4 de diciembre de 2007, dictada por el Juzgado Segundo Seccional de Familia del Segundo Circuito Judicial de Panamá que declara interdicta a la Sra. T.P., en la impresión diagnóstica del Informe Interdisciplinario (fs. 70) se expuso como condición médica de la Sra. P., lo que se transcribe a continuación: "... 1. Episodio depresivo grave con síntomas psicóticos (depresión mayor con síntomas psicóticos). 2. Trastorno de Estrés Pos-traumáticos. 3. Trastorno de Personalidad tipo límite. 4. Descartar trastorno mental debido a lesión o (tumor cerebral disfunción cerebral orgánico. 5. Observar transformación persistente de la personalidad tras la experiencia catastrófica. Luego de leídos minuciosamente cada uno de los Informes periciales rendidos por los Médicos expertos en la materia, debe señalar la S. que se evidencian discrepancias en cuanto al origen del Trastorno que presenta la Sra. T.P., que da lugar a la incapacidad total y permanente que le impide trabajar o realizar alguna actividad lucrativa. Considera la mayoría de los Médicos Psiquiatras que evaluaron a la Sra. T.P., el Dr. LAGROTA, médico que la atendió en la Policlínica Generoso Guardia del Seguro Social, el Dr. G.G., médico referido por la Aseguradora para que evaluara a la Sra. P. en virtud del reclamo presentado y quien continúa tratando medicamente a la Sra. P., el Dr. M.P.F., perito designado por el actor y en el Informe Interdisciplinario rendido por eL equipo del CEPOF, debidamente autenticado, que el accidente de tránsito ocurrido el 27 de julio de 2004, fue el hecho desencadenante que dio origen al Trastorno de Estrés Postraumático. Sin embargo, el Médico Psiquiatra E.Q. considera que el mismo obedece a un Trastorno de Personalidad Límite o también llamada Trastorno de Inestabilidad Emocional de la Personalidad, criterio al cual arriba luego de estudiar los hechos que giran alrededor de la condición de incapacidad total y permanente en la cual se encuentra la Sra. T.P., como la pérdida de las elecciones, la muerte de su esposo y que es considerada por el galeno como elementos desencadenantes de su condición médica actual, no considerando que sea el accidente de tránsito el que causó la condición médica actual. Conclusión que luego de leídos los informes resulta atinada, puesto que el accidente de tránsito no causó la condición médica actual que padece la asegurada, pero sí marca el inicio de los padecimientos que se identifican con un Trastorno de Estrés Pos-traumático. Del material probatorio aportado al proceso, se logró evidenciar que la demandada reconvencionista, durante el periodo de vigencia de la Póliza de Seguro sufrió un accidente automovilístico 8 de diciembre de 2003 (el cual no reflejó condiciones médicas de cuidado), luego ocurre otro accidente automovilístico el 27 de julio del 2004, el cual marca el inicio de incapacidades, trastornos, atenciones médicas, hospitalizaciones, medicaciones entre otros. A ello se sumó, la pérdida de las elecciones en la cual la Sra. T.P. había sido postulada, así como la muerte de su esposo hechos estos posteriores al accidente de 2004, que indudablemente agravaron el trastorno que impide que la Sra. T.P. pueda trabajar o realizar una actividad lucrativa que le permita sustentarse y que a la postre dio lugar a la declaración judicial de interdicción de la demandada, según consta en la Sentencia N°307 de 4 de diciembre de 2007 visible a fs.146 quien ha quedado bajo el cuidado de su madre la Sra. D.G.. No cabe duda, tal cual lo manifestó el M.P.G.G., en el interrogatorio que con ocasión a su Informe se le formulara, respecto a los elementos que se utilizan para identificar un trastorno de Estrés Pos-traumático, lo que se cita " La carga emocional, va acompañada de la aparición de determinados síntomas y son consecuencia del hecho traumático vivido y no por la parición anterior a él, es decir, cuando una persona tiene una conducta de tipo usual y aparece un hecho determinado en su vida y de allí se empieza la aparición de síntomas es lógico que encontremos una relación entre estos síntomas y el trauma ocurrido". Es por ello, que esta S. debe arribar a la conclusión que de las constancias en autos, se evidencia que es a partir del accidente automovilístico ocurrido el 27 de julio de 2004, que la Sra. T.P. presenta síntomas asociados al evento traumático ocurrido tales como: Miedo al manejo, insomnio, y pesadillas nocturnas recurrentes (ve que la han chocado y/o que esta tirada en el piso); manifestaciones neurovegetativas (Taquicardias, diaforeses, temblores, sudoración, sensación de falta de aire); crisis de pánico, no puede tomar el volante, siente que todo el mundo la va a chocar; sensación de inestabilidad al tocar el volante: como si se fuera a chocar, como si no pudiera controlar el carro. A partir de ellos, comienzan atenciones médicas psiquiátricas, medicaciones, hospitalizaciones, evaluaciones médicas y psicológicas por expertos psiquiatras tanto de Instituciones del Estado como a través de Clínicas privadas, quienes mayoritariamente contrario a lo señalado por el J.A., han determinado que la Sra. T.P., luego de ocurrido al accidente automovilístico presentó manifestación típica de un Trastorno de Estrés Postraumático. Criterio también compartido por el Equipo Interdicisplinario del CEPOF quien en su Informe Médico consignó este hecho, lo cual le permitió al Juzgado Seccional de Familia y al Tribunal Superior de Familia declarar en estado interdicto a la Sra. T.P.. Esta S. concluye que efectivamente la demandada T.P., se encuentra en un estado de incapacidad total y permanente, la cual ha dado lugar a declararla judicialmente en interdicción, según se expuso en líneas anteriores. Esta causa de incapacidad total y permanente de la Sra. T.P., tuvo como hecho desencadenante según los informes médicos y de acuerdo con constancias de atención médicas en las diferentes instituciones de seguridad social, el accidente de tránsito ocurrido el día 27 de julio de 2004, pues no hay hechos anteriores que acrediten que la situación médica de la Sra. T.P. se diera anterior al accidente automovilístico. Este hecho, dio lugar a una indemnización por parte de la Compañía Aseguradora por incapacidad temporal, la cual fue acreditada a través de incapacidades expedidas por los médicos tratantes de la Sra. P., que fue debidamente cubierta según constan en el Informe Contable aportado por el Licdo.Dario A.R. y la Licda. A.C. (fs. 532 a 682 y de fs. 683 a 809), el cual no ha sido objeto de impugnación por la demandante reconvencionista. Efectivamente, los hechos que rodearon las vida de la Sra. T.P., posterior a la entrada en vigencia de la Póliza de Seguro de Vida, el 28 de septiembre de 2001, han contribuido a desencadenar el trastorno que origina la incapacidad permanente o total en ella. Luego cabe exponer, que el propio Contrato de Seguro, en el aparte de endoso de beneficios opcionales en caso de accidente, señala lo que se cita a continuación: "Si las consecuencias de una accidente fueren agravadas por efecto de una enfermedad independiente de él, de un estado constitucional anormal con respecto a la edad del Asegurado, o de un defecto físico de cualquier naturaleza y origen, la indemnización que correspondiere se liquidara de acuerdo con las consecuencias que presumiblemente el mismo accidente hubiera tenido sin la mencionada con-causa, salvo que ésta fuera consecuencia de un accidente cubierto por la póliza y ocurrido durante la vigencia de la misma." (destaca la S.) Del aparte transcrito se infiere claramente que las consecuencias que hubiese causado el accidente a la Asegurada será indemnizable de conformidad con la magnitud del daño ocasionado, aunque estas consecuencias fueran agravadas por otros factores como una enfermedad independiente del accidente, como sugieren algunos galenos en el presente caso. Consta en el expediente, que en el Informe rendido por la Caja de Seguro Social se evidencia que las atenciones recibidas por la Sra. T.P. en la S. de Psiquiatría, el 8 de julio de 2005 (posterior al accidente de tránsito alegado como hecho desencadenante del la incapacidad total y permanente) es el que consigna como diagnóstico: ideación suicida persistente, obs. Por gesto suicida, y desc. Trastorno Límite de la Personalidad. Luego también consta Informe Clínico Psicológico (fs. 825 a 827), de fecha 14 de julio de 2005, en el cual se consigna como diagnóstico de la Sra. T.P., Trastorno de Inestablidad emocional de la personalidad y Trastorno de Estrés Post-traumático, con una observación que indica Trastorno Esquizoafectivo Tipo mixto. Como se evidencia de las constancias médicas aportadas, es casi un año después de ocurrido el accidente automovilístico de 27 de julio de 2004, que se le diagnóstica a la demandada este trastorno el cual definitivamente se constituye en una causa de agravación de las consecuencias del accidente, pero que de manera alguna impide el reconocimiento de las consecuencias que presumiblemente el accidente automovilístico generó, de conformidad con lo expuesto en el aparte de endoso de beneficios opcionales en caso de accidente. Es por ello, que esta S. para liquidar dichas consecuencias tomará en cuenta los elementos que de los informes médicos rendidos por los Médicos Psiquiatras contribuyeron a agravar la situación médica de la demandada, de conformidad con lo estipulado en la cláusula supra citada y tomando como base para ello la Tabla de Indemnización por Incapacidad permanente contenida en la Póliza en un 70% del 100% allí fijado, el cual luego de realizar la operación aritmética correspondiente arroja un total de CIENTO CUARENTA MIL BALBOAS CON 00/100 (B/140,000.00). Otro de los aspectos de disconformidad que plantea la demandada-reconvencionista, viene relacionado al tema del Beneficio de Renta Hipotecaria Temporal, en caso de Incapacidad Total y Permanente, la cual se encuentra consignada en la Póliza de Seguro a fs. 94, cuya parte pertinente se transcribe a continuación: "LA COMPAÑÍA CONVIENE, al recibo de la prueba fehaciente por escrito de que el asegurado haya quedado incapacitado total y permanentemente, según queda definido en este contrato de Beneficio Suplementario (en el presente llamado también Contrato), y con sujeción a las condiciones y cláusulas a continuación estipuladas, en PAGAR UNA RENTA MENSUAL HIPOTECARIA TEMPORAL, establecida las condiciones particulares de la Póliza, en virtud de la obligación financiera del asegurado con la institución financiera de crédito, durante el tiempo que persista tal incapacidad, comenzando en la fecha en que venza la primera letra posterior a la fecha en que se haya presentado a la Compañía tal incapacidad y finalizando al terminar el estado de Incapacidad Total y Permanente del Asegurado o la terminación del Contrato de Seguro o la terminación de la obligación financiera del Asegurado con la Institución Financiera de Crédito, cualquiera de estas que ocurra primero. La "renta Hipotecaria Temporal" se concederá solamente por incapacidad total y permanente (a) que haya sido ocasionada por lesión o enfermedad sufrida después de la fecha de emisión de este Contrato, (b) que haya comenzado antes del aniversario de dicha Póliza más cercano al sexagésimo (60) cumpleaños del Asegurado, (c) que persista la deuda contractual hipotecaria del Asegurado, para con la Institución Financiera de Crédito que otorgó el préstamo (d) que haya comenzado antes de quedar en descubierto cualquiera de las primas pagaderas bajo la Póliza y este Contrato, o dentro del período de gracia concedido en la Póliza para el pago de las primas en cuyo caso el Asegurado, no obstante, será responsable de la prima vencida." Luego de leído la condición prevista por la Póliza de Seguro para acceder al beneficio de la renta hipotecaria temporal en los casos de incapacidad total y permanente, la cual respecto a la demandada reconvencionista ha quedado debidamente acreditada a través, reiteramos, de la Declaración Judicial de Interdicción de la Señora T.P., mediante Sentencia de 4 de diciembre de 2007, emitida por el Juzgado Segundo Seccional de Familia del Segundo Circuito Judicial de Panamá confirmada por el Tribunal Superior de Familia mediante Resolución de 18 de febrero de 2008, visibles de fs. 146 a 159, coincide la S. con el criterio vertido por el Juez primario cuando señaló que persiste para la Compañía Aseguradora ASSICURAZIONI GENERALI, S.p.A. la obligación de pagar la renta hipotecaria temporal en caso de incapacidad total y permanente. Sin embargo, debe aclararse que de acuerdo a los términos pactados en la Póliza, ella se hará efectiva a través de pagos periódicos de carácter mensual, no a través de un solo pago como propuso la demandada reconvencionista y como erróneamente ordenó el Juez primario en la demanda primigenia. Otro aspecto de disconformidad con la Sentencia de primera instancia que plantea el Recurrente, recae sobre otro de los beneficios que fueron pactados en la Póliza de Seguro suscrita, la cual se refiere al Beneficio de Exoneración de Primas por Incapacidad Total y Permanente. En la Póliza suscrita, consta a fs. 90 y 91 de expediente, dicho beneficio en los términos que a continuación se transcriben: "LA COMPAÑÍA CONVIENE, al recibo de prueba fehaciente por escrito de que el asegurado haya quedado incapacitado total y permanentemente, según queda definido en este Contrato y con sujeción a las condiciones y cláusulas a continuación estipuladas, en EXONERAR AL ASEGURADO DEL PAGO DE LAS DEDUCCIONES MENSUALES que venzan en virtud de dicha Póliza y de este Contrato durante el tiempo que persista tal incapacidad, comenzando con la prima que venza inmediatamente después de la fecha en que se haya iniciado tal incapacidad, en el entendimiento de que no se exonerará al Asegurado del pafo de prima alguna cuya fecha de vencimiento preceda en más de un (1) año a la fecha del recibo en la Compañía del aviso por escrito de cualquier reclamación bajo el presente Contrato. EXONERACIÓN DE PRIMAS POR INCAPACIDAD TOTAL Y PERMANENTE. La Compañía exonerará de pago todas las Deducciones Mensuales sobre esta Póliza y todos los beneficios suplementarios, si los hubiere, que fueran a deberse durante su incapacidad total y permanente después que se cumplan todas estas condiciones: 1-La Compañía reciba el aviso de su incapacidad. 2-Incapacidad total y permanente es la falta completa y total de habilidad, como resultado de lesión corporal o de enfermedad, que impida en absoluto al Asegurado dedicarse a un negocio o ocupación con fines remunerativos o lucrativos o a desempeñar un trabajo o servicio rentable para el cual el Asegurado esté razonablemente capacitado; ya sea por educación, entrenamiento o experiencia, siempre menor a séis (6) meses. (La incapacidad de tal duración se considera como "permanente", únicamente con el fin de poder determinar la fecha en que principian las obligaciones que se asuman en este contrato). Si el Asegurado es ama de casa, la Incapacidad Total y Permanente, es la falta completa de habilidad que le impida al Asegurado poder dedicarse en forma total y completa a sus deberes como ama de casa. La "Exoneración de Pago de Primas" se concederá solamente por incapacidad total y permanente (a) que haya sido ocasionada por lesión o enfermedad sufrida después de la fecha de emisión de este Contrato (b) que haya comenzado antes del aniversario de dicha Póliza más cercano al sexagésimo (60) cumpleaños del Asegurado y (c) que haya comenzado antes de quedar en morosidad cualquiera de las primas concedido bajo la Póliza y este Contrato, o dentro del período de gracia concedido en la Póliza para el pago de primas (en cuyo caso el Asegurado), no obstante, será responsable de la prima vencida al mismo tiempo de interés compuesto especificado bajo la cláusula de suma pagadera bajo la Póliza. No obstante, la Compañía reconocerá como incapacidad total y permanente sin excepciones, la parálisis irrecuperable de la vista de ambos ojos, o la pérdida por inhabilitación funcional total o definitiva o por amputación de ambas manos arriba de las muñecas o de ambos pies arriba de los tobillos. ..." Luego de leído el aparte de la Póliza que contiene las condiciones para acceder al beneficio de exoneración de primas por incapacidad total y permanente, se desprende que una vez la Aseguradora reciba la constancia de que efectivamente la Asegurada se encuentra en un estado de incapacidad total y permanente, debe ser exonerada de su pago. De las constancias en autos, se observa que la Aseguradora cumplió con dicho beneficio hasta diciembre de 2005, según se observa en los Informes Contables de los peritos D.R. y ANAYANSI CEDEÑO, visibles a fs. 631 a 646 y de fs. 781 a 805. Por lo expuesto, concluye la S. que sí asiste a la demandada reconvencionista el beneficio de la exoneración de las primas producto de la incapacidad total y permanente que le ha sido declarada, quedando en consecuencia la Compañía Aseguradora en la obligación de eximir de dicho pago a la Sra. T.P.. Como último aspecto controversial, que no fue considerado por el J.P. y que fue objeto de Recurso de Casación por el demandado reconvencionista fue el tema de la indemnización de daños y perjuicios que le asiste a la demandada, por el tiempo que la Compañía Aseguradora se negó a dar cumplimiento a la obligación pactada en la Póliza de Seguro por ellos suscrita, la cual como señalamos al inicio de la Resolución, se trata de un resarcimiento de carácter civil, regulado en el Artículo 986 del Código C.il, el cual tiene lugar ante el cumplimiento oportuno de quien se encuentra obligado a cumplir de conformidad con los términos del Contrato. Ha quedado claramente evidenciado que la demandada reconvencionista sufrió un accidente automovilístico el día 27 de julio de 2004, que dio origen a un Trastorno de Stress Postraumático que generó inicialmente una serie de incapacidades de carácter temporal que fueron sufragadas por la Compañía Aseguradora. Que la Sra. T.P., a partir de julio de 2005 luego de ser tratada medicamente en instituciones del Estado así como en clínicas privadas fue declarada con un Trastorno de Inestablidad emocional de la personalidad y Trastorno de Estrés Post-traumático, con una observación que indica Trastorno Esquizoafectivo Tipo mixto. Posteriormente, mediante Sentencia N°307 de 4 de diciembre de 2007, la Sra. T.P. fue declarada judicialmente interdicta, quedando su madre la Sra. D.G. como persona responsable de la misma. En base a ello, debe ordenar la S. calcular los daños y perjuicios ocasionados a la demandada reconvencionista, por el no cumplimiento oportuno del riesgo indemnizable a la Sra. T.P., pese haberlo solicitado de manera extrajudicial como lo exige la Póliza de Seguro suscrita, la cual a falta de interés moratorio pactado, será calculada al 7% de interés anual por todo el tiempo que duró el incumplimiento. En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA CIVIL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, CASA la Sentencia de 2 de noviembre de 2011 proferida por el Primer Tribunal Superior de Justicia y, en posición de Tribunal de instancia, REFORMA la Sentencia N°14 de 26 de marzo de 2010, dictada por el Juez Sexto de Circuito C.il, del Primer Circuito Judicial de Panamá, en cuanto a los puntos dos y tres y adiciona otros los cuales quedarán así: SEGUNDO: FIJA las costas de la demanda primigenia interpuesta por ASSICURAZIONI GENERALI, S.p.A., en la suma de DIECISÉIS MIL OCHOCIENTOS BALBOAS CON 00/100 (B/16,800.00). TERCERO: DECLARA parcialmente probada la pretensión de la demandada en reconvención T.P., y en consecuencia CONDENA a ASSICURAZIONI GENERALI, S.p.A. a pagar una compensación monetaria a la Sra. T.P.G. por la suma de CIENTO CUARENTA MIL BALBOAS CON 00/100 (B/140,000.00), en concepto de indemnización por incapacidad total y permanente, importe éste que representa un 70% del 100% contemplado en la póliza (de B/200.000.00), por el estado absoluto e incurable de alineación mental que no permite al Asegurado ningún tipo de trabajo u ocupación, por el resto desu vida. CUARTO: CUBRIR las sumas que se generen por razón de renta hipotecaria temporal en caso de incapacidad total y permanente, en los términos pactados en la póliza de seguros suscrita con la Sra. T.G., objeto del presente proceso. QUINTO: APLICAR a favor de la Sra. T.P.G. el beneficio de exoneración de primas por incapacidad total y permanente. SEXTO: DECLARA que sobre la suma reconocida como pago correspondiente al monto de la indemnización deberá la parte demandada reconvenida ASSICURAZIONI GENERALI, S.p.A., pagar los intereses legales del siete por ciento (7%) a partir de la fecha de interpuesta la demanda, los cuales serán calculados por la Secretaria del Juzgado de origen. SÉPTIMO: DECLARA que la demandada-reconvenida está obligada a pagar las costas del Proceso, las cuales se fijan en la suma de VEINTISIETE MIL BALBOAS CON 00/100 (B/27,000.00), correspondiente a la primera instancia, así como los gastos del Proceso, para lo cual se estará a lo que resulte del cálculo y liquidación de la Secretaría del Juzgado de origen. Se FIJAN las costas de segunda instancia en la suma de QUINIENTOS BALBOAS CON 00/100 (B/500.00). N.. OYDÉN ORTEGA DURÁN HERNÁN A. DE LEÓN BATISTA -- HARLEY J. MITCHELL D. SONIA F. DE CASTROVERDE (Secretaria)