Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 19 de Octubre de 2015

Ponente:Oydén Ortega Durán
Fecha de Resolución:19 de Octubre de 2015
Emisor:Primera de lo Civil
 

VISTOS: Esta S. de lo Civil mediante Resolución de 24 de abril de 2013, admitió el Recurso de Casación interpuesto por el Licenciado E.R.L., en su condición de apoderado judicial del señor E.L.V., contra la Resolución de 30 de noviembre de 2011, proferida por el Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial de Panamá, la cual confirma el Auto No. 816 de 10 de junio de 2010, emitido por el Juzgado Primero del Circuito lo Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá dentro del Proceso Sucesión Intestada de H.V.V. (q.e.p.d.). Finalizada la fase de alegatos de fondo, la cual fue aprovechada únicamente por la parte Recurrente, lo cual resulta visible del escrito que consta de fojas 369 a 370 del expediente, procede esta S. a decidir el presente Recurso de Casación, previas las consideraciones que a continuación se expresan. ANTECEDENTES Mediante apoderado judicial, el señor E.S.L.V., presentó ante el Juzgado Primero de Circuito de lo Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, formal Demanda con la finalidad de que se diera la apertura de la Sucesión intestada de la señora H.V.V.D. (Q.E.P.D.). La Solicitud de apertura de la Sucesión intestada de la Señora H.V.V. DUTARY (Q.E.P.D.), se fundamentó en los siguientes hechos: "PRIMERO: H.V.V.D. (q.e.p.d.) falleció el 9 de octubre de 1968, en la Ciudad de Panamá, donde residía. SEGUNDO: Mediante resolución fechada el 6-12-68 del, (sic) el Juzgado Primero de Circuito de lo Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá declaró abierta la sucesión testada de H.V.V.D. (q.e.p.d.).(fs. 72) TERCERO: H.V.V.D. (q.e.p.d.) instituyó sendos legados de bienes específicos de su propiedad, es decir, no instituyó universales, por lo que una parte de su herencia quedó sujeta al proceso de sucesión intestada, que hasta la fecha no se ha declarado abierto. CUARTO: H.V.V.D. (q.e.p.d.) era hermana paterna de N.V.U. (q.e.p.d.), la cual premurió, el 13 DE ABRIL de 1940, por lo que N.V.U. (q.e.p.d.) no pudo heredar a H.V.V.D. (q.e.p.d.), ab intestato. El padre de ambas fue el Dr. R.M.V. (q.e.p.d.) QUINTO: E.L.V. es hijo de N.V.U. (q.e.p.d.), por lo que le asiste el derecho a heredar, por representación, a H.V.V.D. (q.e.p.d.). SEXTO: H.V.V.D. (q.e.p.d.) fue declarada heredera de su madre, D.D. de VALDÉS (q.e.p.d.) y su hermana, MARÍA DEL CARMEN VALDÉS (q.e.p.d.), ambas fallecidas antes que N.V.U. (q.e.p.d.), y le fue adjudicado un conjunto de bienes, entre los cuales faltó la Finca No. 2483, inscrita al Tomo 50, F. 102 de la Propiedad de la Provincia de Panamá que había sido adjudicada a D.D.D. de VALDÉS (q.e.p.d.), en la sucesión del Dr. R.M.V. (q.e.p.d.), porque a la fecha del proceso el auto de adjudicación respectivo no había sido inscrito. SÉPTIMO: La Finca No. 2483, inscrita al Tomo 50, F. 102 de la Propiedad de la Provincia de Panamá fue expropiada por el Estado al Dr. R.M.V. (q.e.p.d.), mediante Decreto No. 8 de 31 de enero de 1972, sin embargo, EL ESTADO no ha pagado a los herederos del D.R.M.V. indemnización alguna. Dicha indemnización ha sido estimada en DOSCIENTOS CINCUENTA MILLONES DE BALBOAS (B/.250,000,000.00)." Puesto en conocimiento de la Solicitud de apertura de la Sucesión respectiva ante la Juez Primera de Circuito del Primer Circuito Judicial de Panamá, dicha juzgadora, mediante Auto No. 816 de 10 de junio de 2010, resolvió inadmitir el Proceso de Sucesión intestada de H.V.V. (q.e.p.d.) y ordenó el archivo del mismo. Haciendo uso de sus derechos procesales, el solicitante, E.S.L.V., presentó oportunamente Recurso de Apelación, el cual fue de conocimiento del Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, quien a través de la Resolución de 30 de noviembre de 2011 resolvió confirmar la decisión proferida por el A quo. Es contra esta decisión de segunda instancia que se ha interpuesto el presente Recurso de Casación que esta S. de lo Civil se avoca a resolver. RECURSO DE CASACIÓN El Recurso de Casación es en el fondo, invocándose la Causal de infracción de normas sustantivas de derecho por el concepto de violación directa, el cual se fundamenta a través de un solo Motivo que se expone a continuación: "Motivos: La resolución del Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial de Panamá, que por este medio impugnamos, confirma la decisión primaria de no admitir la solicitud hecha por E.L.V., para que se declare la apertura del proceso de sucesión intestada de H.V.V. (q.e.p.d.); basándose el Tribunal Superior en que por el hecho de haber dejado testamento H.V.V. (q.e.p.d.) y haberse declarado antes la apertura de dicha sucesión, la sucesión actual, como intestada, es totalmente inadmisible. Al mismo tiempo, el Tribunal Superior consideró que la institución de herederos por H.V.V. (q.e.p.d.) es extensiva a un bien, la Finca 2483, inscrita al Tomo 50, F. 102 de la Sección de la Propiedad, de la Provincia de Panamá, que en la fecha del testamento e igual del óbito - 9 de octubre de 1968 -, no se encontraba ni fue jamás haber patrimonial de H.V.V. (q.e.p.d.) toda vez que tampoco fue ni por ello inventariado." Como normas de derecho consideradas infringidas se citan los artículos 629 y 699 del Código Civil. CRITERIO DE LA SALA Tal como nos hemos referido anteriormente, el presente Recurso de Casación es en el fondo, invocándose la Causal de infracción de normas sustantivas de derecho por el concepto de violación directa, en el cual, de conformidad con lo señalado en el segundo inciso del artículo 1169 del Código Judicial, no es dable dilucidar aspectos de carácter fáctico, por tal razón esta S., debe referirse a los hechos reconocidos por el Ad quem dentro de la Resolución recurrida. El Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial de Panamá, en la Resolución de 30 de noviembre de 2011, señaló lo siguiente: "Al sentar posición sobre la controversia presentada en esta alzada, esta Superioridad debe participar de los criterios establecidos por la Juez de primera instancia, cuando dispone que, sin seguir las reglas de reparto, no puede conocer, de conformidad con los artículos los artículos (sic) 1537 y 1541 del Código Judicial, de la solicitud del señor E.L.V., presentada directamente a su despacho, sobre la sucesión intestada de la señora H.V.V.D. (q.e.p.d.), ya que dicha competencia se adquiere de esa manera directa sólo cuando en el Juzgado que está tramitando el proceso de sucesión intestada se presente algún testamento del causante, y, antes de ejecutoriado el auto de adjudicación de la herencia, o bien, después de ejecutoriado dicho auto, concurra alguno a reclamar como heredero ad intestato, ya que lo que tramitó en ese Juzgado fue el proceso testamentario de la señora H.V.V.D. (q.e.p.d.). En ese sentido, este Tribunal Colegiado debe reiterar que se estableció claramente, en el Auto de 12 de noviembre de 2009, a través del cual se confirmó el Auto No. 1113 de 9 de agosto de 2007, dictado por el Juzgado Undécimo de lo Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, que decretó la nulidad y el archivo del proceso de sucesión intestada solicitado por los señores E.L.V., J.L.V., M.L.V. de Bieberach, C.H.L.V., J.L.V. y R.R.L.V., quienes habían sido declarados herederos de la señora H.V.V.D. (q.e.p.d.), sin perjuicio de terceros, el mismo criterio ahora aplicado por la Juez Primera de lo Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, cuando, contrario a lo que sostenía la J.U., esta Superioridad le señaló que no se compartía a su tesis de que, al no ser el Tribunal que declaró abierto la sucesión testamentaria, no era competente para conocer de aquel proceso de sucesión intestada. No obstante, este Tribunal Superior mantuvo la declaratoria de nulidad y archivo de aquel proceso, porque en lo que sí compartía con la Juez Undécima era que no se podía reconocer herederos ab intestado, cuando se señalaba que "... como acontece en el caso de la finada de (sic) H.V.V.D. (q.e.p.d.), quien dispuso en vida mediante testamento sobre la transmisión de sus bienes a favor de las personas que instituyó como herederos y legatarios", se advertía, al examinarse las disposiciones del testamento de la causante, que por la generalidad de las mismas, y, en especial, como se disponían de los bienes en ese testamento, no existían méritos para estimar que había algún bien, como sugiere el apoderado recurrente, cuyo destino no se haya dejado determinado en dicho testamento, cuando nombraba a la señora V.P. viuda de O. heredera y le dejaba sus "propiedades inmuebles situadas en el (sic) República de Panamá." Por lo tanto, el Tribunal dejó expresado, que mientras estuviere vigente dicho testamento, resultaba improcedente la apertura de sucesión intestada de la señora H.V.V.D. (q.e.p.d.), alegando interés sobre bienes no incluidos en la sucesión testamentaria, que si bien se determina concretamente en esta nueva solicitud, al señalar como tal a la Finca No. 2483, inscrita al tomo 50, folio 102 de la Sección de la Propiedad, ya que los posibles herederos instestato de la H.V.V. DUTARY (q.e.p.d.) quedaban excluidos de heredar algún inmueble en la República de Panamá por los términos del testamento, cuya existencia quedó acreditada en el expediente de la sucesión intestada que se tramitaba en el Juzgado Undécimo de lo Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá." (Resalta la S.) De los hechos que se desprenden de la Resolución recurrida, se observa que el Recurrente instauró de manera directa ante el juzgador primario la presente solicitud de apertura de Sucesión intestada de H.V.V.D. (q.e.p.d.), siendo que dicho juzgador fundamentó la decisión de inadmitir la misma, por considerar que no tenía competencia para ello de conformidad como lo establecido en los artículos 1537 y 1541 del Código Judicial. Asimismo, se observa que previamente el Primer Tribunal Superior conoció de Recurso de Apelación contra un Auto proferido por el Juzgado Undécimo de Circuito de lo Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, el cual fue resuelto confirmando la decisión del A quo de decretar la nulidad y archivo del Proceso de sucesión intestada de H.V.V.D. (q.e.p.d.), con fundamento en el hecho que, no podía reconocerse herederos ab intestato de la C., ya que la misma había dispuesto en vida su voluntad a través de testamento en el que se instituían herederos y legatarios, sin advertirse ninguna disposición que evidenciara la existencia de algún bien cuyo destino no hubiese sido determinado por la testadora, menos aún cuando de las disposiciones testamentarias se evidencia el nombramiento de la señora V.P. viuda de O., como heredera de todas las "propiedades inmuebles situadas en la República de Panamá". Así pues, el cargo de ilegalidad que se denuncia a través del presente Recurso de Casación consiste en la supuesta violación directa de los artículos 629 y 699 del Código Civil, cuyos textos se trascriben a continuación: "Artículo 629: La sucesión se llama intestada, cuando sólo es deferida por la ley, y testamentaria cuando lo es por voluntad del hombre, manifestada en testamento válido. Puede también deferirse la herencia de una misma persona, por voluntad del hombre, en una parte, y en otra por disposición de la ley. Artículo 699: El acto por el cual una persona dispone para después de su muerte de todos sus bienes o de parte de ellos, se llama testamento." Al decir del Recurrente la infracción del artículo 629 citado se da en virtud que el Ad quem consideró que la sucesión de la señora H.V.V.D. (q.e.p.d.), solo podía ser testada o intestada pero no mixta según el patrimonio de la C.. En este sentido, esta S. no encuentra fundada la infracción denunciada por el Recurrente respecto al referido artículo 629 del Código Civil, toda vez que los presupuestos del Primer Tribunal Superior para coincidir con el criterio del A quo de inadmitir la sucesión intestada de la C., se fundamentó en el hecho que, ante la existencia de un testamento que instituía como heredera a una persona de todos los bienes dentro de la República de Panamá, no podía reconocerse la apertura de una sucesión intestada de ningún otro bien, por considerarse que del testamento respectivo, no dejó por fuera la existencia de bienes que le pertenecieran a la señora H.V.V.D. (q.e.p.d.). Respecto a la denuncia de la supuesta violación del artículo 699 del Código Civil, señala el Casacionista que dicha norma fue infringida por el Ad quem al conconsiderar que de la misma se desprende que el testamento abarca todos los bienes de la C.H.V.V.D. (q.e.p.d.), dejando por fuera el hecho que para la fecha en que el mismo se constituyó, no se había inventariado la Finca No. 2483 ni derecho alguno sobre ella, ya que no fue incluida en el inventario de bienes. Ahora bien, considera esta S. necesario aclarar que, según los hechos en que se fundamenta la presente solicitud de apertura de la Sucesión intestada de H.V.V.D. (q.e.p.d.) presentada por el señor E.L.V., la referida finca 2483 fue expropiada por el Estado el 31 de enero de 1972, fecha en la cual se encontraba inscrita a nombre del señor R.V. (q.e.p.d.), a quien según dice, le heredó su esposa, la señora D.D. de VALDÉS (q.e.p.d.). Sin embargo, afirma el solicitante en el escrito de Demanda respectivo, que nunca se inscribió el Auto de adjudicación de la referida finca a nombre de ningún heredero. En este sentido, se observa que según lo afirmado por el S. en su demanda, en la actualidad la Finca 2483 que el demandante pretende se tome en cuenta para justificar la apertura de una sucesión intestada de H.V.V.D. (q.e.p.d.), no pertenece ni a la C. ni a aquellos a quien ella pudo suceder, sino al Estado, siendo que, tal como fue señalado por el Ad quem, la C. instituyó como heredero a la Señora V.P. viuda de O., de todas las "propiedades inmuebles situadas en la República de Panamá". Los razonamientos expuestos obligan a esta S. a considerar que no se encuentra justificada la apertura de la Sucesión intestada de H.V.V.D. (q.e.p.d.), tomándose como justificación la referencia de un supuesto bien inmueble que a la fecha en que se otorgó el testamento de la C., no existía ni a nombre de ella o a nombre de alguien a quien ella le hubiese sucedido con anterioridad. De todo lo antes expuesto, esta S. concluye que no le asiste razón a la parte Recurrente al denunciar la supuesta infracción de los artículos 629 y 699 del Código Civil, razón por la cual se procederá a no Casar la Resolución recurrida. Por tanto, la CORTE SUPREMA, SALA DE LO CIVIL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la Resolución de 30 de noviembre de 2011, proferida por el Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial de Panamá, la cual confirma el Auto No. 816 de 10 de junio de 2010, emitido por el Juzgado Primero del Circuito de lo Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, dentro del Proceso de Sucesión Intestada de H.V.V.D. (q.e.p.d.). Las costas de Casación se fijan en la suma de CIEN BALBOAS(B/.100.00). Notifíquese Y DEVUÉLVASE, OYDÉN ORTEGA DURÁN HERNÁN A. DE LEÓN BATISTA -- HARLEY J. MITCHELL D. SONIA F. DE CASTROVERDE (Secretaria)