Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 9 de Octubre de 2015

Fecha de Resolución: 9 de Octubre de 2015
Emisor:Primera de lo Civil

VISTOS: Esta S. mediante resolución de 22 de abril de 2015 declaró admisible el recurso de casación corregido, presentado en contra de la resolución de 25 de junio de 2014, dictada por el Tribunal Superior del Segundo Distrito Judicial, dentro del proceso ordinario de oposición interpuesto por A.S.R. en contra de G.S.R., por lo que se avoca esta Corporación de Justicia a emitir el fallo de fondo respectivo. El recurso de casación anunciado en contra del fallo dictado por el Tribunal Superior del Segundo Distrito Judicial es en el fondo, anunciando como única causal "Infracción de normas sustantivas de derecho, en concepto de error de derecho en cuanto a la valoración de la prueba, lo que ha influido sustancialmente en la parte dispositiva de la resolución impugnada", respaldada en cinco motivos, en la que el primero de ellos, a juicio del recurrente se sobrevaloró las pruebas documentales que consisten en la solicitud de adjudicación N°2-353-97, al otorgarle pleno valor probatorio, sólo porque todavía se encuentra en trámite esa solicitud; y que dicha valoración influyó en la parte resolutiva de la resolución recurrida en casación, al concluir que la existencia de dicha adjudicación realizada por la parte actora, la señora A.S.R. en la antigua Reforma Agraria implicaba un patrimonio familiar heredado sobre el cual tiene derecho tanto la parte solicitante como sus hermanos, sosteniendo de manera errada el fallo, que los familiares habían autorizado a la mencionada señora para que llevara a cabo la solicitud de manera conjunta. Con respecto a dicho cargo de injuridicidad, el Tribunal Superior se refirió que la prueba que fue aportada refleja de igual manera que la demandante, así como otros familiares con anterioridad, presentaron solicitud de adjudicación sobre los predios, la cual se identifica con el #2-353-97 de 7 de julio de 1997, y que dicho trámite aún se encuentra vigente, lo que fue reconocido por la parte demandada al momento de dar contestación a la demanda, así como también aceptó que la solicitud se presentó con su anuencia, y de otros familiares dentro de lo cual se incluyó el mismo demandado, ya que el predio es un patrimonio familiar que heredaron, y del cual tienen derecho tanto la parte demandada como sus demás hermanos, razón por la cual, fue que acordaron que se adjudicaran las 27has+2,178.87 m2 de manera justa y equitativa. Como puede apreciarse, lo que el Ad-quem enfatizó, haciendo referencia a la solicitud de adjudicación No.2-353-97 de 7 de julio de 1997, fue que se presentó de manera conjunta por la demandante y otros familiares, y que en efecto se encuentra vigente, como también se puede constatar de dicha prueba. Asimismo se hizo alusión por el tribunal de segunda instancia, que lo antes señalado lo reconoció así la parte demandada, en cuanto a que se pusieron de acuerdo para presentar la solicitud de adjudicación, ya que se trata de un patrimonio familiar que heredaron y del que tienen derecho tanto la parte demandante como los otros hermanos, tal como puede corroborarse con la contestación de la demanda. En ese sentido, no comparte esta Corporación de Justicia el cargo de injuridicidad que le endilga al fallo de segunda instancia el casacionista, ya que la valoración se encuentra acorde con lo que se desprende de la prueba que nos ocupa, e igualmente de lo señalado por la parte demandada al dar contestación de la demanda. El otro cargo de injuridicidad que se le endilga al fallo de segunda instancia lo constituye la supuesta errada valoración de la declaración de parte de la señora A.S.R., ya que a su juicio le disminuyó el carácter de plena prueba la confesión llevada a cabo por la misma, al momento que acepta que en vida su padre le entregó la mitad de las tierras a su hermano G.S.R. En cuanto a dicha prueba el tribunal de segunda instancia indicó, que la señora A.S.R. en su declaración confirmó que en la actualidad y por razones de salud el predio no se está aprovechando; que asimismo explicó que la autorización que recibió de sus familiares en el año 1997 para que se solicitara la adjudicación del predio, se hizo a nombre propio y de otros que son sus familiares, incluyendo al demandado; que todo estaba bien hasta que aparece su sobrino, que es el hijo del demandado, insultándola para que le diera los documentos. Más adelante y haciendo alusión a la actividad probatoria llevada a cabo por la parte demandante, el Tribunal Superior explicó que a pesar que no se probó una real y efectiva posesión de los predios que dieron origen a la presente controversia, sí se logró demostrar que tanto la demandante como otras personas mantienen desde hace doce años sobre el mismo terreno solicitud de adjudicación, configurándose lo establecido en el numeral 2 del artículo 131 del Código Agrario (Ley 37 de 1962), criterio que igualmente apoya esta Corporación de Justicia, razón por la cual se desecha de igual manera el presente cargo de injuridicidad. Como tercer cargo de injuridicidad que le endilga el recurrente al fallo de segunda instancia, consiste en la errada valoración que a su juicio le otorgó al testimonio del señor S.S., cuando señala que él conoce el terreno del demandado "de éste lado del río y el de la señora A.S.R. del otro lado", lo que a su juicio se refiere a dos predios distintos, "contrario a la valoración del fallo de segunda grado el cual concluye erradamente que este testigo hizo referencia a un solo predio mantenido en coposesión por mi poderdante y la señora A.S.R.". Igualmente considera que le restó valor probatorio cuando dicho testigo se refirió que su cliente le había solicitado limpiar el terreno en controversia. El Tribunal Superior del Segundo Distrito Judicial al referirse a dicho testimonio indicó, que él mismo había reconocido como propietarios del terreno tanto a la demandante como al demandado, explicando que el de la demandante se encuentra a un lado del río y el del demandado del otro lado, así como manifestó que el terreno "era de los padres de los contendientes y que tiene alguno años que no se trabaja". Corresponde remitirnos al testimonio del señor S.S., con la finalidad de corroborar que lo expuesto por el juzgador de segunda instancia es así. En ese sentido tenemos, que a pregunta realizada por el apoderado judicial de la parte demandada en cuanto a que el señor G.S. se encontraba dentro de los terrenos que se encuentran en litigio, el testigo indicó "De este lado del río".(fs.151) Por otro lado, y dando contestación dicho testigo a pregunta que fuera realizada por el apoderado judicial de la parte demandante si la señora A.S. vive permanentemente del otro lado del río, contestó "Del otro lado del río". (fs.153) Como puede apreciarse, el Ad-quem hizo referencia del testimonio que nos ocupa, tal y como se constata de la contestación del testigo, motivo por el cual, esta Corporación de Justicia rechaza el cargo de injuridicidad que en ese sentido se le endilga al fallo de segunda instancia. Como cuarto cargo de injuridicidad se refiere el casacionista, que el Tribunal Superior del Segundo Distrito Judicial no valoró de manera correcta el testimonio del señor H.S.C., ya que el mismo indicó que el terreno de Río Chico para acá "le pertenece al señor G.S. y sostuvo con claridad que existía un terreno de G.S., con independencia de las tierras de la demandante A.S.R.". Asimismo se refiere el casacionista, que dicho testigo hizo constar que pese a la enfermedad de su poderdante, "el mismo va y viene para ver su terreno", lo que a su juicio influyó en la parte resolutiva del fallo impugnado en casación. El señor H.S.C. en su declaración indicó, que "cuando nosotros cruzamos el río al otro lado eso pertenece a la tía mía, que yo decía que era tía mía....del terreno del río para acá osea (sic) del río chico, eso si le pertenece al señor G. porque eso lo dejó el señor a él, del río para acá". (fs.155) Por su parte el Tribunal Superior expresó que el señor H.S.C. reconoció como propietarios a ambas partes del presente proceso, y que a la señora A.S. la ubicó a un lado del río, y al señor G.S. del otro lado, coincidiendo con lo expuesto en la declaración, por lo cual esta S. no avala el criterio del recurrente en cuanto a que el Ad-quem erró al valorar dicho testimonio. Como último cargo de injuridicidad que le esgrime al fallo de segunda instancia el casacionista, es el no haber valorado de acuerdo a la sana crítica el informe pericial del señor C.V., perito nombrado por el tribunal, porque indicó que el terreno no muestra vestigios de haber sido utilizado para actividades agrícola en un periodo de cuatro a cinco años, sin embargo indica con claridad que hay una pequeña estructura de zinc y madera de reciente construcción y plantones de yuca y plátanos, lo que a su juicio es contrario a la conclusión que se arribó con la resolución de segunda instancia, ya que se dejó establecido que su mandante no había llevado a cabo actos de disposición que probaran la posesión y tenencia del globo de terreno objeto de la controversia, por lo que de haberse valorado de forma correcta el peritaje, se hubiera concluido que su representado realizó actos de disposición y tenencia del terreno en controversia. El Tribunal Superior con referencia a dicha prueba señaló que el perito del tribunal fue claro en establecer que la vegetación del terreno se compone de rastrojos y vegetación natural propia del entorno, y que únicamente en el área donde se indicó que vivieron los padres de las partes, se puede constatar cultivos frutales como palma de coco, aguacate, mango, y árboles maderables como teca, pino, bambú con una edad aproximada de 20 años. Igualmente se señaló, que no está cercado el predio en todos sus linderos, como tampoco se ha utilizado en actividades agropecuarias en los últimos cuatro o cinco años; que existe una pequeña estructura de zinc y madera de construcción reciente, así como unos plantones de guineo yuca, que se sembraron hace poco tiempo. Que también se aclaró con dicha prueba, que se trata de un solo terreno que fue partido en dos por un río, y que por esa división natural, la adjudicación se realiza como se tratara de predios diferentes. Con el fin de constatar lo expresado por el Ad-quem, nos remitidos al informe presentado por el perito del Tribunal, C.V.G., quien dejó establecido lo siguiente: "1. La vegetación, en términos generales, está compuesta por rastrojos y hierba natural propios del. (sic). 2. El predio inspeccionado en la actualidad no está cercado en todo su perímetro. notándose (sic) vestigios de cerca (postes alineados) en el lado noreste, en el lado norte colindando con el primer ciclo, una cerca de alambre de púas sobre estacones de madera, por el lindero sur colindando con la servidumbre de paso se encontraron tramos de cerca apoyada en postes de madera viva. 3. En el lado este del río, sitio donde la demandante nos indicó que existía una casa y que fue el sitio donde vivió junto con sus padres se observó árboles frutales tales como mango, nance, palma cocoteras, aguacate, y algunos maderables como teca, pino, bambú, mismos que datan de más de 20años (sic) y por su ubicación y distribución creo que fueros (sic) sembrados y no producto de la reproducción espontánea. 4. El lote no muestra vestigios de haber sido utilizado para actividades agropecuarias, por lo menos en cuatro a cinco años. 5. En la (sic) globo de terreno se encontró una pequeña casa echa de zinc con madera si (sic) techo, y en su alrededor unos plantones de guineo y yuca, tanto la estructura como los plantones no aparentan más de dos semanas. El precio inspeccionado actualmente no es utilizado para labores agropecuarias no está habitado. La vegetación del predio en disputa es de tipo natural en términos generales, compuesta por rastrojos y árboles típicos del área, con excepción del área con los árboles maderables y frutales ya mencionados". (fs, 212-213) Como se puede constatar el Ad-quem indicó tal y como se desprende de la prueba de informe, que solamente hay cultivos frutales en el área donde vivieron los padres. También dejó establecido por el Tribunal de segunda instancia, que "no hay evidencias de ocupación, ni signos de posesión reciente en el predio en disputa; es decir, en estos momentos ninguna de las partes está dándole al predio la función social que exige nuestro ordenamiento jurídico. Esa realidad bien se puede apreciar en el examen de los resultados de las pruebas periciales". (fs. 73) Tal apreciación es compartida por esta Corporación de Justicia, ya que así se desprende del peritaje del señor C.V.G., porque a pesar de que existen rastros de ocupación, no es de reciente data. Es necesario advertir, que el Tribunal Superior del Segundo Distrito Judicial, sabiamente señaló, como se indicó en párrafo precedente, que a pesar que no se probó una real y efectiva posesión de los predios en disputa, lo que es compartido por esta S., sí se probó que la demandante, así como otras personas, mantienen una solicitud con una anterioridad de doce años, lo que se encuentra dentro de lo establecido en el numeral 2 del artículo 131 del Código Agrario (Ley 37 de 1962), y fue por tal motivo, que revocó la sentencia de primera instancia y accedió a la moción de oposición que fuera interpuesta por la señora A.S.R.. En ese sentido, y siendo que esta Corporación de Justicia avala la valoración desplegada por el Tribunal Superior del Segundo Distrito Judicial sobre las pruebas antes examinadas, se procede a no casar la resolución de segunda instancia. Por lo expuesto, LA SALA CIVIL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la resolución de 25 de junio de 2014, dictada por el Tribunal Superior del Segundo Distrito Judicial, dentro del proceso ordinario de oposición interpuesto por A.S.R. en contra de G.S.R.. Se condena en costas al recurrente en DOSCIENTOS BALBOAS CON 00/100 (B/.200.00). N., HARLEY J. MITCHELL D. OYDÉN ORTEGA DURÁN -- HERNÁN A. DE LEÓN BATISTA SONIA F. DE CASTROVERDE (Secretaria)