Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Panama), 1ª de lo Civil, 30 de Octubre de 2014

PonenteHernán A. De León Batista
Fecha de Resolución30 de Octubre de 2014
EmisorPrimera de lo Civil

VISTOS: Ha ingresado a esta Judicatura el expediente contentivo del proceso ordinario propuesto por D.T.S.A., contra BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, a fin de emitir un pronunciamiento con relación al recurso de casación en el fondo que fuese promovido por la representación judicial de la parte actora, contra la resolución de fecha 17 de septiembre de 2009, proferida por el PRIMER TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DEL PRIMER DISTRITO JUDICIAL DE PANAMÁ, el cual confirmó la Sentencia Nº 40/452-01 del 30 de junio de 2006, dictada por el Juzgado Primero del Circuito del Primer Circuito Judicial de Panamá, Ramo Civil. La sentencia recurrida en su parte resolutiva, indicó lo siguiente: "En mérito de lo expuesto, el PRIMER TRIBUNAL SUPERIOR DEL PRIMER DISTRITO JUDICIAL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley CONFIRMA la Sentencia Nº 40/452-01 de 30 de junio de 2006, proferida por el Juez Primero de Circuito de lo Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, dentro del Proceso Ordinario propuesto por D.T.S.A. contra BANCO NACIONAL DE PANAMÁ. Sin condena en costas por razón de lo dispuesto en el artículo 1077 del Código Judicial". (fs.2,271 a 2,316) De conformidad con lo transcrito, la parte vencida anunció recurso de casación, el cual formalizado oportunamente fue concedido y remitido a esta Corporación para el trámite de rigor. No obstante, antes de adentrarnos en el análisis de la causal invocada, veamos los antecedentes del negocio. ANTECEDENTES D.T.S.A., presentó demanda ordinaria en contra BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, con el propósito de que dicha entidad bancaria le retribuyera la suma de TRESCIENTOS SESENTA Y SEIS MIL QUINIENTOS TREINTA Y NUEVE BALBOAS CON 09/100 (B/.366,539.09), en concepto de daños y perjuicios causados, más las costas e intereses legales a la fecha de la presentación de la demanda. La petición tuvo su origen en el contrato de línea de crédito comercial suscrito entre ambas partes el día 21 de julio de 1999, con el propósito de lograr la apertura y el refinanciamiento de cartas de crédito; además, para capital de trabajo para proveedores del sector público. La finalidad de la contratación, era servir de garantía en el pago a la empresa proveedora de los equipos de lavandería, conforme los contratos Nº 307-97-DC (1998), para el suministro e instalación de un sistema integrado y continúo de lavado, acondicionado y secado para el Complejo Hospitalario Metropolitano Dr. Arnulfo Arias Madrid; el contrato Nº310542-99 DC(1999) para la instalación de equipo de lavandería y costura para el hospital de Aguadulce y el contrato Nº 311956-98 DC, para el suministro e instalación de lavadora - extractora y secadora de ropa para el Hospital Rafael Hernández de la ciudad de D., Chiriquí, que fueron firmados con la Caja de Seguro Social. Para cumplir con ello, la actora se comprometía a ceder a favor del Banco Nacional de Panamá, la totalidad de los pagos derivados de los contratos, para lo cual se establecieron condiciones con relación al cumplimiento de las fechas y multas por entrega tardía. Al decir del recurrente, el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, las pasó por alto provocando así el incumplimiento de las obligaciones contractuales contraídas, y a pesar de ello, es decir, la entrega tardía de la documentación, le dio el trámite correspondiente. Por su lado, la entidad bancaria al momento de presentar su réplica, solamente aceptó haber suscrito un contrato con D.T.S.A., y negó los restantes hechos expuestos en el libelo de la demanda, señalando el fiel cumplimiento de lo pactado; además, que simples comunicaciones o instrucciones unilaterales no pueden variar su contenido. En cuanto al Ministerio Público, quien actúa en representación de los intereses del Estado Panameño, sólo se limitó a negar cada uno de los hechos propuestos en la demanda. Vencidos los traslados, y superada la evacuación de las pruebas así como los alegatos de rigor, el juzgador de primer nivel sentenció negando la pretensión, lo que motivó la interposición del recurso de apelación, el cual se surtió ante el Primer Tribunal Superior de Justicia del Primer Distrito Judicial de Panamá, el que previo saneamiento, realizó un análisis concienzudo de la resolución recurrida, confirmando el fallo, lo cual motiva la formalización del recurso de casación en el fondo, que ahora conoce la Sala. RECURSO DE CASACIÓN Y CONSIDERACIONES DE LA SALA El recurso extraordinario de casación propuesto se fundó en una causal de fondo, para lo cual señaló la infracción de la norma sustantiva de derecho por concepto de violación directa, lo cual ha influido en lo dispositivo de la resolución recurrida, en atención al contenido del artículo 1169 del Código Judicial. La modalidad invocada se fundamenta en cuatro motivos a saber: "PRIMERO: El ad quem incurrió en una violación directa de la Ley sustantiva al considerar en la sentencia impugnada, que de conformidad al contrato de línea de crédito suscrito entre D.T.S.A., y el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, ésta entidad bancaria no tenía la obligación de fiscalizar y comprobar que en el conocimiento de embarque (Bill of Lading) de los equipos de lavandería que la empresa CHICAGO DRYER COMPANY debía enviar a la República de Panamá, se identificara al BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, como la consignataria titular de la carga. Contrario a las consideraciones del ad-quem, el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ incumplió la obligación contenida en la cláusula segunda del contrato de línea de crédito, consistente en fiscalizar y comprobar que en el conocimiento de embarque se le identificara como el consignatario titular de la carga y que el envío de estos documentos a la República de Panamá fuese dentro del término de validez de la carta de crédito Nº 99 (2211-12) 27, toda vez que según dicha cláusula, la carga descrita en el "Bill of Lading" debía ser consignada al Banco Nacional de Panamá como titular, quien luego endosaría a D.T.S.A., la propiedad de la carga, para los trámites de nacionalización; en consecuencia el ad-quem violó normas sustantivas que establecen que los contratos obligan a las partes, lo cual influyó en lo dispositivo del fallo, al considerarse que el banco demandado, no incumplió el contrato por no tener la obligación de fiscalizar y comprobar que se le identificara como consignatario de la carga. SEGUNDO: El ad-quem incurrió en una violación directa de normas sustantivas de derecho, al considerar que el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, no incumplió el contrato de línea de crédito, al haber hecho efectivo el reembolso de B/.129,519.24 al WHITNEY NATIONAL BANK OF NEW ORLEANS correspondientes a la carta de crédito Nº 99 (2211-12) 27 emitida a favor de CHICAGO DRYER COMPANY, pese a que D.T.S.A., por escrito le informó al BANCO NACIONAL DE PANAMÁ el 18 de noviembre de 1998 (fs. 197), que el pago de la carta de crédito estaba condicionada a la realización de cargos por la demora en la tramitación del Bill of Lading, el cargo por la multa impuesta por la Caja de Seguro Social por la entrega tardía, los gastos de almacenaje y el costo financiero. Lo considerado por ad quem, es contrario a derecho e implica una violación de Ley sustancial que dispone que los contratos son obligatorios, lo cual influyó en lo dispositivo de la sentencia, ya que el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ conforme a las cláusulas primera y decimosexta literal "a" del contrato de línea de crédito, estaba obligado a atender las instrucciones remitidas por D.T.S.A., en el sentido de no realizar el reembolso relativo a la carta de crédito Nº 99(2211-12) 27 hasta tanto se descontara del importe de la carta de crédito los cargos indicados; por lo que al desatender las referidas instrucciones, incumplió el contrato de línea de crédito. TERCERO: El ad quem violó normas sustantivas de derecho al considerar en la sentencia recurrida, que el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, no incurrió en un incumplimiento de contrato, al haber aceptado los documentos del conocimiento de embarque remitidos tardíamente y con discrepancias en los datos, remitidos por la empresa CHICAGO DRYER COMPANY para el pago de la carta de crédito por B/ 129,519.24 a través del WHITNEY NATIONAL BANK OF NEW ORLEANS correspondiente a la carta de crédito Nº 99(2211-12) 27. No obstante, lo indicado por el ad quem, el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ incumplió la cláusula segunda y decimosexta "h" del contrato de línea de crédito, al hacer efectivo el pago de la carta de crédito a favor de CHICAGO DRYER COMPANY sin que esta le remitiera en debida forma los conocimientos de embarque y dentro del plazo de vigencia de la carta de crédito Nº 99(2211-12) 27; pero al considerar que el banco demandado no incumplió el contrato, se violaron normas sustantivas de derecho que indican que los contratos son de obligatorio cumplimiento, de ahí que las consideraciones del ad quem son contrarias a derecho e incidieron en lo resolutivo de la sentencia. CUARTO: El Tribunal de Segunda Instancia incurrió en una violación directa de la Ley sustantiva al considerar en forma contraria a derecho que el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ no incurrió en el incumplimiento del contrato de línea de crédito suscrito con D.T.S.A., al no emitir la carta de crédito requerida por esta empresa, para cumplir con la contratación de los equipos relacionados a los contratos administrativos Nº 310542-99DC y Nº 311956-98 DC suscritos con la Caja de Seguro Social. No obstante, contrario a lo señalado por el ad quem el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, estaba obligado conforme a la cláusula decimosexta literal "g" del contrato de línea de crédito, a emitir las cartas de crédito relacionadas a los contratos administrativos suscritos con la Caja de Seguro Social, toda vez que D.T.S.A., conforme al contrato le cedió al Banco demandado, la totalidad de los créditos relacionados a los contratos administrativos que le fueron adjudicados por licitación en la Caja de Seguro Social; incurriendo entonces el ad quem en una violación de la Ley sustantiva que establece que los contratos son obligatorios y no pueden quedar al arbitrio de una de las partes, lo cual incidió en lo resolutivo de la sentencia, debido a que se concluyó que en (sic) banco podía optar por no emitir las cartas de crédito especificadas en el contrato de línea de crédito". (fs. 2,323-2,325) Como normas infringidas de derecho, citó los artículos 976, 986,1107 y 1129 del Código Civil. Con relación al artículo 976, indicó que fue violado por omisión, toda vez que el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, tenía la obligación de fiscalizar, comprobar y confeccionar en debida forma la carta de crédito y remisión en el término de vigencia; los conocimientos de embarque, así como atender las instrucciones de D.T.S.A., (que incluía hacer cargos a CHICAGO DRYER COMPANY), ello derivado de las cláusulas primera, segunda y decimosexta (a, g, h) del contrato de línea de crédito, y pese a ello, la resolución considera que no hubo incumplimiento. Respecto al artículo 986, la cual considera fue violada por comisión, toda vez que de acuerdo al ad-quem, el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, señaló que no incurrió en responsabilidad como consecuencia del incumplimiento del contrato de línea de crédito, al considerar que no estaba obligado a emitir las cartas de créditos relativas a los contratos de administrativos suscritos con la Caja de Seguro Social, lo cual si se encontraba regulada en el contrato de línea de crédito, desconociendo de igual manera la cláusula decimosexta en los literales a, g y h. En cuanto al artículo 1129, el cual fue violado por omisión, toda vez que a pesar de reunir los requisitos esenciales de validez, incumplió las cláusulas primera, segunda y decimosexta en sus literales a, g, y h del contrato de línea de crédito, dada la obligación de emitir las cartas de crédito. Y finalmente, el artículo 1107, estima que fue violado por omisión, cuando la sentencia, contrarío a derecho consideró que el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, podía de manera unilateral no cumplir con la obligación derivada del contrato de línea de crédito y emitir las cartas de crédito y que además, no estaba obligada a fiscalizarlas, y comprobar su confección y remisión oportuna de los conocimientos de embarque, desconociendo las instrucciones de D.T.S.A., de no recibir la documentación de forma distinta a la acordada. RECURSO DE CASACIÓN Y CONSIDERACIONES DE LA SALA Expuestos los hechos que constituyen los precedentes del negocio, así como las decisiones adoptadas en ambas instancias, nos avocamos a verificar los motivos que sirven de apoyo al recurso, y determinar si procede o no la causal que se invoca. No obstante, debemos recalcar que para el recurso extraordinario de casación los motivos deben guardar relación con la causal invocada; además, que la infracción que se alude, recaiga en la parte resolutiva del fallo dictado por el sentenciador de segundo nivel, y conforme ello, provocar la anulación de la sentencia, previa confrontación del contenido del fallo impugnado con los cargos esgrimidos en su contra. Iniciaremos esa tarea, no sin antes recordar que la causal de violación directa, para que se produzca, requiere que se haya desconocido el texto de la Ley o que este se haya dejado de aplicar en un caso para el cual rige, dejando de reconocer derechos que ella consagra, todo ello con independencia de las cuestiones de hecho. Ahora bien, en la sentencia bajo estudio, observa la Sala que la decisión del ad-quem se fundamentó en dos puntos a saber: primero, la existencia del contrato de línea de crédito comercial, cuya acreditación era indispensable para ejercitar cualquier reclamo, y segundo, si la entidad bancaria incumplió la contratación para lo cual consideró varios temas, tales como: la aceptación de los documentos enviados por CHICAGO DRYER COMPANY, para el cobro y pago de la suma consignada en la carta, sin que cumplieran las condiciones de la carta y las indicaciones que le manifestó D.T.S.A., (multa a imponer por la Caja de Seguro Social por la entrega tardía, gastos de almacenaje y el costo financiero por el retraso); el incumplimiento por BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, de sus obligaciones contractuales ante el problema suscitado para el retiro en aduanas del equipo de lavandería, lo que provocó el retraso en la fecha de entrega, lo cual provocó la imposición de la multa por parte de la Caja de Seguro Social, y por último, la falta de tramitación de la carta de crédito, a fin de cumplir con el contrato Nº 311956-98 DC, para el suministro e instalación de lavadora-extractora y secadora de ropa en el Hospital R.H., en la Provincia de Chiriquí y en virtud de ello, determinar si es responsable o no por los daños y perjuicios causados a la casacionista. Así pues, el primer motivo está fundado en el incumplimiento de la cláusula segunda contenida en el contrato de línea de crédito, ya que al decir del casacionista, el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ estaba obligado a fiscalizar y comprobar que el conocimiento de embarque estuviese consignado a su nombre y que la remisión de la mercancía al territorio de la República de Panamá, fuese dentro del término de la vigencia de la carta de crédito, lo cual violenta lo establecido en el artículo 976 del Código Civil, que obliga a los contratantes a cumplir lo acordado. En tal sentido, aún cuando el sentenciador de segunda instancia no citó el texto de la normativa que se estima infringida, precisa señalar que la sentencia analizó la postura expuesta por el recurrente, en vista de la obligación que nace para las partes derivadas del contrato suscrito entre ellas. Al respecto, indicó que el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, tenía el compromiso de pagar las cartas de crédito una vez la entidad bancaria que actuaba como corresponsal; es decir, el WHITNEY NATIONAL BANK OF NEW ORLEANS, presentase los documentos que constituían el cumplimiento del pago a CHICAGO DRYER COMPANY, por la compra del equipo de lavandería, conforme los contratos adquiridos con la Caja de Seguro Social. Atendiendo a ello, el casacionista sostiene que la institución bancaria demandada, aceptó la documentación requerida en la carta de crédito, pese a que en el contenido de la misma, se incumplía con los requerimientos del contrato. No obstante, la solicitud de carta de crédito señala, que el crédito debía ser abierto y sujeto a las prácticas y costumbres uniformes establecidas para comerciantes por la Cámara de Comercio Internacional. Con relación a ello, el fallo recurrido expuso lo siguiente: "Tomando en consideración las condiciones de la carta de crédito bajo estudio (foja 60), el artículo 23 transcrito, y el contenido del conocimiento de embarque que amparó la mercancía comprada por la actora (foja 859), esta Superioridad considera que, al no haberse pactado lo contrario, este último documento podía ser aceptado por el banco corresponsal y/o banco demandado para proceder al pago de la carta de crédito emitida por cuenta de la parte actora. Y es que, según puede observarse, el conocimiento de embarque aportado por la proveedora del equipo de lavandería, a pesar de no ser del tipo especificado en la carta de crédito, cumple con las condiciones descritas en el artículo 23 de las Reglas y Usos Uniformes Relativos a los Créditos Documentarios. " (fs. 2,303) En atención a los señalamientos del Primer Tribunal Superior de Justicia, la Sala observa que la mercancía fue embarcada dentro del plazo acordado, y que la documentación (conocimiento de embarque), aportada podía ser aceptada por el banco emisor, conforme con los parámetros establecidos en el Panfleto 500, los que para la fecha de la emisión de la carta de crédito, se encontraban vigentes, lo cual desvirtúa lo que asevera el casacionista en cuanto al incumplimiento del contrato. En otras palabras, el pago efectuado por el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, a favor de CHICAGO DRYER COMPANY, en nombre de D.T.S.A., no constituye incumplimiento del contrato, ni la infracción de la norma sustantiva. Cabe señalar también, que el casacionista refiere en este motivo el incumplimiento de la cláusula segunda del contrato de líneas de crédito comercial; sin embargo, y a pesar de que el concepto de fondo es violación directa, la referida cláusula del contrato establece la finalidad de la línea de crédito, más no así la obligación de fiscalizar y comprobar que el conocimiento de embarque le identificase como el consignatario a cargo de la carga. En estos términos, al ser aplicable la precitada normativa, la variación en el conocimiento de embarque era viable y no contradecían su contenido, razones por las que el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, estaba en posición de aceptar la documentación aportada y proceder al pago de la carta de crédito al banco corresponsal por la transacción de compra de la mercadería solicitada (equipo de lavandería), al tenor de los contratos con la Caja de Seguro Social. Con los señalamientos vertidos por el sentenciador de segunda instancia, el banco demandado no incumplió con las obligaciones que emanan del contrato de línea de crédito y en consecuencia, no vulneró el contenido de lo establecido en el artículo 976 del Código Civil, con relación a la contratación. Así pues, no se configura el cargo expuesto en el primer motivo, y al no darse la vulneración de la citada normativa, el mismo, no prospera. En cuanto al segundo motivo del recurso, indicó el casacionista que el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, incumplió la contratación al realizar un pago indebido de la carta de crédito por el orden de B/. 129, 519.24, a favor de WHITNEY NATIONAL BANK OF NEW ORLEANS, al no haber atendido la condición impuesta por D.T.S.A., de aplicar cargos por la demora en la tramitación del bill of lading o conocimiento de embarque, el pago de la multa a la Caja de Seguro Social, gastos de almacenaje y costo de financiamiento, todo ello producto de la demora en la entrega del equipo de lavandería conforme el contrato. Al respecto, se señaló la infracción del artículo 986 del Código Civil, con relación a las indemnizaciones por daños y perjuicios derivados del cumplimiento de obligaciones, en las que se haya producido dolo, negligencia o morosidad. Frente al tema de la responsabilidad contractual, la resolución recurrida refiere en primer término la existencia de un vínculo obligacional, como elemento esencial para la acreditación del alegado incumplimiento, de lo cual no existe duda en el negocio. Con relación a ello, resaltó la necesidad de determinar el alegado incumplimiento de la entidad bancaria, con la acreditación de los siguientes puntos: primero, si es imputable al BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, que el equipo de lavandería adquirido ingresara al país con un conocimiento de embarque distinto al que fue consignado a su favor; segundo, demostrar si la problemática que surgió producto de la nacionalización en la mercancía, retrasó la entrega; y por último, si la alegada multa fue impuesta por la Caja de Seguro Social. (fs. 2,307 y 2,308) Una vez acreditada la existencia de la relación contractual entre ambas partes, el sentenciador de segunda instancia, hizo señalamientos puntuales respecto a la actuación desplegada por el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ en la ejecución de la carta de crédito, las que conforme el contenido de las cláusulas del contrato de líneas de crédito comercial suscrito, no se describe el uso de los fondos para el pago de gastos en concepto de multa a imponer por la Caja de Seguro Social, así como gastos por almacenaje a consecuencia de la entrega tardía de la mercancía adquirida, por lo que no estaba entre las obligaciones del BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, restringir el uso del dinero consignado en el referido crédito documentario. En ese sentido, tal como lo manifestó el casacionista, el conocimiento de embarque que consta en el expediente señala al BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, como el banco consignatario de la carga enviada desde los Estados Unidos, a favor de D.T.S.A., por lo que la supuesta discrepancia en cuanto a la errónea información que contenía el Bill of Lading, sólo quedó expuesta en el cruce de correspondencia entre las partes. Por otro lado, en cuanto a la fecha de presentación de la mercancía para ser embarcada hacía la República de Panamá, consta en el expediente que el conocimiento de embarque (documento que acredita que la mercancía fue entregada al transportista para ser transportada) señala que la misma se verificó el día 27 de septiembre de 1999, plazo que fuera solicitado por la recurrente, y que además, se encontraba dentro del tiempo de vigencia de la carta de crédito, por lo que este argumento, no encuentra sostén. Así pues, se aprecia en foja 2,300, lo expresado por el sentenciador de segunda instancia al referirse a la documentación presentada por el banco corresponsal para el pago de la carta de crédito consignada en el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, y la fecha en que debería realizarse el embarque de los documentos, al señalar lo siguiente: " No obstante lo anterior, tenemos en este punto que analizar la tesis expuesta por el Juez de la causa y la parte opositora al recurso de apelación impetrado, en el sentido de que según el artículo 23 de las Reglas y Usos Uniformes de Crédito Documentarios, vigente en la época de la controversia, y aplicables en nuestro país por razón del Acuerdo Nº 30 de 1993 de la Asociación Bancaria de Panamá (foja 2155), el banco demandado podía aceptar el conocimiento de embarque presentado, aún cuando fuese distinto al requerido, siempre que contuviere cierta información detallada en dichas reglas". De lo transcrito, queda claro que la sentencia de segundo nivel no ha conculcado el contenido de lo establecido en el artículo 986 del Código Civil, ni se ha desconocido un derecho consagrado en la norma, al haber manifestado el juzgador Ad-quem las razones por las cuales el banco demandado en aplicación de disposiciones inherentes a la carta de crédito, no incurrió en incumplimiento de la contratación, por lo que no es responsable de los daños y perjuicios que se le pretende endilgar. En este sentido, tenemos que al no darse la infracción de la normativa señalada, la modalidad del recurso no se configura, motivo por el cual el cargo será desestimado. En el tercer motivo del recurso, considerando la modalidad invocada, el recurrente indicó que el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, incumplió el contrato de línea de crédito suscrito al haber pagado la carta de crédito Nº 99(2211-12) 27, a pesar de las inconsistencias en los documentos (bill of lading) que fueron aportados por CHICAGO DRYER COMPANY al banco corresponsal, el WHITNEY NATIONAL BANK OF NEW ORLEANS. Tales inconsistencias, se evidenciaban en el conocimiento de embarque, que presentaba información contraria a lo acordado en la carta de crédito. Además, que la mercancía fue embarcada fuera del plazo de vigencia establecido, causando la infracción de normas sustantivas de derecho al respecto y las cláusulas segunda y decimosexta, literal h del contrato de línea de crédito comercial. Al respecto, el sentenciador de segunda instancia hizo un amplio análisis con relación a las inconsistencias que resalta el casacionista, desvirtuando el referido incumplimiento de contrato con las pruebas obrantes en el expediente. Y es que, con relación al conocimiento de embarque, la solicitud de carta de crédito indicaba que debía aportarse un juego completo limpio a bordo, y a cargo del BANCO NACIONAL DE PANAMÁ; no obstante, el que se aportó se describe como un bill of lading de transporte combinado, a nombre del BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, lográndose el movimiento de la mercancía el día 27 de septiembre de 1999, fecha que esta contemplada dentro del período de vigencia del documento cambiario, tal cual se acordó. Al respecto, el juzgador Ad-quem, señaló que si bien no correspondía al que fuera especificado en la carta de crédito; no obstante, aclaró que el mismo era válido, al tenor de lo establecido en el artículo 23 de las Reglas y Usos Uniformes relativos a los Documentos Cambiarios, vigente a la fecha, toda vez que contenía información respecto a las condiciones del transporte, tal como el propio documento lo señalaba, como sigue:" ser abierto y con sujeción a las prácticas y costumbres uniformes establecidas para comerciantes, por la cámara de comercio internacional". En ese sentido, aclara que no es posible comprobar que se haya aportado un documento original o el juego completo original del Bill of Lading, tal como lo señalaba la carta de crédito aprobada, a fin de corroborar el citado incumplimiento. En este contexto, citaremos el párrafo tercero, apreciable a foja 2,304 del negocio, que señaló como sigue: "Tenemos, así, que la aceptación del documento en cuestión, y en consecuencia, el pago de la carta de crédito emitida por cuenta de la actora y a favor en Chicago Dryer Company, no constituyen un incumplimiento del contrato de líneas de crédito celebrado entre la parte demandante y la entidad bancaria demandada." Lo antes transcrito, deja claro que no se produjo el alegado incumplimiento del contrato de línea de crédito por el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, en perjuicio de D.T.S.A.. En cuanto a la remisión tardía de la mercadería, el sentenciador de segunda instancia, examinó la correspondencia cruzada entre las partes contratantes (fs. 2,294), en la cual se planteó el límite para el envío de la mercancía adquirida, así como la extensión de la fecha de expiración de la carta de crédito, para el día 27 de octubre de 1999, lo cual cumplió a cabalidad. Por otro lado, con relación a la entrega tardía de la documentación por el WHITNEY NATIONAL BANK OF NEW ORLEANS, que alega el recurrente fue presentada fuera de los 15 días establecidos en la carta de crédito, considerando solamente la fecha en la que se comunicó al BANCO NACIONAL DE PANAMÁ para el pago de la carta; conforme ello manifestó, que no se acreditó la señalada demora en el envío. Por otro lado, en cuanto al incumplimiento de las cláusulas segunda y decimosexta, literal h, contenida en el contrato de líneas de crédito comercial para la apertura y refinanciamiento de cartas de crédito y para capital de trabajo para proveedores del sector público (fs 13 a 24), conviene señalar que el contenido de dicha condición contractual, recae en la parte deudora, siendo D.T.S.A., quien era la adquiriente de la mercadería en virtud de un contrato adjudicado por la Caja de Seguro Social, en tal sentido, mal podía el juzgador de segunda instancia imponer al banco demandado la obligación que de ella se desprende. Aunado a ello, la carta de crédito es un documento independiente del contrato de línea de crédito que fue suscrito, en relación con el cual haya de aplicarse el crédito abierto solicitado por D.T.S.A.. Por otro lado, el recurrente sostiene entre otras discrepancias, la remisión tardía de la mercadería, y que pese a ello, se procedió al pago de la carta de crédito por el banco emisor (BANCO NACIONAL DE PANAMÁ), quien aceptó y efectuó el pago. Esta situación también fue objeto de examen por el sentenciador de segunda instancia, el cual, como se señaló, verifica el contenido de la carta de crédito, así como el contenido del conocimiento de embarque que obra en el expediente, verificando que la fecha en la que se realizó el envió de la mercancía, estuvo dentro del período de vigencia de la carta de crédito aprobada, aunado a la certificación que plasmó el banco corresponsal para el envió de los equipos. De todo lo señalado, no estima la Sala que se produzca la violación directa del artículo 1129 del Código Civil, toda vez que no se deriva de la cláusula del contrato de línea de crédito que alega el recurrente, que la entidad bancaria demandada haya incumplido sus obligaciones derivadas de la contratación. En esos términos, al no haberse configurado el cargo que se esgrime y la infracción de norma sustantiva alguna, lo que procede es desecharlo. Para culminar con el recurso, corresponde considerar el último de los cargos expuestos, que radica en el incumplimiento de la cláusula decimosexta en su literal g, por medio de la cual D.T.S.A., le cedió a BANCO NACIONAL DE PANAMÁ, los créditos relacionados con los contratos adjudicados por la Caja de Seguro Social, lo cual le obligaba a emitir las cartas de crédito en relación con los citados contratos, violando la norma sustantiva que indica que los contratos son obligatorios y quedan al arbitrio de una de las partes. Al decir del recurrente, se violaron las normas sustantivas establecidas en los artículos 986, 1107 y 1129 del Código Civil. De conformidad con ello, la sentencia de mérito al resolver el citado incumplimiento del contrato Nº 311956-98DC, el cual tenía como objetivo, suministrar un equipo de lavadora- extractora y secadora para el Hospital Rafael Hernández, en la Provincia de Chiriquí, señaló: "En primer lugar, ante tal imputación, el banco demandado alegó la excepción de contrato no cumplido, señalando, en primer lugar, que no podía tramitar la segunda carta de crédito, por cuanto la actora aún mantenía pagos pendientes por razón de la primera carta de crédito; y en segundo lugar, que la propia actora le solicitó la devolución de la cesión de crédito que servía de garantía al cumplimiento del contrato de línea de crédito". (fs. 2,313) De lo expuesto infiere esta Corporación, que el citado incumplimiento no se produjo como consecuencia de la entidad bancaria demandada, toda vez que el mismo fue como resultado de la morosidad que mantenía D.T.S.A., en el pago de la primera carta de crédito emitida por el BANCO NACIONAL DE PANAMÁ y en el contenido de las cláusulas acordadas. En el mismo orden, el Ad-quem indicó en el fallo recurrido la existencia de correspondencia cruzada entre las partes contratantes, en la cual se pone de manifiesto esta situación; es decir, los motivos por los cuales no se procedió a la confección de la carta de crédito, para el cumplimiento del contrato adjudicado a la recurrente por la Caja de Seguro Social. Es oportuno señalar, lo expresado por el Juzgador de segunda instancia cuando en foja 2,314 del infolio, expuso lo siguiente: "Adicionalmente, en declaración testimonial el señor M.E. (foja 225), quien fungía como oficial de crédito del BANCO NACIONAL DE PANAMÁ para la fecha de los acontecimientos, señala que la segunda carta de crédito no fue tramitada, porque el cliente retiró la garantía, y no porque el banco se negase a financiar el contrato. Esta afirmación se ve de alguna manera corroborada con los documentos visibles a foja 1,186 y 1,201 del expediente, los cuales también se refieren a la falta de cancelación de las cuentas que la actora mantenía por pagar por razón de la primera carta de crédito negociada". En este punto, conviene señalar que al tratarse de un incumplimiento de contrato, hay que tener en cuenta que este no debe provenir de quien lo alegue, de forma tal que sea susceptible de exigir indemnización por daños y perjuicios causados, sino de su contraparte, situación que en el negocio que nos ocupa no se presenta. Así pues, la norma sustantiva fue aplicada al caso concreto por el sentenciador de segunda instancia y como resultado de ello, no procede acoger el cargo de antijuridicidad formulado contra el fallo bajo la modalidad de violación directa. Descartados las impugnaciones dirigidas contra la sentencia venida en casación, estima esta Sala que la causal no se justifica y en ese sentido será nuestro pronunciamiento. En mérito de lo antes expuesto, LA SALA PRIMERA DE LO CIVIL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la sentencia proferida por el PRIMER TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DEL PRIMER DISTRITO JUDICIAL DE PANAMÁ, de fecha 17 de septiembre de 2009, dentro del proceso ordinario promovido por D.T.S.A., contra BANCO NACIONAL DE PANAMÁ. Sin lugar a costas en virtud de lo preceptuado en el artículo 1077 del Código Judicial. N., HERNÁN A. DE LEÓN BATISTA HARLEY J. MITCHELL D. -- LUIS MARIO CARRASCO SONIA F. DE CASTROVERDE (Secretaria)

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR