Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 12 de Septiembre de 2014

Ponente:Hernán A. De León Batista
Fecha de Resolución:12 de Septiembre de 2014
Emisor:Primera de lo Civil
 

VISTOS: Corresponde a esta Sala Civil resolver el recurso de Casación formalizado por el Licenciado DIOGENES GANTE, en su condición de apoderado judicial de la parte actora, contra la resolución de fecha 14 de noviembre de 2012, proferida por el Tribunal Superior del Tercer Distrito Judicial, dentro del Proceso Ordinario propuesto por NURIELA VALLE VEGA, FELICITA VALLE FUENTES y A.V.D.C. contra VERDOSA, S.A., M.V.M., R.O.M., M.S. VALLE y COMPAÑÍA FAUSTINA, S.A. Según se desprende del escrito de demanda (fs. 512-525), a través del presente proceso, las demandantes solicitan las siguientes declaraciones: "PRIMERO: Que se declare que I. VALLE LUNA (Q.E.P.D.), varón, ciudadano nicaraguense, con cédula No. E-4-503, murió el día 27 de febrero de 2000, siendo el dueño o titular del derecho de suscripción de una (1) acción, que suscribió en el pacto social de la sociedad VERDOSA, S.A. SEGUNDO: Que como consecuencia de la declaración anterior, se declare que forma parte de la masa hereditaria de la sucesión de I. VALLE LUNA (Q.E.P.D.) y que debe incluirse en el inventario de bienes, el derecho consistente en la suscripción de una (1) acción en la sociedad VERDOSA, S.A. TERCERO: Que en atención a las declaraciones anteriores, se ordene que el certificado por una (1) acción de la sociedad VERDOSA, S.A., a nombre de I. VALLE LUNA (Q.E.P.D.), se emita a nombre de sus herederos, quienes son, NURIELA VALLES VEGA mujer panameña, portadora de la cédula de identidad personal número 4-718-24852- (SIC) FELICITA VALLE FUENTES, mujer panameña, portadora de la cédula de identidad personal numero (SIC) 4-120-1408, y A.V.D.C., portadora de la cedula (SIC) de identidad personal, numero (SIC) 4-56-860. CUARTO: Que se declare que la sociedad VERDOSA, S.A., desde su constitución hasta el día 17 de noviembre de 2005, no había efectuado emisión de acciones a nombre de M.V.M. y ni de R.O.M., u otra persona. QUINTO: Que como consecuencia de la declaración anterior, se declare la nulidad absoluta de la Escritura N°705 de 14 de abril de 2000 de la Notaría Segunda de la Provincia de Chiriquí, debido a que la modificación al pacto social aprobada en Asamblea de Accionistas de la (SIC) VERDOSA, S.A., fechada 1 de marzo de 2000, se efectuó en violación al artículo 9 de la Ley 32 de 1927 y al pacto social; porque los señores M. VALLE MORALES y R.O.M. no tenían la condición de accionistas de la (SIC) VERDOSA, S.A. SEXTO: Que como resultado de la declaración anterior, se declare la nulidad absoluta de la Escritura Pública No.2445 de 19 de septiembre de 2005 de la Notaría Segunda de la Provincia de Chiriquí, debido a que la Reunión de Junta Directiva celebrada el 16 de septiembre de 2005 fue realizada en violación al pacto social y a la ley 32 de 1927, debido a que el cargo ocupado por M.V. MORALES era producto de un acto nulo y porque el quórum de Junta Directiva no estaba debidamente constituido, conforme a la ley ni al pacto social. SEPTIMO: Que como consecuencia de las declaraciones 'CUARTA, QUINTA y SEXTA' anteriores, se declare la nulidad absoluta de la Escritura Pública No.2096 de 18 de noviembre de 2005 de la Notaría Primera de la Provincia de Chiriquí, debido a que la modificación al pacto social efectuada (SIC) Asamblea de Accionistas de la (SIC) VERDOSA, S.A., fechada 17 de noviembre de 2005, se efectuó en violación al artículo 9 de la Ley 32 de 1927 y porque en dicha fecha la sociedad VERDOSA, S.A., no había efectuado emisión de acciones a nombre de M.V.M. y ni de R.O.M., u otra persona. OCTAVO: Que como consecuencia de las declaraciones 'CUARTA, QUINTA, SEXTA Y SEPTIMA' se declare la nulidad del acto de emisión de acciones de la (SIC) VERDOSA, S.A., a favor de M.V.M. y del certificado de acciones No. 1 supuestamente emitido y registrado en libro el 30 de noviembre de 2005, por 995 acciones, en vista de que fue una emisión de acciones efectuada mediante actos dolosos y fraudulentos de la señora M. VALLE MORALES y M.S. VALLE, y en violación a la Ley de (SIC) 32 de 1927 y al pacto social de la sociedad anónima VERDOSA, S.A. NOVENO: Que se declare nulo y sin singún valor, el contrato de venta suscrito mediante Escritura Pública No. 13,641 de 2 de septiembre de 2005 de la Notaría Octava del Circuito de Panamá, mediante la cual se elevó a Escritura Pública el contrato de compraventa de las fincas 3111 y 3112 de la sección de la propiedad de la Provincia de Chiriquí, suscrito entre VERDOSA, S.A. y COMPAÑÍA FAUSTINA, S.A., debido a que fue un contrato de venta viciado por fraude y dolo de las señoras M. VALLE MORALES y M.S. VALLE, quienes dolosamente ocupaban los cargos de presidenta y secretaria de la sociedad, y no tenían la condición de accionistas legítimas. DECIMO: Que se condene a las señoras M. VALLE MORALES y M.S. VALLE, al pago de CINCUENTA MIL BALBOAS (B/.50,000.00) en concepto de indemnización de daños y perjuicios, causados a nuestras mandantes. UNDECIMO: Que en caso de oposición de los demandados a las pretensiones de la demanda, se condene al pago de costas y gastos del proceso." (fs. 515-518). Luego de agotados los trámites inherentes al proceso ordinario, el J. Primero de Circuito Civil del Circuito Judicial de Chiriquí (adjunto), por conducto de la Sentencia N°64 de 19 de octubre de 2011 (fs. 727-741), resolvió lo siguente: "PRIMERO: Que INÉS VALLE LUNA (q.e.p.d.), varón, ciudadano nicaraguense, con cédula No.E-4-503, fallecido el 27 de febrero de 2000, suscribió una (1) acción, en el pacto social de la sociedad VERDOSA, S.A.; que de no haberla transferido en vida, corresponderá a los interesados gestionar su incorporación dentro del correspondiente Proceso de Sucesión, ante el Tribunal de la causa. SEGUNDO: Que no hay lugar a declarar la nulidad del acuerdo tomado en la Asamblea General Extraordinaria de Accionistas, de 1 de marzo de 2000, protocolizado mediante Escritura Pública No.705 de 14 de abril de 2000, de la Notaría Segunda del Circuito de Chiriquí; TERCERO: Que no hay lugar a declarar la nulidad del acuerdo tomado en la Reunión de Junta Directiva celebrada el 16 de septiembre de 2005, protocolizado mediante Escritura Pública No.2445 de 19 de septiembre de 2005 de la Notaría Segunda de la Provincia de Chiriquí; CUARTO: Que pese al vicio de nulidad advertido en el acuerdo tomado por la Junta General de Accionistas de la (SIC) VERDOSA, S.A., de 17 de noviembre de 2005, protocolizado mediante Escritura Pública No.2096 de 18 de noviembre de 2005; a la fecha de presentación de la actual demanda, se DECLARAN prescritas las acciones de las demandantes para invocar dicha nulidad. QUINTO: Que las acciones para invocar la nulidad de la Escritura Pública No.13641 de 2 de diciembre de 2005, contentiva del contrato de compraventa suscrito entre VERDOSA, S.A. y COMPAÑÍA FAUSTINA, S.A., se encontraban prescritas al momento de la presentación de la demanda, y que al ser esta última un tercero adquiriente de buena fe, no podrían extenderse en su contra los efectos de eventuales nulidades posteriores, respecto del acto de disposición en virtud del cual adquirió el bien objeto de compraventa; DÉCIMO (SIC): Que no se comprobó la existencia de los daños y perjuicios que las demandantes reclamaron a cargo de las demandadas M. VALLE MORALES y M.S. VALLE, por lo que SE NIEGA la condena pedida en torno a este rubro. DÉCIMO PRIMERO (SIC): Se declaran desiertos el Incidente de nulidad por ilegitimidad de la personería; el incidente de levantamiento de la inscripción de la demanda respecto de la finca 10097; y el incidente de nulidad por falta de competencia. SE ORDENA incorporar los cuadernillos de los incidentes y de las excepciones planteadas al expedientes principal, anotando su salida en el libro correspondiente. Se ordena al Registro Público, cancelar la inscripción provisional de la demanda, según fue ordenado mediante Auto No.932 de 20 de noviembre de 2008 y comunicada al Registro Público mediante Oficio No.1014 de 10 de diciembre de 2008. Se exonera a la parte demandante del pago de costas, en atención a lo señalado en la parte motiva de la presente resolución, debiendo cubrir sólo los gastos que han de ser liquidados por secretaría." (fs.739-741). Contra lo resuelto por el J.A.-quo, el apoderado judicial de la parte demandante, al momento de apelar, anunció la presentación de pruebas para la segunda instancia (f. 743), no obstante, mediante proveído de 14 de diciembre de 2011 se declaró extemporáneo y como no presentado el escrito de pruebas (f. 753). Es de anotar que la apoderada judicial de las demandadas VERDOSA, S.A., M. VALLE MORALES y M.S. VALLE anunció y sustentó recurso de apelación, dando lugar a que el negocio fuera de conocimiento del Tribunal Superior del Tercer Distrito Judicial, el cual mediante resolución de 14 de noviembre de 2012 dispusó confirmar la sentencia de primer grado, y declarar desierto el recurso de apelación anunciado por la parte actora (fs. 792-796). En la parte motiva de su resolución, el Tribunal Ad-quem justificó su decisión de declarar desierto el recurso de apelación anunciado por la parte actora, con base en el siguiente razonamiento: "Antes de finalizar, ha de indicarse que si bien en esta instancia se resolvieron las pruebas anunciadas por el apoderado judicial de las demandantes, a pesar de que en la primera instancia se declaró extemporánea dicha presentación (fs. 753); se considera que dicha actuación no ha causado afectación a ninguna de las partes, puesto que las pruebas no fueron admitidas en esta instancia. Además, si bien se concedió término para sustentar para el apelante y éste fue aprovechado, además de la licenciada Dixia de M., por el licenciado D.G.; no procede entrar al conocimiento de este recurso, en vista de que si bien dicho letrado anunció apelación, la misma no fue concedida legalmente por el juzgador primario. Y dado que no se evidencia la sustentación del recurso del abogado de las demandantes en primera instancia, lo que corresponde es declararlo desierto por este Tribunal, aplicando los principios de impuso (SIC) y economía procesal." (f. 795). RECURSO DE CASACION Y DECISION DE LA SALA La parte actora recurrió en Casación invocando la causal de forma "Por haberse omitido algún trámite o diligencia considerado esencial por la Ley", contemplada en el numeral 1 del artículo 1170 del Código Judicial. La modalidad de la causal de forma invocada se sustenta en un sólo motivo: "PRIMERO: El Tribunal Superior del Tercer Distrito Judicial de Panamá incurrió en una actuación contraria a derecho al no entrar a resolver el recurso de apelación sustentado en representación de las demandantes NURIELA VALLE VEGA, FELICITA VALLE FUENTES y A.V.D.C. (fs. 784-788) en contra de la sentencia de primera instancia, al considerar que la apelación no fue concedida legalmente por el a quo (fs. 795). El error de procedimiento se produjo porque aun cuando el recurso de apelación de las demandantes fue sustentado dentro del término señalado por el Tribunal Superior de Justicia (fs. 779, 780), éste Tribunal omitió pronunciarse en la sentencia de segunda instancia sobre el mérito de este recurso de apelación; error in procedendo que se produjo en la segunda instancia y que constituye una omisión a un trámite esencial señalado por la ley, que consiste en resolver en la sentencia de segunda instancia todos los recursos de apelación que hayan sido sustentados contra una sentencia de primera instancia." (f. 806). Por lo anterior, las recurrentes afirman que la resolución de segunda instancia infringió los artículos 1131, 1132 y 1137 del Código Judicial. El artículo 1131, previa explicación de la finalidad del recurso de apelación, enumera las resoluciones que son susceptibles de dicho medio ordinario de impugnación; el 1132 reconoce el derecho a apelar que le asiste a la parte que se considere agraviada, y el momento en que puede realizar su anuncio; mientras que el artículo 1137 desarrolla las reglas que se aplican con posterioridad al anuncio del recurso (término para sustentar y oponerse, supuesto en que se declara desierto, momento para anunciar pruebas para la segunda instancia y los correspondientes términos para su presentación, así como el de contrapruebas y objeciones, y la tramitación a imprimir por el Tribunal de Segunda Instancia). El cargo de injuricidad que las casacionistas le endilgan a la sentencia, consiste en que el Tribunal Superior no se pronunció respecto al recurso de apelación que fuera sustentado dentro del término concedido en la Segunda Instancia, soslayando de tal manera un trámite esencial previsto en la Ley: resolver "todos los recursos de apelación que hayan sido sustentados contra una sentencia de primera instancia". Es decir, según las recurrentes, a pesar de haber sustentado oportunamente la alzada, el Tribunal Ad-quem no antendió su recurso de apelación. Tal como se reprodujo en otro apartado de la presente resolución, el Tribunal Superior del Tercer Distrito Judicial resolvió confirmar la sentencia de primer grado, y declaró desierto el recurso de apelación anunciado por NURIELA VALLE VEGA, FELICITA VALLE FUENTES y A.V.D.C.. Según se desprende de la resolución impugnada, el Tribunal Ad-quem, luego de atender la censura formulada por las demandadas VERDOSA, S.A., M. VALLE MORALES y M.S. VALLE, expuso, en torno a la alzada promovida por la parte actora, que si bien en Segunda Instancia se le otorgó término para sustentar, el cual fue aprovechado por las demandantes, no era posible atender la misma debido a que el recurso de apelación no fue concedido por el J. de la causa, ni tampoco constaba en autos que efectivamente fuera sustentado en primera instancia, por lo que fue declarado desierto. Tal como se puede apreciar, para determinar si concurre la causal de forma alegada, es preciso determinar si, tal como sostuvo el Tribunal Superior, no podía entrar a examinar la alzada promovida por las demandantes. De las constancias en autos, la Sala observa que notificado de la sentencia dictada por el J. de la causa, el apoderado judicial de las demandantes, mediante memorial visible a foja 743, interpuso recurso de apelación y anunció la presentación de pruebas para la segunda instancia. Aportado el escrito de pruebas para la segunda instancia por las demandantes, el J. de conocimiento, por conducto de proveído de fecha 14 de diciembre de 2011, consideró que el memorial fue presentado fuera del término establecido en la Ley, motivo por el cual lo declaró extemporáneo, por lo que se tenía como no presentado (f. 753). A su vez, la apoderada judicial de las demandadas VERDOSA, S.A., M. VALLE MORALES y M.S. VALLE anunció y sustentó recurso de apelación, el cual fue concedido mediante providencia de 15 de diciembre de 2011, sin que el J. hiciera pronunciamiento en torno a la apelación anunciada por la parte actora (f. 754). Al llegar el expediente al Tribunal de segundo grado, éste dispuso declarar la nulidad de la providencia a través de la cual se concedió la alzada, debido a que se había omitido la notificación de la sentencia de una de las demandadas (COMPAÑÍA FAUSTINA, S.A.), por lo que se ordenó devolver el expediente al Juzgado de origen (fs. 764-766). Subsanada la pretermisión, el J. de conocimiento, a través de providencia de 18 de junio de 2012, volvió a conceder el recurso de apelación presentado por las demandadas (f. 773). Es importante aclarar que a pesar de que en la resolución se identifica como recurrente a la parte actora, realmente se refiere a las demandadas VERDOSA, S.A., M. VALLE MORALES y M.S. VALLE, debido a que se menciona a la apoderada judicial de éstas, la Licenciada D.D.C.D.M., como la letrada que interpuso la alzada. Ahora bien, advierte la Sala, aún cuando el Juzgado de primera instancia declaró extemporáneo el escrito de pruebas presentado por las demandantes, decisión respecto a la cual éstas guardaron silencio, y que no hubo decisión en torno a dicha alzada (concendiéndola o no), inexplicablemente el Tribunal Superior se pronunció sobre las pruebas aducidas, negándolas y ordenando la presentación de alegatos en segunda instancia, es decir, el escrito de sustentación de apelación de la parte actora, así como la réplica de los demandados. Si el escrito de pruebas para la segunda instancia, el cual al tenor del numeral 3 del artículo 1137 del Código Judicial se presenta ante el J.A.-quo, fue declarado extemporáneo, y tal decisión fue aceptada tácitamente por la parte afectada, con lo que se convirtió en ley del proceso, el Tribunal Superior no podía pronunciarse sobre la admisibilidad de las pruebas aducidas. En el mismo orden de ideas, y ante la decisión del Juzgado de que el escrito de pruebas para la segunda instancia fue presentado fuera de término, en atención a la referida excerta legal "el término para sustentar el Recurso de Apelación correrá a partir del día siguiente sin necesidad de providencia, y se seguirá, en cuanto al opositor, lo dispuesto en el numeral 1 de este artículo". Esto significa que las demandantes debieron sustentar la alzada ante el J. de la causa, empero, tal como lo señala el Tribunal Superior, no se advierte en autos que esto haya acontecido, lo que ha debido derivar, por parte del J.A.-quo, con fundamento en el numeral 2 del artículo 1137 del Código Judicial, en declararlo desierto. Siendo que el memorial de pruebas para la segunda instancia presentado por NURIELA VALLE VEGA, FELICITA VALLE FUENTES y A.V.D.C. fue declarado extemporáneo, al no sustentar la alzada ante el J. de conocimiento, dicha parte dejó precluir el momento procesal para ello. En consecuencia, aún cuando el Tribunal Superior, de manera errada, se pronunció respecto a la admisibilidad de las pruebas declaradas extemporáneas, y ordenó la presentación del escrito de sustentación y de oposición a la apelación anunciada por las demandantes, lo cierto es que la fase para dicho acto procesal había precluído, de allí que no podía atender el memorial de sustentación. Asimismo, como quiera que el Tribunal Ad-quem no advirtió en la fase de saneamiento que el J. de origen no se pronunció sobre la apelación promovida por las demandantes, era imperativo declararlo desierto, tal como se dispuso en la sentencia objeto del recurso de casación que nos ocupa. Es importante destacar que el cargo de ilegalidad esgrimido por las recurrentes, limita a la Sala a revisar si el Tribunal Superior ha debido de atender el recurso de apelación sustentado en la segunda instancia, el cual como ya se dejó sentado no era procedente, sin entrar a verificar si el escrito de presentación de pruebas fue aportado oportunamente, asunto ante el cual las casacionistas, en todo el transcurso del proceso, se han abstenido en debatir. Por tanto, al no haberse omitido el trámite o diligencia considerado esencial por la ley, alegado por las recurrentes, la Sala debe desechar dicha causal de forma, así como las supuestas infracciones a los artículos 1131, 1132 y 1137 del Código Judicial. Por todo lo anterior, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,SALA PRIMERA DE LO CIVIL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia de 14 de noviembre de 2012, proferida por el Tribunal Superior del Tercer Distrito Judicial, dentro del Proceso Ordinario propuesto por NURIELA VALLE VEGA, FELICITA VALLE FUENTES y A.V.D.C. contra VERDOSA, S.A., M.V.M., R.O.M., M.S. VALLE y COMPAÑÍA FAUSTINA, S.A. La condena en costas contra las recurrentes se fija en la suma de DOSCIENTOS BALBOAS (B/.200.00). N., HERNÁN A. DE LEÓN BATISTA HARLEY J. MITCHELL D. -- OYDÉN ORTEGA DURÁN SONIA F. DE CASTROVERDE (Secretaria)