Sentencia Civil de Supreme Court (Panama), 1ª de lo Civil, 16 de Enero de 2014

PonenteOydén Ortega Durán
Fecha de Resolución16 de Enero de 2014
EmisorPrimera de lo Civil

VISTOS:

La firma forense TAPIA, LINARES Y ALFARO, en su condición de apoderados judiciales de LUCOM WORLD PEACE LIMITED (trustee), ha interpuesto Recurso de Casación contra la Resolución de 13 de agosto de 2009, proferida por el Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, dentro del Proceso Ordinario que su representado le sigue a H.P.L.(.P.B.).

Esta S. Civil de la Corte Suprema, mediante Resolución de 10 de marzo de 2010 (f.247), ordenó la corrección del Recurso presentado, lo cual fue atendido por la Casacionista, por lo que, mediante Resolución de 28 de mayo de 2010 (f.265) se admitió el Recurso de Casación corregido.

Finalizada la fase de alegatos de fondo, la cual fue aprovechada por los apoderados judiciales de ambas partes (f.270 a f.280), la S. procede a decidir el Recurso, previas las consideraciones que se expresan a continuación.

ANTECEDENTES

Mediante escrito de demanda (f.4), LUCOM WORLD PEACE LIMITED, por intermedio de apoderados judiciales, propuso Proceso Ordinario contra H.P.L., con la finalidad que sean declaradas nulas la Cláusula Primera (Sección A) y la Cláusula Segunda (Sección 2) y todo el párrafo segundo de la Cláusula Segunda (Sección 2), cláusulas testamentarias contenidas en el acuerdo prenupcial o capitulación matrimonial firmado por el señor W.C.L. e H.P.L., de conformidad con lo establecido en el Artículo 701 del Código Civil.

Así observa la S. que la demanda fue repartida al Juzgado Cuarto de Circuito Civil del Primer Circuito Judicial, quien se manifestó impedido en atención a lo dispuesto en el Artículo 760 numeral 11 del Código Judicial, es decir, por haber interpuesto el apoderado judicial de la señora H.P.L., Querella Penal en su contra. Esta manifestación no fue acogida por el Juzgado Quinto de Circuito Civil, por considerar que al mantener bajo su conocimiento la sucesión testada de W.C.L. (Q.E.P.D.), de acuerdo a lo dispuesto en el numeral 2 del Artículo 261 del Código Judicial, es el tribunal competente para conocer de la demanda.

En virtud de ello, la J. Cuarta de Circuito Civil declina la competencia sobre el caso, mediante Resolución N°946/358 de 10 de septiembre de 2007, la cual fue acogida por el Juzgado Quinto de Circuito Civil, a través de Resolución de 15 de octubre de 2007 (f.165).

Posteriormente el Tribunal de la causa, mediante Auto N°954 de 29 de agosto de 2008 (f.171 a f.173), inadmitió el proceso presentado, en base a las consideraciones que a continuación se puntualizan:

- Lo que se pretende invalidar es un acuerdo prenupcial, que no es más que capitulaciones matrimoniales suscritas entre W.C.L. e H.P.L..

- El artículo 94 del Código de la Familia, establece que la invalidez de las capitulaciones matrimoniales, se regirán por la regla de los contratos. En este sentido, el artículo 259 del Código Judicial, señala que son competentes para el conocimiento de procesos provenientes de acción personal derivado de un contrato, los tribunales del lugar de cumplimiento de la obligaciones dinamantes de él y el del lugar en que se celebró.

- El contrayente W.C.L. (Q.E.P.D.) dejó bienes en Estados Unidos, como se desprende de lo actuado en el proceso de sucesión, bienes que deberán quedar, afectos al acuerdo cuya nulidad se pretende.

- El artículo 261 del Código Judicial, no establece en ninguna de sus hipótesis la nulidad de disposiciones de un acuerdo prenupcial o capitulaciones matrimoniales.

Disconforme con lo resuelto, la representación judicial del demandante interpuso recurso de apelación contra el Auto N°954 de 29 agosto de 2008 y al surtirse la alzada, el Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, mediante Resolución de 13 de agosto de 2009, confirmó lo resuelto (f.195).

Al motivar su decisión, el Tribunal Superior explicó lo siguiente:

"...que ante el caso que nos ocupa, y verificando realmente la pretensión de la parte actora, estima este tribunal Colegiado, que efectivamente ésta pretende la declaratoria de nulidad de dos secciones 1 y 2, cláusulas testamentarias insertas en el contrato prenupcial o capitulación matrimonial, firmado el 6 de mayo de 1982, ante el Notario Público del Condado de Nueva York, Estado de Nueva York, de los Estados Unidos de América, al ser éstas nulas de nulidad absoluta.

En este sentido, es claro lo expuesto en el artículo 94 del Código de la Familia que reza:

"Artículo 94: La invalidez de las capitulaciones matrimoniales también se regirá por las reglas generales de los contratos. Las consecuencias de la anulación no perjudicarán a terceros de buena fe".

Al ser las capitulaciones matrimoniales un acuerdo de voluntades o contrato, tal cual lo antes planteado, nos remite entonces a revisar las reglas de competencia contenidas en el Título X, Capítulo II específicamente en los artículos 259 y siguientes, que exponen:

"Artículo 259: También son Jueces competentes para conocer del proceso civil los que se mencionan en cada uno de los casos siguientes, además del J. que ejerza sus funciones en el domicilio del demandado, todos los cuales conocerán a prevención, según la elección que haga el demandante.

Así las cosas, tenemos que el acuerdo prenupcial o capitulaciones matrimoniales se celebró en Nueva York, Estados Unidos, con el propósito de ser ejecutado en dicho país, además que en el propio acuerdo prenupcial se señalaron las reglas jurídicas (Estatuto de Florida 732.207) que lo regirían, por lo que queda desvirtuado el supuesto antes expuesto.

Por otro lado, si bien es cierto que el tribunal a-quo también tiene el conocimiento de la sucesión testada de W.C.L. (Q.E.P.D.), dicho juzgado hubiese sido competente para conocer de la demanda ordinaria que nos ocupa, si a través de la misma se pretendiera la declaratoria de nulidad de cláusulas testamentarias y la nulidad del propio testamento o de disposiciones contenidas en el mismo, situación que no es la que se examina, toda vez, que en la demanda la parte actora pretende la declaratoria de nulidad de secciones que corresponden a cláusulas testamentarias inmersas en el acuerdo prenupcial o capitulaciones matrimoniales de WILSON ."

Es contra esta Resolución de segunda instancia que los apoderados judiciales del actor han formalizado el Recurso de Casación en la forma que conoce en esta ocasión la S., y en consecuencia, procede a examinar la Causal invocada y los Motivos que la sustentan.

CONTENIDO DEL RECURSO DE CASACIÓN

La única Causal de Casación en el forma invocada por la Casacionista es "por haberse abstenido el Tribunal de conocer asunto de su competencia", la cual está contemplada en el numeral 6 del Artículo 1170 del Código Judicial.

Esta Causal se fundamenta en los Motivos que se transcriben a continuación:

"PRIMERO: La resolución de 13 de agosto de 2009 desconoció las reglas que dan competencia a los tribunales civiles panameños, específicamente al juez que conoce del proceso UNIVERSAL de sucesión testamentaria del señor W.C.L. (q.e.p.d.), para declarar la nulidad de cláusulas testamentarias dispuestas conjuntamente en documento por los señores W.C.L. (q.e.p.d.) e H.P.L.(.P.B., al aplicar las reglas de competencia de las acciones personales provenientes de los contratos, por el hecho de que en el documento hay capitulaciones matrimoniales o cláusulas prenupciales y por tanto, aplicar reglas de competencia determinadas por una acción de declaratoria de validez o nulidad de disposiciones contractuales en lugar de las disposiciones de carácter testamentario contenidas conjunta e ilegalmente en el mismo instrumento.

SEGUNDO

En la resolucón de 13 de agosto de 2009, el Primer tribunal Superior de Justicia, desconoce las reglas que atribuyen competencia a los tribunales civiles panameños para conocer de la acción que origina el proceso de nulidad absoluta de disposiciones testamentarias conjuntas, específicamente del J. que conoce del proceso UNIVERSAL de sucesión testamentaria del señorWILSON C.L. (q.e.p.d.) seguido en Panamá, al considerar que la competencia para conocer de la validez o nulidad de estas disposiciones testamentarias está determinada por una acción personal proveniente del contrato o acuerdo que las contiene y que por tanto, se establece dicha competencia en relación al lugar de las obligaciones del acuerdo firmado por W.C.L. (q.e.p.d.) e H.P.L.(.P.B. y que en razón de ello, la ostente el juez de ese lugar y no el juez del lugar donde se tramita el proceso de sucesión del causante, Panamá.

TERCERO

El Primer Tribunal Superior de Justicia, en la resolución de 13 de agosto de 2009, desconoció las reglas de competencia al considerar que la competencia debe determinarse en relación al lugar de cumplimiento del acuerdo que contiene las cláusulas testamentarias y prenupciales y en consecuencia no atribuir dicha competencia para decidir la nulidad de las disposiones o cláusulas testamentarias mancomunadamente incluidas en el documento firmado el 6 de mayo de 1982 a los jueces civiles panameños, es pecíficamente al juez de circuito que conoce del proceso UNIVERSAL de sucesión testamentaria del señor W.C.L. (q.e.p.d.) en Panamá, donde además tiene su domicilio la demandada H.P.L.(.P.B., que es panameña (estaturo personal de sus actos); es el lugar donde el causante vivió, testó y murió; aquí se encuentran la mayoría de los bienes hereditarios y que en este proceso testamentario se han dispuesto medidas sobre los bienes que el causante tenía en los Estados Unidos de Norteamérica y que acceden a la sucesión, lo cual atrae la compeptencia en el Juzgado Quinto de Circuito Civil, sin que lo reconociera el fallo recurrido en casación.

Las disposiciones legales presuntamente infringidas, según los cargos de injuridicidad contenidos en los motivos transcritos, son los artículos 261 numeral 2, 159 numeral 14, caso primero del artículo 259 y 256 del Código Judicial.

OPOSICIÓN AL RECURSO DE CASACIÓN

La parte opositora, señala que el tema tratado en la presente causa dista mucho de ser subsumido en el artículo 261 numeral 2 del Código Judicial, al considerar que ni siquiera tiene legitimidad para discutir absolutamente nada con relación al matrimonio LUCOM-PIZA. Plantea, que un tribunal panameño, no puede inmiscuirse en un Contrato de Capitulaciones Matrimoniales celebrado en New York, por considerar que ese documento contiene cláusulas testamentarias que deben ser discutidas en este foro jurisdiccional.

Señala, que debe respetarse la unidad documental, por lo que no puede pretender desconocerse solo algunas cláusulas testamentarias del contrato de capitulaciones matrimoniales y en base a ellas establecer la competencia. De acuerdo al estatuto personal, los contratos que guardan relación con aspectos matrimoniales constituidos bajo el imperio de una legislación foránea deberá ser conocido única y exclusivamente por el foro que le dio validez y solemnidad al documento.

Finaliza planteando, que el Contrato de Capitulación Matrimonial entre H.P.L. y W.C.L., ni siquiera ha sido inscrito en Panamá, porque su formación, constitución y validez surge de conformidad con lo dispuesto en un Estado distinto al nuestro, por lo que solicita no se case la resolución recurrida.

CRITERIO DE LA SALA

Tal como viene expuesto, la Causal en la forma invocada en el presente Recurso viene dada por haberse abstenido el Tribunal de conocer un asunto de su competencia.

El primer motivo que sustenta la Causal descrita, censura que el Tribunal de Segunda Instancia desconoce las reglas que dan competencia a los tribunales civiles panameños, específicamente al J. que conoce del proceso universal de sucesión testamentaria, contenida en el numeral 2 del artículo 261 del Código Judicial. Esta norma, permite declarar la nulidad de cláusulas testamentarias, como se solicita en la presente causa.

Como se desprende del motivo expuesto, el recurrente plantea que el J. que conoce del proceso de sucesión tiene competencia para declarar la nulidad de disposiciones testamentarias, sin distinguir si están o no incluidas en el instrumento del testamento o si están contenidas en documento aparte, donde también se hayan establecido disposiciones contractuales testamentarias.

Respecto al tema de debate, el Tribunal Ad quem confirmó la decisión del Tribunal de la causa al estimar que el J. que conoce de la sucesión, no es el tribunal competente para conocer de la declaratoria de nulidad de dos secciones 1 y 2, contentivas de cláusulas testamentarias insertas en el contrato prenupcial o de capitulación matrimonial, suscrito por los esposos Lucom-Piza, el 6 de mayo de 1982, ante Notario Público del Condado de Nueva York, de los Estados Unidos de América, por disponer el artículo 94 del Código de la Familia que la invalidez de las capitulaciones matrimoniales se regirán por las reglas generales de los contratos.

Adicional a ello, expuso como norma de competencia a ser aplicada a la presente causa el caso primero del artículo 259 del Código Judicial, por considerar que al celebrarse las capitulaciones matrimoniales en New York, Estados Unidos, era con el propósito de ser ejecutado en dicho país, además se disponer como reglas jurídicas de aplicación al contrato, el Estatuto de Florida 732.207.

Como se expuso en líneas anteriores, el demandante pretende a través del recurso extraordinario que se declare la competencia del Juzgado Quinto de Circuito Civil, del Primer Circuito Judicial de Panamá, para conocer del proceso de nulidad de dos cláusulas testamentarias, insertas en el Contrato de Capitulaciones Matrimoniales suscrito por W.C.L. (Q.E.P.D.) e H.P.L., en los Estados Unidos, el 6 de mayo de 1982, documento visible en el expediente de f.47 a f.56.

Debe esta S. señalar, que por razón del Proceso de sucesión testamentaria del Sr. W.C.L. (Q.E.P.D.), que se tramita en el Juzgado Quinto de Circuito Civil, este despacho conoce de la presente causa, es decir, por el fuero de atracción que como proceso universal le asiste al proceso de sucesión respecto de determinadas causas y que fue precisamente el argumento esbozado por el Juzgado Quinto para aprehender el conocimiento de la causa que ocupa nuestro estudio.

Ahora bien, la norma citada por el Casacionista para desestimar el argumento expuesto por el Tribunal Ad quem, es el contenido en el artículo 261 numeral 2 del Código Judicial, que se cita a continuación:

"Artículo 261: Las disposiciones de este artículo, como especiales que son, prevalecen sobre las de los artículos anteriores:

  1. El J. ante quien se abra el proceso de sucesión es el competente para conocer tanto de la declaratoria de herederos, como lo relativo a las diligencias de inventarios y avalúos de los bienes y al beneficio de separación de los mismos todo lo cual, como también la demanda de participación si ésta fuere propuesta antes de que el juicio haya sido protocolizado, se seguirá bajo una sola tramitación. Mientras estuviera pendiente el proceso de sucesión, el mismo J. que conoce de él es el único competente para conocer, en proceso separado, de las demandas siguientes: las de alimentos que deba la mortuaria; las que se refieren a ocultación de bienes; las controversias sobre derecho a la sucesión por testamento o ab-intestato, incapacidad o indignidad de los asignatarios, declaración de las cláusulas testamentarias y nulidad del testamento o de disposiciones en él contenidas;

  2. ..."

    De la norma legal citada, se evidencia que se trata de una norma de competencia, que dispone que mientras estuviere pendiente un proceso de sucesión el mismo juez que conoce de él es el único competente para conocer, en proceso separado de la demanda de declaración de las cláusulas testamentarias y nulidad del testamento o de disposiciones en él contenidos, entre otros supuestos allí contemplados.

    Contrario a lo expuesto por el Ad quem, reseña el recurrente que esta competencia no solo se limita al testamento, sino que ella se hace extensiva a cualquier documento que contenga disposiciones testamentarias, aspecto este que merece un detenido estudio para comprensión de todos.

    El documento dentro del cual se encuentran contenidas las cláusulas testamentarias cuya nulidad se solicita, es un contrato de "capitulaciones matrimoniales", el cual fue suscrito por el señor W.C.L. (Q.E.P.D..) e H.P.L., el 6 de mayo de 1982, ante Notario Público del Condado de New York, Estados Unidos de América. Esta figura jurídica en nuestra legislación es definida en la Sección II del Capítulo que trata de las Capitulaciones Matrimoniales (artículos 86 a 94) del Código de la Familia, así: "convenio que suscriben los futuros esposos antes o después de la celebración del matrimonio para estipular, modificar o sustituir el régimen económico de su matrimonio".

    Ahora bien, del contrato objeto de estudio se evidencian algunos aspectos importantes a destacar:

    · Dicho contrato contiene dentro de sus cláusulas, estipulaciones testamentarias en la Cláusula Primera Sección 1, Cláusula Segunda Sección 2 y todo el párrafo segundo de la Cláusula Segunda, (Sección 2), las cuales fueron suscritas por W.C.L. (Q.E.P.D.) e H.P.L..

    · Este contrato, fue suscrito ante Notario Público, en el Estado de New York, en los Estados Unidos de América, en el año 1982.

    · Este contrato se encuentra expresamente regulado, según se observa bajo las disposiciones del Estatuto de Florida 732.207.

    Nuestra legislación, respecto a la validez o no de las capitulaciones matrimoniales en el artículo 94 del Código de la Familia, señala lo que se transcribe a continuación:

    Artículo 94: la invalidez de las capitulaciones matrimoniales también se regirá por las reglas generales de los contratos. Las consecuencias de la anulación no perjudicarán a terceros de buena fe.

    Ahora bien, del contexto de la excerta citada se puede colegir fácilmente que este tipo de contratos se encuentra regulado por las reglas generales de los contratos, por lo que cualquier causa relacionada a la invalidez de alguna de las estipulaciones allí contenidas le resulta aplicable lo dispuesto en el artículo 259 del Código de Procedimiento Civil, caso primero. En dicho artículo seenumeran una serie de casos en los que, además del J. que ejerce sus funciones en el domicilio del demandante, pueden conocer a prevención los Jueces de Circuito Civil señalados específicamente en cada uno de esos casos.

    En este sentido, el caso primero plantea que cuando se ejercite un acción personal proveniente de un contrato, son jueces competentes el del lugar donde deba cumplirse la obligación contraída y el del lugar donde se celebró el contrato, si en este último estuviere el demandado cuando se entable la acción.

    Comparte esta S., el criterio expuesto por el Ad quem, en la resolución recurrida cuando expone que nos encontramos frente a una acción personal la cual se deriva del contrato de Capitulaciones Matrimoniales, suscrito por W.C.L. (Q.E.P.D.) e H.P.L., el cual se celebró en los Estados Unidos de América, con el fin de ejecutarse en ese país, puesto que los contratantes fijan como ley sustantiva aplicable a dicho contrato el Estatuto de Florida 732. 207. Estos elementos de extranjería sumados al reconocimiento que hace el J. primario, que existen bienes propiedad de W.C.L. (Q.E.P.D.), en los Estados Unidos, nos permiten concluir que efectivamente el J. que conoce del proceso de sucesión testamentaria en nuestro país carece de competencia para conocer de la nulidad de cláusulas testamentarias contenidas en un Contrato de Capitulaciones Matrimoiales, suscrito en país extranjero, sujeto a una ley extranjera por disposición expresa de los contratantes.

    Observa la S., que la transgresión legal que se endilga en el recurso examinado no ha tenido lugar, puesto que el artículo 261 numeral 2 del Código Judicial ya citado en líneas anteriores, no resulta aplicable a la presente causa, al no abrigar el caso concreto que se plantea. Esta norma establece claramente los supuestos en los que el tribunal que conoce del proceso de sucesión puede conocer de otras causas relacionadas a la misma, no siendo este criterio extensivo a cláusulas que no están inmersas en documentos que no son el Testamento, por ello es un supuesto no contemplado por la norma objeto de estudio, máxime cuando la misma no da lugar a dudas.

    De acuerdo a lo dispuesto en el Código Civil, en su Título Preliminar, Capítulo III, artículo 9, referente a Interpretación y Aplicación de la Ley, cuando el sentido de la Ley es claro, no se desatenderá su tenor literal, so pretexto de consultar su espíritu. Dicho de otra manera, cuando la norma es clara, no admite interpretación.

    Conclusivamente, debe la S. señalar que las cláusulas testamentarias cuyo contenido se pretende invalidar se encuentran contenidas en el contrato de capitulaciones matrimoniales, suscrito en país extranjero, a la cual le es aplicable las normas de los contratos; contrato que se encuentra regulado por una Ley extranjera, que como señaló la parte opositora en su escrito, no puede ser desconocido por nuestros tribunales. Adicional a ello, dicha causa en los términos expresados no se encuentran dentro de los supuestos contemplados en el artículo 261 numeral 2, por lo que no podemos hablar de violación del numeral 14 del artículo 159 y 256 del Código Judicial que establece la competencia de los jueces de circuito.

    De esta manera, la S. debe desestimar los cargos de injuridicidad expuestos por el Casacionista.

    En virtud de lo anterior, la Corte Suprema, SALA DE LO CIVIL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la Resolución de 13 de agosto de 2009, dictada por el Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, dentro del Proceso Ordinario que LUCOM WORLD PEACE LIMITED le sigue a H.P.L..

    Las costas del Recurso de Casación a cargo de la parte Recurrente, tal como dispone el artículo 1196 del Código Judicial, se fijan en la suma de DOSCIENTOS BALBOAS con 00/100 (B/.200.00).

    N. y Devuélvase,

    OYDÉN ORTEGA DURÁN

    HERNÁN A. DE LEÓN BATISTA -- HARLEY J. MITCHELL D.

    SONIA F. DE CASTROVERDE (Secretaria)