Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 23 de Agosto de 2017

Ponente:Oydén Ortega Durán
Fecha de Resolución:23 de Agosto de 2017
Emisor:Primera de lo Civil

VISTOS:

La firma forense CAMARENA, MORALES Y VEGA, actuando en su condición de apoderada judicial de la sociedad INMOBILIARIA MAVIYO, S.A. presentó Recurso de Casación en el fondo, contra la Sentencia de veintisiete (27) de octubre de dos mil quince (2015), dictada por el Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, dentro del Proceso Ordinario de Mayor Cuantía que I.A.C.M. le sigue a la sociedad Recurrente.

Antes de entrar a decidir el presente Recurso, daremos un breve repaso de los antecedentes que dieron lugar a la interposición de este medio impugnativo.

ANTECEDENTES DEL PROCESO

Las constancias de Autos revelan que el señor I.A.C.M., compareció al Juzgado Decimoquinto del Primer Circuito Judicial de Panamá, Ramo Civil, en Turno y promovió por intermedio de su apoderado judicial, Licenciado R.R., Demanda Ordinaria de Mayor Cuantía contra la sociedad INMOBILIARIA MAVIYO, S.A., cuyo R.L. es el señor G.E.Q.C., Demanda ésta que, posteriormente, fue repartida al Juzgado Sexto del Primer Circuito Judicial de Panamá, Ramo Civil, con la finalidad que previo a los trámites de Ley, sea condenada la demandada a pagarle al demandante la suma de CIENTO NOVENTA MIL BALBOAS (B/.190,000.00), en concepto de capital adeudado por los servicios profesionales prestados y que no le fueron cancelados, más las costas, gastos del Proceso e intereses que se produzcan.

Los hechos que sirven de fundamento a las pretensiones de la Demanda se resumen en que el demandante I.A.C.M. es un Arquitecto de profesión, por el cual la sociedad demandada INMOBILIARIA MAVIYO, S.A., le solicitó los servicios profesionales para la confección, desarrollo, terminación y aprobación del anteproyecto de los planos para la construcción del proyecto habitacional denominado "Torre Mediterráneas", el cual se iba a construir sobre la Finca No. 21729, propiedad de la referida sociedad, a un costo en concepto de honorarios profesionales por la suma total de TRECIENTOS TREINTA Y CINCO MIL BALBOAS (B/. 335,000.00), de la cual se hicieron algunos abonos por la suma de CIENTO CUARENTA Y CINCO MIL BALBOAS (B/. 145,000.00), quedando un saldo a favor del demandante, por la suma de CIENTO NOVENTA MIL BALBOAS (B/. 190,000.00), cantidad ésta, sobre la cual alega el demandante, ha realizado gestiones para su cobro, sin obtener una respuesta positiva por parte de la sociedad demandada.

Como apoyo a su pretensión, se observa que el demandante aportó una serie de pruebas documentales, solicitando al mismo tiempo, que dentro del período probatorio, se practiquen unas pruebas testimoniales que aduce. (fs. 1-3)

Por cumplir con los requisitos contenidos en el artículo 665 del Código Judicial, el Juzgado Sexto del Primer Circuito Judicial de Panamá, Ramo Civil, mediante Auto No. 130 de treinta y uno (31) de enero de dos mil once (2011), admitió la Demanda Ordinaria, en consecuencia, ordenó correrla en traslado por el término de diez (10) diez días a la parte demandada INMOBILIARIA MAVIYO, S.A., tal como consta a foja 17 del expediente, Tomo I.

Así, luego de expedido el Auto admisorio de la Demanda, la parte demandada otorgó poder especial a la firma CAMARENA, MORALES & VEGA (f. 19), quien oportunamente presentó su escrito de contestación, mediante el cual negó la pretensión de la parte Actora, los hechos en que se apoya, las pruebas y el derecho invocado (fs. 23-27). Al presentar sus alegatos de conclusión, visibles de fojas 776 a 782 del expediente, Tomo IV, la referida firma alegó en favor de su representada las Excepciones de Inexistencia de la Obligación y Falta de Legitimación Pasiva en la Causa.

Surtidas las etapas procesales correspondientes al presente Proceso Ordinario, el Juzgado Sexto de Circuito de lo Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, emitió la Sentencia No. 2 Exp. 98480/10 de once (11) de enero de dos mil trece (2013) y resolvió DECLARAR PROBADA la Excepción de Falta de Legitimación en la Causa Pasiva, alegada por la demandada, en consecuencia, la ABSOLVIÓ de los cargos propuestos en la Demanda, condenando a la parte Actora al pago de costas por la suma de TREINTA Y CUATRO MIL QUINIENTOS BALBOAS (B/. 34,500.00). (f. 815, T.I.)

En la esencia de su Fallo, el Juez A quo se fundamentó en que de las pruebas que reposan en el expediente, se infiere la falta de legitimación en la causa pasiva de la sociedad INMOBILIARIA MAVIYO, S.A., por lo que no se debió accionar contra ésta, porque la contratación de los servicios requeridos al demandante se hicieron con el Ingeniero YOMTOB ABADI, quien según expone el Actor es socio de la sociedad INVERSIONES MAVIYO, S.A., sin embargo, esta afirmación no ha sido demostrada en la encuesta, incumpliendo el demandante con el principio del onus probandi, que regula el artículo 784 del Código Judicial.

Contra esta decisión, la representación judicial del demandante I.A.C.M., anunció y sustentó formal Recurso de Apelación con la presentación de pruebas en Segunda instancia (fs. 815, 852-864). Por su parte, presentó escrito oponiéndose a dicho medio de impugnación, el Licenciado RAFAEL ROBINSON, actuando en representación de la parte demandada. (fs. 865-872)

Dicho Recurso fue concedido en el efecto suspensivo (f. 759) y al surtirse la alzada, el Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, mediante la Sentencia de veintisiete (27) de octubre de dos mil quince (2015), "REVOCA la Sentencia No. 2 de once (11) de enero de dos mil trece (2013), proferida por el Juzgado Sexto de Circuito Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, dentro del Proceso Ordinario propuesto por I.C.M. contra INMOBILIARIA MAVIYO, S.A., y en su defecto ACCEDE A LA PRETENSIÓN ensayada por la parte actora, en consecuencia se CONDENA a la demandada al pago de la suma de CIENTO NOVENTA MIL DOLARES CON 00/100 (U$190.000.00), más las costas que en cuanto al trabajo en derecho se fijan en la suma de TREINTA Y CUATRO MIL DOLARES CON 00/100 (U$34,500.00) (sic)". (fs. 874-900)

Disconforme con el dictamen del Superior, la firma forense CAMARENA, MORALES & VEGA, en representación de la demandadaINMOBILIARIA MAVIYO, S.A., presentó Recurso de Casación en el fondo, respecto del cual la Sala conoce y se dispone a decidir.

CONTENIDO DEL RECURSO DE CASACIÓN

Esta Sala de lo Civil mediante Resolución de diecinueve (19) de octubre de dos mil dieciséis (2016) (fs. 949-950), ADMITIÓ el Recurso de Casación propuesto por la Recurrente, luego de su corrección (fs. 932-937), tal como consta en escrito legible de fojas 941 a 946 del expediente e inmediatamente se abrió la fase de alegatos de fondo, por el término de seis (6) días para que las partes presentaran sus respectivos escritos, oportunidad procesal que en efecto fue aprovechada tanto por la Recurrente-demandada (fs. 955-965) como por el Opositor-demandado (fs. 966-967).

Vencido el término correspondiente, se encuentra el presente Recurso de Casación en estado de ser decidido, razón por la cual procede la Sala a examinar la Causal de fondo que ha sido invocada y así decidir el mérito que le corresponda.

En ese sentido, tenemos que la Recurrente invocó la Causal de Casación en el fondo consistente en la "Infracción de normas sustantivas de derecho, en el concepto de error de derecho en cuanto a la apreciación de la prueba", la cual, a su juicio, ha influido sustancialmente en lo dispositivo de la Resolución recurrida.

Se fundamenta esta C. en cuatro (4) Motivos, los cuales pasamos a transcribir para mayor ilustración:

"PRIMER MOTIVO: La resolución de segunda instancia comete un yerro de apreciación probatoria al examinar las copias de la Escritura Pública N° 8685 de fecha 12 de agosto de 1991, que consta a fojas 822 a 827. Si el Tribunal hubiese apreciado correctamente los documentos a fojas 822 a 827 del expediente, hubiese concluido que INMOBILIARIA MAVIYO, S.A. no mantuvo relación comercial con I.A.C.M..

La valorización realizada sobre estos medios de pruebas identificados es contraria a las reglas de la sana critica (sic) y al correcto entendimiento humano, por cuanto se procedió de manera ilógica y desusada en la formación de un juicio probatorio que llevó a concluir a revocar la Sentencia No. 2 de once (11) de enero de dos mil trece (2013), proferida por el Juzgado Sexto de Circuito Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, y en su lugar accede a la pretensión del demandante. Si el Tribunal de segundo grado hubiese realizado una valoración integral y unitaria con arreglo de la sana critica (sic), habría confirmado la decisión proferida en primera instancia.

El error de valoración probatoria de los documentos perceptibles a fojas 822 a 827 del expediente influyó sustancialmente en la decisión que se recurre, toda vez que, al no apreciar correctamente estos documentos, reconoce la existencia de un vínculo obligacional inexistente, accediendo a las pretensiones reclamadas por el actor. De haber apreciado correctamente los documentos a fojas 822 a 827, hubiese confirmado la decisión apelada denegando las pretensiones de la demandante.

SEGUNDO MOTIVO: La sentencia de segunda instancia comete el grave yerro de apreciación probatoria al examinar las copias de la Escritura Pública N° 5127 de fecha 21 de junio de 2010, que consta a fojas 828 a 832, otorgándole un valor probatorio que por L. no le corresponde, puesto que no refiere un documento público entre las partes, por lo cual carece de validez probatoria. Si el Tribunal hubiese apreciado correctamente (sic) Escritura Pública N° 5127 de fecha 21 de junio de 2010, que consta a fojas 828 a 832, se hubiese percatado que el referido documento no es vinculante entre las partes, situación que le resta valor probatorio e impide su análisis para la toma de decisiones.

El error de concederle valor probatorio a la Escritura Pública N° 5127 de fecha 21 de junio de 2010, que consta a fojas 828 a 832, cuando por ley no lo tiene, influyó sustancialmente en lo decidido en el fallo impugnado, porque de su análisis dedujo que INMOBILIARIA MAVIYO, S.A. contrató los servicios del señor I.A.C.M., lo cual lo llevó a revocar la decisión proferida en primera instancia, accediendo a la pretensión ejercitada por el señor I.A.C.M., en detrimento de nuestra representada. De haber apreciado correctamente los documentos a fojas 822 a 832, hubiese confirmado la decisión apelada.

TERCER MOTIVO: La sentencia de segunda instancia comete el grave yerro de valoración probatoria al apreciar el documento identificado como Escritura Pública N° 5014 de fecha 24 de julio de 2009, perceptible a fojas 834 a 841, cuando de su análisis deduce, sin base científica para ello, que INMOBILIARIA MAVIYO, S.A., mantuvo relación comercial con el señor I.A.C.M.. Si el Tribunal hubiese apreciado correctamente el documento a fojas 834 a 841, hubiese confirmado la decisión apelada.

El error cometido por el Tribunal Superior es de tal gravedad e influencia en lo decidido en el fallo impugnado, porque fue la base probatoria por la cual revocó la decisión proferida en primera instancia accediendo así a la pretensión del actor en detrimento de nuestra representada. De haber apreciado correctamente el documento a fojas 834 a 841, hubiese confirmado la decisión apelada, desestimando así las pretensiones del actor.

CUARTO MOTIVO: La sentencia de segunda instancia comete el grave yerro de valoración probatoria al apreciar el testimonio rendido por L.V.L., visible a fojas 124 a 138, cuando de su análisis deduce, sin base científica para ello que INMOBILIARIA MAVIYO, S.A. mantuvo una relación contractual con el señor I.A.C.M.. Si el Tribunal hubiese apreciado correctamente el testimonio visible a foja 124 a 138, hubiese confirmado hubiese confirmado (sic) la decisión apelada, desestimando así las pretensiones del actor.

El error cometido por el Tribunal es de tal gravedad e influencia en lo decidido en el fallo impugnado, porque fue la base probatoria por la cual revocó la decisión preferida (sic) en primera instancia, accediendo a las pretensiones del actor. De haber apreciado correctamente el testimonio visible a fojas 124 a 138, hubiese confirmado la decisión apelada, desestimando las pretensiones del actor." (fs. 941-943)

Como consecuencia del cargo de injuridicidad expuesto en los Motivos antes transcritos, que sirven de apoyo a la Causal de fondo invocada, la Recurrente acusa al Tribunal de Segunda instancia de haber incurrido en la infracción de los artículos 781, 843 del Código Judicial, así como de los artículos 976 y 1129 del Código Civil.

CONSIDERACIONES Y DECISIÓN DE LA SALA

Destacados los aspectos más sobresalientes del Proceso que nos ocupa, esta S. se dispone a verificar si en efecto y tal como se denuncia en los Motivos que sustentan la Causal, el Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial incurrió en la infracción de normas sustantivas de derecho, pero no sin antes dejar claro que la misma se produce cuando el Juzgador al apreciar las pruebas les atribuye, equivocadamente, un valor probatorio que no tienen o les niega el conferido por la ley, disminuyendo así, su fuerza decisiva.

Partiendo de esta premisa, observa la Sala que a través del primero, segundo y tercer Motivo que sustenta la Causal respectiva, la sociedad Recurrente plantea como aspecto de disconformidad contra la Sentencia recurrida el hecho que el Primer Tribunal Superior cometió un yerro de valoración probatoria al examinar la copia de la Escritura Pública No. 8685 de 12 de agosto de 1991, visible de fojas 822 a 827 del expediente; la copia de la Escritura Pública No. 5127 de 21 de junio de 2010, que reposa de fojas 828 a 832 del expediente y la copia de la Escritura Pública No. 5014 de 24 de julio de 2009, que consta de fojas 834 a 841 del expediente, en el sentido que les otorgó un valor probatorio que por Ley no les corresponde, al deducir equivocadamente que de dichas pruebas documentales se desprende un vínculo comercial entre la sociedad demandada INMOBILIARIA MAVIYO, S.A. y el demandante I.A.C.M..

Según la Recurrente, este error de valoración cometido por el Tribunal Ad quem influyó sustancialmente en lo dispositivo de la Resolución recurrida, porque revocó la decisión de Primera instancia, accediendo a las pretensiones de la parte Actora, al deducir equivocadamente que INMOBILIARIA MAVIYO, S.A. contrató los servicios del señor I.A.C.M., conclusión esta que lo conduce a infringir y a desconocer las reglas de la sana crítica, contenidas en el artículo 781 del Código Judicial, así como el artículo 843 ibídem, sobre las copias de documentos auténticos no impugnados y los artículos 976 y 1129 del Código Civil, relativos a la obligatoriedad de los contratos.

Como se puede apreciar, la Recurrente le atribuye a la Resolución impugnada el yerro jurídico de no haber valorado las pruebas aportadas por la parte Actora de conformidad con las reglas de la sana crítica. Con base a este cuestionamiento, la Sala examinará la imputación que se formula contra la Sentencia de Segunda instancia, en cuanto a su supuesta omisión en la aplicación de dichas reglas al momento de valorar el acervo probatorio.

En ese sentido, debemos indicar que cuando en el plano probatorio se establecen principios como los de la sana crítica, es deber del J. desplegar un esfuerzo intelectual que lo conduzca a analizar la prueba con arreglo a la aplicación de la razón y al conocimiento experimental de las cosas. Por supuesto, la sana crítica implica que las pruebas obren válidamente en el Proceso y que la apreciación del juez se fundamente en el mayor grado de lógica y objetividad posible.

Conforme lo anterior, se puede observar que, en efecto, la parte demandante aportó diversos medios de pruebas, entre ellos, las pruebas consistentes en la copia de la Escritura Pública No. 8685 de 12 de agosto de 1991 (fs. 822 a 827); la copia de la Escritura Pública No. 5127 de 21 de junio de 2010 (fs. 828 a 832) y la copia de la Escritura Pública No. 5014 de 24 de julio de 2009 (fs. 834 a 841) que, como ya se expresó, se denuncian como mal valoradas, a través de los Motivos primero, segundo y tercero, que sustentan la Causal en estudio.

Siguiendo lo antes dicho y para determinar si le asiste o no razón a la Sociedad recurrente, respecto al cargo expuesto, la Sala estima conveniente transcribir el ejercicio valorativo que, sobre los referidos medios probatorios realizó el Tribunal Ad quem, en el que claramente señaló lo siguiente:

"...

La parte actora con la finalidad de acreditar, efectivamente, la vinculación del Ingeniero YOMTOB ABADI con la sociedad demandada INMOBILIARIA MAVIYO, S.A., en segunda instancia presentó pruebas que fueron admitidas mediante resolución de 10 de diciembre de 2013, por este Tribunal Superior, mismas que tienen pleno valor jurídico al ser documentos públicos y presentados debidamente autenticados, consistentes en la Escritura Pública No. 8685 de 12 de agosto de 1991 en la cual se constituye la sociedad anónima denominada INMOBILIARIA MAVIYO, S.A.; donde claramente se puede apreciar al señor YOMTOB ABADI como primer DIRECTOR (cláusula octava); primer dignatario, DIRECTOR-VICEPRESIDENTE-SECRETARIO (cláusula décimo primera); y REPRESENTANTE LEGAL (cláusula séptima).

Como segundo elemento probatorio se presentó Escritura Pública No. 5127 de 21 de junio de 2010, en la cual se protocoliza Acta de la Asamblea General Extraordinaria de Accionistas y de la Reunión del Pleno de su Junta Directiva de la sociedad INMOBILIARIA MAVIYO, S.A., donde se desprende que la reunión fue presidida por su presidenta titular MARCELA ABADI DE SHACALO y llevó las actas su secretario titular, YOMTOB ARIEL ABADI ENTEBI, donde toman la decisión de elegir nuevos directores y dignatarios, además, se autoriza a los señores LUCAS VALDERRAMA LOPERA y YOMTOB ARIEL ABADI ENTEBI para que de manera individual o conjunta, en nombre de la sociedad, protocolicen e inscriban en el Registro Público.

De igual manera el actor presenta Certificación del Registro Público de la sociedad INMOBILIARIA MAVIYO, S.A., misma que expresa "QUE EL SEÑOR YOMTOB ABADI EJERCIO EL CARGO DE DIRECTOR, VICEPRESIDENTE Y SECRETARIO DE DICHA SOCIEDAD DESDE EL 14 DE AGOSTO DE 1991....."

CLAUSULA SEPTIMA DEL PACTO SOCIAL: EL REPRESENTANTE LEGAL DE LA SOCIEDAD SERA EL PRESIDENTE, EN SUS FALTAS ACCIDENTALES O TEMPORALES, EL VICEPRESIDENTE Y EN SU DEFECTO......

QUE EL SEÑOR YOMTOB ABADI DEJO DE EJERCER COMO DIRECTOR, VICEPRESIDENTE Y SECRETARIO DE DICHA SOCIEDAD DESDE EL 26 DE JUNIO DE 2010......

Este cuerpo colegiado, de las pruebas aportadas en segunda instancia, logra determinar la existencia de vinculación del Ingeniero YOMTOB ABADI con la sociedad demandada, para la fecha en que se realizaron los hechos objeto de controversia en el presente caso; aunado a lo anterior, constan las exposiciones realizadas por la apoderada judicial de la demandada al contestar la demanda, específicamente en los hechos de los cuales apoyan su oposición conforme se lo permite el artículo 680 del Código de Procedimiento Civil (cfs. 24-25), donde indican: (Resalta la Sala Civil)

PRIMERO: Nuestra representada Inversiones (sic) Maviyo, S.A., recibió un (sic) propuesta de trabajo a fin de elaborar y desarrollar los planos arquitectónicos del Proyecto Inmobiliaria Torres Mediterráneas, propuesta que no cumplió con los parámetros técnicos arquitectónicos que la misma exigía y prueba de ello es que este proyecto no se pudo realizar por dichas deficiencias.

SEGUNDO: Los planos aprobados, según se desprende de los sellos respectivos que se estampan en los mismos, para desarrollar el anteproyecto Inmobiliario Torres Mediterráneas, fueron proporcionados con un atraso de un año y medio (1 1/2) después de la fecha pactada para su entrega, esto es, ciento sesenta (160) días a partir de la fecha de aceptación de dicha propuesta, lo que ocasionó grandes perjuicios........

"TERCERO: Es preciso indicar que los planos elaborados y proporcionados para el anteproyecto Inmobiliario Torres Mediterráneas no contaban con todas las especificaciones técnicas requeridas y la información necesaria para la construcción del mismo, prueba de ello son las inconsistencias que surgen de dichos planos, suministrados por la parte actora a la parte demandada, que contenían serias contradicciones entre sí, lo que imposibilitó iniciar la construcción de este proyecto inmobiliario" (lo subrayado es del Tribunal Superior).

Tales argumentaciones a favor por parte de la demandada, en oposición a los criterios expuestos en la acción por parte del Arquitecto Iván Casis Mitil, van encaminadas a posibles sucesos que posiblemente generaron algún incumplimiento por parte del Arquitecto, mismos que llevaron a no poder desarrollar el proyecto; sin embargo, por ninguna parte va dirigido en ocasión a la inexistencia de algún vínculo contractual entre las partes, donde como ya hemos expuesto la misma demandada en el punto TERCERO, hacen mención a "dichos planos, suministrados por la parte actora a la parte demandada......" (fs. 888-890)

Del extracto de la Sentencia transcrita, se desprende que el Primer Tribunal Superior valoró las Escrituras Públicas No. 8685 de 12 de agosto de 1991 y No. 5127 de 21 de junio de 2010, que reposan de fojas 822 a 827 y de fojas 828 a 832, respectivamente, las cuales fueron aportadas en Segunda instancia por la parte demandante y que ahora son denunciadas por la sociedad demandada INMOBILIARIA MAVIYO, S.A., a través del presente Recurso de Casación como indebidamente apreciadas por el Juzgador Ad quem.

La Sala puede apreciar que del ejercicio valorativo que el Primer Tribunal Superior realizó a los documentos públicos en referencia, llegó a la plena convicción que dichas pruebas, efectivamente, demuestran la existencia de vinculación del Ingeniero YOMTOB ABADI con la sociedad demandada INMOBILIARIA MAVIYO, S.A., toda vez que para la fecha en que se iniciaron los hechos objeto de la presente controversia (año 2007), el Ingeniero YOMTOB ABADI, ejercía los cargos de primer director, director-vicepresidente-secretario y representante legal de la mencionada sociedad demandada, como se desprende de la Certificación del Registro Público, que reposa a foja 833 del expediente.

Adicionalmente, la Sentencia comprobó que la vinculación comercial entre las partes del Proceso, derivaba de los propios argumentos expuestos por la sociedad demandada INMOBILIARIA MAVIYO, S.A. en su contestación de Demanda, en la cual se opuso a la pretensión ejercitada por el demandante I.A.C.M., alegando que recibió una propuesta de trabajo a fin de elaborar y desarrollar los planos arquitectónicos del Proyecto Inmobiliario denominado "Torres Mediterráneas", planos estos que aduce "fueron suministrados por la parte actora a la parte demandada", pero que a juicio de esta última, imposibilitaron la construcción de dicho Proyecto, porque dichos planos contenían serias contradicciones entre sí, afirmación ésta, indicó el Ad quem va dirigida a refutar un posible incumplimiento por parte del Arquitecto demandante y no a impugnar la inexistencia de algún vínculo contractual entre las partes.

Contrario a lo expuesto por el Fallo recurrido, se opone la Recurrente expresando que el Primer Tribunal Superior realizó una errada ponderación de los documentos públicos mencionados en párrafos precedentes, porque a su juicio, de los mismos no se desprende tal vínculo comercial y obligacional de la sociedad demandada.

Ante el cargo de ilegalidad previamente descrito, la Sala debe indicar que no comparte las objeciones o yerros probatorios que le atribuye la Recurrente a la Sentencia venida en Casación, por cuanto no resulta cierto que el Tribunal Ad quem se haya equivocado al aplicar los parámetros de la sana crítica en el ejercicio valorativo de las pruebas documentales que denuncia, pues, como bien éste lo indicó, los elementos de convicción aludidos logran acreditar la relación comercial existente entre la demandada sociedad INMOBILIARIA MAVIYO, S.A., con el demandante I.I.A.C.M., vínculo que tuvo como enlace la persona del señor YOMTOB ABADI, quien como representante legal de la mencionada sociedad, firmó los planos que fueron aprobados para el año 2009 por las instituciones correspondientes. Además, estos hechos no fueron desmentidos por la demandada al momento de exponer su oposición en la contestación de la Demanda, sino por el contrario, aceptó que su empresa recibió la propuesta de trabajo con respecto a la elaboración y desarrollo de los planos arquitectónicos del Proyecto Inmobiliario Torres Mediterráneas, pero que éstos no cumplieron con los parámetros arquitectónicos ni con la fecha de entrega pactada, lo que a juicio de la Sala, se constituyen en manifestaciones de aceptación por la demandada que favorecen a la parte Actora.

En consecuencia, la Sala estima que a los documentos públicos antes referidos, se les otorgó el valor que conforme a la ley le correspondían, por lo que se desestima el cargo expuesto en los Motivos primero, segundo y tercero que sustentan la Causal probatoria invocada, así como también la posible violación de las normas del Código Judicial y Civil denunciadas.

Otra de las pruebas que se dice fue valorada erróneamente por parte del Fallo de Segunda instancia, la cual se denuncia a través del cuarto y último Motivo, es la declaración testimonial del señor L.V.L., visible de fojas 124 a 138 del expediente

Según la Recurrente, el Tribunal Ad quem incurrió en una errónea apreciación de la prueba testimonial en referencia, porque dedujo sin base científica que la sociedad INMOBILIARIA MAVIYO, S.A., mantuvo una relación contractual con el señor I.A.C.M., error que considera influyó sustancialmente en la parte dispositiva del Fallo impugnado, porque revocó la decisión proferida en Primera instancia y, en su lugar, accedió a la pretensión ejercitada por el demandante en detrimento de la sociedad demandada.

Frente al cargo expuesto y con la finalidad de determinar si el mismo se configura, esta Sala procederá a la revisión de la Resolución recurrida para conocer cuál fue la valoración probatoria realizada por el Ad quem respecto de la referida prueba testimonial, para lo cual transcribimos, a renglón seguido, lo que expuso:

"...

Aunado a lo antes expuesto, consta la declaración testimonial de L.V.L. (cfs.124-138), donde señala que de las pruebas descritas es notable que igualmente al Ingeniero Yomtob Abadi, tenían vínculos directos con la sociedad demandada INMOBILIARIA MAVIYO, S.A.

...

Con arreglo a lo que queda dicho, esta Superioridad no puede convenir con la decisión censurada mediante este recurso, toda vez que, de lo expuesto, es evidente que en el proceso en cuestión, aparece acreditada la personería pasiva de la demandada. Por tal razón, consideramos prudente expresar que INMOBILIARIA MAVIYO, S.A., no carece de legitimación pasiva en la causa con respecto al objeto de la pretensión del actor, por cuanto es la sociedad anónima que pactó con el A.I.C.M., la elaboración de los planos del Proyecto Torres de Mediterráneo; por tal motivo, de manera adecuada, el actor contra ésta dirigió la demanda.

...

Tal como lo ha expuesto la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, la existencia de obligaciones pueden probarse o acreditarse a través de los medios probatorios existentes en nuestras normas o preceptos jurídicos; así las cosas, esta Superioridad debe concluir señalando que de los elementos visibles dentro del dossier >, se evidencia que existen elementos suficientes que acreditan la existencia de un vínculo contractual producto de la propuesta de trabajo pactada, misma que genera obligaciones entre las partes intervinientes en este proceso;...

...

De las piezas que rolan en el infolio se colige que, en efecto, INMOBILIARIA MAVIYO, S.A. recibió la propuesta de trabajo a fin de elaborar y desarrollar los planos arquitectónicos del Proyecto Inmobiliario Torres Mediterráneas por parte del Ingeniero Ivan (sic) C.M. y dicha propuesta fue aceptada por la demandada, estableciéndose como monto a pagar la suma de TRESCIENTOS TREINTA Y CINCO MIL BALBOAS CON 00/100 (B/.335,000.00), en concepto de honorarios profesionales (cfs.23-33), de los cuales el propio actor afirma haber recibido la suma de CIENTO CUARENTA Y CINCO MIL DOLARES U$145,000.00, donde de igual manera, el señor L.V. en su declaración testimonial reconoció pagos realizados a manera de abono por los servicios profesionales, incluyendo el documento en copia visible a foja 28 del dossier, recibido en original por el Arquitecto I.C..

El referido documento fue presentado por la misma parte demandada en original, y fue reconocido por el actor (cfs.321-333) y de igual manera por el señor L.V., que plasmó el recibido en la respectiva documentación (cfs. 124-138); tal propuesta, consideramos que, fue aprobada en virtud de los propios pronunciamientos de la demandada al contestar la demanda y presentar hechos a su favor (cf.23-26). (Lo resaltado es de la Sala)

..." (fs. 890-894)

Al examinar el extracto de la Sentencia parcialmente reproducida, la Sala puede colegir que el Tribunal Ad quem, en efecto, le otorgó valor probatorio a la prueba que reposa de fojas 124 a 138 del expediente, consistente en la declaración testimonial del señor L.V.L., porque consideró que con ella se demuestra y confirma la relación comercial existente entre la demandada sociedad INMOBILIARIA MAVIYO, S.A. y el demandante I.A.C.M., pues señaló que existían vínculos directos del Ingeniero Yomtob Abadi, con la sociedad demandada INMOBILIARIA MAVIYO, S.A.

Asimismo, estimó el Tribunal Ad quem que en el expediente existen suficientes pruebas que tienden a acreditar que INMOBILIARIA MAVIYO, S.A., recibió la propuesta de trabajo para la elaboración y desarrollo de los planos arquitectónicos del Proyecto Inmobiliario Torres Mediterráneas por parte del A.I.A.C.M. y que la misma fue aceptada por la sociedad demandada.

Finalmente, en la Sentencia impugnada se llegó a la conclusión que lo correcto era revocar la decisión del Juzgador de primer grado, en razón que tanto las pruebas admitidas en Primera y Segunda instancia, demostraron lo pretendido por el Actor en su libelo de Demanda y que la demandada no trajo al Proceso las que permitieran desvirtuar lo reclamado.

Ahora bien, al analizar los argumentos plasmados en el Fallo de Segunda instancia frente al cargo de ilegalidad expuesto en el Motivo cuarto que sustenta la Causal invocada, esta S. debe advertir de inmediato que no le asiste razón a la demandada-recurrente cuando afirma que el testimonio del señor L.V.L., fue erróneamente valorado por el Ad quem, porque lo consideró prueba eficiente para demostrar que la sociedad INMOBILIARIA MAVIYO, S.A. y el señor I.A.C.M., mantuvieron una relación contractual.

En ese sentido, contrario a lo señalado por la Recurrente, considera la Sala que indefectiblemente se evidencia que el Tribunal de la Segunda instancia cumplió con su labor de valorar esta prueba correctamente, en total apego de las reglas de la sana crítica y de las normas que regulan la materia, pues, tal como se ha dejado establecido en líneas anteriores, la demandada INMOBILIARIA MAVIYO, S.A., al contestar la Demanda interpuesta en su contra aceptó haber recibido una propuesta del demandante I.A.C.M. para la elaboración y desarrollo de los planos arquitectónicos del Proyecto Inmobiliario Torres Mediterráneas, lo cual es confirmado con la declaración del señor L.V.L., quien en pregunta formulada sobre la situación expresamente manifestó que "INMOBILIARIA MAVIYO, S.A., es la dueña donde se iba a construir el proyecto y el Arquitecto IVAN (sic) CASIS, fue el contratado para hacer los planos" (f. 125), además de reconocer que la contratación a la empresa CASIS DESIGN STUDIO fue realizada por el señor YOMTOB ABADI, que se le hicieron pagos al A.I.A.C.M., en concepto de abonos para el desarrollo de los referidos planos, cuya aprobación final las daba el señor YOMTOB ABADI. (fs. 127-128 y 135).

Tomando en cuenta lo antes dicho, así como el hecho que la demandada haya aducido en su contestación de Demanda que recibió la propuesta y los planos por parte del demandante, así como exponer que los mismos no cumplieron con las especificaciones técnicas ni con la fecha de entrega pactada, constituyen, a juicio de la Sala, una confesión por parte de la sociedad demandada que confirma la relación comercial existente entre ella y el demandante. (fs. 24-25)

De allí pues, que a juicio de la Sala Civil, las anotadas circunstancias, son suficientes para demostrar que no se ha producido un error de derecho en cuanto a la apreciación de la prueba testimonial visible de fojas 124 a 138 del expediente, por el contrario, la misma ha sido correctamente valorada por el Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, en estricta observancia de las reglas de la sana crítica, sin excluir la solemnidad, dándole a dicho medio probatorio la eficacia o valor que de conformidad con las normas legales le corresponden, resultando, en consecuencia, una decisión revocatoria que fue dictada conforme a derecho.

Desde ese punto de vista, la Sala puede concluir entonces, que no existe ningún elemento de convicción que permita variar la decisión que fue dictada en Segunda instancia, por lo que se debe resolver que no se han configurado los cargos de injuridicidad planteados en los Motivos, ni las violaciones a los artículos 781, 843 del Código Judicial y los artículos 976 y 1129 del Código Civil endilgadas por la Recurrente a la Sentencia recurrida, siendo lo procedente entonces, desestimar por infundada la Causal de infracción de normas sustantivas de derecho, en el concepto de error de derecho en cuanto a la apreciación de la prueba, objeto del presente Recurso de Casación.

En mérito de lo anterior, LA CORTE SUPREMA, SALA PRIMERA DE LO CIVIL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la Sentencia de veintisiete (27) de octubre de dos mil quince (2015), dictada por el Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, dentro del Proceso Ordinario de M.C. que el demandante I.A.C.M. le sigue a la sociedad recurrente INMOBILIARIA MAVIYO, S.A.

Las costas de Casación a cargo de la Recurrente se fijan en la suma de QUINIENTOS BALBOAS CON 00/100 (B/.500.00).

Notifíquese Y DEVUÉLVASE,

OYDÉN ORTEGA DURÁN

ANGELA RUSSO DE CEDEÑO -- HERNÁN A. DE LEÓN BATISTA

SONIA F. DE CASTROVERDE (Secretaria General)