Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 21 de Marzo de 2018

Ponente:Hernán A. De León Batista
Fecha de Resolución:21 de Marzo de 2018
Emisor:Primera de lo Civil

VISTOS:

La firma forense Barrancos & Barrancos, en su condición de apoderada judicial de G.E.W.B., ha presentado recurso de casación en la forma contra la Sentencia de veintisiete (27) de julio de 2016, emitida por el Tribunal Superior de Familia, mediante la cual modifica la Sentencia No. 633 de diecisiete (17) de diciembre de 2015, del Juzgado Segundo Seccional de Familia del Primer Circuito Judicial, dentro del proceso de divorcio de G.E.W.B. y D.H.H..

Resolución recurrida en casación:

Mediante la resolución de veintisiete (27) de julio de 2016, el Tribunal Superior de Familia modificó la Sentencia No. 633 de diecisiete (17) de diciembre de 2015, del Juzgado Segundo Seccional de Familia del Primer Circuito Judicial, en el sentido de declarar cónyuge culpable a G.E.W.B., dentro del proceso de divorcio arriba citado.

Recurso de casación:

La firma que comparece en representación del afectado invoca como casual de su recurso, que la sentencia no está en consonancia con las pretensiones de la demanda o con las excepciones del demandado, porque resuelve sobre un punto que no ha sido objeto de controversia.

Advierte a su vez que no tuvo ocasión de reclamar, previo a la interposición de su recurso, porque esto ocurrió en segunda instancia.

Según explica la representación judicial del casacionista en el único motivo que sustenta la causal, el Tribunal Superior de Familia reformó la sentencia emitida en primera instancia, que había declarado disuelto el vínculo matrimonial entre su mandante y su esposa por separación de hecho por más de dos (2) años, y en su lugar, declaró como cónyuge culpable a su mandante; lo que a su criterio constituye el vicio denominado extra petita, debido a que el ad quem reconoció un elemento adicional de los exigidos para que se configure esta causal, que solo requiere comprobar si los cónyuges han estado separados por el tiempo exigido en la Ley, sin que haya existido reconciliación.

Por lo antes expuesto, acusa al fallo de segunda instancia de infringir el artículo 991 del Código Judicial, que estipula que la sentencia debe ser cónsona con las pretensiones de la demanda.

Examen del tribunal de casación:

Para emitir una decisión sobre el presente recurso, conviene hacer un repaso de las constancias procesales de este divorcio.

Según la documentación adjunta, el proceso inició con la solicitud presentada por G.E.W.B. para que se disolviera el vínculo matrimonial que lo unía a D.H.D.W., por la configuración de la causal contenida en el numeral 9 del artículo 212 del Código de Familia, es decir, la separación de hecho por más de dos (2) años, aun cuando vivan bajo el mismo techo.

El dossier también revela que este es segundo intento de G.E.W.B. para obtener el divorcio, bajo esta misma causal, tal como puede comprobarse a fojas 12 y 13.

Ante la primera solicitud, mediante Sentencia No. 457 de treinta (30) de agosto de 2011, la Jueza Tercera Seccional de Familia declaró no probada la demanda de divorcio, tomando en cuenta la oposición de la demandada y que los testimonios no acreditaban de manera fehaciente la configuración de la causal 9 del artículo 212 del Código de Familia (fs. 109 a 115).

En la segunda ocasión la Jueza Segunda Seccional de Familia del Primer Circuito Judicial de Panamá, suplente, conoció de la demanda de divorcio formulada por G.E.W.B. y, luego de analizar lo alegado y las pruebas aportadas, tanto por el demandante, como por la demandada, quien presentó demanda de reconvención (fs. 172 a 175), tomando en cuenta el nuevo elemento agregado por ésta última, quien señaló que era víctima de violencia de parte de su pareja; disolvió el vínculo matrimonial entre G.E.W.B. y DAYCE HERNÁNDEZ DE W., por la configuración de la causal contenida en el numeral 9 del artículo 212 del Código de Familia (fs. 285 a 291).

Conocida la decisión, al momento de notificarse, el apoderado judicial de la demandada, demandante en la reconvención, anunció apelación.

Según lo expuesto por la representación judicial de la demandada, al haberse presentado una reconvención, la jueza debió declarar el divorcio por la causal más grave, de acuerdo a lo ordenado por el artículo 215 del Código de Familia. Por lo cual solicitó declarar culpable de la separación a G.E.W.B., por la configuración de la causal contenida en el numeral 2 del artículo 212 del Código de la Familia, y que, como consecuencia le concediera pensión alimenticia, por enfermedad y ancianidad, a su defendida (ver fojas 296 a 298).

Por su parte, la firma forense que representa al demandante se opuso al recurso. En su escrito, legible de folios 299 a 302, refuta los cargos que la apelante le endilga a la sentencia. Entre otras cosas, cuestiona las conclusiones que le merecen las pruebas allegadas al proceso a la representación judicial de la contraparte versus lo que de dichas pruebas quedó plasmado en la sentencia apelada.

Al evaluar el recurso presentado, en principio los magistrados del Tribunal Superior de Familia manifestaron que debían acogerse al artículo 1148 del Código Judicial, es decir, que la apelación se entiende interpuesta solo en lo desfavorable al apelante y no podrá ser enmendada o revocada en aquello que no es objeto del recurso. Ante lo cual, aclararon que comprobarían si se acreditaron alguna de las causales invocadas por las partes. En este caso, las contenidas en los numerales 2 y 9 del artículo 212 del Código de Familia.

Con sustento en el análisis de las pruebas acopiadas al caso, consideraron probada la causal de separación por más de dos (2) años, invocada en la demanda principal.

Con relación a la causal de trato cruel, destacó el tribunal de alzada que, para que sea reconocido, debe hacer insostenible la convivencia.

En su análisis, se refirió a las copias autenticadas del primer proceso de divorcio. Sobre estas pruebas destacaron los magistrados una serie de inconsistencias en las declaraciones de la demandada, demandante en reconvención y de la única testigo de la convivencia de las partes y la posterior etapa de separación.

Luego pasaron los magistrados a ahondar en el informe levantado por el Centro de Prevención y Orientación Familiar (CEPOF) de la prueba psicológica practicada a D.H..

Después de citar las conclusiones emitidas en dicho informe, el Tribunal declaró que le parece evidente que la apelante, demandante en la reconvención, se encuentra "violentada" por la separación de su esposo, ya que no genera ingresos, no cuenta con seguro social y presenta dolencias físicas, que seguidamente pasa a citar los más de diez (10) diagnósticos identificados.

A continuación el Tribunal Superior invoca las reglas de Brasilia sobre el acceso a la justicia de las personas en condiciones de vulnerabilidad, específicamente sobre el envejecimiento como causal de vulnerabilidad, cuando la persona "encuentre especiales dificultades, atendiendo a sus capacidades funcionales, para ejercitar sus derechos ante el sistema judicial".

Así pues sostiene el tribunal de apelaciones lo siguiente:

"No podemos desconocer que la señora HERNÁNDEZ se encuentra en un evidente estado de vulnerabilidad, ha sido consciente con cada etapa en este proceso presentando su verdad; por el contrario, el señor WINKLER se limitó a demandar la disolución de su vínculo matrimonial y contestar la demanda de reconvención sin dar oportunidad al Tribunal a verificar su participación dentro del matrimonio que lleva con la demandada. En este sentido, deseando ambos disolver el vínculo por razón que no cumple el fin lícito de su matrimonio; probada la separación por más de dos años, las condiciones físicas de la señora H., el hecho que ella se mantiene residiendo en el domicilio conyugal sin relación de pareja posterior, habiendo indicios que mientras que su condición física se lo permitió se mantenía en contacto con el señor WINKLER conceptuamos que la separación entre ellos no fue por razones atribuibles a la señora HERNÁNDEZ sino más bien al señor WINKLER.".

Para el ad quem, el demandante incumplió con el deber que le genera el artículo 215 del Código Judicial (fs. 323).

Basados en este análisis jurídico procesal, el Tribunal Superior de Familia modificó la decisión apelada y declaró cónyuge culpable a G.E.W.B. (fs. 324).

Revisado lo acontecido hasta la interposición del recurso de casación, corresponde al Tribunal de casación emitir su dictamen, no sin antes explicar el porqué de la decisión adoptada.

La representación judicial del casacionista invoca como causal para solicitar la nulidad del fallo antes comentado, que el ad quem incurrió en extra petita.

Esta causal contenida en el artículo 1170, numeral 7, del Código Judicial, implica asegurar que lo fallado sea cónsono y congruente con lo solicitado por los litigantes.

Su ocurrencia como razón para anular un fallo ha sido fuente de numerosos pronunciamientos por esta corporación de Justicia. Así por ejemplo, en sentencia de 9 de julio de 1962, la Corte externó lo siguiente:

"... siendo las pretensiones de los litigantes las que determinan la materia del debate judicial, la incongruencia como causal de casación tiene que buscarse necesariamente confrontando la parte resolutiva de la sentencia, que es la que contiene la decisión del conflicto sometido a la jurisdicción, con las pretensiones aducidas en la demanda y en las demás oportunidades que la ley contempla, o las excepciones propuestas por el demandado, a fin de ver si en realidad existen entre estos dos extremos ostensible desacoplamiento de aquella frente a éstos".

En fallo de fecha más reciente la Corte expuso:

La mención de la causal transcrita, sin mayor esfuerzo, no armoniza con la causal contemplada en artículo 1170, numeral 7 del Código Judicial, que prevé su indicación de la siguiente manera: 'Por no estar en consonancia con las pretensiones de la demanda' o 'Por no estar en consonancia con las excepciones del demandado', en alguno de estos supuestos:a. Porque se resuelve sobre punto que no ha sido objeto de la controversia;b. Porque se dejó de resolver alguno de los puntos que lo hayan sido;c. Porque se condena a más de lo pedido; od. Porque se omite fallar sobre alguna de las excepciones alegadas, si fuere el caso hacerlo.

Reitera el Tribunal de Casación que la causal de incongruencia establecida en este numeral se basa en la posibilidad de corregir el error procedimental cometido por el juzgador cuando se aparta de lo trazado en el libelo de demanda o en las excepciones propuestas por el demandado, por resolver más de lo que se pide > no decidir sobre lo que se pide > decidir sobre lo que no se le pide > o reconocer menos de lo excepcionado por no haberse probado en el proceso todo lo pedido >.

F.M.C. de A. recurre en casación en el proceso de oposición a título de dominio incoado en su contra por J.R.A.. Ponente: H.J.M.D. 1 de agosto de 2012.

En concreto sobre la causal extra petita, la Sala manifestó lo que a continuación se transcribe:

"Las violaciones al ordenamiento jurídico en que se fundamenta la causal, es el artículo 978 del Código Judicial, que consagra, como es sabido, el principio de congruencia de la sentencia. La modalidad en la incongruencia es el defecto conocido como extra-petita, es decir, condenar a más de lo que se planteó en la demanda. J.F., en su conocida monografía sobre la casación aborda en tema en los siguientes términos:

'...

  1. El objeto del proceso es un punto de referencia esencial para determinar si el fallo ha observado el principio de congruencia. Como ha expresado el Tribunal Supremo de España: "La doctrina científica y la jurisprudencia tienen claramente proclamado que para apreciar a los efectos de la congruencia o desviación de una sentencia en relación con los pedimentos que le sirven de base, han de utilizarse como criterio de contraste los que rigen en general la identificación de las acciones, tomándose en consideración los tres elementos constitutivos esenciales de la acción y consiguiente de la demanda, a saber: los sujetos, al objeto y la causa o título de pedir. (S. de 19 de octubre de 1994 y 27 de abril de 1942)'.

(CASACIÓN de J.F.P. y Aura E. Guerra de V.. PANAMÁ-1995; P.. 192).

La modalidad de extra-petita o plus petita, señala el mismo autor, puede ser de carácter cuantitativo o cualitativo, estando, el presente recurso, en presencia del primero, es decir, por condenar a más de lo que se pidió."

A.F. recurre en casación en el proceso ordinario que le sigue A.P.C.. Ponente: R.A.F.Z., 21 de mayo de 1996.

De estos extractos se comprende con claridad que para que se configure este vicio, es necesario que lo resuelto rebase el petitum, o, por el contrario, reconozca menos de lo pedido y probado, u omita decidir sobre algún o algunos puntos de la pretensión, o resuelva sobre lo no solicitado.

La representación judicial del recurrente afirma que en la resolución que acusa incurre en el vicio de extra petita, toda vez que se disuelve el vínculo, pero basados en una causa que no fue la pretendida por su mandante.

En el recurso sometido al análisis de la Sala, vemos que al explicar la infracción del artículo 991 del Código Judicial el letrado de la firma Barrancos y asociados sostiene que, al haberse desestimado el trato cruel invocado por la contraparte, y tras haberse declarado la disolución del vínculo por la causal invocada por su defendido en la demanda principal, el análisis quedaba limitado a confirmar si se habían configurado los presupuestos de esta última causal, es decir, la separación de hecho por más de dos (2) años.

Si la parte demandada en el libelo primigenio era la señora D.H. H. y ella, no sólo contestó la demanda, sino que reconvino, alegando la causal de trato cruel, contenida en el numeral 2 del artículo 212 del Código de Familia, y apeló del fallo de primera instancia que desestimaba el trato cruel y declaraba disuelto el vínculo por separación de hecho por más de dos (2) años; mal puede decirse que el ad quem estaba limitado solo a determinar si en efecto se habían configurado o no los presupuestos de esta última causal, prevista en el numeral 9 del artículo 212 del Código de Familia. La apelación en este escenario no habría tenido ningún sentido.

No está demás recordar que el artículo 1148 del Código Judicial establece que la apelación se entiende interpuesta solo en lo desfavorable al apelante, en este caso D.H. H., y el superior no podrá enmendar o revocar aquello que no es objeto del recurso, salvo que en atención a la reforma, sea indispensable.

En este sentido, se lee que el petitum del recurso de apelación consiste en que sea revocada la sentencia y se declare disuelto el vínculo por la causal más grave (numeral 2 del artículo 212 del Código de Familia) y que hallado culpable el demandante original, como consecuencia, le otorgaran pensión a la apelante por razón de enfermedad y ancianidad.

Tal y como se aprecia con claridad, el fallo emitido por el Tribunal Superior de Familia no rebasó las pretensiones de la apelante. Los magistrados del Tribunal Superior de Familia examinaron el expediente y resolvieron con miras en la disconformidad de la apelante.

Distinto es que el ad quem no hubiese encontrado fundadas las razones y los argumentos de la apelante, a que hubiese estado restringido a comprobar la causal invocada por el demandante en la demanda original, no siendo él quien apeló. Un fallo del Tribunal Superior de Familia limitado a confirmar la configuración de los presupuestos requeridos para que se reconozca el divorcio según el numeral 9 del ya citado artículo 212, habría sido incompatible con el petitum del recurso mismo.

Por tanto, es claro que en este caso no se ha producido el defecto de extra petita.

En atención a los razonamientos expuestos, esta Sala debe resolver que no se han configurado el cargo de antijuridicidad ni la violación al Código Judicial endilgadas por la apoderada judicial del recurrente a la sentencia impugnada, por lo que procede desestimar, por infundada, la causal que la sentencia no está en consonancia con las pretensiones de la demanda o con las excepciones del demandado, porque resuelve sobre un punto que no ha sido objeto de controversia, que sustenta el presente recurso de casación.

En virtud de lo anterior, la Corte Suprema de Justicia, Sala Primera, de lo Civil, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la Sentencia de 27 de julio de 2016, emitida por el Tribunal Superior de Familia, dentro del proceso de divorcio de G.E.W.B. y D.H.H..

Las obligantes costas se fijan en la suma de CIEN BALBOAS (B/100.00).

N.,

HERNÁN A. DE LEÓN BATISTA

OYDÉN ORTEGA DURÁN -- ANGELA RUSSO DE CEDEÑO

SONIA F. DE CASTROVERDE (Secretaria)