Sentencia Contencioso de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 14 de Abril de 2014

Ponente:Victor L. Benavides P.
Fecha de Resolución:14 de Abril de 2014
Emisor:Tercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral
 
CONTENIDO

VISTOS: La firma Morgan & Morgan actuando en representación de PALENQUE CONSTRUCTION S. DE R.L., ha recurrido en Casación Laboral contra la Sentencia del 15 de julio de 2013, dictada por el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial, dentro del proceso laboral arriba descrito. El fin perseguido con el presente recurso consiste en que la S. case la sentencia proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial, y en su defecto, absuelva a la sociedad demandada PALENQUE CONSTRUCTION S. DE R.L. de las pretensiones incoadas en su contra por el señor D.S.. I. ANTECEDENTES DEL RECURSO El negocio laboral dentro del cual se origina el recurso que nos ocupa, tiene su génesis en una demanda instaurada en el Juzgado Segundo de Trabajo de la Tercera Sección, a través de la cual el señor D.S. solicitaba se condene a la empresa PALENQUE CONSTRUCTION S. DE R.L., al pago de treinta y tres mil ochocientos setenta y dos con cincuenta y nueve centésimos (B/.33,872.59) en concepto de XIII mes, prima de antigüedad y vacaciones. En su demanda (corregida), la parte actora alegó, entre otros hechos, haber iniciado la relación laboral con la empresa demanda a partir del 2 de enero de 2010, con un salario mensual de B/.5,000.00 hasta agosto de 2011 y, posteriormente, un salario de B/.8,560.00 Que realizaba para la empresa labores de Gerente de Construcción en la oficina de D., hasta el 15 de mayo de 2012, fecha en que fue despedido por el administrador, B.L.. Ante la demanda presentada, los apoderados judiciales de la empresa PALENQUE CONSTRUCTION S. de R.L. negaron la pretensión del demandante, toda vez que sostienen que su representada nunca mantuvo una relación laboral con el señor D.S.. Asimismo, interpusieron excepción de inexistencia de la relación laboral, la cual fue contestada por el apoderado judicial del trabajador alegando que la no existencia de un contrato de trabajo presume la existencia de un contrato de trabajo indefinido y solicitó que se invirtiera la carga de la prueba. A la fecha y hora señalada para la celebración de la audiencia asistió, únicamente, la apoderada judicial de la empresa demandada. Sin embargo, en el acta se dejó constancia que el apoderado judicial del trabajador se apersonó al acto de audiencia en el momento en que la apoderada de la demandada aportaba y aducía sus pruebas (documentales y testimoniales). Luego de cumplidas las etapas procesales respectivas, el juzgador primario, mediante Sentencia de 22 de abril de 2013, decidió absolver a la sociedad demandada PALENQUE CONSTRUCTION S. de R.L. de la reclamación incoada en su contra, al considerar que la parte demandante no acreditó la prestación personal del servicio en beneficio de la demandada, a fin de que operarán en su favor las presunciones que recoge el Código de Trabajo en sus artículos 66 y 737, ordinal 1, pues el "demandante no presentó ni adujo elementos de prueba para demostrar el extremo que le incumbía, ni con la demanda ni en la vista oral, por lo que no hay lugar para acceder a sus pretensiones" (cfr. f. 80 del expediente laboral) La parte actora mostró disconformidad con lo decidido por el J.A.-quo, por lo que interpuso recurso de apelación contra la decisión proferida, argumentando la falta de motivación en la sentencia del juzgador, así como la inobservancia del trámite a la excepción propuesta por la demandada. Por su parte, el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial, al conocer el recurso de apelación propuesto por el apoderado judicial de la parte actora, decide revocar la sentencia de primer grado, por medio de la resolución de quince (15) de julio de dos mil trece (2013) El argumento esgrimido por el Tribunal Ad-quem para reformar el criterio del juzgador primario consistió en lo siguiente: "Nuestra conclusión se fundamenta en el hecho que la parte demandada niega el vínculo laboral y aduce al mismo tiempo, la mal llamada "excepción de inexistencia de la relación de trabajo," porque el demandante prestó servicios de naturaleza profesional. Es decir, que admite que los servicios se brindaron, pero que los mismos no eran de naturaleza laboral, incluso describe estos servicios como no sujetos a horarios de trabajo, a entrada o salida, ni a registro de asistencia, ni supervisión alguna, de manera que el trabajador no se encontraba bajo subordinación jurídica o dependencia económica. Siendo así, aceptada la prestación de los servicios se desplazó a favor del trabajador la presunción que recoge el numeral 1 del artículo 737 del Código de Trabajo que presume la existencia del nexo laboral, una vez se acredita la prestación de los servicios. Este numeral es del siguiente contenido: ... Le correspondía, entonces, por razón de la presunción, a la parte demandada probar que los servicios que admitió no eran de naturaleza laboral, es decir, aportar pruebas encaminadas a enervar los efectos de la presunción que se originó en su contra, pues para el nacimiento de ésta no es exigencia legal que el trabajador demuestre que los servicios eran de naturaleza laboral, sino que los mismos existieron. Ello es así, porque la sola prestación del servicio origina la presunción. Compete, entonces, al empleador enervar los efectos de la misma y probar, puesto que tiene amplios poderes para ello, que los servicios eran de naturaleza distinta a los que se refiere el Código de Trabajo. En este orden de ideas, debemos aclarar, que la inexistencia de la relación laboral no es una excepción propiamente tal, pues sus argumentos se corresponden con la negación de los hechos de la demanda en los que se centra la decisión de fondo. T. en cuenta que las excepciones al tenor del artículo 575 del Código de Trabajo tienden a desconocer la existencia de la obligación o declararla extinguida total o parcialmente, que no es el objeto de la mal llamada excepción de inexistencia de la relación de trabajo" que busca atacar el fondo del asunto o la controversia, que es la discusión acerca de la existencia del vínculo laboral. Por tanto, si la parte demandada acepta la prestación de los servicios, debe probar que los servicios que admite no eran de naturaleza laboral, entonces debió aportar al proceso las pruebas que demostraron este hecho. Sin embargo, no lo hizo, pues los documentos visibles de fojas 65 a 74, son prácticamente ilegibles, y no consta dentro del proceso ninguna otra prueba que acredite que los servicios no eran de aquellos amparados por el Código de Trabajo. II. CARGOS DEL CASACIONISTA. El recurrente manifiesta que la resolución impugnada infringe los artículos 737, 736, 82 y 575 del Código de Trabajo En primer lugar, el casacionista sostiene que el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial incurrió en violación directa por omisión del artículo 737 del Código de Trabajo, ya que no tomó en cuenta las pruebas documentales aportadas por la empresa demandada y que constan de fojas 65 a 74, material probatorio que demuestra que el servicio que prestaba D.S. a PALENQUE CONSTRUCTION S. de R.L. no era personal sino a través de una compañía subcontratista, que era la que facturaba a su representada, y que el señor STEERS no cobraba personalmente un salario. A juicio del casacionista, la sentencia de segunda instancia infringe el artículo 736 del Código de Trabajo, puesto que aplicó una presunción contenida en el artículo 737, numeral 1, del Código de Trabajo, a pesar que la parte demandante no aportó prueba alguna, ni documental ni testimonial, que acreditara la existencia de la relación de trabajo. En lo que respecta a la violación del artículo 82 del Código de Trabajo, el casacionista afirma que a pesar de la inexistencia de pruebas sobre la prestación de un servicio personal, el Tribunal Superior resuelve condenar a la empresa como si se hubiese prestado, de esa manera, el servicio, lo cual no fue así. Que consta en el expediente que el ciudadano estadounidense no prestaba servicios como una persona natural, sino que él tenía una compañía o persona jurídica denominada ALPHA CONSULTAR INTERNATIONAL, S.A., a través de la cual brindaba determinados servicios a su representada y se pagaban contra factura de dicha empresa. Por último, señala el casacionista que la sentencia de segunda instancia infringe el artículo 575 del Código de Trabajo, de manera directa por mala interpretación, pues el Tribunal hace una incorrecta apreciación de la norma, toda vez que el fin perseguido con la excepción aludida era precisamente desconocer la existencia de una obligación, en el sentido que no está obligada una empresa a pagar prestaciones laborales en una relación que no es laboral. III. OPOSICIÓN DE LA APELACIÓN Del recurso presentado se corrió traslado a la parte demandante, de acuerdo a lo preceptuado en el artículo 927 del Código de Trabajo, quien a través de su apoderado judicial se opuso al recurso de casación propuesto por los apoderados judiciales de la parte demandada, alegando que consta en el expediente que su poderdante brindó servicios en Palenque Construction S. de R.L., por lo que la carga de la prueba incumbe a la parte demandada. Una vez estudiados los argumentos estructurados por el proponente del recurso, la S. de casación Laboral procede a decidir la litis sometida a consideración, previo a las siguientes observaciones. Como cuestión previa, es preciso resaltar que el recurso extraordinario de casación, en concordancia con el artículo 924 del Código de Trabajo, tiene como fin u objeto principal enmendar los agravios inferidos a las partes en las resoluciones judiciales de segunda instancia que hacen tránsito a cosa juzgada y en las que, sin esta última circunstancia, pueden acarrear graves e irreparables perjuicios. Es decir, la casación no es un tercer grado de competencia, sino una pretensión impugnativa en contra de la sentencia que tiene por objeto desagraviar las partes en los supuestos de violación al ordenamiento positivo, así como procurar la exacta observancia de la leyes por parte de los tribunales y uniformar la jurisprudencia, de suerte que ha de decidir cuestiones que puedan servir de precedente para otros casos. Como queda visto, el recurrente sostiene que la sentencia impugnada ha infringido los artículos 82, 575, 736 y 737 (num. 1) del Código de Trabajo, los cuales se abordarán de manera conjunta, toda vez que existe entre éstos una íntima vinculación. Ahora, acerca de la infracción de éstos últimos, si bien las normas procesales son de gran importancia en nuestro sistema procesal de trabajo, de conformidad con el artículo 928, no es procedente el recurso contra errores in procedendo, permitiéndose la revisión de las mismas, a través de la jurisprudencia, si son alegadas para comprobar otros cargos de violación incurridos por la sentencia contra normas sustantivas. En este sentido, como se aprecia en el presente recurso, el casacionista alega con la violación de las normas adjetivas, la infracción de una norma sustantiva que se ve afectada de forma directa por la supuesta infracción de estas normas adjetivas, motivo este que lleva a la S. a considerar los cargos contra éstos artículos. Planteado lo anterior, consideramos pertinente referirnos al tema principal que origina la interposición del presente recurso extraordinario, el cual se refiere a la existencia o no de la relación laboral y a su presunción. Así las cosas, el argumento de la recurrente se centra en que el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial mediante la sentencia de 15 de julio de 2013, reconoció la existencia de una relación laboral entre la empresa PALENQUE CONSTRUCTION S. DE R.L. y el señor D.S., basando su decisión en la presunción legal contenida en numeral 1 del artículo 737 del Código de Trabajo, a pesar que la parte demandante no aportó prueba alguna, documental o testimonial, tal como lo permite el artículo 736 del Código de Trabajo,para acreditar debidamente que hubo una prestación personal del servicio que lo vinculara con la empresa demandada en calidad de trabajador, en los términos que lo define el artículo 82 del Código de Trabajo, el cual transcribimos a continuación: Son trabajadores todas las personas naturales que se obliguen mediante un contrato de trabajo verbal o escrito, individual o de grupo, expreso o presunto, a prestar un servicio o ejecutar una obra bajo la subordinación o dependencia de una persona" Contrario a ello, observa la S. que el Tribunal Ad quem para determinar la existencia de la relación laboral, fundamentó sus conclusiones en que la parte demandada negó el vínculo laboral y adujo al mismo tiempo la mal llamada "excepción de inexistencia de la relación de trabajo." Es decir, que la demandada admitió que los servicios se brindaron, pero que los mismos no eran de naturaleza laboral, por lo que se desplazó a favor del trabajador la presunción que recoge el numeral 1 del artículo 737 del Código de Trabajo, que presume la existencia del nexo, una vez acreditada la prestación de los servicios. No obstante, la S. luego de analizar los argumentos vertidos por el recurrente y confrontarlo con las constancias procesales, difiere con los criterios expuestos por el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial. Veamos: Tal como se regula en el artículo 62 del Código de Trabajo, "Se entiende por relación de trabajo, cualquiera sea el acto que le dé origen, la prestación de un trabajo personal en condiciones de subordinación jurídica o dependencia económica." Asimismo, el artículo 66 del Código de Trabajo establece que "Se presume la existencia del contrato y de la relación de trabajo entre quien presta personalmente un servicio o ejecuta una obra, y la persona aquél o éstas. (subraya la S.) Dentro de este contexto, le corresponde al trabajador acreditar la prestación personal del servicio, es decir, pesa sobre él la carga de la prueba, que se invierte a la empresa cuando éste ha logrado comprobar la prestación del servicio o la ejecución de la obra, teniendo que desvirtuar lo alegado por el trabajador o acreditar que esa relación o prestación del servicio, no era de carácter laboral. Ahora, en cuanto a la presunción establecida por la ley y que aquí se alega como vulnerada, hay que recalcar que la misma no es un medio de prueba, y que sólo es admisible cuando el o los hechos en que se funden estén debidamente acreditados, tal como lo expresa el artículo 736 del Código de Trabajo en el sentido que "Todas las presunciones establecidas por la Ley sustancial sólo serán admisibles cuando el o los hechos en que se funden están debidamente acreditados." Como cualquier otra presunción establecida en la ley, la misma dispensa de toda prueba al demandante que es casi siempre el trabajador; pero, el funcionamiento se subordina al cumplimiento de las condiciones que le sirven de fundamento, siendo esta la prueba de que existe una prestación personal del servicio o ejecución de la obra por el demandante. La prueba de éste hecho esencial de la relación de trabajo puede probarse por todos los medios tales como documentos, testimonios, indicios, etc. Es importante reiterar que el demandante solo se limita a probar el hecho (la prestación personal del servicio), establecido el mismo, nace la presunción de la existencia del contrato o relación de trabajo, lo que abarcaría todos sus elementos (subordinación jurídica y dependencia económica), salvo prueba en contrario. Por lo que le corresponderá al empleador destruir la presunción juris tantum que exime al trabajador de la carga de la prueba de los hechos relacionados a la existencia del contrato de trabajo así como su ejecución, después de este haber demostrado la existencia de la prestación personal del servicio. Sobre el particular, la doctrina patria, acogida por esta S., ha señalado lo siguiente: En teoría, al trabajador corresponde acreditar en el proceso la existencia del contrato o de la relación de trabajo (integrada ambos de sus dos elementos esenciales: la prestación personal de los servicios y la subordinación jurídica o la dependencia económica), porque la carga de la prueba incumbe a la parte que afirma la existencia de hechos como fundamento de acción (art. 735 del C. de T.) Por lo tanto, no podría el juzgador considerar probada la pretensión si el actor no aporta sus elementos para convencerlo de que existe un vínculo jurídico-laboral con el demandado. Ahora bien, si el trabajador sólo prueba la pretensión personal del servicio o la ejecución de la obra, más no así la subordinación jurídica o la dependencia económica, en principio, pareciera que no ha logrado acreditar todos los extremos de su imputación y habría que absolver al demandado. Sin embargo, la ley ante lo anterior lo que hace es revertir la carga de la prueba para que sea éste quien asuma el peso de demostrar que el vínculo existente no es de naturaleza laboral (civil, mercantil, etc.); de no proceder de este modo, tendrá el juez que acudir a las presunciones establecidas por los artículos 66 y 737, numeral 1, del Código de Trabajo para declarar que está ante un contrato o relación de trabajo. Por lo tanto, basta con que el trabajador compruebe el solo hecho de que está prestando el servicio o ejecutado la obra para que se entienda el entorno laboral de su vínculo. A este efecto, el artículo 66 señala que se presume la existencia del contrato o de la relación de trabajo, entre quien presta personalmente un servicio o ejecuta una obra, y la persona que recibe aquél o ésta. Al igual, el artículo 737, numeral 1, preceptúa que acreditada la prestación del servicio o la ejecución de la obra, se presumirá la relación de trabajo, salvo prueba en contrario.[1] Ahora bien, estima la S. que para que el demandado se obligue a combatir la presunción del contrato o relación de trabajo, es necesario que el demandante demuestre la prestación personal del servicio o la ejecución de la obra personalmente, es decir, que para que la recurrente estuviera obligada a hacer la prueba contraria a los hechos invocados por el demandante, era necesario que éste estableciera que, en algún momento, le prestó sus servicios personales, lo que haría presumir la existencia del contrato o la relación de trabajo, de conformidad a las disposiciones de los artículo 66 y 737 (num.1) del Código de Trabajo; que, en cambio, los documentos a que alude la sentencia impugnada, proceden de la propia empresa Palenque Construction S. de R.L., y con los cuales pretendían dar respaldo a la excepción de inexistencia de la relación laboral invocada por la demandada. En ese mismo orden, advierte la S. que tanto el juzgador de primera instancia, como el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial consideraron respecto a la excepción que adujo la empresa demandada que "no es una excepción propiamente tal, pues sus argumentos se corresponden con la negación de los hechos de la demanda en los que se centra la decisión de fondo," no obstante, concluyó el Tribunal Ad quem que aceptada la prestación de los servicios, con su excepción, se desplazó a favor del trabajador la presunción que recoge el numeral 1 del artículo 737 del Código de Trabajo. Lo anterior no es del todo correcto, pues como bien manifestó el juzgador de primera instancia, una vez desestimada la referida excepción "le corresponde a la parte demandante acreditar la prestación personal del servicio en beneficio de la demandada, a fin de que opere a su favor las presunciones que recoge el Código de Trabajo en sus artículo 66 y 737, ordinal 1" (cfr. f. 80 del exp. laboral) Asimismo, coincide este Tribunal de Casación con el criterio expuesto por la Magistrada G.L. al momento de sustentar su salvamento de voto a la decisión que nos ocupa, en el sentido que "si se desestima la Excepción de Inexistencia de la Relación Laboral, se debe desestimar en toda su extensión o contenido, por lo que no se puede tomar como prueba algunos aspectos de la misma para los efectos de dar por acreditada que en ella se acepta la prestación del servicio" Ello es así, pues visible a foja 47 y 48 del expediente laboral obra la contestación de la demanda en la cual se niegan todos los hechos de la demanda alegando que el demandante nunca mantuvo una relación laboral con la empresa PALENQUE COSNTURCTION, S. DE R.L., que nunca devengó salarios o prestó servicios como trabajador a la referida empresa. Seguidamente, a foja 49 y 50 aduce la inexistencia de la relación laboral como excepción, la cual como reiteramos fue desestimada por ambas instancias. Por tanto, mal podría tomarse en cuenta aspectos propias de la misma, al ser denegada toda vez que como señala la M.L. "No se puede tomar la Excepción como parte o extensión de la contestación de la demanda, pues estos son actos procesales distintos con trámites y consecuencias propias..." (cfr. f. 106) En este orden de ideas, se tendrán por admitidos aquellos hechos alegados por la parte demandante en su libelo, que el respectivo demandado no niegue o rechace expresamente en su contestación, o cuando no haya fundamentado el motivo del rechazo, aunado al hecho de que tampoco haya aportado a los autos en la oportunidad legal, alguna prueba capaz de desvirtuar dichos alegatos del actor. No obstante lo anterior, frente a la negativa expresa del empleador respecto de la existencia de la relación laboral, la presunción no tiene por sí sola el efecto de liberar al actor de la prueba del vínculo dependiente, porque si bien el hecho de la prestación del trabajo personal hace presumir la existencia de un contrato de trabajo, es fundamental, para que opere esta presunción, precisamente que se demuestre el servicio o la ejecución personal de la obra, pues este elemento no se presume (la prestación personal del servicio). Por otro lado, llama la atención de la S. que aunque el apoderado judicial del demandante, opositor del recurso que nos ocupa, alega que quedó acreditada la existencia de una relación de carácter laboral, el mismo no haya presentado material probatorio alguno, siquiera con la intención de demostrar la prestación personal del servicio. Y es que al revisar el expediente laboral que nos ocupa, advierte la S. que el apoderado judicial del demandante, en el acto de audiencia celebrado el 1 de abril de 2013, se apersonó tardíamente, en el momento que la apoderada judicial de la demandada aportaba sus pruebas tendientes a desvirtuar la prestación del servicio por parte del demandante en calidad de trabajador, limitándose aquél a expresar sus objeciones de las pruebas aportadas. No obstante, reiteramos que la parte actora no aportó ni adujo material probatorio que acreditara fehacientemente la prestación de un servicio a favor de la demandada. Por tanto, estima esta Superioridad que la decisión adoptada por el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial no es conforme a derecho, toda vez que la Sentencia de 15 de julio de 2013 incurre en un error de hecho al dar por establecido un hecho sin respaldo probatorio y ha quebrantado las normas invocadas por el casacionista. Para concluir y en virtud de las facultades que otorga el artículo 931 del Código de Trabajo, el cual permite al Tribunal de Casación enmendar o revocar la resolución en cualquiera de sus puntos, y expedir la condena o absolución correspondiente, aunque no hayan sido pedidas en el recurso de casación o en la propia demanda, se procederá a casar la sentencia recurrida. Por consiguiente, la S. Tercera de lo Laboral de la Corte Suprema, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, CASA la Sentencia de 15 de julio de 2013 dictada por el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial dentro del proceso D.S. -vs- PALENQUE CONSTRUCTION S. DE R.L. Notifíquese, VICTOR L. BENAVIDES P. LUIS RAMÓN FÁBREGA SÁNCHEZ -- OYDÉN ORTEGA DURÁN KATIA ROSAS (Secretaria) [1] V.V., O.. Derecho de Trabajo. Panamá, 2007. pags. 233-234