Sentencia Contencioso de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 6 de Octubre de 2014

Ponente:Victor L. Benavides P.
Fecha de Resolución: 6 de Octubre de 2014
Emisor:Tercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral

VISTOS: La firma Cochez-Martínez & Asociados, actuando en nombre y representación de B.M.B., propuso recurso de casación laboral contra el Auto de 27 de agosto de 2012, dictado por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, dentro del proceso laboral Ut Supra. El fin perseguido con el presente recurso consiste en que la Sala case el Auto proferido por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, y en su defecto, se proceda a conocer la competencia del presente proceso toda vez que las reclamaciones son de origen laboral. I. ANTECEDENTES DEL RECURSO. Se trata de una demanda, interpuesta por B.M.B. contra BANCO FIDUCIARIO, S.A., BANQUE NATIONALE DE PARIS (PANAMA), S.A., hoy BNP PARIBAS PANAMA, S.A., con la finalidad de que éstas fuesen condenadas a pagarle la suma de B/.20,242.00 en concepto de aportes del Banco para el Fondo de Jubilación, a partir del año 1971 hasta 1991 (B/.10,290.03) y los intereses sobre la inversión del referido Fondo (B/.9,951.98) El Juez Tercero de Trabajo de la Primera Sección, por medio del Auto No.308 de 29 de junio de 2012, se inhibió del conocimiento del presente proceso, toda vez que considera que carece de competencia para conocer esta clase de reclamos. Por su parte, el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, en resolución de 27 de agosto de 2012, decide confirmar la decisión del Juez de primera instancia, toda vez que estima que la reclamación presentada "no es de la competencia de la jurisdicción laboral aprehender el conocimiento de reclamos que surgen de planes de jubilación complementaria, establecidas en seguros de vejez" (Cfr. f. 59) II. CARGOS DEL CASACIONISTA El casacionista afirma que la resolución impugnada viola los artículos 62 y 69 del Código de Trabajo. En primer lugar, el recurrente manifiesta que el Auto de 27 de agosto de 2012, infringe el contenido del artículo 62 del Código de Trabajo, de manera directa, puesto que alega que la obligación de pagar a B.M.B. la suma de B/.20,242.00 fue generado por los aportes e intereses que ingresó y generó la "Reserva para pensiones en Curso de Pago" que se mantiene activa, precisamente para ser recibida por los que hoy son los únicos beneficiarios de dichos derechos, los cuales se mantuvieron bajo dependencia económica y subordinación jurídica de la empresa. De igual forma, sostiene el casacionista, que la resolución proferida por el Tribunal Superior de Trabajo, vulnera el artículo 69 del Código de Trabajo, de manera directa por omisión, en el sentido que el Ad quem señaló que la reclamación presentada no es de conocimiento de la jurisdicción laboral, ya que no se puede conocer de los conflictos que surjan del pago o no de la cobertura de un seguro que cubre pensiones de vejez o vez anticipada, cuando el tema en discusión no es la existencia de una póliza de seguro, debido a que dicha póliza nunca existió, lo que había era un plan de jubilación complementaria creada por la empresa para aportar una suma adicional al beneficio que recibirían los trabajadores al jubilarse o pensionarse del Seguro Social, el cual nace producto de la de la relación laboral que existió entre el Banco Fiduciario y la señora B.M.B.. Una vez estudiados los argumentos estructurados por el proponente del recurso, la Sala de Casación Laboral procede a decidir la litis sometida a consideración, previo a las siguientes observaciones. Antes de entrar al examen de fondo del presente negocio, es necesario señalar que el recurso extraordinario de casación laboral, en concordancia con el artículo 924 del Código de Trabajo, tiene como fin enmendar los agravios inferidos a las partes en las resoluciones de segunda instancia que hacen tránsito a cosa juzgada, y en las que sin esta última circunstancia pueden acarrear graves e irreparables perjuicios. Además, el recurso de casación tiene por objeto, procurar la exacta observancia de las leyes por parte de los tribunales y uniformar la jurisprudencia nacional. Es que los aspectos propios de las instancias inferiores, son sustancialmente opuestos a la función jurisdiccional que desarrolla esta Sala de Casación Laboral, en virtud de los cargos que se presentan contra la sentencia; en aquella instancia, las partes se encuentran en una constante confrontación, a fin de demostrar que la verdad material coincida con la verdad procesal; es decir, se suscita un debate entre los hechos y la ley. En la segunda instancia se da un cotejo de esos hechos con la ley, que culmina con una sentencia. Finalizado esas dos instancias, el juicio cambia diametralmente ante la Sala de Casación Laboral, pues ahora lo que se confronta es la sentencia del ad-quem con la Ley, esa es nuestra función, revisar la juricidad de la sentencia impugnada; nos está vedado la función de la etapa de conocimiento. En virtud de lo anterior, el Tribunal de Casación sólo se limita a estudiar el fallo recurrido, única y exclusivamente, a la luz de los cargos formulados, toda vez que el recurso de casación laboral no atribuye cognición plena sobre el negocio, como sí ocurre con la apelación. Dentro de este contexto, procede la Sala a efectuar el análisis de los cargos que se endilgan a la sentencia de segunda instancia El proponente del recurso arguye que la resolución dictada por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, el 27 de agosto de 2012, infringe los artículos 62 y 69 del Código de Trabajo. El artículo 62 del Código de Trabajo, recoge los conceptos de contrato individual de trabajo y relación de trabajo, además de los elementos constitutivos que identifican los mismos -subordinación jurídica y dependencia económica-; señala además que acreditada la existencia de éstos se determina la obligación de pagar salario. Por otro lado, una de las presunciones que establece la ley laboral es que a falta de contrato escrito se presumirá ciertos los hechos o circunstancias alegados por el trabajador que debía constar en un contrato (artículo 69 del Código de Trabajo), que es la norma que el proponente señala fue transgredida por la resolución de segunda instancia. Ahora, observa la Sala que las argumentaciones de violación esbozadas por el casacionista se pueden centralizar en que: al inhibirse del conocimiento del proceso por falta de competencia, el tribunal ad-quem confirmó el no reconocer o pronunciarse sobre el beneficio que generó la trabajadora B.M.B., en virtud de la relación laboral con el BANCO FIDUCIARIO, S.A. y el BANQUE NATIONALE DE PARÍS (PANAMA), S.A., hoy BNP PARIBAS (PANAMA), S.A., en el sentido de reconocer lo adeudado por el incumplimiento del acuerdo sobre el Plan de Jubilación Complementaria. No obstante, la Sala luego de analizar los argumentos vertidos por el recurrente y confrontarlo con las constancias procesales, concluye que no son aplicables al caso en comento las disposiciones contenidas en los artículos 62 y 69 del Código de Trabajo, ya que, como hemos señalado, los mismos hacen referencia a la existencia de la relación de trabajo y las presunciones legales que obran a favor del trabajador, en aquellos casos en que no exista contrato escrito de trabajo, respectivamente. Esto es así, puesto que para el caso que nos ocupa, las instancias inferiores no hacen referencia a la existencia, o no, del contrato o de la relación laboral, sino que tanto el juez de primera instancia, como el Tribunal Superior de Trabajo arribaron a la misma conclusión con relación a la naturaleza del reclamo presentado por el demandante, del cual no se infiere una obligación de carácter laboral. Es decir, se dilucidó respecto a la competencia objetiva para reconocer el pago que, en concepto de provisiones para el Fondo de Jubilación Vitalicia, más los intereses generados sobre la inversión del referido Fondo, reclama la demandante. Resulta oportuno precisar que cuando el artículo 69 del Código de Trabajo establece una presunción de certeza a favor de los trabajadores en aquellos casos en que no conste contrato escrito de trabajo, el mismo hace referencia a los datos o elementos que según la Ley deben constar en el mismo (art. 68 del C.T.) En el caso que nos ocupa, el casacionista se limita a invocar la posible ocurrencia de violaciones sustantivas que guardan relación con la existencia de la relación laboral, pero sin entrar en el detalle de la competencia de la jurisdicción laboral para conocer el reclamo propuesto. Este simple enunciamiento, esto es, la existencia de la relación de trabajo (que inclusive terminó hace más de 20 años) no puede ameritar la interposición del reclamo ante la jurisdicción laboral, puesto que este Tribunal no puede apreciar las circunstancias alegadas sino se acompañan estas alegaciones de un razonamiento intelegible, concreto y fundado, y por esta omisión no puede ser acogida la petición del actor. Los argumentos expuestos, lejos de confirmar la posición de los apoderados judiciales de la recurrente, conduce a la Sala a la ineludible conclusión de que no existen elementos de juicio que establezcan en forma contundente que el Banco Fiduciario, S.A., Banque Nationale de Paris (Panamá), S.A. (hoy Paribas Panamá, S.A.) incumple las obligaciones de carácter laboral que le impone la Ley, derivadas de la existencia del contrato o la relación laboral, las cuales podrían ser reclamadas, entonces, ante la jurisdicción laboral. Ante este acontecimiento jurídico, esta Corporación de Justicia Laboral concluye que la resolución atacada mediante el recurso de casación se ajusta a derecho y que los cargos de violación a las normas del Código de Trabajo, son insuficientes en cuanto a la probanza de la ilegitimidad alegada, por lo que debe negarse la pretensión del casacionista. Por consiguiente, la Sala Tercera de lo Laboral de la Corte Suprema, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la Resolución de 27 de agosto de 2012 dictada por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial dentro del proceso B.M.B. -vs- BANCO FIDUCIARIO, S.A., BANQUE NATIONALE DE PARIS (PANAMA), S.A., hoy BNP PARIBAS PANAMA, S.A. Notifíquese, VICTOR L. BENAVIDES P. LUIS RAMÓN FÁBREGA SÁNCHEZ -- HARLEY J. MITCHELL KATIA ROSAS (Secretaria)