Sentencia Contencioso de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 7 de Octubre de 2015

Ponente:Nelly Cedeño de Paredes
Fecha de Resolución: 7 de Octubre de 2015
Emisor:Tercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral
 

VISTOS: El fin perseguido con el presente recurso consiste en que la Sala revoque en todas sus partes la Sentencia de Segunda Instancia de 27 de julio de 2012 proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, mediante la cual se confirma la Sentencia N° 24 de 10 de mayo de 2012, proferida por el Juzgado Cuarto de Trabajo de la Primera Sección, y en su defecto, se condene a la empresa demandada al pago correspondiente de Prima de Antigüedad, más las costas e intereses legales. Cabe señalar que el resto de la Sala mediante resolución de 18 de diciembre de 2014, declaró legal el impedimento manifestado por el Magistrado A.A.Z. (escrito recibido en Secretaría de la Sala el 04 de diciembre de 2014), razón por la cual se realizó un nuevo reparto (12 de enero de 2015), correspondiéndole a la suscrita sustanciar el recurso que nos ocupa. Se trata de una demanda, interpuesta por F.R.P.G. en contra de SCHERING-PLOUGH, S.A., con la finalidad de que se condene a ésta al pago de los derechos adquiridos de prima de antigüedad, no cancelados al momento de terminar la relación laboral, mismo que asciende a la suma de B/.7,059.76 más los intereses y recargos legales establecidos en los artículos 169 y 170 del Código de Trabajo, así como costas y gastos que se generen. El Juez Cuarto de Trabajo de la Primera Sección, por medio del Sentencia N° 24 de 10 de mayo de 2012, resolvió absolver a la empresa Schering-Plough, S.A. de la obligación de realizar pago alguno en concepto de prima de antigüedad al trabajador F.P.G. por no probarse asistirle el derecho. Esta sentencia se cimentó en las siguientes reflexiones: En ese sentido, esta J. observa que el señor F.R.P.G. trabajador demandante, instaura el presente proceso con el objeto que se le pague la suma de siete mil cincuenta y nueve Balboas con 76/100 (B/.7,059.76), en concepto de prima de antigüedad, en el período comprendido del 01 de junio de 2008 hasta el 20 de octubre de 2011. En ese sentido, al advertirse que lo reclamado es el pago de la prima de antigüedad, es preciso señalar que tal como lo indica el artículo 224 del código de Trabajo, este rubro procede siempre y cuando se esté en presencia de un contrato de trabajo por tiempo indefinido, y en el caso que nos ocupa, se observa que nos encontramos frente a un demandante de nacionalidad extranjera, quien de conformidad con lo preceptuado en el artículo 17 del código de trabajo, requiere para laborar en el territorio nacional, previamente de la autorización del ministerio de Trabajo y Desarrollo L., y que esta autorización se expide hasta por el término de un año, lo que implica que los contratos para este tipo de personal debe ser emitido por tiempo definido, tal como se dio en el presente proceso, en el que el señor P. mantuvo una relación laboral en virtud de la existencia de varios contratos de trabajo por tiempo definido, sin que dicha contratación sucesiva de lugar a que la misma adquiera la calidad de indefinida como lo preceptúa el numeral 3 del artículo 77 del código de trabajo, referente a cuando la relación de trabajo se considera por tiempo indefinido. ... De allí, que igualmente no procede la tesis planteada por los demandantes en el punto sexto de la demanda, al indicar que la relación laboral de un trabajador de confianza, como es su representado, dentro de una empresa que surte sus efectos en el exterior, cuenta con normativas especiales que permiten determinar que sus condiciones especiales de sucesivos contratos se convierta en indefinida, y así recibir el pago de la prima de antigüedad, ello así, dado que el penúltimo párrafo del artículo 17 del Código de Trabajo, en lo que respecta a estos trabajadores, sólo hace excepciones con respecto al porcentaje de trabajadores extranjeros que pueden ser contratados dentro de las empresas. Sin hacer referencia a otras particularidades que permitan considerar que sus sucesivas contrataciones puedan ser consideradas de forma indefinidas. En razón de lo anteriormente expuesto, no puede considerarse que el trabajador tiene derecho a la prima de antigüedad, pues esta prestación laboral tal como lo indica el artículo 224 del Código de Trabajo, procede cuando se está en presencia de un contrato por tiempo indefinido, situación que no se presenta en este caso. Por su parte, el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, en resolución de 27 de julio de 2012, decide confirmar la decisión del Juez de primera instancia, por considerar que de modo alguno puede tener derecho a la prima de antigüedad que si bien es un derecho adquirido sólo corresponde en los contratos por tiempo indefinido. Concluye que el derecho del demandante en su calidad de trabajador extranjero se limita a las vacaciones y décimos tercer mes, no así a la prima de antigüedad que sólo es aplicable "A la terminación de todo contrato por tiempo indefinido..." de acuerdo al artículo 224 del Código de Trabajo. En dicha sentencia se señala lo siguiente: Este Tribunal Superior debe señalar en primer lugar que el principio regulador de la contratación de extranjero está contenido en el artículo 17 del Código de Trabajo, que para los efectos de protección a la mano de obra nacional, y con los requisitos de porcentajes indicados, se celebren contratos por tiempos definidos por un (1) año, hasta el período de cinco (5) años, por supuesto que para la legalidad de los mismos se requiere el permiso de trabajo expedido por el Ministerio de Trabajo y Desarrollo L.. Ahora bien, en el caso concreto que nos ocupa, el sentido y alcance del Decreto Ejecutivo N° 17 de 11 de mayo de 1999, en su artículo 2 establece que para los trabajadores contratados para prestar servicios como Gerente y demás trabajadores de confianza, estos podrán optar por solicitar un permiso conforme al artículo quinto. En este mismo orden, el artículo quinto del decreto ejecutivo de marras, permite otorgar permiso de trabajo permanente para trabajadores extranjeros con diez o más años de residencia en Panamá, lo que nos conduce sin atisbo de duda, a enfatizar que estos trabajadores de confianza, y en el cargo de gerente que ejerció el demandante, podrán obtener un permiso de trabajo permanente, que por ende equivale a que se le contrate por tiempo indefinido, siempre y cuando se cumpla con la premisa fundamental, de que es requisito previo para ejercer tal derecho, el que tenga diez o más años de residencia en Panamá. Conviene destacar en esta secuencia de análisis, que en el hecho quinto del libelo de demanda la propia parte demandante invoca una relación de trabajo superior a los tres años (f.5), argumento que reitera en su escrito de sustentación de apelación que se lee a foja 94, en conexión directa con el hecho primero de la demanda en mención que señala que el trabajador laboró ininterrumpidamente desde el 1 de junio de 2008 hasta el 20 de octubre de 2011 dando como resultado un total laborado de tres años, cuatro meses, y veinte días, bajo la modalidad de sucesivos contratos de trabajo por tiempo definido en el cargo de Gerente de Unidad de Negocios; y en esta dirección en el análisis y verificación integral del caudal probatorio, no se acredita por ningún medio común de prueba que la parte actora no solo tenga diez o más años de residencia en Panamá, sino que el Ministerio de Trabajo y desarrollo L. no ha otorgado permiso de trabajo permanente sobre la base precisamente del Decreto Ejecutivo N° 17 de 11 de mayo de 1999. Lo que consta en el expediente, son dos permisos de trabajo cada uno por el término de un (1) año, mediante las Resoluciones N° 3465 de 02 de junio de 2009, y Resolución N° 9740 de 21 de octubre de 2010. Conforme a lo anterior, y en concordancia con el Decreto Ejecutivo N° 27 de 11 de mayo de 1999, se autorizaran las prórrogas de permisos de trabajo de un año cada vez, hasta que se complete diez años, incluidos los trabajadores de confianza de empresas que surten sus efectos en el exterior, tales como los gerentes, lo que implica que durante los primeros diez años la relación de trabajo es mediante contratos por tiempo definidos, lo que nos permite concluir que en el lapso en mención, no hay derecho a la prima de antigüedad, por considerarse según el artículo 224 del Código de Trabajo que este derecho cierto e indiscutible sólo procede su cancelación en los contratos por tiempo indefinidos. ... II. CARGOS DEL CASACIONISTA. El casacionista estima que la sentencia del Tribunal Superior de Trabajo vulnera los artículos 77, 77-A, 224 y 6 del Código de Trabajo. Considera se ha vulnerado de manera directa por omisión el artículo 77 del Código de Trabajo, toda vez que al dejar de aplicar esta norma, el Tribunal Superior de Trabajo no se percató que la sociedad demandada aplicó la contratación del señor P.G. por ser de nacionalidad extranjera, y celebró sucesivos contratos de trabajo por tiempo definido, lo cual se entiende como una relación laboral indefinida por razón de ser una relación de trabajo de tres años, cuatro meses y veinte días de duración; surtiendo así efectos jurídicos que conllevan el derecho a prima de antigüedad. En cuanto a la violación de manera directa por omisión del artículo 77-A del Código de Trabajo, estima el casacionista que en la sentencia de segunda instancia el Juzgador al absolver a la empresa demandada, no tomó en consideración que las excepciones a la sucesión de contratos definidos, solo están determinadas en la norma señalada. Sostiene que por razón del tiempo laborado se entiende que la relación laboral debe ser considerada como indefinida. Respecto al artículo 224 de la misma excerta legal, advierte el casacionista que la trasgresión consiste en la omisión de la norma de derecho, toda vez que no se tomó en consideración que la sucesión de contratos definidos en forma continua por más de dos años, hace la relación de trabajo por tiempo indefinido, otorgando al trabajador el derecho a recibir de su empleador una prima de antigüedad, a razón de una semana de trabajo por cada año laborado. Invoca el casacionista la vulneración de manera directa por omisión, del artículo 6 del Código de Trabajo, ya que la sentencia recurrida no hizo prevalecer las normas laborales más favorables al trabajador, es decir el artículo 77 del código de Trabajo, así como las excepciones establecidas en el artículo 77-A, excepciones estas en las cuales no se encuentran los trabajadores extranjeros (Decreto Ejecutivo N° 17 de 11 de mayo de 2012). III. OPOSICIÓN AL RECURSO. La firma F., M. &M., representantes legales de Schering-Plough, S.A., interpusieron formal oposición al recurso de casación laboral en los siguientes términos: En cuanto al artículo 77 del Código de Trabajo, señala que se opone a la afirmación del recurrente sobre el hecho que por tratarse de contratos consecutivos se genera el derecho de recibir como parte de las prestaciones la prima de antigüedad. Sostiene que en el caso de los extranjeros, los contratos sucesivos de trabajo no hacen tránsito a una relación de trabajo indefinida. Indica que el contrato para los extranjeros, es por naturaleza definido, toda vez que está sujeto a la regulación de un contrato de trabajo que es expedido por un año como máximo, luego del cual, nace la obligación de renovar. Cita los artículos 17 del Código de Trabajo y 69 de nuestra Carta Magna, sustentando que el trabajador panameño, sí puede alegar que ante contratos sucesivos de trabajo de forma definida, deba considerarse la existencia de una relación laboral indefinida y por lo tanto, puede exigir el pago de la prima de antigüedad ante una terminación de labores, no obstante, el contrato definido en debida forma, tanto para panameños como extranjeros, excluye el pago de la prima de antigüedad. Respecto a la supuesta vulneración del artículo 77-A sostiene que "la norma excluye a los extranjeros de gozar de este tipo de contrato, por lo tanto, mal podría entenderse que su renovación causa que el mismo surta los efectos de un contrato indefinido". En otro punto, advierte que el artículo 224 del Código de Trabajo, no deja lugar a la interpretación, pues indica que el pago en concepto de prima de antigüedad solo tendrá lugar al momento de la terminación de todo contrato por tiempo indefinido. Finaliza indicando que en atención a la aplicación del artículo 6 del Código de Trabajo, "en efecto, se debe cumplir con beneficiar al trabajador, pero no se traducirá en ejecutar pagos o aplicar derechos no contemplados en la Ley para el mismo". Sostiene que le legislación panameña en materia laboral limita el derecho de trabajo a los extranjeros circunscribiéndolos a la contratación solo bajo contratos de trabajo definidos. De allí, que ningún extranjero con Visa Temporal podrá acceder a un contrato de trabajo indefinido. IV. DECISIÓN DE LA SALA. Una vez estudiados los argumentos estructurados por el proponente del recurso, la Sala de Casación L. procede a decidir la litis sometida a consideración. Como cuestión previa, es preciso resaltar que el recurso extraordinario de casación, en concordancia con el artículo 924 del Código de Trabajo, tiene como fin u objeto principal enmendar los agravios inferidos a las partes en las resoluciones judiciales de segunda instancia que hacen tránsito a cosa juzgada y en las que, sin esta última circunstancia, pueden acarrear graves e irreparables perjuicios. Es decir, la casación no es un tercer grado de competencia, sino una pretensión impugnativa en contra de la sentencia que tiene por objeto desagraviar las partes en los supuestos de violación al ordenamiento positivo, así como procurar la exacta observancia de las leyes por parte de los tribunales y uniformar la jurisprudencia, de suerte que ha de decidir cuestiones que puedan servir de precedente para otros casos. Luego de lo expuesto, la Sala procede a efectuar el estudio de los cargos que se estiman vulnerados, toda vez que la casación se limita sólo a examinar la Sentencia bajo el prisma de los cargos formulados. El debate bajo estudio se centra en un aspecto puntual: que el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial mediante Sentencia de 27 de julio de 2012, confirma la Sentencia de primera instancia N° 24 de 10 de mayo de 2012, proferida por el Juzgado cuarto de Trabajo de la Primera Sección, por la cual se absuelve a la empresa Schering-Plough, S.A. de la obligación de pagar prima de antigüedad al trabajador F.R.P.G., por no probarse que le asiste tal derecho. Observa la Sala que constan en el expediente como elementos probatorios la Resoluciones N° 3465 de 02 de junio de 2009 y N° 9740 de 21 de octubre de 2010, emitidas por el Ministerio de Trabajo, por los cuales se autorizan permisos de trabajo cada uno por el término de un año (a fs. 13 y 14). De igual manera, consta a foja 10 una certificación emitida por la empresa Schering-Plough, S.A. que confirma que el señor F.P.G., ocupa la posición de Gerente de Unidad de Negocios para Centroamérica y República Dominicana desde el 1 de julio de 2008. Asimismo, se observa a foja 12 la renuncia del cargo a partir del día 20 de octubre de 2011. En su escrito, arguye el casacionista la vulneración de los artículos 77, 77-A, 224 y 6 del Código de Trabajo, y manifiesta en su parte medular que el Tribunal Superior de Trabajo no tomó en consideración que al celebrarse sucesivos contratos de trabajo por tiempo definido, al termino de un poco más de tres años de relación laboral, se entiende como una relación de trabajo que debe ser considerada como indefinida, por lo que al trabajador le asiste derecho a recibir el pago de prima de antigüedad. Primeramente, el artículo 224 del Código de Trabajo es claro al establecer que un trabajador tiene derecho a recibir de su empleador el pago una prima de antigüedad cuando se ha producido la terminación de un contrato por tiempo indefinido. En el presente caso, se aprecia que nos encontramos ante una contratación por tiempo definido de un trabajador extranjero de nacionalidad venezolana. Al respecto, el artículo 17 del Código de Trabajo, que regula la contratación de extranjeros y protege el derecho al trabajo de los nacionales, puntualmente establece que "Los empleadores que necesiten ocupar trabajadores extranjeros obtendrán una autorización que expedirá el Ministerio de Trabajo y Desarrollo L.... hasta por el término de un año, prorrogable por un máximo de cinco años". Aunado a esto, como bien señala, el Tribunal Ad-quem, de conformidad con lo estipulado en el Decreto Ejecutivo N° 17 de 11 de mayo de 1999, los trabajadores extranjeros de confianza y aquellos que han sido contratados para prestar servicios como Gerente podrán obtener permiso de trabajo permanente, y por ende contrato por tiempo indefinido, solo si tienen diez (10) o más años de residencia en Panamá. De lo antes expuesto se colige, que las contrataciones de trabajadores extranjeros se considerarán por tiempo definido; y solo en el caso de aquellos que tienen 10 años o más de residir en Panamá, podrán obtener un permiso de trabajo permanente, que por ende equivale a que se le contrate por tiempo indefinido. Observamos pues, que en el caso en estudio, solo se acredita que el trabajador fue autorizado a trabajar con un permiso de trabajo por un año cada vez. De allí, que nos encontramos ante un trabajador extranjero con un contrato por tiempo definido, el cual no cumple con el requisito de tiempo contenido en el Decreto Ejecutivo N° 17 de 1999, para ser considerado un trabajador con permiso de trabajo permanente. Repara esta Superioridad en que las normas que el casacionista estima como vulneradas no son tal, pues bajo ninguna circunstancia nos encontramos ante un contrato de trabajo por tiempo indefinido que permita reconocer el pago de la prima de antigüedad. Como bien señalamos, la celebración de sucesivos contratos por tiempo definido no pueden considerarse, en el presente caso, como una relación de trabajo por tiempo indefinido, pues el señor F.R.P.G. es un trabajador extranjero, que sólo está autorizado para trabajar por el término de un año, prorrogable por un lapso máximo de cinco años por lo que sus contratos siempre serán por tiempo definido (artículo 17 del Código de Trabajo). Es decir, que no le corresponde el derecho al pago de la prima de antigüedad, toda vez que éste es un derecho que únicamente corresponde a los trabajadores contratados por tiempo indefinido (artículo 224 del Código de Trabajo). Anotado lo anterior, es evidente que los cargos de infracción invocados por el casacionista, carecen de asidero jurídico para reconocerlos. En consecuencia, esta Superioridad considera que en autos no hay elementos de mérito para variar la decisión adoptada por el Tribunal Superior de Trabajo; y por ende, se procede a negar la pretensión del recurrente. En mérito de lo antes expresado, la Sala Tercera de Casación L. de la Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la Sentencia de 27 de julio de 2012, dictada por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, dentro del proceso laboral interpuesto por F.R.P.G. en contra de Schering -Plough, S.A. Notifíquese, N.C. DE PAREDES LUIS RAMÓN FÁBREGA SÁNCHEZ -- OYDÉN ORTEGA DURÁN KATIA ROSAS (Secretaria)