Sentencia Contencioso de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 20 de Agosto de 2015

Ponente:Nelly Cedeño de Paredes
Fecha de Resolución:20 de Agosto de 2015
Emisor:Tercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral
 
CONTENIDO

VISTOS: El licenciado O.A.R.G., en representación de INDUSTRIAS LÁCTEAS, S.A. y la firma Duncan y Duncan Abogados, en representación de TRUCKSLOGIC CONSULTING, S.A., presentaron recurso de casación laboral contra la Sentencia de 14 de mayo de 2015, emitida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, dentro del proceso laboral propuesto en su contra por el señor A.L.D.. Como quiera que los citados recursos se interpusieron contra una misma resolución dentro del término legal oportuno y se refieren a los mismos hechos, por economía procesal, la S. Tercera de la Corte Suprema de Justicia, representada por los Magistrados a quienes le correspondió el reparto de los mismos, ordenaron la acumulación de éstos, a fin de que se sustancien conjuntamente y se resuelvan en una sola sentencia. I. ANTECEDENTES DEL CASO El señor A.L.D., por intermedio de apoderado especial promovió demanda laboral contra las empresas TRUCKSLOGIC CONSULTING, S.A. e INDUSTRIAS LÁCTEAS, S.A. (sociedad sobreviviente de la fusión con la sociedad Distribuidora de Productos Lácteos, S.A) para que fuesen condenadas solidariamente al pago de B/.76,138.07, en concepto de vacaciones, décimo tercer mes, prima de antigüedad y horas extraordinarias, así como las costas, intereses y recargos que genere la presente acción. En su demanda (corregida) la parte actora alegó haber prestado servicios como vendedor para las empresas demandadas, desde el 21 de diciembre de 2009 hasta el 9 de noviembre de 2012. Que las actividades laborales las realizaba el trabajador en Colón y consistían en vender y cobrar productos de Industrias Lácteas, S.A., en los comercios al detal, ubicados en una ruta de distribución previamente determinada por las empresas demandadas, de lunes a sábado en un horario de 6:00 A.M. a 6:00 P.M., laborando cuatro horas diarias extras que no le fueron pagadas. Ante los fundamentos de la demanda, los apoderados judiciales de las demandadas, negaron la existencia de la relación laboral con el demandante. Así, la empresa TRUCKSLOGIC CONSULTING, S.A., alegó que suscribió un contrato mercantil con una empresa denominada Transporte Lee Drek, la cual está debidamente constituida y cuyo representante legal es A.L.D.. Que de acuerdo a los términos del referido contrato, la empresa contratada no está sujeta a horario específico para realizar su función, la cual debía desarrollar dentro de un sector determinado, ya que otros sectores están sujetos a contratos por parte de otras empresas. Por su parte, la representación de INDUSTRIAS LÁCTEAS, S.A., argumentó que mantiene una relación comercial con la sociedad TRUCKSLOGIC CONSULTING, S.A., para la distribución y comercialización de sus productos. Luego de cumplidas las etapas procesales respectivas, la Juez Primera de Trabajo de la Segunda Sección, mediante Sentencia No.019 de 27 de noviembre de 2014, resolvió condenar a la sociedad TRUCKSLOGIC CONSULTING, S.A., a pagar al señor A.L.D., la suma de B/.20,782.94 en concepto de salarios, vacaciones y décimo tercer mes y prima de antigüedad, al mismo tiempo que decide absolverla de los reclamos en concepto de horas extras. Asimismo. Decide absolver a la sociedad INDUSTRIAS LÁCTEAS, S.A. de los reclamos en su contra, por no acreditarse relación de trabajo con el demandante. Esta decisión fue apelada por los apoderados judiciales de las demandadas (que sólo sustentó TRUCKSLOGIC CONSULTING, S.A.) ante el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, el cual, mediante sentencia de 14 de mayo de 2015, decidió modificar la decisión proferida por el juez A quo, al considerar que existe responsabilidad solidaria entre las empresas demandadas respecto al pago de las prestaciones laborales que reclama el trabajador, por lo que condena a éstas al pago de B/.20,771.23 en concepto de salarios, vacaciones, décimo tercer mes y prima de antigüedad; negando igualmente el pago de las horas extras. II. FUNDAMENTO DEL RECURSO DE CASACIÓN Cargos del Recurso presentado por la parte demandada INDUSTRIAS LÁCTEAS, S.A. Pretende el casacionista que la S. case la Sentencia de Segunda Instancia, emitida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial dentro del caso laboral interpuesto por A.L.D. y, a tal efecto, se revoque la misma a objeto que se absuelva a las demandadas de las reclamaciones impetradas por el demandante, de manera que se enmiende el agravio inferido a la parte demandada, por la Sentencia de Segunda Instancia. El procurador judicial de la demandada sostiene que la sentencia recurrida vulnera los artículos 4 y 62 del Código de Trabajo. Respecto a la infracción del artículo 4 del Código de Trabajo, el recurrente sostiene que la misma se da de manera directa desde el momento en que de forma tajante y sin mayor análisis fáctico jurídico, determina el Tribunal Superior que la relación que se dio entre TRUCKSLOGIC CONSULTING, S.A. y, quien en representación de la sociedad TRANSPORTE LEE DREK, A.L.D., es una relación laboral y no una relación civil mercantil, soslayando el contrato mercantil de transporte de mercancía, el cual consta de fojas 133 a 149, con el cual se inicia una relación de transporte mercantil, cuyo reconocimiento se dio por parte del propio demandante. Que dicho acuerdo fue bajo normas del Código Civil, por lo que mal puede sacarse de contexto el contrato mercantil para señalar que se trata de una relación laboral porque el que conducía el camión que transportaba los productos de Industrias Lácteas, S.A., era A.L.D., pues, resulta claro que las personas naturales son las que materializan o llevan a cabo la actividad económica de las personas jurídicas. Del mismo modo, en cuanto a la violación del artículo 62 del Código de Trabajo que se le atribuye a la sentencia del Tribunal Superior, el recurrente sostiene que la misma se produce desde el momento en que, dentro de ésta, se hacen valoraciones y se aplican criterios jurídicos, soslayando el hecho de que para determinar que existe relación de trabajo entre dos partes, debe haber un convenio ya sea verbal o escrito y que el mismo le de origen a la prestación de un servicio en condiciones de subordinación jurídica y dependencia económica y que, en el presente proceso, el convenio que da origen a la prestación del servicio de transporte y distribución de productos lácteos entre TRUCKSLOGIC CONSULTING, S.A. y TRANSPORTE LEE DREK, S.A es un contrato mercantil de transporte de mercancía. Cargos del Recurso presentado por TRUCKSLOGIC CONSULTING, S.A. A través del presente recurso se pretende que esta S. case y, en consecuencia, revoque, en todas sus partes, la Sentencia proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, de fecha 14 de mayo de 2015. El casacionista invoca como normas infringidas los artículos 764 y 766 del Código de Trabajo. En primer lugar, los apoderados judiciales de la parte demandada realizan un recuento de las consideraciones que llevaron al Tribunal Ad quem para arribar a la decisión que se impugna y que, según su criterio, no son acordes a derecho. Así, señalan que el J. ha interpretado la existencia de un contrato mercantil entre el demandante y demandada como una simulación de un acto o instrumento jurídico para obviar el cumplimiento de obligaciones laborales, pero que no pudo explicar cómo o porque una persona que distribuye productos lácteos de tienda gana o recibe tanto dinero por su labor. Que un trabajador no devenga tan alta suma por mes, como lo ha declarado el propio demandante y es el monto sobre el cual descansa la condena. En virtud de lo anterior, concluye que si el razonamiento del J. fuese correcto, quedaría sin explicación lógica para qué realiza T. la simulación de una relación mercantil, si al final no se ahorra o economiza suma alguna. Por otro lado, señala que la sentencia recurrida obvia testimonios fundamentales para la solución correcta del proceso. Que la apreciación de la prueba que hace el juzgador prescindió de las normas básicas de la razón, el buen sentido de la lógica y la experiencia debido a que dio más valor a testimonios sospechosos del demandante que a técnicos que han intervenido desde el inicio de la relación comercial en el desenvolvimiento de la misma. III. OPOSICIÓN Del recurso presentado se corrió traslado a la representación del trabajador demandante, de acuerdo a lo preceptuado en el artículo 927 del Código de Trabajo, quien dentro del término de Ley, expuso sus objeciones a los recursos propuestos contra la sentencia proferida el 14 de mayo de 2015, por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distritito Judicial. En su escrito de oposición el apoderado del demandante señala, en cuanto al recurso promovido por INDUSTRIAS LÁCTEAS, S.A., que de las disposiciones infringidas versus el concepto de la infracción, resultan incongruentes y, en consecuencia, ininteligible con relación al artículo 4 del Código de Trabajo que se reputa violado, de manera directa, pero el concepto de la supuesta infracción alude a la ausencia de valoración de un contrato de transporte mercantil aportados por las demandadas. Respecto a la violación del artículo 62 del Código de Trabajo, el oponente señala que el casacionista alega que el sentenciador de segunda instancia ignoró la inexistencia de un contrato verbal o escrito de trabajo entre las partes, sin embargo, considera que se cae de su peso cuando se observa que la sentencia recurrida expone el fenómeno de simulación contractual y la correspondiente primacía de la realidad para sustentar lo acecido. En otro orden, con relación al recurso promovido por TRUCKSLOGIC CONSULTING, S.A., el apoderado judicial del demandante alude que en el mismo se omite el cumplimiento de los numerales 1 y 3 del artículo 926 del Código de Trabajo, por cuanto, por una parte, se omite indicar la clase de proceso de que se trata y, por otro lado, alude a que el libelo del recurso constituye un alegato, ni siendo viable convertir el recurso extraordinario, en una tercera instancia, en la medida que la ausencia de una exposición lógico-jurídica de las disposiciones violadas y el concepto en que lo han sido, impide a la S. conocer en qué consiste la controversia y los cargos endilgados. IV. DECISIÓN DE LA SALA Luego de un análisis exhaustivo de los recursos de casación presentados por los apoderados judiciales de los demandados INDUSTRIAS LÁCTEAS, S.A y TRUCKSLOGIC CONSULTING, S.A., la S. entrará a examinar cada una de las violaciones que se endilgan a la Sentencia de 14 de mayo de 2015, proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial. Sin embargo, antes de entrar al examen de fondo del presente negocio, es necesario señalar que el recurso extraordinario de casación laboral, en concordancia con el artículo 924 del Código de Trabajo, tiene como fin enmendar los agravios inferidos a las partes en las resoluciones de segunda instancia que hacen tránsito a cosa juzgada, y en las que sin esta última circunstancia pueden acarrear graves e irreparables perjuicios. Además, el recurso de casación tiene por objeto, procurar la exacta observancia de las leyes por parte de los tribunales y uniformar la jurisprudencia nacional. En consecuencia, el Tribunal de Casación sólo se limita a estudiar el fallo recurrido, única y exclusivamente, a la luz de los cargos formulados, toda vez que el recurso de casación laboral no atribuye cognición plena sobre el negocio, como sí ocurre con la apelación. Dentro de este contexto, procede la S. a efectuar el análisis de los cargos que se endilgan a la sentencia de segunda instancia. Observa la S. que la presente controversia gira en torno a la existencia, o no, de relación laboral entre el señor A.L.D. y las demandadas INDUSTRIAS LÁCTEAS, S.A. y TRUCKSLOGIC CONSULTING, S.A En ese sentido, afirman los casacionistas que han sido conculcados los artículos 4, 62, 764 y 766 del Código de Trabajo. Así, dentro del recurso de casación interpuesto por el Licenciado Omar A.R.G., en representación de INDUSTRIAS LÁCTEAS, S.A, se señalan conculcados, de manera directa, los artículos 4 y 62 del Código de Trabajo. En lo que respecta a la violación del artículo 4 del Código de Trabajo, el casacionista afirma que el Tribunal Superior de manera tajante y sin mayor análisis factico jurídico determina que la relación que se dio entre TRUCKSLOGIC CONSULTING, S.A. y quien en representación de TRANSPORTE LEE DREK, S.A., A.L.D., es una relación laboral y no una relación civil mercantil, soslayando el contrato mercantil de transporte de mercancía. El artículo 4 del Código de Trabajo hace referencia a la aplicabilidad de las normas laborales en el tiempo. Así, establece la norma que "Las disposiciones de este Código tienen efecto inmediato, y se aplican a todas las relaciones de trabajo existentes a la fecha en que entre a regir, salvo norma expresa en contrario." Es decir, las leyes laborales requieren aplicación inmediata y surten efectos a partir del momento de su vigencia con respecto a todas las situaciones efectuadas y los actos jurídicos laborales que se produzcan durante su vigencia. Expuesto lo anterior, esta S. es del criterio que la violación del artículo 4 del Código de Trabajo, alegada por la casacionista debe ser desvirtuada, en vista que la decisión del Tribunal Superior de Trabajo se motivó conforme a las normas vigentes al momento de la existencia del vínculo jurídico entre el demandante A.L.D. y las empresas TRUCKSLOGIC CONSULTING, S.A. e INDUSTRIAS LÁCTEAS, S.A. Adicionalmente, considera que se infringe el artículo 62 del Código de Trabajo, pues, el fallo soslaya el hecho de que para determinar que existe relación de trabajo entre dos partes, debe haber un convenio ya sea verbal o escrito y que el mismo de origen a la prestación de un servicio en condiciones de subordinación jurídica y dependencia económica. Que en el presente proceso el contrato que da origen a la prestación del servicio de transporte y distribución de productos lácteos entre T. Consulting, S.A. y Transporte Lee Drek, S.A., es un contrato mercantil de transporte de mercancía. Por su parte, el Tribunal Superior de Trabajo expuso, como sustento de su decisión que, aunque ambas empresas demandadas alegaron que la sentencia del juez primario desestimó el contrato mercantil celebrado entre TRUCKSLOGIC CONSULTING, S.A. y la sociedad TRANSPORTE LEE DREK, S.A., consta que el mismo fue analizado, con profundidad, por el A quo, al considerar que los testigos narraron como se desarrollaban las labores por parte del actor para las demandadas. Que no fue aportado evidencia de que dicha sociedad Transporte Lee Drek, S.A., mantuviera una organización administrativa, con local donde operar, equipos, que pagara impuestos nacionales con sus declaraciones anuales de renta recibida, entre otras circunstancias. Que está acreditado que la sociedad T.L.D., S.A., tenía como suscriptores y directores a ejecutivos de las sociedades demandadas, quienes incluso participaban de las reuniones de la Junta Directiva. Asimismo, advirtió el juzgador secundario que otro hecho que deja sin sustento fáctico el contrato mercantil aducido por TRUCKSLOGIC CONSULTING, S.A., es que tiene la misma fecha en que fue inscrito el pacto social de constitución de la referida sociedad Transporte Lee Drek, S.A.; y que, de la rápida lectura de las condiciones o cláusulas de dicho contrato, se constata que estaban dirigidas más a ser cumplidas por una persona natural que por una sociedad. Así como también, que los camiones que operaba el reclamante estaban monitoreados por sistema de posicionamiento global (GPS), que no podía el actor desviarse de la ruta trazada por las demandadas; que el conductor no tenía control de los camiones los cuales mantenían con los logos distintivos de una empresa distinta a la que se supone tenía contrato de distribución; tampoco escogía al conductor al ayudante del camión. Concluyó el Tribunal Ad quem, que todo lo antes expuesto son elementos confirmatorios de la relación de trabajo que surge del expediente y que la sentencia del juez A quo reconoció. En cuanto a la solidaridad de las empresas demandadas, respecto al pago de las prestaciones laborales a favor del demandante, el Tribunal de Segunda Instancia difiere del juzgador primario, en el sentido de que no fue acreditada la contratación entre INDUSTRIAS LÁCTEAS, S.A. y TRUCKLOGIC CONSULTING, S.A., que permitiera conocer el sustento de la vinculación entre éstas sociedades con el trabajador demandante. Que INDUSTRIAS LÁCTEAS, S.A. era productora de los bienes objeto del contrato entre TRUCKSLOGIC CONSULTING, S.A. y el trabajador LEE DREK, lo cual era necesario para aquélla, esto es, para la venta y distribución de sus productos. Y que los supervisores de INDUSTRIAS LÁCTEAS, S.A. se montaban en los camiones que conducía el demandante y que a fin de mes los conductores se reunían con el Gerente ésta, y que el camión exhibía el logo de dicha empresa. A juicio de los suscritos Magistrados, no le asiste razón a la proponente del recurso, dado que son acertadas jurídicamente, los argumentos planteados por el juzgador Ad-quem, pues los elementos de convicción se ajustan plenamente a las reglas de la sana crítica, que regula el artículo 732 del Código de Trabajo, esto es objetividad, sensatez y lógica razonable, a fin de otorgarle su justo valor al material probatorio. El artículo 62 del Código de Trabajo establece que el convenio verbal o escrito mediante el cual una persona se obliga a prestar sus servicios o ejecutar una obra a favor de otra, bajo la subordinación o dependencia de ésta se entenderá como contrato individual de trabajo, "cualquiera que sea su denominación." Seguidamente, el artículo 63 del Código de Trabajo establece que: "Para la determinación de la relación de trabajo, o de los sujetos de la misma se prescindirá de los actos y contratos simulados, de la participación de interpuestas personas como supuestos empleadores, y de la constitución u operación simulada de una persona jurídica en calidad de empleador." (subraya la S.) Dentro de este contexto, en un escenario donde apreciamos una deslaboralización de las relaciones jurídicas y un reconocimiento al principio de autonomía contractual de las partes, resulta harto relevante la apreciación del principio de Primacía de la Realidad. Este principio denota una presunción de laboralidad por encima de la voluntad constitutiva contractual de las partes. Significa que, en caso de discordancia entre lo que ocurre en la práctica y lo que surge de los documentos o acuerdos entre las partes, debe otorgarse preferencia a lo primero, es decir, a lo que sucede en el terreno de los hechos. Así, en virtud de este principio laboral, aun cuando exista un contrato -formalizado por escrito- de naturaleza civil o comercial, lo que determina la naturaleza de una relación contractual entre las partes, es la forma cómo, en la práctica, se ejecuta dicho contrato (preeminencia de la realidad sobre lo estipulado en el contrato). Para apreciar la existencia de lo que sucede en la realidad, se suele analizar las manifestaciones y rasgos característicos del contrato de trabajo. Ciertamente, la preferencia apunta a la existencia de un contrato de trabajo por tiempo indeterminado o indefinido. En ese mismo orden, tal y como sostuvo el Tribunal Ad quem, el artículo 87 del Código de Trabajo dispone que es empleador la persona natural o jurídica que recibe del trabajador la prestación del servicio. Así, en el caso sub judice, el trabajador acreditó que los servicios que prestó de manera personal y exclusiva, bajo el supuesto contrato mercantil, eran recibidos o beneficiaba, de manera directa, a INDUSTRIAS LACTEAS, S.A., pues, se comprobó que el objeto de la referida contratación, era para la venta y distribución de sus productos. Anotado lo anterior, es evidente que los cargos de infracción invocados por el casacionista INDUSTRIAS LÁCTEAS, S.A., carecen de asidero jurídico para reconocerlos. Por último, los apoderados judiciales de la sociedad TRUCKSLOGIC CONSULTIG, S.A., estiman infringidos los artículos 764 y 766 (documentos privados, formalidad y valoración) del Código de Trabajo, por cuanto el Tribunal elimina el valor del contrato mercantil suscrito entre las partes y obvia testimonios fundamentales para la solución correcta del proceso. Sobre el particular, se advierte de inmediato que las normas citadas en el párrafo anterior se encuentran dentro del Libro IV del Código de Trabajo, que contiene normas procesales, las que han sido calificadas por la doctrina y la jurisprudencia, como normas adjetivas o de procedimiento, por lo que las mismas, por sí solas, no pueden ser objeto de confrontación por este medio extraordinario. Al referirse a este tema, la S. ha señalado que las normas que señalan preceptos sobre la apreciación de la prueba y que descansan en principios de la sana crítica y la carga de la prueba, no son susceptibles del recurso de casación laboral. Estas tienen carácter de norma adjetiva o de procedimiento que, en la técnica de casación, se le denominan "Proporción Jurídica Incompleta," se da cuando se citan disposiciones legales infringidas que no consagran derecho sustantivo alguno, por ser norma adjetiva. Se ha dicho que las normas adjetivas pueden servir de medio para demostrar la violación de normas sustantivas. Esto es así, si las normas adjetivas inciden en la sustantivas, es entonces cuando pueden ser revisables por esta Máxima Corporación, en el caso de que se establezca que aquellas han sido violadas. Pero esa gestión procesal compete única y exclusivamente a la parte que infiere el agravio, y no puede esta S. de oficio asumir dicha posición. Bajo este mismo concepto, en resolución de 25 de enero de 2000, la S. Tercera dejó sentado lo siguiente: "Se percata esta Corporación Judicial que el recurso de casación incoado no puede ser admitido, en virtud de que las normas que se estiman infringidas son de aquellas de trámite procesales. Efectivamente, el casacionista considera que la Resolución de 21 de diciembre de 1999, viola los artículos 732 y 735 del Código de Trabajo, los cuales hacen alusión a la sana crítica y a los medios probatorios que debe tomar en cuenta el juzgador al momento de decidir una controversia laboral. De acuerdo a lo anterior, la Corte ha manifestado en innumerables ocasiones, que las normas adjetivas que tratan sobre pruebas, valoración de pruebas, y presunciones pueden servir de medio para demostrar la violación de disposiciones sustantivas. Estas últimas establecen derechos, que de no haber sido reconocidos, pueden ser reclamados ante esta instancia laboral por medio de recurso extraordinario de casación. En este sentido, las normas adjetivas deben incidir en las sustantivas, para que puedan ser revisables ante esta Superioridad, en caso de que se considere que aquellas han sido quebrantadas por el J. de Segunda Instancia". B.M. vs.B., S.A. Adicionalmente, esta S. debe recordar a la casacionista que el recurso de casación, no constituye una tercera instancia con el objeto de revisar nuevos hechos, ni el valor que el Tribunal Superior de Trabajo le ha dado a las pruebas, salvo casos excepcionales y en el presente caso no se configuran las motivaciones para aplicar esta excepcionalidad. Frente a este escenario jurídico, se estima que los cargos son insuficientes en cuanto a la probanza de la ilegitimidad en la sentencia recurrida, por lo tanto, no prosperan; y, por ende, desestima los cargos de violación endilgados a los artículos 4, 62, 764 y 766 del Código de Trabajo. Por consiguiente, la S. Tercera de la Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la sentencia de 14 de mayo de 2015, proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, dentro del proceso laboral promovido por A.L.D. contra TRUCKSLOGIC CONSULTING, S.A. e INDUSTRIAS LÁCTEAS, S.A. Las costas de casación se adicionan en un 5%. N., N.C. DE PAREDES LUIS RAMÓN FÁBREGA SÁNCHEZ -- ABEL AUGUSTO ZAMORANO KATIA ROSAS (Secretaria)