Sentencia Contencioso de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 1 de Marzo de 2005

Ponente:Hipólito Gill Suazo
Fecha de Resolución: 1 de Marzo de 2005
Emisor:Tercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral
RESUMEN

RECURSO DE CASACIÓN LABORAL INTERPUESTO POR LA FIRMA FORENSE TOALA, ARROCHA Y ASOCIADOS, EN REPRESENTACIÓN DE PRODIMA, S. A., CONTRA LA SENTENCIA DE 21 DE DICIEMBRE DE 2004, EMITIDA POR EL TRIBUNAL SUPERIOR DE TRABAJO DEL PRIMER DISTRITO JUDICIAL, DENTRO DEL PROCESO LABORAL: ANTONIO CHAGOYA VILLEGAS VS. PRODIMA, S.A

 
CONTENIDO

VISTOS:

La firma forense Toala, A. y Asociados, actuando en representación de PRODIMA, S.A., ha interpuesto Recurso de Casación Laboral en contra de la sentencia de 21 de diciembre de 2004 emitida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial dentro del Proceso Laboral: A.C.V. vs.P., S.A.

GÉNESIS DEL PROCESO

El señor A.C. interpuso demanda laboral contra la empresa casacionista manifestando en la misma lo siguiente:

  1. -Que inició labores el 1 de octubre de 2001 como Ingeniero de Utilidades con un salario de B/.1,500.00 mensaules.

  2. -Que fue contratado por servicios profesionales hasta el 31 de diciembre de 2001 y que luego firmó un contrato de trabajo por tiempo definido para el período comprendido entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2001con el mismo salario, prestando sus servicios en Refinería Panamá, S.A.

  3. -Que la empresa retuvo quincenalmente el 25% de su salario bruto sobre la base de que dicho dinero sería destinado para el pago de impuestos y Seguro Social, conceptos que nunca fueron cancelados.

  4. -Ante la Dirección Regional de Trabajo de San Miguelito, la empresa reconoce devolver la suma de B/.500.00 en pagos que efectuaría entre el 30 de agosto y el 6 de septiembre de 2002, y que el resto sería pagado ante la Dirección General de Ingresos y la Caja de Seguro Social.

  5. -Que le fue comunicado el despido injustificado de manera verbal el día 3 de agosto de 2002, faltando 5 meses para que se terminara el contrato antes firmado y sin pagarle sus prestaciones laborales sin las horas extras correspondientes.

La empresa PRODIMA, S.A., manifestó que la idoneidad de ingeniero del demandante nunca fue verificada y que no retuvieron de forma ilegal y unilateral el 25% de su salario, sino que toda vez que el actor requería permiso de trabajo y no había presentado los documentos pertinentes para obtenerlo, se procedió a la retención para garantizar el posterior pago a las instituciones del Estado.

Señaló que de acuerdo a un arreglo celebrado entre las partes se incluyó y devolvió el 10% de la suma retenida al demandante, mientras que el otro 15% permanecía en la empresa.

Por otro lado, agregó que la actividad que desarrollaba se vio afectada por el acto unilateral de Refinería Panamá de cesar la relación laboral con el demandante, por lo que también se provocó la paralización del acuerdo de pago de las prestaciones e indemnizaciones.

Negó el trabajo en horas extras, aduciendo que los empleados tenían turnos rotativos y finaliza señalando que lo único que le adeudan al señor C. es el 15% retenido en la empresa.

El Juez a- quo manifestó que las partes llegaron a un Acuerdo en la Sección de Conciliación por la suma de B/.8,000.00, que pagarían el 30 de agosto de 2002 y un segundo y último pago el 6 de septiembre de 2002, y que la empresa aportó como prueba dos cheques por B/.4,000.00 expedidos a nombre del demandante, en los que consta el endoso y cobro respectivo, y los respectivos comprobantes de entradas de dinero en la Caja de Conciliación de San Miguelito. A pesar de lo anterior, indica que no consta en el Acta cuáles son las prestaciones incluidas en el arreglo, por lo que debe entenderse que los derechos adquiridos no fueron reconocidos en el mismo y que los impuestos no han sido pagados, pues no existe prueba que demuestre lo contrario.

Agrega que la sola reclamación de la terminación del contrato es por la suma de B/.7,500.00, por lo que no puede aceptarse que la suma entregada al trabajador incluya los derechos adquiridos.

Para finalizar, niega la reclamación del trabajador con relación a las horas extras.

DE LA SENTENCIA RECURRIDA EN CASACIÓN

El Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial resolvió, mediante al sentencia impugnada, recurso de apelación interpuesto por el recurrente en contra de 30 de diciembre de 2003 dictada por el Juzgado Primero de Trabajo de la Primera Sección, que condenó PRODIMA, S.A. al pago de B/.6,570.69 en concepto de vacaciones proporcionales, décimo tercer mes, prima de antigüedad y descuentos ilegales, más los intereses y recargos de ley.

En dicho recurso de apelación el recurrente explicó que no procede el pago de indemnización porque se trata de un trabajador extranjero que no tenía permiso de trabajo, y que sólo podía pagársele derechos adquiridos, que fueron cubiertos en demasía, debido a que la no existencia de permiso de trabajo, el contrato deviene en nulo.

Por su parte, el apoderado judicial del trabajador manifestó que la empresa viajó a México a contratar al señor C., y le presentó de manera inmediata un contrato de trajo por servicios profesionales, por lo que correspondía a la empresa obtener los permisos correspondientes.

El Tribunal Superior confirmó la sentencia de primera instancia, manifestando que:

Ciertamente siendo estos conceptos los derechos adquiridos del trabajador, independientemente de que tuviese permiso de trabajo, le asiste el derecho que le sean pagados, precisamente por ser derechos (sic) a los que él no puede renunciar.

En ocasione anteriores, este Tribunal Superior ha tratado la materia de trabajador extranjero, sin permiso y se ha condenado a las respectivas empresas demandadas a pagar los derechos adquiridos...

DEL RECURSO DE CASACIÓN

Manifiesta el Casacionista que contrató los servicios de A.C. y que el mismo incumplió el trámite para la obtención del correspondiente permiso de trabajo, motivo por el cual el trabajador no tiene derecho más que a su liquidación (décimo tercer més, vacaciones, etc.) y el pago de la indemnización no es factible porque al no existir permiso de trabajo el contrato es nulo.

En cuanto a las disposiciones que se estiman violadas, el recurrente manifestó lo siguiente:

"Estimamos que el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial ha violado el artículo 17 norma sustantiva por omisión, siendo así que a pesar que el referido artículo 17 del Código de Trabajo dispone que le corresponde al Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral autorizar los permisos de trabajo a los trabajadores extranjeros para poder laborar en la República de Panamá, el Tribunal superior obvió esta situación y avaló la decisión del A-quo, además de violar también los artículos 575, 576, 577, 730. 732 y 735 del Código de Trabajo, referentes a las pruebas apreciadas por el Juez según las reglas de la Sana Crítica acreditadas en el expediente, de la misma forma se han visto violadas normas en las cuales se interpretaron por el juzgador a su criterio y no a la imparcialidad que el proceso lo requiere, disposiciones en las cuales se da fin al proceso mediante una de las formas para terminar el mismo como lo son la de suscribir un acuerdo entre las partes."

EXAMEN Y DECISIÓN DE LA SALA TERCERA

Una vez examinadas las constancias probatorias que obran en autos, así como los argumentos de las partes, esta Sala procede a decidir la litis planteada.

Esta Superioridad estima que el recurso intentado por la empresa PRODIMA, S.A. debe ser declarado no viable, por las razones que a continuación se establecen:

La alegada violación al Artículo 17 del Código de Trabajo no ha sido debidamente sustentada, tal como se desprende del párrafo transcrito en el apartado anterior, y le es imposible a la Sala efectuar un análisis jurídico en relación con el mismo.

En cuanto al resto de las normas que se consideran infringidas, esto es, los artículos 575, 576, 577, 730. 732 y 735 del Código de Trabajo, debe esta Superioridad manifestar, como lo ha hecho en ocasiones anteriores, que estas normas son de carácter procesal y su examen no procede por vía de Casación Laboral. Así, en sentencia previa emitida por esta Superioridad se manifestó lo siguiente:

"Previo al análisis de fondo de este negocio laboral, es preciso resaltar que el recurso de casación, en concordancia con el Artículo 924 del Código de Trabajo, tiene como fin enmendar los agravios inferidos a las partes en las resoluciones judiciales de segunda instancia que hacen tránsito de cosa juzgada y en las que, sin esta última circunstancia, pueden acarrear graves e irreparables perjuicios.

Dentro de este orden de ideas, procede la Sala a efectuar el análisis de los cargos que se endilgan a la sentencia de segunda instancia toda vez que la casación se contrae sólo a examinar el fallo recurrido bajo el prisma de los cargos formulados.

Observa el Tribunal de Casación, que las normas que invoca como infringidas la firma de abogados MENDOZA, VALLE Y CASTILLO, en representación de las demandadas, CERVECERÍA PANAMÁ, S.A., CERVECERÍA DEL BARÚ, S.A. y DIRECCIÓN Y ADMINISTRACIÓN DE EMPRESAS, S.A., han sido calificadas por la doctrina como disposiciones adjetivas o de procedimiento... las cuales no son revisables de forma individual dentro de este recurso extraordinario, tal como se infiere del Artículo 928 del Código de Trabajo". (Sentencia de 28 de febrero de 2003).

En virtud de lo anteriormente expuesto, los Magistrados que integran la Sala Tercera de la Corte Suprema, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, DECLARAN NO VIABLE el Recurso de Casación Laboral interpuesto en representación de PRODIMA, S.A. en contra de la sentencia de 21 de diciembre de 2004 emitida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial dentro del Proceso Laboral: A.C.V. vs.P., S.A.

Notifíquese,

HIPÓLITO GILL SUAZO

ARTURO HOYOS -- WINSTON SPADAFORA FRANCO

JANINA SMALL (Secretaria)