Sentencia Contencioso de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 2 de Marzo de 2007

Ponente:Adán Arnulfo Arjona L.
Fecha de Resolución: 2 de Marzo de 2007
Emisor:Tercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral

VISTOS:

El licenciado F.E.C., actuando en representación del señor J.R.T., ha interpuesto Recurso de Casación contra la Sentencia de 29 de agosto de 2006, proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial dentro del proceso laboral que promovió contra la Cervecería Nacional, S.A.

I.ANTESCEDENTES DEL CASO

El actor presentó demanda laboral contra la empresa Cervecería Nacional S.A. para que se le hiciera efectivo el pago de ocho mil quinientos ochenta y un balboas con cuarenta y cinco centésimos (B/.8,581.45) más intereses, recargos, costas y gastos de la acción, en concepto de prestaciones laborales adeudadas, por razón de despido injustificado.

En primera instancia, mediante Sentencia de 19 de julio de 2006 del Juzgado Cuarto de Trabajo de la Primera Sección, se declaró probada la excepción de inexistencia de la relación de trabajo y se absolvió a la empresa de las reclamaciones formuladas.

La referida decisión fue confirmada por el tribunal de segunda instancia, mediante la sentencia recurrida en casación, tras el recurso de apelación promovido y sustentado por el procurador judicial del actor.

II.CARGOS DEL CASACIONISTA

A juicio del casacionista la sentencia recurrida viola en forma directa los artículos 52, 62, 65, 66, 128 numerales 2 y 20, 224, 730 y 732 del Código de Trabajo y el artículo primero del Decreto de Gabinete Nº221 del 18 de noviembre de 1971.

De manera individualizada, sostiene que al determinar el Tribunal Superior que no existe un contrato de trabajo y/o relación de trabajo sino una relación civil o comercial, se desconoce lo regulado en los artículos 52, 62, 64 y 65 que tratan del derecho a vacaciones, concepto de contrato de trabajo y relación de trabajo, concepto de subordinación jurídica y concepto de dependencia económica, respectivamente, constituyéndose de esta forma la violación.

Expone que la excepción de inexistencia de la relación de trabajo no tiene ningún asidero jurídico, ya que las pruebas testimoniales y documentales fueron claras.

La presunción de la existencia de la relación de trabajo y del contrato de trabajo que establece el artículo 66 del Código de Trabajo, considera que fue desatendida por el Tribunal Superior al sostener que la relación existente era de tipo civil o comercial, infringiendo de esta forma la norma.

En cuanto al artículo primero del Decreto de Gabinete Nº221 del 18 de noviembre de 1971, se considera violado por el recurrente al determinarse la inexistencia de la obligación del pago del décimo tercer mes, por decidir que no había relación de trabajo.

Los numerales 2 y 20 del artículo 128 del Código de Trabajo los considera violados porque no se efectuaron los pagos convenidos y los descuentos que aquí se establecen.

En el caso del artículo 224 de la misma excerta legal, a su juicio a sido violentado al no reconocer la existencia de la obligación del pago de la referida prima de antigüedad.

Sostiene que se violentó el artículo 730 del Código de Trabajo porque las pruebas presentadas y practicadas -testimoniales, documentales e indicios- no fueron tomadas racionalmente en cuenta a pesar de estar permitidas por la ley, la moral y el orden público.

De la misma forma considera infringido el artículo 732 del Código de Trabajo al considerar que el tribunal no aplicó la sana crítica ya que no valoró con lógica y experiencia las pruebas.

III.EXAMEN DEL TRIBUNAL

Vencido los términos correspondientes, sin que mediara oposición, la Sala entra a examinar los cargos violación que se endilgan a la Sentencia de 29 de agosto de 2006, proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial.

La pretensión del casacionísta es que se case la sentencia recurrida, por haber incurrido en violaciones de las normas laborales y en su defecto se declare que hay lugar a las prestaciones económicas demandadas y se condene a la empresa a pagar la suma a que hace referencia la pretensión.

Fundamenta sus argumentos de violación en que el Tribunal, al emitir la sentencia impugnada, no reconoce la existencia de la relación de trabajo entre el señor J.R.T. y la empresa Cervecería Nacional,S.A., ya que no aplicó la sana crítica al valorar los elementos probatorios presentes en el expediente, que demostraron la prestación del servicio. Consecuentemente, no se le reconocieron las prestaciones laborales que estima tiene derecho a percibir, consagradas en las normas sustantivas que alega violada.

Como se regula en el artículo 62 del Código de Trabajo, se entiende por relación de trabajo, cualquiera que sea el acto que le dé origen, la prestación de un trabajo personal en condiciones de subordinación jurídica o dependencia económica.

Le corresponde al trabajador acreditar el contrato de trabajo o la relación de trabajo, para que operen las presunciones instituidas en los artículos 66 y 69 del Código de Trabajo, invirtiéndose la carga de la prueba cuando logra comprobar la prestación del servicio o la ejecución de la obra, teniendo, entonces, el empleador que acreditar que esa relación no es laboral o desvirtuar lo alegado por el trabajador.

Al adentrarnos en la revisión de los cargos de violación y la sentencia recurrida se observa que la decisión adoptada por el Tribunal Superior de Trabajo se sustenta en el hecho de que la empresa logró desvirtuar la presunción de la relación de trabajo, "...en el sentido de que el servicio personal realizado por el demandante en su calidad de docentes en cuanto a impartir clases de ingles a trabajadores de la Cervecería Nacional, S.A., no fue en condiciones de subordinación jurídica o dependencia económica."

En el expediente quedo acreditado que los cursos de inglés impartidos a los empleados de la empresa, se originaron de una propuesta de un programa de inglés académico con base en los programas AMERICAN LANGUAGE ACADEMY (ALA) que adquirió la empresa, que realizó un profesional de la educación. Este curso era impartido fuera de las horas de labor de la empresa, en días y horas acordados con los profesores. Se demostró que el señor TATE, no dependía económicamente de este trabajo ya que laboraba en un centro educativo durante el día.

El Tribunal llama la atención en que los testigos presentados por la parte demandada, para probar la prestación del servicio, son los dos profesores de inglés que junto con el demandante impartían el curso de ingles en las instalaciones de la empresa, y quienes encausaron procesos laborales contra la demandada en el mismo sentido, adoptando los tribunales laborales la decisión de que la relación con estos señores, incluyendo al demandante, era de carácter profesional y por ende civil.

De lo expuesto no salta a la vista que dicho tribunal haya incurrido en un error manifiesto, o haya infringido la regla de la sana crítica basado en un equivocado razonamiento apreciativo de las pruebas que conducen a dar por establecido un hecho sin estarlo o al contrario. Por lo que no es dable a esta Corporación revisar el valor probatorio que el Tribunal Superior le ha dado a las pruebas, ya que la Sala se convertiría en una tercera instancia que no es el objeto del proceso.

Así las cosas, los cargos contra el artículo 732 del Código de Trabajo, resultan insuficientes, en cuanto a que no alcanzan a probar la ilegalidad de la decisión recurrida. Cabe destacar que, aunque esta norma es procesal, ha procedido a su revisión porque la parte actora sustentó la violación de las normas sustantivas en una falta de apreciación razonada de las pruebas obrantes en el expediente, en infracción del artículo 732.

Al no considerarse constituida la violación del artículo 732, no da lugar a la variación de la apreciación que realizó el tribunal de que fue desvirtuado el hecho de que la relación entre la demandada y el demandante era de tipo laboral, por lo que no se alcanza a probar la violación de los artículos 62, 65 y 66, relativos al concepto de relación de trabajo, concepto de subordinación jurídica y presunción de la relación de trabajo, respectivamente.

Consecuentemente, al no existir una relación de tipo laboral, no da lugar a las prestaciones laborales contempladas en los artículos 52, 128, numerales 2 y 20, en el artículo primero del Decreto de Gabinete Nº 221 del 18 de noviembre de 1971, lo que lleva a concluir a esta Sala que dichas normas no pueden estimarse violadas por no ser aplicables al caso en cuestión.

En cuanto al cargo de violación del artículo 730, nos abstendremos de pronunciarnos sobre el mismo, ya que esta norma es de carácter procesal, y se alega un error in procedendo que no incide sobre la aplicación de las normas sustantivas, lo que no es dable revisar en este recurso extraordinario.

IV.DECISIÓN DE LA SALA

Por tanto, la Sala Tercera de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la Sentencia de 29 de agosto de 2006, proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, dentro del proceso laboral promovido por JOHNNY RAY TATE contra la empresa CERVECERÍA NACIONAL, S.A.

Notifíquese,

ADÁN ARNULFO ARJONA L.

VICTOR L. BENAVIDES P. -- WINSTON SPADAFORA FRANCO

JANINA SMALL (Secretaria)