Sentencia Contencioso de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 16 de Marzo de 2007

Ponente:Winston Spadafora Franco
Fecha de Resolución:16 de Marzo de 2007
Emisor:Tercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral
RESUMEN

RECURSO DE CASACIÓN LABORAL INTERPUESTO POR EL LICENCIADO ALFREDO CHUNG BATISTA EN REPRESENTACIÓN DE NORBERTO ROSALES MUÑOZ CONTRA LA SENTENCIA DE 29 DE ENERO DE 2007 EMITIDA POR EL TRIBUNAL SUPERIOR DE TRABAJO DEL PRIMER DISTRITO JUDICIAL, DENTRO DEL PROCESO LABORAL: HÍPICA DE PANAMÁ, S. A., VS. NORBERTO ROSALES MUÑOZ

 
CONTENIDO

VISTOS:

El licenciado A.C.B., actuando en representación de N.R.M., interpuso recurso de casación laboral contra la Sentencia dictada por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial el 29 de enero de 2007, dentro del proceso laboral incoado contra su representado por Hípica de Panamá, S.A.

ANTECEDENTES DEL RECURSO

La empresa demandante solicitó al Juez de Trabajo de Turno, de la Primera Sección, que revocara la orden de reintegro del señor N.R. a su puesto de trabajo en Hípica de Panamá, S.A. (Hipódromo Presidente Remón), contenida en la Resolución D.M. 60/2006 que emitiera el Ministro de Trabajo y Desarrollo Laboral.

Presentado el escrito de oposición del trabajador a la solicitud de la empresa y celebrada la audiencia, el señor J. de primera instancia revocó el mandamiento de reintegro, porque consideró válido el mutuo acuerdo suscrito entre N.R. y la empresa Hípica de Panamá, S.A. que reposa a foja 9 del expediente del proceso laboral.

En dicha sentencia quedó establecido que la terminación de la relación de trabajo no se dio por despido injustificado, sino por mutuo acuerdo de conformidad con lo preceptuado en el artículo 210 (numeral 1) del Código de Trabajo (fs. 38 a 42 del proceso laboral).

Mediante la Sentencia de 29 de enero de 2007, el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, al resolver el recurso de apelación anunciado por el representante judicial del trabajador, confirmó la sentencia de primera instancia, otorgándole plena validez al mutuo acuerdo incorporado al proceso y al cheque en el que consta el pago de prestaciones laborales a favor de N.R.M. (fs. 57-61).

FUNDAMENTO DEL RECURSO.

El apoderado judicial del casacionista sustentó su pretensión alegando que la sentencia recurrida violó en forma directa, por omisión, los artículos 381, 384, 737 y 8 del Código de Trabajo.

A juicio del casacionista, la mencionada sentencia infringe el artículo 381 del Código de Trabajo, porque la relación de trabajo no terminó por mutuo consentimiento sino por la decisión unilateral del empleador que vulneró el fuero sindical. Por tanto, los Juzgadores de primera y segunda instancia debieron reconocer la existencia de un despido, que al no haber sido autorizado por los tribunales de trabajo, implicaba la procedencia del reintegro de N.R..

En cuanto al segundo cargo de violación, afirmó que el Tribunal Superior de Trabajo, ha desconocido el contenido del artículo 384 ibídem que estipula que el trabajador amparado por fuero sindical no puede ser despedido sin previa autorización de los tribunales competentes. En este sentido, sostiene que las autoridades laborales no valoraron el contenido de la carta de despido que se le entregó al señor ROSALES en calidad de trabajador de Hípica de Panamá, S.A.

Respecto al artículo 737 del Código de Trabajo, que establece como presunción que la relación de trabajo termina por despido, salvo prueba en contrario; argumenta que pese a la existencia de una carta de despido, el Tribunal Ad-quem le dio validez al mutuo acuerdo presentado por la parte empleadora.

Continuó arguyendo, que se vulneró el artículo 8 del Código Laboral que preceptúa que son nulos los convenios que impliquen disminución o renuncia de derechos reconocidos a favor del trabajador, porque ante el cambio de administración en el Hipódromo Presidente Remón, el mutuo acuerdo representó una forma de despedir en forma masiva a los trabajadores de la empresa, quebrantando sus derechos adquiridos.

OPOSICIÓN AL RECURSO

Dentro del término establecido en el artículo 927 del Código de Trabajo, la contraparte del proceso hizo valer su derecho de oposición frente al recuso de casación presentado.

En su escrito de oposición, la firma forense Morgan & Morgan en representación de Hípica de Panamá, S.A., señaló en lo medular que las decisiones del Director General o Regional de Trabajo relacionados con el reintegro o no de un trabajador por supuesta violación del fuero sindical, no admiten recurso de apelación ante el Ministro del Ramo.

Destaca la parte opositora, que relación de trabajo entre Hípica de Panamá, S.A. y N.R.M., terminó por mutuo consentimiento y no por despido. Sobre el particular, afirmó que las pruebas documentales allegadas al proceso demuestran que el prenombrado firmó el acuerdo de marras y que en los casos en que el trabajador goza de fuero sindical, el hecho de que termine la relación por mutuo consentimiento en forma alguna puede implicar violación a este fuero.

Por último, se refirió a la vulneración del artículo 3 del Código de Trabajo que trata sobre la nulidad de las estipulaciones contractuales que impliquen disminución o renuncia de derechos reconocidos a favor del trabajador, advirtiendo que los mutuos acuerdos -como el que suscribió el casacionista- son válidos siempre y cuando no incluyan cláusulas que disminuyan los derechos adquiridos de los trabajadores (fs. 9-15).

DESICIÓN DEL RECURSO

Luego de confrontar las normas que la parte actora aduce infringidas con la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, esta Sala de lo Laboral concluye que no se violaron y coincide plenamente con lo expresado por el tribunal de segunda instancia, quien aplicó correctamente el derecho contenido en las disposiciones legales citadas como violadas. A continuación la Sala explicará por qué razones no procede casar la sentencia de 29 de enero de 2007.

Consta en el caso en estudio que el señor N.P., laboró para la empresa Hípica de Panamá, S.A. desde el 18 de junio de 1998 hasta el 31 de octubre de 2005. A foja 9 del expediente del proceso laboral reposa el original del mutuo consentimiento firmado por el señor N.R. y la señora T.T., en representación de Hípica de Panamá, S.A., cuya cláusula primera señala que: "Las partes declaran que desean terminar la relación de trabajo que se venía dando hasta la fecha por mutuo consentimiento, la cual será efectiva a partir del día 31 de octubre de 2005"; y después, la cláusula cuarta establece que: "El TRABAJADOR declara que la decisión de terminar la relación de trabajo por mutuo consentimiento, se da de forma voluntaria, previa negociación entre las partes, y sin ningún tipo de apremio, en fe de lo cual se firma el presente documento. Seguidamente, la cláusula quinta preceptúa: "Declaran las partes que aceptan la terminación del contrato de trabajo por mutuo consentimiento, en los términos y condiciones que anteceden, sin que el mismo hubiere conllevado ningún tipo de renuncia de derechos ciertos y; finalmente, la cláusula sexta preceptúa que: "El TRABAJADOR declara haber recibido a satisfacción y en efectivo la suma anteriormente mencionada y que no tiene ningún tipo de reclamo por concepto alguno contra LA EMPRESA, y se compromete a desistir de cualquiera reclamación o demanda presente, pasada o futura relacionada con la relación de trabajo a la cual se le da término".

Destacamos, que las pruebas presentadas por el trabajador en la solicitud de reintegro por violación del fuero sindical y con su demanda de oposición al escrito de impugnación de la orden de reintegro, fueron: copia simple de la carta de despido fechada 31 de octubre de 2005, Resolución Nº DM. 60/2006 por medio de la cual el Ministro de Trabajo ordena su reintegro a la empresa Hípica de Panamá, S.A.

En el Acta de la Audiencia consta que el apoderado judicial del trabajador se ratificó del material probatorio aportado con la solicitud de reintegro y objetó el documento que contiene el mutuo acuerdo y el cheque correspondiente al pago de prestaciones laborales (f. 29). Por su parte, la empresa se ratificó de las pruebas que presentó con la impugnación en las que constas el pago de prestaciones laborales a favor de N.R. y el original del mutuo consentimiento, a su vez, objetó la carta de renuncia por ser un documento simple y no reconocido en su contenido y firma por ninguna parte.

Después de las múltiples diligencias que prosiguieron el acto de audiencia celebrada el 28 de agosto de 2006 dentro del proceso de impugnación de la orden de reintegro, el señor N.R. reconoció el contenido y firma del documento original que reposa a fojas 9 y 10 del expediente correspondiente a la terminación de relación de trabajo por mutuo consentimiento. Además, aceptó que había visto el documento en que consta el despido pero que el mismo no contenía su firma (Ver fojas 30, 32, 34 y 35).

Ante un análisis minucioso del expediente bajo estudio, esta Corporación concluye que el Tribunal Superior de Trabajo evaluó las pruebas conforme al sistema de la sana crítica; método que no es susceptible de reparo por el Tribunal de Casación, salvo que se haya incurrido en error de hecho en la valoración de la prueba.

En este sentido, cabe señalar que en el presente proceso laboral de impugnación de reintegro por fuero sindical, consta claramente que la relación de trabajo entre el señor N.R.M. e Hípica de Panamá, S.A., terminó por mutuo consentimiento de las partes y, que a raíz de ello el prenombrado cobró el cheque en el cual se le cancelaron todas las prestaciones laborales a que tenía derecho.

Sobre la alegada nulidad del mutuo consentimiento por parte del casacionista, advertimos que a lo largo del proceso laboral no se demostró que N.R.M. fuese obligado a firmar el documento mediante el cual termina su relación de trabajo con la empresa Hípica de Panamá, S.A., así como tampoco que la carta de despido legible a foja 24 del proceso fuese un documento auténtico, efectivamente, entregado a su persona.

Ante lo expuesto, esta Corte de Casación concluye que el documento que contiene el mutuo consentimiento goza de toda validez y el hecho de que el trabajador N.R., hubiese suscrito el mismo siendo o no un trabajador amparado por fueron sindical, no constituye renuncia de derechos.

En consecuencia, como en el proceso objeto de análisis, no ha habido despido, sino que la relación de trabajo terminó por mutuo consentimiento, lo procedente es desestimar los cargos de violación contra los artículos 381, 384, 737 y 8 del Código de Trabajo.

Por consiguiente, la Sala Tercera de lo Laboral de la Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la sentencia proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial el 29 de enero de 2007, dentro del proceso laboral de impugnación de reintegro por fuero sindical incoado por Hípica de Panamá, S.A. contra N.R.M..

Notifíquese

WINSTON SPADAFORA FRANCO

ADÁN ARNULFO ARJONA L. -- VICTOR L. BENAVIDES P.

JANINA SMALL (Secretaria)