Sentencia Contencioso de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 21 de Diciembre de 2004

Ponente:Arturo Hoyos
Fecha de Resolución:21 de Diciembre de 2004
Emisor:Tercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral

VISTOS:

El licenciado J.M.L., apoderado judicial de ISAE DEL BARU, S.A. y la firma de abogados MURGAS & murgas, en representación de A.F.J.P.Z., han interpuesto recurso de casación laboral, contra la sentencia de 25 de septiembre de 2003, proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial, dentro del proceso laboral promovido por ARMANDO PELLA -VS- ISAE DEL BARU, S.A. e ISAE UNIVERSIDAD.

Posteriormente, el Magistrado Sustanciador, mediante auto de 19 de diciembre de 2003. ORDENÓ la acumulación de los recursos, toda vez, que se fundamentan unos mismos hechos, por economia procesal procede su acumulacion, con el objeto de que se sustancien y se resuelvan en una sola sentencia, de conformidad con los artículos 636, 637 y 638 del Código de Trabajo.

Se trata de un proceso común de trabajo, en donde el demandante señor A.P., solicita se condene a las demandadas ISAE DEL BARU, S.A. e ISAE UNIVERSIDAD- a pagarle la suma de B/.25,006.17 en concepto de vacaciones vencidas, vacaciones proporcionales, décimo tercer mes vencidos, décimo tercer proporcional, prima de antigüedad, horas extras, días nacionales y descanso semanal.

El juzgado Primero de Trabajo de la Tercera Sección, en sentencia de catorce de enero de 2003, absolvió, por inexistencia de la relación laboral, a las personas jurídicas demandadas, ISAE DEL BARU, S.A. e ISAE UNIVERSIDAD, de todas las pretensiones incoadas en contra de las mismas, por el señor A.P.S..

Por su parte, el Tribunal Superior de Trabaio del Segundo Distrito Judicial, en sentencia de 25 de septiembre de 2003, revocó la sentencia del juzgado primario, y en su defecto, condenó a 1SAE DEL BARU, S.A. e lSAE UNIVERSIDAD a pagar al señor A.P. la suma de B/.5,061.32, en concepto de vacaciones vencidas y proporcionales, décimo tercer mes vencidos y proporcional, y las absolvió de las reclamaciones formuladas en su contra en concepto de horas extras, días nacionales y descanso semanal.

El apoderado judicial de ISAE DEL BARU, S.A. E ISAE UNIVERSIDAD, a traves de la casación, pretende que la Sala revoque la decisión del juzgador de segundo grado, y absuelva a las demandadas de las reclamaciones formuladas en su contra.

Por su parte, el recurso de casación presentado por la firma Murgas & Murgas, persigue que el Tribunal de Casación case parcialmente la sentencia recurrida en el sentido de condenar a ISAE DEL BARU e ISAE UNIVERSIDAD de las reclamaciones de horas extras laboradas- salarios en días domingos, y sus recargos en dias nacionales o durante el descanso semanal obligatorio, más las costas proporcionales reclamadas en la demanda, y que se confirme en todo lo demás.

Por la parte demandada se alegan violados los artículos 62, 753 y 754 del Código de Trabajo, y por la parte demandante, se señalan como infringidos los artículos 31 y 40 del Código de Trabajo.

La firma Murgas & Murgas presentó escrito oponiéndose al recurso de casación presentado por las empresas demandadas.

La Sala pasa a examinar las mencionadas infracciones.

Estima el Tribunal de Casación, que deben ser estudiados, en primer lugar, los cargos endilgados por parte de las demandadas referentes a los artículos 62, 753 y 754.

El apoderado de las demandadas sostiene que fue conculcado el artículo 62 del Código de Trabajo, porque entre ISAE DEL BARU, S.A. e ISAE UNIVERSIDAD y A.F.J.P.Z. nunca existió relación laboral por las siguientes razones. "a. La relación profesional entre A.F.J.P.Z., ISAE UNIVERSIDAD E ISAE DEL BARU, S.A. siempre se produjo y reguló a través del acuerdo entre socios que consta en la Escritura Pública No.5023 de 14 de mayo de 1998, y la cual consta en el expediente y es citada en el fallo impugnado. De allí que la subordinación jurídica nunca se dio. b. No existe dependencia económica pues el señor A.F.J.P.Z. es pensionado de la Caja de Seguro Social y así consta en en expediente" (Cfr. Foja 3 ).

El Tribunal Superior de Trabajo expresó al respecto, lo siguiente:

R. en el expediente pruebas que demuestran tanto la prestación de servicios como la subordinación ¡urídica. Entre éstas: La circular de ISAE UNIVERSIDAD de 8 de mayo de 2000 donde se informa que se resolvió dejar sin efecto el cargo de Administrado de A.P.Z. (fs.47), M. firmados por A.P.Z. como administrador de lSAE UNIVERSIDAD (fs. 64,65,66), notas con comunicaciones e instrucciones dirigidas por el Dr. P.A. como P. y R.L. de ISA-E UNIVERSIDAD (fs. 117, 121, 122, 125). Respecto al criterio que sirvió para absolver a las demandadas, no está probado que el demandante sea propietario del 50% de las acciones de ISAE DEL BARÚ, S.A. de modo que no es válido el argumentar que el señor P. ejercía funciones de administrador -en beneficio de sus propios intereses. La sentencia de primera instancia tiene como base la Escritura Pública 5,023 de 14 de mayo de 1998 mediante la cual se protocolizó el acuerdo suscrito entre el Dr. P.A. y el señor A.P. proceso ninguna prueba que demuestre que efectivamente el 50% de las acciones de ISAE DEL BARU S.A. pertenecen al senor A.P..

Obsérvese que en el punto tercero citado no se deja constancia de la condición de propietario del señor A.P. ni del señor P.A. sino que la redacción está en futuro. Se dice que las accionespertenecerá De acuerdo a las constancias procesales el demandado desempeño sus funciones en ISAE UNIVERSIDAD, institución educativa administrada por ISAE DEL BARU,S.A. por lo cual ambas son responsables del pago de vacaciones, décimo tercer mes y prima de antigüedad, derechos adquiridos cuya cancelación no ha sido demostrada. Debe absolverse a las demandadas del pago de horas extras, días nacionales y descanso semanal los cuales no fueron debidamente acreditado,;." (Cfi-- foias '3- 4 y 5)-

La Sala comparte la decisión del juzgador secundario, toda vez que está acreditado en el proceso, que A.P. mantenía una relación laboral en condiciones de subordinación jurídica comprobada. Es decir, el señor A.P. fungía como administrador de ISAE UNIVERSIDAD, quedando demostrado cuando el 8 de mayo de 2000, a través de una circular de ISAE UNIVERSIDAD suscrita por la Rectora a.i. E.M., comunica al personal docente y administrativo de las extensiones de D., Puerto Armuelles, Chitré. C. y Santiago que se deja sin efecto el cargo de administrador del señor P. de ésta.

Así mismo obran a fojas 64, 65 y 66 del antecedente, copia de notas en donde el señor A.P. suscribe como Administrador de ISAE UNIVERSIDAD a través de las cuales su contenido revela una serie de instrucciones e indicaciones atinentes a labores propias de un administrador, relativas por ejemplo a "Tutoría y cumplimiento de horario de clases (Cfr foja 64) "revisión de los estados de cuenta " (Cfr. Foja 65 ) y reglamento ISAE UNIVERSIDAD, SECCION ADMINISTRATIVA" (CF.foja 66).

Además, obran documentos que claramente plasman instrucciones giradas por el señor P.A. como P. y Representante Legal de ISAE UNIVERSIDAD al señor A.P.Z. y otros, tales como la nota a foja 117, mediante la cual pone en conocimiento del señor P. y otros la designación de la Rertori Encargada de ISAE UNIVERSIDAD. Además. consta a foia 121 v 125. notas suscritas por el señor P.-A. y dingidas al señor, A.P. en calidad de Administrador de ISAE UNIVERSIDAD, a través de las cuales le imparte una serie de instrucciones relativas a su función.

Sobre este tema, es preciso destacar que los elementos esenciales del contrato de trabajo son: la prestación personal de los servicios y la subordinación jurídica o la dependencia económica. Así lo dispone el artículo 62 del Código de Trabaio. En lo atinente a la subordinación jurídica, el artículo 64 establece que "la subordinación jurídica consiste en la dirección ejercida o susceptible de ejercerse, por el empleador o sus representantes, en lo que se refiere a la ejecución de trabajo".

"La subordinación jurídica implica la existencia de un poder de dirección por parte del empleador al cual ha de sujetarse el trabajador. Ese poder puede ser actual o potencial, lo ejerce el empleador personalmente o por medio de sus representantes y está encaminado a la prestación del servicio o la ejecución de la obra. El poder de mando se exterioriza por parte del empleador, en el ejercicio de las facultades directivas, organizativas, de vigilancia, reglamentarias y disciplinarias" (V.V., O.. Derecho de Trabajo-Relaciones Individuales, Editorial Varem, Panamá, 1998, pág. 34).

Dentro de este contexto, estima la Sala, que se comprobó en el presente caso, que existió prestación personal de los servicios y la subordinación jurídica, elementos esenciales del contrato de trabajo.

Por otro lado, advierte el Tribunal de Casación que no está acreditado en el proceso que el señor A.P. sea propietario del 50% de las acciones de ISAE DEL BARU, S.A. es decir, las demandadas aducen qu e el señor PELLA era socio de ISAE DEL BARU, S.A., sin embargo, no han aportado al proceso las acciones emitidas y pagadas a nombre der señor A.P., las cuales constituyen el verdadero título. Lo que consta es la certificación del Registro Público que acredita que el señor P. es un dignatario de ISAE DEL BARU, S.A.

Frente a este escenario J., estima la Sala que no han sido infringidas las citada normas, razón por la cual se desestiman los cargos endilgados.

En lo relativo a los cargos atinentes a los artículos 753 y 754, normas catalogadas por la doctrina como adjetivas o de procedimiento, la Sala ha señalado en reiterada jurisprudencia que "las normas adjetivas, pueden servir de medio para demostrar la violación de disposiciones sustantivas. Estas últimas establecen derechos, que de no haber sido reconocidos, pueden ser reclamados. En ese sentido, las normas adjetivas deben incidir en las sustantivas, para que puedan ser revisables ante esta Superioridad, en caso de que se considere que aquéllas han sido dadas. El Tribunal de Casación conoce de errores in indicando y no de errores in procedendo (Cfr. Sentencias de 16 de julio de 2002, 3 de octubre de 2001, 1 de junio de 2001, 25 de enero de 2000, 28 de junio de 1999, entre otras).

Dentro de este contexto, la única manera de que este Tribunal de Casacion entre a conocer el análisis probatorio de la sentencia proferida por el Tribunal Superior de Trabajo, es que se evidencie un error de hecho en la valoración probatoria, situación que no se ha verificado en este caso.

En esta segunda fase procede la Sala a analizar los cargos presentados por la parte demandante que recaen en los artículos 31 y 40 del Código de Trabajo.

Considera el Tribunal de Casación que serán analizados los cargos de forma conjunta toda vez que mantienen un fundamento comun, consistente en que el señor A.P. laboraba en exceso horas extras de lunes a viernes y días sábado e inclusive también trabajaba los días domingo, sin que le fueran canceladas esas horas.

Sostiene que los mismos han sido infringidos toda vez que el señor P. laboraba en exceso los límites de la jornada diurna y mixta, lo cual, a su juicio, quedó acreditado con los testimonios vertidos por L.M.F.J. y E.J.O. y dichas horas no le fueron pagadas. A. ademas, que estos testimonios indican que P. iniciaba labores a las 9:00 A.M. hasta las 9:00 P.M. de lunes a viernes, los sábados de 7:30 a.m. a 5:00 p.m. y los domingos de 7:30 a 5:00 p.m., sin que las demandadas hayan demostrado que concedió tiempo compensatorio, ni que haya remunerado ese tiempo servido durante el período a que tenía derecho a descansar.

El juzgador de segundo grado manifestó en lo atinente a las horas extras, días nacionales y descanso semanales reclamadas por el demandante que debe absolverse a las demandadas, toda vez que no han sido probadas en el proceso.

Sobre este tema, la Sala en jurisprudencia reiterada ha manifestado el siguiente criterio:

"Las horas extras, supuestamente laboradas, no constituyen un derecho adquirido, razón por la cual, no le corresponde al empleador comprobar que fueron o no trabaiadas y pagadas, todo lo contrario, la carga de la prueba del trabajo en jornada extraordinaria corresponde al trabajador, no tienen cabida las presunciones establecidas en los artículos 69 y 737 del Código de Trabajo a ello, porque no se trata de salario ordinario. No se puede argumentar hechos notorios, se debe demostrar haberlas trabajado y que no hayan sido pagadas, a través de pruebas precisas, ciertas, contundentes y concordantes en tiempo, modo y lugar" (Cfr. Sentencias de 6 de ¡unio de 2002- 7 de diciembre- 31 de octubre y 20 de julio de 2001, y 29 de diciembre y 27 de septiembre de 2000, y 22 de mayo de 2003, entre otras).

Observa el Tribunal que dentro del proceso in examine, no se ha acreditado de forma palmaria y exacta las horas extraordinarias, así como tampoco el trabajo en días domingo, del señor P..

Vemos pues, que no hay certeza de las horas extraordinarias, ni de las horas laboradas los días sábados y domingos por parte del demandante. En ese sentido, para que este Tribunal acceda a lo pedido, es necesario que esté comprobado en detalle, la horas y días laborados en tiempo extraordinario, y en este caso, no hay una certitud de ese tiempo, toda vez que le corresponde al trabajador la probanza de estas horas, lo cual no está acreditado en el proceso. Razòn por la cual se desestiman los cargos endilgados.

Frente a este escenario jurídico, estima la Sala que los cargos son notoriamente insuficientes en cuanto no alcanzan a probar la ilegalidad de la decision recurrida, y por ello, no están llamados a prosperar, toda vez que en el recurso de casación laboral la Corte tiene vedado efectuar revisiones oficiosas que no hayan sido pedidas y demostradas por el casacionista.

En tal sentido, concluye el Tribunal de Casación, que no existe vicio de ilegalidad en la sentencia expedida por el juzgador secundario, por lo que debe begarse la pretensión de los casacionistas.

Como corolario de lo antes expresado, la Sala Tercera (LABORAL) de la Corte Suprema, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia de de 25 de septiembre de 2003, proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial, dentro del proceso laboral promovido por ARMANDO PELLA -VS- ISAE DEL BARU, S.A. e ISAE UNIVERSIDAD.

Las costas de casación, en cuanto a las demandadas, se fijan en 15% de la condena.

N.,

ARTURO HOYOS

WINSTON SPADAFORA FRANCO -- ADÁN ARNULFO ARJONA L.

JANINA SMALL (Secretaria)