Sentencia Contencioso de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 25 de Junio de 2003

Ponente:Adán Arnulfo Arjona L.
Fecha de Resolución:25 de Junio de 2003
Emisor:Tercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral

VISTOS:

La empresa V., Ching y Asociados, representada judicialmente por la licenciada, A.C. de V., ha interpuesto recurso de casación laboral contra la sentencia de 27 de febrero de 2003, proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, dentro del proceso común laboral incoado por A. de M. contra V., C. y Asociados, en que la trabajadora reclama a ésta diferencia salarial, vacaciones y décimo tercer mes por la suma de B/.1,795.50, según libelo de la demanda (f. 3).

  1. CARGOS DEL CASACIONISTA:

    A juicio del recurrente, la sentencia impugnada es violatoria de los artículos 62, 64 y 65 del Código de Trabajo.

    Estas normas en su orden se refieren al concepto de relación de trabajo; en qué consiste la subordinación jurídica; y los supuestos legales de dependencia económica.

    A juicio de la actora, la primera de estas disposiciones fue transgredida por omisión, debido a que la demandante no está sujeta a subordinación jurídica ni dependencia económica, porque no está sujeta a horario, controles de tiempo, ni otros elementos que señalen que existe subordinación. Además, porque la demandante reconoce que presta servicios para varias empresas (f. 2).

    En cuanto al segundo cargo de infracción afirma que éste se produjo por falta de aplicación, porque el fallo del Ad-quem desconoce las declaraciones que hizo la trabajadora en el proceso sobre la ausencia de horario fijo, mecanismos de fiscalización del tiempo o instrucciones para la prestación del servicio. Recalca tales argumentos con algunos precedentes de la Sala de Casación Laboral (f. 3).

    Acerca de la última imputación de ilegalidad contra la sentencia dictada en alzada, el recurrente asegura que se dio por omisión, reiterando los conceptos anteriores y haciendo énfasis en la ausencia de dependencia económica, ya que la demandante laboraba simultáneamente para otras empresas. En tal sentido, cita una resolución de 8 de junio de 1984 (Caso: E.V. versus I.B., S.A.).

    Considera el casacionista que el Tribunal de apelación puso mayor entonación a la subordinación jurídica restando importancia a la dependencia económica cuando existe la primera, lo que es contrario a lo establecido en el artículo 65.

    En conclusión, para el recurrente no existe ni dependencia económica ni subordinación jurídica respecto al vínculo que le relacionaba con la parte actora, por lo que pide a la Sala que revoque la sentencia de 27 de febrero de 2003 en lo que atañe al no reconocimiento de la excepción de inexistencia de la relación de trabajo propuesta en su oportunidad y declare que la excepción ha sido probada.

  2. EXAMEN DE LA SALA TERCERA:

    Para resolver el recuso ensayado la Sala hace las siguientes consideraciones:

    Observa el Tribunal que la sentencia de primera instancia (No. 36, de 19 de julio de 2002. fs. 76 a 78, expedida por el Juzgado Tercero Seccional), y la de segunda instancia decidieron negar la excepción de inexistencia de la relación laboral entre las partes del presente proceso; no obstante, absolvieron a la empresa V., Ching y Asociados de los reclamos de A. de M. porque no era procedente el pago en concepto de las diferencias de prestaciones pedidas, debido a que la empresa le estaba pagando a la trabajadora más del salario mínimo legal por las labores de aseo que prestaba en su favor (fs. 78 y 110).

    Según las instancias inferiores, existe relación de trabajo entre las partes. Para arribar a esa conclusión, el Tribunal Ad-quem expresa que la Ley no establece un mínimo a la jornada laborable sino un máximo al horario ordinario y la jornada extraordinaria; que la empresa pagaba décimo tercer mes a A. de M. y ello sólo es posible tratándose de una persona con la categoría de trabajador; y que la falta de contacto frecuente con el trabajador no es suficiente para excluir la relación de trabajo, que es lo que alega la demandada (f. 109).

    A juicio del Tribunal de Casación, el recurso extraordinario analizado carece de fundamento, toda vez que las bases de hecho y jurídicas por las que la demanda de la trabajadora A. de M. contra la empresa V., Ching y Asociados, S.A. están debidamente acreditadas en los autos. Es así ya que si bien las pretensiones de la actora en cuanto a las diferencias de prestaciones reclamadas en concepto de décimo tercer mes, vacaciones y salario fueron desestimadas, ello no enerva el hecho probado que entre las partes existió una relación no de tipo profesional o liberal sino un vínculo regido por el Código de Trabajo, esto es, una relación jurídica laboral.

    El recurrente ataca la sentencia porque en su opinión no se configuraron los elementos que caracterizan una relación laboral y es por ello que niega que entre la empresa y A. de M. se diera subordinación jurídica y dependencia económica, y que el Tribunal de apelación hace primar el primer elemento para estimar que efectivamente la relación existente es de cariz laboral.

    La Sala ha sido clara en el pasado al señalar que para que exista relación de trabajo no es indispensable que concurran ambos elementos simultáneamente. Esto se desprende del texto legal contenido en el Código de Trabajo, específicamente el artículo 62, que utiliza la conjunción alternativa "o" al describir los conceptos contrato individual de trabajo y relación de trabajo, en los cuales pueden estar presentes la subordinación jurídica o la dependencia económica como elemento caracterizador de un vinculo de naturaleza laboral.

    Sobre la subordinación jurídica se ha dicho que implica la existencia de un poder de dirección por parte del empleador al cual ha de sujetarse el trabajador. Ese poder puede ser actual o potencial, lo ejerce el empleador personalmente o por medio de sus representantes y está encaminado a la prestación del servicio o la ejecución de la obra (Cf. sentencia de 7 de junio de 2000. Caso: T.P. versus Atlantic Tourist Investment, S.A., M.. Ponente: A.H.). Esta concepción se ajusta íntegramente a la definición legal que de la figura proporciona el artículo 64 del citado Código.

    La trabajadora A. de M. prestó labor de limpieza en las oficinas de la empresa por un prolongado período según aparece demostrado en autos en horas tempranas de la mañana, es decir, que no abarcaba una jornada ordinaria de 8 horas; sin embargo, ello no es impedimento para dejar de considerar que haya relación de trabajo entre las partes de este proceso, o que no existiera subordinación jurídica, máxime que como lo anota el Tribunal de alzada, reposan en autos otros elementos que patentizan la existencia de dicha relación, como el que la empresa reconoce el pago de la bonificación económica conocida como décimo tercer mes a A. de M., prestación que se establece a favor de quien tenga la condición de trabajador y no de aquellos que ejercen una profesión liberal a encargo de otro sujeto de derecho o contratante, relación ésta que cae en el ámbito jurídico del derecho civil o comercial.

    Con todo, advertimos al casacionista que el recurso de casación no genera una tercera instancia ante la Sala para que ésta entre a conocer nuevamente los hechos debatidos en las instancias inferiores. En el fondo, a lo que aspira el recurrente es a reprochar las consideraciones por las cuales el Tribunal de alzada estimó conforme a la prueba de autos que existe entre las partes una relación de trabajo, esto es, la censura se dirige a la forma como el Tribunal ha apreciado los elementos de convicción. Este tipo de reproche a la resolución del Ad-quem en casación laboral no procede, salvo que el Tribunal haya incurrido en error de hecho en la apreciación probatoria, vicio que a juicio de la Sala no se ha producido en el presente caso.

    La Sala estima que lo procedente es desestimar los cargos de violación de las normas que utiliza el actor como fundamento de su recurso.

  3. DECISIÓN DEL TRIBUNAL:

    En consecuencia, la Sala Tercera de Casación Laboral de la Corte Suprema administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la sentencia de 27 de febrero de 2003 expedida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, dentro de la controversia laboral promovida por A. de M. contra V., C. y Asociados, S.A. para el reclamo de prestaciones laborales.

    N.,

    ADÁN ARNULFO ARJONA L.

    ARTURO HOYOS -- WINSTON SPADAFORA FRANCO

    JANINA SMALL (Secretaria)