Sentencia Contencioso de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 26 de Mayo de 2006

Ponente:Adán Arnulfo Arjona L.
Fecha de Resolución:26 de Mayo de 2006
Emisor:Tercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral

VISTOS:

El licenciado E.A.P.V., actuando en representación del señor E.D.M., ha interpuesto Recurso de Casación contra la Sentencia de 14 de febrero de 2006, proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial dentro del proceso laboral que promovió M.Q. contra su apoderado.

I.A. DEL CASO

El señor M.Q. presentó demanda laboral contra el señor E.D.M., ante el Juzgado de Trabajo de la Novena Sección, Darien, para que se hiciera efectivo el pago de B/.3,873.42 en concepto de prestaci0ones laborales dejadas de pagar por el señor E.D.M..

Esta primera instancia mediante Sentencia de veintisiete (27) de junio de 2005 condenó al señor M. al pago de B/3,383.96 en concepto de prestaciones laborales.

La referida decisión fue confirmada por el tribunal de segunda instancia, mediante la sentencia recurrida en casación, tras el recurso de apelación promovido y sustentado por el procurador judicial de la señora M..

II.CARGOS DEL CASACIONISTA

El actor estima que la sentencia recurrida viola el artículo 67, ordinales 1, 3 y 4, del Código de Trabajo, de forma directa. El tenor de la norma es el siguiente:

Artículo 67. El contrato de trabajo constará por escrito; se firmará al inicio de la relación de trabajo en tres ejemplares, uno por cada parte. La empresa conservará el suyo; al trabajador se le entregará su ejemplar al momento de la firma y el otro se remitirá la Dirección General de Trabajo, o a las direcciones regionales del Ministerio de Trabajo y Bienestar Social, que llevará un registro diario de los contratos presentados.

Se exceptúan los contratos referentes a:

1.Labores agrícolas o ganaderas;

2.Servicio doméstico;

3.Trabajos accidentales u ocasionales que no excedan de tres meses;

4.Obras determinadas cuyo valor no exceda de doscientos(B.200.00);

5.Servicios y obras que se contraten en poblaciones no mayores de mil quinientos habitantes, salvo que se trate de obras con un valor mayor de cinco mil balboas (B/.5,000.00), o de empleadores que ocupen permanentemente más de diez trabajadores.

En los casos previstos en el ordinal 9 del artículo siguiente, se requiere el contrato por escrito. La Dirección General Regional de Trabajo tendrá la facultad para realizar visitas a los establecimientos y centros de trabajo, con el objeto de verificar esta norma y de aplicar sanciones que oscilen de cincuenta (B/50.00) a doscientos balboas (B/.200.00), por su incumplimiento reiterado.

Argumenta que la violación se constituye al mencionar el Tribunal Superior de Trabajo que el contrato debía constar por escrito y cumplir con los requisitos de los artículo 67 y 68 del Código de Trabajo, cuando la prestación de servicio que de forma esporádica realizaba el señor M.Q. para su poderdante, constituía una de las excepciones al contrato escrito que señala el artículo citado. En este sentido deja por fuera el carácter obligatorio de la existencia de un contrato escrito, que dice, le están aplicando a su cliente.

III.OPOSICIÓN AL RECURSO

Por su parte, el apoderado del trabajador en su escrito de oposición alega que las labores realizadas por su poderdante se amparan en el artículo 235 del Código de Trabajo y que dentro del proceso hay suficientes elementos probatorios que demuestran la prestación directa del servicio de manera permanente, que activan la presunción establecida en el artículo 66 del Código de Trabajo, correspondiéndole al empleador desvirtuar los hechos probados.

Ante la falta del empleador de poder desvirtuar lo planteado, el opositor considera que dentro del proceso no esta en discusión la realización o no de las labores agrícolas de forma permanente, que fue reconocido por la parte demandada. Por tanto, las prestaciones solicitadas son pagos que debe hacer el empleador de forma obligatoria al trabajador.

Ante lo expuesto considera que debe persistir la obligatoriedad del señor M. al pago de las prestaciones a las que fue condenado.

IV.EXAMEN DEL TRIBUNAL

Vencido los términos correspondientes, la Sala entra a examinar los cargos violación que se endilgan a la Sentencia de 14 de febrero de 2006, proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial.

La pretensión del casacionista es que se case la sentencia recurrida y en su lugar se le absuelva a pagar las supuestas prestaciones laborales a que fue condenado, basándose en el argumento de que la decisión es violatoria a la ley laboral, al hacer mención de que el contrato debió constar por escrito, cuando la relación de trabajo se encuentra dentro de los supuestos en los cuales no se requiere contrato escrito.

Es importante advertir que el contrato de trabajo es definido por el artículo 62 del Código de Trabajo como un convenio verbal o escrito, cualquiera que sea su denominación, mediante el cual una persona se obliga a prestar sus servicios o ejecutar una obra a favor de otro, bajo la subordinación jurídica o dependencia económica de ésta.

La constancia por escrito del contrato de trabajo es la exigencia general de la ley, para la formalización de las relaciones laborales, aunque exceptúa de esta formalidad a ciertas actividades, como se aprecia en el artículo 67 del Código de Trabajo.

Sin embargo, esta exigencia sólo tiene efectos probatorios que tienden a proteger al trabajador, y ante su ausencia, la existencia del contrato de trabajo puede probarse mediante otros medios probatorios.

La forma del contrato de trabajo no afecta de manera alguna la validez del mismo, de tal forma que aunque se exija su constancia por escrito, la ausencia de esta formalidad no implica la inexistencia del mismo y de la relación de trabajo. Es por ello que la ley ha previsto, en el artículo 69 que a falta de contrato escrito la presunción de certeza de ciertos hechos y circunstancias alegadas por el trabajador que debían constar en dicho contrato, presunción que admite prueba en contrario.

La decisión tomada por el tribunal, no se enmarcaron en la formalidad o exigencia o no del contrato por escrito, sino en la acreditación de los hechos alegados por el trabajador, y aceptados en cierta medida por el casacionista, por lo que el aspecto por el cual se pretende casar la sentencia no demuestra en sí que se haya incurrido en violación a normas sustantivas.

De lo anterior se concluye que no se ha acreditado que la sentencia, al hacer mención de que el contrato debió constar por escrito, cuando se trataba de una actividad que estaba exenta de esta formalidad, haya agraviado a las partes y haya inobservado derechos sustantivos del recurrente.

V.DECISIÓN DE LA SALA

Por tanto, la Sala Tercera de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la Sentencia 5 de enero de 2006, proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, dentro del proceso laboral promovido por M.Q. contra E.D.M..

Se adicionan las costas en 10%.

N.,

ADÁN ARNULFO ARJONA L.

VICTOR L. BENAVIDES P. -- WINSTON SPADAFORA FRANCO

JANINA SMALL (Secretaria)