Sentencia Contencioso de Corte Suprema de Justicia (Pleno), Sala 3ª de lo Contencioso Administrativo, 21 de Febrero de 2008

Ponente:Jacinto Cárdenas M
Fecha de Resolución:21 de Febrero de 2008
Emisor:Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo
 
CONTENIDO

VISTOS:

La firma forense Abogados y Asociados actuando en representación de L.Z. ha presentado recurso de casación laboral contra la Sentencia de 27 de diciembre de 2007 emitida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial de Panamá.

Mediante la Resolución recurrida, se absuelve Colón Container Terminal, S.A., de la reclamación en concepto de horas extraordinarias no pagadas, en relación al pago de horas extras reclamadas por el período que va desde febrero de 1999 hasta el 25 de julio de 2001 y condena a la empresa al pago de quinientos sesenta y nueva balboas con siete centésimos (B/.569.07) en concepto de horas extras no pagadas con posterioridad a la última fecha mencionada.

  1. ANTECEDENTES DEL RECURSO.

    El día 26 de julio de 2006, el señor L.Z. interpuso demanda laboral contra Colón Container Terminal, S.A., a fin de reclamar el pago de diecisiete mil ciento cincuenta y dos balboas con noventa centésimos (B/. 17,152.90) en concepto de pagos de horas extraordinarias laboradas y no pagadas, desde el 15 de julio de 1999 hasta el 11 de abril de 2004.

    A lo largo del libelo, afirmó que la relación laboral inició con su empleadora el 16 de octubre 1997 y finalizó el 17 de mayo de 2005 (fs. 1-5, 15-29 del proceso laboral). Agrega, que las horas extraordinarias diurnas mixtas y nocturnas que se reclaman, asciende según la hoja de cálculo confeccionada por A.S., a la suma antes vista, por lo que pidió una condena pecuniaria contra Colón Container Terminal, S.A. (fs. 1-8).

    Ante la demanda presentada, el apoderado judicial de la empresa alegó excepción de prescripción arguyendo que la relación laboral con el señor L.Z. terminó el día 17 de mayo de 2005; que no se le adeuda al prenombrado prestación laboral alguna; y que al haber transcurrido más del período contemplado en el artículo 12-A del Código de Trabajo resulta improcedente el pago reclamado en concepto de horas extraordinarias supuestamente laboradas en los años 1999, 2000 y 2001.

    Al respecto, sostiene que no consta que el señor L.Z. haya laborado tiempo extraordinario durante los períodos reclamados y que en todo caso todas las horas de servicio que prestó a su empleadora fueron debida y oportunamente pagadas (fs. 81-84 del proceso laboral).

    El Juez de la causa dirimió la controversia planteada mediante Sentencia Nº 13 de 8 de octubre de 2007, declarando probada la excepción parcial de prescripción alegada por la empresa demandada y condenándola al pago de quinientos sesenta y nueve balboas con siete centésimos (B/. 569.07) en concepto de horas extras dejadas de pagar en el período posterior al 25 de julio de 2001 (fs. 756-772 del expediente laboral).

    Promovido el recurso de apelación contra la decisión adoptada, recordemos que el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, a través de la Resolución de 24 de enero de 2006, modificó la Sentencia Nº 13 de 2007 en el sentido de absolver a la empresa Colón Container Terminal, S.A., del pago de prestaciones laborales en concepto de horas extras y confirmó la excepción parcial de prescripción, luego de considerar que no existía prueba fehaciente que demostrara el trabajo extraordinario, cuyo pago reclama el señor Z. (fs. 796-807 ibídem).

    La inconformidad del señor L.Z. con la Resolución del Tribunal Ad-Quem deviene en la presentación del recurso de casación que pasamos a estudiar.

  2. FUNDAMENTO DEL RECURSO DE CASACIÓN.

    El casacionista estima que la Sentencia de 27 de diciembre de 2007, infringe los artículos 33, 32 y 39 del Código de Trabajo, porque no reconoció la procedencia del pago de prestaciones laborales reclamadas por el señor L.Z. en concepto de horas extras.

    Los artículos 32 y 33 mencionados se refieren a las prestaciones que debe recibir un trabajador por razón de los servicios que preste en turnos rotativos y el concepto de jornada de trabajo, más su forma de remunerarse, respectivamente. Su concepto de infracción, se sustenta bajo la afirmación de que "el peritaje rendido no consideró todo el tiempo que el trabajador no pudo utilizar libremente por esta a disposición del empleador".

    A., que desde el 2003, el auditor cambió en forma deliberada y arbitraria la hora de entrada que el trabajador tenía marcada en los registros que la empresa entregó para la auditoría. También, que ante las diferencias superiores a quince (15) minutos antes o después del hora de entrada o salida, le correspondía al empleador, no así al auditor demostrar el por qué de ese registro.

    En lo que respecta al salario uniforme por razón del trabajo en turnos rotativos, sostuvo el casacionista sostuvo lo siguiente: "la auditoría desconoce, no sabe que existe un cálculo diferente para trabajo en horas diurnas, nocturnas y mixtas, conocidas como "ratas diurnas, nocturnas o mixtas". Seguidamente, aseveró, que "el auditor no hizo diferencias en el pago del trabajo en tiempo extraordinario que era prolongación de la jornada diurna ni aquel que era prolongación de la jornada nocturna", y que ante ello cometió errores en los cálculos, como lo es "no captar que, para un mismo trabajador que labora tanto jornadas diurnas como nocturnas, su salario por hora cambia, según la jornada", siendo en este caso que por siete (7) horas de trabajo nocturno se debió pagar como si fueran ocho (8).

    Por su parte, el artículo 39 del Código Laboral establece la obligación del empleador de conceder al trabajador un descanso durante la jornada de trabajo, con miras a que reponga sus fuerzas. Sobre el particular, afirma que en la medida que los registros del auditor alteran los de la empresa, "se desconoce la violación del tiempo de descanso obligado de por lo menos doce horas continuas entre jornadas, y no se produce la compensación por trabajo en horas de descanso obligado entre jornadas". (fs. 1-11 del cuadernillo)

    OPOSICIÓN AL RECURSO.

    La empresa demandada, se opuso al recurso de casación laboral, argumentando que el mismo debe rechazarse de plano, porque lo que pretende el casacionista es que la Corte revise nuevamente el proceso como una tercera instancia, lo cual no es propio en esta acción extraordinaria.

    En este sentido, afirmó que de las resoluciones de primera y segunda instancia se advierte el cumplimiento de todos los requisitos, garantías procesales e, inclusive, la observancia de la Ley laboral. Según la empresa opositora, el fin perseguido con este recurso se centra en las objeciones que se le formulan al dictamen pericial rendido por el perito V.S.C., el cual destaca coincide, en lo medular, con los informes periciales presentados por los auditores J.P., M.H. y R.B..

    En este sentido, sostiene que aún cuando el peritaje presentado por el señor S. no corrobora que Colón Container Terminal, S.A., pagó en exceso la horas extras trabajadas por el señor L.Z., esto no justifica que el mismo deba descalificarse o cuestionarse para efectos de ser valorado por los Juzgadores Laborales (fs. 14-19).

  3. DECISÓN DE LA SALA.

    Una vez examinados detenidamente los cargos presentados, los cuales aluden, fundamentalmente, al derecho de un trabajador a recibir remuneración por horas extras, esta Superioridad se percata de inmediato, que las normas invocadas se dicen infringidas por la valoración probatoria que el Tribunal Superior de Trabajo le dio a un peritaje que a juicio del casacionista contiene una serie de equívocos.

    En efecto, un cuidadoso repaso de las disposiciones legales que se dicen vulneradas, revela que en cada caso, la argumentación fundamental de la parte actora es que el Tribunal de Trabajo valoró un peritaje que contiene datos incorrectos y que lo llevaron a desconocer el pago de horas extras que había laborado el señor L.Z. en beneficio de su empleadora. De allí, que todos los cargos se expliquen con la supuesta comisión de un error por parte del perito V.S. al calcular las horas laboradas por el trabajador Z..

    En este contexto se hace necesario reiterar, que la jurisprudencia de esta Máxima Corporación Judicial ha sido constante y uniforme al señalar, que la actividad de apreciación de pruebas que adelante el juzgador laboral, con base al sistema de sana crítica, no es susceptible de reparo por el Tribunal de Casación excepto que se haya incurrido en un error de hecho en la valoración de pruebas, lo que no acontece en este negocio.

    Ahora bien, según consta en la resolución demandada, el Tribunal Superior de Trabajo valoró el caudal probatorio de manera racional, con arreglo a la ley, la lógica, y la experiencia, aplicando las reglas de la sana crítica, arribando de esta forma a la conclusión de que el proceso carecía de pruebas que establecieran de manera cierta, que el señor Z. había laborado las horas extras reclamadas, pues ni siquiera el peritaje oficial solicitado por el propio juzgador había cumplido con el cometido de acreditar el pago demandado.

    El Tribunal asimismo destacó, que la empresa había aportado la documentación que comprobaba el pago de las prestaciones correspondientes -peritaje de B. &B.-, y que aún cuando la carga de las horas extras le compete al trabajador, éste no acreditó con pruebas fehacientes que se le adeudaran prestaciones en este concepto.

    Esta valoración, sustentada en los elementos probatorios que constan en el dossier, no tiene por qué ser cuestionada por el Tribunal de Casación, pues coincide con las reglas mínimas que establece el Código de Trabajo en el artículo 732: objetividad, sensatez, y lógica razonable, a fin de otorgarle su justo valor al material probatorio.

    En tales condiciones, la Sala se ve precisada a concluir que la presentación de un recurso de casación no le permite entrar a calificar de defectuoso o errado un peritaje que se incorporó al proceso en cumplimiento de normas legales (fs. 277-278), y valoró el Juzgador en conjunto con los demás elementos probatorios. Por tanto, al no cumplir el recurso en examen con lo dispuesto en el artículo 928 del Código de Trabajo, se procede a negársele curso legal.

    En consecuencia, la Sala Tercera, CASACION LABORAL, de la Corte Suprema, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, RECHAZA DE PLANO el recurso de Casación Laboral presentado por el licenciado R.S., actuando en su calidad de apoderado judicial de L.Z..

    N.,

    JACINTO CÁRDENAS M.

    ADÁN ARNULFO ARJONA L. -- VICTOR L. BENAVIDES P.

    JANINA SMALL (Secretaria)