Sentencia Contencioso de Supreme Court (Panama), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 10 de Octubre de 2008

PonenteAdán Arnulfo Arjona L.
Fecha de Resolución10 de Octubre de 2008
EmisorTercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral

VISTOS:

El licenciado C.I.G., en representación de O.E.J.P., interpuso recurso de casación laboral contra la Sentencia del 9 de abril de 2008, emitida por el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial, dentro del proceso laboral seguido contra la Compañía de Circuito Industrial Radiofónico regente de Radio Poderosa FM, I.E.R. y otras.

ANTECEDENTES DEL CASO

El proceso laboral se origina en la reclamación que presenta el señor O.J. contra la Compañía de Circuito Industrial Radiofónico, regente de Radio Poderosa FM, I.E.R. De León, M. De León Varela y M.I.R.S., con el fin de que se anulara el mutuo acuerdo y solicitar el pago de prestaciones laborales adeudadas, por el monto de B/.126,845.56

Este proceso fue conocido en primera instancia por la Jueza de Trabajo De la Cuarta Sección, Coclé, quien mediante Sentencia N°23/07 de 24 de septiembre de 2007, decidió declarar probadas las excepciones de ilegitimidad de personería, formuladas por las señoras M. De León y María Isabela Rojas de H., por constar como patrono la Compañía Circuito Industrial Radiofónico, S.A., Radio Poderosa; absuelve a la compañía y a I.E.P. De León del pago de B/.31,852.29 en concepto de vacaciones, décimo tercer mes y prima de antigüedad, correspondiente al periodo del 1° de septiembre de 1994 a 31 de mayo de 2004 porque ya fueron pagadas conforme a ley; no accede a la declaratoria de nulidad del mutuo acuerdo porque no se demostró la existencia de vicio de consentimiento, engaño, amenaza o coacción que vulnere el derecho que la ley confiere a los trabajadores.

Luego de interpuesto el recurso de apelación por la parte actora, el Tribunal Superior de Trabajo, mediante la sentencia que se impugna, decide modificar la sentencia de primera instancia en el sentido de negar la excepción de ilegitimidad de personería propuestas por M. De León Varela y M.I.R.S. y en su lugar las absuelve de las reclamaciones propuestas por el actor, y confirma la sentencia en todo lo demás.

CARGOS DEL CASACIONISTA

Las normas del Código de Trabajo que el recurrente enuncia como vulneradas, y la forma como lo sustenta, son las siguiente:

"Artículo 62. Se entiende por contrato individual de trabajo, cualquiera que sea su denominación, el convenio verbal o escrito mediante el cual una persona se obliga a prestar sus servicios o ejecutar una obra a favor de otra, bajo la subordinación o dependencia de ésta.

Se entiende por relación de trabajo, cualquiera sea el acto que le dé origen, la prestación de un trabajo personal en condiciones de subordinación jurídica o de dependencia económica.

La prestación de un trabajo a que se refiere el párrafo anterior y el contrato celebrado producen los mismos efectos.

La existencia de la relación de trabajo determina la obligación de pagar el salario."

El actor considera, que esta norma fue vulnerada por comisión porque el tribunal la aplicó de manera incompleta, ya que dejó de reconocer algunos derechos allí consagrados, al señalar que la naturaleza de la relación entre la compañía y el trabajador con respecto al programa de comentarios "Que habla el Pueblo" no es de naturaleza laboral, siendo que se encontraban presentes los elementos de subordinación jurídica y dependencia económica, ya que los cheque que recibía el trabajador los 15 y 30 de cada mes son en realidad una comisión, así como la sujeción al horario de trabajo de 8:00 A.M. a 5:00 P.M., toda vez que luego de la transmisión del programa de radio (8:00 a.m. a 10:00 a.m.) el trabajador seguía laborando en la empresa, lo que es indicativo de subordinación jurídica.

"Artículo 64. La subordinación jurídica consiste en la dirección ejercida o susceptible de ejercerse, por el empleador o sus representantes, en lo que se refiere a la ejecución del trabajo."

Bajo el mismo sustento de la existencia de una relación laboral con respecto al programa de radio "Que Hable el Pueblo", sostiene que fue vulnerada esta norma por falta de aplicación. Sostiene que si existía subordinación jurídica, ya que el programa era transmitido desde las instalaciones de la empresa y estaba bajo el dominio total de la empresa, porque era ella quien facturaba los pagos de los clientes que tenían cuña publicitaria en dicho programa, lo que demuestra la existencia de la posibilidad de que la empresa realizaba actos de dirección sobre el trabajador, quien tenía que salir además a cobrar para la empresa dichas cuñas radiales.

"Artículo 65. Existe dependencia económica en cualquiera de los siguientes casos:

  1. ...

  2. Cuando la persona natural que presta el servicio o ejecuta la obra no goza de autonomía económica, y se encuentra vinculada económicamente al giro de actividad que desarrolla la persona o empresa que pueda considerarse como empleador.

    En caso de duda sobre la existencia de una relación de trabajo, la prueba de la dependencia económica determina que se califique como tal la relación existente."

    En el mismo orden de ideas, considera vulnerada esta norma porque quedó demostrado que el señor J. trabajaba para la empresa demandada como Director, Conductor de Programas y vendedor de propagandas radiales, labores que se vinculaban al giro normal de la empresa, y como tal no gozaba de autonomía económica. Señala que el trabajador recibía los 15 y 30 de cada mes dos cheques, uno correspondiente a su salario y el otro relativo a su comisión o pago por venta y cobro de propaganda, quien facturaba y recibía directamente los pagos por cuñas publicitarias, en virtud de la realización y dirección del programa de comentarios "Que Hable el Pueblo". En conclusión, quedó ampliamente demostrado en el proceso la dependencia económica.

    Artículo 16. Si existieren contratos simulados o fraudulentos de arrendamiento de un establecimiento o negocio, el arrendador responderá solidariamente con el arrendatario por todas las obligaciones laborales surgidas durante la vigencia del arrendamiento, sin perjuicio de la aplicación de las normas sobre sustitución del empleador en lo que fueren más favorables a los trabajadores.

    Se presumen como simulados o fraudulentos los contratos de arrendamiento cuando traen como consecuencia el incumplimiento de las prestaciones laborales.

    Bajo el concepto de falta de aplicación el casacionista estima vulnerada esta norma por parte del tribunal al adoptar su decisión. La sustentación gira en al valor o validez probatoria que el tribunal otorgó al contrato de arrendamiento de espacio radial suscrito entre el trabajador y la empresa, ya que de la lectura del mismo se permite establecer que fue hecho con la finalidad de incumplir o evadir el pago de las prestaciones laborales. Menciona que al pactarse el pago del 50% de las cuñas publicitarias para cada parte, esto no es un precio cierto característica que debe cumplirse en los contratos de arrendamiento, y la realidad es que lo pactado es el pago de una comisión del 50% pues los cheque sy comprobantes recibidos por el trabajador los 15 y 30 de cada mes, eran en concepto de pago y venta de propagandas (cuñas publicitarias) del mes.

    "Artículo 63. Para la determinación de la relación de trabajo, o de los sujetos de la misma, se prescindirá de los actos y contratos simulados, de la operación de interpuestas personas como supuestos empleadores, y de la constitución u operación simulada de una persona jurídica en calidad de empleador."

    Menciona que esta norma contiene el principio de primacía de la realidad, que es uno de los fundamentos del Derecho Laboral, y que fue infringida porque no fue aplicada por el Tribunal, al desconocer la relación de trabajo de la empresa con el trabajador en torno al programa radial "Que Hable el Pueblo", pues convergen los elementos de dependencia económica y subordinación jurídica.

    "Artículo 732. Las pruebas se apreciarán por el Juez según las reglas de la sana crítica, sin que esto excluya la solemnidad documental que la ley establezca para la existencia o validez de ciertos actos o contratos.

    El J. expondrá razonadamente el examen de los elementos probatorios y el mérito que les corresponda."

    Sustenta que la norma fue vulnerada por error de hecho, cuando el tribunal no realizó la valoración de las pruebas en base al sistema de la sana crítica, ya que no reconoce el carácter laboral de la relación entre la empresa y el trabajador, en torno al programa radial "Que Hable el Pueblo". Sostiene que las pruebas documentales aportadas en el expediente, inclusive las aportada por el mismo abogado del empresa (cheques y comprobantes) de pagos por pago y venta de propaganda del programa de radio referido, las facturas de las empresas o clientes, demuestran que el trabajador recibía pagos de comisión por la realización y dirección del programa, consistente el 50% de las ventas del mes.

    Artículo 140. Salario es la retribución que el empleador debe pagar al trabajador con motivo de la relación de trabajo, y comprende no sólo lo pagado en dinero y especie, sino también las gratificaciones, percepciones, bonificaciones, primas, comisiones, participación en las utilidades y todo ingreso o beneficio que el trabajador reciba por razón del trabajo o como consecuencia de éste.

    Manifiesta que el tribunal vulnero esta norma por falta de aplicación al no reconocer las comisiones que recibía el trabajador por las ventas de las cuñas publicitarias del referido programa radial como parte de su salario, pues el salario por comisión es que en que la retribución se mide en función de los productos vendidos o colocados por el trabajador, aplicándose en este caso porque además de director y conductor del programa, era vendedor de propaganda.

    Artículo 149. Para la determinación del monto de las indemnizaciones y cualesquiera otras prestaciones que deban pagarse a los trabajadores, se entenderá por salario el promedio percibido durante las jornadas ordinarias y extraordinarias efectivamente trabajadas durante los seis meses o treinta días anteriores a la fecha de la exigibilidad del derecho, según sea más favorable al trabajador.

    Igualmente por falta de aplicación se explica como infringida esta norma, ya que para el cálculo de las prestaciones que le correspondían no se consideró como salario el pago de las comisiones ya explicadas ampliamente en párrafos precedentes.

    Artículo 226. Para la determinación del importe de la prima de antigüedad se entenderá como salario por cada año de servicios prestados por el trabajador el promedio del total de la remuneración percibida por éste durante los últimos cinco años trabajados.

    El monto de la indemnización por despido injustificado se determinará conforme a lo dispuesto en el artículo 149.

    A juicio del actor, la falta de reconocimiento de las comisiones como parte del salario devengado por el trabajador, y su no incorporación al promedio de salario base para hacer el cálculo de las prestaciones adeudadas, lleva a que el tribunal infrinja esta norma por falta de aplicación, ya que no se reconoce la prima de antigüedad que realmente corresponde.

    "Artículo 210. La relación de trabajo termina:

  3. Por mutuo consentimiento, siempre que conste por escrito y no implique renuncia de derechos.

  4. ...".

    Sostiene el casacionista que el tribunal, con la decisión adoptada, vulnera esta norma, al no declara el mutuo acuerdo como nulo, porque hay renuncia de derechos por parte del trabajador, al no reconocerse las comisiones por venta y cobro de propaganda del programa de radio que nos ocupa.

    I. OPOSICIÓN AL RECURSO

    El apoderado judicial de la empresa, al oponerse al recurso que no ocupa, señala que en virtud de la relación de trabajo entre el trabajador y la empresa, el mismo recibía un salario de B/355.00 en concepto de salario mensual más 20 % de ingreso que percibía la estación de radio en concepto de cuñas o propagandas contratadas y pagadas en dicha estación con excepción de las relativas al programa de radio "Que hable el pueblo".

    Señala que este programa de radio fue una creación del señor J., quien acuerda con la empresa, que el arrendamiento del espacio radial se cancelaría con el 50% de las propagandas que el mencionado programa contratara y así efectivamente fue cancelado. Para tales efectos la empresa se cobraba el canon de arrendamiento y devuelve o reembolsa al señor J. la parte que le corresponde de forma quincenal.

    En atención a lo anterior, señala que lo referente al programa de radio es una relación de tipo comercial, tal como lo demuestran los contratos de arrendamientos, y el Mutuo Acuerdo de Terminación de la Relación de Trabajo, redactado por el abogado contratado por el propio señor J., que señala que la relación profesional de alquiler de espacio del programa "Que Hable el Pueblo", no tiene reclamación.

    Con sustento en las constancias probatorias, en síntesis esta oposición se fundamenta en que la relación existente entre la empresa y el trabajador con respecto al programa radial era de tipo comercial y no se encontraba presentes los elementos de subordinación jurídica y dependencia económica que caracterizan las relaciones laborales. Por consiguiente, el pago que recibía el señor J. bajo este concepto no constituía parte del salario ni comisión y no hay contrato simulado o fraudulento.

    Por otro lado, el apoderado de los señores Italo Rojas De León, M. De León Varela y M.I.R.S., señalan que en el expediente no cabe la menor duda de que la relación entre la empresa y el señor J., con respecto al programa radial, era de tipo comercial y que no percibía una comisión sino una retribución o porcentaje de las ventas, por lo que los cargos de violación son infundados. Con el sustento hacen en síntesis la exposición de las pruebas en la que respaldan su oposición a los cargos de violación y el criterio jurisprudencial aplicable.

    II. EXAMEN DEL TRIBUNAL

    Vencido los términos correspondientes, la Sala entra a examinar los cargos violación que se endilgan a la Sentencia de 9 de abril de 2008, proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial y las consiguientes oposiciones presentadas por las partes demandadas.

    Las normas del Código de Trabajo que el casacionista considera vulneradas son los artículos 62, 64, 65 (referentes a el concepto y elementos de la relación de trabajo), 16, 63 (referentes a los efectos de los contratos simulados y fraudulentos y a los actos simulados), 732 (referente a las normas de apreciación de la prueba), 140 (definición de salario), 149 (indemnizaciones), 226 (prima de antigüedad) y 210, numeral 1 (terminación de trabajo por mutuo consentimiento).

    El fundamento de violación de estas normas se centra en el hecho de que el Tribunal no incluyó entre el salario del señor J., como trabajador de la empresa demandada, el dinero quincenal recibido con ocasión del programa radial denominado "Que Hable el Pueblo", transmitido en la estación radial demandada, toda vez que no reconoció que existía en torno a este asunto una relación de trabajo, sino que era de tipo comercial. Señala que, el Tribunal llega a esta conclusión porque no aprecia adecuadamente las pruebas y no aplica debidamente las normas sustantivas, desconociendo el derecho del trabajador a percibir las prestaciones laborales que se derivan de esta diferencia salarial no reconocida.

    Con sustento en lo anterior, señala que el tribunal debió considerar nulo el mutuo acuerdo suscrito, toda vez que el contrato de arrendamiento constituía un contrato simulado o fraudulento, para ocultar la relación laboral, por tanto, no se incluyó en el acuerdo las prestaciones a que tenía derecho en atención a la comisión recibida por pago y venta de publicidad, relacionada con el programa.

    Por su parte, las partes demandadas coinciden en su oposición al recurso que la relación entre la empresa y el trabajador, con respecto al programa radial, era de tipo comercial, distinta a la relación de trabajo que tenía con la empresa y que pago recibido por el señor J. por la venta de publicidad no correspondía a una comisión sino que era la devolución de lo que le correspondía luego de que la empresa cobraba el arrendamiento del espacio radial, según lo pactado.

    Luego de los planeamientos esbozados por la parte, se denota que los cargos de violación giran en torno a la naturaleza del dinero recibido por el señor JARAMILLO con ocasión de las ventas de la publicidad del programa radial de comentarios denominado "Que Hable el Pueblo", que dirigía y conducía en la misma empresa para la cual laboraba, por considerar que esta actividad era parte de la relación laboral que existía entre su persona y la empresa Compañía de Circuito Industrial Radiofónico regente de Radio Poderosa FM, y que no fue considerado como parte del salario para efecto del reconocimiento de las prestaciones a que tenía derecho, en el mutuo acuerdo de terminación de la relación de trabajo suscrito entre las partes y en la sentencia impugnada.

    En este sentido, sostiene que el mutuo acuerdo que suscribió con la empresa en ocasión de la terminación de la relación laboral se encontraba viciado de nulidad, ya que no consideró como parte del salario devengado, porque las prestaciones laborales no fueron canceladas conformes y en violación a las normas laborales.

    La decisión de los tribunales de primera y segunda instancia no reconocen el carácter laboral de la relación existente entre la empresa y el señor J., en torno al programa radial de comentarios, por lo que no consideran que el acuerdo suscrito de terminación de la relación laboral se encuentre viciado de renuncia de derechos.

    En torno a este tema el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial sustenta su decisión en lo siguiente:

    "Al respecto, debemos destacar que ha quedado establecido en el proceso que la conducción del programa radial de comentarios "Que hable el Pueblo" no formaba parte de las funciones que desempeñaba el señor O.E.J.P. para la COMPAÑÍA CIRCUITO RADIAL RADIOFÓNICO, S.A. ya que esta era una actividad que desarrollaba de manera autónoma, sin estar sometido a ningún tipo de directrices del dueño de la estación de radio.

    Obran a fojas 2,665 (Tomo V) y a foja 6,755 (Tomo IX) dos contratos de arrendamientos por medio de los cuales el actor rentaba un espacio radial a la sociedad demandada, documentos que tiene pleno valor para demostrar que el citado programa era dirigido bajo la exclusiva responsabilidad del acto, ya que a pesar de haberse objetado estos contratos y atacados de nulos por no estar un precio cierto como canon de arrendamiento, tal objeción no se hizo atendiendo lo señalado en la Sección Quinta del Código de Trabajo, no consta una declaratoria de nulidad de tales documentos.

    Por otro lado también se encuentra acreditado en autos, que después de terminado el contrato de arrendamiento de espacio radial entre el actor y la COMPAÑÍA CIRCUITO RADIAL RADIOFÓNICO, S.A. mediante mutuo acuerdo (fs. 426-Tomo I), el actor se lleva su programa a otra Estación "Estereo Mi Favorita", así como las cuñas publicitarias de su programa, que eran las que generaban las comisiones que hoy desea le reconozcan como parte del salario. Al respecto consta certificación del Representante Legal de Radio Difusión Zaratí, S.A. (Estereo Mi Favorita), quién aclara que el programa denominado "Que Hable el Pueblo" se transmite en Radio Mi Favorita desde el 15 de octubre de 2004, ya que esl actor arrienda un espacio de dos horas de lunes a viernes de 8:00 a 10:00 de la mañana e indica que el acto al iniciar el programa traía las cuñas de "Estación Shell Río, Centro Comercial Ancón, entre otras.

    Lo anterior, nos lleva a considerar que la naturaleza de la relación que existió entre O.E.J.P. y COMPAÑÍA CIRCUITO RADIAL RADIOFÓNICO, S.A., en cuanto a la transmisión del programa de comentarios "Que hable el Pueblo", no era parte de naturaleza laboral, mal podemos entonces entender que las comisiones que recibía el acto por la venta de las cuñas publicitarias de un programa de su autoría formaban parte de su salario, por lo que no existe ningún reparo que formularle a la sentencia en cuanto al salario base utilizado por la juzgadora para el cálculo de las prestaciones laborales que es de B/.500.00 mensuales, que es el que encuentra fundamento en las pruebas que obran en el expediente.

    En atención a lo anterior, la Sala comparte el criterio esbozado por el Juez de Trabajo de la Cuarta Sección que negó la petición de declarar nulo el convenio de terminación de la relación de trabajo denominado "Mutuo Acuerdo " que consta a foja 26 del expediente, ya que el documento acusado de ilegal se ciñe a los lineamientos contemplados en el Código de Trabajo, es decir consta por escrito, fue suscrito voluntariamente por las partes y no implica renuncia de derechos, pues utilizó base para el cálculo de las prestaciones el salario correcto (B/:500.00 mensuales)."

    En atención a lo esbozado por el Tribunal Superior de Trabajo, la parte demandada a través del caudal probatorio desvirtúo las afirmaciones hechas por la parte actora, en cuanto al tipo de relación que existía, aparte de la relación de trabajo, con respecto al programa radial de comentarios que dirigía y conducía el señor J. en la misma empresa para la cual laboraba. Es decir, a través de los elementos probatorios se acreditó que existía con respecto a este programa un contrato de arrendamiento de espacio radial, y que el dinero que la empresa le entregaba al señor J. consecuencia de las ventas de publicidad, era lo que le correspondía (50%) luego de cobrarse el canon de arrendamiento.

    No se observa en este sentido, que el Tribunal haya errado en la apreciación de las pruebas presentes en el expediente, tal como lo señala el casacionista, en violación del artículo 732 del Código de Trabajo, con respecto a la valoración de la naturaleza del dinero recibido por parte de la empresa luego de cobrar el canon de arrendamiento consistente en el 50% de las ventas de la publicidad que financiaba el programa, según el contrato de arrendamiento. Programa que, como se menciona, fue retirado de la estación radial y llevado a otra. Efectivamente, las pruebas apuntan a que este dinero no era parte del salario, y a que esta actividad era independiente de la actividad laboral para la cual se encontraba contratado en la empresa.

    En atención a lo que antecede no se considera acreditado la violación de los artículos 62, 64 y 65 relacionados a la relación de trabajo, toda vez que está ampliamente demostrada la relación comercial existente en torno al programa radial.

    Al no desvirtuarse la validez de los contratos de arrendamiento, y considerado otros elementos presentes en el expediente, no es de lugar, considerar que existió un contrato simulado o fraudulento, esto se encuentra consolidado con el hecho de que la simulación aparejaría la consecuencia de que el señor J. no hubiera tenido la posibilidad de llevar el programa de radio a otra estación de radio, simplemente porque pertenecería a la empresa, entre otras situaciones que no encontramos presentes en el expediente que hagan considerar que la realidad era distinta a la de una relación de tipo comercial. Por consiguiente, no se pueden considerar probados los cargos de violación de los artículo 16 y 63 del Código de Trabajo.

    No acreditada la naturaleza laboral de la relación, con respecto al programa radial de comentarios en mención, el dinero percibido con ocasión a esta actividad, reiteramos, no puede ser concebido como parte del salario, y esto lo respalda el informe de auditoría realizado por la Caja de Seguro Social. Por consiguiente, no se ha vulnerado el artículo 140, ni se tiene derecho a las prestaciones establecidas en los artículo 149 y 226, normas del Código de Trabajo.

    En atención a la nulidad del acuerdo de terminación de trabajo suscrito entre las partes, comprobado que están presente los elementos que el artículo 210, N°1 señala, que debe constar por escrito y que no implique renuncia de derecho por parte del trabajador, se repara que la decisión proferida por el Tribunal Superior al respecto, es acertada.

    Cabe advertir al casacionista que el recurso de casación, no constituye una tercera instancia con el objeto de revisar nuevos hechos ni el valor que el Tribunal Superior de Trabajo le ha dado a las pruebas, sino que constituye un recurso extraordinario, con el objeto de enmendar los agravios inferido por parte de las resoluciones judiciales emanadas en segunda instancia por el Tribunal Superior de Trabajo, en los casos en los que la ley lo permite, procurando la exacta observancia de las leyes.

    III. DECISIÓN DE LA SALA

    Por tanto, la Sala Tercera de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la Sentencia del 9 de abril de 2008, proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial, dentro del proceso laboral promovido por el señor O.J. contra la Compañía de Circuito Industrial Radiofónico regente de Radio Poderosa FM, I.E.R. y otras personas.

    N.,

    ADÁN ARNULFO ARJONA L.

    VICTOR L. BENAVIDES P. -- WINSTON SPADAFORA FRANCO

    JANINA SMALL (Secretaria)

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