Sentencia Penal de Corte Suprema de Justicia (Panama), 2ª de lo Penal, 14 de Marzo de 2019

PonenteJosé Eduardo Ayu Prado Canals
Fecha de Resolución14 de Marzo de 2019
EmisorSegunda de lo Penal

VISTOS:

Decide la Sala el recurso extraordinario de casación interpuesto por el defensor de HERMEREGILDO M.H. contra el fallo de segunda instancia proferido por el Segundo Tribunal Superior de Justicia del Primer Distrito Judicial de Panamá, mediante el cual revoca la sentencia absolutoria emitida por el Juzgado Segundo de Circuito Penal del Tercer Circuito Judicial, y lo condena a la pena principal de trece (13) años de prisión y como pena accesoria de dos (2) años de inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas a partir del cumplimiento de la pena principal como autor del delito de Violación Sexual en perjuicio de la menor J.J.Z.

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL

Mediante informe Social proveniente de la Policlínica de la Caja de Seguro Social del Distrito de San Carlos, donde se indica que la menor J.J,.Z. manifestó en la entrevista con la Trabajadora Social que había sido abusada sexualmente por su padrastro H.M. de 50 años de edad, el cual no se lleva bien con ella; y que su hermano L.Z. de 20 años vio a su padrastro teniendo relaciones sexuales con la menor. (fs.1-3)

I.H.H., bajo la gravedad de juramento se ratificó del Informe Social ntes descrito. (fs.50-51).

A folio 19 se aprecia la Evaluación Médico Legal de la menor J.J.Z. de la cual se colige entre otras cosas lo siguiente: “La menor infiere que un tío llamado H.M., ha abusado de ella sexualmente en varias ocasiones, la última vez que ocurrió este año después de los carnavales, no recuerda fecha, esto ella se lo contó a una Trabajadora Social que se lo comunicó a la maestra” No está desflorada no existen señales de violencia interna o externa con fines sexuales, himen anular íntegro, dilatable que permite la introducción de dos dedos sin desfloración. Muestra negativa de embarazo.

En la evaluación psiquiátrica realizada a la menor esta narra que su padrastro H. estaba abusando de ella desde hacía tiempo atrás, que lo hacía en su propia residencia cuando su madre salía a vender chances los miércoles y domingos, que se lo comentó a la Consejera del colegio y ésta hablo con madre quien refirió que pondría la denuncia. La capacidad mental de la menor es inferior al promedio, lo que aparenta un posible retraso mental. No se encuentra afectada de forma significativa la salud mental del examinado producto del hecho investigado. (fs.95-96)

Rindió declaración jurada M.Z., madre de la menor J.J.Z. quien manifestó que que no tenía conocimiento que su hija era busada y cuando le preguntó su hija se neojó y le dijo que era mentira. Indicó que tenía cuatro meses de estar viviendo con el señor H.M., que este ayuda a su hija a hacer las tareas, que al preguntarle a su concubino si tenía conocimiento de lo estaba pasando señaló que todo era falso. (fs.7-9)

R. declaración la menor J.J.Z. quien narró cómo le contó a la Trabajadora Social de la escuela que su padrastro H.M., cuando su mamá no está en casa ya que sale los miércoles y domingos a hacer números queda sola con sus hermanos más chicos en la casa, este la agarra por la fuerza, la lleva hacia la cama, la acuesta, le quita la ropa, el también se la quita y abusa de ella, que ha abusado sexualmente de ella como cinco veces y que la primera vez fue en el mes de febrero de del año 2011. Agregó que no ha mantenido relaciones sexuales con ninguna otra persona y que en una ocasión su hermano L.Z. los vio teniendo relaciones en un sillón de la casa. (fs.11-14)

L.Z., hermano de la menor manifestó que en una ocasión, sin recordar que fecha solo que fue sábado o domingo cuando llegó casa de trabajar, vio a H. encima de su hermana en el sillón, cuando lo vieron se sorprendieron, H. se paró con los pantalones abajo y se lo arregló y se quedó sentado en el sillón y su hermana salió con los pantalones abajo hacia el cuarto.(fs.21-23)

Se amplió declaración a la menor J.J.Z. donde indicó lo siguiente: “Yo vengo a declarar que lo que yo había dicho era realmente mentira porque el señor H. no me había hecho nada, yo hice la declaración porque yo no quería que el señor H. estuviera con mi mamá. Eso que yo había dicho lo inventé. (fs.112-113)

Al ampliar su declaración jurada el joven L.Z., refirió su deseo de aclarar lo narrado en su declaración anterior e indicó que no es cierto que el vio a H. teniendo relación sexual con su hermana sino que éste se encontraba en toalla porque iba a bañarse, pero en ese momento su hermana le había pedido que le ayudara a hacer una tarea, por lo que H. se quedó allí ayudándole a hacer la tarea. Agregó que habló con su hermana y la misma le dio que había declarado contra H. porque la estaban obligando. (fs.59-61).

A foja 86 del expediente se aprecia el historial penal y policivo del procesado del cual se colige que no mantiene antecedentes penales.

Mediante Vista Fiscal No.06 del 19 de enero de 2012, la Fiscalía Primera de Circuito Penal del Tercer Circuito Judicial, recomendó se profiera Auto de Llamamiento a Juicio, contra H.M. como presunto infractor de las disposiciones penales contenidas en el Capítulo I. Título III del Libro II del Código Penal, delitos denominados Contra la Libertad e Integridad Sexual, en perjuicio de la menor J.J.Z. (fs. 123-130)

Mediante Sentencia Absolutoria No.12 del 20 de marzo de 2012, el Juzgado Segundo de Circuito Penal del Tercer Circuito Judicial, A. de todos los cargos al señor H.M.H.. (fs.152-159)

Luego mediante sentencia 2ª Inst.No.31 del 30 de mayo de 2013, el Segundo Tribunal Superior de Justicia Revoca la Sentencia Absolutoria No.12 del 20 de marzo de 2012, proferida por el Juzgado Segundo de Circuito Penal y en su lugar se declara penalmente responsable a H.M.H., como autor del delito de Violación Sexual contra la menor J.J.Z. condenándolo a la pena de trece (13) años de prisión y dos (2) años de inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas, una vez cumplida la pena principal. (fs.185-201)

CAUSALES INVOCADAS

El recurrente invoca como única causal de fondo, una de las contempladas en el numeral del artículo 2430 del Código Judicial, es decir, “Cuando se haya incurrido en error de derecho en la apreciación de la prueba, que ha influido (sic) en lo dispositivo del fallo y se constituye en violación de la ley penal sustantiva” (fs.235-236).

La Sala ha manifestado en múltiples ocasiones que esta causal concurre cuando el medio de prueba existe, está acreditado en el proceso y, por ello, el juzgador lo examina, lo toma en cuenta, lo analiza, pero no le atribuye la eficacia probatoria que la ley le asigna. Se trata de un error producido por la deficiente valoración jurídica sobre la prueba en el proceso y puede ocurrir en los siguientes supuestos:

Cuando a una prueba legalmente producida no se le reconoce el valor que la ley le otorga;

Cuando a una prueba legalmente producida se le da un valor no reconocido por la ley;

Cuando la prueba no fue producida o practicada con apego a los requisitos legales correspondientes, es decir, cuando se le considera sin que se hubiere producido legalmente, y se le confiere una fuerza probatoria establecida sólo para aquellos elementos probatorios que reúnan todas las cualidades exigidas por la ley; y,

Cuando se desconocen las reglas de la sana crítica al analizar el caudal probatorio.

MOTIVOS Y ANÁLISIS DEL TRIBUNAL DE CASACIÓN

La causal viene sustentada en dos (2) motivos que analizaremos junto a la opinión de la señora Procuradora General de la Nación, luego de lo cual, emitiremos el pronunciamiento jurisdiccional correspondiente.

El primer motivo, se refiere al error de derecho que comete el Ad Quem a criterio del censor, cuando al valorar el informe médico legal (fs.19) se afirma que dicha prueba no tienen suficiente eficacia probatoria para descartar el abuso sexual señalado por la ofendida. De haberse apreciado correctamente el informe médico legal al amparo de las reglas de la sana crítica, el juez ad-quem hubiese concluido que no se había acreditado el delito de violación carnal contra la ofendida por lo que dicho medio probatorio era el fundamento principal para una sentencia absolutoria.

Por su parte, la señora Procuradora General de la Nación recomienda desestimar el cargo aludido, pues estima que las fundamentaciones jurídicas del Tribunal respecto a este elemento de prueba se apegan a las reglas de la lógica, el sentido común y la experiencia, porque la característica de himen complaciente presentada por la menor J.J.Z., es concordante con su explicación de los hechos de los cuales fue víctima, el señalamiento directo y reiterado contra su agresor, así como la corroboración de su dicho, en el testimonio de L.Z., que demuestran sin lugar a dudas la responsabilidad de H.M..

En tanto, sobre la Evaluación Médico Legal del Instituto de Medicina Legal practicado a la menor y visible a folio 19, el Tribunal de Alzada estableció:

Dentro del presente dossier reposa evaluación por el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Agencia de Chorrera, donde indica que la menor no está desflorada, que la víctima mantiene “himen anular, integro, dilatable que permite la introducción de dos dedos sin desfloración. Lo que nos indica que la menor presenta la situación especial de himen complaciente, lo cual no significa que el dictamen sea dudoso respecto contenido, por el contrario realiza acotaciones precisas en cuanto al estado físico particular de la evaluada.

Sin embargo, somos de la opinión que la prueba médico legal en mención no tiene suficiente eficacia probatoria de descartar los actos de abuso sexual que narra la ofendida.

En éste sentido tampoco se verifica que la prueba médico legal acredita otras circunstancias a las expuestas por la víctima, por las razones expuestas en párrafos superiores

.

Los cargos de infracción legal planteados por el censor, mediante el ejercicio de la causal probatoria invocada, requieren, a fin de acreditar su procedencia, incursionar en la labor de determinar, en primer lugar, la veracidad del vicio alegado, es decir, si efectivamente el juzgador de segunda instancia, valoró las pruebas que se citan mal apreciadas; en segundo lugar, establecer si en efecto, al desplegar esta tarea judicial, el juzgador de alzada se apartó de los criterios de interpretación probatoria, y finalmente, comprobar si el error probatorio, reviste la importancia y trascendencia para variar la parte dispositiva de la resolución judicial impugnada.

En cuanto al primer motivo que sustenta la única causal, refiere el recurrente mal valorada la Evaluación Médico Legal practicada a la menor J.J.Z. por el Dr. O.P., Médico Forense del Instituto de Medicina Legal, el día 09 de junio del 2011, en dicha evaluación el médico consignó lo siguiente:

La menor refiere que un tío llamado H.M., ha abusado de ella sexualmente en varias ocasiones, la última vez que ocurrió este año después de los carnavales, no recuerda fecha, esto ella se lo contó a una Trabajadora Social que se lo comunicó a la maestra

Examen Físico Actual:

-No está desflorada.

- No existen señales de violencia interna o externa con fines sexuales,

-Himen anular íntegro, dilatable que permite la introducción de dos dedos sin desfloración.

-Muestra negativa de embarazo.

Sobre esta prueba el Ad Quem concluyó acertadamente que los resultados del examen físico no descartan los actos de abuso denunciados por la víctima, y ello es así por cuanto la condición que presentó la evaluada al ser examinada denominada “himen complaciente” no desvirtúan su dicho, la doctrina al respecto de esta condición física señala:

Una de las características que le atribuye la medicina legal al denominado himen anular llamado también complaciente o dilatable es: "...que permite el paso del pene sin romperse..." o aquel "...que permite pasar dos dedos juntos de un adulto, enguantados y lubricados con aceite sin desgarrarse..." Al respecto, es confrontable la obra del autor R.S. NIÑO "Medicina legal, criminalística y toxicología para abogados" (sexta edición). Editorial TEMIS S. A., Bogotá -Colombia, 2009, pág.271.

En igual sentido, también opina el DR. J.V.P.L. cuando sobre este tipo de himen señala que: "...es una variante elástica de himen que obviamente impide el diagnóstico de virginidad ya que puede permitir la penetración sin romperse" "Lecciones de Medicina Legal" (segunda edición). Imprenta Universal Books, Panamá. 2004, pág.137.

Respecto a la apreciación del examen médico forense, el Tribunal Ad-quem lo realizó de manera equitativa, puesto que si bien es cierto no establece certeza sobre los hechos, el propio tribunal de segundo grado indica que tal situación obedece a la situación especial de himen complaciente que presenta la menor, lo cual no significa que el dictamen sea dudoso respecto a su contenido, por el contrario realiza acotaciones precisas en torno al estado físico particular de la evaluada.

Con relación a ello, esta Corporación de Justicia estima conveniente resaltar, de manera preliminar, que indudablemente, las experticias médicas practicadas a las víctimas de un delito, en especial, a las que han padecido de un abuso sexual, poseen un valor procesal calificado, porque dependiendo de los hallazgos clínicos que resulten de estos exámenes, se contará con la solidez probatoria para acreditar la comisión del hecho punible e incluso, en algunos casos, las circunstancias que rodearon su ejecución. Y, es que, para este tipo de conductas delictivas, son peritajes de extrema significancia, ya que, generalmente, estos hechos ocurren en la intimidad de un hogar o en lugares apartados y desolados, donde obviamente, no existirán testigos oculares, siendo la declaración de la propia víctima, la única pieza de la que se desprenda un señalamiento incriminatorio, y para imprimirle fuerza vinculante a este testimonio, debe ser coincidente o apoyarse, en los resultados consignados en esos estudios científicos.

Precisamente, por tratarse de dictámenes esenciales para la adecuada solución de estas causas penales, por su finalidad procesal de ilustrar, aclarar y convencer, deben elaborarse por expertos en el área médica requerida y fundarse siempre, en la verdad científica. Esta última circunstancia, supone el resultado de un estudio técnico, metódico y analítico, que evidencie los datos que comprenden el problema que se plantea, la intervención médica investigativa y de observación, las técnicas de evaluación implementadas y la conclusión médico forense.

En consecuencia, esta Superioridad concluye que la evaluación física tachada de, erróneamente valorada, por el recurrente, no posee la entidad ni la trascendencia suficiente, para acreditar la inocencia del imputado, porque todavía subsisten en su contra, el señalamiento de la adolescente ofendida, las pruebas médicas que revelaron la condición anatómica de sus partes íntimas y la deposición del testigo ocular de los hechos. Por ende, también procede desestimar el reclamo legal que, sobre la eficacia jurídica de la prueba examinada, formula el casacionista.

La Sala desestima la infracción del artículo 781, pues tal como se expresó en el motivo, previamente analizado, el Tribunal Ad-Quem, no se apartó de los contornos que establece la Sana Crítica, pues la lectura de la sentencia, evidencia un examen racional y conjunto de las pruebas. Vale anotar que la valoración conjunta del material probatorio resulta de entidad debido a que permite apreciar todos los elementos que conforman el hecho. En torno al sentido de la ponderación conjunta M.A. se pronuncia como sigue:

"La llamada apreciación conjunta de la prueba radica básicamente en llegar a establecer los hechos probados, no tomando en consideración y valorando cada uno de los medios de prueba en sí mismos considerados, sino atendiendo al conjunto de todos los medios de prueba. La pretendida justificación de esta apreciación conjunta suele referirse a que la convicción judicial no puede formarse atendiendo al examen aislado de cada medio de prueba, sino que ha de referirse al complejo orgánico, articulado lógicamente, de todos los medios de prueba." ( M.A., J., La Prueba en el Proceso Civil, Editorial Civitas, Madrid, 2002, página 440).

En consecuencia, no se comprueban los cargos de injuridicidad atribuidos al fallo de segunda instancia, mediante el primer motivo que sustenta la única causal.

En el segundo motivo el recurrente señala que el Segundo Tribunal Superior de Justicia comete error de derecho en la apreciación de la prueba, al valorar la declaración jurada de la ofendida (fs.11-14) y su ampliación de declaración (fs.111-113) y la prueba testimonial de L.Z. (fs.21-23) y su ampliación de declaración (fs.59-61), ya que el juez ad-quem le da a dichas declaraciones y ampliaciones una fuerza probatoria que la ley no le asigna para acreditar el hecho punible ni tampoco para vincular al encartado con el delito señalado. De haberse apreciado correctamente la declaración de la ofendida y la prueba testimonial única, el juez ad-quem hubiese concluido que tales elementos probatorios no eran idóneos ni suficientes para sancionar al encartado con el delito señalado.

Por su parte, la señora Procuradora General de la Nación recomienda desestimar el cargo aludido pues las pruebas de cargo no solo aportan indicios de presencia y oportunidad por residir el señor M.H. en la misma residencia que la víctima, laborar relativamente cerca de ésta y disponer de su tiempo el día domingo, sino que coincidimos con el Ad Quem, pues también es dable estimar que es el defensor el que solicita se practiquen los testimonios en los que se dan las retractaciones (escrito de pruebas de la defensa) y sobre todo que estas se dan una vez la fiscalía decreta su detención preventiva.

Por lo que es del criterio de que las retractaciones no tienen igual entidad que los señalamientos hechos en su momento por la víctima y su hermano con lo cual no queda demostrado el cargo de injuridicidad que ensayó el impugnante en el segundo motivo.

En tanto, sobre las declaraciones de la menor J.J.Z. (fs.11-14,112-113) y la declaración de L.Z. (fs.21-22,59-61), el Tribunal de Alzada estableció:

Nos llama poderosamente la atención la declaración del hermano (sic) de la menor, descrita en párrafos (sic) ut supra, donde describe detalladamente como sucedieron los hechos el día que sorprendió al sindicado teniendo relaciones con su hermana.

Ahora bien, la menor retractó de lo declarado en su primera versión de los hechos, de igual manera el testigo de la comisión del hecho delictuoso, hermano de la víctima, sin embargo despierta la suspicacia de éste Tribunal Colegiado que las ampliaciones donde se retractan las partes sea a solicitud del abogado defensor del imputado, cuando debió ser de forma voluntaria y personal. (Vf.72-73,194-195)

Aprecia la Sala que lo alegado por el recurrente como mal valorado por el Ad quem fueron las declaraciones brindadas por la menor al narrar los hechos investigados, se aprecia que de folio 11 a 14 la menor J.J.Z. en lo medular de su intervención la cual rindió el 7 de junio de 2011, señaló: “… MENEO, me agarra a la fuerza por una mano y yo no puedo soltarme para salir huyendo y me lleva a la cama, él me dice que no le diga a nadie y que él no me va a embarazar… entones el comienza a quitarme la ropa yo no me dejo, pero él me la quita, él me quita el pantalón y el panty, entonces él se quita su pantalón y el calzoncillo hasta la mitad del muslo, yo intento de quitármelo de encima pero no puedo, demora un ratito encima de mi… Mi hermano L.Z., él nos vio un día domingo, en el sillón, M. me haló a la fuerza para que me acostara en el sillón, entonces él se acostó encima de mí y estaba teniendo relación conmigo, cuando en eso llegó mi hermano L., entonces M. se paró y yo me salí… entonces mi hermano me preguntó y yo le dije…”

Luego para la fecha del 3 de enero del 2012, amplía su declaración visible de folio 112-113 y en lo medular de su intervención señaló: “Yo vengo a declarar lo que yo había dicho era realmente mentira porque el señor H., no me había hecho nada…”

Por su parte L.Z. para el día 22 de junio del 2011, al rendir declaración jurada visible de folio 21 a 22 referente a los hechos declaró: “...y lo veo a él (H.) encima de mi hermana J., en el sillón, cuando me vieron se sorprendieron, él se paró con los pantalones abajo y me hermana salió con los pantalones abajo para el cuarto…”

Luego en ampliación de su declaración realizada el día 8 de noviembre de 2011, visible de folio 59-61 L.Z. señaló: “…yo declaré que había visto al señor H.M. con mi hermana J.J., y eso no fue así, sino que él en ese momento iba a bañarse y estaba en toalla, mi hermana, mi hermana le pide el favor que le ayudara en una tarea y entonces él se quedó parado allí ayudándole a hacer la tarea y asentado en el sillón… hable con mi hermana y ella me dijo que había declarado en contra de él porque la estaban obligando a hacer esas cosas…”

Llama la atención de la Sala y despierta suspicacia y no como lo señala el Tribunal Ad Quem en su análisis de las declaraciones juradas por ser a solicitud de la abogado defensor, como si eso fuera un elemento que reste u otorgue menor o mayor validez a una prueba, pues la presentación de un escrito de prueba por parte del defensor es un medio de ejercer legítima y eficaz defensa, sino por el hecho de que dichas retractaciones se dan luego de lo que señala el señor I.H.H.S. en declaración jurada visible a folio 50-51, Trabajador Social quien confeccionó el informe Socio Económico de Trabajo Social, fechado 19 de marzo de 2011, de la Policlínica Dr. J.V. de San Carlos (fs.1-3) el cual da inició a estas investigaciones, este señaló: “También tuve conocimiento que este señor amenazaba a la señora como a la hija verbalmente y él hace unos meses vendió unas tierras y recibió dinero de la venta de las tierras y le dio a la señora como a la niña dinero para que no hablara, esto me lo informó una fuente confiable de entero crédito.”

Por lo anterior, la excepción presentada por el recurrente con relación a que las declaraciones de la menor y de su hermano no acreditan ni son suficientes para comprobar el delito, se desvanecen frente al dicho del señor I.H. (fs.50-51), y M.Z. (fs.7-9) madre de la menor quien señaló que su hija estaba siendo amenazada para que no dijera las cosas, corroborando lo dicho tiempo después por el Trabajador Social cuando rinde declaración jurada, lo que evidencia que las declaraciones juradas en la cual los testigos se retractan de los señalamientos no son cónsonas ni coherentes con la realidad de los hechos, pues si bien la menor se retracta de su dicho se evidencio que hubo factores externos que provocaron esa declaración, al igual que lo señalado por L.Z., que además de haber sido influenciado por factores externos ya mencionados, es dudosa su versión, pues un adulto mayor de edad es perfectamente capaz de diferenciar entre un acto sexual y el hecho que luego señaló cuando dice que se equivocó y que en realidad el procesado ayudaba a su hermana a hacer una tarea en el sillón y vestido solo con una toalla.

Es de importancia destacar que el penalista E.F., en relación a las primeras declaraciones ofrecidas, expone:

"Las primeras declaraciones de los testigos que se recogen en el procedimiento escrito, deben tenerse como las más verídicas, porque no hay tiempo de engañarlos o de apartarlos de su deber, mientras en la discusión pública los testigos pueden, si están comprados o se les ha inducido a apartarse de su deber, retractarse impunemente de las declaraciones escritas en el expediente: (FLORIAN, E.. (1998) De Las Pruebas Penales, Tomo II, Editorial Temis, Colombia, págs. 75-76)

Estos elementos probatorios, constituyen graves indicios contra el señor H.M. HIDALGO quien si bien, excepcionó que los señalamientos de la menor eran falsos porque su hijastra no aceptaba su relación con la madre, esta excepción se desvanece frente al señalamiento directo que le realiza la menor J.J.Z, las entrevistas dadas al Trabajador Social (fs.1-3), la narración de los hechos brindada a los médicos forenses y el resultado de éstas evaluaciones (fs.19,95-96), el señalamiento de L.Z. que confirma los hechos denunciados por la menor, y la declaración de la madre de la menor que señala que sus hijos mayores refiriéndose a L. y J. no se oponían a su relación con el procesado (fs.98-99).

Esta Sala se ha pronunciado en cuanto a los medios probatorios de la siguiente manera:

"...en nuestro país rige, en materia probatoria, el sistema abierto, es decir, que se acepta cualquier medio probatorio, siempre y cuando no esté expresamente prohibido por la ley, ni viole los derechos humanos, ni sea contraria a la moral o al orden público.”

El artículo 780 del Código Judicial, norma genérica que consagra el sistema probatorio ut supra citado, enuncia de manera expresa a los indicios como medios de prueba. En tanto que, el artículo 2046 del mismo texto legal, se refiere a ellos, como forma de comprobar el hecho punible.

En cuanto a su naturaleza, el procesalista italiano CARNELUTTI, apunta que se trata de una prueba crítica o lógica indirecta, porque su función probatoria consiste únicamente en suministrarle al juez una base de hecho cierta, de la cual pueda inferir indirectamente y mediante razonamientos críticos, lógicos, basados en las normas generales de la experiencia o en conocimientos científicos o técnicos especializados, un hecho desconocido cuya existencia o inexistencia está investigando.

La prueba indiciaria, otrora relegada a un segundo plano, ha cobrado importancia en el derecho procesal, convirtiéndose casi en indispensables dentro del derecho penal, llegando a reconocerse que puede llegar a ser plena o completa, suficiente para formar por sí sola la convicción o certeza necesaria para proferir la decisión sobre los hechos investigados.

El autor J.M.L.C., al destacar la relevancia de esta prueba, expresa, que:

"Para formar el Tribunal su convicción, no sólo puede valerse de pruebas directas (personales o reales, mediatas inmediatas, preconstituidas o sobrevenidas), sino también de pruebas indirectas, indiciarias o conjeturales, dirigidas a mostrar la certeza de unos hechos, indicios que no son los constitutivos del delito, pero de los que pueden inferirse éstos y la participación del acusado, por medio de un razonamiento basado en el nexo causal y lógico, según las reglas del criterio humano, existente entre tales hechos, plenamente acreditados, y los que se trata de probar. Dicha prueba ha sido considerada por el T.C. como suficiente para desvirtuar la presunción de inocencia, ante la evidencia que no siempre es posible en los juicios penales la utilización de la prueba directa, afirmando que prescindir de la prueba indiciaria, aunque debe ser mirada con precaución y cautela, sobre todo si aparece como única para fundar la condena". (LUZÓN CUESTA, J.M.. La Presunción de inocencia ante la Casación", Editorial Colex, Madrid, págs. 70-71)." (Fallo del 24 de enero de 2005)

En vista de lo anterior confrontados los motivos sustentados por el casacionista con el caudal probatorio del expediente, concluye la Sala que el Segundo Tribunal Superior de Justicia del Primer Distrito Judicial de Panamá, realizó un correcto análisis en la sentencia censurada, por consiguiente, no se infiere la vulneración del artículo 781 y 844 del Código Judicial y del artículo 174 y 175 del Código Penal.

Por las anteriores consideraciones, la Sala concluye que lo procedente es no casar la sentencia impugnada.

PARTE RESOLUTIVA

En mérito de lo anteriormente expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA SEGUNDA DE LO PENAL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la Sentencia de 2da Instancia No.31 del 30 de mayo del 2013, dictado por el Segundo Tribunal Superior de Justicia del Primer Distrito Judicial de Panamá, que reformó la sentencia de primera instancia No.12 de 20 de marzo de 2012, dictada por el Juzgado Segundo de Circuito Penal del Tercer Circuito Judicial de Panamá dentro del proceso penal seguido contra H.M.H., por delito Contra el Pudor y la Integridad Sexual, en perjuicio de la menor J.J.Z.

FUNDAMENTO DE DERECHO

Artículo 2446 del Código Judicial.

Notifíquese Y DEVUÉLVASE,

JOSÉ EDUARDO AYU PRADO CANALS

HARRY ALBERTO DÍAZ GONZÁLEZ -- JERÓNIMO MEJÍA E.

ELVIA VERGARA DE ORDOÑEZ (Secretaria)

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