Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 13 de Enero de 2005

Ponente:Alberto Cigarruista Cortez
Fecha de Resolución:13 de Enero de 2005
Emisor:Primera de lo Civil
RESUMEN

NARAINDAS NANDWANI E INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S. A. RECURRE EN CASACIÓN EN EL PROCESO ORDINARIO PROPUESTO POR NARAINDAS NANDWANI CONTRA THE CHASE MANHATTAN BANK Y BANCO DE IBEROAMÉRICA, Y PROYECTOS MARBELLA, S.A. Y CORPORACIÓN DE EDIFICACIONES, S.A

 
ÍNDICE
CONTENIDO

VISTOS:

El licenciado J.S.A., en representación de Naraindas Nandwani y la firma Rubio, Á.S. y Á., en nombre de Inversiones y Proyectos Marbella, S.A. presentaron recursos de casación contra la sentencia de 4 de octubre de 2002, dictada por el Primer Tribunal Superior de Justicia del Primer Distrito Judicial de Panamá, mediante la cual modificó las costas y confirmó en todo lo demás la Sentencia Nº 3 de 26 de enero de 1998, proferida por el Juzgado Sexto Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, dentro del proceso ordinario interpuesto por NARAINDAS NANDWANI contra THE CHASE MANHATTAN BANK, N.A. y BANCO DE IBEROAMÉRICA, S.A., acumulado con el proceso interpuesto por BANCO DE IBEROAMÉRICA, S.A. contra NARAINDAS NANDWANI, INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A. y CORPORACIÓN DE EDIFICACIONES, S.A.

  1. RECURSO DE CASACIÓN PROPUESTO POR NARAINDAS NANDWANI.

CAUSAL Y MOTIVOS:

El recurrente invoca como única causal la: "Infracción de normas sustantivas de derecho, en el concepto de violación directa, que ha influido sustancialmente en lo dispositivo de la resolución recurrida." y funda esta causal en los siguientes motivos:

"PRIMERO: La sentencia recurrida al confirmar el pago hecho por NARAINDAS NANDWANI a INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A. mediante los cheques Nos. 082211 y No. 082212 de 3 de junio de 1992 y No. 082278 de 26 de agosto de 1992 girados contra THE CHASE MANHATTAN BANK, N.A. como válido, confirmó la decisión del juez a-quo de que los 3 cheques girados a favor de INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A., fueron expedidos a la orden, sin que hubiesen sido firmados por la beneficiaria de los mismos, desconociendo que el endoso era indispensable para la negociación de estos documentos negociables.

SEGUNDO

El error jurídico en que incurrió la sentencia bajo censura, al aceptar el pago hecho por NARAINDAS NANDWANI a INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A., influyó sustancialmente en lo dispositivo del fallo, concluyendo en forma equivocada de que ese pago es válido, a pesar de no haber sido endosado por la beneficiaria de los cheques descritos a fin de que el depósito y pago de los mismos fueran debidamente debitados de la cuenta del demandante NARAINDAS NANDWANI que tenía en THE CHASE MANHATTAN BANK, N.A.

TERCERO

Igualmente el mencionado error jurídico en que incurrió la sentencia recurrida, lo llevó a desconocer que el endoso especial que determina la persona a cuya orden es pagadero los cheques descritos no fue hecho por la beneficiaria de los mencionados cheques." (f. 1326)

NORMAS QUE SE CONSIDERAN VIOLADAS Y CONCEPTO DE LA INFRACCIÓN:

El recurrente considera infringidos, directamente, por omisión, los artículos 30 y 34 de la Ley Nº 52 de 1917, sobre documentos negociables. Sus textos establecen lo siguiente:

Artículo 30. Un documento será negociado cuando se transfiera de una persona a otra de manera tal que constituya al cesionario en tenedor del mismo. Si el documento fuere pagadero al portador, se negociará mediante entrega; si fuere pagadero a la orden, se negociará mediante endoso del tenedor, complementado con la entrega de dicho documento.

"Artículo 34. El endoso especial determinará la persona a quien o a cuya orden sea pagadero el documento; y el endoso de este endosatario será preciso para la ulterior negociación del mismo. El endoso en blanco no determinará endosatario alguno, y el documento así endosado será pagadero al portador, pudiendo ser negociado por entrega."

Según explica el recurrente, el fallo violó el citado artículo 30, al no aplicarse al caso lo que prescribe en cuanto a los documentos pagaderos a la orden, el fallo violó el citado artículo 30, al no aplicar al caso lo que éste prescribe en cuanto a los documentos pagaderos a la orden, que deben contar con el endoso del tenedor, lo que a juicio de aquél, indica que los cheques requerían el endoso del tenedor, que en este caso es el beneficiario Inversiones y Proyectos Marbella, S.A., seguido de la entrega, requisitos que dejan de manifiesto el ánimo del tenedor de transferir la titularidad de los cheques, pero que en este caso no se dio.

En cuanto a la violación del artículo 34, el casacionista expresa que se produce al desconocer la sentencia de segunda instancia, que los cheques cuya validez del pago se disputa, requerían estar endosados por el beneficiario para su negociación, depósito y cobro, mediante el endoso especial que determinara a la persona a quién se le debía pagar o por endoso en blanco, mediante el cual no se determina el nombre de dicha persona.

  1. RECURSO DE CASACIÓN PROPUESTO POR INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A.

CAUSAL Y MOTIVOS:

La causal en el fondo invocada es la: "infracción de normas sustantivas de derecho, por el concepto de error de derecho en la apreciación de la prueba, que ha influido sustancialmente en lo dispositivo de la resolución recurrida". Esta causal está fundamentada en los siguientes motivos:

"PRIMERO: El error de apreciación que se endilga a la sentencia recurrida va dirigida a la manifestación contenida en dicho fallo en el sentido de que INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A. es responsable de los depósitos de los cheques Nº 082211; Nº 082212 y Nº 082278 en la cuenta Nº 5051-367529-7 de CORPORACIÓN Y EDIFICACIONES, S.A. en el IBERBANK INTERNATIONAL, LTD., y la disposición de los mismos, cuando consta a folio 26, 27 y 28 del expediente principal que el depósito de estos cheques en el BANCO DE IBEROAMÉRICA, S.A. se hizo sin el endoso del beneficiario.

La violación incurrida en la sentencia consiste en que de la mencionada prueba documental se atribuyó erróneamente un indicio en contra de INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A. porque se hace una valoración incorrecta de este medio probatorio; ya que de haberse hecho la valoración conforme a derecho se hubiese determinado que el beneficiario no endosó, por lo tanto, no negoció los documentos ni participó, de ninguna forma, en el depósito de los mencionados cheques.

SEGUNDO

La sentencia sujeto del presente recurso, reconoce que la actuación de las partes involucradas en la forma irregular en que se hicieron los depósitos de los cheques Nº 082211; Nº 082212 y Nº 082278 en el BANCO DE IBEROAMÉRICA y el traslado del valor de estos títulos negociables a la cuenta Nº 5051-367529-7 que poseía CORPORACIÓN Y EDIFICACIONES, S.A., en el IBERBANK INTERNATIONAL, LTD., de Las Bahamas y del posterior cobro que realiza el BANCO DE IBEROAMÉRICA, S.A. a T.C.M.B., N.A., sin que dichos documentos estuviesen endosados por el beneficiario, que era INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A., indican que ésta no participó en la irregularidad, sin embargo, la responsabilidad, por la forma de comportarse en el proceso, aplicando en su contra la prueba de indicio, incurriendo en una valoración impropia de esta prueba porque para tal efecto se requiere que en el proceso se haya acreditado un hecho del cual derive el indicio en contra de INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A.

TERCERO

La sentencia impugnada al no reconocer el valor de las pruebas documentales aportadas en el proceso consistentes en los propios cheques sin endoso, los cuales indicaban que INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A., como beneficiario, nunca firmó dichos documentos negociables, por lo tanto, no recibió el importe de los mismos, se le condena a pagar sobre la base de un indicio en su contra en beneficio de quien actuó negligentemente. Esta errónea valoración de la prueba, incurrida al momento de apreciar que los cheques se negociaron sin el endoso del beneficiario para concluir que eso no afecta la transmisión de los valores intrínsecos en dichos documentos, influyó sustancialmente en lo dispositivo de la resolución recurrida." (fs. 1330 y 1331)

NORMAS QUE SE CONSIDERAN VIOLADAS Y CONCEPTO DE LA INFRACCIÓN:

La actora considera infringidos los artículos 781 y 984 del Código Judicial, que a la letra dicen:

Artículo 781. Las pruebas se apreciarán por el Juez según las reglas de la sana crítica, sin que esto excluya la solemnidad documental que la Ley establezca para la existencia o validez de ciertos actos o contratos.

El J. expondrá razonadamente el examen de los elementos probatorios y el mérito que les corresponde.

Artículo 984. El Juez podrá deducir indicios de la conducta procesal de las partes.

Como normas sustantivas infringidas, se citan los artículos 30 y 34 de la Ley Nº 52 de 1917, sobre documentos negociables, cuyos textos fueron previamente transcritos.

A juicio de la recurrente, el artículo 781 del Código Judicial fue violado por la sentencia atacada, por no emplear los principios de la experiencia y los razonamientos al valorar la prueba documental de los cheques, llegando a conclusiones erradas que originaron los cargos que fundamentan la causal probatoria.

En cuanto a la violación del artículo 984 del Código Judicial, explica la casacionista que se produjo por indebida aplicación, al deducir la sentencia atacada el hecho inexistente de que Inversiones y Proyectos Marbella, S.A. es responsable de los depósitos de los cheques en cuestión a la cuenta de Corporación y Edificaciones, S.A. en el Iberbank International, S.A. y por ello, a juicio del recurrente, en la sentencia atacada se concluye ilógicamente, que aún cuando existe una irregularidad en la negociación de los documentos no endosados, se pagó válidamente y que por ello Inversiones y Proyectos Marbella, S.A. debe demandar a Corporación de Edificaciones, S.A., a pesar que la relación contractual generada de los cheques se produjo entre Naraindas Nandwani con Inversiones y Proyectos Marbella, S.A., sociedad que dejó de percibir el pago que le correspondía con motivo del fallo atacado.

Señala la casacionista que la violación directa, por omisión, del artículo 30 de la Ley Nº 52 de 1917, se produce al no reconocer la sentencia que la transmisión de los derechos inherentes a los documentos pagaderos a la orden debe hacerse mediante endoso del tenedor con derecho al mismo y que en este caso, debía ser el propio beneficiario que endosara los cheques en cuestión.

Concluye el recurrente que la indebida valoración de los cheques llevó al juzgador a violar directamente, por omisión, la norma del endoso especial y en blanco y desconoció que por ser el cheque un documento a la orden, la transmisión de los derechos que genera, debía hacerse mediante endoso del beneficiario, por lo que se equivocó al considerar que produce el mismo efecto que la negociación por endoso la sola presentación al Banco.

  1. ANTECEDENTES Y FUNDAMENTOS DEL FALLO DEL PRIMER TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA.

    Los cheques cuyos pagos se acusan de inválidos fueron firmados por el señor P.C. (firma autorizadas) a la orden de Inversiones y Proyectos Marbella, S.A., contra la cuenta en The Chase Manhattan Bank, N.A. del señor N.N. (titular de la cuenta corriente), pero en vez de ser depositados en alguna cuenta de esta sociedad anónima y sin que algún representante de ella los endosara en blanco o a nombre de Corporación de Edificaciones, S.A., fueron depositados por conducto del Banco de Iberoamérica, S.A. en Panamá, en la cuenta de esta en el Iberbank International, LTD. de Nassaw, B., al cobro por compensación bancaria a The Chase Manhattan Bank, N.A., bajo el acuerdo de previo endoso garantizado.

    En virtud que el señor N.N. solicitó a The Chase Manhattan Bank, N.A. que le devolviera el monto total (B/.175,182.00) de los tres cheques debitados de su cuenta bancaria por no contar con el endoso de la persona a orden de la cual se emitieron, Inversiones y Proyectos Marbella, S.A., este banco le solicitó al Banco de Iberoamérica, S.A. que como garante del endoso previo de los cheques compensados, le reembolsara los mismos para depositarlos a la cuenta del cliente peticionante, pero dicha solicitud fue negada por el Banco de Iberoámerica, S.A. con lo cual el señor N.N. decidió demandar a su banco, The Chase Manhattan Bank, S.A., quien a su vez solicitó que se llamara como litisconsorte pasivo necesario al Banco de Iberoamérica, S.A.

    Con la participación del Banco de Iberoamérica, S.A. como sujeto pasivo, ésta entidad bancaria demandó en proceso ordinario a N.N., Inversiones y Proyectos Marbella, S.A. y Corporación de Edificaciones, S.A., para que se declare válido el pago que N.N. hizo a Inversiones y Proyectos Marbella, S.A. con los cheques Nº 082211, 082212 y 082278 de su cuenta en The Chase Manhattan Bank, N.A.; que las sociedades demandadas son responsables del depósito de dichos cheques a la cuenta de Corporación de Edificaciones, S.A. en el Iberbank International, LTD. en Nassau, B. y de la disposición posterior de esos fondos y que son responsables de los daños y perjuicios acarreados con motivo de dicha acción y de los gastos y costas del proceso.

    Las pretensiones se acumularon y se resolvieron bajo una misma cuerda en primera y segunda instancia, dando como resultado la sentencia de 4 de octubre de 2002, ahora impugnada.

    Expuestos el sustento jurídico y los argumentos de los recursos de casación, así como unos breves antecedentes del caso y previo al pronunciamiento de esta Sala Primera, es conveniente citar los extractos medulares del fallo recurrido, en los que el Primer Tribunal Superior de Justicia resolvió los puntos que ahora son cuestionados por los casacionistas mediante cargos en su contra. Veamos:

    "...

    Esta Superioridad no comparte la opinión vertida por el apelante. Por el contrario, coincide con la opinión del Juez Sexto Civil del Primer Circuito Judicial y advierte que si bien es cierto que no consta en autos que esos cheques fueron cobrados por el beneficiario, también es cierto que en esta sentencia apelada el señor Juez expresa en la parte resolutiva que accede a 'Que el pago hecho por NARAINDAS NANDWANI a INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A. mediante cheques Nº 082211 y Nº 082212 de 3 de junio de 1992 y Nº 082278 de 26 de agosto del mismo año, girados contra THE CHASE MANHATTAN BANK es válido', lo que significa que NANDWANI canceló con el importe de esos cheques su obligación para con INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A.

    El señor NARAINDAS NANDWANI, de acuerdo a esta declaración ha cancelado su obligación que tenía para con INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A., con el importe de los cheques que le fueron debitados de su cuenta Nº 7681023573 en THE CHASE MANHATTAN BANK, N.A. Al reconocer este pago no puede aspirar que se le devuelva el importe de las sumas pagadas, ya que ello constituiría un enriquecimiento sin causa o torticero. En todo caso, la parte que podría reclamar es la persona jurídica beneficiaria de los cheques, INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A., al haberse pagado sin sus respectivos endosos.

    Interesante es la posición adoptada en su apelación por CORPORACIÓN DE EDIFICACIONES, S.A. quien es propietaria de la cuenta Nº 5051-367529-7 en el IBERBANK INTERNATIONAL LTD. de Nassau, Bahamas, institución bancaria donde acepta fueron depositados los tres cheques que originaron este proceso y que fueron usados por CORPORACIÓN DE EDIFICACIONES, S.A. No consta en esa apelación la más leve explicación que justifique de su parte la razón por la cual se depositaron en su cuenta los citados cheques y, lo más grave, por qué se giró contra las sumas allí depositadas, máxime cuando CORPORACIÓN DE EDIFICACIONES, S.A. tiene como su Presidente a ÓSCAR AZAR e INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A. como S. al mismo Ó.A., y quien giró los cheques a nombre de NARAINDAS NANDWANI fue PURSHOTAN CHATLANI, Presidente de INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A.

    Al leer el alegato de sustentación de apelación formulado por CORPORACIÓN DE EDIFICACIONES, S.A. y posteriormente el de INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A., tenemos que concluir que los mismos constituyen un calco uno del otro. Es más, el alegato de apelación promovido por NARAINDAS NANDWANI, a partir de la mitad de folio 1212, también resulta idéntico a los otros dos alegatos. Frente a estas circunstancias gravita el indicio que favorece la posición establecida en la sentencia por el Juzgador de Primera Instancia cuando concluye que efectivamente, tal cual plantea el Banco accionante, existe unidad económica, administrativa y de representación, respecto a los demandados NARAINDAS NANDWANI, INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A. y CORPORACIÓN DE EDIFICACIONES, S.A., pues tanto las empresas mencionadas, como el propio NARAINDAS NANDWANI desarrollaban su actividad económica como socios, desde una misma oficina, con el mismo personal administrativo, según ha dejado plasmado las pruebas periciales rendidas por Marta Lucía Cañola Bethancur (fs. 915-926) y por L.L.R. y J.C.C. (fs. 968-970), en donde destaca la aseveración que la unidad económica se deriva en que una empresa construye, la otra administra y, en su conjunto, todas son administradas por el señor ÓSCAR AZAR.

    Ahora bien, si este Tribunal Superior deja de lado la tesis de la unidad económica traída por la sentencia apelada, igualmente mantendría la decisión del inferior al declarar 'Que las empresas INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A. y CORPORACIÓN DE EDIFICACIONES, S.A. son responsables del depósito de los cheques Nº 082211, 082212 y 082278 a la cuenta Nº 5051-367529-7, de la segunda, en IBERBANK INTERNATIONAL LTD. y la disposición de los mismos', por la forma de comportarse los tres demandados en el proceso que se acumuló, que al tenor de lo dispuesto por el artículo 948 del Código Judicial, genera un indicio en su contra que este Tribunal Superior no debe pasar inadvertido. Siendo CORPORACIÓN DE EDIFICACIONES, S.A. la beneficiada con el depósito que en la cuenta que a su nombre mantenía en el IBERBANK INTERNATIONAL, LTD. de Nassau, B. y estar representada en este proceso por el mismo apoderado judicial de INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A., beneficiaria de los cheques, existiendo las vinculaciones con las empresas que ya se han establecido entre la persona que en nombre de NARAINDAS NANDWANI libró los cheques, aunado además a la similitud en los alegatos de sustentación de la apelación, se debe concluir que por ello constituye suficiente indicios que permiten a esta Corporación vislumbrar que todas estas personas tenían conocimiento de las irregularidades que se presentaron al recibir los cheques por el BANCO DE IBEROAMÉRICA, S.A. para transmitir los fondos a la cuenta que una de las empresas mantenía en el IBERBANK INTERNATIONAL, LTD.

    Aceptado por esta Superioridad como válido el pago que NARAINDAS NANDWANI hizo a INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A. mediante los cheques, es dicha persona jurídica la que puede reclamar a CORPORACIÓN DE EDIFICACIONES, S.A. por la utilización de los fondos de los cheques, y no tratar de aprovecharse de lo que ellos mismos llamaron culpa o negligencia de un oficial de la banca..." (fs. 1271 a 1273).

    Esta transcripción pone de relieve las consideraciones del Tribunal Superior para negar las apelaciones propuestas por Naraindas Nandwani e Inversiones y Proyectos Marbella, S.A. y confirmar la sentencia de primera instancia, excepto en lo que se refiere a las costas, que fue modificado al concederse lo pedido como resultado de la apelación propuesta por Banco de Iberoamérica, S.A.

  2. DECISIÓN DE LA SALA PRIMERA DE LA CORTE SUPREMA.

    Aún cuando se fundan en causales de fondo diferentes, ambos recursos de casación están estrechamente relacionados y coinciden en la cita de las dos normas sustantivas que se consideran infringidas y que consagran la garantía o protección del endoso de los documentos negociables, por lo que esta Superioridad resolverá los mismos con algunas consideraciones comunes, pero analizará en primer término los cargos e infracciones legales señalados en el recurso de casación propuesto por N.N. y luego los del otro recurso propuesto por Inversiones y Proyectos Marbella, S.A.

    Los cargos que se formulan en los tres motivos que sustentan la causal de infracción de normas sustantivas de derecho en el concepto de violación directa, se refieren a que la sentencia atacada desconoció que no fueron hechos los endosos especiales para determinar a la persona a cuya orden eran pagaderos los cheques descritos y también que los endosos eran indispensables para su negociación y para su débito de la cuenta de Naraindas Nandwani en The Chase Manhattan Bank, N.A., lo que a su juicio llevó al Tribunal Superior a considerar erradamente válido su pago, a pesar de no estar endosados; con lo cual se desconoce la garantía preceptuada en los artículos 30 y 34 de la Ley Nº 52 de 1917.

    Esta Sala considera que se ajusta a derecho la decisión del Primer Tribunal Superior de Justicia al confirmar la del juzgador de primera instancia, en cuanto a la validez de los débitos que The Chase Manhattan Bank, N.A. hizo al pagar de la cuenta de Naraindas Nandwani las sumas de dinero correspondientes a los cheques Nº 082211, Nº 082212 de 3 de junio de 1992 y Nº 082278 de 26 de agosto de 1992, girados por el señor P.C. contra la cuenta de aquél en dicho banco, decisión que a su vez, dejó judicialmente establecida la validez del pago de las obligaciones que N.N. hizo a Inversiones y Proyectos Marbella, S.A. mediante dichos cheques.

    Lo anterior es así, porque aún cuando los citados artículos 30 y 34 de la Ley Nº 52 de 1917, establecen la forma de negociación de los documentos con diferentes clases de endosos, no eran aplicables al presente caso y por ello, no fueron violadas por omisión; en virtud que dicho requisito de negociación documental no es absoluto e insubsanable en relación a su posible validez, ya que este mismo cuerpo legal reconoce algunas excepciones que la validan, aún con la sola entrega, por supuesto, variando o limitando las garantías pertinentes al documento y con sujeción a la acreditación de su validez por otros medios diferentes al endoso; lo que a juicio del fallo atacado, ocurrió en el presente caso.

    La sentencia de segunda instancia no desconoció que los cheques no fueron endosados de la forma prescrita en los artículos 30 y 34 de la Ley Nº 52 de 1917, como lo señaló en el motivo tercero del escrito de casación, puesto que en ella se señaló que en efecto no lo fueron (cargo que además, a juicio de la Sala, se refiere a la prueba de un hecho y no a la aplicación del derecho); pero partiendo de ese hecho en conjunto con otros que se valoraron dentro del proceso, el Tribunal concluyó que no era aplicable a la solución del caso la exigencia de los artículos 30 y 34 de la Ley Nº 52 de 1917 y que debía resolverse la controversia aplicando un derecho acorde con la realidad fáctica y jurídica acreditada en autos.

    La decisión del juzgador a quem de no aplicar la regla general o común del endoso para la negociación de los cheques cuya validez de pago se ataca en el proceso, al encontrar justificaciones jurídicas para ello, tal como se observa de la transcripción que se hace en este fallo, le hizo concluir que Inversiones y Proyectos Marbella, S.A. (a cuya orden se expidieron los cheques) y Corporación de Edificación, S.A., (que depositó los mismos en su cuenta bancaria haciendo efectivo sus pagos); debían dilucidar o resolver lo pertinente en proceso ajeno al presente, mientras que el pago hecho por N.N. a Inversiones y Proyectos Marbella, S.A. fue válido, aún sin que ésta hubiese recibido directamente el dinero pagado con dichos cheques, por razón de que ésta conocía y consintió que fuera depositado a la cuenta de Corporación de Edificaciones, S.A.

    Las razones que fundaron la decisión del Primer Tribunal Superior de Justicia de no aplicar los artículos 30 y 34 de la Ley Nº 52 de 1917, son analizadas a continuación para resolver el recurso de casación en el fondo por error de derecho en la apreciación de la prueba, propuesto por Inversiones y Proyectos Marbella, S.A. y que sirven para fundamentar la solución del recurso de casación presentado por N.N..

    En los tres motivos del recurso de casación presentado por Inversiones y Proyectos Marbella, S.A., se formula básicamente el mismo cargo a la sentencia de valorar erradamente las pruebas documentales visibles a fojas 26, 27 y 28 que son los originales de los cheques Nº 082211 y Nº 082212 de 3 de junio de 1992 y Nº 082278 de 26 de agosto de 1992, todos de la cuenta de N.N. en el Chase Manhattan Bank, al atribuirle a estos documentos valor indiciario de la participación de Inversiones y Proyectos Marbella, S.A. en el depósito irregular de los mismos, contradiciendo el derecho que establece que sin su endoso, no se puede concluir que participó de su negociación ni de su depósito.

    La Sala considera que el recurrente confunde la valoración que hizo el tribunal de segunda instancia de dos medios de prueba diferentes. Los documentos negociables o cheques visibles a fojas 26, 27 y 28 no fueron considerados en la sentencia para derivar de ellos una prueba de indicio, ya que la prueba indiciaria fue derivada de otras circunstancias fácticas acreditadas en el proceso a través de otros medios probatorios y de la valoración que hizo el juez de la conducta procesal de las partes, como se explicará posteriormente, lo que en conjunto con dichas pruebas documentales o cheques, le convencieron de la participación y consentimiento de Inversiones y Proyectos Marbella, S.A. en el depósito de esos fondos en la cuenta de Corporación y Edificaciones, S.A. en el Iberbank International, LTD. en Nassau, B.. Veamos a continuación cómo se hizo el análisis de las pruebas documentales e indiciarias que se consideran mal valoradas por el recurrente y que sirvieron de fundamento a la decisión del juzgador de segunda instancia, con el fin de determinar si se aplicaron las reglas de la sana crítica o no y si ello influyó en la decisión atacada.

    El Primer Tribunal Superior valoró las pruebas documentales visibles a fojas 26, 27 y 28, consistentes en los originales de los cheques antes descritos y reconoció expresamente que los mismos no fueron endosados por escrito, tal como se observa en el fallo de 4 de octubre de 2002, en el que expresó que: "... En todo caso, la parte que podría reclamar es la persona jurídica beneficiaria de los cheques, INVERSIONES Y PROYECTOS MARBELLA, S.A., al haberse pagado sin sus respectivos endosos." (fs. 12 y 13, el resaltado y subrayado es de la Sala).

    También consideró el juzgador que aun cuando dichos cheques no fueron negociados mediante endoso, su negociación fue efectiva o válida por determinarlo así otros medios de prueba, entre los que se citan indicios convincentes de que, tanto Inversiones y Proyectos Marbella, S.A. como Corporación y Edificaciones, S.A., consintieron en que los dineros cobrados de dichos cheques, fueran depositados en la cuenta bancaria de ésta última.

    A continuación se citan los artículos 985 y 986 del Código Judicial, que son los que consagran la forma en que deben valorarse los indicios y no el artículo 984 citado que se refiere a la facultad o poder valorativo del juez en la deducción de indicios de la conducta procesal de las partes. Los mismos establecen:

    "Artículo 985. El Juez apreciará los indicios teniendo en cuenta su gravedad, concordancia y convergencia y las demás pruebas que obren el en proceso.

    Artículo 986. El Juez apreciará los indicios en conjunto, con arreglo a las reglas de la sana crítica."

    Como conductas procesales de las partes, tanto demandantes como demandadas, el juez de segunda instancia deduce indicios de que la negociación de los cheques fue hecha aún sin que constara el endoso, con una aparente intención de recibir un dinero que no tiene justificación obligacional, puesto que el señor N.N. fue beneficiado con el fallo de primera instancia que declaró válido el pago que éste hizo a Inversiones y Proyectos Marbella, S.A., declaración que extingue cualquier obligación que con ellos se pretendía pagar y a pesar de ello, apela de la decisión que le beneficia, para que se le devuelva el importe de los cheques; lo que a juicio del fallo atacado, "constituiría un enriquecimiento sin causa o torticero"(f. 1270). De este indicio, a juicio de la Sala, se puede deducir que se pretende liberar a la sociedades involucradas en la negociación de los cheques, de hacerle frente a la irregularidad con la que se hizo y que benefició a Corporación de Edificaciones, S.A.

    Luego considera como un indicio derivado de la conducta procesal de Inversiones y Proyectos Marbella, S.A. y de Corporación de Edificaciones, S.A., así como del recurso de N.N. a partir de la foja 1212, que sus recursos de apelación a la decisión de primera instancia presentados por apoderados legales distintos, tienen idéntica redacción.

    Este indicio, que a juicio de esta S. no es producto de la casualidad y que el juez traduce en una aparente unidad de representación, aún mediante abogados diferentes, lo llevó a valorarlo en conjunto con los informes periciales rendidos dentro del expediente por los peritos designados por las partes y por el tribunal, en los que se deja de manifiesto que las sociedades demandadas por el Banco de Iberoamérica, eran administradas en sus aspectos económicos y contables, desde una misma oficina comercial y por los mismos empleados y administradores. De lo anterior se derivan indicios de la unidad operacional de estas personas.

    Lo anterior fue bien sustentado o motivado en el fallo atacado, donde a foja 1272 (ver extracto aquí citado), se citan y analizan dichas pruebas periciales que son visibles a fojas 915-926, 968-970. Que dejan de manifiesto que el local comercial donde funcionaban era el de Azar y Asociados Architecnick, S.A., empresa administrada por el arquitecto O.A., quien además, fue demostrado mediante dichos peritajes que administraba conjuntamente las operaciones de Proyectos e Inversiones Marbella, S.A. y de Corporación de Edificaciones, S.A.

    A estas circunstancias y hechos probados que en conjunto con los indicios derivados de las conductas procesales de las partes que se han descrito con antelación, hay que agregar la valoración que hizo el juez de otra conducta procesal de la demandada Corporación de Edificaciones, S.A. que consistió en no proporcionar explicación a los peritos que rindieron informes al tribunal, de la razón del deposito de dichos cheques sin que le fueran endosados a su nombre, ni en qué utilizó los fondos que recibió de los mismos.

    Todas estas circunstancias son, a juicio de la Sala, suficientemente contundentes de la participación de las sociedades Inversiones y Proyectos Marbella, S.A. y Corporación de Edificaciones, S.A. en la negociación mediante la entrega y posterior depósito de los cheques librados a orden de la primera, sobre todo al quedar constancia, como bien se analiza y valora en el fallo atacado, de la prueba documental de certificación del Registro Público donde consta que a la fecha en que se giraron los cheques contra la cuenta bancaria del señor N.N., con la firma autorizada del señor P.C., éste era el presidente y representante legal de Inversiones y Proyectos Marbella, S.A. y O.A., era el Tesorero y representante legal en ausencia de aquél; mientras que Azar fungía como presidente y representante legal de Corporación de Edificaciones, S.A. (ver certificaciones en fs. 106 y 107).

    En resumen, la Sala considera que el juzgador secundario valoró conforme a las reglas de la sana crítica las pruebas documentales, periciales, indiciarias y las demás que constan en el expediente; haciendo una exposición razonada y pormenorizada, con apego a la lógica jurídica y a las máximas de la experiencia, que lo llevaron a concluir que Inversiones y Proyectos Marbella, S.A. y Corporación de Edificaciones, S.A. son responsables del depósito de los cheques y consiguiente débito de la cuenta corriente de Naraindas Nandwani en The Chase Manhattan Bank, N.A., por haberse acreditado que sus representantes así lo consintieron, con lo cual el pago es válido, no obstante no estar endosados.

    Por lo anterior, la decisión del Primer Tribunal Superior de Justicia de 4 de octubre de 2002, no violó los artículos 781 y 984 del Código Judicial, ni los artículos 30 y 34 de la Ley Nº 52 de 1917.

    En merito de lo expuesto, la SALA PRIMERA DE LA CORTE SUPREMA, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la sentencia de 4 de octubre de 2002, proferida por el Primer Tribunal Superior de Justicia dentro del proceso ordinario interpuesto por NARAINDAS NANDWANI contra THE CHASE MANHATTAN BANK, N.A. y BANCO DE IBEROAMÉRICA, S.A., acumulado con el proceso interpuesto por BANCO DE IBEROAMÉRICA, S.A. contra NARAINDAS NANDWANI,

    Las obligantes costas a cargo de los recurrentes se fijan en B/.4,000.00, que deben ser pagadas por partes iguales y por partes iguales dividirlas entre cada uno de los opositores al recurso de casación.

    N.,

    ALBERTO CIGARRUISTA CORTEZ

    JORGE FEDERICO LEE -- JOSÉ A. TROYANO

    SONIA F. DE CASTROVERDE (Secretaria)