Sentencia de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 25 de Julio de 1995

Ponente:JUAN A. TEJADA MORA
Fecha de Resolución:25 de Julio de 1995
Emisor:Primera de lo Civil
RESUMEN

DEMANDA CONTENCIOSO ADMINISTRATIVA DE PLENA JURISDICCIÓN, INTERPUESTA POR EL LIC. DIONYS ULLOA GUTIÉRREZ, EN REPRESENTACIÓN DE LABORATORIOS FARMACÉUTICOS, S. A., PARA QUE SE DECLARE NULA POR ILEGAL, LA RESOLUCIÓN Nº L3184 DE 2 DE ABRIL DE 1991, EMITIDA POR EL DIRECTOR GENERAL DE LA CAJA DE SEGURO SOCIAL, ACTOS CONFIRMATORIOS Y PARA QUE SE HAGAN... (ver resumen completo)

 
CONTENIDO

VISTOS:

El licenciado D.U.G., en nombre y representación de LABORATORIOS FARMACÉUTICOS, S.A. ha interpuesto demanda contencioso administrativa de plena jurisdicción para que se declare nula por ilegal, la Resolución Nº 3184 de 2 de abril de 1991, emitida por el Director de la Caja de Seguro Social, invocando que ésta viola los artículos 1 y 62, literal b) del Decreto Ley Nº 14 de 27 de agosto de 1954, y los artículos 62, 64 y 65 del Código de Trabajo.

La parte actora sustenta su pretensión aduciendo básicamente que mediante Nota Nº AE-CP-82-90 de 6 de agosto de 1990, la jefa del Departamento de Auditoría a Empresas de la Caja de Seguro Social solicitó a LABORATORIOS FARMACÉUTICOS, S.A. las planillas y otros documentos para establecer el pago de la cuota obrero patronal y otras retenciones. Que en tiempo ulterior, mediante Nota Nº AE-I-70-90 de 3 de septiembre de 1990 se le comunica a la empresa antes aludida que la Caja de Seguro Social determinó, mediante el examen realizado a los libros, que la suma de salarios pagados y no declarados ascendía a un total de CIENTO OCHENTA Y CINCO MIL SETECIENTOS NOVENTA Y NUEVE CON CINCUENTA Y UN CENTÉSIMO (B/.185,799.51), los cuales estaban compuestos por premios, salarios eventuales, premios por asistencia, gastos profesionales y salarios propiamente tal. Que dicha suma generaba un alcance de CUARENTA MIL CUATROCIENTOS SESENTA Y TRES CON CUARENTA Y DOS CENTÉSIMOS (B/.40,463.42), que están desglosados de la siguiente manera: Cuotas de Seguro Social TREINTA Y OCHO MIL CUATROCIENTOS SESENTA CON CINCUENTA CENTÉSIMOS (B/.38,460.50), Prima por Riesgos Profesionales DOS MIL DOS CON NOVENTA Y DOS CENTÉSIMOS (B/.2002.92) más el recargo del 10% que comprende el período de enero de 1985 a junio de 1990 y el 1% mensual hasta tanto la empresa pague la suma adeudada.

Sigue manifestando el actor que el alcance realizado por la Caja de Seguro Social está errado, en razón de que incluye honorarios profesionales, como es el caso del señor F.R.O., que además de ser el P. y Representante Legal de la empresa, es Regente Farmaceuta. Que dicho alcance también incluye los premios de asistencia que se otorgan anualmente, premios de estímulo (1%) anuales de las ventas totales de los productos y el 0.25% de las ventas por solicitud de precios, que según el Código de Trabajo, la Convención Colectiva, la propia Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social, y el Decreto de Gabinete Nº 60 de 1968, no constituyen salarios.

Posteriormente el M.S. procedió a solicitarle informe de conducta al Director de la Caja de Seguro Social en relación a la demanda incoada por la empresa LABORATORIOS FARMACÉUTICOS, S.A., a lo que el citado funcionario señaló, que el departamento de Auditoría a Empresas procedió a examinar los libros de contabilidad, comprobantes de pago, planillas y demás documentos del LABORATORIO FARMACÉUTICOS, S.A., durante el período comprendido entre el mes de enero de 1985 a junio de 1990, con el objetivo de verificar la exactitud de las aportaciones de cuota obrero patronales y demás aportaciones de seguridad social por parte del empleador. Que de dicho examen la Caja de Seguro Social determinó que el empleador omitió declarar la suma CIENTO OCHENTA Y CINCO MIL SETECIENTOS NOVENTA Y NUEVE CON CINCUENTA Y UN CENTÉSIMO (B/.185,799.51) en concepto de salarios pagados a los trabajadores y no reportados a la Caja de Seguro Social, compuestos por premios, salarios eventuales, y otros pagos clasificados inadecuadamente como honorarios profesionales, lo que originó un alcance a la empresa de CUARENTA MIL CUATROCIENTOS SESENTA Y TRES CON CUARENTA Y DOS CENTÉSIMOS (B/.40,463.42). Que un estudio de las piezas procesales determinó que varias personas tenían vinculación obrero patronal con el LABORATORIO FARMACÉUTICOS, S.A., específicamente el señor R.O., que como Gerente de la empresa desempeñaba funciones tales como: firmar cheques, organización de trabajo, dirección administrativa, y representación de la empresa en las actividades comerciales. También se comprobó que el señor E.G. quien antes de pensionarse laboraba para la empresa prestando los mismos servicios, devengando el mismo salario en forma quincenal, lo que lo convierte en un trabajador subordinado. Que el hecho de que las personas estén pensionadas no impide que, mientras laboren, coticen al régimen del Seguro Social, dado que de acuerdo a Sentencia de 21 de febrero de 1984 proferida por la Corte Suprema de Justicia, era inconstitucional el artículo 28 de la Ley 15 de 31 de marzo de 1975, el cual prohibía el trabajo a los pensionados o jubilados. Que igualmente para los efectos de la cotización, el artículo 62 literal b), de la Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social, señala que quedan sujetos al régimen obligatorio de seguridad social todos los trabajadores al servicio de personas naturales o jurídicas que operen en el territorio nacional, y en virtud de esto los salarios declarados como servicios profesionales al igual que salarios propiamente tal, premios y comisiones deben considerarse como sueldo. Que en vista de la omisión por parte de LABORATORIO FARMACÉUTICOS, S. A., ésta debe responder del pago de sus cuotas y la de sus trabajadores, al tenor del artículo 66-A del Decreto Ley Nº 14 de 1954.

De igual manera se le corrió traslado al Procurador de la Administración quien mediante Vista Nº 139 de 30 de marzo de 1995, se opuso a la pretensión incoada.

Encontrándose el proceso en este estado, los Magistrados de la Sala Tercera proceden a resolver la presente controversia.

Las primeras normas que se estiman conculcadas por la parte actora son el artículo 1 y el artículo 62 literal b), del Decreto Ley Nº 14 de 27 de agosto de 1954, Orgánica de la Caja de Seguro Social, en concordancia con el artículo 142 del Código de Trabajo, los cuales preveen lo siguiente:

Artículo 1. La Caja del Seguro Social, creada por la Ley 23 de 1941, subrogada por la Ley 134 de 1943, modificada por el Decreto-Ley 14 de 1954, modificado y adicionado a su vez, por la Ley 19 de 1958, la Ley 66 de 1959 y 74 de 1960, es una entidad de Derecho Público, autónoma en lo administrativo, en lo funcional y en lo económico, con personería jurídica y patrimonio propio y fondos separados e independientes de la Administración Pública.

La Caja de Seguro Social tendrá a su cargo la Administración y dirección del régimen de Seguro Social de conformidad con el Artículo 93 de la Constitución Nacional y las Leyes y reglamentos pertinentes, y cubrirá los riesgos de enfermedad, maternidad, invalidez, vejez, viudez, orfandad, auxilios de funerales, accidentes de trabajo, y enfermedades profesionales.

"Artículo 62. Para los efectos del Seguro Social privarán las siguientes definiciones:

  1. Sueldo: la remuneración total, gratificación, bonificación, comisión, participación en beneficios, vacaciones, o valor en dinero y en especie que reciba el trabajador del patrono o empleador o de cualquier persona natural o jurídica como retribución de sus servicios o con ocasión de éstos. Se exceptúan del pago de cuotas de Seguro Social los viáticos, dietas y preavisos. Las gratificaciones de Navidad o aguinaldos y gastos de representación siempre que no excedan del sueldo mensual."

En lo que respecta al contenido del artículo 142 del Código de Trabajo, el cual no ha sido transcrito por lo extenso que resulta, sólo señalaremos que el mismo define qué es salario, y que igualmente prevee que las primas de producción, bonificaciones y gratificaciones se considerarán como salario únicamente para los efectos del cálculo de vacaciones, licencia de maternidad y la prima de antigüedad a que tenga derecho el trabajador; y que para los efectos de las contribuciones y prestaciones del régimen de seguridad social, regirán las normas especiales correspondientes.

Las violaciones se sustentan arguyéndose que las mismas no fueron aplicadas en su totalidad al presente caso, dado que las pruebas aportadas establecen que los premios que la empresa otorga por asistencia por ganancia o venta anual como estímulo al empleado están enmarcados dentro de las excepciones que el propio legislador señaló, que de los mismos no debe deducirse el pago de las cuotas obrero patronales, por no constituir salario. Esto es que la retribución recibida no es por los servicios prestados, sino como un estímulo para que el trabajador se esmere en llegar temprano o en acrecentar la producción.

Es importante para este Tribunal aclarar que el Decreto Ley Nº 14 de 1954 fue reformado por el Decreto de Gabinete Nº 60 de 1968, lo que varió considerablemente el texto del artículo 62 antes transcrito.

El Decreto de Gabinete Nº 60 de 1968 fue promulgado con el objetivo principal de incentivar la distribución de ganancias entre los trabajadores. Por ello libera de la carga de deducir las cuotas obrero patronal de las sumas recibidas en concepto de participación de los beneficios, con el propósito de que esa participación de los trabajadores en las ganancias de la empresa, constituyera un estímulo efectivo para la mayor producción.

Para el cumplimiento de los fines perseguidos por el Decreto de Gabinete anteriormente citado, el artículo 9, dispuso que las ganancias que distribuyan los empleadores a sus trabajadores, "estarán excentos del pago de la cuota del Seguro Social", y sólo limita dicho incentivo en normas subsiguientes a sólo un mes de sueldo a aquellos trabajadores "cuyos parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad y afinidad tengan más del 15% de las acciones o de la participación de la empresa". Esta restricción tiene el evidente propósito, de evitar que los empleadores amparándose en este Decreto de Gabinete, burlaran el pago de impuesto sobre la renta y la misma cuota obrero patronal, que recae sobre las ganancias así distribuidas.

De acuerdo a lo planteado en líneas anteriores, en el presente caso observa la Sala que de las pruebas presentadas por el actor, es decir LABORATORIO FARMACÉUTICOS, S.A., se colige que las ganancias adicionales al sueldo obtenidas por todos los trabajadores desde el año 1985 a 1990, corresponden a la participación de los mismos en los beneficios otorgados por la empresa. Esto lo afirmamos en razón de que la distribución de dichos dineros se hizo en base al cálculo de porcentajes establecidos en la Convención Colectiva, que recaían sobre las sumas de ventas regulares y ventas sobre solicitud de precios realizados por la empresa (ver de foja 104 a 139).

El texto de la cláusula 33 de la Convención Colectiva, que ofrece dicha canonjía, es el siguiente:

"La Empresa conviene otorgar a los trabajadores, en concepto de premio como estímulo, durante la vigencia de esta convención, el 1% anual de las ventas totales de sus productos y el 0.25% de las ventas por solicitud de precios, con excepción de las ventas por concurso y licitaciones públicas. Queda entendido entre las partes, que este porcentaje no forma parte del salario de los trabajadores.

El Sindicato tendrá derecho a designar a un trabajador, preferentemente de la Empresa, a fin de que verifique cada cuatro (4) meses el cómputo total de las ventas al contado y al crédito.

Las facturas no cobradas al término del año fiscal de la Empresa, se computarán en el período fiscal en que sean pagadas".

Obsérvese que estas ganancias por parte de los trabajadores al ser declaradas como premio, como una modalidad de la participación de beneficios, coincide con una de las excepciones preceptuadas en el artículo 62 antes transcrito, con su posterior reforma, por lo que mal puede la Caja de Seguro Social pretender que la empresa descuente de dichos beneficios, la cuota obrero patronal. Esta participación en los beneficios no sólo incluye la distribución de ganancias que obtiene la empresa por ventas, sino también los premios otorgados a los trabajadores para estimularlos en la productividad o en otras áreas que le interese al empleador, como es el caso de los premios por asistencia (ver fojas 50 a 103).

El Código de Trabajo en el artículo 142 reformado por la Ley Nº 1 de 1986, también ofrece una definición de salario no muy alejada de la que prevé la legislación de seguridad social, y aquella no da cabida para considerar la participación en las utilidades por parte del trabajador, ni las gratificaciones, como salario. Sin embargo esta norma establece que para el régimen de seguridad social regirán las disposiciones de las leyes especiales dictadas para ello, por lo que en principio pareciera inaplicable a este negocio.

Es obvio que el Decreto de Gabinete Nº 60 de 1968 y la reforma al artículo 142 mediante Ley Nº 1 de 1986, cada una en su momento, perseguían una misma finalidad que era la de fomentar la producción dentro de las empresas e incentivar a los trabajadores que contribuían a ello, lo que evidencia una clara relación entre ambas legislaciones, pero aplicables en jurisdicciones distintas.

En relación a que los que se hicieron acreedores de los premios por asistencia, y que no fueron todos los trabajadores, este Tribunal Colegiado ha manifestado que la participación en los beneficios que otorga la empresa a sus trabajadores no está sujeta a un número determinado de trabajadores (ver Sentencia de 2 de julio de 1991 en el caso Central Agrícola, S. A. -vs- Caja de Seguro Social, y Sentencia de 16 de octubre de 1992 en el caso de NCR Corporation de Panamá, S. A.).

Por último cabe destacar, y a manera de aclaración, que recientemente mediante Ley Nº 30 de 26 de diciembre de 1991, la cual modifica el Decreto Ley Nº 14 de 1954 Orgánica de la Caja de Seguro Social, se insertó en el artículo 62, literal b). Esta excerta legal dispone que se exceptúan del pago de las cuotas de Seguro Social, la participación de beneficios que otorgue el empleador a sus trabajadores, siempre y cuando esa participación beneficie al 70% o más de los trabajadores de la empresa y no exceda, ni sustituya el total del salario anual. pero dado que esta norma es posterior al período en que se realizó el áudito a LABORATORIO FARMACÉUTICOS, S.A., no le es aplicable al caso que nos ocupa. Por todas estas razones prosperan los cargos endilgados.

Por último se estiman conculcados los artículos 62, 64 y 65 del Código de Trabajo, los cuales están íntimamente relacionados, dado que tratan los elementos que caracterizan la relación de trabajo. Estas disposiciones preceptúan lo siguiente:

Artículo 62. Se entiende por contrato individual de trabajo cualquiera que sea su denominación, el convenio verbal o escrito mediante el cual una persona se obliga a prestar sus servicios o ejecutar una obra a favor de otra, bajo la subordinación o dependencia de ésta.

Se entiende por relación de trabajo, cualquiera sea el acto que le dé origen, la prestación de un trabajo personal en condiciones de subordinación jurídica o de dependencia económica.

La prestación de un trabajo a que se refiere el párrafo anterior y el contrato celebrado producen los mismos efectos.

La existencia de la relación de trabajo determina la obligación de pagar el salario.

Artículo 64. La subordinación jurídica consiste en la dirección ejercida o susceptible de ejercerse, por el empleador o sus representantes, en lo que se refiere a la ejecución del trabajo.

Artículo 65. Existe dependencia económica en cualquiera de los siguientes casos:

1. Cuando las sumas que percibe la persona natural que preste el ser vicio o ejecute la obra constituyen la única o principal fuente de sus ingresos;

2. Cuando las sumas a que se refiere el ordinal anterior provienen directa o indirectamente de una persona o empresa, o como consecuencia de su actividad;

3. Cuando la persona natural que presta el servicio o ejecuta la obra no goza de autonomía económica, y se encuentra vinculada económicamente al giro de actividad que desarrolla la persona o empresa que puede considerarse como empleador.

En caso de duda sobre la existencia de una relación de trabajo, la prueba de la dependencia económica determina que se califique como tal relación existente.

Según la parte actora, la transgresión radica en el hecho de que los funcionarios de la Caja de Seguro Social incluyeron dentro de los informes de auditoría los dineros recibidos por el señor F.R.O. como honorarios profesionales, cuando entre la empresa demandada y este señor no existía relación de trabajo, dado que no se verificaba la dependencia económica, ni la subordinación jurídica. Que las actividades que realizaba el señor O. son propias de la constitución del pacto social, en donde funge, por designación de los accionistas, como P. y R. legal de Laboratorios Farmacéuticos, S.A. Que los honorarios profesionales recibidos por el señor O., no constituye su única fuente de ingreso. Que tampoco existe prueba de la subordinación jurídica, dado que no tiene hora de entrada ni de salida, como tampoco asiste todos los días a la empresa, pues él es R.F. y ofrece sus servicios a determinadas compañías, como lo hacen los médicos, los contadores, los abogados, etc., por tratarse de profesiones liberales.

Frente al argumento planteado por el demandante, indicamos que efectivamente los dineros recibidos por el señor F.R.O. obedecían a honorarios profesionales. Las pruebas presentadas por la empresa LABORATORIO FARMACÉUTICOS, S.A., como lo son las copias de la declaración de rentas personal, y los anexos elaborados por la Caja de Seguro Social, las mismas evidencian que el precitado no sólo recibía honorarios profesionales de dicha empresa, sino también de Hermanos Ortiz, S.A.; también que dichos honorarios no eran recibidos todos los meses por el señor O.. Adicionalmente, y no menos importante está el hecho de que el señor O. es el representante legal de la empresa LABORATORIOS FARMACÉUTICOS, S.A., quien tiene a su cargo, firmar cheques, organización de trabajo, y dirección administrativa, lo que lo convierte en representante del empleador, por lo que al tener esta calidad no puede ser al mismo tiempo trabajador. La subordinación jurídica y la dependencia económica que hablan los artículos 62, 64 y 65 del Código de Trabajo que se consideran vulnerados, no se verifica en el caso del señor O..

En esta situación, la Caja de Seguro Social de manera equivocada incluyó al señor F.R.O. como trabajador, y computó sus honorarios profesionales como si fuese salario, lo que nos conduce a aceptar los cargos endilgados.

Para finalizar, en lo relativo a los alcances computados por la Caja de Seguro Social, que recayeron sobre los salarios eventuales y sobre los dineros recibidos por el señor E.G., y los cuales no fueron impugnados por el actor, es importante resaltar que estas sumas no están exentas de la deducción de la cuota obrero patronal. Esto obedece a que de la demanda propuesta por LABORATORIO FARMACÉUTICOS, S.A., y de las pruebas que reposan en el expediente, no se colige justificación alguna que fundamente la omisión en la declaración de dicha remuneración, lo que nos obliga a considerar que los mismos corresponden a salarios propiamente tal. Cabe indicar que estos estipendios recibidos en concepto de trabajo eventual, no es una excepción para no cotizar, puesto que como mencionáramos en párrafos anteriores, el Decreto Ley Nº 14 de 27 de agosto de 1954, reformado por el Decreto de Gabinete Nº 60 de 1968, establece claramente las excepciones para el cobro de la cuota obrero patronal.

En virtud de todo lo expuesto, los Magistrados de la Sala Tercera, Contencioso Administrativo, de la Corte Suprema, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, DECLARAN QUE ES ILEGAL la Resolución Nº 3184 de 2 de abril de 1991 sólo en lo concerniente a los dineros declarados por la empresa como premios por asistencia y por participación en las ganancias por ventas regulares y ventas sobre solicitud de precios, al igual en lo relacionado con los honorarios profesionales devengados por el señor F.R.O.; no así, en lo que respecta a los alcances realizados a la empresa mencionada por los dineros recibidos por E.G., y los salarios eventuales nodeclarados.

N..

(fdo.) J.A.T.M.

(fdo.) MIRTZA A.F. DE AGUILERA

(fdo.) A.H.

(fdo.) J.S.

Secretaria