Sentencia de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 26 de Julio de 1996

Ponente:EDGARDO MOLINO MOLA
Fecha de Resolución:26 de Julio de 1996
Emisor:Primera de lo Civil
RESUMEN

DEMANDA CONTENCIOSO ADMINISTRATIVA DE PLENA JURISDICCIÓN, INTERPUESTA POR LA FIRMA AROSEMENA Y DÍAZ, EN REPRESENTACIÓN DE CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S. A., PARA QUE SE DECLARE NULA POR ILEGAL, LA RESOLUCIÓN Nº 6335-94-SUB-D. G. DE 30 DE MAYO DE 1994, EMITIDA POR LA SUBDIRECCIÓN GENERAL DE LA CAJA DE SEGURO SOCIAL, ACTOS CONFIRMATORIOS Y PARA QUE... (ver resumen completo)

 
CONTENIDO

VISTOS:

La firma forense A. y D., presentó demanda Contencioso Administrativa de Plena Jurisdicción en representación de CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S.A., para que se declare nula por ilegal, la Resolución Nº 6335-94-SUB-D. G. de 30 de mayo de 1994, emitida por la SUBDIRECCIÓN GENERAL DE LA CAJA DE SEGURO SOCIAL, actos confirmatorios y para que se hagan otras declaraciones.

Evacuados todos los trámites procesales establecidos por la Ley, pasa la Sala Tercera a decidir la controversia legal planteada.

A la empresa Construcciones del Istmo, S.A. se le condenó a pagar a favor de la Caja de Seguro Social la suma de Treinta y Cuatro Mil Cuatrocientos Treinta y Nueve Balboas con Ochenta y Nueve Centésimos (B/.34.439.89), en concepto de cuotas de Seguro Social, prima de riesgos profesionales y recargos de Ley, sumas dejadas de pagar durante el período comprendido del mes de enero de 1991 a diciembre de 1992, más los intereses que se causen hasta la fecha de su cancelación de dicha suma.

CARGOS DE VIOLACIÓN AL ACTO IMPUGNADO

La parte demandante considera que las Resoluciones impugnadas violan los párrafos primero, tercero y cuarto del artículo 5 de la Ley 1 de 17 de marzo de 1986, que reforma el artículo 142 del Código de Trabajo, y los artículos 2, 35-B y 62 del Decreto Ley 14 de 1954, y el artículo 62 del Código de Trabajo.

A continuación expone el demandante el concepto el concepto en el cual han sido infringido las mencionadas disposiciones:

"1. El primer párrafo del artículo 5 de la Ley 1 de 1986 ha sido infringido en el concepto directamente por comisión. El texto del artículo 5 de la Ley 1 de 17 de marzo de 1986 es el siguiente:

`Artículo 5. El Artículo 142 del Código de Trabajo quedará así:

Artículo 142. El salario solamente podrá fijarse por unidad de tiempo (mes, quincena, semana, día u hora) y por las tareas o piezas. Cuando el salario fuere pactado por unidad. ...´.

La infracción del primer párrafo del artículo 5 de la Ley 1 de 17 de marzo de 1986 que reforma el artículo 142 del Código de Trabajo, transcrito anteriormente, se da en forma directa por comisión los actos administrativo contenidos en la Resolución Nº 6335-94 Sub-D. G. de 30 de mayo de 1994 dictada por el Subdirector General de la Caja de Seguro Social, confirmada por la Resolución Nº 6889-94 Sub-D. G. de 20 de septiembre de 1994 dictada por el Subdirector General de la Caja de Seguro Social y confirmada por la Resolución Nº 10,211-95-J-P-D de 16 de febrero de 1995 dictada por la Junta Directiva de la Caja de Seguro Social, por las razones que exponemos a continuación:

  1. Podemos observar que el concepto de salario queda desvirtuado, ya que los pagos realizados a los señores M.G.R. (Administración de Construcciones, S. A.), F.R. no fueron realizados bajo el principio consagrado en el artículo 142 del Código de Trabajo de regularidad y singularidad. El primer párrafo del artículo 142 del Código de Trabajo, señala expresamente que el salario solamente podrá fijarse por unidad de tiempo (mes, quincena, semana, día, hora), (el subrayado es nuestro). Podemos observar en la planilla elaborada por el Departamento de Auditoría Interna de la Caja de Seguro Social, que las personas mencionadas anteriormente no recibían mensualmente una suma fija de dinero, también observamos que en otros casos, éstos pagos eran variables, ya que ellas respondían a los servicios profesionales que ofrecían los señores M.G.R. (Administración de Construcciones, S.A.), F.R., a CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S. A.

  2. En el caso de los subcontratistas, A.C., P.F., M.G., D.Q., E.C., H.H. y A.M., el pago realizado a éstas personas se da en virtud de un subcontrato celebrado entre la empresa CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S.A., con el objeto de realizar con su propios trabajadores y con sus propios recursos una determinada labor dentro de la construcción de viviendas, por un precio predeterminado entre el subcontratista y CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S. A.

  3. La disposición mencionada en el párrafo anterior constituye un texto claro de ley que la Caja de Seguro Social debió aplicar al caso controvertido en el sentido de señalar que las sumas entregadas por CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S.A., a los señores subcontratistas y a los señores M.G.R. (Administración de Construcciones, S.A.), y F.R., en concepto de honorarios profesionales, no constituyen salario y, por lo tanto no estaban sujetas al pago de las prestaciones que la Caja de Seguro Social exige a la mencionada empresa.

  1. El tercer y cuarto párrafo del artículo 5 de la Ley 1 de 1986, ha sido infringido por violación directa de la ley. El texto del tercer párrafo del mencionado artículo es del tenor siguiente:

    `Artículo 5: El Artículo 142 del Código de Trabajo quedará así:

    Artículo 142: ...

    Los pagos que el empleador haga al trabajador en concepto de primas de producción, bonificaciones y gratificaciones se considerarán como salario únicamente para los efectos del cálculo de vacaciones, licencia por maternidad y la prima de antigüedad a que tenga derecho el trabajador. Para los efectos de las contribuciones y prestaciones del régimen de seguridad social regirán las normas especiales correspondientes.

    Sin perjuicio de lo anterior, no se considerarán como salario, sean permanentes u ocasionales, los pagos que efectúe el empleador al trabajador en concepto de mejoras al décimo tercer mes, bonificaciones, gratificaciones, primas de producción, donaciones y participaciones en las utilidades, aun cuando tal participación se realice en forma de suscripción o tenencia de acciones y aun cuando solo beneficie a uno o varios trabajadores de la empresa. Para los efectos de lo dispuesto en los artículos 70 y 197 de este Código, estas bonificaciones, gratificaciones, las mejoras del décimo tercer mes, las primas de producción, las donaciones y la participación en las utilidades no se considerarán como costumbres o usos, no como condiciones de trabajo´.

    La infracción del tercer y cuarto párrafo del artículo 5 de la Ley 1 de 1985 se da por violación directa de la Ley, ya que se ha aplicado, violando su claro texto. En primer lugar debemos señalar que las primas de producción no guardan relación con la asistencia del trabajador a su puesto de trabajo, tal como lo señaló la Junta Directiva en su resolución número 10,211-95-J. D. de 16 de febrero, ya que existe una bonificación denominada bono de asistencia que está íntimamente relacionada con la regularidad en la asistencia del trabajador a su puesto de trabajo. Las primas de producción son aquellas sumas de dinero que el empleador otorga a sus trabajadores como beneficio o incentivo voluntario para la producción o construcción de vivienda (como es el caso que nos ocupa). Las primas de producción se otorgan a los trabajadores como incentivo o beneficio, ya que al finalizar la construcción de una vivienda en un período de tiempo menor al programado, le trae al empleador ahorro en el pago de intereses y por ende una ganancia no presupuestada, ganancia ésta que en cierta forma comparte con el trabajador. Anotamos el hecho de que en la redacción del mismo artículo, a través de toda su redacción, observamos que el legislador hizo diferenciación entre los términos de bonificaciones, gratificaciones y primas de antigüedad, ya que siempre se refiere a los tres, mientras que, la Caja de Seguro Social, al definir lo que se denomina sueldo, se refiere únicamente a los términos de bonificaciones y gratificaciones, dejando por fuera la prima de producción.

  2. El Artículo 2 del Decreto Ley Nº 14 de 1954, Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social, ha sido infringido en concepto de violación directa. El texto de esta norma es el siguiente:

    `Artículo 2: Quedan sujetos al régimen obligatorio del Seguro Social:

    1. Todos los trabajadores al servicio del Estado, las Provincias, los Municipios, las Entidades Autónomas, Semi-autónomas y las Organizaciones Públicas descentralizadas, donde quiera que se presten sus servicios.

    Quedan comprendidos así mismo dentro de esta obligatoriedad, aquellos trabajadores públicos que reciban remuneración del Estado a base de un tanto por ciento de las recaudaciones percibidas, como los R. y los Cónsules Ad-Honorem y los que obtengan pagos por sus servicios de personas naturales o jurídicas, como los Notarios.

    b) Todos los trabajadores al servicio de personas naturales o jurídicas que operen en el territorio nacional.

    No obstante, lo dispuesto en el párrafo anterior, aquellos Distritos que no hayan sido incorporados al entrar en vigencia la presente Ley, lo serán en su oportunidad cuando lo estime conveniente la Junta Directiva, la que fijará la forma y modalidades de aseguramiento.

    c) Los trabajadores independientes, los estacionales y los ocasionales. Esta obligatoriedad se hará efectiva cuando la Caja reglamente las condiciones de admisión de los mismos, así como las reglas para fijar cotizaciones, prestaciones, y demás normas especiales.

    d) Los trabajadores domésticos de acuerdo con el Reglamento especial dictado por la Caja; y

    e) Los pensionados de la Caja y los jubilados del Estado, en las condiciones que determine esta Ley.

    La Caja podrá, previo los estudios pertinentes, incorporar al régimen de Seguro Social a aquellos grupos de trabajadores que juzgue conveniente incorporar y señalará, mediante reglamento, los aportes, las prestaciones y demás modalidades de aseguramiento, que se brindará dentro de los límites establecidos en la presente Ley´.

    Al referirse la citada norma a "trabajadores" queda circunscrito el campo de aplicación de la misma a aquellas personas que prestan servicios a un empleador en condiciones de subordinación jurídica o de dependencia económica.

    En el caso de los señores A.C.; P.F.; M.G.; D.Q.; E.C.; H.H. y A.M. no existe una relación laboral y de dependencia económica, ya que en el caso de los subcontratos, la empresa constructora (que es donde comúnmente se presenta este tipo de contratación), contrata los servicios de otra persona bien sea natural o jurídica, la que a su vez tiene su propia organización, para la ejecución de una parte de la obra (pintura, ebanistería, acarreo, etc.), que la empresa no puede realizar. Se supone que le corresponde a los subcontratistas pagar las cuotas obrero-patronales de los trabajadores contratados por el subcontratista para la ejecución del subcontrato.

    En el caso, los señores M.G.R. (Administración de Construcciones, S.A.) y F.R. no prestaban servicios en condiciones de subordinación jurídica o de dependencia económica para la empresa CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S.A., por lo que las sumas recibidas por ellos no corresponden (como hemos sostenido anteriormente) al pago de salario, por el contrario, dicha sumas correspondieron al pago de honorarios profesionales en ejercicio de profesiones liberales como son la ingeniería y la arquitectura, profesiones éstas que están íntimamente ligadas al giro de negocios que efectúa la empresa CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S.A. En esta medida, el artículo 2 de la Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social ha sido aplicado a una hipótesis no prevista en dicha norma, ya que entre los señores M.G.R. (Administración de Construcciones, S.A.) y F.R. y la empresa CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S.A., no existía una relación de trabajo, por lo tanto, ha infringido la mencionada norma en concepto de violación directa por comisión pues aplicó a un caso no contenido en ella.

    Podemos afirmar categóricamente que los servicios prestados por los señores subcontratistas y los señores M.G.R. (Administración de Construcciones, S.A.) y F.R. no fueron realizados bajo la subordinación jurídica ni bajo la dependencia económica de CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S.A. en la medida que los primeros cuentan con una organización propia e independiente de la empresa contratista y los segundos no estaban sujetos a órdenes o instrucciones técnicas de la empresa; igualmente, ni los subcontratistas ni los profesionales de la ingeniería están sujetos al uso de uniformes, horarios de trabajo, ni a las disposiciones del Reglamento Interno de Trabajo, por el contrario, los subcontratistas se encontraban prestando sus servicios en virtud de un subcontrato firmado con la empresa, mientras que los profesionales de la ingeniería se encontraban prestando sus servicios profesionales en virtud de un contrato de Servicios Profesionales firmado con la empresa CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S.A. Los servicios profesionales prestados por los señores M.G.R. (Administración de Construcciones, S.A.) y F.R. fueron eminentemente técnicos y rendidos en condiciones de independencia económica, y que éstos profesionales de la ingeniería operan con sus propios medios y tienen tanto autonomía técnica como directiva en las prestaciones de sus servicios. A lo expuesto debemos añadir, que el artículo 42 de la Constitución Nacional en su último párrafo señala textualmente: `No se establecerá impuesto o contribución para el ejercicio de las profesiones liberales y de ...´, por lo que el intento por parte de la Caja de Seguro Social de gravar con cuotas a los señores mencionados, es violatoria del artículo 42 de la Constitución Nacional.

  3. El artículo 35-B del Decreto Ley 14 de 1954, Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social, ha sido infringido en concepto de aplicación indebida. El texto de esta norma es el siguiente:

    `Artículo 35-B: Los patronos o empleadores estarán obligados a deducir a sus trabajadores las cuotas a que se refiere el literal a) del Artículo 24, de la presente Ley. Igualmente, estarán obligados a pagar en efectivo a la Caja de Seguro Social, las cuotas obrero-patronales dentro del mes siguiente al que correspondan, según las fechas que se establezcan en el reglamento que dictará la Caja de Seguro Social. La Caja de Seguro Social determinará si aplica en sistema de planillas o cualquier otro, en la recaudación de las cuotas de los asegurados y patronos o empleadores y, reglamentará las sanciones que ocasiona el incumplimiento del sistema, por parte del patrono.

    La Caja de Seguro Social estará obligada a informar a los asegurados que lo soliciten, el número y monto de las cuotas que a nombre de ellos haya recibido'.

    El artículo 35-B de la Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social arriba transcrito regula lo relativo a la obligación del empleador de deducir cuotas a sus trabajadores y a la época en que deben pagarse dichas cuotas. No obstante, las sumas recibidas por los señores subcontratistas y los señores M.G.R. (Administración de Construcciones, S.A.) y F.R. en concepto de honorarios profesionales no constituyen salario, por lo cual se puede inferir la indebida aplicación de este artículo como base de las resoluciones emitidas por el Subdirector General y la Junta Directiva de la Caja de Seguro Social arriba mencionadas. De esta forma se ha aplicado la mencionada disposición a un supuesto no previsto en dicha norma, por lo cual se ha infringido la misma por violación directa.

  4. El artículo 62, literal b, del Decreto Ley 14 de 1954, Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social, ha sido violado en concepto de violación directa por comisión. El texto de esta norma es el siguiente: `Artículo 62: Para los efectos del Seguro Social privarán las siguientes definiciones:

    ...

    b) Sueldo: La remuneración total, gratificación, bonificación, comisión, participación en beneficios, vacaciones o valor en dinero y en especie que reciba el trabajador del patrono o empleador o de cualquier persona natural o jurídica como retribución de sus servicios o con ocasión de éstos.

    Se exceptúan el pago de cuotas de Seguro Social, los viáticos, dietas, y preavisos.

    También se exceptúan las gratificaciones de Navidad o aguinaldo y los gastos de representación mensual siempre que no excedan a un mes de sueldo. En caso de exceder al mes de salario se gravará solamente el diferencial que exceda al respectivo mes de salario.

    Igualmente se exceptúan del pago de cuotas de Seguro Social la participación en beneficios que otorgue el empleador a sus trabajadores siempre y cuando esta participación en beneficios a no menos del setenta por ciento (70%) de los trabajadores de la empresa y no exceda ni sustituya el total del salario anual. Para los efectos del porcentaje establecido en forma precedente, no se considerarán dentro del mismo a los ejecutivos y empleados que sean socios o accionistas del empleador o patrono, si éste fuese persona jurídica, así como a los parientes de los ejecutivos, socios o accionistas, dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad. Si el patrono o empleador fuese una persona natural, excluirá de este porcentaje a los parientes y directivos en los referidos grados de parentesco, a los dueños de la empresa y a los ejecutivos de la mismas.

    Además.

    ...

    e) Independiente: Toda persona natural que trabaje por su propia cuenta, sin depender de un patrono o empleador,

    ...´.

    El artículo 62, literal b, de la Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social define el sueldo como `la remuneración que debe pagar el patrono al trabajador en concepto de retribución por sus servicios o con ocasión de éstos'. En el caso que nos ocupa, las sumas de dinero recibidas por los señores subcontratistas y por los señores M.G.R. (Administración de Construcciones, S.A.) y F.R. en concepto de honorarios por servicios profesionales no constituyen sueldo o salario y en esa medida se ha aplicado la disposición arriba transcrita a un supuesto no previsto en ella violándose dicha norma mediante las resoluciones expedidas por el Subdirector General y la Junta Directiva de la Caja de Seguro Social en concepto de violación directa por comisión. Por otra parte, como dijimos anteriormente, no hace mención alguno a las primas de producción, por lo que hace suponer que el espíritu de la ley era dejar por fuera las primas de producción.

  5. El artículo 62 del Código de Trabajo ha sido violado en concepto de aplicación indebida. El texto de esta norma es el siguiente:

    `Artículo 62: Se entiende por contrato individual de trabajo cualquiera que sea su denominación, el convenio verbal o escrito mediante el cual una persona se obliga a prestar sus servicios o ejecutar una obra a favor de otra, bajo la subordinación o dependencia de ésta.

    Se entiende por relación de trabajo, cualquiera sea el acto que le dé origen, la prestación de un trabajo personal en condiciones de subordinación jurídica o de dependencia económica.

    La prestación de un trabajo a que se refiere el párrafo anterior y el contrato celebrado producen los mismos efectos.

    La existencia de la relación de trabajo determina la obligación de pagar el salario´.

    En la norma arriba transcrita se definen los elementos esenciales de un contrato o una relación de trabajo. En el presente caso, no se cumplieron las condiciones señaladas en el artículo 62 del Código de Trabajo, ya que como hemos demostrado a través de todos nuestro escritos, no existió subordinación jurídica ni dependencia económica entre CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S.A., y los subcontratistas y entre CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S.A. y los señores M.G.R. (Administración de Construcciones, S.A.) y F.R..

    Al haberse aplicado la disposición arriba mencionada a un contrato distinto del contrato de trabajo se ha infringido dicha norma en concepto de aplicación indebida".

    INFORME DE CONDUCTA DEL FUNCIONARIO DEMANDADO

    En respuesta a la solicitud de Informe de Conducta solicitada por esta Sala, el Director General de la Caja de Seguro Social, contestó los cargos de ilegalidad así:

    "Un estudio de las piezas procesales que constan en el expediente administrativo nos lleva al convencimiento que dichas personas sí tienen vinculación obrero patronal con la Sociedad recurrente, en el caso específico del I.M.G.R., el mismo cobró remuneraciones quincenales por intermedio de la empresa ADMINISTRACIÓN DE CONSTRUCCIONES, S. A. (ADCO, S.A.), en cuanto al señor F. ROJAS el mismo presta sus servicios a título personal y en condiciones de subordinación; de igual forma el Informe de Auditoría AE-I-93-41 reflejó pagos de vacaciones y Décimo Tercer Mes a estos señores, lo que establece sin lugar a dudas que los pagos efectuados a estos señores corresponden a salarios.

    Con respecto a la prima de producción a que hace referencia la recurrente, señalando que no es susceptible de pago de cuotas de seguro social, somos de la opinión que únicamente se exceptúan del pago de cuotas del seguro social los viáticos, dietas, gratificaciones de navidad o aguinaldos y los gastos de representación, siempre que no excedan de un mes de sueldo, por consiguiente cualquier otra gratificación que se pague en retribución de los servicios prestados por los trabajadores se computa como parte del salario.

    En cuanto a los sub-contratistas de pintura, piso, ebanistería y transporte de tierra y basura, el áudito determinó que la empresa utiliza sus mismos empleados para realizar estos trabajos y todas las remuneraciones alcanzadas fueron tomadas de la planilla regular de salarios teniéndose que estos intermediarios son trabajadores regulares que efectúan su labor bajo la subordinación directa de la empresa y sin organización propia, ya que ésta impone sus horarios y condiciones para realizar el trabajo.

    Por lo que en las condiciones mencionadas las personas detalladas en el alcance tienen la obligación de cotizar al régimen de seguro social, de acuerdo con lo dispuesto en el Artículo 2, literal b) de la Ley Orgánica de la Institución el cual es del tenor siguiente:

    `ARTÍCULO 2:

    Quedan sujetos al régimen obligatorio del seguro social:

    ...

    b) Todos los trabajadores al servicio de personas naturales o jurídicas que operen en el territorio.

    ...´.

    En consecuencia las aludidas omisiones salariales clasificadas inadecuadamente como servicios profesionales y otros, se enmarcan dentro del concepto de sueldo preceptuado en el artículo 62, literal b) de la Ley Orgánica, que a su letra dispone:

    `ARTÍCULO 62

    Para los efectos del seguro social privarán las siguientes definiciones:

    ...

    b) Sueldo: la remuneración total, gratificación, bonificación, comisión, participación en beneficios, vacaciones o valor en dinero y en especie, que reciba el trabajador del patrono o empleador o de cualquier persona natural o jurídica como retribución de sus servicios o con ocasión de éstos.

    m) ..´.

    Por lo que consideramos que las sumas recibidas por las personas que aparecen en el informe de auditoría, es producto de una relación de trabajo, la cual no escapa del ámbito de la aportación prevista en la legislación de seguridad social, y que en vista de la omisión en el pago de las cuotas y en la declaración de salarios devengados por sus trabajadores, es de carácter obligatorio para el patrono CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S.A., al tenor de lo dispuesto en el Artículo 66-A de la Ley Orgánica, el mismo debe responder por el pago de sus cuotas y la de los trabajadores sin perjuicio de las acciones penales que pueda ejercer la Caja o los asegurados, de acuerdo a las disposiciones del Código Penal".

    OPINIÓN DE LA PROCURADORA DE LA ADMINISTRACIÓN

    La Procuradora de la Administración, actuando en defensa de los intereses de la administración, se opuso a las pretensiones del demandante, argumentando lo siguiente:

    "... que los señores M.G.R. y F.R., recibieron dichas sumas de dinero en concepto de salario, toda vez que, tal como se aprecia en el alcance de auditoría AE. I. 93-28, elaborado por el Departamento de Auditoría a Empresas de la Caja de Seguro Social, estos señores cobraron retribuciones quincenales por tanto, existía una dependencia económica con la empresa Construcciones del Istmo, S.A., durante el período comprendido entre enero de 1991 a diciembre de 1992. En este punto, resulta importante destacar el Informe de Auditoría 93-41 de la Caja de Seguro Social, en lo concerniente a la situación de los señores M.G.R. y F.R., en la parte que dice: `También observamos pagos de prestaciones tales como vacaciones, Décimo Tercer mes, lo que determina sin lugar a dudas, que los pagos que el empleador efectúo a estos señores, corresponden a salarios´. (V. foja 53 del expediente administrativo).

    Con relación a las primas de producción o bono de asistencia, según lo llama la demandante, estimamos que, sea cual fuere su denominación, dicha retribución no queda excluida del concepto de salario concebido en el artículo 62, literal b, de la Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social; por ende, se debió realizar el aporte respectivo a esa institución de seguridad social, pues la norma especial que rige la materia de seguridad social en nuestro país, claramente establece que solamente quedan exceptuados del pago de las cuotas de seguro social: los viáticos, dietas, preavisos, las gratificaciones de navidad o aguinaldo, los gastos de representación mensual que no excedan de un mes de salario, la participación en beneficios cuando beneficie a no menos del 70% de los trabajadores de la empresa, las cantidades que se reciban en concepto de indemnización por terminación de la relación laboral y el retiro voluntario.

    Por tanto, las cantidades recibidas bajo la denominación de bono de asistencia o primas de producción, deben ser computadas como parte del salario, ya que las mismas se originan como contraprestación de un servicio.

    Siendo ello así, antes que violarse el artículo 62 se le dio cabal aplicación en el caso subjúdice".

    En cuanto a la violación del artículo 2 y el 35-B y 62 literal b) de la Ley Orgánica de la Caja de seguro Social la señora Procuradora de la Administración sostuvo lo siguiente:

    "Disentimos del criterio expuesto por la recurrente, ya que tal como se infiere del informe de auditoría, en mención, la calidad de los señores A.C., P.F., M.G., D.Q., E.C., H.H. y A.M. como subcontratistas, no ha sido debidamente comprobada, por lo que no se puede eludir la responsabilidad de efectuar los respectivos aportes a la Caja de Seguro Social. En efecto, el informe de auditoría AE. I. 93-41 de 16 de septiembre de 1993, suscrito por los auditores de dicha institución de seguridad social, expresa con respecto a los subcontratos de la empresa Constructora del Istmo, S.A., lo siguiente:

    `Respecto a las fotocopias de los subcontratos que la empresa presenta como pruebas, no demuestran la independencia de estos intermediarios, ya que sería necesario que Construcciones del Istmo, S.A., aportara otras pruebas cónsonas con lo que aducen en su escrito de descargos, por la cual consideramos que no existen méritos para acceder a que lo solicitado sea rebajado del alcance.

    En reunión sostenida el 6 de septiembre de 1993, en horas de la mañana, en las oficinas de la empresa, entre los suscritos y la contadora, L.. M.O., le solicitamos que nos suministrara el número patronal de los que según ellos son sub-contratistas independientes. La respuesta anotada al margen de cada fotocopia proporcionada como prueba de sub-contratos fue: `No tiene número Patronal´. Además, agregó la referida licenciada que ella ha tratado, en varias ocasiones, que estos subcontratistas obtengan el número patronal correspondiente, sin que hasta el momento lo haya logrado. Por tanto, lo aducido en la nota de descargo, referente a los supuestos sub-contratistas, lo rechazamos por falta de sustentadores que definan las situaciones de forma veraz´.

    Es así, que conforme a lo citado, se concluye que la calidad de estos señores como subcontratistas no se encuentra fehacientemente probada; en otras palabras, está acreditada la existencia de un contratista, que es la empresa Constructora del Istmo, S.A., pero no así la de los supuestos subcontratistas; ya que por un lado no consta el número patronal de éstos quienes formalmente adquieren la obligación contractual de pagar las respectivas cuotas obrero patronales de sus trabajadores, tal como se desprende de los sub-contratos que se celebraron con la Constructora del Istmo, específicamente, en la cláusula séptima, que dice: `El sub contratista es responsable del pago de las prestaciones laborales de sus empleados. Los pagos del Sub contratista podrán ser congelados por el contratista si existe evidencia de falta de pago en el Seguro Social de las prestaciones del personal que labore con el Sub contratista´. Y por otro lado, tampoco consta la existencia de trabajadores de los subcontratistas de allí que se considere no son subcontratantes en realidad.

    Respecto de los señores M.G.R. y F.R., no son a nuestro juicio profesionales independientes, ya que aún cuando ejerzan una profesión liberal, como es la ingeniería, esto no los excluye de realizar los respectivos aportes al seguro social en concepto de cuotas obrero patronales, pues está demostrado que dicha actividad la ejercieron dentro de la empresa Constructora del Istmo, S.A., de la cual recibían un salario, por tanto, existía una dependencia económica, lo cual configura una relación obrero patronal, entre los señores M.G.R. y F.R. con la empresa Construcciones del Istmo, S. A.".

    En cuanto a la violación del artículo 62 del Código de Trabajo la Procuradora de la Administración se expresa así:

    "Consideramos que la supuesta infracción al artículo 62 del Código de Trabajo no se ha producido, toda vez que ha quedado demostrado, contrario a lo que sostiene la actora, que existe una dependencia económica de los señores M.G.R. y F.R. y de los subcontratistas, con la empresa Construcciones del Istmo, S.A., circunstancia ésta que de acuerdo con la ley es sintomática que existe una relación laboral, de allí que la empresa Construcciones del Istmo, S.A. está obligada a realizar los correspondientes aportes a la institución de seguridad social, al tenor de lo que dispone el artículo 66-A de la Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social, que dice:

    `ARTÍCULO 66-A. Los patronos, al pagar el salario o sueldo a sus trabajadores les deducirán las cuotas que éstos deban satisfacer y junto con el aporte del patrono entregarán a la Caja el monto de las mismas, dentro del plazo fijado en el artículo 58 del Decreto Ley Nº 14 de 27 de agosto de 1954.

    El patrono que no cumpla con la obligación que establece el párrafo anterior, responderá del pago de sus cuotas, y las del trabajador, sin perjuicio de las acciones penales que puedan ejercer la Caja o los asegurados, de acuerdo con las disposiciones del Código Penal´.

    En consecuencia, reiteramos respetuosamente a V.S., nuestra petición de que se rechacen las pretensiones de la parte actora, ya que no se han producido las infracciones alegadas".

    ALEGATO DEL DEMANDANTE

    Por último, en su alegato de conclusión, la firma forense A. &D., en sus consideraciones relacionadas con los cargos de ilegalidad, reiteran lo expresado en la demanda en lo concerniente a que abonaron Tres Mil Doscientos Cincuenta y Nueve con Trece Centésimos (B/.3,259.13) con comprobante de caja Nº 59391 del 23 de agosto de 1993 y que la Caja no dedujo del monto de Treinta y Cuatro Mil Cuatrocientos Treinta y Nueve con Ochenta y Nueve Centésimos (B/.34.439.89). Insisten que en cuanto a los señores M.G.R. y F.R. no existe ni ha existido relación de trabajo con Construcciones del Istmo, S.A., ya que la suma pagada a ellos por los servicios prestados a la empresa, no son iguales a las sumas declaradas por los Ingenieros G.R. y Rojas, ni por Administración de Construcciones, S. A. (ADCO) en sus respectivas declaraciones de rentas; de lo que se colige que estos señores no cuentan como único medio de subsistencia las sumas que le paga Construcciones del Istmo, S.A., ni existe por ende, la dependencia económica entre la empresa y los Ingenieros. En cuanto al asunto del Décimo Tercer Mes, estos supuestos pagos se le hicieron a M.G.R. (Administración de Construcciones, S. A. (ADCO, S.A.) y a F.R. únicamente en el mes de agosto de 1992. Que dichas sumas recibidas por ambos en concepto de Décimo Tercer Mes no corresponden matemáticamente a las sumas que debieron recibir de acuerdo con la Ley. De conformidad con el artículo 2º del Decreto de Gabinete, al I.G.R. (Administración de Construcciones, S. A. (ADCO, S.A.) le correspondía recibir la suma de Seiscientos Treinta y Cinco Balboas con Dieciséis Centésimos (B/.635.16), y al Ingeniero Rojas le correspondía recibir una suma más alta, ya que los supuestos salarios recibidos fueron mayores que los recibidos por el Ingeniero González Ruiz (Administración de Construcciones, S.A.). Por lo que no comprenden que elementos utilizó la Caja de Seguro Social para clasificar dichas sumas de dinero como pago del décimo tercer mes, cuando matemáticamente ello no es posible sobre todo, cuando ellos en ningún momento recibieron salario sino honorarios profesionales.

    En cuanto a las primas pagadas a los subcontratistas, A.C., P.F., M.G., D.Q., E.C., H.H. y A.M., "éstas sumas fueron pagadas por la Constructora en virtud de un subcontrato suscrito entre la empresa y los mencionados señores, subcontratos éstos cuya existencia reposan en el expediente administrativo y fueron aceptados por la Caja de Seguro Social. La celebración de los subcontratos dentro de la construcción forman parte del giro normal del negocio, por lo que es una figura común y generalmente aceptada".

    Por último en cuanto a las llamadas Primas de Producción, lo que hay que establecer es si las llamadas primas están o no sujetas al régimen de seguridad social. Creen que ello no es así y "esto se desprende de la interpretación del artículo 142 del Código de Trabajo en relación con el artículo 140 de la misma excerta legal y el literal b del artículo 62 de la Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social. En cuanto a la definición que de la palabra salario o sueldo dan el artículo 140 del Código de Trabajo y el literal b, del artículo 62 de la Ley Orgánica del Seguro Social podemos observar que ambas señalan como salario o sueldo, la suma que debe recibir el trabajador del patrono o la suma que el empleador debe pagar al trabajador como retribución de sus servicios o de la relación de trabajo, así como la gratificación, bonificación, participación en los beneficios o utilidades y comisiones; sin embargo observamos que el Código de Trabajo incluye a las primas dentro del concepto de salario, cosa que no hace el literal b del artículo 62 del Seguro Social. La Procuradora de la Administración y la Caja de Seguro Social han querido incluir el pago de la prima de producción dentro del concepto de salario, cosa que no es cierta, ya que el propio Código de Trabajo en su artículo 142 (antes de que fuera modificado por la Ley 44 de 1995), establecía una excepción al concepto de salario al señalar que, no se considerarían salarios los pagos que realice el empleador al trabajador en concepto de primas de producción se considerarán como salario únicamente para los efectos del cálculo de vacaciones, licencia por maternidad y de la prima de antigüedad (el subrayado es nuestro). El mencionado artículo en su última parte señala que en cuanto al régimen de seguridad social regirán las normas especiales correspondientes. Sin embargo, no hemos encontrado dentro del régimen de seguridad social, ninguna disposición que regule o haga mención a las primas de producción, es mas, tal como señalamos anteriormente, en la definición que de la palabra sueldo da el literal b del artículo 62 de la Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social podemos observar que en ningún momento incluyó dentro de su definición a las primas, mucho menos a las primas de producción. Por otro lado, creemos que la interpretación que le hemos venido dando al mencionado artículo 142 en el sentido de que las primas de producción no están sujetas al régimen de seguridad social es el correcto, y nos da mayor fuerza el hecho de que la reforma que se le hizo recientemente al mencionado artículo 142 (Ley 44 de 1995) a fin de evitar equívocos le agregó que `Las primas de producción estarán exentas del seguro educativo y las cotizaciones del régimen de seguridad social´... .

    Si ampliamos un poco el sentido del significado de la palabra, prima de producción podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que la misma pudiera enmarcarse como una manera de participación por parte de los trabajadores en los beneficios de la empresa. Nos basamos en el hecho del ahorro sustancial y los beneficios que conllevan para la empresa constructora la terminación y entrega de una casa en menos tiempo del programado (ahorro en planilla, cuotas obrero-patronales, intereses, bancarios, etc.), beneficios éstos que la empresa distribuye como primas de producción entre sus trabajadores. En cuyo caso podría aplicársele lo establecido en el tercer párrafo del literal b del artículo 62 de la Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social que señala: `Igualmente se exceptúan del pago de cuotas de Seguro Social la participación en beneficios que otorgue el empleador a sus trabajadores ...´.

    No comprendemos en que se basa la Procuradora de la Administración para igualar las palabras primas de producción y bono de asistencia, ya que no son la misma cosa y existen diferencias notorias entre ambos conceptos. El bono de asistencia está vinculado con la presencia del trabajador todos los días en su puesto de trabajo y con la puntualidad del mismo a la hora de entrada; mientras que las primas de producción están íntimamente relacionadas con la ejecución del trabajo en sí. Los bonos de asistencia están sujetos al régimen de seguridad social, ya que en la definición que de la palabra sueldo da el Código de Trabajo y la Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social se incluyen dentro del concepto las bonificaciones, y el bono de asistencia tal como su palabra lo dice es una bonificación; es por ello, por lo que la empresa procedió a cancelar las sumas pagadas a sus trabajadores en éste concepto.

    Sin embargo, las primas de producción, tal como hemos visto, están excluidas dentro del concepto de salario; únicamente se le considera dentro del concepto salario, para el cálculo de vacaciones, licencia por maternidad y prima de antigüedad. Las primas de producción generalmente se presentan en las empresas que se dedican a construir o a fabricar, con el fin de que lo que se vaya a construir o el producto se fabrique en el menor tiempo posible, abaratando con ello la producción".

    Examinados todos los argumentos expuestos por las partes de este proceso, entra la Sala Tercera a resolver lo pertinente.

    JUICIO DE LA SALA

    La primera norma que se estima conculcada es el artículo 5 de la Ley 1 de 17 de marzo que reforma el artículo 142 del Código de Trabajo y que está relacionado con el literal b) del artículo 62 del Decreto Ley 14 de 1954, también señalado como transgredido, de manera directa por comisión. El artículo 62 del Decreto Ley 14 de 1954 es del tenor siguientes:

    "Artículo 62. Para los efectos del Seguro Social privarán las siguientes definiciones:

    b) Sueldo: la remuneración total, gratificación, bonificación, comisión, participación en beneficios, vacaciones, o valor en dinero y en especie que reciba el trabajador del patrono o empleador o de cualquier persona natural o jurídica como retribución de sus servicios o con ocasión de éstos. Se exceptúan del pago de cuotas de Seguro Social los viáticos, dietas y preavisos. Las gratificaciones de Navidad o aguinaldos y gastos de representación siempre que no excedan del sueldo mensual."

    El texto del artículo 142 del Código de Trabajo no lo transcribimos por lo extenso, pero sí señalaremos que el mismo define qué es salario, y que igualmente prevé que las primas de producción, bonificaciones y gratificaciones se considerarán como salario únicamente para los efectos del cálculo de vacaciones, licencia de maternidad y la prima de antigüedad a que tenga derecho el trabajador; y que para los efectos de las contribuciones y prestaciones del régimen de seguridad social, regirán las normas especiales correspondientes.

    La parte afectada sustenta la violación indicando que los pagos realizados a los señores M.G.R. de Administración y Construcciones, S.A. y F.R. de Construcciones del Istmo, S.A., no eran pagos mensuales fijos, sino pagos variables que correspondían a sus servicios profesionales. Que en el caso de los subcontratista, A.C., P.F., M.G., D.Q., E.C., H.H. y A.M., los pagos realizado a estas personas se da en virtud de un subcontrato celebrado entre la empresa CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S.A., con el objeto de realizar con sus propios trabajadores y con sus propios recursos una determinada labor dentro de la construcción de viviendas por un precio predeterminado, lo cual no constituye salario.

    Finalmente arguye la empresa demandante, que las primas de producción no guardan relación con la asistencia del trabajador a su puesto de trabajo, tal como lo señaló la Junta Directiva de la Caja de Seguro Social en la Resolución Nº 10,211-95-J. D. de 16 de febrero de 1995. Que las primas de producción se otorgan a los trabajadores como beneficio o incentivo, ya que al finalizar la construcción de una vivienda en un período de tiempo menor al programado, le trae al empleador ahorro en el pago de intereses y por ende una ganancia que comparte con el trabajador.

    Es importante para este Tribunal aclarar que el artículo 62 de la Ley Orgánica ha sido reformado varias veces: por el Decreto Ley Nº 9 de 1962, adicionado por el artículo 7 del Decreto Ley Nº 40 de 1966; modificado Decreto de Gabinete Nº 60 de 1968; modificado por los artículos 9 y 10 del Decreto 317 de 1969; y modificado por último por el artículo 46 de la Ley Nº 30 de 1991. Es importante destacar que por medio del Decreto de Gabinete Nº 60 de 1968, se introduce por vez primera en la legislación de Seguridad Social, que la distribución de las ganancias de la empresa entre los trabajadores, como incentivo, estarían exentas del pago de la cuota obrero patronal.

    El referido Decreto de Gabinete fue promulgado con el objetivo principal de incentivar la distribución de ganancias entre los trabajadores. Por ello libera de la carga de deducir las cuotas obrero patronal de las sumas recibidas en concepto de participación de los beneficios, con el propósito de que esa participación de los trabajadores en las ganancias de la empresa, constituyera un estímulo efectivo para la mayor producción.

    Para el cumplimiento de los fines perseguidos por el Decreto de Gabinete anteriormente citado, el artículo 9, dispuso que las ganancias que distribuyan los empleadores a sus trabajadores, "estarán exentos del pago de la cuota del Seguro Social", y sólo limita dicho incentivo en normas subsiguientes a sólo un mes de sueldo a aquellos trabajadores "cuyos parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad y afinidad tengan más del 15% de las acciones o de la participación de la empresa". Esta restricción tiene el evidente propósito, de evitar que los empleadores amparándose en este Decreto de Gabinete, burlaran el pago de impuesto sobre la renta y la misma cuota obrero patronal, que recae sobre las ganancias así distribuidas.

    De acuerdo a lo planteado en líneas anteriores, en el presente caso observa la Sala que la parte actora acepta haber pagado sumas de dinero a los trabajadores, en concepto de primas de producción, como incentivo y que estas sumas no constituyen salario, lo que motivó no declararlas a la Caja de Seguro Social, afirmación que compartimos. Estas ganancias por parte de los trabajadores al ser declaradas como premio, como una modalidad de la participación de beneficios, coincide con una de las excepciones preceptuadas en el artículo 62 antes transcrito, con su posterior reforma, por lo que mal puede la Caja de Seguro Social pretender que la empresa descuente de dichos beneficios, la cuota obrero patronal. Esta participación en los beneficios no sólo incluye la distribución de ganancias que obtiene la empresa por ventas, sino también los premios otorgados a los trabajadores para estimularlos en la productividad o en otras áreas que le interese al empleador, como es el caso de los premios por asistencia.

    En lo que respecta a los premios por asistencia, a que se ha hecho alusión, observa este Tribunal Colegiado que de las sumas distribuidas entre los trabajadores en concepto de bono de asistencia, la empresa CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S.A., sin encontrarse obligada a hacerlo, descontó la cuota obrero patronal y la consignó en la Caja de Seguro Social, tal como puede verificarse a foja 65 del expediente administrativo, en donde consta recibo Nº 59391 de 23 de agosto de 1995, cuya cuantía es de B/.3,259.13 a razón de B/.7,741.41 (ver fojas de 44 a 50 del expediente administrativo), que es la totalidad en bonificación de asistencia en los años 1991, y 1992.

    El Código de Trabajo en el artículo 142 reformado por la Ley Nº 1 de 1986, también ofrece una definición de salario no muy alejada de la que prevé la legislación de seguridad social, y aquella no da cabida para considerar la participación en las utilidades por parte del trabajador, ni las gratificaciones, como salario. Sin embargo esta norma establece que para el régimen de seguridad social regirán las disposiciones de las leyes especiales dictadas para ello.

    Es obvio que el Decreto de Gabinete Nº 60 de 1968 y la reforma al artículo 142 mediante ley Nº 1 de 1986, cada una en su momento, perseguían una misma finalidad que era la de fomentar la producción dentro de las empresas e incentivar a los trabajadores que contribuían a ello, lo que evidencia una clara relación entre ambas legislaciones, pero aplicables en jurisdicciones distintas.

    El criterio expuesto en líneas anteriores fue plasmado por esta Sala en Sentencia de 25 de julio de 1995, en el caso LABORATORIOS FARMACÉUTICOS -VS- CAJA DE SEGURO SOCIAL en los siguientes términos:

    "Obsérvese que estas ganancias por parte de los trabajadores al ser declaradas como premio, como una modalidad de la participación de beneficios, coincide con una de las excepciones preceptuadas el artículo 62 antes transcrito, con su posterior reforma, por lo que mal puede la Caja de Seguro Social pretender que la empresa descuente de dichos beneficios, la cuota obrero patronal. Esta participación en los beneficios no sólo incluye la distribución de ganancias que obtiene la empresa por ventas, sino también los premios otorgados a los trabajadores para estimularlos en la productividad o en otras áreas que le interese al empleador, como es el caso de los premios por asistencia".

    Todo lo manifestado nos lleva a concluir que se aceptan los cargos impetrados.

    Otras normas que se consideran infringidas por el acto administrativo contenido en la Resolución Nº 6335-94-SUB-D. G. de 30 de mayo de 1994, son lo artículos 2 y 35-B del Decreto Ley 14 de 1954 y el artículo 62 del Código de Trabajo, que rezan así:

    "Artículo 2. Quedan sujetos al régimen obligatorio del Seguro Social:

    ...

    b) Todos los trabajadores al servicio de personas naturales o jurídicas que operen en el territorio nacional"...

    "Artículo 35-B. Los patronos o empleadores estarán obligados a deducir a sus trabajadores las cuotas a que se refiere el literal a) del artículo 24 de la presente Ley. Igualmente, estarán obligados a pagar en efectivo a la Caja de Seguro Social, las cuotas obrero-patronales dentro del mes siguiente al que correspondan, según las fechas que se establezcan en el reglamento que dictará la Caja de Seguro Social."...

    Artículo 62. Se entiende por contrato individual de trabajo cualquiera que sea su denominación, el convenio verbal o escrito mediante el cual una persona se obliga a prestar sus servicios o ejecutar una obra a favor de otra, bajo la subordinación o dependencia de ésta.

    Se entiende por relación de trabajo, cualquiera sea el acto que le dé origen, la prestación de un trabajo personal en condiciones de subordinación jurídica o de dependencia económica.

    La prestación de un trabajo a que se refiere el párrafo anterior y el contrato celebrado producen los mismos efectos.

    La existencia de la relación de trabajo determina la obligación de pagar el salario.

    Según la parte actora, la transgresión radica en el hecho de que los funcionarios de la Caja de Seguro Social incluyeron dentro de los informes de auditoría los dineros recibidos por los señores M.G.R. de Administración y Construcciones, S.A. y F.R. de Construcciones del Istmo, S.A., como honorarios profesionales, cuando entre la empresa demandada y estos señores no existía relación de trabajo, dado que no se verificaba la dependencia económica, ni la subordinación jurídica, ya que los mismos eran subcontratista. Que los honorarios profesionales recibidos por los señores M.G.R. y F.R., no constituye su única fuente de ingreso.

    De igual manera se refirieron a los subcontratistas A.C., P.F., M.G., D.Q., E.C., H.H. y A.M., quienes por medio de un contrato, se comprometieron con la empresa CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S.A. a realizar trabajos de pintura, instalación de pisos, de puertas, transporte de tierra y basura, herrería y otros, pero con la salvedad de que cada uno de ellos era responsable del pago de prestaciones de los trabajadores que contrataran por su cuenta y que aportarían su propio equipo de trabajo.

    Frente al argumento planteado por el demandante, indicamos que efectivamente los dineros recibidos por los señores M.G.R. y F.R. obedecían a honorarios profesionales en su desempeño como consultores técnicos . Las pruebas presentadas por la empresa CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S.A. como lo son las copias de la declaración de rentas personal, las mismas evidencian que los precitados no sólo recibía honorarios profesionales de dicha empresa, sino también de otras empresas tal como puede verificarse de fojas 58 a 75 del expediente contentivo de esta demanda; también que dichos honorarios no eran recibidos todos los meses por estos señores, situación ésta que puede verificarse de foja 105 a 120.

    Lo mismo ocurre con los subcontratistas A.C., P.F., M.G., D.Q., E.C., H.H. y A.M., quienes firmaron contratos para realizar trabajos independientes, pero con la salvedad de que cada uno de ellos era responsable del pago de prestaciones de los trabajadores que contrataran por su cuenta y que aportarían su propio equipo de trabajo. (Ver de foja 9 a 39 del expediente administrativo).

    Por ende a estas personas le es inaplicable el artículo 2, literal b), artículo 35-B de la Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social y el artículo 62 del Código de trabajo, ya que como manifestáramos no son trabajadores de la empresa CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S.A., lo que nos conduce a aceptar los cargos endilgados.

    Por último cabe destacar, y a manera de aclaración, que mediante Ley Nº 30 de 26 de diciembre de 1991, se modificó el Decreto Ley Nº 14 de 1954 Orgánica de la Caja de Seguro Social, y en el se insertó en el artículo 62, literal b), la observación de que en los pagos de las cuotas de Seguro Social, no estaba incluida la participación de beneficios que otorgue el empleador a sus trabajadores, siempre y cuando esa participación beneficie al 70% o más de los trabajadores de la empresa y no exceda, ni sustituya el total del salario anual. En este orden de ideas, la referida disposición no le es aplicable al caso subjúdice por dos razones: en primer lugar esta norma subrogada es posterior a uno de los períodos en que se llevó a cabo el alcance, el cual corresponde a todo el año 1991, y en segundo término, las razones que invocó la Caja de Seguro Social para cobrar la referida suma en concepto de cuotas obrero patronales, no descansan en que si hubo o no dicho porcentaje de participación.

    En virtud de todo lo expuesto, los Magistrados de la Sala Tercera, Contencioso Administrativo, de la Corte Suprema, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, DECLARAN QUE SON ILEGALES la Resolución Nº 6335-94-SUB-D. G. de 30 de mayo de 1994 emitida por la SUBDIRECCIÓN GENERAL DE LA CAJA DE SEGURO SOCIAL y actos confirmatorios, que ordena a CONSTRUCCIONES DEL ISTMO, S.A. a pagar la suma de treinta y cuatro mil cuatrocientos treinta y nueve balboas con ochenta y nueve centésimos. (B/.34,439.89) en concepto de cuotas obrero patronal.

    N..

    (fdo.) E.M.M.

    (fdo.) MIRTZA A.F. DE AGUILERA

    (fdo.) A.H.

    (fdo.) ANAIS BOYD DE GERNADO

    Secretaria Encargada