Discurso pronunciado por el Papa Francisco en Bolivia ante los movimientos populares

Páginas:118-129
 
118 REVISTA DEBATE
NÚMERO 24 DICIEMBRE 2015
Hermanos, hermanas. Buenas tardes a
todos.
Hace algunos meses nos reunimos
en Roma y tengo presente ese primer
encuentro nuestro. Durante este tiempo
los he llevado en mi corazón y en mis ora-
ciones. Me alegra verlos de nuevo aquí,
debatiendo los mejores caminos para
superar las graves situaciones de injus-
ticia que sufren los excluidos en todo el
mundo. Gracias Señor Presidente Evo
Morales por acompañar tan decidida-
mente este Encuentro.
Aquella vez en Roma sentí algo muy
lindo: fraternidad, garra, entrega, sed de
justicia. Hoy, en Santa Cruz de la Sierra,
vuelvo a sentir lo mismo. Gracias por eso.
También he sabido por medio del Pon-
ticio Consejo Justicia y Paz que preside
el Cardenal Turkson, que son muchos en
la Iglesia los que se sienten más cercanos
a los movimientos populares. ¡Me alegra
tanto! Ver la Iglesia con las puertas abier-
tas a todos Ustedes, que se involucre,
acompañe y logre sistematizar en cada
diócesis, en cada Comisión de Justicia y
Paz, una colaboración real, permanente
y comprometida con los movimientos
populares. Los invito a todos, Obispos,
sacerdotes y laicos, junto a las organiza-
ciones sociales de las periferias urbanas y
rurales, a profundizar ese encuentro.
Dios permite que hoy nos veamos otra
vez. La Biblia nos recuerda que Dios escu-
cha el clamor de su pueblo y quisiera yo
también volver a unir mi voz a la de Uste-
des: “Las famosas tres T”: tierra, techo y
trabajo para todos nuestros hermanos y
hermanas. Lo dije y lo repito: son dere-
chos sagrados. Vale la pena, vale la pena
luchar por ellos. Que el clamor de los
excluidos se escuche en América Latina y
en toda la tierra.
Primero de todo.
1. Empecemos reconociendo que nece-
sitamos un cambio. Quiero aclarar,
para que no haya malos entendidos,
que hablo de los problemas comu-
nes de todos los latinoamericanos y,
en general también de toda la huma-
nidad. Problemas que tienen una
matriz global y que hoy ningún Estado
puede resolver por sí mismo. Hecha
esta aclaración, propongo que nos
hagamos estas preguntas:
- ¿Reconocemos que las cosas no
andan bien en un mundo donde
hay tantos campesinos sin tierra,
tantas familias sin techo, tantos tra-
bajadores sin derechos, tantas per-
sonas heridas en su dignidad?
- ¿Reconocemos que las cosas no
andan bien cuando estallan tantas
guerras sin sentido y la violencia
fratricida se adueña hasta de nues-
tros barrios? ¿Reconocemos que
las cosas no andan bien cuando
el suelo, el agua, el aire y todos los
seres de la creación están bajo per-
manente amenaza?
Entonces, digámoslo sin miedo:
necesitamos y queremos un
DISCURSO PRONUNCIADO POR EL
PAPA FRANCISCO EN BOLIVIA
ANTES LOS MOVIMIENTOS POPULARES

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba