Sentencia de Corte Suprema de Justicia (Panama), 4ª de Negocios Generales, 13 de Septiembre de 1999

PonenteFABIÁN A. ECHEVERS
Fecha de Resolución13 de Septiembre de 1999
EmisorCuarta de Negocios Generales

VISTOS:

Dentro del proceso de exequátur presentado por I.G.C., en calidad de apoderado especial de JO ENNA DOCKTERMAN y J.H.C., esta Superioridad emitió resolución calendada 5 de julio de 1999, concediendo un término extraordinario de 45 días para que el peticionario suministre a este Tribunal, debidamente autenticado, el documento identificado como " Ultima Voluntad y Testamento de J.G.C.".

En tiempo oportuno el peticionario presentó el documento citado con la autenticación respectiva, razón por la cual lo procedente es entrar a ponderar de forma integral la presente solicitud.

Dentro de este contexto, resulta relevante expresar que en la Resolución de 5 de julio de 1999 supracitada, fue ponderado detalladamente el presente suplicatorio, a través de la cual se colige que de conformidad con el artículo 1409 del Código Judicial, la documentación presentada no reúne los requisitos establecidos en nuestro ordenamiento interno mediante el cual se reconoce y declara ejecutable en la República de Panamá una sentencia o resolución extranjera, a través del mecanismo del exequátur.

Así las cosas, después de un detallado análisis, pudo determinar la Sala que la solicitud perseguía esencialmente, que este Tribunal "declarara ejecutable en Panamá, en cuanto a su eficacia, el acto de validación de testamento de J.G.C., dictado por la Corte superior del Distrito de Columbia, Sección de Validación de Testamentos, Washington D.C., Estados Unidos de América, calendado 9 de diciembre de 1998", confiriéndole valor probatorio a la documentación presentada, con el objeto de elevarla posteriormente a la consideración de una autoridad judicial competente para la apertura de un proceso sucesorio en nuestro país.

En ese sentido, nuestra legislación contempla como lícito el testamento otorgado en país extranjero (cfr. art. 770 del Código Civil), y dispone que "para que surta efectos este será presentado en copia debidamente autenticada ante el Juez de Circuito competente para conocer el respectivo proceso de sucesión, para que ordene su protocolización" (cfr. art.1529 del Código Judicial).

La Sala reitera su posición de que el acto de validación de testamento tiene un carácter probatorio, situación que lo excluye del trámite del exequátur, toda vez que el mismo no posee efecto de cosa juzgada, presupuesto básico para la declaratoria del exequátur, de conformidad con nuestra legislación.

Observa la Sala que la documentación cumple con lo que determina el artículo 864 del Código Judicial, toda vez que ésta se encuentra debidamente traducida al idioma español por intérprete público autorizado y autenticada por la vía consular, dando la certeza de que fue extendida de conformidad con el ordenamiento interno del país emisor.

En este orden de ideas, la Sala ha sostenido que es necesario mantener el control previo sobre toda resolución judicial que se expida en el exterior y cuya eficacia sea sometida a los tribunales panameños, cuyo sustento emerge de lo dispuesto en el artículo 101, numeral 2, del Código Judicial, que a la letra dice:

"ARTICULO 101: A la Sala cuarta corresponde:

...

  1. Examinar las resoluciones judiciales pronunciadas en país extranjero, incluso las arbitrales, para el efecto de decidir si pueden ser o no ejecutadas en la República de Panamá, sin perjuicio de lo estipulado en los tratados públicos ..."

Resulta palmario que la potestad de "examinar las resoluciones judiciales pronunciadas en país extranjero" conferida a esta S., no está sujeta a la realización del trámite de exequátur que deben observar las resoluciones foráneas que concluyen un proceso, sino que además conlleva entrar a ponderar la posible eficacia que puedan enfrentar en el territorio nacional otra clase de resoluciones extranjeras, que no lo constituyan sentencias ni autos que tengan carácter de cosa juzgada.

Como corolario de todo lo expresado, la SALA CUARTA DE NEGOCIOS GENERALES DE LA CORTE SUPREMA, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, DECLARA:

  1. Que el acto de validación del testamento de J.G.C., dictado por la Corte Superior del Distrito de Columbia (Superior Court of the District of Columbia), Sección de Validación de Testamentos, Washington, D.c., Estados Unidos de América, calendado 9 de diciembre d 1998,

    NO REQUIERE el trámite de exequátur por no tratarse de una sentencia ni de auto que pone fin al proceso, en virtud de que según el orden público panameño, dicha resolución no puede hacer tránsito a cosa juzgada respecto de los bienes que se encuentran en el territorio de la República de Panamá.

  2. SE AUTORIZA que el presente acto de validación tenga eficacia en la República de Panamá en los términos de los artículos 770 del Código Civil y 1529 del Código Judicial, toda vez que su contenido no vulnera los principios generales del orden público interno.

  3. COMPULSESE copias de toda la actuación de manera tal que los documentos originales puedan ser devueltos al peticionario, con el propósito de que pueda gestionar con ellos ante el juez competente, en los términos de la presente resolución.

    N. y Cúmplase.

    (fdo.) F.A.E.

    (fdo.) R.A.F.Z.

    (fdo.) A.H.

    (fdo.) CARLOS H. CUESTAS G.

    Secretario General

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