Sentencia Penal de Supreme Court (Panama), 2ª de lo Penal, 7 de Junio de 2019

PonenteJosé Eduardo Ayu Prado Canals
Fecha de Resolución 7 de Junio de 2019
EmisorSegunda de lo Penal

Tribunal: Corte Suprema de Justicia, Panamá

Sala: Segunda de lo Penal

Ponente: J.E.A. Prado Canals

Fecha: 07 de junio de 2019

Materia: Casación penal

Expediente: 184-15C

VISTOS:

Mediante resolución de 15 de enero de 2016, la Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia, admitió el Recurso de Casación formalizado por el L.. C.F.C., defensor técnico de DOMINGO E.S.V. (NL) O E.S. (NU), a quien se le sigue proceso por DELITO DE FALSEDAD IDEOLÓGICA DE DOCUMENTOS PÚBLICOS, en perjuicio de N.E.M. DE MAZE, en contra de Sentencia Penal de 23 de Octubre de 2014, proferida por el Tribunal Superior de Justicia del Tercer Distrito Judicial de Panamá, a través de la cual se confirmó la Sentencia N° 83 de 2 de junio de 2014, proferida por el Juzgado Tercero de Circuito Ramo Penal de la Provincia de Chiriquí, que le condenó a la pena de sesenta meses de prisión e igual período de inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas, pero aclarando que en la parte relacionada a la responsabilidad civil derivada del delito, en el supuesto que se haga efectiva la orden al Director del Registro Público de cancelar la inscripción existente de la Finca 43279, inscrita al Rollo 30632, Asiento 1, Sección de la Propiedad Registro Público de Chiriquí, y registrarla a nombre de N.E.M. de M., de la suma de B/.220,071.86, fijada como indemnización por daños y perjuicios, debe descontarse la suma de B/. 168,128.59, por representar esta suma, el valor de ese inmueble.

Además, ordenó la compulsa de copias debidamente autenticadas a la Agencia del Ministerio Público, para que investigue a los funcionarios de la Notaría Tercera de Circuito de Chiriquí.

Verificada la audiencia oral que establece el Código Judicial, el negocio se encuentra en estado de decidir por la Sala.

HISTORIA CONCISA DEL CASO

De las constancias procesales recabadas, se colige que la presente encuesta penal, tiene su génesis con la querella interpuesta por la Licda. Y.B. de H., quien actuó en nombre y representación de la ciudadana N.E.M. DE MAZE.

Sucintamente, refiere la querellante que el querellado DOMINGO E.S.V. (NL) O E.S. (NU), presentóen contra de su representada demanda de proceso ejecutivo H., usando como base para la misma, un documento falso, pues en la Escritura Pública N° 179 de 13 de enero de 2011 de la Notaría Tercera de Circuito de Chiriquí, se falsificó la firma de la misma, ya que ella jamás contrajo obligación con el prenombrado, ya que ni siquiera lo conoce.

La querellante adujo que su representada reside permanentemente en Orlando, Florida, en los Estados Unidos de América, y que para la fecha en que se firmó la escritura pública 179 de 13 de enero de 2011, de la Notaría Tercera del Circuito de Chiriquí, no se encontraba en Panamá y que la falsificación de la firma en dicha escritura sirvió de base para interponer Proceso Ejecutivo H., con la finalidad de apropiarse de la Finca N° 43279. Código de Ubicación 4206, inscrita al Rollo 30632, Asiento 1, Sección de la Propiedad del Registro Público de Panamá, ubicada en el Corregimiento de Pedregal, Distrito de Boquerón, Provincia de Chiriquí, propiedad de la querellante.

Agrega que también se falsificó la firma de su representada en la Escritura Pública N° 5491 de 29 de diciembre de 2010, donde supuestamente su cliente aceptaba mantener con el acreedor una deuda por la suma de B/. 24,800.00 y garantizándola con la hipoteca de la Finca 43279, código de ubicación 4206, inscrita al Rollo 30632, asiento 1, sección de la propiedad del Registro Público de Panamá, obligación ésta que, según el querellado fue pagada y por tanto liberada la hipoteca a su favor (fs. 2-16).

En proveído de 7 de diciembre de 2011, la Agencia Delegada de Chiriquí, dispuso declarar abierta las investigaciones, establecer las circunstancias que llevan a calificar el hecho denunciado, identificar, los autores, cómplices y encubridores y comprobar la extensión del daño causado (fs. 1).

Mediante providencia de 7 de diciembre de 2011, la Fiscalía Auxiliar de la República, Agencia Delegada de Chiriquí, dispuso admitir la querella presentada por la Licda. Y.B. de H., en contra de D.S., por Delito contra la Fe Pública, cometido en perjuicio de N.M. de M. (fs. 17-18).

Luego de la práctica de varias diligencias sumariales, la Fiscalía Tercera de Circuito de Chiriquí, Especializada en Delito contra la Propiedad Intelectual, en resolución de 18 de mayo de 2012, dispuso recibir declaración indagatoria a DOMINGO E.S.V., por encontrarse vinculado por el delito CONTRA LA FE PÚBLICA (FALSIFICACIÓN DE DOCUMENTOS EN GENERAL) (fs. 372-380).

A folios 413- 424, rinde declaración indagatoria, DOMINGO E.S.V., negando los hechos que se le imputan e indicando que conocía a la señora N.M., toda vez que ésta se le acercó para solicitarle un dinero en préstamo, puesto que lo necesitaba para que le hicieran una operación a su madre.

Mediante V.F.N.° 391 de 24 de Octubre de 2012, la Fiscalía de Instancia, solicitó al juzgador que al calificar el mérito legal del sumario, decretara apertura a causa criminal contra DOMINGO E.S.V., por ser presunto infractor de las disposiciones legales contenidas en el Título XI, Capítulo I, del Libro Segundo del Código Penal vigente (fs. 551-559).

Ingresado el cuaderno penal al Órgano jurisdiccional, se celebró audiencia preliminar, en la cual la Juez de la causa, se acogió al término de 24 horas, para calificar el sumario (fs. 597). Para el día 27 de marzo de 2013, el Tribunal decretó apertura de causa criminal contra DOMINGO E.S.V., por ser presunto infractor de las disposiciones legales contenidas en el Capítulo I, Título XI del Libro II del Código Penal, denominado FALSIFICACIÓN DE DOCUMENTOS EN GENERAL (fs. 598-601).

La audiencia ordinaria fue celebrada el día 22 de mayo de 2013, acto en el cual, el enjuiciado, DOMINGO E.S., se declaró inocente de los cargos endilgados en el auto de proceder. Posterior a la evacuación de la etapa probatoria, el Ministerio Público, solicitó Sentencia Condenatoria, al igual que la parte querellante, y el abogado defensor peticionó sentencia absolutoria a favor de su representado, en la etapa de alegatos finales (fs. 632-635).

A través de Sentencia 83 de 2 de junio de 2014, el Juzgado Tercero de Circuito, Ramo Penal de la Provincia de Chiriquí, Declaró Culpable a DOMINGO E.S.V. (NL) o E.S. (NU), y lo condenó a la pena de SESENTA (60) MESES DE PRISIÓN e igual período de Inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas, por delito de Falsedad Ideológica de Documento Público, en perjuicio de N.E. Montenegro de M. e igualmente al pago de B/. 220,071.86 en concepto de daño material, moral, el valor de la Finca y las costas (fs. 797- 807).

En tanto, ni el procesado ni su defensor técnico, estuvieron de acuerdo con dicha decisión jurisdiccional, por lo que anunciaron y sustentaron Recurso de Apelación (Fs. 808-813); mientras que la parte querellante (Fs. 814-819) y el Ministerio Público (Fs. 820-822), presentaron objeciones al Recurso de marras.

El Tribunal Superior del Tercer Distrito Judicial de Panamá, mediante Sentencia Penal de 13 de octubre de 2014, CONFIRMÓ la sentencia de primera instancia, pero aclarando que, en la parte relacionada a la responsabilidad civil derivada del delito, en el supuesto de que se haga efectiva la orden al Director del Registro Público de cancelar la inscripción existente de la Finca 43279, inscrita al Rollo 30632, Asiento 1, Sección de la Propiedad Registro Público de Chiriquí, y registrarla a nombre de N.E.M. de M., de la suma de B/. 220,071.86, fijada como indemnización por daños y perjuicios, debe descontarse la suma de B/. 168,128.59, por representar esta suma, el valor de ese inmueble.

Además, ordenó la compulsa de copias debidamente autenticadas a la Agencia del Ministerio Público, para que investigue a los funcionarios de la Notaría Tercera de Circuito de Chiriquí (fs. 832-839).

RESOLUCION IMPUGNADA

El Tribunal Superior de Justicia del Tercer Distrito Judicial, en resolución censurada señaló que se acreditó que a la señora N.M. de M., se le falsificó la firma en la Escritura Pública N° 179 de 13 de enero de 2011, en la cual se protocolizaba un Contrato de Préstamo con Garantía Hipotecaria, en el que D.S., aparecía como acreedor y como deudora N.M. de M., y que, en virtud de dichos contratos, la deudora daba en garantía la Finca de su propiedad N° 43729, inscrita al Rollo 30632, Asiento 1, Sección de la Propiedad del Registro Público, provincia de Chiriquí, siendo que, según los contratos hipotecarios, los préstamos fueron por las sumas de B/. 24,800.00 y el segundo por la suma de B/. 43,400.00.

Según el Ad Quem, se constató que D.S. instauró una demanda ejecutiva hipotecaria contra la querellante por incumplimiento de la obligación pecuniaria supuestamente asumida mediante la citada Escritura Pública N° 179 de enero de 2011, mediante la cual pidió el embargo de la referida finca, siendo que, tal como subraya el Tribunal Superior, se encontró probado en el expediente, que la señora N.M. de M., quien tiene pasaporte estadounidense, ingresó al territorio nacional el día 7 de marzo de 2010 y el 25 de noviembre de 2011, lo que hacía improbable su presencia en el país, para la firma de los referidos contratos, amén de que, como se ha señalado anteriormente, ni la firma, ni las impresiones de las huellas dactilares en la Escritura N° 179, pertenecen a la querellante.

Por tanto, el Tribunal Superior consideró que, además de las pruebas antes descritas, hay elementos indiciarios contra D.S., entre los que se tiene que, no se agregaron entre los documentos para elevar a Escritura Pública, copia de la cédula de la querellante, así como el hecho de que el justiciable giró tres cheques al portador y no a nombre de la supuesta prestataria.

Lo anterior, sirvió al Tribunal Ad Quem para confirmar la sentencia de primera instancia.

DEL RECURSO DE CASACIÓN

El Licenciado C.F.C.L., abogado defensor de DOMINGO E.S.V. (NL) o E.S. (un), ha aducido una causal para fundamentar el recurso de casación promovido, siendo ésta "Error de hecho en cuanto a la existencia de la prueba, que ha influido sustancialmente en lo dispositivo del fallo recurrida e implica infracción de la ley sustancial penal", descrita en el numeral 1 del artículo 2430 del Código Judicial.

Como primer motivo, aduce el Casacionista que el Tribunal Superior del Tercer Distrito Judicial de Panamá, en el fallo recurrido dejó de valorar el testimonio del N. Público Tercero, C.A.C.C., (fs. 633-635), quien indicó haber confeccionado las Escrituras Públicas, y aseguró verificado la cédula de todos los participantes en la minuta para constituir una hipoteca sobre la Finca N° 43729, propiedad de la señora N.E.M.. Señala que la prueba omitida desvincula al señor DOMINGO E.S.V. (NL) o E.S. (UN), de la comisión del delito de falsedad ideológica, es decir, es imposible que se haya insertado declaraciones falsas a un documento público, si el funcionario público que confeccionó los documentos reconoce que la señora MONTENEGRO MAZE compareció a firmar dichas escrituras y así fue certificado en esos instrumentos públicos, de modo que, el yerro probatorio incurrido en este testimonio grabado, dejó de ser apreciado por el Tribunal Ad Quem, ya que si lo hubiese hecho, hubiese absuelto a su representado.

En tanto, esgrime como segundo motivo, que el Tribunal Ad Quem, dejó de valorar los testimonios de J.G. y ENILDA DEL CID, ambos testimonios que se encuentran grabados, tal como se constata en la transcripción de la audiencia ordinaria a folios 633-635, quienes aseguraron que D.S. no pudo, ni hizo inserción de declaraciones falsas y que, muy por el contrario, son contestes en indicar que actuó de buena fe, realizando un negocio de préstamo, a lo cual se dedica y cumpliendo los trámites solicitados por la Notaría para que la señora MONTENEGRO DE MAZE firmara y pusiera en garantía hipotecaria su finca N° 43279. De allí que estos testimonios demuestran, según el censor, que DOMINGO E.S.V. no cometió el delito por el cual fue condenado.

El tercer motivo, sostiene el recurrente que el Tribunal Superior del Tercer Distrito Judicial de Panamá dejó de valorar los testimonios de O.D.M.R. (fs. 541-544) y J.A.V. ROJAS (fs. 545-548); indicando que el primer testigo se trata del abogado quien refrenda la minuta de hipoteca, afirmando que el señor D.S. se percata de la urgencia de la NIVIA MONTENEGRO DE MAZE, por tener enferma a su madre, por lo que requería de un préstamo, por ser los gastos médicos muy elevados y por ello, recurrió a los servicios del abogado MONTENEGRO RODRÍGUEZ, para tramitar los documentos legales que tenía que firmar ante la Notaría. En tanto, el segundo testigo, se encontraba en el lugar, esperando hacer un trabajo, siendo testigo de que N.M. pretendía hacer un trámite.

Respecto a las disposiciones legales infringidas y el concepto en que lo han sido, señala el recurrente que la sentencia del Tribunal Ad Quem, violentó el artículo 780 y 918 del Código Judicial en concepto de violación directa, por omisión. También estima vulnerado, en concepto de indebida aplicación, el artículo 366 del Código Penal.

Concluye peticionando que se Case la sentencia dictada por el Tribunal Superior del Tercer Distrito Judicial de Panamá de 23 de octubre de 2014 (fs. 861-867).

OPINIÓN DEL MINISTERIO PÚBLICO

Corrido el traslado de ley, la Procuraduría General de la Nación, a través de Vista N° 128 de 11 de agosto de 2016, recomienda no casar el fallo de Segunda Instancia emitido por el Tribunal Superior de Justicia del Tercer Distrito Judicial de Panamá.

De acuerdo a las consideraciones expuestas en la Vista Penal, señala la Procuradora General de la Nación, respecto al primer motivo que el Tribunal de Alzada, si bien no se pronunció sobre la declaración vertida por C.A.C.C., N. Público Tercero de Circuito de Chiriquí, se trata de una prueba que no releva de responsabilidad a D.S., pues el testigo indicó que no puede dar fe que la señora N.M., haya sido la persona que para la fecha del 13 de enero de 2011, se presentó ante la Notaría Tercera de Chiriquí y firmó la escritura Pública N° 179 de 13 de enero de 2011, mediante la cual dio en Hipoteca la Finca N° 43279, toda vez que éste no se encontraba en la Notaría.

Agrega que no se desprende de dicha declaración que en la Notaría Pública Tercera de Chiriquí se cumplieron todos los requisitos de fondo y forma para la protocolización de las Escrituras Públicas 5491 de 29 de diciembre de 2010 y 179 de 13 de enero de 2011, ya que, al realizarse la Diligencia de Inspección en los libros de protocolos en la Notaría a su cargo, se pudo precisar que en todas las escrituras, excepto las anteriormente citadas, se mantiene copia de cédula de quienes la suscribían, motivo por el cual no se tiene constancia que haya sido la ofendida quien se presentó e identificó como N.E.M. de M..

Por lo que opina la Procuradora que la declaración de C.C.C. no se erige como prueba idónea para restarle valor probatorio a las experticias científicas realizadas por peritos de la Sección de Documentología y Dactiloscopia Forense, mediante la cual concluyeron que N.E.M. DE MAZE no fue la persona que plasmó su firma ni su huella en la Escritura Pública N° 179 de 13 de enero de 2011, en la que se consignó una supuesta deuda con D.S., y en la que dio en garantía hipotecaria su finca N° 43279, ubicada en la Provincia de Chiriquí, Distrito de Boquerón. Por tanto, es del criterio que no prospera el cargo de injuridicidad esgrimido por el recurrente.

Respecto al segundo motivo, señala la Procuradora General de la Nación, que, de la declaración de J.G. se infiere que éste vio una sola vez a N.M., que no estaba en capacidad de reconocerla y que la precitada nunca se identificó sino que fue D.S. quién la llamó por su nombre. En tanto, de la declaración de ENILDA DEL CID, ésta señaló no estar segura de que la persona que se encontraba en las oficinas de D.S., fuera N.E.M. DE MAZE. Considera la Procuradora General de la Nación que no les consta a dichos testigos que D.S. no haya sido la persona que se presentó ante la Notaría Tercera de Chiriquí a realizar de forma dolosa la falsedad ideológica sobre las Escrituras Públicas N° 5491 de 29 de diciembre de 2010 y N° 179 de 13 de enero de 2011, por lo que el cargo de injuridicidad carece de sustento jurídico.

En cuanto al tercer motivo, refiere la Procuradora General de la Nación que, de la declaración de M.S.C., se refleja que ésta no tiene la certeza de que NIVIA MONTENEGRO DE MAZE haya sido la persona que, conjuntamente con D.E.S., se presentó ante la Notaría Tercera de Chiriquí para llevar a cabo gestiones notariales, puesto que, durante su deposición señaló que no se entrevistó con quienes suscribieron la Escritura Pública N° 179 del 13 de enero de 2011.

En tanto, de la deposición de M.C.C. se colige que N.E.M. DE MAZE es la persona que se presentó a la Notaría Tercera de Chiriquí y firmó la Escritura Pública N° 179 de 13 de enero de 2011 que rola de folios 143-144, lo cierto es que tal aseveración no se compadece con la realidad procesal.

Respecto a la declaración de M.E.M.G., indica la Procuradora que la misma no hace más que confirmar que DOMINGO E.S. se presentó el día 13 de enero de 2011 a la Notaría Tercera de Chiriquí y solicitó la confección de la Escritura Pública N° 179 de la misma fecha, en la que se ha demostrado, fue falsificada la firma y huella de N.E.M. DE MAZE y donde además, se consignaron hechos falsos respecto a una obligación contraída entre la precitada, como deudora y el imputado, D.S., como acreedor y en la que se dio en garantía hipotecaria la Finca N° 43279, inscrita al Rollo 30632, Asiento 1, Sección de Propiedad del Registro Público, provincia de Chiriquí, registrada a nombre de N.E.M. DE MAZE.

En virtud de lo anterior, no comparte la opinión del casacionista, pues el Tribunal Ad Quem no incurrió en el yerro probatorio, por lo que no queda acreditada la causal invocada. Además, estima que no se encuentran vulneradas las normas aducidas por el recurrente como infringidas.

A folios 904-905, reposa escrito denominado Resumen de Alegatos, en el cual el L.. R.S.A., actuando como defensor técnico sustituto del justiciable, señaló que a su representado no se le ha podido demostrar que él insertó o falsificó las Escrituras Públicas N° 541 de 29 de diciembre de 2010 y la 179 de 13 de enero de 2011, ambas de la Notaría Tercera de Chiriquí.

CONSIDERACIONES DE LA SALA

Respecto a la causal empleada, el doctor J.F. y la doctora AURA EMÉRITA GUERRA DE V., en su obra Casación y Revisión Civil, Penal y Laboral exponen:

"Se entiende por error de hecho sobre la existencia de la prueba el desconocimiento del medio o elemento probatorio, el ignorarlo, o dar por existente un elemento probatorio que no obra en el expediente." (F.P., J., y Guerra de V., A.E., Casación y Revisión Civil, Penal y Laboral, Editorial Sistemas Jurídicos, S.A., 2001, página 109).

En esta dirección, es oportuno reiterar que la simple comprobación de no consideración o estimación de tal medio de prueba, no logra por sí sola acreditar el vicio de injuridicidad alegado, pues, se hace necesario acreditar que, con tal omisión, el juzgador llegó a una conclusión distinta a la que hubiese llegado de haberlo valorado.

En la obra antes citada, respecto a esta causal, también se indica lo siguiente:

"En este sentido, el tribunal:

  1. No considera la prueba que materialmente aparece en el proceso, o

  2. Afirma que la misma no existe a pesar de que es parte integrante del expediente o,

  3. Le asigna valor probatorio a un elemento probatorio a un elemento de convicción que no tiene existencia material en el proceso" (F.P., J., y Guerra de V., A.E., Casación y Revisión Civil, Penal y Laboral, Editorial Sistemas Jurídicos, S.A., 2001, página 268).

En cuanto al primer motivo, en el cual el censor adujo que el Tribunal Ad Quem dejó de valorar el testimonio del N. Público Tercero, C.A.C.C., quien indicó haber confeccionado las Escrituras Públicas y aseguró haber verificado la cédula de todos los participantes en la minuta para constituir una hipoteca sobre la Finca N° 43729, de propiedad de la señora N.E.M., observa la Sala que, en efecto fue un testimonio omitido por el Tribunal Ad Quem, lo cual; sin embargo, no incide en lo dispositivo del fallo.

Respecto al punto específico atacado por el censor, la Sala estima oportuno transcribir el testimonio del N. Público Tercero, C.A.C.C., el cual fue obtenido en el acto de audiencia ordinaria, previo interrogatorio efectuado por la defensa, fiscalía, y la parte querellante. Veamos:

"Pregunta el L.. Cesar C.: "L.. C.C., usted conoce de alguna transacción de hipoteca que se realizó en su despacho entre la Sra. N.E.M. de M. y el señor D.E.S.. En caso afirmativo, comente a este despacho todo lo que usted conoce de ese trámite y si el mismo cumplió con los requisitos de notaría?

Responde L.. C.C.C.: Tengo conocimiento que sí se realizaron transacciones de hipoteca de propiedad de la Sra. N., si no mal recuerdo son dos escrituras que se confeccionaron, una en una fecha y la otra en otra fecha posterior sobre el aumento en el cánon del préstamo por lo que se le hizo una segunda escritura y de acuerdo a los protocolos que constan dentro de mi despacho, se reunieron los requisitos de forma y de fondo, por eso se emitieron las escrituras correspondientes.

Pregunta el L.. Cesar C.: En vista de que usted menciona que se cumplieron con los requisitos notariales. Le pregunto, dentro de esos requisitos está la comparecencia de ambas partes al firmar las dos escrituras que usted menciona?

Responde L.. C.C.C.: es correcto, al despacho comparecieron las dos personas que se identifican dentro de la transacción y firmaron las correspondientes escrituras.

Pregunta el L.. Cesar C.: Usted dentro del despacho notarial tiene algún procedimiento para corroborar la identificación de la persona que se presente ante su despacho a firmar la escritura o cómo es el procedimiento?

Responde L.. C.C.C.: Tiene que presentarse con la cédula de identidad personal al despacho para poder firmar las escrituras y presentarlas al despacho, pues, para poder firmarlas.

Pregunta el L.. Cesar C.: Qué transacciones ha realizado el señor E.S. en la Notaría, si son similares a estas que nos ocupan y si ha tenido conocimiento que en anteriores ha tenido conflicto o alguna controversia sobre ellas?

Responde L.. C.C.C.: desde el tiempo que tengo de conocer al Sr. E.S., él siempre ha hecho transacciones dentro del despacho de ese tipo ya que tengo entendido que este señor presta dinero pero con garantías hipotecarias y desde ese entonces hasta el día de hoy sé que tiene este tipo de trámites legales. No tenía conocimiento si anteriormente había sufrido este tipo de situaciones.

Le pregunta la Fiscalía: Usted puede establecer cuál es el procedimiento que utiliza la notaría para las confecciones de las respectivas escrituras públicas?

Responde L.. C.C.C.: Puede ser que los usuarios vayan personalmente o a través de abogados. Creo, si no mal recuerdo en este caso que nos ocupa, las minutas de las transacciones que se llevaron a cabo fueron refrendadas por un abogado en particular que ordenó la confección de las escrituras y pues, se procedió a confeccionarlas de acuerdo a las instrucciones que había dado el abogado en las minutas.

Le pregunta la Fiscalía: Usted, en respuestas anteriores señaló que tenía conocimiento de la transacción realizada entre el señor D.S. y la señora N.M.. Al igual usted señala que se presentaron ambas personas. La pregunta es cómo usted puede señalar que esas personas que se presentaron a la realización de la respectiva escritura, usted tenía conocimiento que se refería a la Sra. N.M. de M. y el señor D.S., como usted le consta?

Responde L.. C.C.C.: porque fueron las personas que se identificaron con documento de identidad personal en el despacho, o sea es lo que se realiza en el despacho de la notaría, se piden las identificaciones de las personas y que sean las que corresponda firmar los documentos.

Le pregunta la Fiscalía: posteriormente a la verificación de los respectivos documentos de las personas que van a realizar la respectiva transacción hay algún procedimiento que queda establecido en la Notaría, como personas que comparecieron a la confección de la respectiva Escritura Pública?

Existe algún procedimiento una vez la persona ingresa a la Notaría a la confección de la respectiva escritura Pública, existe algún documento que quede en los libros de la Notaría de esas personas?

Responde L.. C.C.C.: no es regla general de obligatorio cumplimiento, pero tratamos de requerir a veces la fotocopia de la cédula de las personas, precisamente por situaciones como estas que se dan para obtener algún tipo de información pero no es de obligatorio cumplimiento, por lo general se pide, pero no es de obligatorio cumplimiento que estén dentro del despacho basta y sobra que firmen el protocolo y eso es lo que queda como evidencia.

Le pregunta la Fiscalía: Cómo usted puede señalar que esa era la persona, toda vez consta oficio por parte de Migración, donde señala que en esas fechas del 13 de enero de 2011 y 29 de diciembre de 2010, la Sra. N. se encontraba en otro país y no aquí en la República, qué tiene que decir al respecto?

Responde L.. C.C.C.: Yo puedo señalarle al Tribunal que en efecto a la oficina debieron haber comparecido dos personas que se identificaron como quienes decían ser en su cédula de identidad.

Desconozco si la señora N. no estaba dentro del país, pero a la oficina debió comparecer una persona que se identificó con el nombre de la persona.

Le pregunta la Fiscalía: Usted puede realizar la descripción de la persona que se presentó, siempre y cuando se recuerde?

Responde L.. C.C.C.: la verdad es que no, de tantas personas que entran y salen de la oficina, me es difícil recordar las características físicas de esa persona.

Le pregunta la Querellante: Sí usted no estaba en el despacho y esa Escritura no tiene el refrendo en la firma, cómo usted dice que le consta que las personas acudieron y firmaron?

Responde L.. C.C.C.: Me remito a lo que dice la Escritura. La escritura es señal que se utilizaron en la transacción, dice que comparecieron las personas y está debidamente firmadas por mí. Las transacciones siempre se hacen de buena fe entre las partes, independientemente sí por razones personales, (yo) no esté dentro del despacho por compromiso de otras actividades notariales que hago dentro del despacho. Muchas veces no puedo estar todo el tiempo dentro del despacho de la notaría y las transacciones siempre se hacen bajo el principio de buena fe y de que las personas comparecen a hacer transacciones de manera lícita. Yo no puedo presumir si una persona...

Le pregunta la Querellante: Si el notario no estaba en el momento en que se firmó la Escritura N° 179, cómo puede manifestar que las dos personas comparecieron? Sí usted no estaba en el despacho y la Escritura no tiene el refrendo en la firma, cómo usted dice que le consta que las personas acudieron y firmaran?

Responde L.. C.C.C.: Debieron haber comparecido tanto en una escritura como la otra. En una de la escrituras no estaba, en la otra sí estaba.

Le pregunta la Querellante: Usted a pregunta de la Fiscalía manifiesta que no hay obligatoriedad de las partes de presentar la copia de la cédula; sin embargo declararon dos funcionarios de Notaría y ellos manifestaron que desde esta administración se exige a las partes que presenten la copia de la cédula; igualmente durante la inspección ocular se dejó constancia que está en el acta a fojas 158, de que en el protocolo donde está la Escritura N° 179, la que dio origen a este proceso penal, todas las escrituras tienen las copias de las cédulas de las partes, las anteriores y las posteriores, excepto ésta. Será porque las partes no presentaron las cédulas?

Responde L.. C.C.C.: esa pregunta no se la puedo contestar. (Énfasis de la Sala).

En síntesis, de la declaración jurada del N.T. de Circuito de la provincia de Chiriquí se desprende que el mismo indicó que, ante su despacho se presentaron la señora N.M. de M. y el señor D.S., toda vez que fueron las personas que se identificaron por medio de su documento de identidad personal, como las que debían firmar los documentos. Este punto es el que considera el recurrente, no fue valorado por el Tribunal Ad Quem.

Sin embargo, considera la Sala, que el recurrente no logra acreditar el cargo de injuridicidad, debido al siguiente análisis.

En primer lugar, se tiene la Escritura Pública N° 5491 de 29 de diciembre de 2010, de la Notaría Tercera del Circuito de Chiriquí, por la cual D.E.S. celebró contrato de Hipoteca de Bien Inmueble a favor de N.E.M. de M., mediante el cual, el deudor aceptó mantener una deuda con D.S., por la suma de B/. 24,800.00 y que aquélla para garantizar dicho préstamo, constituyó primera hipoteca a favor de éste por la referida suma, sobre la Finca número 43279, inscrita al rollo 30632, documento 5, con las medidas y concordancias que aparece inscrita en el Registro Público, en la sección de la propiedad, provincia de Chiriquí, la cual se encuentra ubicada en el Corregimiento de Pedregal, Distrito de Boquerón, Provincia de Chiriquí; indicando además dicha escritura, que el dinero adeudado al acreedor, debía ser cancelado el día 28 de marzo de 2011, mediante un solo pago. En párrafos finales se refiere que la minuta fue confeccionada por el L.. O.M.R., firmada por los que estuvieron presentes, según la escritura, E.S., N.E.M. de M.; así como el notario L.. C.A.C.C..

Posteriormente, para el día 13 de enero de 2011, se confeccionó la Escritura N° 179 de idéntica fecha, mediante la cual se constituyó escritura de liberación de hipoteca, por la cual, el acreedor liberó al deudor de la hipoteca que constituyó a su favor, por haber cancelado la obligación adquirida a satisfacción que garantizaba la precitada hipoteca, siendo que ambas partes convinieron en celebrar contrato de hipoteca de bien inmueble, en la que el deudor aceptó mantener una deuda de B/. 43,400.00, mientras que éste manifestó que para garantizar la obligación que mantenía con el acreedor, constituyó primera hipoteca a favor de éste, por la suma de B/.43,400.00, sobre la finca antes referida. Detalló dicha escritura que el deudor devolvería la suma pactada para el día 28 de marzo de 2011, mediante un solo pago, indicando en párrafos finales que la minuta fue confeccionada por el L.. O.M.R., firmada por los que estuvieron presentes, según la escritura, E.S., N.E.M. de M.; así como el notario L.. C.A.C.C..

Luego de este recuento, observa la Sala que resulta lógico que para aducir el motivo invocado por el casacionista, el N. Público, L.. C.C., debió haber estado presente en la Notaría para el día 13 de enero de 2011, con el objeto de dar fe pública de que las personas que aseguraron haber consignado préstamo con garantía hipotecaria, fueran las que, en efecto, aparecían en el documento de identidad personal que debieron haber presentado ante este funcionario.

Ahora bien, se desprende de Diligencia de Inspección Ocular realizada en la Notaría Tercera de Circuito de Chiriquí, visible a folios 133-161, que el propio N., respecto a la Escritura N° 179 de 13 de enero de 2011, indicó que: "asume que debieron haberla firmado en horas que no estaba en el despacho, ya que no tiene mi refrendo dicha escritura, sin embargo, sí mi firma al cierre de dicha escritura"; añadiendo que "Sí, en efecto debe haber comparecido a la Notaría una persona quien se identificó como N.M. de M. y procedió a firmar los protocolos de la escrituras 179 y 5491 corridas en la Notaría Tercera de Circuito de Chiriquí". (fs. 160-162).

De lo anterior, colige la Sala que el L.. C.C.C., N.T. de Chiriquí, no se encontraba presente en la Notaría al momento de que las supuestas partes intervinientes estamparon su firma y huella dactilar en la referida Escritura N° 179 de 13 de enero de 2011, por lo que, si no se encontraba presente, no podía personalmente corroborar las identidades de las personas que se presentaron al despacho a constituir dicho préstamo con garantía hipotecaria, en favor del señor D.S..

Se desprende entonces, que el trámite notarial lo realizaron los funcionarios que allí laboran, como escribientes, archivadores, etc; y que el N. solo firmó la referida Escritura al final, sin corroborar la identidad de los intervinientes. N. que, de la declaración jurada rendida por M.C. (fs. 319-321), recepcionista de la referida Notaría, emerge que refrendó la firma que aparecía en la firma estampada bajo el nombre de N.M. de M. y del N., L.. C.C.. En tanto, M.S.C., encargada de archivo, señaló que si no constan en el protocolo las copias de cédulas de ambos intervenientes, es porque la persona encargada, no les sacó copias, y que éste es un requisito indispensable (fs. 337-340). Por su parte, M.E.M., escribiente de la referida Notaría, señaló que el señor E.S. estuvo en la Notaría, ya que fue él, quien ordenó el documento coincidiendo en el hecho de que deben dejarse copias de las cédulas de los firmantes (fs. 350-354).

Sin embargo, el L.. C.C., destacó el hecho de que ante él, se presentaron dos personas, quienes presentaron su documento de identidad personal, procediéndose a efectuar el trámite correspondiente, es decir levantar la escritura pública, consignando el referido contrato de hipoteca de bien inmueble celebrado entre E.S.V. y N.E.M..

En este sentido, respecto a que el censor aludió que el N. al rendir su testimonio, aseguró haber verificado la cédula de todos los participantes en la constitución del protocolo de la Escritura, se desprende que en el acto de audiencia, el mismo aseguró, a pregunta realizada por la fiscalía sobre cómo tenía conocimiento de que las personas que se presentaron ante él, eran la señora N.M. de M. y D.S., el L.. C.C., que lo sabía: "porque fueron las personas que se identificaron con documento de identidad personal en el despacho, o sea es lo que se realiza en el despacho de la notaría, se piden identificaciones de las personas y que sean las que corresponda firmar los documentos".

No obstante lo anterior estima la Sala que, aparte de los elementos antes enunciados, la presencia de la querellante N.E.M. de M., en la Notaría Tercera de Circuito, queda desvirtuada con el siguiente análisis.

N. que a folios 404-406, reposa nota procedente del Servicio Nacional de Migración, fechada 27 de febrero de 2012, que informa acerca del registro migratorio de la Sra. N.E.M. de M., con pasaporte estadounidense 200191380, del cual se desprende que la misma ingresó a la República de Panamá, para el día 7 de marzo de 2010, y en la copia autenticada del Pasaporte, se observa sello de entrada a los Estados Unidos de América, para el día 24 de marzo del referido año. Se constata también que ingresó nuevamente al país para el día 25 de noviembre de 2011, por lo que resulta cronológicamente imposible que la señora N. de M., pudiese haber estado en la República de Panamá, para las fechas en que fueron consignadas las obligaciones civiles que las mismas detallan.

Amén de ello, el dictamen pericial que reposa a folios 305-314, respecto a los ejercicios caligráficos efectuados por N.E.M. de M. contra la firma que supuestamente pertenece a la prenombrada y que se observa en la Escritura Pública N° 179 de 13 de enero de 2011, arrojó como resultado que no pueden señalar a N.M. de M., practicante de los ejercicios caligráficos suministrados como muestras de comparación, como autora de la firma cuestionada.

Tal como indicamos anteriormente, el N. Público Tercero, L.. C.A.C.C., señaló en diligencia de Inspección ocular que "en efecto tal y como dice la escritura, asumo que debieron haberla firmado en hora que no estaba en el despacho, ya que no tienen mi refrendo dicha escritura, sin embargo, si (sic) mi firma al cierre de dicha escritura". (Énfasis de la Sala).

Lo anterior, a consideración de la Sala, resulta contradictorio con lo expuesto por el casacionista, toda vez que el L.. C.A.C.C. señaló que debió haber comparecido a la Notaría una persona la cual se identificara como N.M. de M. y procedió a firmar los protocolos de las escrituras 5491 y 179 corridas en la Notaría que preside.

Por tanto, se evidencia que la persona ante la cual se tenía que dar fe de la identidad de los otorgantes, no pudo aseverar si la persona que firmó la escritura pública cuestionada, fue la señora N.M. de M., toda vez que no se encontraba despachando en la Notaría y fue una persona del despacho notarial, quien refrendó la firma, M.C.C. (fs. 319).

De la inspección ocular antes citada, se desprende que en los libros de protocolo que contienen los dos protocolos de las escrituras N° 179 de 13 de enero de 2011 y 5491 de 29 de diciembre de 2010, respectivamente, anterior y posterior a cada una de ellas, carecían de copias de las cédulas de identidad personal de las personas que intervinieron en el referido contrato, lo que resulta irregular en cuanto al procedimiento que, según el mismo N. y el personal de dicha notaría, debía seguirse.

Se observó en dicha Diligencia que en las escrituras públicas que no guardan relación a este proceso, mantenían copias de las cédulas de las personas que intervinieron en el contrato; es decir que existía un procedimiento respecto a que en los libros de protocolo debían constar copias de cédula de identidad personal, e incluso hasta fotografías. (fs. 154-161).

Por tanto, de los elementos probatorios antes analizados, podemos colegir que el censor no logra acreditar el cargo de injuridicidad atribuido en este primer motivo a la sentencia del tribunal ad quem, toda vez que como se desprende de autos, la Sra. N.M. de M., para las fechas en que se firmaron las escrituras en la Notaría Tercera de Circuito de la Provincia de Chiriquí, no se encontraba en la República de Panamá, adicional al hecho de que la prueba pericial correspondiente arrojó que la misma no era la autora de la firma que aparece en la Escritura objeto de la presente controversia.

Los elementos anteriormente enunciados evidencian de manera categórica que D.S. incurrió en el delito de Falsedad Ideológica, al incluir en la Escritura Pública N° 179 de 13 de enero de 2011, información falsa referente a un contrato de préstamo con garantía Hipotecaria, suscrito presuntamente con N.M. de M., pues ha quedado debidamente comprobado en autos, que ésta no se encontraba en Panamá, para la fecha referida.

En el segundo motivo, expone el casacionista, que el Tribunal Ad Quem no valoró las declaraciones de J.G. y Enilda del Cid. Al respecto se observa que J.G.M. señaló que no recuerda precisamente la fecha, pero recuerda que estaba haciendo una diligencia por D., con el Sr. D.S., con quien tiene una amistad sencilla, cuando regresaron a la pensión ESCORPIO, lugar de trabajo de D.S., se bajó a buscar su carro, para retirarse del lugar, momento en que D. le pide que si no tenía mucho que hacer, lo acompañara a hacer una diligencia que había una persona allí, que quería hacer un negocio y que le interesaba, y que él como tenía conocimiento en el negocio, lo acompañara, por lo que aceptó.

Relata que posteriormente, se subieron al carro de D. y salieron rumbo hacia Concepción, y como 400 metros antes del Río Piedra se desviaron a la derecha. El señor D. iba hablando con la señora y él iba en la parte de atrás; iban hablando del negocio, que la señora tenía a su mamá muy enferma. Cuando llegaron al lote del terreno, la señora le señaló el lugar y le dijo que ahí estaba el terreno y le mostró una quebrada.

Señala que le preguntó a la señora si tenía los papeles del terreno, y ésta le mostró unos documentos. Vio un avalúo del señor R.G. que, por coincidencia, es quien le avalúa a él, y le devolvió los documentos a ella. Regresaron al local de D. y partió del lugar.

Agrega que no puede describir cómo era la mujer, ya que es despistado e indica que DOMINGO identificó a la señora que viajaba en el vehículo como N.E.. La misma tenía cabello corto, agarradita. Él le dio un buen parecer del terreno, porque estaba al lado de la Interamericana.

Por su parte, también prestó declaración jurada la señora ENILDA DEL CID, quien indicó que es de profesión, secretaria, en la Pensión ESCORPIO, hace alrededor de 16 años y su jefe es D.S..

Recuerda que un día llegó al negocio, la Sra. N.E., preguntado por D.S., para solicitarle un préstamo, pero como éste no se encontraba, le dijo que lo esperara, que no tardaba en llegar. Cuando llegó el señor D.S., la señora se reunió con éste y de allí desconoce qué más sucedió.

Señala que cuando llegó el Sr. E. le indicó que el terreno estaba muy bonito y que habían hecho negocio.

Agrega que la mujer que llegó al negocio se identificó con el nombre de N.E., la cual, de lo que recuerda, era blanca y gordita. Refiere que desde el lugar de la recepción donde trabaja no puede ver los vehículos que llegan al lugar, mas sí puede escucharlos.

Considera la Sala que la declaración del señor J.G., ni la de Enilda del Cid, inciden en lo dispositivo del fallo, toda vez que las declaraciones de ambos se relacionan con la presencia de la persona que respondía al nombre de N.E. en la Pensión ESCORPIO, un día indeterminado, en la propiedad del señor D.S., la cual presuntamente solicitaba un préstamo al mismo, coincidiendo en señalar que la misma respondía al nombre de N.E..

Ahora bien, es de importancia resaltar que si bien J.G. y Enilda del Cid, declaran sobre situaciones que presenciaron, no se debe obviar que los mismos indicaron al inicio de sus respectivas declaraciones que, por un lado, J.G. mantenía una amistad sencilla con el justiciable, mientras que la señora Enilda del Cid indicó tener alrededor de dieciséis años de laborar para el Sr. D.S., lo cual, al tenor de lo establecido en el numeral 3 del artículo 909 del Código Judicial, hace que el testimonio de ésta última, resulte sospechoso, ya que la misma es trabajadora, empleada o dependiente de la parte que pidió la prueba.

En cuanto al testimonio de J.G., considera la Sala, resulta sospechoso al tenor del numeral 12 del artículo 909 del Código Judicial, el cual señala que son sospechosas para declarar las demás personas que, en concepto del juez, se encuentren en circunstancias análogas y que afecten su credibilidad o imparcialidad. La Sala lo considera así, toda vez que se desprende de su declaración que se considera amigo del justiciable, D.S., y que, en virtud de su relación de "amistad sencilla", en diversas ocasiones lo ha acompañado a efectuar distintas diligencias de negocios, entre ellas, compra de terrenos, ganados, vehículos, etc; lo cual, considera la Sala, afecta su credibilidad.

En consecuencia, estima la Sala que el censor no logra acreditar el motivo de injuridicidad ensayado en este segundo motivo.

A través del tercer motivo, el censor aduce que el Tribunal Superior del Tercer Distrito Judicial de Panamá dejó de valorar los testimonios de O.D.M.R. (fs. 541-544) y J.A.V. ROJAS (fs. 545-548), los cuales se analizan de inmediato.

En este sentido, O.D.M.R. (Fs. 541-544), señala que trabaja en el Despacho Jurídico Montenegro y Asociados, y que ante su oficina, se presentaron los señores E.S. y NIVIA MONTENEGRO, quienes ocuparon sus servicios profesionales para la confección de una minuta, mediante la cual, el señor D.S., le prestaba dinero a la misma y ésta, a su vez se obligaba a devolvérselo en un período determinado.

Añade que la Sra. N. le manifestó al señor E. que ella había tenido que viajar de Miami, debido a que su mamá se encontraba muy enferma y que dichos tratamientos eran muy altos, razón por la cual solicitaba el dinero prestado, aduciendo que tenía ahorros, pero se le habían terminado.

Agrega que, el bien inmueble que dio en garantía tal como consta en el contrato que refrendó, se encuentra ubicado en Vía Concepción, a la orilla de la carretera Interamericana, al lado derecho de la misma, en el sentido de D. hacia Bugaba en el distrito de Boquerón.

Refiere que la señora NIVIA se presentó en dos ocasiones ante su despacho con el señor E.S., manifestándoles la intención de celebrar el contrato de préstamo con garantía hipotecaria y la segunda vez, cuando regresaron a revisar el contrato redactado. Añade que los citó posteriormente en la Notaría Primera de Circuito de Chiriquí, con la finalidad de que las partes contratantes firmaran el contrato de préstamo con garantía hipotecaria que había redactado y refrendado a su petición, por lo que se apersonaron al despacho del notario y las partes procedieron a firmarlo en su presencia. Refiere que el notario era el L.. C.C..

Brinda las descripciones de la mujer que se presentó ante su despacho, de mediana estatura de 1.69 a 1.70 m, de tez trigueña, cabello ondulado negro, de entre 37 y 40 años de edad, de 150 a 160 libras. Refiere que esta persona nunca le presentó la cédula de identidad personal a él, sino ante el notario y que observó cuando ambos presentaron las cédulas y firmaron. A pregunta formulada sobre el monto del préstamo, señala que fueron más de B/. 20,000.00, y que, en su presencia, la Sra. N. le pidió a D.S., que le prestara una cantidad adicional, ya que el dinero no le iba a alcanzar.

J.A.V. ROJAS rinde declaración jurada visible a folios 545-548, señalando que E.S. es su amigo y que a NIVIA MONTENEGRO, solo la vio una vez y luego le dijeron que ese era su nombre.

Señala que estaba en la Pensión Escorpio, esperando al señor S. para hacer un trabajo en M. y que cuando S. llegó, le dijo que se tenía que trasladar solo a M., porque tenía que ver un terreno de un negocio que iba a hacer. Indica que cuando llego a la Pensión, había una señora con unos documentos que estaba esperando al señor DOMINGO E.S. para hacer un negocio sobre un terreno, haciendo énfasis en que la señora mencionó que necesitaba el dinero, ya que tenía su madre enferma. Después ésta salió con el señor S., J.G. y otra persona y él se retiró hacia M., a realizar un trabajo, indicando que fue D.S., quien le señaló que esta señora respondía al nombre de N.M., la cual describe como una señora de 50 años de edad, trigueña, mediana estatura.

En efecto, se observa que el Tribunal Superior del Tercer Distrito Judicial, no valoró las referidas declaraciones; sin embargo, estima la Sala que tal omisión no influye en lo dispositivo del fallo. Lo anterior es así, toda vez que O.D.M.R., fue el abogado que redactó la minuta en la cual se consignaba la prestación de un dinero por parte de E.S. a N.M. de M., pero que en ninguna de las ocasiones en que asistieron se le mostró la cédula de identidad personal de la Señora N.M..

La comparecencia a la que se refiere el declarante ha quedado desvirtuada, tal como lo señalamos en el primer motivo, con las diligencias sumariales antes referidas, como el movimiento migratorio de la ciudadana N.M. de M., mediante el cual se descarta su presencia en Panamá para la fecha de los hechos controvertidos; así como la pericia caligráfica de la cual se desprende que la firma estampada en la referida Escritura N° 179 de 13 de enero de 2011, de la cual indicó el L.. M.R., observó cuando firmó frente al N., no le correspondía a la querellante afectada.

Amén de ello, al realizarse el Dictamen pericial dactiloscópico, sobre la huella estampada al lado de la firma de N.M. en la referida escritura, contrastándola con la huella tomada a la querellante para el día 12 de septiembre de 2012, arrojó como resultado que la impresión en el documento cuestionado no pertenece a la Sra. N.E.M. de M..

De lo anterior, se evidencia que la querellante no firmó, ni estampó sus huellas en la Escritura 179 de 13 de enero de 2011, por medio de la cual el señor D.S. interpuso un proceso ejecutivo hipotecario contra la misma, con el fin de apropiarse de la Finca N° 43279, inscrita al Rollo 30632, Asiento 1, Sección de la Propiedad Registro Público de la provincia de Chiriquí.

En cuanto al testimonio de J.A.V. ROJAS considera la Sala que resulta sospechoso al tenor de lo establecido en el numeral 12 del artículo 909 del Código Judicial, por formar éste parte de "las demás personas que, en concepto del juez, se encuentren en circunstancias análogas y que afecten su credibilidad o imparcialidad". Lo considera la Sala así, toda vez que el prenombrado era amigo del justiciable D.S., e indicó que se encontraba presente al momento en que la señora N.M. fue a buscar a D.S., para hacer un negocio de un terreno, retirándose ésta con J.G., D.S. y otra persona.

Sin embargo, observa la Sala que de la declaración indagatoria rendida por D.S. (fs. 413-418), ni de la declaración de Enilda del Cid (rendida en acto de audiencia) no se desprende la presencia del señor J.V., en la Pensión Escorpio, el día en que supuestamente se presentó la Sra. N.M. de M., para solicitarle dinero prestado al señor E.S., debido a la enfermedad de su madre, por lo que a consideración de la Sala su testimonio no resulta creíble.

En cuanto a las disposiciones legales infringidas, la Sala se hace eco del criterio plasmado por la señora Procuradora General de la Nación en su Vista, toda vez que, reiterada jurisprudencia de esta Corporación de Justicia ha establecido que, tratándose de una causal de naturaleza probatoria, la violación de la ley sustancial penal se produce de manera indirecta, es decir, luego de haberse comprobado la vulneración de reglas de apreciación contenidas en las normas adjetivas que las establecen.

Sin embargo, al no haberse evidenciado los vicios de ilegalidad ensayados, es posible afirmar con toda certeza que no se ha producido la infracción de las normas adjetivas contentivas de criterios de apreciación probatoria, señaladas por el recurrente, y, por ende, tampoco se acredita la violación indirecta de la ley sustancial penal, razón por la cual, deviene innecesario el análisis correspondiente a la sección del recurso destinada a la infracción de disposiciones legales y el concepto en que lo han sido. En consecuencia, lo correspondiente en derecho será no casar la decisión impugnada y a ello se procede.

PARTE RESOLUTIVA

En mérito de lo anteriormente expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA SEGUNDA DE LO PENAL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la Sentencia fechada 23 de octubre de 2014, dictada por el Tribunal Superior del Tercer Distrito Judicial de Panamá, dentro del proceso penal seguido contra DOMINGO E.S.V. (NL) O E.S. (NU), dentro del proceso seguido en su contra por DELITO DE FALSEDAD IDEOLÓGICA DE DOCUMENTOS PÚBLICOS, en perjuicio de N.E.M. DE MAZE.

FUNDAMENTO DE DERECHO

Artículo 909 del Código Judicial.

Notifíquese Y DEVUÉLVASE,

JOSE E. AYU PRADO CANALS

HARRY A. DÍAZ -- JERONIMO E. MEJIA E.

ELVIA VERGARA DE ORDOÑEZ (SECRETARIA)

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR