Sentencia de Corte Suprema de Justicia (Panama), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 30 de Enero de 1996

PonenteCARLOS E. MUÑOZ POPE
Fecha de Resolución30 de Enero de 1996
EmisorTercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral

VISTOS:

Ingresa a esta Corporación de Justicia, en grado de apelación el cuadernillo de la acción de Habeas Corpus presentada por la licenciada MARÍA ESTENIA DE GRACIA MORALES, Defensora de Oficio, contra el Fiscal Primero del Circuito Judicial de Veraguas, a favor de P.P.M., que contiene la resolución de fecha 29 de diciembre de 1995 en la cual el Tribunal Superior del Segundo Distrito Judicial decretó legal la detención de PASCUAL MORALES por el delito de violación carnal en grado de tentativa en detrimento de L.R. DE GRACIA GONZÁLEZ.

Esa decisión jurisdiccional fue apelada por la licenciada De Gracia Morales (f. 20) y al ser concedido el recurso de conformidad con lo normado en el artículo 2599 del Código Judicial, posibilita el examen de la medida censurada por el Pleno de esta Corporación.

DECISIÓN DE PRIMERA INSTANCIA

El tribunal de primera instancia, concluyó que hasta el momento existen indicios de que la conducta del imputado encaja en el tipo que describe el delito de violación carnal en grado de tentativa, por lo que al tener este delito pena de prisión de 3 a 10 años (art. 216 del C.P.) y de conformidad con el artículo 60 del código punitivo, que se refiere a la tentativa, debe aplicarse en forma favorable al imputado, tomando en consideración lo normado en el artículo 1972 del Código Judicial.

No obstante señala, que en virtud de que el imputado fue sorprendido en flagrante delito, dado que el señor J.A.V.A. se vio en la necesidad de forzar la puerta del cuarto en que se encontraban las partes, debido a los gritos de la ofendida y los encontró en la cama, desnudos, logrando ver las lesiones sufridas por la sujeto pasivo; y el imputado fue aprehendido por miembros de la Policía Técnica Judicial en el lugar de los hechos por la denuncia suscrita en su contra por la ofendida, tal situación que constituye flagrancia según lo señala el artículo 2149 del Código Judicial, lo que significa que la detención decretada se ajusta a las formalidades legales vigentes (fs. 12-17).

FUNDAMENTACIÓN DEL PLENO

De las pruebas allegadas al expediente principal, se estima hay que tener en cuenta lo siguiente:

La señora L.R. De Gracia González aceptó la proposición hecha por un desconocido, en horas de la madrugada del 4 de diciembre de 1995, en el sentido de tener relaciones sexuales a cambio de dinero y por ello accedió a trasladarse con ese sujeto a una pensión.

Sin embargo, se desprende de la querella que presentó, que al llegar a la habitación, ella pidió el pago adelantado por sus servicios, pero P.M. le dijo que después. Señala que éste la obligó a quitarse la ropa y luego ella accedió a practicarle el sexo oral porque él la amenazó con golpearla; que ella le dijo que en las condiciones en que se encontraba bajo los efectos del licor no iba lograr satisfacerse y efectivamente, ello ocurrió. Ante esa situación, P.M. le exigió tener relaciones sexuales por la vía anal y al resistirse a ello, se dio un forcejeo y es así que afirma:

"él trató de levantarse para virarme, pero yo no lo dejé levantar, ya que yo sabía que él me iba a matar y me tiró una trompada en el pómulo entonces yo procedí y lo agarré por el cuello y le puse la mano en la boca para tirarlo para atrás para tratar de que no se levantara, en ese instante, él en el forcejeo me mordió en el muslo izquierdo y también el brazo izquierdo, al igual que en el dedo como dije anteriormente ... cuando estábamos en el forcejeo yo pedí auxilio y yo decía por favor ayúdenme y se presentó el muchacho que trabaja en la pensión, el cual no le sé el nombre, él entró al cuarto y le dijo al señor que me dejara ..." (Fs. 2-5).

Al realizarse diligencia de careo entre el imputado P.M. y la Sra. De Gracia González, ésta vuelve a manifestar que el imputado el día de los hechos estaba "medio en fuego" y que no le llegó a pagar. No obstante, contrario a lo manifestado en la querella, da a entender que no sostuvo una relación sexual en forma oral y es así que dice: "yo le dije que yo no quería y de ahí él se molestó, él dejó eso". Luego señala que P.M. le solicitó tener relaciones vía anal, pero ella se negó; que aquel empezó a tomar licor de una botellita que tenía y luego volvió a insistir en su proposición, a la cual ella no accedió. Afirma que al ella tratar de bajar el vidrio de la ventana, él se molestó y le dio un golpe por el lado izquierdo de la cara, que él insistía en su propósito inicial, que ella se puso a llorar, que él la amenazaba con golpearla, secuestrarla, matarla, que él estaba furioso y le pedía a ella que lo dejara parar, pero ella no lo dejó, él trató de virarla, forcejaron y señala: "entonces yo lo que hice fue agarrarlo por el cuello, ahí cuando yo lo tenía presionado, entonces él nuevamente me dijo que él se iba a levantar para matarme y me puso la mano en el cuello, entonces fue cuando yo lo mordí en su mano. Luego yo pedí auxilio". (Fs. 71-75).

Por su parte el imputado P.M. al rendir indagatoria y en la diligencia de careo niega lo afirmado en su contra por la señora De Gracia Morales. Señala que le entregó el dinero pactado antes de tener relaciones sexuales con ella; que al estar la joven colocada encima de él, empezó a gritar y lo agarró por el cuello; que trató de quitársela de encima pero se trataba de una joven bastante fuerte y gorda; que estaba oscuro y él la agarró por la boca y es cuando ella le mordió el dedo pulgar de la mano izquierda; que la joven le gritaba que encendiera la luz pero él no podía quitársela de encima; que él le gritó al recepcionista que abriera la puerta o que la rompiera; que al entrar éste los encontró a ambos desnudos y a la joven encima de él. Niega haberle mordido el muslo izquierdo (fs. 45-51 y 71- 75).

Al rendir declaración jurada J.A.V.A., recepcionista de la pensión S.J., único testigo de los hechos, manifiesta que P.M. se había hospedado en la pensión desde el día 14 de septiembre de 1995, que se ausentó por unos días para someterse a una operación y regresó el 21 de ese mes hasta la fecha del incidente.

Narra que como a las 11:30 p. m. del día lunes 4 de diciembre de 1995, P.M. entró a su habitación con una señora, luego se retiraron y como a las 2:00 a. m. regresó con otra joven bajita y gordita; que notó que P.M. estaba ebrio; que como a la media hora la mujer empezó a gritar "auxilio me tienes encerrada",que preocupado se tocó la puerta del cuarto pero que seguían discutiendo, que los dos gritaban, que buscó la llave de la puerta pero tenía seguro por dentro, que al forzarla y abrirla los encontró a los dos desnudos, acostados en la cama, que al verlo la joven tomó su ropa y salió del cuarto y se metió al depósito y P.M. se quedó en la cama acostado.

Afirma que la joven botaba sangre por un dedo de la mano izquierda y le vio como un moretón como de mordedura en la parte de abajo del muslo izquierdo; que la joven le comentó que el hombre se había enojado porque quería tener sexo oral y ella se negó a ello. Agrega que aproximadamente una hora después dos agentes de la Policía Nacional llegaron preguntando por P.M. y al conducirlos a la habitación, lo encontraron acostado en el piso del servicio (fs. 10-12).

A solicitud de la defensa técnica del imputado se le amplió la declaración a V.A.. Señaló que ambos gritaban; que al entrar había claridad en la habitación porque la luz del baño al igual que la del pasillo estaban encendidas; que encontró a la joven encima de P.M., que luego ésta se bajo de la cama, salió desnuda de la habitación y se dirigió al depósito, donde se vistió. Agrega que desde el 14 de septiembre que llegó a hospedarse P.M. jamás presentó problemas de esa clase (66-68).

Al analizar lo expuesto, bajo las reglas del correcto entendimiento humano, nos lleva a concluir, sin obviar la certificación del Dr. R.G., Médico Forense del Instituto de Medicina Legal de Veraguas, donde se describe las lesiones encontradas en el cuerpo de la señora L.R. De Gracia González, incapacitándola por cinco días; que la versión de ésta que es contradictoria evidencia que hay un trasfondo que no se relaciona con haber sido víctima de un delito de tipo sexual sino que se le negó el pago convenido por sus servicios, lo que motivó que agrediera a P.M. y éste respondiera a ese ataque.

El testigo V.A. notó que el hoy imputado estaba ebrio, lo cual no ha sido negado por la señora De Gracia González, quien suministra una explicación detallada de las condiciones físicas en que se encontraba P.M.; lo cual es evidente, cuando éste no tenía la fuerza suficiente para quitársela de encima; además de encontrarse tendido en el piso del baño al momento que llegó la Policía Nacional.

Luego entonces, la experiencia y la lógica nos permiten concluir que estamos en presencia de un recriminable comercio sexual que es atípico en nuestro ordenamiento penal, por lo que no se justifica la detención preventiva que sufre el ciudadano P.P.M. con los elementos allegados hasta el momento por el F. al sumario en cuestión, pues a la querellante lo único que le interesa es que se le pague la incapacidad (f. 75) que sufrió pues, tácitamente, reconoció no ser víctima de abuso sexual en su contra.

PARTE RESOLUTIVA

En consecuencia la CORTE SUPREMA, PLENO, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, REVOCA el auto apelado y en su defecto DECLARA ILEGAL la detención de P.P.M. y ORDENA su libertad.

N. y D..

(fdo.) C.E.M.P.

(fdo.) A.H.

(fdo.) E.M.M.

(fdo.) E.A.S.

(fdo.) F.A.E.

(fdo.) R.A.F.Z.

(fdo.) J.M.F.

(fdo.) MIRTZA A.F. DE AGUILERA

(fdo.) R.G.

(Salvamento de Voto)

(fdo.) CARLOS H. CUESTAS G.

Secretario General

SALVAMENTO DE VOTO DEL MAGISTRADO R.A.G.

No concuerdo con las razones que se expresan para fundar la decisión de la cual disiento.

A partir de los mismos hechos que en la resolución se exponen, en mi opinión no se debe concluir:

"Luego entonces, la experiencia y la lógica nos permiten concluir que estamos en presencia de un recriminable comercio sexual que es atípico en nuestro ordenamiento penal, por lo que no se justifica la detención preventiva que sufre el ciudadano P.P.M.".

Si se pretende acceder a la relación sexual mediante el uso de la fuerza, aun cuando ello ocurra en circunstancias del ejercicio de la prostitución, se está en presencia del delito de violación.

En otras palabras, nada autoriza a actuar a la fuerza aún en el contexto de una relación deshonesta.

Pero, se trata de tentativa de violación. La pena mínima de prisión de conformidad con los artículos 60 del Código Penal y 2148 del Código Judicial, es inferior a los dos años. No obstante que la detención fue originalmente legal en consideración de la flagrancia, ahora debe ponderarse si se cumple con el requisito de que la pena mínima sea de dos años.

Por no serlo debe declararse ilegal la detención.

Fecha ut supra.

(fdo.) R.A.G.

(fdo.) CARLOS H. CUESTAS G

Secretario General

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR