Comercio de Tercer Tribunal Superior de Justicia del Primer Distrito Judicial, 4 de Julio de 2001

Ponente:JORGE LUIS LOMBARDO HERRERA
Fecha de Resolución: 4 de Julio de 2001
Emisor:Tercer Tribunal Superior de Justicia del Primer Distrito Judicial
RESUMEN

MEDIDA CAUTELAR PROPUESTA POR CERVECERÍA NACIONAL, S.A. CONTRA CERVECERÍA DEL BARÚ, S.A., CERVECERIA PANAMÁ, S.A., CERVECERIA BARÚ-PANAMÁ, S.A.

 
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VISTOS:

El Pleno de la Corte Suprema de Justicia, mediante Fallo de 18 de mayo de 2001, concedió la Acción de Amparo de Garantías Constitucionales propuesta por la firma forense ICAZA, G.R. & ALEMÁN y, en consecuencia, REVOCÓ el Auto de 16 de enero del 2001, dictado por el Tercer Tribunal Superior, en Sala Colegiada y ANULÓ el Auto de 15 de septiembre del 2000, dictado en Sala Unitaria por este mismo Tribunal; ambos relacionados con la apelación del Auto No.781 de 2 de junio de 2000, dictado por la Juez Octava de Circuito, Ramo Civil.

La razón de forma que consideró la Corte Suprema de Justicia para tomar su decisión, fue la inadecuada integración de las Salas en el Tercer Tribunal Superior de Justicia al surtirse la apelación que se interpuso contra el referido Auto No.781, que dio por terminada la primera instancia del proceso cautelar que nos ocupa.

Recordemos que al ser anulado el Auto de 15 de septiembre del 2000, la Corte Suprema de Justicia habló de Nulidad Constitucional porque la Segunda Instancia se surtió, desde su inicio, "de manera imperfecta o irregular y siguiéndose un trámite distinto al previsto en la ley, lo que constituye un vicio de inconstitucionalidad que genera como sanción la nulidad del trámite respectivo ..." (ver fojas 361). Toca, pues, resolver la apelación en Sala Colegiada atendiendo, en primer lugar, los argumentos presentados por el apelante mediante memorial de 5 de julio del 2000 (fs.142-151) y, posteriormente, los descargos del opositor según memorial de 11 de julio del 2000 (fs.152-167), no sin antes hacer una breve reseña del Auto apelado.

La resolución judicial apelada, decreta medidas conservatorias o protección en general solicitadas por la sociedad anónima CERVECERÍA NACIONAL S.A., por intermedio de su apoderado judicial la firma I.G.R. & ALEMÁN.

Las medidas del juzgador primario resuelven, en concreto: La suspensión inmediata de comerciales de televisión, por cable y cines, radio, publicaciones de periódicos, revistas, volantes en los que se dice que CERVECERÍA NACIONAL S.A. viola la Ley 29 de 1996, al suscribir contratos de exclusividad y que abusa del consumidor al elevar los precios de sus productos. Esta campaña presenta la frase NO TE DEJES dirigida al consumidor para que no se deje afectar por decisiones de mercado de la aludida empresa cervecera. La remoción inmediata de anuncios, mensajes, y publicidad en vallas publicitarias, letreros, entre otros, con iguales propiedades. La suspensión del patrocinio o participación directa o indirecta, de cualquier otra conducta publicitaria, equivalente a las anteriores. Por último, se niega la abstención o prohibición concerniente a la emisión de comentarios o manifestaciones de cualquier índole que atribuyan a CERVECERÍA NACIONAL S.A., la comisión de prácticas monopolísticas así como actos que atenten contra los intereses del consumidor; por parte de los accionistas, directores, empleados, asesores, publicistas y abogados vinculados a CERVECERÍA DEL BARÚ, CERVECERÍA PANAMÁ, S.A. Y/O CERVECERÍAS BARÚ-PANAMÁ o efectuados por cualesquiera personas naturales o jurídicas. (Cf. fs.111).

La juzgadora primaria sostiene que es perfectamente viable la solicitud presentada a tenor del artículo 558 del Código Judicial y que los extremos exigidos al solicitante han sido cumplidos. A continuación transcribimos lo medular:

"Los extremos exigidos prima facie para la viabilidad de la medida, han sido superados. Y es que consta en este cuadernillo la fianza consignada a satisfacción del Tribunal por la suma de TREINTA MIL BALBOAS (B/.30.000.00) para encarar posibles daños, así como la acreditación de los presupuestos básicos para su adopción: el fumus boni iuris, esto es, la verosimilitud del derecho, vía intermedia entre la certeza y la incertidumbre, siendo que la certeza se establecerá en la sentencia, y el periculum in mora habida cuenta la potencialidad de producción de daño ante la continuidad de los actos en el tiempo. Ello no significa que esta Juzgadora esté verificando en este momento la existencia o no de agresividad innecesaria, datos inexactos o contrarios a la verdad, no actualidad, etc., en la publicidad que ha tenido oportunidad de examinar, o si se ha faltado a la...

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