Sentencia Penal de Supreme Court (Panama), 2ª de lo Penal, 2 de Julio de 2019

PonenteHarry Alberto Díaz González
Fecha de Resolución 2 de Julio de 2019
EmisorSegunda de lo Penal

VISTOS:

Procedente del Segundo Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, Sala Transitoria, ingresa a este Tribunal de Justicia Colegiado, en grado de apelación, la Sent. 1ª Inst. No.55 de 1 de junio de 2018, mediante la cual fueron ABSUELTOS los señores T.Á.B.D., A.C.R.Y.A.D.G.R., de los cargos formulados en su contra por la ejecución de los delitos de HOMICIDIO DOLOSO SIMPLE, EN GRADO DE TENTATIVA, en perjuicio del señor H.A.B.R..

La alzada fue anunciada, en tiempo oportuno, por la licenciada D.B., en su condición de F.S. Superior del Primer Distrito Judicial, con sede en Panamá Oeste.

El procesado A.R. está representado por el licenciado D.M., defensor público; el procesado T.Á.B.D. está representado por el licenciado H.M.C., defensor particular; y el procesado A.C.R. está representado por el licenciado LUIS SANTAMARÍA, defensor particular.

ALEGACIONES IMPUGNATIVAS

La licenciada D.B., en su condición de F.S. Superior del Primer Distrito Judicial, en lo medular de su escrito expone que la disconformidad con el fallo apelado radica en que el Tribunal de Primera Instancia pasó por alto la participación de los señores T.Á.B.D., A.C.R. y ALEXIS DE G.R., en calidad de coautores, en la comisión del delito de Homicidio Simple en grado de tentativa, obviando el reiterado señalamiento de la víctima, quien indicó que fueron cuatro personas las que lo agredieron físicamente, el día 10 de marzo de 2013, en horas de la noche, cuando se encontraba en compañía de Doralis.

Alega la recurrente, que la manifestación de la víctima para retirar la denuncia obedeció a una conversación que sostuvo con los familiares de los imputados, quienes le prometieron que no iban a meterse con él y que no habría más problemas después ser retirada la misma.

Refiere, que la víctima y la señora DORALIS GARCÍA, testigo presencial del hecho, señalan a los prenombrados como las personas que agredieron al señor H.B.R., relatando que TILIN empezó la pelea, luego los otros sujetos golpearon a H. en la cabeza y después los otros tres sujetos le propinaron golpes y patadas.

La apelante remarca contradicciones surgidas de los testimonios de descargos, en relación a la presencia de los tres procesados cuando se da la pelea con el agraviado. Por lo tanto, se desprende la participación de los procesados T.Á.B.D., A.C.R. y ALEXIS DE G.R., como COAUTORES del intento de homicidio del señor H.B. que, de acuerdo al informe médico legal, el mismo presentaba herida punzocortante, que puso en peligro su vida, otorgándole incapacidad definitiva por treinta y cinco (35) días; desprendiéndose de sus actuaciones mancomunadas, una contribución objetiva a su realización, entendiéndose la naturaleza colectiva y el carácter funcional de las acciones desplegadas por los precitados, quienes lo golpearon con botellas, le dieron golpes con las manos y lo patearon, junto al señor I.Y.B.D., sujeto condenado por este hecho.

Por las razones expuestas, solicita a los magistrados MODIFICAR la sentencia impugnada, sólo en el sentido de condenar a los procesados T.Á.B.D., A.C.R. y ALEXIS DE G.R., como coautores del delito de homicidio doloso simple, en grado de tentativa, en perjuicio del señor H.B.; y se MANTENGA en todo lo demás (fs. 582-593).

TRASLADO

El licenciado D.M., defensor público del procesado ALEXIS DE G.R., se opuso a la apelación anunciada y sustentada por la representante del Ministerio Público, expresando que el Código Penal panameño contempla la figura de autor y partícipe, mas no la coautoría, como es refrendado por los doctrinarios J.F.C., en su obra de Derecho Penal Fundamental; y R.E.Z. en su Tratado de Derecho Penal.

Por otro lado, indica que los elementos fácticos obrantes en autos, como lo es el examen practicado por el doctor J.H. al señor B., en el cual se consigna, a parte de la herida por arma blanca, una hemorragia subconjuntival izquierda en la cara y en el tronco “no se observan otras lesiones traumáticas externas recientes en su anatomía”, contradice los testimonios de los señores H.B. y DORALIS GARCÍA, ya que si refirieron que la víctima fue golpeada por cuatros sujetos adultos y en buen estado de salud, como es posible que no tengan ningún golpe en su anatomía, salvo en el ojo izquierdo?, infiriendo que la pelea ocurrió con una sola persona. De manera que, no hubo participación activa de su defendido, ya que no contribuyó a la ejecución del hecho y, por lógica deductiva, no ejecutó ningún hecho delictivo.

Añade, que el reconocimiento en carpeta realizado por los señores B. y GARCÍA, atiende al hecho que éstos conocían a las personas que se encontraban en el lugar, señalando al procesado DE GRACIA por estar simplemente con quien el señor B. tenía problemas de años atrás. Por tanto, su testimonio debió ser analizado por la Fiscalía con juicio crítico y raciocinio.

Concluye el opositor, que el hecho es consecuencia de una disputa personal entre el señor B. y otro de los sindicados, debido al hurto de un caballo, situación que desembocó en una riña, donde uno de los contendientes lesionó al otro con arma blanca, pero siendo el señor B. quien inició la provocación, dejando en evidencia su actuación como víctima provocadora.

Por las consideraciones antes detalladas, solicita a los Magistrados CONFIRMAR en todas sus partes la sentencia apelada (fs. 594-598).

FUNDAMENTOS LEGALES

Examinadas las constancias procesales inmersas en el infolio penal, sin la presencia de vicios que generen el saneamiento del proceso, la Sala procede a pronunciarse sobre la alzada, sólo sobre los puntos recurridos por el apelante, de conformidad a lo establecido en los artículos 1151, 2298 y 2424 del Código Judicial.

De la lectura del libelo de apelación, puede extraerse que el tema central de la discrepancia de la apelante, radica en que, pese al señalamiento realizado por la víctima y un testigo presencial de los hechos, contra los procesados T.Á.B.D., A.C.R. y ALEXIS DE G.R., como las personas que agredieron al señor H.B., junto al señor I.B., el Segundo Tribunal Superior no dio por acreditada su responsabilidad penal por el delito de homicidio doloso simple, en grado de tentativa.

Tomando en cuenta el punto recurrido por la apelante, la Sala se remitirá únicamente a evaluar las pruebas relativas a determinar si les cabe responsabilidad penal o no a los procesados antes mencionados, dando por acreditado el aspecto objetivo del tipo penal por el cual fueron encausados, relacionado al homicidio doloso simple, en grado de tentativa, en perjuicio del señor H.B..

En la sentencia de fecha de 1 de junio de 2018, el Segundo Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, Sala Transitoria, luego del análisis probatorio concluyó:

…..el análisis en conjunto del causal probatorio constituye el fundamento para estimar a I.Y.B.D., como AUTOR del delito de homicidio en grado de tentativa, habida cuenta que aunque existían varias personas en el lugar escena de los hechos, quien ya mantenía diferencias con el ofendido era este procesado, sobre el cual recae el señalamiento del ofendido, pero que se ve reforzado, con lo manifestado por A.C.R. y ALEXIS DE G.R., quienes aunque se aprecia que son imputados y tienen interés en el resultado de la causa, son coincidentes en expresar que hubo discusión, luego forcejeo y finalmente IBIS agredió con un arma blanca al ofendido, aspecto este que es coherente con el examen médico legal que se le practicara a H.A.B. RÍOS el 20 de marzo de 2013 pocos días después de ejecutada la agresión en su contra.

En conclusión, del estudio en conjunto del caudal probatorio, se infiere entonces que surgen dudas con respecto a la autoría por parte de los señores T.Á.B.D., A.C.R.Y.A.D.G.R., en la ejecución de los delitos, como quiera que estos indicios que generaron sospechas para efectos de llamarlo a juicio no son suficientes, ni fueron corroborados con otros medios de prueba en la etapa del plenario para arribar a la conclusión inequívoca de que realizara o interviniera de alguna forma en agresión con arma blanca cuyas lesiones pusieron en peligro la vida de H.A.B.R., en horas de la noche, del 10 de marzo de 2013, en la barriada D.I., por el Distrito de La Chorrera.

Conforme al extracto de la sentencia transcrita, se observa que el A quo estimó que la autoría por la agresión contra el señor H.B., fue a consecuencia de la participación personal y directa del señor I.B., quien fue condenado por este hecho, desestimando los cargos endilgados contra los procesados T.Á.B.D., A.C.R. y ALEXIS DE G.R., puesto que no fue acreditada su participación, en calidad de coautores del ilícito.

Así tenemos que la presente causa penal inició el día 11 de marzo de 2013, con la denuncia presentada por la señora LUZ AURORA RÍOS PACERO, donde manifestó que su hijo H.A.B.D., sufrió un intento de robo, donde resultó lesionado con arma blanca, perforándole el pulmón. Además, que en el forcejeo con varios muchachos, le dieron un botellazo en la cabeza, pero no lograron robarle (fs. 1-2).

A foja 71 del infolio penal, consta la evaluación médico legal practicada al señor H.A.B., donde el doctor J.H.M., del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, dictaminó que las lesiones pusieron en peligro su vida y se le asigna incapacidad definitiva por treinta y cinco (35) días (fs. 203).

El señor H.B. rindió declaración donde detalló que el día 10 de marzo de 2013, estaba conversando con la joven DORALIS, en la parada, a eso de las nueve y treinta de la noche (9:30 P.M.), cuando de pronto llegaron cuatro muchachos con botellas de cervezas en la mano, y llegaron a la parada a atacarlo y golpearlo con las botellas. Manifiesta que DORALIS salió huyendo hacia su casa, cerca de la parada. Indicó que entre los cuatro fue golpeado y pateado, pero salieron huyendo cuando vieron que abrieron la puerta de la casa que estaba cerca de la parada; y se dio cuenta que estaba apuñalado cuando intentó levantarse. De igual forma, señala que los conoce de vista porque son del sector. A uno de ellos lo conoce como I., con quien tuvo una discusión cuando tenía catorce años, porque I. tenía un caballo que le pertenecía (fs. 11-13).

Este señalamiento adquiere fuerza probatoria con los resultados de la diligencia de reconocimiento en carpeta, donde el ofendido logró reconocer a los señores T.Á.B.D. (fs. 45-49), I.Y.B.D. (fs. 75-79) y ALEXIS DE G.R. (fs. 80-84), tres de los cuatro sujetos que identifica como sus agresores.

Posteriormente, rinde declaración la señora D.E.G.M., quien narró ser testigo presencial de los hechos donde resultó herido el señor H., explicando que se encontraba en compañía de su amigo, sentada en la parada de buses que se ubica en la última calle de la comunidad D.I., cuando se acercaron cuatro sujetos conocidos en el sector, bajo los efectos del alcohol. Detalla que TILIN invitó a pelear a H. y lo golpeó en la cabeza. Luego H. se levantó para defenderse, pero le cayeron los otros tres sujetos arrojándole botellas de cerveza, por lo que salió corriendo hacia la residencia de uno de sus hermanos de nombre A.F., donde fue interceptado por los sujetos, quienes le dieron golpes y patadas y lo revisaban para quitarle lo que tenía. En ese momento, salió corriendo hacia su residencia para solicitar ayuda a sus familiares. Cuando regresó, H. estaba tirado en el suelo. Señala que los sujetos son conocidos como TILIN, de nombre A.C.; B., de nombre T.B.; I., de nombre I.B.; y BURRU CHAGA, de nombre ALEX DE GRACIA (fs. 18-22).

En diligencia de reconocimiento en carpeta, la joven DORALIS logró reconocer a los cuatro sujetos que señala como los agresores del señor H. (fs. 55-59; 60-64; 85-89; y 90-94).

Se cuenta con el testimonio de la joven Y.I.C.B., quien manifestó que a eso de las siete y treinta de la noche (7:30 p.m.), observó una pelea entre IBIS y VI. (H.), donde nadie se metió y que en lugar no había ninguna persona acompañado a los antes mencionados; que TILIN y B. llegaron después, pero no se metieron en la pelea (fs. 470-472).

El procesado I.B.D. narra que se encontraba con TILIN y H. con una muchacha. Luego H. le reclamó por un caballo, discutieron y se agarraron a golpes; niega el porte de armas (fs. 308-314).

Por su parte, los procesados A.C. y ALEXIS DE GRACIA fueron coincidentes en manifestar que IBIS discutió con el joven H. por un caballo y comenzaron a pelear, señalando a IBIS como la persona que sacó el cuchillo y lo hirió. Mientras que T.B. narra que no vio a nadie golpeándose, pero sí escuchó el ruido de una pelea, luego vio a DORALIS corriendo para su residencia y H. estaba en el suelo, frente a la residencia del hermano de DORALIS (fs. 181-187; 367-369; 149-155; 300-301; 377-382; 129-136).

Al verificar la carpeta, la Sala logra constatar que las declaraciones de la víctima y la joven DORALIS, quien estaba acompañando al señor H., tampoco son concordantes en circunstancias de modo, pues la testigo manifestó que todo comenzó con una pelea, situación que no declaró la víctima. Además, en cuanto al lugar, el señor H. señaló que DORALIS huyó hacia su residencia y que él se había quedado sólo en el lugar herido.

Ahora bien, la declaración de esta testigo se compadece más a la realidad de lo ocurrido, pues ella se robustece con las declaraciones de la señora Y.I.C.B., quien manifestó que se trataba de una pelea entre el señor H. y el señor IBIS. Igualmente, con la del procesado T.B., hermano de IBIS, quien, aun cuando no señala a su hermano como el agresor, su declaración es suficiente para comprobar que existía una pelea en el lugar, y lo narrado por éste coincide con las aseveraciones realizadas por la señora DORALIS, en cuanto al modo, tiempo y lugar de la ejecución del ilícito.

Aunado a ello, los procesados A.C. y ALEXIS DE GRACIA, aceptaron estar en el lugar, pero que los señores H. e IBIS estaban peleando por el tema de un caballo, lo cual fue corroborado por el ofendido, quien aseguró que surgió años antes, constituyéndose estos relatos en prueba indiciaria sobre lo que realmente ocurrió el día de los hechos, donde resultó herido el señor H., a consecuencia de una agresión directa ejecutada por el señor IBIS, motivados en los reclamos relacionados al caballo mencionado, de manera que se acreditan las diferencias pre existentes entre IBIS y el ofendido.

Si bien la recurrente indica que todos participaron del hecho, el material probatorio no deja duda que la tentativa de homicidio, en perjuicio del señor H.B. fue cometida por el señor I.Y.B.D., el cual fue condenado por este hecho, mediante Sentencia 1ª Inst. No. 55 de 1 de junio de 2018; ya que, si bien todos los procesados estuvieron en el lugar de los hechos, los testimonios de los procesados A.C., T.B. y ALEXIS DE GRACIA, tienen la eficacia suficiente para descartar su participación del hecho, al ser confrontados con la evaluación médico legal practicada al ofendido días después del hecho, donde el médico forense solo evidenció una herida en la cara y dos heridas que fueron suturadas y que corresponden a un objeto punzocortante, es decir, el arma blanca utilizada durante la pelea, mas no se observaron otras lesiones traumáticas externas de reciente data (fs. 14); lesiones que no se compaginan a agresiones con golpes, patadas y cortadas propinadas en toda la anatomía, por cuatro personas; tal como fue indicado por el abogado defensor.

En ese sentido, estima la Sala que el Tribunal de Primera Instancia realizó una correcta valoración de la situación planteada. Por tanto, al no existir vicios de injuricidad en la sentencia, se procede a confirmar en todas sus partes la pieza apelada.

PARTE RESOLUTIVA

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala Penal, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, CONFIRMA la Sent. 1ª Inst. No.55 de 1 de junio de 2018, mediante la cual fueron ABSUELTOS los señores T.Á.B.D., A.C.R.Y.A.D.G.R., de los cargos formulados en su contra por la ejecución de los delitos de HOMICIDIO DOLOSO SIMPLE, EN GRADO DE TENTATIVA, en perjuicio del señor H.A.B.R..

N.,

HARRY A. DÍAZ

LUIS M. CARRASCO -- JOSÉ E. AYÚ PRADO CANALS

ELVIA VERGARA DE ORDOÑEZ (Secretaria)