Sentencia Contencioso de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 4 de Agosto de 2008

Ponente:Hipólito Gill Suazo
Fecha de Resolución: 4 de Agosto de 2008
Emisor:Tercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral

VISTOS:

El Licenciado M.L.L.Q., en representación de MATADERO CHIRIQUÍ, S.A., presentó ante la Sala Tercera demanda contencioso-administrativa de plena jurisdicción para que se declare nula, por ilegal, la Resolución N°239-02 D.G. del 21 de marzo de 2002, emitida por el Director de la Caja de Seguro Social, los actos confirmatorios y para que se hagan otras declaraciones.

Mediante el acto impugnado el Director General de la Caja de Seguro Social condena a la empresa demandante a pagar la suma de cincuenta y cinco mil balboas con treinta y seis centésimos (B/.55,710.36), en concepto de cuotas de seguro social, prima de riesgos profesionales, décimo tercer mes, multas y recargos por el periodo comprendido entre enero de 1996 hasta agosto de 2001, más los intereses que se causaran hasta la fecha de su cancelación.

PRETENSIÓN Y FUNDAMENTO DE LA DEMANDA

El recurrente solicita a este Tribunal concretamente lo siguiente:

"1. Que es nula por ilegal, la Resolución N°239-02-D.G, del 21 de marzo de 2002, proferida por el Director General de la Caja del Seguro Social, mediante la cual se CONDENA a la Sociedad MATADERO CHIRIQUÍ, S.A., al pago de cuotas obrero-patronal, recargos y multas, por la suma de CINCUENTA Y CINCO MIL BALBOAS CON CERO DOS CENTÉSIMOS (B/.55,162.02), por violar normas laborales referente al salarios y el Artículo 62 del Decreto Ley N°14 de 27 de agosto de 1954.

  1. Que como consecuencia de la declaración anterior los actos confirmatorios de dicha resolución, N°.647-03-D.G, del 18 de junio de 2003, proferida por el propio Director General de la Caja de Seguro Social y la N° 36952-2005 J.D., del 18 de mayo de 2005, proferida por la Junta Directiva de la Caja del Seguro Social, son igualmente Nulas por ilegales.

  2. Que como consecuencia de las declaraciones anteriores, la Sociedad MATADERO CHIRIQUI, S.A., no adeuda la suma que establece la Resolución demandada de la Caja de Seguro Social, en concepto de Cuotas Obrero-patronal, multa y recargos, dejadas de reportar y pagar."

Por su parte, el apoderado judicial en la sustentación de los hechos señala primeramente que el informe de auditoría de la Caja de Seguro Social que motivó el acto demandado consideró como salario las sumas pagadas a técnicos por los servicios como persona natural independiente, por cuanto no existía subordinación jurídica, ni dependencia económica con la empresa.

Igualmente, se sostiene entre los hechos que el referido informe también estableció como salario, el pago de los alquileres que MATADERO CHIRIQUÍ S.A., utiliza como depósito y le proporcionaba a técnicos extranjeros que se facilitaba como gastos de transporte, en virtud de la distancia lo cual es contemplado en el Código de Trabajo. Sobre ese personal sostiene el apoderado judicial que los gastos de representación y las dietas que ellos percibieron fueron pactados en los contratos laborales como gastos de viajes, como condición para prestar el servicio.

Finalmente, sostiene como hecho que en el informe de auditoria de la Caja de Seguro Social se encontraron errores de Contabilidad, que conllevó a la modificación de la suma condenada inicialmente.

RESUMEN DEL INFORME DE CONDUCTA DE LA ENTIDAD DEMANDADA.

La Sala Tercera recibió del Director General de la Caja de Seguro Social R.L., el informe de conducta en el que explica su actuación medularmente en que la intervención de la Caja de Seguro Social a través de una auditoria y peritajes practicados a la empresa Matadero Chiriquí se comprobó que ésta omitió el pago de cuotas obreros patronales sobre varios conceptos y no se encontraron documentos contrario que desacredite ello.

DISPOSICIONES ALEGADAS COMO INFRINGIDAS

Figuran como normas infringidas por el acto demandado los artículos 62, 129 y 144 del Código de Trabajo que refieren en lo medular al contrato individual de trabajo, de la obligación del empleador de sufragar los gastos de transporte al empleador cuando el lugar de labores se encuentra a determinado kilometraje de la residencia habitual y del salario en especie.

Igualmente, se dice infringido el artículo 62 de la Ley 14 de 27 de agosto de 1954, que modifica la Ley 134 de 27 de abril de 1943, que establece el concepto de sueldo y establece la excepción de cuotas obreros patronales los viáticos, dietas, preavisos y los gastos de representación mensual, cuando no excedan de un mes de sueldo y en caso excederse se pagará sólo el excedente.

DECISIÓN DE LA SALA TERCERA

Desarrollado los trámites de rigor, corresponde a esta Corporación de Justicia resolver la controversia en base a las consideraciones que siguen.

Según queda detallado en el expediente principal la empresa demandante MATADERO CHIRIQUÍ, S.A., con número patronal 45-201-0006 tiene como actividad económica la matanza, exportación e importación, reexportación y procesamiento de carne de ganado vacuno y porcino y subproductos y su comercialización nacional e internacional.

En el expediente principal consta el Informe N° CH-AE-I-01-26 elaborado por el Departamento de Auditoría a Empresas de la Caja de Seguro Social, producto de la intervención a la empresa MATADERO CHIRIQUÍ, S.A., en que quedan detalladas las omisiones detectadas correspondientes al periodo entre enero de 1996 hasta agosto 2001 en conceptos de: salario, diferencia de salarios, horas extras, eventuales, vacaciones, vacaciones proporcionales, décimo tercer mes de gastos de representación, décimo tercero declarado y no facturado, salarios en especie, salarios de vigilancia, embarque, viático y dietas. Las omisiones detectadas ascendieron a un total de doscientos veintisiete mil novecientos trece balboas con treinta y seis centésimos B/.227, 913.29 originando como monto a pagar la suma de cincuenta y cinco mil setecientos diez balboas con treinta y seis centésimos (B/. 55,710.36).

A consecuencia de lo anterior, fue emitida primeramente la Resolución 239-02 D.G. de 21 de marzo de 2002, mediante la cual el Director General de la Caja de Seguro Social resolvió condenar a pagar la suma de cincuenta y cinco balboas con treinta y seis centésimos (B/.55,710.36) a la empresa MATADERO CHIRIQUÍ, S.A.S., en grado de reconsideración el mencionado funcionario público dictó la Resolución 647-2003 D.G. de 18 de junio de 2002, en la cual adoptó la decisión de modificar la referida suma por cincuenta y cinco mil ciento sesenta y cinco balboas con dos centésimos (B/.55.165.02).

Posteriormente, la Junta Directiva de la Caja de Seguro Social mediante Resolución 36,9052-2005 de 10 de mayo de 2005, decidió confirmar la Resolución N°647-03-D.G. de 18 de junio de 2003, que modificó la Resolución N° 239-02-D.G. de 21 de marzo de 2002.

En el referido informe se señala como irregularidades en concepto de salarios, pagados a los señores D.M., F.R., L.S., H.E., L.C., M.D. y E.C. quienes realizaban funciones ligadas a la actividad económica de la empresa que aparecía en la planilla preelaborada sobre el cual se le retuvo cuota obrero patronal y que sobre el salario base se le calculo el pago del décimo tercer mes y vacaciones de lo cual no se hizo reporte a la Caja de Seguro Social.

Con relación al concepto de diferencia de salarios detalla el informe que la empresa reportó salario en la planilla preelaborada de febrero de 1998, cuyo monto fue inferior al pagado al señor F.R. (Gerente de Producción) estableciéndose una diferencia dejada de percibir. Así, también comprobantes de cheque de 2000 y 2001 de pagos adicionales del salario a los señores J.C. (matanza) J.V. de González (técnico de refrigeración sumas pagadas que no fueron reportadas tampoco a la Caja de Seguro Social.

Reporta el informe, que bajo la denominación de servicios profesionales se realizaron pagos en los años 1996,1997, 1998 y 2000 a quienes realizaban funciones ligadas a la actividad económica de la empresa ellos son: F.R. (Gerente de Producción) A.G. (Mantenimiento de caldera) Oliver Zamora (Gerente Administrativo) Itzela de M. (Deshuese) L.M. (matanza) G.G. (comprador de ganado) L.R. (Jefe de mantenimiento, explicándose que algunos de los mencionados entraron a la planilla preelaborada, sin embrago no se reportó las cuotas al seguro social.

Por otra parte, en el concepto de eventuales expresa el informe que se detectaron remuneraciones pagadas quincenalmente en los años 1996, 1999, 2000 y 2001 a L.R., A.A., C.C., L.G., A.M., A.G., Y.C., R.C., J.J., M.B., L.M., cuyos montos pagados fueron base para el décimo y vacaciones sin que se hicieran las deducciones de seguro social.

Consta sobre el concepto de vacaciones que en el año 1996, 1998 y 1999 les fueron canceladas a las personas que siguen: A.G., Concepción Troya, J.O.A., E.R. y F.R.. Como pago de vacaciones proporcionales registradas de 1996 a 1997 aparece D.M., L.S., E.H., R.S., Z.M., M. delC. y L.C. y de liquidación por culminación de contrato sin que esos montos fueron reportados a la Caja de Seguro Social.

Detalla el informe en el concepto de décimo tercer mes que se detectaron comprobantes de cheques de agosto del año 2000 pagados a J.S. y de décimo tercer mes proporcional de los años 1996 al 1998 a D.M., L.S., E.H.R.S., Z.M., M.D. y L.C. en virtud de liquidación, sin que fueran reportado al seguro social por las sumas pagadas en esta categoría.

También, se detectaron irregularidades en el décimo tercer mes del gasto de representación a los señores R.P., F.R., P.M., O.Z., J.S. y M.M. que no fueron reportados al seguro social.

Sobre el concepto de salario en especie detalla el informe que se detectó que la empresa MATADERO CHIRIQUÍ, S.A., pagaba mensualmente a diferentes compañías de bienes y raíces y, personas naturales por el arrendamiento a las residencias de los señores F.R., J.S., O.Z., M.M., P.M., V.G., N.A. y E.R. quienes ocupaban cargos de jefaturas en dicha empresa.

Por otra parte, expresa el informe que comprobantes de cheques acreditaban que se efectuaron pagos bajo el concepto de servicios de vigilancia a los señores E.Z., D.B. y A.G. quienes se acogían a un horario, montos pagados sobre los cuales no aparecen deducciones de seguro social.

En concepto de embarque se determinaron pagos realizados en los años 1996,1999 y 2001 a través de cheques a los señores M., T.D., C.C., E.M., A.S., A.R., L.R. y L.M., quienes se encontraban incluidos en la planilla preelaborada y prestaban estos servicios cuando se requería, sin embargo, los emolumentos recibidos por ellos no fueron reportados en el seguro social.

Sentado lo anterior, corresponde a esta Superioridad entrar a conocer las violaciones alegadas y los argumentos en que se sustentan, conjuntamente con las pruebas que constan en el expediente.

Ahora bien, la violación alegada por el demandante del artículo 62 del Código de Trabajo, que refiere a lo que se entiende por contrato individual de trabajo la sustenta el demandante argumentando medularmente que los señores A.G. y F.R. prestaban servicios técnicos a la empresa Matadero Chiriquí, por lo cual deben considerarse independiente económicamente y sin subordinación jurídica. Así, importa resaltar que sobre los demás prenombrados en el informe no existe oposición a la existencia de una relación laboral y a consecuencia de ello, la irregularidad detectada a sumas pagadas y no reportadas a la Caja del Seguro Social, además, de no figurar en el expediente documento alguno que acredite lo contrario.

Con relación al señor F.R. queda establecido en el informe que se desempeñaba como Gerente de Producción, devengando un salario de B/1,500.00 por servicios profesionales hasta diciembre de 1996, ingresando posteriormente a planilla peelaborada en enero de 1997, con un salario de B/1,500.00, constituidos en gastos de representación B/500.00, viáticos B/.500.00 y salario B/.500.00. (Foja 24 del expediente administrativo).

En ese orden, importa resaltar que de las piezas procesales que conforman este proceso consta comprobante del cheque n°3751 de 15 de julio de 1999, por la suma de seis mil doscientos sesenta y tres con 62/100 (B/.6,273.62) y a favor de F.R. describiendo lo siguiente: días en fondo de una quincena de julio de 1999, vacaciones proporcionales XIII proporcional, indemnización, prima de antigüedad, detallando deducciones de seguro social, educativo, cuentas por cobrar empleados y impuesto sobre la renta, pagos que no son propios de quien presta un servicios profesionales. (Foja 83 y 84 del expediente)

Por otro lado, observa la Sala a foja 112 del expediente administrativo contentivo del listado de planilla de prueba de 14 de mayo de 1999 al 27 de mayo de 1998, que se encuentra listado el señor R.F. con un salario de B/250.00, que según se puede ver se le hacían las deducciones de seguro social entre otros. Asimismo, se lee a foja 113 planilla mensual de cuotas, aportes e impuesto sobre la renta correspondiente al mes de mayo de 1998, en que también incluye el nombre de F.R. devengando un salario de B/.500.00.

También como prueba de los pagos reconocidos por la empresa MATADERO CHIRIQUÍ, S.A. al señor F.R. aparecen montos pagados en concepto de gastos de representación, del año 1998 desglosado así, B/.500.00 de enero a julio, en agosto B/.750.00, de septiembre a noviembre B/.1.5000.00 y diciembre B/.500.00, como una asignación permanente, lo que a nuestro tampoco es propio de quien presta un servicio profesional.

Frente a ese escenario, importa traer a colación lo externado por el apoderado judicial de la parte actora que sostiene que el señor F.R. funge en la empresa como un técnico a quien se le pagaba en concepto de asesoría técnica quien dice realizaba trabajos independientes y no estaba subordinado jurídica, ni económicamente a la empresa, lo que es contrario a lo que muestra los comprobantes ya mencionados en que se hacen pagos correspondientes a vacaciones, indemnización, décimo tercer mes y otros. Aunado a que ninguno de los documentos que acreditan pagos efectuados a F.R. por los servicios prestados a MATADERO CHIRIQUÍ, S.A., en ninguna parte mencionan que correspondan en concepto de servicios profesionales, ni tampoco se aporta documento alguno que acredite que se haya suscrito un contrato por servicios profesionales.

Ahora bien, en el caso del señor A.G. si bien se aportan en el expediente unos recibos de pagos recibidos con un número de RUC, frente a ello debemos apuntar que el solo hecho de contar con un número RUC, no excluye a una persona a mantener una relación laboral con un empleador y por otro lado, no se puede obviar que el prenombrado recibió pagos propios de una relación laboral. Aunado a que en el expediente tampoco consta documento que acredite que entre el prenombrado y la empresa demandante se haya suscrito un contrato por servicios profesionales. Así, vemos la constancia de un cheque con N°10000 de 25 de junio de 1997, a orden del señor A.G. por la suma de B/3.500.00 en concepto de dicho arreglo.

Por las razones expuestas, considera la Sala que no prospera la violación alegada por la parte actora del artículo 62 del Código de Trabajo.

Los cargos de ilegalidad de los artículos 129 y 144 del Código de Trabajo, lo examinaremos conjuntamente por cuanto que los argumentos en que se sustentan están estrechamente relacionado. De ello, explica el demandante que los viáticos y el pago de alquileres efectuados a trabajadores fue atendiendo a que dicha norma exige al empleador suministrarle el transporte al trabajador cuando el lugar de trabajo se encuentre a una distancia de más de diez kilómetros de su residencia habitual.

En ese orden, debemos apuntar en primer lugar que el informe levantado antes referido incluye como salario en especie los pagos realizados por la empresa mensualmente a compañías de bienes y raíces y personas naturales el alquiler de las residencias de los señores F.R., J.S., O.Z.; M.M., P.M., V.G., N.A. y E.R., no obstante, no vemos que ello pueda relacionarse directamente como gastos de transporte por cuanto que trata de dos cosas diferentes el transporte y alquiler. En esto, importa advertir, que se contradice el demandante al señalar la obligación de pagarle al empleado gastos de transporte en el caso específico del señor F.R. cuando previamente ha expresado que no mantenía una relación laboral.

Como prueba de estas sumas pagadas reposa en el expediente administrativo de fojas 137 a 144 comprobantes de cheques y recibos girados por la empresa a fin de pagar el alquiler de casa a D.G., K.L., E.E. y J.C..

Sobre la temática del salario en especie esta Superioridad se ha pronunciado señalando que representa la parte del salario que recibe el trabajador, ya sea en alimento, habitación o vestido. Así en sentencia de 30 de septiembre de 1999 cita el precedente siguiente:

Sentencia de 7 de febrero de 1997.

"Procede determinar en primer término, si las cantidades registradas en el informe constituyen efectivamente salarios en especie. Para ello nos remitimos a lo que en torno a los salarios en especie señala el M.A.H., en su obra sobre Derecho Laboral panameño:

'Salario en especie, ha dicho De La Cueva, es 'el que se compone de toda suerte de bienes, distintos de la moneda, y de servicios que se entregan o prestan al trabajador por su trabajo'. En Panamá por salario en especie se entiende únicamente la parte que recibe el trabajador o su familia en alimento, habitación y vestidos que se destinan a su consumo personal inmediato (Artículo 144 del C. T.). De esta forma, en Panamá, no constituyen salario en especie prestaciones o bienes entregados al trabajador distintos de las tres categorías mencionadas. Para los efectos legales, mientras no se determine en cada caso concreto el valor de la remuneración en especie, de acuerdo con el Artículo 144 del C. T. el salario en especie se estimará como equivalente al 20% del total del salario que recibe el trabajador y, además, dispone la citada norma que en ningún caso el salario en especie pactado podrá ser mayor del 20% del salario total. El salario en especie sólo puede pactarse en adición a lo que el trabajador reciba en dineroque de acuerdo con la Ley debe corresponder por lo menos al salario mínimo.' (A.H., Derecho Panameño del Trabajo, Panamá, 1982, pág. 299).

Con fundamento en lo que establece el antes mencionado artículo 144 del Código de Trabajo y la citada doctrina, la Sala estima que las sumas cargadas en la contabilidad de la empresa a la cuenta denominada `alquiler casa habitación', destinadas al pago de la vivienda del personal con funciones administrativas en la gerencia, efectivamente, constituyen salario en especie, porque entran en una de las tres categorías establecidas en la ley, que es la habitación. Además, la cuantía del salario en especie está claramente determinado porque consta en autos las cantidades pagadas en concepto de arrendamiento de la vivienda de los señores U.O., R.Z. y Wilbur Monteieh". (Registro Judicial de noviembre de 1997, págs. 225 a 230).

Siendo así, a criterio de la Sala el dinero pagado por MATADERO CHIRIQUÍ, S.A., por arrendamiento a empleados de ésta, califica en la categoría de habitación, de manera que constituye salario en especie y en consecuencia de ello correspondía deducírsele el seguro social. Por tanto, el pago de alquileres, viáticos, gastos de representación a criterio de la Sala no puede asimilarse a la obligación del empleador de suministrar el transporte en virtud de distancia de la residencia habitual y el lugar de trabajo. Aunado, que no queda acreditado en ningún documento de los que conforman el expediente que se haya acordado tales beneficios entre el empleado y el empleador como lo argumenta el apoderado judicial de la parte actora.

Sobre la temática, si bien en un informe pericial por prueba practicada solicitada por la parte demandante expresa el Contador Público Autorizado que trata de apartamentos que la empresa tiene a través de alquileres para el alojamiento temporal de visitas de ejecutivos invitados, ello no queda acreditado en el expediente. Además, que la empresa era la que pagaba esos alquileres a empleados contratados, pues, sobre ello a nuestro criterio interpreta que basta con que califique en la categoría de habitación para que calificado como salario en especie.

Lo anterior, tiene su sustento jurídico en el artículo 144 del Código de Trabajo al señalar que el salario en especie lo constituye la parte que recibe el trabajador en habitación, y ante ello correspondía al empleador hacer la deducción de la cuota del seguro social, con lo cual queda descartado el cargo de ilegalidad de esa norma sustentada por el demandante considerado como gasto de transporte el de alquileres. Además, de conformidad con el artículo 62 literal b, de la Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social, queda preceptúa de manera clara que, para los efectos del Seguro Social, los pagos en especie que reciba el trabajador del empleador constituyen salario.

Respecto al cargo invocado al artículo 62 del Decreto Ley N°14 del 27 de agosto de 1954, subrogado por la Ley 51 de 2005, que recoge las definiciones para efecto del seguro social, esta Superioridad se limita entrar a examinar por cuanto que el demandado solo señala que los viáticos, dietas y preavisos, los gastos de representación mensual siempre que no excedan de un mes de sueldo y se deducirá solo el excedente, sin embargo, no se explica en que casos el acto administrativo viola ello.

Por otro lado, importa resaltar que se lee en el expediente que la empresa MATADERO CHIRIQUÍ, S.A., suscribió un convenio de pago con la Caja de Seguro Social, en virtud de cuotas obreros patronales desde enero de 1996 hasta agosto de 1999, por un monto de B/67.095.89, acordando el pago de un abono inicial y subsiguientemente de cuotas obrero patronal. Así, constan pagos mensuales realizados por la empresa demandante, lo que nos conlleva que hubo aceptación de la deuda por el periodo objeto de esta demanda.(Ver fojas 453 a 461 del expediente administrativo).

Por las consideraciones anteriores la Sala debe desestimar los cargos de violación de los artículos 62, 129 y 144 del Código Trabajo y del artículo 62 del Decreto Ley 14 de 27 de agosto de 1954.

En consecuencia, los Magistrados que integran la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, DECLARAN QUE NO ES ILEGAL la Resolución N°239-02 D.G. del 21 de marzo de 2002, emitida por el Director de la Caja de Seguro Social, los actos confirmatorios y NIEGA las demás declaraciones pedidas.

N.,

HIPÓLITO GILL SUAZO

VICTOR L. BENAVIDES P. -- JACINTO A. CARDENAS

HAZEL RAMÍREZ (Secretaria Encargada)