Sentencia Contencioso de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 3ª de lo Contencioso Administrativo y Laboral, 19 de Junio de 2008

Ponente:Adán Arnulfo Arjona L.
Fecha de Resolución:19 de Junio de 2008
Emisor:Tercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral
 
CONTENIDO

VISTOS:

La licenciada V.J.D. quien actúa en representación de M.D., ha presentado Demanda Contencioso-Administrativa de Plena Jurisdicción para que se declare nulo, por ilegal, el Decreto de Personal No. 259 del 1 de junio de 2006, emitido por el Presidente de la República, por conducto de la Ministra de Gobierno y Justicia, el acto confirmatorio y para que se hagan otras declaraciones.

CONTENIDO DEL ACTO ADMINISTRATIVO IMPUGNADO

Por medio del decreto impugnado se destituye a M.D. del cargo de Sargento Primero de la Policía Nacional, por incurrir en la en la causal establecida en el artículo 133, numeral 1, del Decreto Ejecutivo No. 204 de 3 de septiembre de 1997 (Reglamento de Disciplina de la Policía Nacional), consistente en denigrar la buena imagen de la institución. (Fs. 1-2 del expediente)

El Decreto Ejecutivo fue confirmado por el Ministerio de Gobierno y Justicia, mediante Resuelto No. 717-R-389 de 20 de diciembre de 2006. (Fs. 3-4)

NORMAS QUE SE ESTIMAN VIOLADAS Y CONCEPTO DE LA INFRACCIÓN

La parte actora manifiesta que la expedición del acto impugnado viola en forma directa, por comisión, los artículos 117, tercer párrafo, 118, 119 y 123 de la Ley Orgánica de la Policía Nacional, que a la letra disponen:

ARTÍCULO 17. El Órgano Ejecutivo dictará el reglamento de disciplina, aplicable a los miembros de la Policía Nacional, ...

....

El procedimiento disciplinario deberá observar las garantías procesales contenidas en el Código Judicial para el imputado, sin que éste, bajo ningún concepto, quede en estado de indefensión.

ARTÍCULO 118. Salvo los casos definidos en el reglamento de disciplina como faltas leves o menores, no se impondrán sanciones sino en virtud de instrucción previa y conforme al procedimiento disciplinario correspondiente, que será preferentemente escrito y basado en principios de sumariedad y celeridad. Sin embargo, en situaciones de urgencia debidamente comprobadas, el procedimiento podrá ser oral, pero debe documentarse posteriormente por escrito.

ARTÍCULO 119. La Policía Nacional contará con una dirección de responsabilidad profesional y un reglamento disciplinario específico. La dirección de responsabilidad profesional tiene por finalidad velar por el profesionalismo y altísimo grado de responsabilidad por parte de los miembros de la Policía Nacional. A tal efecto, será la encargada de investigar las violaciones de los procedimientos policiales y los actos de corrupción. Dichas investigaciones serán realizadas de oficio o por denuncia.

"ARTÍCULO 123. El procedimiento disciplinario deberá observar las garantías del debido proceso.

La investigación disciplinaria estará a cargo de la dirección de responsabilidad profesional, que tiene la finalidad de velar por el profesionalismo y el alto grado de responsabilidad de los miembros de la Policía Nacional.

Concluidas las investigaciones, la dirección de responsabilidad profesional someterá el caso a la junta disciplinaria correspondiente, que decidirá al respecto."

Se argumenta sobre la presunta conculcación del artículo 117 de la Ley Orgánica de la Policía Nacional, que la Junta Disciplinaria Superior al formular los cargos al S.D. solo señala como norma infringida el artículo 133, numeral 1 del Régimen Disciplinario, que consiste en denigrar la buena imagen de la institución, sin aclarar la conducta que cabía dentro de la norma.

Para el accionante, esta actuación resulta violatoria de las garantías procesales y coloca en estado de indefensión al sargento DÍAZ, por no tener claro ante que hecho tenía que ejercer su derecho a la defensa.

En este sentido, se explica que el Sargento DÍAZ en el acto de audiencia consideró que la conducta juzgada, era un supuesto "Tumbe" y que en sus descargos, señaló que sólo "les permitió la entrada para que se tomaran unas cervezas" para libar licor.

De acuerdo al recurrente, esta versión no fue aceptada por la Junta Superior, ya que en el acta se indicó que en el lugar no se encontró licor, pero se recomendó la destitución por la comisión de un acto ilícito.

Por otro lado, el demandante resaltó que el Ministerio de Gobierno y Justicia al resolver un recurso de reconsideración promovido por la destitución impuesta hace una variación en la confirmación del acto censurado, debido a que señala que el motivo del mismo fue permitir libar licor en una propiedad a orden de la Fiscalía de Drogas.

De allí entonces, que el recurrente considera que la actuación descrita deja al presunto imputado en un estado de indefensa, por atribuirle una falta no acreditada en el Decreto de Personal 259 de 1 de junio de 2006, y la que a su juicio, no se ha acreditado su comisión por parte del imputado.

A consecuencia de lo anterior, se aduce que el Acto de Audiencia de la Junta Disciplinaria Superior viola los artículos 118, 119 y 123 de la Ley Orgánica de la Policía Nacional, cuyos artículos destacan el debido proceso en las investigaciones que deben adelantarse, previo sometimiento del caso, al juzgamiento disciplinario, cuando la falta es gravísima.

Sumado a lo expuesto, el accionante hace referencia a que en la investigación previa de la Dirección de Responsabilidad Profesional presentada en un resumen investigativo, no se resaltan los esfuerzos para corroborar las versiones esgrimidas tanto por los agentes del DIIP a cargo de la operación así como la de los supuestos imputados.

Argumenta además, que el informe de la Dirección de Responsabilidad Profesional carece de observaciones y conclusiones tal cual establece la ley, lo que provoca imparcialidad y poca objetividad a la hora de establecerse una sanción disciplinaria.

INFORME DE LA ENTIDAD DEMANDADA

La Ministra de Gobierno y Justicia rindió informe de actuación, mediante Nota No. 978-DAL-07, legible de la foja 27 a la 28 del expediente.

La señora Ministra explicó que mediante Decreto de Personal No. 259 de 1 de junio de 2006, se destituyó da M.D., Sargento Primero en la Policía Nacional, por incurrir en la causal establecida en el artículo 133, numeral 1, del Decreto Ejecutivo No. 204 de 3 de septiembre de 1997, consistente en denigrar la buena imagen de la institución.

Asimismo, que el señor D. presentó en término oportuno el recurso de reconsideración contra el Decreto de Personal No. 259 de 1 de junio de 2006, y que fue decidido mediante Resuelto No. 717-R-389 de 20 de diciembre de 2006, manteniendo en todas sus partes el mismo, con lo cual se agotó la vía gubernativa.

OPINIÓN DE LA PROCURADURÍA DE LA ADMINISTRACIÓN

El Procurador de la Administración a través de la Vista Fiscal 669 de 21 de septiembre de 2007, solicitó a la Sala declarar que no es ilegal el decreto de personal atacado y, en consecuencia, se denieguen las pretensiones del demandante. (Fs. 29-32 del expediente)

El representante del Ministerio Público manifiesta que el Ministerio de Gobierno y Justicia al emitir el Decreto de Personal No. 259 de 1 de junio de 2006 actuó con estricto apego a las normas que rigen la materia y, que contrario a lo argumentado por el demandante no infringió los artículos 117 párrafo tercero, 118, 119 y 123 de la Ley 18 de 3 de junio de 1997.

DECISIÓN DE LA SALA TERCERA

Esta Corporación Judicial procede a resolver la presente controversia con fundamento en las siguientes consideraciones.

De la foja 1 a la 2 del expediente, reposa copia autenticada del decreto de destitución de M.D., del cargo de Sargento Primero, el cual se sustentó en el artículo 133, numeral 1, del Reglamento de Disciplina de la Policía Nacional, que establece como causal de destitución: "denigrar la buena imagen de la Institución".

El demandante considera que la destitución del señor D. viola los artículos 117, en su párrafo tercero, 118, 119 y 123 de la Ley Orgánica de la Policía Nacional, por no cumplirse las formalidades del debido proceso, basado en que al mismo se le formularon cargos por denigrar la buena imagen de la institución, sin especificar el comportamiento infractor de la norma y que el acto confirmatorio de la sanción impuesta, tiene motivación distinta al acto de audiencia de la Junta Disciplinaria del 18 de abril de 2006.

Se observa que la sanción aplicada al señor D.,tiene su origen en la diligencia de allanamiento efectuada por la Policía Nacional en conjunto con la Fiscalía Primera Especializada en Delitos Relacionados con Drogas, en la residencia ubicada en Gorgona, Playón Negro, la cual se encontraba a órdenes de la Fiscalía de Drogas y custodiada por la Policía Nacional, para esa fecha por el S.M.D., de servicio en la Dirección de Información e Investigación Policial (DIIP).

Por medio de esta diligencia, que tuvo lugar en virtud de información obtenida que en la citada residencia miembros de la Policía Nacional estaban desenterrando una droga y un dinero (actividad conocida como tumbe), fueron aprehendidos los señores MARTINIANODÍAZ, M.A.R., G.B. y DIDIMO URRIOLA, todos de servicio en la DIIP, en compañía de las ciudadanas A.M. y MARÍA DEL CARMEN CASTAÑO.

En atención al hecho descrito, se inició una investigación por parte de la Dirección de Responsabilidad Profesional de la Policía Nacional, donde se decidió remitir el caso a la Junta Disciplinaria Superior, a fin de verificar la posible comisión de la falta descrita en el artículo 133, numeral 1 del Reglamento Disciplinario de la Institución.

El 18 de abril de 2006, se celebró Junta Disciplinaria Superior contra el señor D., quien tuvo conocimiento de los cargos imputados, que recaían en denigrar la buena imagen de la Institución, tal como se aprecia en el acta de audiencia a foja 10 y 11 del expediente disciplinario.

Observa la Sala, que el acusado al rendir sus descargos, señaló que permitió la entrada de unidades policiales y de unas amigas, en la residencia que custodiaba, para tomarse unas cervezas.

La Junta Disciplinaria de la Policía Nacional luego de realizar el estudio pertinente, recomendó la destitución del cargo del señor D., por haberse comprobado que la acción cometida configuraba una falta gravísima, que denigraba la buena imagen de la institución. (Fs. 8-9 del expediente disciplinario)

Cabe destacar que se tomó en cuenta la versión de los hechos de los imputados, quienes coincidieron al manifestar que llegaron a la mencionada casa para divertirse, para lo cual llevaron una botella de licor y cervezas.

Esta recomendación fue puesta en conocimiento del Director General de la Policía Nacional, quien luego de acogerla la presentó ante el Ministerio de Gobierno y Justicia, entidad que expidió el decreto de destitución demandado.

De todo lo expuesto, se desprende que se siguió una investigación disciplinaria contra el señor D., en la que el demandante tuvo conocimiento de los cargos imputados y oportunidad de defensa y que en virtud de la misma se acreditó la falta gravísima imputada al señor D., lo que dio lugar a la destitución del cargo que ejercía en la Policía Nacional. Consta además, que el señor D. ejerció recurso de reconsideración ante el Ministerio de Gobierno y Justicia, el cual fue resuelto por dicha autoridad, tomando en cuenta la falta atribuida.

Por tanto, se concluye que la investigación disciplinaria cumplió con el debido proceso, en razón de lo cual se desestiman los cargos de violación aducidos en la demanda.

En consecuencia, la Sala Tercera de la Corte Suprema, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, DECLARA QUE NO ES ILEGAL el Decreto de Personal No. 259 de 1 de junio de 2006, expedido por el Presidente de la República, por conducto del Ministerio de Gobierno y Justicia.

NOTIFÍQUESE.

ADÁN ARNULFO ARJONA L.

VICTOR L. BENAVIDES P. -- WINSTON SPADAFORA FRANCO

JANINA SMALL (Secretaria)