Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 3 de Abril de 1998

Ponente:ROGELIO A. FÁBREGA Z
Fecha de Resolución: 3 de Abril de 1998
Emisor:Primera de lo Civil
RESUMEN

REPARTO, S. A. E INMOBILIARIA TAGARÓPULOS, S. A., RECURREN EN CASACIÓN EN EL PROCESO ORDINARIO (ACUMULADO) PROPUESTO POR REPARTO, S. A. CONTRA RICARDO WONG, Y RICARDO WONG CONTRA REPARTO, S. A. E INMOBILIARIA TAGÁROPULOS, S. A

 

VISTOS:

REPARTO,

S.A. e INMOBILIARIA TAGARÓPULOS, S.A., por conducto de sus procuradores

judiciales, promovieron sendos recursos de casación contra la sentencia de 15

de mayo de 1997, proferida por el PRIMER TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DEL

PRIMER DISTRITO JUDICIAL, siendo finalmente admitido el recurso propuesto por

REPARTO, S.A. e inadmitido el propuesto por INMOBILIARIA TAGARÓPULOS, S.A.,

los cuales habían sido objeto de orden de corrección por la Sala, con

fundamento en el artículo 1166 del Código Judicial.

La sentencia recurrida confirmó la

dictada el 30 de diciembre de 1993 por el JUZGADO SEGUNDO DEL CIRCUITO JUDICIAL

DE COLÓN, RAMO CIVIL, que había desatado el proceso propuesto por REPARTO, S.

  1. contra R.W., y de éste contra REPARTO, S.A. e INMOBILIARIA

TAGARÓPULOS, S. A. (PROCESOS ACUMULADOS), sentencia ésta que resolvió lo que se

permite transcribir la Sala:

"Por

todas las previas consideraciones, el Suscrito JUEZ SEGUNDO DEL CIRCUITO DE

COLÓN, RAMO CIVIL, ÁREA DE CRISTÓBAL, administrando justicia en nombre de la

República y por autoridad de la Ley, DECLARA NO PROBADA LA PRETENSIÓN DE

REPARTO, S. A. dentro del Proceso Ordinario que ha instaurado en contra de

R.W.R., por lo que CONDENA a la demandante REPARTO, S.A. al

pago de las costas y demás gastos del proceso que incluyen el trabajo en derecho,

al tenor del artículo 1057 del Código Judicial. Asimismo, DECLARA PROBADA la

pretensión esgrimida por R.W.R. dentro del Proceso Ordinario de

Prescripción Adquisitiva de Dominio extraordinaria, contra REPARTO, S.A. e

INMOBILIARIA TAGARÓPULOS, S.A., y, en consecuencia ACCEDE a hacer las

siguientes declaraciones: (foja 14 hasta la l7).

"PRIMERA:

Que pertenece al señor R.W.R., por haberlo adquirido por

prescripción adquisitiva de dominio, extraordinaria un lote de terreno,

denominado GLOBO Nº 1, que forma parte de la Finca Nº 4546, inscrita en el tomo

652, folio 46, de la Sección de la Propiedad del Registro Público, Provincia de

Colón; el cual globo (sic)tiene la siguiente descripción de medidas,

superficie, linderos generales y ubicación.

MEDIDAS:

Partiendo del punto A, que se encuentra a 30 metros con 48 centímetros del eje

de la carretera Transístmica, se sigue con rumbo Sur 40 grados l4 minutos 00

segundos Oeste, y distancia de 75 metros se llega al punto D, colindando con

parte de la Finca 4544, tomo 652, folio 42, propiedad de Inmobiliaria

Tagarópulos, S.A., ocupado por R.W.R., desde este punto con

rumbo Sur 55 grados 52 minutos 30 segundos Este y distancia de 56 metros, se

llega al punto C, colindando con resto de la Finca 4544, tomo 652, folio 42,

propiedad de Inmobiliaria Tagarópulos, S.A.; desde este puntos con rumbo Norte

59 grados 52 minutos 30 segundos Este, y distancia de 49 metros con 5l

centímetros, se llega al punto Nº 3, colindando con el resto de la Finca 4544,

tomo 652, folio 42, propiedad de Inmobiliaria Tagarópulos, S.A. y finca

9691,R. 2395, Documento 8, propiedad de R.H.L.H.; desde

este punto con rumbo Norte 55 grados 52 minutos 30 segundos Oeste y distancia de

24 metros con 44 centímetros, se llega al punto Nº 2, colindando con la Finca

8l00, Tomo l350, folio l82, propiedad de S.G.H.D. y Otra,

y finca 4570, tomo 652, folio 94, propiedad de H.A.; desde este punto

con rumbo Norte 34 grados 07 minutos 30 segundos Este, y distancia de 30

metros, se llega al punto Nº 1, colindando con la finca 4570, tomo 652 folio

94, propiedad de H.A.; desde este punto con rumbo Norte 55 grados 52

minutos 30 segundos Oeste, y distancia de 45 metros con 10 centímetros, se

llega al punto A, que sirvió de partida, colindando con la Carretera

Transístmica.

SUPERFICIE:

El globo del terreno descrito encierra una superficie de 4.271 metros cuadrados

con 09 decímetros cuadrados.

LINDEROS

GENERALES: Son los siguientes: NORTE: carretera Transístmica; SUR: resto de la

finca 4544, tomo 652, folio 42, propiedad de Inmobiliaria Tagarópulos, S.A.,

ESTE: finca 4570, tomo l350, folio l82, propiedad de H.A., Finca

8l00, tomo 1350, folio l82, propiedad de S.G.H.D. y Otra,

y finca 9691, R. 2395, documento 8, propiedad de Ronald Henry León

Hendricks, y OESTE con parte de la finca 4544, tomo 652, folio 42, propiedad de

Inmobiliaria Tagarópulos, S.A., ocupada por R.W.R..

UBICACIÓN:

Este globo Nº l se encuentra en el Corregimiento de Sabanitas, Distrito y

Provincia de C..

SEGUNDA

Que el valor de este lote de terreno, denominado GLOBO Nº 1 es de B/.42,720.

TERCERA

Que pertenece al señor R.W.R. por haberlo adquirido por

prescripción adquisitiva de dominio, extraordinaria, un lote de terreno,

denominado GLOBO Nº 2, que forma parte de la finca Nº 4544, inscrita en el tomo

652, folio 42, de la Sección de Propiedad del Registro Público, Provincia de

C., el cual globo (sic) tiene la siguiente descripción de medidas,

superficie, linderos generales y ubicación.

CUARTA

Que el valor de este lote de terreno, denominado GLOBO Nº 2, es de

B/.17,330.00.

QUINTA

Que se ordene al Registro Público inscribir las segregaciones de los globos de

terreno descritos, de la finca Nº 4546, tomo 652, folio 46 y de la Finca 4544,

tomo 652, folio 42, de la Sección de la Propiedad, Provincia de C., a fin de

que sean inscritos como fincas apartes, a nombre de R.W.R.,

varón, panameño, casado, comerciante, con cédula de identidad personal Nº

3-74-2115, con domicilio en Sabanitas, C..

SEXTA

Que

las fincas Nº 4546, tomo 652, folio 46 y Nº 4544, tomo 652, folio 42, de la

Provincia de C., inscritas a nombre de REPARTO, S.A. e INMOBILIARIA

TAGARÓPULOS, S.A. respectivamente, quedarán con la superficie que resulte, una

vez hechas las segregaciones de los globos de terreno descritos y con sus

mismos linderos, medidas, ubicación y valor."

DERECHO:

El citado, Jurisprudencia la transcrita.

CÓPIESE Y

NOTIFÍQUESE, EL JUEZ (fdo.) LIC. O.A.A., EL SECRETARIO (fdo.) JUAN

  1. MALDONADO."

ANTECEDENTES

Los autos de la presente litis

ilustran que la sociedad REPARTO, S.A., a través de su representante legal,

confirió poder al licenciado R.S., a fin de que promoviera demanda

ordinaria contra R.W., quedando radicado el proceso en el Juzgado

Segundo de Circuito de Colón, Ramo Civil, Área de C., solicitando el

demandante se hagan las siguientes declaraciones (f. 2):

"1.

Que el señor R.W. edificó indebidamente sobre la finca 4546 inscrita en

el tomo 652, folio 46 de la Sección de Propiedad de la provincia de C.,

propiedad de REPARTO, S. A.

  1. Que la

    referida edificación fue hecha de mala fe.

  2. Que el

    señor R.W. pierde lo construido sin derecho a pago alguno.

  3. Que el

    señor R.W. debe pagar los daños y perjuicios causados por su acción.

  4. Pido

    que se le condene al pago de las costas y gastos del proceso".

    Consta de foja 7 a 9 del expediente,

    la contestación de demanda, en la cual el demandado niega las pretensiones del

    actor, y alega que en ese mismo tribunal se encuentra radicada la demanda de

    prescripción adquisitiva de dominio incoada por R.W.R. contra

    REPARTO, S.A. e INMOBILIARIA TAGARÓPULOS, S.A. y que fuera admitida por el

    Juzgado Segundo de Circuito de Colón, Ramo Civil. Posteriormente, el apoderado

    judicial de R.W.R., solicita la ACUMULACIÓN DE PROCESOS, mediante

    escrito que corre de foja 29 a 32. Procede, pues, el tribunal a correr traslado

    de esta última solicitud, por el término de tres días como lo establece el

    artículo 715 del Código Judicial, oponiéndose los demandados, dentro del

    proceso de prescripción adquisitiva de dominio extraordinaria, a la solicitud

    de acumulación de procesos (f. 50). El Juzgado Segundo de Circuito de Colón,

    Ramo Civil, ordenó la acumulación de los procesos ordinarios propuesto por

    REPARTO, S.A. contra R.W.R. y R.W.R. contra

    REPARTO, S.A. e INMOBILIARIA TAGARÓPULOS, S.A., mediante resolución de 28 de

    mayo de 1992 (fs. 53-55), la cual fuera confirmada, a su vez, por el Primer

    Tribunal Superior de Justicia el 5 de septiembre de 1993 (fs. 555-563).

    Cumplida la ritualidad procesal

    inherentes a los procesos acumulados, el Tribunal de primera instancia profirió

    resolución de fecha 30 de diciembre de 1993 (fs. 570-608), declarando NO

    PROBADA la pretensión de REPARTO, S.A., dentro del proceso ordinario que

    instauró contra R.W.R., condenándole al pago de las costas y

    gastos del proceso. Asimismo, DECLARO PROBADA la pretensión esgrimida por

    R.W.R. dentro del proceso de prescripción adquisitiva de

    dominio extraordinaria propuesta contra REPARTO, S.A. e INMOBILIARIA

    TAGARÓPULOS, S. A.

    Al apelar el apoderado judicial de

    REPARTO, S.A. e INMOBILIARIA TAGARÓPULOS, S.A. de la referida sentencia,

    ingresó el negocio al Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial

    para que decidiera su alzada, lo que hizo mediante sentencia de 17 de junio de

    1996 (fs. 687-700), CONFIRMANDO la resolución de primera instancia y es contra

    la decisión de segunda instancia que se ha propuesto recurso de casación, del

    cual conoce esta S. por haber sido admitido.

    POSICIÓN

    DE LA SALA

    El recurso que se analiza está

    sustentado en una sola causal de fondo, la de infracción de normas sustantivas

    de derecho en concepto de error de valoración de la prueba, y está apoyado en

    dos motivos, la errada valoración de la prueba testimonial y de prueba

    documental. La primera prueba, erradamente valorada por la sentencia recurrida,

    en apreciación del recurrente, consiste en los testimonios de ANTONIO FERNÁNDEZ

    AGUILAR, M.A.G.Á., J.I.S. y EDITA ENELDA

    PRENDAS GONZÁLEZ. La prueba documental defectuosamente valorada consiste en

    prueba documental visible de fojas 324, 325, 628 y 629 a 635 inclusive, que

    consiste en fotografías aéreas sobre el área en disputa.

    La sentencia recurrida se refirió a

    las pruebas cuestionadas, singularmente las documentales, en la forma que se

    transcribe:

    "Ambos

    coinciden en que la prueba documental, consistente en fotografías aéreas,

    demuestra claramente que para el año de 1979, no existía en el área en disputa

    ninguna construcción.

    Vale la

    pena aclarar, que tal como lo dispone el artículo 606 del Código Civil, la

    posesión del suelo deberá probarse por hechos positivos, de aquellos a que sólo

    da derecho el dominio, como el arrendamiento, el corte de madera, la

    construcción de edificios, la de cerramiento, las plantaciones o sementeras, y

    otros de igual significación, ejecutados sin el consentimiento del que disputa

    la posesión.

    Ha dicho

    la Corte en sentencia de l4 de enero de 1974, refiriéndose a la interpretación

    del artículo mencionado lo siguiente:

    "Cierto

    es que esta norma no hace un listado taxativo (numerus clausus) de las

    situaciones o hechos que impliquen actos de riguroso dominio cuya ocurrencia

    debe acreditar el poseedor; más es imperativa la exigencia de este artículo de

    la ley en el sentido, de que las pruebas relativas a la posesión del suelo,

    denominada también posesión material o no inscrita, versen sobre hechos

    positivos, esto es, actos de hacer de los cuales pueda deducirse que el que

    pretende adquirir por usucapión viene realizando actividades sin la

    aquiescencia del que la disputa, que revistan la calidad mencionada"

    (A.C., D. "20 AÑOS DE JURISPRUDENCIA DE LA SALA PRIMERA (DE

    LO CIVIL) DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE PANAMÁ, 1961-1981" Imprenta

    Lil, S.A., S.J., 1982. pág. 333).

    Se

    observa, pues, que la notoriedad que pretenden imprimir los recurrentes con la

    existencia o no de una construcción sobre las Fincas objetos de la prescripción

    adquisitiva, no es el único medio para demostrar la posesión del suelo, amén

    que de las referidas fotografías aéreas no se puede determinar si se trata o no

    de los inmuebles que se pretenden usucapir, nótese que la misma entidad gestora

    de las precitadas fotos sostiene que no pueden plasmar la ubicación de las

    propiedades tantas veces mencionadas (ver f. 649).

    De lo

    expuesto se infiere, que tales argumentos en nada enervan el fallo recurrido,

    por consiguiente, deben ser desestimados, toda vez que como se ha establecido

    no es la construcción de un inmueble la única forma de demostrar la posesión

    material del suelo que se pretende usucapir, los medios de pruebas aportados

    por el usucapiente consistentes en prolijos testimonios establece la posesión

    que sobre los bienes en disputa se viene alegando".

    Como es sobradamente conocido, la

    prescripción adquisitiva (como la llama el Código Civil) o la usucapión (como

    la denomina la doctrina civilista) constituye un medio de adquisición de

    bienes, los inmuebles incluidos, en virtud del cual quien ha ocupado bienes de

    esa naturaleza de manera pública, pacífica y no interrumpida en concepto de

    dueño, por el transcurso de diez años entre presentes y veinte años entre

    ausentes, conforme al artículo 1694 del Código Civil, siempre y cuando se tenga

    justo título y buena fe, la denominada prescripción adquisitiva ordinaria, o

    por el transcurso de quince años, sin que se requiera justo título y buena fe,

    en el caso de la prescripción adquisitiva extraordinaria, pero sí la posesión

    pública, pacífica e ininterrumpida (art. 1679 del Código Civil) en ambas clases

    de prescripción.

    El fundamento de esta institución,

    que proviene del Derecho Romano, se ha ubicado, desde un punto subjetivo, en

    una sanción contra el propietario, que implica una renuncia a su derecho de propiedad

    por el no uso. La usucapión presupone siempre una inacción, inactividad u

    omisión del verdadero propietario, que no ejercita su derecho. De una manera

    más matizada pero siempre dentro del grupo de doctrinas subjetivas de la

    usucapión, se le ha querido como un acto de negligencia del verdadero

    propietario en su omisión y en su actividad actual, siendo el causante de la

    misma y él debe pagar el perjuicio.

    Al lado de la fundamentación de

    naturaleza subjetiva que ha quedado sintetizada más arriba, la doctrina señala,

    no tanto el aspecto subjetivo en sus dos variantes, sino una fundamentación

    objetiva, es decir, en una institución que tutela el interés público y social

    de la usucapión. En este sentido, ha tenido ocasión de precisar el prestigioso

    civilista español, L.D.-Picazo y P. de León lo que la Sala se permite

    transcribir:

    "La

    usucapión fue introducida en atención al bien público y no se trata con ella de

    favorecer y de proteger intereses individuales sino un interés social general

    de la vida económica y jurídica, Este fundamento objetivo, colocado grosso modo

    bajo la rúbrica de (interés social), puede a su vez diversificarse en una

    pluralidad de ángulos o puntos de vista. Hay, en primer lugar, un interés

    evidente en la seguridad de las situaciones jurídicas, que determina la

    subjetiva inadmisibilidad de las pretensiones y derechos que hayan ido

    envejeciendo y de los cuales puede haberse perdido la memoria. Ejercitar

    tardíamente los derechos o resucitar pretensiones antiguas, aparte de la natural

    dificultad que puede tener el decidir sobre ellas, es bastante claro que coloca

    en una situación injusta al demandado, que es natural que con el transcurso del

    tiempo haya ido debilitando y aun perdiendo los medios probatorios y de defensa

    de que en caso de un ejercicio en tiempo razonable hubiera podido disponer. Las

    acciones y las pretensiones no pueden ejercitarse sin límite alguno de tiempo.

    La mecánica social impone que sean ejercitadas dentro de períodos de tiempo

    razonables. Además de ello se puede señalar también, especialmente en materia

    de prescripción adquisitiva o de usucapión, que partiendo de una situación

    posesoria en favor del usucapiente, situación posesoria que comporta una

    investidura en favor del poseedor y la creación de una apariencia de

    titularidad, que no sólo le afecta a él, sin también a los terceros, con

    transcurso del tiempo tal posesión debe transformarse en verdadera titularidad.

    Se suelen recordar a este respecto unas palabras de WINDSCHEID: "El tiempo

    es un poder al cual ningún ser humano puede sustraerse, lo que ha existido

    largo tiempo, nos aparece sólo por eso como algo firme e inconmovible y es un

    mal defraudar las expectativas que crea".

    Luis

    Diez-Picazo, "Fundamentos de Derecho Civil Patrimonial", Tomo III,

    Madrid, 1995.

    Corresponde a la Sala, luego de

    expuestas a manera de introducción al tema, el fundamento de la usucapión, que

    se analicen los cargos que se le formulan a la sentencia. Como ha quedado ya

    precisado, se trata de una causal de fondo, de las denominadas (por comodidad)

    causales probatorias y, dentro de éstas, la infracción de las normas

    sustantivas de derecho en concepto de error en la valoración de la prueba.

    La censura la ubica el recurrente en

    que el Tribunal, al analizar las pruebas testimoniales, no las valoró en

    conjunto con las otras señaladas en su recurso, que es, como se ha dicho,

    pruebas documentales. Destaca la Sala que todos los testimonios censurados han

    sido contestes en afirmar que el usucapiente ha venido ocupando desde 1975 los

    bienes usucapidos, es decir, en exceso los quince años que requiere la

    prescripción extraordinaria, que es la que invocó. No solamente los testimonios

    señalados por los recurrentes, sino también de los testimonios de MANUEL

    LABASTIDE FRANCIS (FOJAS 233-235), G.R.A. (fojas 236-239) y

    EDUARDO DAVIS HERNÁNDEZ (foja 240-242), en adición a los invocados en el primer

    motivo del recurso, se desprende el hecho de la posesión del bien usucapido

    desde el año 1975.

    De otra parte, tanto el peritaje

    rendido por los peritos propuestos por la parte actora (fojas 250-255), como el

    perito designado por el tribunal (foja 262-266) coinciden en el hecho de que

    las mejoras construidas sobre las fincas tenían por lo menos una edad de quince

    años. Así, O.S. y M.C., al evacuar el punto tercero del

    peritaje, relacionado con la descripción de las mejoras y su edad aproximada,

    señalaron lo siguiente:

    "El

    relleno de este terreno puede tener perfectamente más de 15 años, en virtud de

    que las construcciones más viejas, como lo son el techo de la galera de la

    fábrica de bloques, la parte del cielo raso de la casa, la corrosión del

    tomacorriente, así como el deterioro de la palanca de la máquina de hacer

    bloques (construida de acero galvanizado) demuestran que estas mejoras tienen

    más de catorce (l4) años ...

    Las

    edificaciones que existen sobre ambos globos de terreno son cuatro galeras, con

    estructuras de acero y cemento, con techo de zinc, que el señor Ricardo Wong

    Rodríguez emplea para el taller de reparación de llantas, para la fábrica de

    bloques de cemento para una pequeña fábrica de mosaicos, para un taller de

    carpintería y para un depósitos de materiales de construcción.

    También

    hay una casa de mampostería, con 10 habitaciones, con sala-comedor, con 5 baños,

    piso de baldosas, techo de zinc. Esta casa tiene los servicios de agua potable,

    de electricidad, de teléfono. Existe una pequeña piscina. Observamos también

    una pequeña cría de gallinas, gansos, pavos y patos. En cuanto a los árboles

    existen unos pocos sauces, pinos, cedro espino, robles, tecas, maría y

    almendros. Estos árboles, luego que sus raíces llegan a la capa fréatica, se

    secan, nos manifestó el poseedor, señor W..

    Vimos un

    pino en ese estado. Aún con ese problema de la alta capa freática examinamos

    dos pinos y cinco palmas de coco que, por el diámetro que presentan, pueden

    tener más de doce (12) años".

    Por su lado, el perito del tribunal,

    señor R.R.D.D., al evacuar el mismo punto, señaló (fs.

    264-265):

    "PUNTO

TERCERO

Las mejoras que constate (sic) que existen en estos globos de terreno

(división que lo es solo a nivel de plano de mensura y jurídicamente, ya que en

el terreno ambos globos forman un solo lote) son las siguientes: Hay una casa

de concreto, de 10 habitaciones, sala comedor, 5 baños, techo de zinc, piso de

baldosas. También hay 4 galeras, que el señor R.W.R., emplea

para el taller de reparación de llantas, la fabrica (sic) de Bloques para

construcción, la fábrica de mosaicos, un taller de carpintería y un taller

materiales de construccion (sic). Las edificaciones en su parte más antigua,

pueden tener más de l3 años, especialmente la galera de la fabrica (sic) de

bloques. También observe (sic) dos pinos y unas palmas de coco que pueden tener

mas de 12 años.

Todas las

mejoras, según me percaté, solo pudieron levantarse luego que el perimetro de

este terreno, fue rellenado, ya que el área en la parte de atrás, y

principalmente en los laterales, es pantanosa. Puedo asegurar que sin el

relleno previo, (que calculo, puede tener una fecha de inicio de hace más de 15

años) ninguna de las mejoras hubieran podido ser hechas." (El subrayado es

nuestro).

Ambos peritos, por lo demás,

coinciden en afirmar que el lote viene siendo ocupado por el señor R.W..

La sentencia recurrida, a modo de

conclusión, expuso:

"Si

para el caso en estudio la presentación de la demanda con la que se pretende

interrumpir el plazo de prescripción, se dio en el año de 1992, y la posesión

material de las fincas en litigio tiene génesis en el año de 1975, se debe

concluir por lo expuesto, que no surtió sus efectos la referida interrupción de

la prescripción, por haber operado ésta de pleno derecho".

El cargo fundamental del recurrente

a la sentencia, estriba en señalar que las pruebas testimoniales indicadas en

el recurso de casación no fueron valoradas en conjunción con las otras pruebas.

Ha señalado la sentencia recurrida su valoración con respecto a las pruebas

documentales. También se ha podido apreciar que los testimonios practicados, no

solamente los indicados en el recurso, sino los otros testimonios que aparecen

en el expediente, concuerdan con respecto a la ocupación del señor RICARDO

WONG, en el área ocupada por un término que excede los quince años, término

previsto por el ordenamiento jurídico para adquirir un bien inmueble por

usucapión o prescripción adquisitiva extraordinaria, lo que conduce a esta S.

a concluir que la sentencia recurrida valoró las probanzas conforme al

principio de unidad de la prueba, para destacar aquélla característica que ha

de adornar a la función de valoración probatoria que realizan los tribunales de

instancia, susceptibles de revisión por este recurso extraordinario.

El principio de la unidad de la

prueba o el análisis conjunto de las pruebas ha sido analizado por el

procesalista panameño J.F.P., quien indica que, con arreglo a este

principio, relacionado con el anterior (principio de comunidad de la prueba)

"todos los elementos probatorios integran una unidad y el juez debe analizar

los medios aisladamente y comprobar hasta qué punto coinciden y en qué puntos

divergen y examinar la relación interna entre ellos y apreciarlos

globalmente" (J.F.P., "Teoría General de la

Prueba", Ediciones Jurídicas G.I., 1997, pág. 102).

Naturalmente, el análisis conjunto de la totalidad de las pruebas aportadas

validamente al proceso, no debe ser utilizado por los tribunales para

sustraerse a la valoración de algunos de ellos, pues, como se ha indicado por

el autor citado, es una labor de valoración orgánica, es decir, el análisis

individual y la relación con las demás pruebas que han sido aportadas en

beneficio de la obtención de la verdad por el juzgador.

Ha podido apreciar esta S. que las

pruebas que se estiman valoradas de manera errada o incompleta por el

recurrente, no tienen sustento en el expediente que contiene la sentencia

recurrida, por lo que deben desestimarse los cargos formulados a la sentencia

por medio de este recurso extraordinario.

La prueba testimonial, siguiendo la

regla general, ha de valorarse atendiendo el principio de la sana crítica con

arreglo al artículo 904 del Código Judicial. De la transcripción de las

motivaciones del fallo impugnado, se desprende un análisis del cúmulo de

testimonios, que tienen de común denominador que todos acreditan una ocupación

en la finca desde el año 1975, si bien este hecho lo conocen por la distinta

naturaleza de las obras edificadas, edificación que, sobra decirlo, acredita la

posesión a título de dueño. Encuentra la Sala que la sentencia recurrida hizo

un ponderado análisis de los diferentes testimonios que constan en el

expediente, y al cual se ha refererido con anterioridad esta sentencia. No

aprecia tampoco la Sala una violación al artículo 908, como postula el recurrente,

toda vez que, como ha quedado dicho, los testigos traídos al proceso, entre los

cuales aparecen los que indica en los motivos del recurso de casación junto a

otros, todos los cuales manifiestan que el señor R.W. se encontraba

ocupando la finca usucapida, desde 1975. Además, como ha quedado expresado,

esta opinión es la que reflejan los peritajes, que hubieron de ser tenidos en

cuenta por el juzgador, el que afirma, de igual manera que los testigos, que

las obras ubicadas allí no han podido hacerse sino por el año 1975, como ya

destacó la Sala.

También señala como violado el

artículo 823 del Código Judicial, referido a la prueba documental. Si bien se

han reproducido las valoraciones que ha realizado el Tribunal Superior de

Justicia, que indican la razón por las cuales se les imprimió la valoración que

ha quedado expuesta, ante la imposibilidad, dicha por el propio Instituto Tommy

Guardia, de acreditar que las fotografías correspondían al sitio en el cual se

encontraban los globos de terreno usucapidos (véase foja 685), por cuanto, como

bien señaló la aludida entidad pública, carecía de competencia para

pronunciarse sobre este extremo, punto éste que debió ser objeto de prueba ante

la entidad competente, la Dirección de Catastro Fiscal del Ministerio de

Hacienda y Tesoro, cuya carga le correspondía a las sociedad REPARTO, S.A.,

quien fue la que propuso la prueba documental en análisis, con arreglo al

principio contenido en el artículo 773 del Código Judicial.

Estima el recurrente que la sentencia

recurrida ha violado el artículo 1696 del Código Civil. No comparte dicha

opinión la Sala, toda vez que la indicada norma regula la denominada

prescripción extraordinaria, que no requiere posesión con justo título y buena

fe, sino la posesión pública, pacífica y no ininterrumpida, con arreglo al

artículo 1679, como también ha quedado destacado más arriba. Además de ello, el

artículo 421 del Código Civil presume que la posesión se sigue disfrutando en

el mismo concepto en que se adquirió, salvo prueba en contrario, que, también,

con arreglo al artículo 773 ya citado del Código Judicial, le correspondía

aportar al recurrente, la sociedad REPARTO, S.A.

De las consideraciones que

anteceden, no se ha producido la violación a las disposiciones legales señaladas

por el recurrente.

En mérito de lo expuesto la Corte

Suprema, SALA DE LO CIVIL, administrando justicia, en nombre de la República y

por autoridad de la Ley, NO CASA la sentencia dictada por el PRIMER TRIBUNAL

SUPERIOR DE JUSTICIA DEL PRIMER DISTRITO JUDICIAL, el 15 de mayo de 1997.

Las obligantes costas de Casación,

se fijan en DOSCIENTOS CINCUENTA BALBOAS (B/.250.00).

N..

(fdo.) R.A.F.Z.

(fdo.) E.A.S.

(fdo.) J.A.T.

(fdo.) SONIA F. DE CASTROVERDE

Secretaria