Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 23 de Abril de 1998

Ponente:JOSÉ A. TROYANO
Fecha de Resolución:23 de Abril de 1998
Emisor:Primera de lo Civil
RESUMEN

DISTRIBUIDORA DAIMIR, S. A. RECURRE EN CASACIÓN EN EL PROCESO ORDINARIO QUE LE SIGUE A CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S. A

 
CONTENIDO

VISTOS:

Contra la sentencia dictada por el

Primer Tribunal Superior de Justicia el 5 de julio de 1996, dentro del proceso

ordinario instaurado por DISTRIBUIDORA

DAIMIR, S.A. contra CORPORACIÓN

INDUSTRIAL, S.A., la apoderada judicial de la parte actora anunció y

presentó en tiempo oportuno, recurso de casación que fue admitido por esta

corporación de justicia y que se encuentra pendiente de decisión en el fondo.

El presente proceso se inició

mediante la interposición de la demanda ante el Juzgado Segundo del Primer

Circuito Judicial de Panamá, Ramo Civil, con las siguientes pretensiones: 1) Se

condene a CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A. a pagarle a DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.

A., la suma de cuatrocientos veintiún mil doscientos treinta y nueve dólares

con ochenta centavos (B/.421,239.80) en concepto de daños y perjuicios que en

forma dolosa le ocasionó a la Distribuidora, más los intereses, costas y gastos

del proceso; y 2) Se declare la resolución del contrato de distribución

celebrado entre las partes, con fecha 27 de febrero de 1989, por razón de su

incumplimiento por parte de CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S. A.

La primera instancia del proceso

culminó con Sentencia Nº 8 de 30 de enero de 1995, en la cual el Juez Segundo

del Primer Circuito Judicial de Panamá, Ramo Civil, desestimó las pretensiones

de la demandante.

Esta decisión fue apelada por la

demandante y el Primer Tribunal Superior de Justicia la confirmó mediante

sentencia fechada 5 de julio de 1996, que es objeto del presente recurso de

casación en el fondo.

La única causal invocada consiste en

la infracción de normas sustantivas de derecho por error de hecho sobre la

existencia de la prueba, que ha influido sustancialmente en lo dispositivo de

la resolución recurrida.

Los motivos que le sirven de

fundamento se pueden resumir de la siguiente manera:

1) CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A.

celebró con DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.A. un contrato de distribución el 12 de

agosto de 1988, que se registró en el Ministerio de Comercio e Industrias el 27

de febrero de 1989. En dicho contrato, DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.A. se

comprometió a distribuir en la Provincia de Colón, cajas y láminas de cartón

corrugado que fabrica CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S. A.

2) Las partes celebraron,

igualmente, un acuerdo de ejecución verbal que contemplaba la obligación de

CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A. de suministrarle a DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.A.,

un camión para el reparto de las cajas de cartón.

3) DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.A. solicitó

que se declarara la resolución de dicho contrato de distribución y la condena

de CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A. al pago de los daños y perjuicios ocasionados

por el incumplimiento del contrato de distribución y del acuerdo de ejecución

verbal, por parte de CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S. A.

4) La sentencia recurrida confirmó

la de primera instancia que declaró probada una excepción de contrato no

cumplido a favor de CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A., negando, en consecuencia,

las pretensiones de la parte recurrente en casación.

5) Para arribar a esta conclusión,

el Tribunal Superior señaló que DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.A. no había aportado

pruebas que acreditaran que CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A. tenía la obligación

de suministrarle un camión para el reparto de la mercancía; obligación que

derivaba de un acuerdo de ejecución del contrato de distribución.

6) El fallo impugnado no tomó en

consideración los testimonios rendidos por los señores A.T.A.

(327-332), R.S.A. (333-337) y VILMA SMALL (338-345), que

coincidieron en señalar que desde el inicio del contrato CORPORACIÓN

INDUSTRIAL, S.A. le proporcionó a DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.A., un camión para

el reparto de la mercancía.

7) La paralización de labores de

DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.A. se debió, también, a las siguientes razones: a) Al

retiro por parte de CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A. de la mercancía que la

recurrente tenía en su depósito; b) A que CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A. no

consignó a favor de la recurrente, más mercancía para su distribución; y c) A

la orden de CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A. de que sus clientes no le entregaran

a DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.A. los pagos producto de la venta de las cajas de

cartón.

8) En este sentido, el Tribunal

Superior ignoró las siguientes pruebas: a) Los testimonios de las personas

anteriormente mencionadas; b) La diligencia notarial que aparece a fojas 435 y

436, donde se hace constar el retiro de la mercancía del depósito de la

recurrente; c) Declaración del señor R.M. (F. 322), relacionada con

un inventario relámpago; y d) Cartas enviadas por CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A.

a la recurrente, que guardan relación con el retiro de la mercancía de su

depósito (Fs. 596 a 599).

Como consecuencia de estos hechos,

la parte recurrente sostiene que el fallo impugnado violó los artículos 769 y

784 del Código Judicial; 246 del Código de Comercio y 1109 y 986 del Código

Civil.

De lo anteriormente expuesto se

desprende que la controversia tiene como base el supuesto incumplimiento del

contrato de distribución celebrado entre CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A. y

DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.A., el cual es consultable de fojas 1 a 3 del

expediente, protocolizado mediante Escritura Pública Nº 10072 de la Notaría

Tercera del Circuito, de 12 de agosto de 1988.

De acuerdo con las cláusulas de ese

contrato, CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A. le concedió a DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.

A. la distribución exclusiva de las cajas y láminas de cartón corrugado que

produce la primera, dentro del territorio de la provincia de C.. Igualmente,

CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A. se comprometió a lo siguiente: 1) Contribuir con

la recurrente en la distribución con una asignación mensual de mil cien balboas

(B/.1,100.00); 2) O. a la recurrente sus productos a título de consignación,

para que efectúe su venta en el área asignada para su distribución; 3) P.

a la recurrente como remuneración por su gestión, una comisión equivalente al

siete por ciento (7%) de las ventas netas efectuadas, cobradas y recibidas por

CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A., la cual será cancelada semanalmente los viernes

y cubrirá las ventas efectuadas de lunes a jueves de la semana anterior a la

fecha de pago; 4) A proporcionarle un listado con los precios de la mercancía;

5) A entregarle las facturas para que DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.A. las

distribuya entre sus clientes; y 6) A fijar los términos de pago y las líneas

de crédito que serán de obligatorio cumplimiento para la distribuidora.

Por su parte, DISTRIBUIDORA DAIMIR,

S.A., de acuerdo con las cláusulas del citado contrato de distribución, debía

cumplir con las siguientes obligaciones: 1) Los gastos de operación y manejos

necesarios para la distribución de las cajas de cartón corrugado, abarcando

todo el proceso de distribución y las responsabilidades que se originen como

consecuencia de ella; 2) A mantener un volumen de ventas de por lo menos el

cincuenta por ciento (50%) del mercado real del territorio asignado y a

mantener un crecimiento del mismo, directamente proporcional al porcentaje de

ese mercado; y 3) A vender los productos de acuerdo con los precios fijados por

CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A. en listado que ésta le debe proporcionar.

La parte recurrente sostiene que la

sentencia impugnada incurrió en infracción de la norma sustantiva de derecho en

el concepto de error de hecho en la existencia de la prueba, porque no tomó en

consideración que la paralización de sus labores tuvo origen en el

incumplimiento del contrato de distribución por parte de CORPORACIÓN

INDUSTRIAL, S.A., que consiste en los siguiente: 1) El retiro del camión de

reparto que debía suministrarle, como consecuencia de un acuerdo verbal de

ejecución del contrato; 2) El retiro de la mercancía que tenía en su depósito

para ser vendida; 3) La falta de consignación de nueva mercancía para su

distribución; y 4) La orden a sus clientes de que no les entregara los pagos

correspondientes a la venta de las cajas de cartón corrugado.

Este error de hecho en cuanto a la

existencia de la prueba se debió a que el fallo recurrido ignoró las siguientes

pruebas que constan en el expediente: 1) Testimonio de la señora AIXA TOVARES

ARANDA (fs. 327-332); 2) Testimonio del señor RAÚL SEGURA ALABARCA (fs.

333-345); 3) Testimonio de la señora V.S. (fs. 338-345); 4) Declaración

del señor R.M. (f. 322); 5) Diligencia notarial (fs. 435-436); y 6)

Cartas enviadas por CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A. a la recurrente (fs.

596-599).

Nos referiremos a cada una de las

pruebas mencionadas, con el objeto de determinar si demuestran que hubo

incumplimiento del contrato de distribución por parte de CORPORACIÓN

INDUSTRIAL, S. A.

1) Testimonio rendido por la señora

A.T.A.: La testigo señala que ocupaba el cargo de secretaria

dentro de la empresa DISTRIBUIDORA DAIMIR, S. A. desde el año 1988 y que tenía

conocimiento de la existencia de un contrato de distribución de cajas de cartón

celebrado entre esa empresa y CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A., "pero no

sabía en sí, qué contenido llevaba dicho contrato". (F. 330).

En relación con el camión para el

reparto de mercancía, la señora T. señaló que CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.

A. "le permitía el uso de camión a Distribuidora Daimir" (f. 329) y

que éste siempre permanecía en sus instalaciones para despachar a los clientes

que pedían cajas de cartón en el área de la Zona Libre de Colón.

En cuanto a los otros cargos que le

imputa la recurrente a la sentencia del Tribunal Superior, relacionados con el

retiro de la mercancía por parte de CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S. A. de sus

instalaciones en diciembre de 1990, la falta de consignación de nueva mercancía

para su distribución y la orden a sus clientes de no entregarle los pagos por

las ventas realizadas, la testigo no pudo aportar nada, ya que no se encontraba

laborando en esa fecha, por estar de licencia por gravidez desde el 16 de

octubre de 1990 hasta el 16 de enero de 1991.

Se puede apreciar que este

testimonio no permite aclarar si CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A. incumplió el

contrato de distribución, como alega la parte recurrente.

2) Testimonio del señor RAÚL SEGURA

ALABARCA: El testigo declara que laboró como conductor del camión de reparto en

DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.A. por un período de seis meses, comprendido desde

junio de 1990 hasta el cierre de la compañía.

Afirma que quien se encargaba de

cobrar el producto de las ventas de las cajas de cartón era, en la mayoría de

los casos, la recurrente y que continuó haciéndolo hasta finales de noviembre

de 1990, porque "Corporación Industrial había mandado una carta

notifidando (sic) que no se nos entregara cheques a D.." (F. 334).

Igualmente sostiene que los últimos

envíos de mercancía en consignación por parte de CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S. A.

a la recurrente se dieron en noviembre de 1990.

En relación con el camión de

reparto, el testigo manifestó lo siguiente:

"11.

PREGUNTA: Diga el testigo, por qué período recuerda Ud. durante el tiempo que

trabajó para Distribuidora Daimir, que permaneciera el camión que ultilizaba

Distribuidora Daimir en los locales de las mismas en la Provincia de Colón?

CONTESTÓ:

Permanentemente el camión permanecía en el local de Distribuidora Daimir, desde

que yo recuerdo, siempre permaneció en la ciudad de Colón, sólo se utilizaba

para el reparto interno en el área de Colón de las cajas de cartón que

distribuyera Distribuidora Daimir.

12.

PREGUNTA: Diga el testigo hasta qué período, si recuerda, estuvo el camión en

Distribuidora Daimir, y por qué?

CONTESTÓ:

El camión estuvo hasta fines del mes de noviembre de 1990, y estuvo allí hasta

que se suscitó un problema donde se llevaron el camión, Representantes de

Corporación Industrial, S.A., ellos llegaron con un furgón diciendo que ellos

tenían un inventario de la mercancía, asimismo procediendo a llevarse una gran

cantidad de los cartones y el camión también". (F. 335).

Por último, el testigo manifestó que

conocía la existencia del contrato de distribución celebrado entre la

recurrente y CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A., pero que "no lo había

leído", agregando que al momento de terminar su relación de trabajo con

DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.A., "quedó mercancía en el depósito de D.,

quedaron cartones en el depósito de Daimir". (F. 337).

Este testimonio tampoco aclara que

se haya producido un incumplimiento del contrato de distribución por parte de

CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A., ya que si bien afirma que el camión de

transporte utilizado por la recurrente era de propiedad de ésta, ello no es

suficiente, pues de acuerdo con la cláusula tercera del contrato, la obligación

de asumir todos los gastos de operación y manejos inherentes a ese contrato

(precisamente, de distribución de mercancía) era de la recurrente y como bien

señaló el Tribunal Superior en la sentencia impugnada "no consta en autos

pruebas que acrediten, la afirmación de la recurrente en relación a que el uso

del camión de reparto se derivaba de acuerdos de ejecución del contrato."

(F. 10,031).

Lo mismo sucede en relación con el

supuesto incumplimiento del contrato por parte de CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.

A., consistente en la suspensión de entrega a la recurrente de los pagos

correspondientes a la venta de las cajas de cartón, ya que el contrato no

especifica a quién le corresponde esta tarea, limitándose a señalar en su

cláusula cuarta que CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A. tenía la obligación de

pagarle a DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.A., como remuneración por las ventas netas,

efectuadas y cobradas, una comisión del siete por ciento, sin aclarar quién

debía hacer el cobro de dichas ventas. Consecuentemente, aún cuando se aceptara

que se suspendió el cobro de las facturas por parte de DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.

A., este hecho no puede considerarse como incumplimiento del contrato de

distribución por parte de CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S. A.

Por último, el testigo sostiene que

CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A. retiró parte de la mercancía del depósito de la

recurrente, por lo que la Sala estima que no incumplió con su obligación de

suministrarle las cajas de cartón para su distribución.

3) Declaración jurada de la señora

V.S.: Esta testigo concuerda con los dos anteriores en señalar que el

camión que se utilizaba para el reparto de la mercancía le pertenecía a

CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A., pero que siempre fue utilizado por la

recurrente. Igualmente, que desconocía el contenido del contrato de

distribución celebrado entre las partes.

No está segura de cuándo se le

comunicó a los clientes de DISTRIBUIDORA DAIMIR, S. A. que no les entregara los

pagos correspondientes a las ventas de las cajas de cartón, pero sí que fue a

mediados del mes de diciembre de 1990 que CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A. se

llevó el camión de reparto y una parte de la mercancía que se encontraba en el

depósito.

Este testimonio no añade ningún

elemento de convicción en cuanto a si CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A. incumplió

el contrato de distribución.

4) Declaración del señor RICARDO

MORALES, consultable a foja 322: En relación con el testimonio del señor

M., la parte recurrente se limita a atacar su declaración en cuanto a un

denominado "inventario relámpago", que se practicó en las

instalaciones de DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.A., por órdenes de CORPORACIÓN

INDUSTRIAL, S.A.

En ese sentido, el testigo señaló lo

siguiente:

"26.

PREGUNTA: Diga el declarante si de acuerdo a respuestas anteriores, practicaban

Uds. los años en que duró la relación comercial entre Corporación Industrial,

S. A. y Distribuidora Daimir, S.A., cada año, los inventarios que ud. mencionó

en respuestas anteriores?

CONTESTÓ:

Es criterio de la persona encaragada en el caso este, mi persona, decidir

cuándo, cómo y dónde en coordinación con la auditoría externa el determinar

este tipo de inventarios relámpagos. No se efectuaron en los años 88 ni 89

porque no lo consideré así".

La Sala considera que el hecho de

que no se hayan practicado inventarios en los depósitos de la recurrente en los

años de 1988 y 1989, no es relevante para determinar si hubo incumplimiento del

contrato de distribución por parte de CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S. A.

5) Diligencia notarial practicada el

14 de diciembre de 1990, por el Notario Segundo del Circuito de Colón (fs. 435-436):

En este documento se certifica el retiro del camión de reparto por parte de

CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S. A. de las instalaciones de DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.

A. y del inventario que se practicó en el depósito de esta última, dejando

constancia de la cantidad de mercancía que fue retirada y de la que permaneció

en ese establecimiento.

La Sala estima que este documento no

aporta ningún nuevo elemento que contribuya a probar que CORPORACIÓN

INDUSTRIAL, S.A. incumpliera el contrato de distribución.

6) Cartas enviadas por CORPORACIÓN

INDUSTRIAL, S.A. a la recurrente (Fs. 596 a 599): Se trata de cuatro cartas

firmadas por el Vicepresidente de esta empresa, señor R.M., fechadas

12, 13, 14 y 19 de diciembre de 1990 respectivamente, en las cuales le comunica

a DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.A. que procederían a retirar de sus instalaciones el

camión de su propiedad y la mercancía que se le había otorgado a la recurrente

en consignación, en vista de que CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A. iba a efectuar

inventario por cierre del año fiscal.

Estos documentos tampoco prueban que

CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S.A. incumplió el contrato de distribución que celebró

con DISTRIBUIDORA DAIMIR, S. A.

Se han analizado todas las pruebas

que la parte recurrente indica en sus motivos como ignoradas por el fallo

impugnado y, luego de ese análisis, la Sala estima que el Tribunal Superior no

incurrió en la causal alegada.

Antes de finalizar, aún cuando la

Corte no puede tomar encuenta causales de casación que no hayan sido invocadas,

es preciso referirse al hecho de que la sentencia de primera instancia declaró

probada una excepción de contrato no cumplido; decisión que fue confirmada por

el Primer Tribunal Superior de Justicia en la sentencia que se pretende revocar

con el presente recurso de casación.

El Juez Segundo del Primer Circuito

Judicial de Panamá, Ramo Civil, consideró en su sentencia que "las

obligaciones de la parte demandada están claramente establecidas en el contrato

que se cita en autos y a juicio nuestro, no fueron incumplidos" (pág.

9,942), agregando que fue la parte actora quien incumplió lo pactado y que, por

consiguiente, se había producido la figura de excepción de contrato no

cumplido.

La Sala considera que estos hechos

no corresponden a los supuestos de la excepción de contrato no cumplido. De

acuerdo con lo que señala A.T.L., ("Manual de

Obligaciones", Santa Fe de Bogotá, Colombia, Editorial Temis, 1994, pág.

87), "En virtud de la exceptio non adimpleti contractus o excepción de

contrato no cumplido, cada una de las partes del contrato bilateral puede

negarse a ejecutar su obligación mientras la otra parte no la ejecute o no se

allane a hacerlo. Por eso se le denomina también, en la doctrina reciente,

`excepción de inejecución´." En otras palabras, cuando una de las partes

contratantes no ha cumplido con su obligación en el tiempo debido, pero, aún

así, demanda a la otra parte para que sí cumpla, esta última puede negarse a

hacerlo, invocando la excepción de contrato no cumplido; supuesto que, evidentemente,

no se da en el presente proceso.

En el mismo sentido se expresa el

autor RAFAEL ÁLVAREZ VIGARAY ("La Resolución de los Contratos Bilaterales

por Incumplimiento", Secretariado de Publicaciones de la Universidad de

Granada, España, 1972, pág. 135) señalando que cuando "sin haber cumplido

previamente, se demanda la ejecución o cumplimiento de la obligación recíproca,

el deudor se defiende con la `exceptio non adimpleti contractus´".

Por su parte, en relación esta misma

figura el D.N.G. en su Manual "Clasificación de las

Obligaciones", afirma lo siguiente:

"En

directa conexión con este último requisito se encuentra la excepción de

contrato no cumplido a que hace referencia el artículo 985 (del Código Civil)

en su inciso final cuando expresa: `En las obligaciones recíprocas, ninguno de

los obligados incurre en mora si el otro no cumple o no se allana a cumplir

debidamente lo que le incumbe. Desde que uno de los obligados cumple su

obligación, comienza la mora para el otro.´

Luego, no

cabe decir que existe conducta antijurídica imputable al deudor cuando este no

cumple una obligación que le incumbe en razón de un contrato bilateral, si de

parte del otro contrante hay incumplimiento o resistencia a cumplir la

prestación que a su vez le corresponde." (Págs. III-45 y 46).

Por último, M.P. y GEORGES

RIPERT en su obra "Tratado Elemental de Derecho Civil" (Cárdenas

Editor y D., México, 1991, págs. 13-14), al referirse a la excepción

de contrato no cumplido dentro de la legislación francesa, sostienen lo

siguiente:

"2º

La excepción non adimpleti contractus sólo existe en los contratos

sinalagmáticos. Supone que una de las partes reclama a la otra el cumplimiento

de su obligación, sin ofrecer ella misma lo que debe; a esta parte se le

opondrá la excepción mencionada.

...

En

consecuencia, no obstante el silencio de las leyes francesas, podemos formular

la siguiente regla: en toda relación sinalagmática, ninguna de las partes puede

exigir la prestación que se le debe si a su vez ella misma no ofrece cumplir su

obligación".

Consecuentemente, en el caso que nos

ocupa, no era procedente esta excepción y lo que correspondía era negar las

pretensiones de la parte recurrente en casación, pues para acceder a su

reconocimiento, como acertadamente señaló el Tribunal Superior en la sentencia

impugnada, era necesaria la concurrencia de dos presupuestos jurídicos: 1) Que

DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.A. hubiera cumplido con las obligaciones que a ella le

imponía el contrato y 2) Que acreditara el incumplimiento de CORPORACIÓN

INDUSTRIAL, S.A.; presupuestos que no logró probar en este proceso.

En mérito de lo expuesto, LA CORTE

SUPREMA, SALA DE LO CIVIL, administrando justicia en nombre de la República y

por autoridad de la Ley, NO CASA la sentencia proferida por el Primer Tribunal

Superior de Justicia el 5 de julio de 1996, dentro del proceso ordinario

instaurado por DISTRIBUIDORA DAIMIR, S.A. contra CORPORACIÓN INDUSTRIAL, S. A.

Las costas de casación se fijan en

trescientos cincuenta balboas (B/.350.00).

C. y N..

(fdo.) J.A.T.

(fdo.) R.A.F.Z.

(fdo.) E.A.S.

(fdo.) SONIA F. DE CASTROVERDE

Secretaria