Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 26 de Julio de 2000

Ponente:ROGELIO FABREGA Z
Fecha de Resolución:26 de Julio de 2000
Emisor:Primera de lo Civil
RESUMEN

LUIS FELIPE ESTENOZ HERRERA RECURRE EN CASACIÓN EN EL PROCESO DE DIVORCIO QUE LE SIGUE A FRANCISCA DEL SOCORRO GARCÍA

 

VISTOS:

La Licenciada S.I.C.D.R., apoderada judicial de L.F.E., interpuso recurso de casación en el fondo contra la Sentencia de 9 de agosto de 1999 proferida por el Tribunal Superior de Familia, dentro del proceso de divorcio propuesto por LUIS FELIPE ESTENOZ contra F.D.S.G..

En vista de que mediante resolución de 1º de marzo del 2000, esta S. declaró admisible el recurso de casación en el fondo propuesto por L.F.E., mediante apoderada judicial, así como concluido el término de alegatos que fue aprovechado por el demandante, el demandado y la Vista del representante del Ministerio Público, se procede a decidir los méritos del mismo, previas las siguientes consideraciones.

ANTECEDENTES

El proceso de divorcio se inició ante el Juzgado Primero de Circuito Civil del Segundo Circuito Judicial de Panamá, con sede en San Miguelito, por el señor L.F.E.H., para que con fundamento en la causal contenida en el artículo 212, numeral 6 del Código de la Familia, es decir, el abandono absoluto de los deberes de esposa, se decretare la disolución del vínculo matrimonial existente entre él y la señora F.D.S.G..

Una vez cumplidos los trámites correspondientes, se celebró la audiencia oral el 18 de mayo de 1998 y el 3 de diciembre de ese mismo año, la Juez Primera de Circuito Civil del Segundo Circuito Judicial de Panamá, dictó la Sentencia Nº479,de 3 de diciembre de 1998, que declaró disuelto el matrimonio celebrado entre LUIS FELIPE ESTENOZ HERRERA y F.D.S.G.. (véase fojas 113-117).

Esa decisión fue apelada por la demandada y por la representante del Ministerio Público, por lo que el Tribunal Superior de Familia mediante Resolución de 9 de agosto de 1999, la cual es impugnada en casación, revocó la sentencia de primera instancia. (véase fojas 141-154).

El señor Procurador de la Nación señaló en su Vista Fiscal Nº10,de 6 de junio de 2000 (fs.220-232) que al no haberse acreditado el yerro probatorio, no se produce la vulneración de la norma sustantiva, es decir, el artículo 212, numeral 6 del Código de Familia, pues, sabido es que cuando se aleguen causales probatorias, las disposiciones de carácter sustantivo se vulneran como consecuencia de la infracción de las normas adjetivas, situación que no se presenta en el proceso de marras, por lo que solicita a esta Sala Civil que no se case la sentencia de 9 de agosto de 1999, proferida por el Tribunal Superior de Familia.

CONTENIDO DEL RECURSO

El recurso de casación es en el fondo, en el que fueron admitidas dos causales, consistente la primera en "error de hecho sobre la existencia de la prueba que ha influido sustancialmente en lo dispositivo de la resolución recurrida", y, la segunda en "error de derecho en cuanto a la apreciación de la prueba que ha influido sustancialmente en lo dispositivo de la resolución recurrida". Seguidamente pasa la Sala al examen de las distintas causales invocadas con la debida separación y, consecuentemente, al estudio de la cuestión de legalidad planteada en cada una de ellas.

PRIMERA CAUSAL:

La primera causal de fondo consiste en "error de hecho sobre la existencia de la prueba que ha influido sustancialmente en lo dispositivo de la resolución recurrida",

D. causal fue sustentada en cinco motivos, que a continuación se transcriben:

"PRIMER MOTIVO: La sentencia impugnada del Tribunal Superior de Familia viola la Ley al no haber visto la prueba que obra a folio 83 del expediente, pedida por el DEMANDANTE, y que consiste en un Oficio Nº S.G. 2717-98 de 7 de julio de 1998 de la Dirección de Migración y Naturalización, sobre Informe (Negativo) de entradas y salidas de FRANCISCA DEL SOCORRO GARCÍA con P.N., prueba ésta de gran importancia cuyo desconocimiento ha influido en lo dispositivo del fallo.

SEGUNDO MOTIVO: La sentencia impugnada del Tribunal Superior de Familia viola Ley, por cuanto a folio 150 del expediente, refiere haber revisado el Reporte Migratorio de LA DEMANDADA que obra a folios 92 al 106 de dicho expediente, solamente a pesar que dicho R. adicionaba el Reporte obrante a folio 83.

TERCER MOTIVO: La sentencia impugnada del Tribunal Superior de la Familia viola la Ley, por cuanto al no haber visto este Tribunal la prueba que obra a folio 83 del expediente, no la mencionó en dicha Sentencia, precisamente, porque no confrontó este folio y el folio 70 a la vez, con los folios 91 a 106, de los cuales se observa que F.D.S.G. tenía y tiene dos (2) Pasaportes distintos.

CUARTO MOTIVO: La Sentencia impugnada del Tribunal Superior de Familia viola Ley cuando dice a folio 153 del expediente que no hay pruebas de un abandono absoluto los deberes de esposa, ya que esta DEMANDADA tiene un Pasaporte NºC074557 con el que se casó y no viaja (ver folios 4, 70 y 83), y otro Pasaporte Nº07455, con el que sí ha viajado tres (3) veces de diciembre de 1996 a junio de 1997.

QUINTO MOTIVO: La Sentencia impugnada del Tribunal Superior de Familia viola la Ley, toda vez que con el Pasaporte Nº C 074557 LA DEMANDADA se casó, y no viajaba según la prueba que obra a folio 83 que no vio dicha sentencia, pero tan pronto esta extranjera cónyuge Inmigrante solicita su Visa de Casada con Panameño, tres (3) veces se ausenta del país con otro Pasaporte (folio 91, 105 y 106)."

En adición, la recurrente cita como disposiciones legales infringidas y explica cómo lo han sido, los artículos 769 y 823 del Código Judicial; y el artículo 212, numeral 6 del Código de la Familia.

CRITERIO DE LA SALA EN LA PRIMERA CAUSAL

De acuerdo a la casacionista, el cargo de injuridicidad que le atribuye a la sentencia consiste en que la misma no vio una serie de pruebas documentales, cuyo desconocimiento ha influido en lo dispositivo del fallo.

La Sala considera necesario exponer, en síntesis, los argumentos utilizados por el Tribunal Superior en la sentencia impugnada que lo llevaron a concluir que no existe la causal de abandono absoluto de F.D.S.G. de sus deberes de esposa.

El Tribunal Superior de Familia hace un recuento de los escritos de apelación, tanto de la Fiscal Segunda Especializada en Asuntos de Familia y el menor y la parte demandada, a la sentencia de primera instancia, en que la Fiscal apelante alega, entre cosas, que las partes han demostrado su voluntad de no reconciliarse y por tanto, se mantiene el deseo de divorciarse, además de que no se ha demostrado la causal invocada; puesto que los testigos del demandante afirman que él desayuna, almuerza y cena fuera de la casa y que en las ocasiones en que han visitado la casa no han visto a la demandada. Sin embargo, no les consta si la demandad está enferma o no; tampoco les consta si continúa viviendo en esa residencia. Entonces, según la representante del Ministerio Público, se tienen dos versiones encontradas.

En su oportunidad, la representante legal de la demandada, F.D.S.G., manifestó que coincide con la Fiscal, considerando que la parte actora no logró probar la causal invocada, ya que se estableció en el proceso que su representada no abandonó sus deberes de esposa, sino que está sufriendo quebrantos de salud, y esta condición puede ser confirmada por el Dr. L.F.P., médico especialista que atiende a la señora GARCÍA, en la Caja de Seguro Social (fs. 123-125).

En otro aspecto, la sentencia impugnada señaló en su parte motiva que, los testigos presentados en el proceso no han podido apreciar directamente la situación conyugal, sólo conocen que el actor ha venido realizando algunas tareas fuera del hogar (lavar, planchar, desayunar y almorzar), y consideran que esto se debe a que su esposa F.G., no cumple con sus deberes de esposa.

Sigue señalando la sentencia recurrida que, en realidad no les consta que la demandada se niegue a colaborar con las tareas domésticas, o que rehúsa el cumplimiento de sus obligaciones, ya que no han estado presentes cuando la pareja ha discutido.

Dejar de lavar, cocinar o planchar, no demuestran por sí solo un abandono absoluto de los deberes de esposa, dado que estas tareas jamás han sido exclusivas de las mujeres, y no hay certeza de que F.S.G. ha dejado de hacerlas en forma intencional o maliciosa.

Por otro lado, señala la sentencia del Tribunal Superior de Familia, que hay pruebas en el expediente (reporte migratorio, foja 92-106) que señalan las veces que la señora GARCÍA ha salido del país, rumbo a su país natal (Nicaragua), pues su permanencia en Panamá, estuvo amparada con una visa de turista hasta que se le concedió la visa de inmigrante casada con panameño.

Expresó finalmente la sentencia recurrida que, no es lo mismo abandono y separación aunque sea bajo un mismo techo, ya que para comprobar la causal de abandono, se hace indispensable que se acredite, en forma fehaciente, que la demandada de manera voluntaria abandonó sus deberes de esposa. Abandono implica descuido, desatención y amparo de los deberes que le corresponden y según nuestra legislación, el mismo debe darse de forma absoluta.

Los testimonios no aportan elementos de juicio que pueden interpretarse o valorarse para corroborar el abandono invocado por la parte actora, pues sólo hablan de la no convivencia de los esposos, las constantes ausencias de la demandada del domicilio conyugal y la realización de las tareas domésticas por parte del señor ESTENOZ.

Haciendo una valoración de las pruebas principales de la Sentencia impugnada en cada una de las causales, y confrontándola con cada una de las pruebas que han sido supuestamente ignoradas por el Tribunal, tenemos lo siguiente:

Sobre el cargo de injuridicidad contenido en el primer motivo consistente en que el Tribunal Superior de Familia, al no haber apreciado la prueba que obra a folio 83 del expediente, es decir, el Oficio NºS.G. 2717-98, de 7 de julio de 1998 de la Dirección de Migración y Naturalización, sobre Informe (Negativo) de entradas y salidas de F.D.S.G., ha influido en lo dispositivo del fallo, la Sala advierte que no comparte este criterio con la casacionista, ya que la Sentencia del ad-quem es el resultado de un estudio de cada una de las pruebas que conforman el proceso, señalando la Sala que a foja 91 del expediente consta el Oficio NºSG/3555, de 31 de agosto de 1998, de la Dirección Nacional de Migración y Naturalización, en la cual consta las entradas y salidas de la señora GARCÍA con destino a Nicaragua, vía transporte terrestre.

El cargo de injuridicidad contenido en el segundo motivo consiste en que el Tribunal Superior de Familia violó la ley, por cuanto a folio 150 del expediente, refiere haber revisado el Reporte Migratorio de la demandada que obra a folios 92 a 106, a pesar que dicho reporte adicionaba el visible a folio 83.

La Sala al estudiar dicha prueba señalada por la casacionista como no tomada en cuenta por la sentencia del Tribunal Superior de Familia, advierte igualmente las consideraciones expresadas en el criterio esbozado con la prueba presentada en el primer motivo de esta primera causal, es decir, que fueron estudiadas cada una utilizando el principio de la Sana Crítica, dándosele el valor que corresponde, por lo que el presente cargo de injuridicidad corresponde a la causal de error de derecho sobre la apreciación de la prueba.

Como es obvio, y así lo ha declarado de manera consistente esta Sala, la causal de error de derecho en la existencia de la prueba exige, como requisito sine qua non, que una prueba validamente incorporada por una parte en el proceso, no haya sido tomada en cuenta por el sustanciador de segundo grado, y que dicha prueba desconocida por el juzgador haya incidido en la decisión de la sentencia recurrida.

El cargo de injuridicidad contenido en el tercer motivo consiste en que el Tribunal ad-quem viola la ley, por cuanto al no haber visto este Tribunal la prueba que obra a folio 83 del expediente, confrontándolo con el folio 70 a la vez, con los folios 91 a 106, no observó que F.D.S.G. tenía y tiene dos Pasaportes distintos.

Esta Superioridad al analizar exhaustivamente esta prueba, ya reiterada por la casacionista en los dos primeros motivos de esta causal, considera que no le asiste razón, ya que como se dijo anteriormente, el Juzgador tomó el cuenta las pruebas, cada una, de manera independiente, utilizando la sana crítica, por lo que estas no acreditaron la causal de abandono alegada por el señor L.F.E..

El cargo de injuridicidad contenido en el cuarto motivo consiste en que la Sentencia impugnada viola la ley cuando dice a folio 153 que no hay pruebas de un abandono absoluto de esposa, ya que la demandada tiene un Pasaporte NºC074557 con el que se casó y no viaja (véase fojas 4, 70 y 83) y otro Pasaporte Nº07455 con el que sí ha viajado tres veces, de diciembre de 1996 a junio de 1997.

Es del criterio esta Sala de la Corte que la presente prueba no constituye por sí sola la acreditación de la causal de abandono aducida en el libelo contentivo de la demanda, tal como se expresó en el motivo anterior, toda vez que el hecho de que la demandada haya salido del país con dos pasaportes diferentes con destino a Nicaragua, lugar de origen, no demuestra de que haya abandonado con carácter absoluto los deberes de esposa. Lo que le corresponde a esta Sala decidir es, en este recurso de casación, es el tema relativo a si, de conformidad con el derecho sustantivo, existen las pruebas fehacientes que demuestren que la señora GARCÍA abandonó o no sus deberes de esposa durante el tiempo requerido por ley, cosa que, para que el órgano jurisdiccional reconozca ese derecho o pretensión, se hace necesario probar los hechos que le sirven de fundamento a la misma, tal y como lo reza el artículo 773 del Código Judicial, que señala que "Incumbe a las partes probar los hechos o datos que constituyen el supuesto de hecho de las normas que les son favorables".

Precisamente por lo anterior, es que al demandante con sus pruebas, le corresponde demostrar la verdad de sus afirmaciones y la realidad de sus hechos, a fin de que el Juzgador al momento de decidir, lo haga basándose en dichas pruebas.

El quinto y último motivo consiste en que la Sentencia del Tribunal Superior de Familia viola la ley, toda vez que con el Pasaporte NºC 074557 la demandada se casó, y no viaja según la prueba que obra a folio 83 que no apreció dicha sentencia, pero tan pronto esta extranjera cónyuge Inmigrante solicita su Visa de Casada con Panameño, tres veces se ausenta del país con otro Pasaporte (fs. 91, 105 y 106).

Es del criterio esta S., reiterando todo el análisis esbozado en los motivos analizados que preceden, que el hecho de contar la demandada con dos Pasaportes, el NºC074557 y el Nº07455, éste último con el que ha viajada tres veces desde diciembre de 1996 a junio de 1997 no acreditan con certeza la causal de abandono absoluto de los deberes de esposa de la señora F.D.S.G..

Por tanto, esta S. tiene el criterio de que no se ha probado la injuridicidad de este cargo.

SEGUNDA CAUSAL:

La segunda causal en el fondo del recurso, consiste en "error de derecho en cuanto a la apreciación de la prueba que ha influido sustancialmente en lo dispositivo de la resolución recurrida".

Dicha causal se sustenta en tres motivos, que a continuación se transcriben:

"PRIMER MOTIVO: La Sentencia impugnada del Tribunal Superior de Familia viola la Ley al apreciar de forma errónea y restarle valor probatorio, a los testimonios de JULIO CHEPOTE, a folios 54 y 55, G.A., a folios 57 y 58 y MARÍA ALGUERO DE AIZPÚ, a folios 60 y 61, que convergen en el abandono absoluto de los deberes de esposa de LA DEMANDADA.

SEGUNDO MOTIVO: La Sentencia impugnada del Tribunal Superior de Familia (a folio 150), viola la Ley al apreciar de forma errónea, y otorgarle un valor probatorio que no tiene, al Reporte Migratorio de LA DEMANDADA que obra a folios 91 a 106, por cuanto dicha cónyuge tuvo Status de Turista y dejó este Status por otros mejores, por ejemplo, Status de Solicitante de Visa de Inmigrante en Calidad de Casada con P..

TERCER MOTIVO: La Sentencia impugnada del Tribunal Superior de Familia, viola la Ley, con la valoración probatoria que hace al principio de folio 150 del expediente, porque LA DEMANDADA dejó de ser turista desde que solicitó cambio de Status a Inmigrante en Calidad de Casada con P., y en consecuencia, la parte dispositiva del fallo recogió este equívoco a inicios del folio 153, al desconocer que la nicaragüense G., sí incumplió absolutamente sus deberes de esposa, sin justificación, porque su frecuencia de viaje es inaceptable".

La casacionista cita como disposiciones legales infringidas y explica cómo lo han sido, los artículos 904 y 880 del Código Judicial; numeral 6 del artículo 212 del Código de Familia.

CRITERIO DE LA SALA EN LA SEGUNDA CAUSAL

De acuerdo a la recurrente, el cargo de injuridicidad que le atribuye a la sentencia consiste en que el Tribunal de Segunda Instancia incurre en error de derecho en la apreciación de la prueba, toda vez que al apreciar de forma errónea y restarle valor probatorio a los testimonios de JULIO CHEPOTE (fs.54 Y 55), G.A. (fs. 57 y 58) y MARÍA ALGUERO DE AIZPÚ (fs. 60 y 61); al Reporte Migratorio de la demandada (fs. 91-106) y la valoración probatoria que hace al principio de folio 150 del expediente, condujo al Tribunal a desconocer que la nicaragüense G., sí incumplió absolutamente sus deberes de esposa, sin justificación, porque su frecuencia de viaje es inaceptable.

Advierte la Sala que los cargos de injuridicidad contenidos en los motivos, se determinan de la siguiente manera:

El primer motivo consiste en que la Sentencia impugnada del Tribunal Superior de Familia al restarle valor probatorio a los testimonios de JULIO CHEPOTE, G.A. y MARÍA ALGUERO DE AIZPÚ, visibles a fojas 54-55, 57-58 y 60-61, respectivamente, convergen en el abandono de los deberes de esposa de la demandada.

De la atenta lectura de la resolución impugnada, se observa que el Tribunal ad-quem, valoró todas las pruebas testimoniales independientemente.

Sucede con renovada frecuencia que los hechos de un proceso no alcancen a ser verificados con el auxilio de un solo medio de prueba, es decir que las certezas obtenidas en un juicio no puedan extraerse a partir de cada una de las pruebas aisladamente practicadas. En esos casos el Juzgador estará conminando a basar su decisión en el análisis de conjunto que lógica y racionalmente esté en capacidad de realizar, considerando integralmente todos los elementos probatorios incorporados al proceso. No son pocas las veces que la certeza de un hecho que se averigua se consigue a partir de la ayuda de varios elementos o medios probatorios que, si se consideran por separado, carecerían cada uno de ellos de la fuerza probatoria requerida para establecer la verdad en relación con aquello que se ventila en el juicio.

Estima la Sala que en el caso subjúdice los defectos que le endilga el casacionista es que se le restó valor a unas pruebas testimoniales. Sin embargo, haciendo eco de lo planteado en el párrafo anterior, el Tribunal A-Quem al manifestar, entre otras cosas, que los testigos no han podido apreciar directamente la situación conyugal, sólo conocen que la partes no conviven juntos, que la demandada se ausenta del domicilio conyugal y que el señor L.F.E. realiza una serie de tareas domésticas, no significa que exista un abandono absoluto de los deberes de esposa de la señora GARCÍA, así como no hay certeza, que la demandada ha dejado de hacer sus deberes de esposa en forma intencional o maliciosa.

El segundo y tercer motivo se complementan en un mismo cargo de injuridicidad consistente en que el Tribunal Superior de Familia (a folio 150) al apreciar de forma errónea, que el Reporte Migratorio de la demandada que obra a folios 91 a 106, por cuanto dicha cónyuge tuvo Status de Turista y dejó este Status por otros mejores, por otros, Status de Solicitante de Visa de Inmigrante en Calidad de Casada con Panameño, viola la ley.

Lo anterior, considera la Sala, no constituye un cargo de injuridicidad, por lo que se desestima este motivo.

La Sala no discute que puede asistirle razón al impugnante cuando denuncia los defectos y limitaciones de que adolecen cada una de las pruebas practicadas en este juicio, pero asimismo desea llamar la atención sobre el hecho de cada una de esas pruebas, absolutamente independientes por su naturaleza y por su origen, conducen a una misma conclusión, sin que pueda decirse que haya mediado ninguna artificialidad capaz de forzar las inferencias que naturalmente emanan de la mismas. La simple asociación y convergencia de las pruebas practicadas en este juicio le permiten al juzgador llegar a la certeza de la existencia del hecho medular que se debate en este proceso. Tanto en las declaraciones de los testigos como en las pruebas documentales no se encuentra presente la figura del abandono absoluto de los deberes de esposa de la señora F.D.S.G. para con su señor esposo L.F.E..

De allí que la Sala comparta por completo la postura del Tribunal Superior cuando al fallar analizó con suma claridad la fuerza probatoria de los medios allegados al expediente. Por tanto, este cargo de injuridicidad no se considera probado.

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema, SALA DE LO CIVIL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la Sentencia de 9 de agosto de 1999, dictada por el Tribunal Superior de Familia, dentro del recurso de casación, en el fondo, interpuesto por L.F.E.H..

N..

(fdo.) R.A.F.Z.

(fdo.) E.A.S.

(fdo.) J.A.T.

(fdo.) ELIGIO MARIN CASTILLO

Secretario Ad-hoc