Sentencia de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 6 de Junio de 2002

Ponente:ARTURO HOYOS
Fecha de Resolución: 6 de Junio de 2002
Emisor:Primera de lo Civil
RESUMEN

RECURSO DE CASACION LABORAL, INTERPUESTO POR LA FIRMA ALFARO, FERRER & RAMÍREZ, EN REPRESENTACIÓN DE GRUPO CARIBE, S.A. CONTRA LA RESOLUCIÓN DE 1 DE MARZO DE 2002, DICTADA POR EL TRIBUNAL SUPERIOR DE TRABAJO DEL SEGUNDO DISTRITO JUDICIAL, DENTRO DEL PROCESO LABORAL: EDUARDO VALDES -VS- GRUPO CARIBE, S. A

 
CONTENIDO

VISTOS:

La firma de abogados A., F. &R., apoderada especial de la sociedad GRUPO CARIBE, S.A., ha propuesto recurso de casación laboral contra la sentencia proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial el 1 de marzo de 2002, dentro del proceso laboral promovido por EDUARDO VALDES -VS- GRUPO CARIBE, S.A. y TRUCHAS DE BAMBITO , S.A.

El fin perseguido con el presente recurso consiste en que este Tribunal case la sentencia recurrida y, en su defecto, absuelva a la sociedad GRUPO CARIBE, S.A. de todas las prestaciones reclamadas en su contra.

Se trata de un proceso común de trabajo, promovido por E.V. contra Grupo Caribe, S.A. y Truchas de Bambito, S.A., a fin de que sean condenadas a pagarle la suma de B/.12,500.00 en concepto de prima de productividad, vacaciones proporcionales, prima de antigüedad, horas extras, recargos por días domingo, y décimo tercer mes proporcional, más las costas, intereses legales y gastos del proceso.

El juzgador de primera instancia condenó a GRUPO CARIBE, S.A. a pagarle al señor E.V. la suma de B/.1,447.80, en concepto de horas extraordinarias, vacaciones proporcionales, décimo tercer mes proporcional y prima de antigüedad, y la absolvió del resto de las prestaciones reclamadas.

El Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial modificó la sentencia del juzgador primario, en el sentido de condenar a GRUPO CARIBE, S.A. a pagar al demandante la suma de B/.15,055.21, correspondientes a horas extras, vacaciones proporcionales, décimo tercer mes proporcional, prima de antigüedad, prima de productividad y la confirma en todo lo demás.

A continuación procede el Tribunal de Casación a examinar los cargos que se le endilgan a la sentencia de segundo grado.

El casacionista sostiene que la sentencia por el impugnada ha conculcado las disposiciones 31, 33, 36, 47, 48, 49, 62, 69, 142 y 735 del Código de Trabajo.

En primer lugar, la parte actora sostiene que se ha conculcado el artículo 62 , toda vez que "el contrato de trabajo (fojas 80, 81 y 82) en mención establece en su cláusula lo siguiente: "No obstante, EL TRABAJADOR, no podrá laborar horas extras sin permiso expreso y escrito del jefe inmediato. En ese sentido, las partes, entendiéndose por el demandante E.V. y la sociedad Truchas de Bambito, S.A. quien no es demandada en el presente proceso, al parecer convinieron mediante contrato de trabajo escrito, que éste no podía prestar servicios en horas extras, días de fiesta nacional y días de descanso sin el permiso expreso y escrito de su jefe inmediato.En el caso que nos ocupa únicamente existen constancias de autorización de sobretiempo a laborar por parte del señor V. en fechas específicas y las cuales constan en fojas 86 a 91 del expediente. Es decir, únicamente existe autorización expresa de horas a trabajar en fechas ciertas, precisas y concisas, así como el número de horas laboradas en los documentos antes mencionados, más no así en otros ya que no existen... Es decir, no existe contrato de trabajo alguno suscrito entre el señor E.V. y Grupo Caribe, S.A. Además el contrato de trabajo que al parecer existía entre el demandante y la sociedad Truchas de Bambito, S.A. establece claramente que se requería de aprobación previa por parte de esta para el pago de horas extras o jornadas extraordinarias" (Cfr. fojas 5 y 6).

Le parece extraño al Tribunal de Casación las afirmaciones que efectúa el recurrente, en el sentido de desconocer que entre el señor E.V. y Grupo Caribe, S.A. existió relación de trabajo, cuando afirma que no existe contrato de trabajo entre ellos.

Estima la Sala, que se pretende sorprender al Tribunal con argumentos que están fuera de lugar y de tiempo, puesto que aquí no se debate si hubo relación de trabajo entre Grupo Caribe, S.A. y el señor V., pues, esa situación, sobradamente, está acreditada a través del proceso. Muestra de ello, entre otras, lo constituye el hecho de que en la contestación de la demanda la sociedad GRUPO CARIBE, S.A. afirma en el hecho primero, que es cierto, y por tanto lo aceptan, que el señor E.V. laboraba para la empresa GRUPO CARIBE, S.A. como biólogo, así como también a foja 20 obra Convenio de Terminación de Trabajo por Mutuo Acuerdo, en el cual en su primer párrafo se expresa que " Entre los suscritos, T.M. DE CORRALES...., en su condición de Gerente Residente, de la empresa GRUPO CARIBE, S.A. y quien se denominará EL EMPLEADOR, por una parte, y por la otra EDUARDO VALDES A., ..... Quien en adelante se denominará EL TRABAJADOR, convienen en dar por terminada la relación de trabajo, por mutuo acuerdo, al tenor de las siguientes cláusulas: Primero: Declara EL EMPLEADOR que EL TRABAJADOR empezó a trabajar para la empresa el 1 de enero de 1995 y que al momento de suscribirse el presente convenio desempeñaba el cargo de BIOLOGO, con un salario mensual de B/.675.00."

Frente a estos hechos está probado que el señor E.V., trabajó para el Grupo Caribe, independientemente que al momento de suscribir el contrato de trabajo, el cual reposa de fojas 80 a 82, se hace a través de una empresa denominada TRUCHAS DE BAMBITO, S.A. (Bambitruchas), con domicilio en Volcán, Provincia de Chiriquí, y que tiene como fecha de inicio el 1 de enero de 1995.

Además, constan a fojas 93 y 94 informes de detalle de pago quincenal, correspondiente a la empresa GRUPO CARIBE, S.A. en donde se ubica el detalle del pago del señor E.V. dentro de la subdenominación BAMBITRUCHAS.

Como vemos pues, lo argumentado por el recurrente no tiene sustento alguno.

Y sobre otro punto esgrimido por el actor, dentro del mismo cargo, atinente a que BAMBITRUCHAS no aparece como parte demandada en el presente proceso; tampoco tiene asidero, pues, consta a foja 1, dentro del poder conferido por el señor E.V. al licenciado L.M.R., que este fue otorgado para promover demanda laboral contra el GRUPO CARIBE, S.A. y TRUCHAS DE BAMBITO, S.A., y así lo deja establecido el Juzgado Tercero de Trabajo de la Tercera Sección-Bugaba, cuando acoge la demanda laboral, a través de providencia que obra a foja 5.

Dentro de este contexto, estima la Sala que el Tribunal Superior de Trabajo no ha infringido esta norma, toda vez que ella establece que el contrato individual de trabajo, ya sea verbal o escrito, es aquel a través del cual una persona se obliga a prestar sus servicios o a ejecutar una obra a favor de otra, bajo la subordinación jurídica o dependencia económica de ésta.

La subordinación jurídica y la dependencia económica entre EDUARDO VALDES y el GRUPO CARIBE / TRUCHAS BAMBITO quedó acreditado a través del proceso, de ello da fe todo el caudal probatorio obrante en el expediente. Razón por la cual no prospera el cargo endilgado.

En cuanto a las infracciones aducidas a los artículos 31, 33, 36, 47, 48, 49, 69 y 735, del Código de Trabajo, estima el Tribunal de Casación, que serán analizados de forma conjunta, toda vez que mantienen un fundamento común, consistente en que el Tribunal Superior de Trabajo ha aplicado indebidamente las normas en referencia, ya que ha aplicado recargos sobre horas extras o jornadas extraordinarias, días de fiesta, duelo nacional o compensatorios no acreditadas de forma fehaciente, precisa e indubitable dentro del proceso.

En ese sentido, arguye el casacionista, que en el contrato las partes convinieron que, en efecto, el demandante prestaría servicios en jornadas de trabajo de 8 horas diarias y 48 horas semanales, en turnos que podían ser rotativos o permanentes, y que la sentencia recurrida, no ha señalado ni expresado cual era el horario de trabajo, jornada laboral o los turnos del demandante, para así proceder a determinar si existía o no sobretiempo , por lo que de forma antojadiza ha procedido a condenar a su representada GRUPO CARIBE, S.A.al pago de horas extras, jornadas extraordinarias, trabajos en días domingo, de fiesta o duelo nacional, sin determinar en base a qué jornada o turno efectuó sus cálculos.

Además, la parte actora, afirma en cuanto al cargo relacionado con el artículo 69, que las presunciones contenidas en el mismo, no tiene cabida, porque, a su juicio, no se puede interpretar ni asumir que el señor E.V. prestó servicios para con GRUPO CARIBE, S.A. en jornadas extraordinarias u horas extras, que contrariamente la carga de la prueba en esta materia, la cual requiere precisión y certeza le correspondía al actor.

El Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial, en cuanto a esta materia se refirió en los siguientes términos: "... Los peritos para llegar a la conclusión que el demandante laboró horas extras, se basan en documentos de entrada y salida de trabajadores eventuales para el procesamiento de truchas y los formularios de autorización de horas extras, además que entre sus funciones estaban las de velar por el buen empaque y manejo del procedimiento de truchas desde su inicio hasta su culminación, lo que se constata a través del memorando de 20 de enero de 1995... El Tribunal da pleno crédito a la ampliación de los informes periciales, toda vez que los peritos ANTOLINO CORELLA G. y M.A.F. coinciden en que existe una diferencia en las sumas pagadas al trabajador en cuanto a la Prima de Producción y Horas Extras, pues ambos se apoyan en documentos aportados por la empresa, además de tomar como base legal los artículos 33, 36 numeral 4, 47, 48, 49, 54 y 224 del Código de Trabajo, y al rendir el informe final adjuntan copias de documentos que se utilizaron como soporte para establecer las diferencias plasmadas, haciendo una explicación detallada de las operaciones matemáticas utilizadas, por lo que procede modificar la sentencia de primera instancia" (Cfr. fojas 447 y 448).

El Tribunal de Casación disiente de lo expresado por el juzgador secundario, en virtud de que ha sido jurisprudencia de esta Sala frente a la probanza de horas extraordinarias que "...las horas extras, supuestamente laboradas, no constituyen un derecho adquirido, razón por la cual no le corresponde al empleador comprobar que fueron o no trabajadas y pagadas, todo lo contrario, la carga de la prueba del trabajo en jornada extraordinaria corresponde al trabajador, no tienen cabida las presunciones establecidas en los artículos 69 y 737 del Código de Trabajo a ello, porque no se trata de salario ordinario. No se puede argumentar hechos notorios, se debe demostrar haberlas trabajado y que no hayan sido pagadas, a través de pruebas precisas, ciertas, contundentes y concordantes en tiempo, modo y lugar" (Cfr. Sentencias de 7 de diciembre, 31 de octubre y 20 de julio de 2001, y 29 de diciembre y 27 de septiembre de 2000).

Así las cosas, el informe de los peritos en este punto no demuestra de forma palmaria y exacta las horas extraordinarias supuestamente trabajadas por el trabajador V.; lo que se observa es que efectuaron una ponderación a través del método deductivo, partiendo de una nota que obra a foja 85, a través de la cual el Administrador de Bambitruchas, S.A. le comunica y autoriza al señor E.V., en fecha 4 de abril de 1995, que se hace necesario que labore después de su jornada regular por un período de tres (3) meses, y además, en días feriados y de fiesta nacional. Así, tomando como base esta nota, el perito licenciado M.A.F., en cuanto a las horas extras, expresó en la ampliación del informe pericial lo siguiente: " ...Apoyándonos en ciertos documentos tales como la planilla de empleados eventuales obtuvimos valiosa información acerca de la extensión de jornadas diurna a nocturnas, situaciones que se daban multitudinariamente. Este tipo de prolongaciones originó gran cantidad de horas extras trabajadas por el señor E.V. siempre que estas extensiones se deban durante el tratamiento de alimentación y cuidados de las truchas, funciones estas que según nota fechada el día 20 de enero de 1995, eran funciones permanentes del señor V. y requerían de su permanente supervisión... Relacionado a las Horas Extraordinarias cabe mencionar la adición mediante anexos de documentación de apoyo para el cálculo de dicho derecho como lo son: notas y autorizaciones, así como designación de funciones, según nota anexada el señor V. era el encargado de recibir a los empleados desde las site de la mañana (7:00 a. m.), hasta la salida del último ya que, su responsabilidad era supervisar el proceso completo del tratamiento de las Truchas y transportación de las Truchas desde las instalaciones de la empresa hasta el Aeropuerto Internacional de Tocúmen para realizar las exportaciones del producto" (Cfr. fojas 182 y 186).

En ese mismo sentido, el perito licenciado A.C., en cuanto al trabajo en horas extraordinarias, destacó en la ampliación del informe pericial lo siguiente: "... Es un hecho cierto de que el trabajador laboró horas extraordinarias, días domingos, fiesta o duelo nacional y días de descansos compensatorios, tal como se desprende del memorando fechado 4 de abril de 1995, en el que se le ordena laborar horas extraordinarias, memorando con fecha 20 de enero de 1995, donde se le especifican las funciones, documentos denominados Autorización de Horas Extras, planillas de pagos correspondientes a la primera quincena de septiembre de 1996 y primera quincena de octubre de 1996, y los registros de entrada y salida del personal para el procesamiento de truchas" (Cfr. foja 291).

Observa la Sala, que la nota calendada 4 de abril de 1995, obrante a foja 85, a través de la cual se le solicita al señor V. que trabaje en horas no regulares, establece que es por un período de tres meses y no de forma indefinida. Además, una autorización no es prueba de que efectivamente se laboró. El trabajo en horas extras debe probarse en forma concreta y específica, no mediante suposiciones o extrapolaciones matemáticas de peritos que no estuvieron presentes cuando se laboró.

Por otro lado, en cuanto a la probanza del trabajo en días domingo, de fiesta o duelo nacional, esta Superioridad mantiene igual criterio que el relativo a las horas extras, expresado en párrafos precedentes.

Es decir, la Sala de forma reiterada ha expresado que " ...en cuanto a la probanza del trabajo en días domingo, de fiesta o duelo nacional, la carga de la prueba la tiene el trabajador que alega haberlas trabajado. En ese sentido, en el proceso in examine el trabajador no acreditó que hubiera trabajado en días domingo, de fiesta o duelo nacional. El pasaporte presentado sólo demuestra que estaba en otro país, más no basta alegar que el trabajador estaba a disponibilidad del empleador los siete días de la semana. En esa línea de pensamiento, tenemos que el punto medular a tener en cuenta en la presente controversia, gira entorno a que el trabajador no acreditó en el proceso que efectivamente se encontraba laborando en tales días" (Cfr. sentencia de 30 de enero de 2001).

De conformidad con lo expresado anteriormente, estima la Sala que prosperan los cargos endilgados, toda vez que el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial infringió las disposiciones 31, 33, 36, 47, 48, 49, 69 y 735 del Código de Trabajo.

Por otro lado, en cuanto a la infracción del artículo 142 del Código de Trabajo, el casacionista sostiene que se ha producido en virtud de que "el juzgador de segunda instancia omitió la aplicación de la citada norma referente a las primas de producción, ya que de forma injusta condenó a GRUPO CARIBE, S.A. al pago de B/.1,930.00 bajo este concepto. La citada norma establece claramente que la prima de producción no se consideran como salario ni mucho menos como costumbres, usos ni como condiciones de trabajo ya que la empresa de forma unilateral puede concederlas o no, ya sean éstas permanentes u ocasionales. En este sentido, el empleador es libre de conceder o no una bonificación o prima de producción a determinado o determinados trabajadores ya que ello no es condición de trabajo, costumbre o uso. Siendo esto así, mal puede pretender el ad quem condenar a GRUPO CARIBE, S.A. al pago de una prima de producción que no constituye derecho adquirido, condición de trabajo ni salario.

Por su parte, el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial expresó lo siguiente: "En cuanto a la Prima de Producción, el Tribunal observa que de acuerdo a la ampliación del peritaje y basándose en documentación presentada por la demandada, el trabajador cumplió con los requisitos exigidos por la empresa para hacerle efectiva dicha Prima, incluso se verificaron ventas mayores de las 1,000 libras en las exportaciones, pero no existen pruebas que establezcan que fueron pagadas al señor E.V.. Con la ampliación decretada se desprende claramente que existen diferencias en las sumas de dinero adeudadas al trabajador en concepto de Prima de Producción ..., toda vez que se ha incorporado a este proceso laboral documentación de la empresa que en el primer peritaje no se pudo verificar, logrando así una mayor certeza en la suma adeudada al trabajador que asciende a ....ya que la Prima de Productividad se establece en B/.2,540.00 a la cual se le descuenta la suma de B/.610.00 que fue cancelada, por tanto, en este renglón se le adeuda la suma de B/.1,930.00" (Cfr. fojas 447 y 448).

El Tribunal de Casación, comparte el criterio expuesto por el juzgador secundario, en cuanto a la Prima de Producción, por las razones que pasa a exponer.

A fojas 333 y 334 (dentro de la ampliación del Informe Pericial del licenciado C., obra nota suscrita por el señor M.R., G. General de BAMBITRUCHAS, dirigida al señor E.V., de fecha 24 de octubre de 1996, a través de la cual le comunica lo siguiente:

....

A partir del 1 de noviembre próximo se le otorgará una prima de productividad por los embarques de truchas mayores de 1,000 lbs. que se hagan al extranjero así:

De 1001 lbs. a 1500 lbs. B/.60.00

De 1501 lbs. a 2000 lbs. B/.70.00

De 2001 lbs. a 2500 lbs. B/.80.00

De 2501 lbs. a 2500 lbs. B/.90.00

más de 3001 lbs. B/.100.00

Para causar la prima deben cumplirse factores tales como:

1. Control de nómina 33.3%

(Esta no debe representar más de 0.14 centavos

por libra)

2. Mortalidad por descuidos y negligencia 33.3%

3. Clientes insatisfechos 33.3%

(Despachos equivocados, malos embarques, etc.)

Según el artículo 142 del Código de Trabajo, los pagos que se le hagan en este concepto se considerarán como salario únicamente para efectos del cálculo de vacaciones y prima de antigüedad; por lo que estarán exentos del pago de Seguro Social y del Seguro Educativo.

Igualmente, para los efectos de los dispuesto en los Artículos 70 y 197 del Código de Trabajo, esta prima de producción no se considera como costumbre o uso, ni como condiciones de trabajo. En cualquier caso ésta no podrá exceder del 50% del salario mensual.

Como punto relevante, es preciso destacar que la nota indica que la prima de productividad se otorgará al trabajador E.V., a partir del 1° de noviembre próximo, estando calendada la nota el 24 de octubre de 1996. Es decir, la nota no establece, que el otorgamiento de la prima, es por un período de tiempo determinado..

Por otro lado, se observa que la nota es bastante específica, inclusive detalla los requisitos o factores como lo denomina la empresa, que deben cumplirse para que pueda causarse la prima.

Dentro de este contexto, a foja 264 en la ampliación del informe pericial del licenciado C. éste expresó lo siguiente:

...Después de revisados y analizados minuciosamente los documentos presentados por la Empresa demandada con relación a la prima de Productividad, tales como.

1) F. de declaración de la Exportación.

2) Recibo de caja chica de pago de viáticos a E.V. por transportar truchas de Bambito al Aeropuerto Internacional de Tocúmen con destino a Miami, E.U.A.

3) Factura de flete de crédito a Carga Internacional, S.A. por flete de truchas hacia Miami.

4) Cheques de pago de exportación de truchas a Carga Internacional, S.A. hacia Miami.

5) Facturas de ventas al contado de trucha de más de 1,000 lbs. a Miami.

6) Recibo de caja chica por pagos en concepto de prima de productividad.

7) C. como pago de prima de productividad.

Se ha podido determinar que al demandante se le adeuda en concepto de prima de productividad la suma de B/.2,540.00 (dos mil quinientos cuarenta balboas con 00/100), más vacaciones proporcionales por la suma de B/.230.91 (2,540.00 entre 11= 230.91), más la suma de B/.53.28 (cincuenta y tres balboas con 28/100), en concepto de prima de antigüedad (2,500.00 + 230.91 = 2,770.91 x 1.923% = 53.28), lo que suma un total de B/.2,824.19 (dos mil ochocientos veinticuatro con 19/100), a este monto le restamos los pagos efectuados por la empresa y que ascienden a la suma de B/.610.00 (seiscientos diez balboas con 00/100), por lo que se le adeuda al señor E.V. la suma de B/.2,214.19 (dos mil doscientos catorce con 19/100).

En ese sentido, el licenciado F. en su ampliación del informe pericial , en cuanto a la prima de productividad, manifestó lo siguiente:

Dentro de los documentos que estamos presentando no se observa ningún tipo de anotación al respecto, por lo cual se tomaron todos en consideración y procedimos a calcular la Prima de Productividad utilizando los porcentajes suscritos en esta nota.

Es por esta razón que el Cuadro A muestra en orden cronológico facturas de contado, numeradas secuencialmente y llenadas a mano, firmadas por el señor V., como la persona responsable de entregar la carga. Siendo estas ventas mayores a mil (1000) libras como lo condiciona la empresa, iniciamos entonces con el cálculo de la Prima de Productividad, la cual asciende a B/.1190.00 (mil ciento noventa dólares solamente) cifra de la cual se restan B/.610.00 (seiscientos diez dólares solamente), cantidad que según pruebas fue cancelada por la empresa, resultando entonces una diferencia a favor del demandante de B/.580.00

...

Cada uno de los peritos presentaron ampliación de su informe pericial, arribando ambos a las mismas conclusiones, la cual estaba apoyada en un gran caudal probatorio.

En lo atinente a la prima de productividad, estima la Sala que quedó acreditado de forma minuciosa y detallada, según lo demostraron los peritos, que no se le pagó, en debida forma, la prima de productividad al trabajador E.V..

A diferencia de la probanza de las horas extras, en el caso de la prima de productividad, en la cual igualmente la carga de la prueba la tiene el trabajador, sí se acreditó de forma precisa, cierta y contundente, respaldada con documentación pertinente que reposaba en la empresa, que se exportaron al extranjero múltiples embarques de truchas mayores de 1,000 lbs.y que se cumplieron con los requisitos exigidos para que se concediera la misma.

En esa misma línea de pensamiento, los peritos coincidieron en que la empresa adeuda al señor E.V. en concepto de Prima de Productividad la suma de B/.2,214.19, la cual incluye vacaciones proporcionales y prima de antigüedad y se le ha restado la cantidad de B/.610.00 que era la suma que canceló la empresa en calidad de prima de productividad al señor V..

Estima la Sala, que se ha probado de forma palmaria que la empresa GRUPO CARIBE, S.A. le adeuda al señor E.V., en concepto de prima de productividad, sumas de dinero, sin embargo, y frente a este material probatorio, la empresa no ha demostrado haberlas pagado. Es decir, es sabido que la carga de la prueba la tiene el trabajador, en cuanto a probar que no le fue cancelada la prima de productividad, pero ante este caudal probatorio mostrado en los informes periciales la empresa tuvo toda la oportunidad de desvirtuar lo afirmado por los peritos, pues le asistía el derecho, y no lo hizo. La parte actora se ha limitado a argumentar que la prima de producción no se considera como salario ni mucho menos como costumbre, usos ni como condiciones de trabajo, ya que la empresa de forma unilateral puede concederlas o no, ya sean estas permanente u ocasionales.

Es cierto, lo afirmado por el casacionista, sin embargo, no presentaron material probatorio que desvirtuara lo afirmado y probado en los informes periciales. No consta documento que acredite que el otorgamiento de la prima de productividad era temporal, más bien la nota del 24 de octubre de 1996, es muy clara al señalar que era a partir del 1° de noviembre próximo, y no fue aportada prueba que indicara que la prima de productividad era por un período determinado de tiempo.

En el caso de la horas extraordinarias, no había caudal probatorio que demostrada con toda certeza la hora y salida del señor V., sino que se sacaron conclusiones a través de deducciones y suposiciones; por otro lado, la nota que le comunicaba al demandante que tenía que laborar en horas irregulares decía que era por 3 meses, y además, el contrato establecía que las horas extras debían ser previamente autorizadas.

Situación distinta a la que analizamos con respecto a al aprima de productividad, en donde la nota no habla de tiempo determinado y en donde están acreditadas las exportaciones de truchas con facturas y peso en detalle. En este caso las pruebas son contundentes, precisas y concisas y no son producto de deducciones, como en el caso de las horas extras.

Frente a este escenario jurídico, la Sala estima que este cargo no procede, toda vez que el juzgador secundario tomó su decisión conforme a derecho.

Como corolario de lo antes expresado, la Sala Tercera (LABORAL) de la Corte Suprema, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, CASA PARCIALMENTE la sentencia de 1 de marzo de 2002, proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Segundo Distrito Judicial, dentro del proceso laboral promovido por EDUARDO VALDES -VS- GRUPO CARIBE, S.A. y TRUCHAS DE BAMBITO, S.A.,ABSUELVE a la empresa GRUPO CARIBE, S.A. de pagar la suma de B/.10,675.98 en concepto de horas extras; B/.970.54, en concepto de Décimo Tercer Mes; B/.970.54 por vacaciones proporcionales; y B/.223.96 en concepto de Prima de Antigüedad y CONDENA a la empresa GRUPO CARIBE, S.A. a pagar la suma de B/.2,214.19 a favor de EDUARDO VALDES, en concepto de diferencia en el pago de Prima de Productividad, la cual incluye vacaciones proporcionales y prima de antigüedad.

Las costas de casación se fijan en 15%.

N. y Cúmplase,

(fdo.) A.H.

(fdo.) W.S.F.

(fdo.) J.A.T.

(fdo.) J.S.

Secretaria

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