Sentencia de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 26 de Febrero de 2002

Ponente:ADÁN ARNULFO ARJONA L
Fecha de Resolución:26 de Febrero de 2002
Emisor:Primera de lo Civil

VISTOS:

El licenciado A.C. en nombre y representación de M.A.M.M. ha propuesto recurso de casación laboral contra la Resolución de 7 de agosto de 2001, dictada por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial, dentro del Proceso laboral: M.A.M. -vs- SUPER CABLES PANAMA, S.A.

ANTECEDENTES

La génesis de este recurso de casación lo constituye un proceso común en donde la pretensión del trabajador M.M.M. estaba dirigido a que Super Cable Panama, S.A. le cancelara el pago de salarios cuya cuantía ascendía a la suma de B/.19,500.00. Según el demandante, laboró para la empresa demandada, desde el 1 de mayo de 1996, por espacio de trece meses y seis días sin remuneración alguna.

El Juez Segundo de Trabajo de la Primera Sección, por medio de la Sentencia No. 20 de 29 de mayo de 2000, absolvió a la empresa Super Cable Panama, S.A. de las reclamaciones de MONTERO MACRE, señalando el juez a-quo que no se había verificado una relación de trabajo..

Disconforme el trabajador con la decisión del Juez a quo, propuso recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial

DECISION DEL TRIBUNAL SUPERIOR DE TRABAJO

El Tribunal Colegiado de Segunda Instancia al conocer de la alzada, emitió la Sentencia de 7 de agosto de 2001, confirmando en todas sus partes la decisión del Juez Primario. La conclusión básica a la que arribó el ad-quem fue la siguiente:

Este Tribunal considera que el demandante era socio accionista de la empresa demandada y que la actividad por él desarrollada no es la que típicamente corresponde a una relación laboral, relación ésta que no se ha logrado acreditar en el proceso por faltar elementos tan esenciales como la subordinación jurídica y la dependencia económica

Encontrándose el proceso en este estado los Magistrados que integran la Sala proceden a resolver la presente controversia laboral.

DECISION DE LA SALA

Las normas que estima conculcadas el casacionista por parte del Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial al emitir la Resolución de 7 de agosto de 2001, son las siguientes:

Artículo 64. La subordinación jurídica consiste en la dirección ejercida o susceptible de ejercerse, por el empleador o sus representantes, en lo que se refiere a la ejecución del trabajo

"Artículo 66. Se presume la existencia del contrato y de la relación de trabajo entre quien presta personalmente un servicio o ejecuta una obra, y la persona que recibe aquél o éstas."

La violación se fundamenta en que, presuntamente el Tribunal Superior de Trabajo no explicó por qué consideraba que las pruebas aportadas por el trabajador no demostraban que existía una relación de trabajo con el empleador. Adicional a esto, considera el recurrente que el punto central de la controversia radica en demostrar si el trabajador es o no es accionista de la empresa, y si era accionista minoritario o mayoritario.

Afirma además la parte interesada, que si bien es cierto el trabajador no estaba sujeto a órdenes, instrucciones, horarios, jornadas de trabajo, control de tiempo, no es menos real que existen formas de subordinación jurídica que permiten cierta libertad en los horarios, disposiciones del trabajo, fiscalización y otros, siempre y cuando se rindan cuentas, se cumpla con los fines o programas específicos.

Termina diciendo el actor en su escrito que, quedó demostrado la prestación personal de sus servicios en beneficio de la empresa por espacio de trece meses, bajo la subordinación jurídica del socio mayoritario de Super Cable de Panamá, S.A.

El tema central de la controversia planteada gira en torno a los presuntos salarios que dejó de percibir el señor M.M., en un lapso de 13 meses y seis días, cuando prestaba servicios técnicos en Super Cable Panama, S.A.

Es de importancia señalar que en la relación de trabajo deben subsistir dos elementos de vital importancia, ya sea individual o de manera conjunta que son los que le permitirá al juzgador determinar dicha relación. Nos estamos refiriendo a la subordinación jurídica y a la dependencia económica, independientemente de la existencia o no de un contrato laboral.

De acuerdo a las pruebas que militan en el antecedente laboral, esta Sala debe hacer las siguientes consideraciones para esclarecer la situación laboral de M.M.M..

Tal y como lo han planteado algunos juristas, la subordinación jurídica "implica la existencia de un poder de dirección por parte del empleador al cual ha de sujetarse el trabajador. Ese poder puede ser actual o potencial, lo ejerce el empleador personalmente o por medio de sus representantes y está encaminado a la prestación del servicio o la ejecución de la obra. El poder de dirección se traduce en el derecho de organización, el derecho de mando, de supervisión o vigilancia y el derecho de sanción por parte del empleador. Igualmente es el deber de obediencia por parte del trabajador.." (V.V., O.. Derecho de Trabajo. Relaciones Individuales. Editorial Varem, Panamá, 1998, págs. 34 a 36).

En otras palabras, la subordinación jurídica es un acto de disponibilidad total, en cuanto al empleo se refiere, dado que frente a los requerimientos del empleador el trabajador debe responder de manera inmediata. El empleado debe acatar las directrices proveídas para la realización del trabajo encomendado. Puede que el trabajador necesite tiempo o no para llevarlas a cabo, pero por obediencia debe concluirlo a satisfacción de quien lo ha contratado.

Al trasladar la definición de subordinación jurídica a las actividades desplegadas por M.M. no encontramos que la misma no se ha acreditado en este proceso, en virtud de que los documentos que obran en este expediente aluden directamente a una asesoría técnica brindada por su cuenta y voluntad (ver fojas 102, 103 y 146), a la empresa Super Cable Panamá, S.A. Esto es, que el recurrente llevó a cabo actividades para la organización de la empresa demandada, sin control, sin supervisión jerárquica.

Indiscutiblemente se trataba de servicios profesionales provisto de un interés personal de iniciar conjuntamente con otras personas, el negocio de transmisión de canales de televisión extranjero. Tanto es así que, consta en autos que el recurrente asumía voluntariamente los gastos de viaje y manutención en el extranjero y facilitó las instalaciones de un negocio familiar para que Super Cable Panamá, S.A. en principio, pudiera realizar sus actividades. (situaciónes éstas expresadas en el libelo de demanda presentado en la primera instancia) . En esta línea de ideas, no debe soslayarse el testimonio del señor J.H.L.V., quien aclaró que a mediados de 1996 C.S. reunió a un grupo de panameños con la idea de iniciar una empresa, y se acordó que el aporte de cada uno, de los que no tenían recursos económicos para pagar una acción, aportarían el conocimiento en las diferentes áreas o especialidad. Añadió que M.M. aportó sus conocimientos en lo relativo a los equipos a utilizar en la empresa (ver foja 336 del expediente laboral).

Lo anterior contrasta claramente con lo que señaló el casacionista, a través de su abogado , en el sentido de que acordó con la empresa Super Cable Panamá, S.A. que se le iba a contratar cuando la empresa estuviese lista para operar (ver foja 13 de los antecedentes) y que el beneficio que recibiría por el trabajo realizado hasta ese momento sería en especie, es decir en acciones, como efectivamente así se verificó ( ver foja 192 del expediente laboral). Esto presupone de manera clara que el demandante no se desempeñaba como un trabajador más dentro de la empresa pues ni siquiera el negocio había iniciado operaciones, y no es exacto pretender ser trabajador de una empresa que no estaba funcionando plenamente, sino que se estaba organizando.

La mayoría de los documentos que obra en el expediente, y que fueron suministrados por el señor MONTERO, tratan más que nada en los contactos comerciales que realizó el demandante en el extranjero para iniciar el funcionamiento de la empresa de transmisión de canales de televisión, y de los gastos de alojamiento, comida, boletos aéreos, etc. en que incurrió de manera voluntaria.

Cuando existe una relación de trabajo, el patrono pone a disposición del trabajador todas las herramientas de trabajo, incluyendo los dineros para gastos en los que pueda incurrir en las actividades que despliega en función de la empleadora. Esta situación no es la característica sobresaliente que se observa en este caso.

Otra circunstancia que se desprende de toda esta actuación procesal es que, los poderes otorgados al señor MONTERO eran para representar y administrar la sociedad demandada, y para contratar y suscribir cartas de intención en nombre de Super Cable Panamá, S.A. (ver fojas 47 y siguientes y 51 y siguientes). Los mismos estaban destinados para que M.M. manejara como mejor le pareciera los intereses de la empresa. A pesar del poder conferido al reclamante para administrar la sociedad, no existe evidencia de que en algún momento M.M. planteara al resto del equipo de trabajo que, no estaba siendo remunerado. Esto último sólo se explica con los intereses personales que tenía MONTERO como accionista, condicionados a que la apertura y funcionamiento de la empresa fuera todo un éxito.

Las pruebas aportadas al proceso, y que según el recurrente no fueron valoradas de manera apropiada por el Tribunal Superior de Trabajo, demuestran que la relación entre MONTERO y Super Cable Panamá, S.A., no es de las que se puede considerar como de trabajo.

En lo concerniente a la dependencia económica, aunque este tema no es tratado por el casacionista en su recurso , no está demás comentar al respecto. Frente a ello, estima este Tribunal de casación que tampoco se ha configurado este elemento, porque si bien es cierto no hay prueba de que laboraba para otra empresa, si consta en el expediente que el señor MONTERO asumió los gastos de viaje y otros, sin que la empresa en muchos de los casos los reembolsara. Esto nos indica que él no necesitaba de un salario, pues disponía del dinero necesario, para invertirlo en los viajes y otros gastos relacionados con la iniciación de la empresa Super Cable Panamá, S.A. Para que se configure la dependencia económica, que a su vez denote una relación de trabajo, es necesario que los dineros percibidos por el trabajador constituyan su única o más importante fuente de ingreso, y el señor MONTERO acepta que no recibió dinero alguno de Super Cable Panamá, S.A , al contrario, corrobora que esos dineros utilizados para gastos provenían de su pecunio.(ver hecho sexto de la demanda).

El artículo 65 del Código de Trabajo es claro al establecer cuando se verifica la dependencia económica y estas son las situaciones:

Artículo 65. Existe dependencia económica en cualquiera de los siguientes casos:

1- Cuando las sumas que percibe la persona natural que preste el servicio o ejecute la obra constituyen la única o principal fuente de sus ingresos;

2- Cuando las sumas a que se refiere el ordinal anterior provienen directa o indirectamente de una persona o empresa, o como consecuencia de su actividad;

3- Cuando la persona natural que presta el servicio o ejecuta la obra no goza de autonomía, y se encuentra vinculada económicamente al giro de actividad que desarrolla la persona o empresa que puede considerarse como empleador.

En caso de duda sobre la existencia de una relación de trabajo, la prueba de la dependencia económica determina que se califique como tal la relación existente.

Todo lo explicado en párrafos precedentes nos conduce indubitablemente a rechazar las apreciaciones del recurrente, en el sentido que no se han violado los artículos 64 y 66 del Código de Trabajo.

En mérito de lo expuesto, la Sala Tercera (CASACION LABORAL) administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley NO CASAN la Sentencia de 7 de agosto de 2001 proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial.

N..

(fdo.) A.A.A. L.

(fdo.) A.H.

(fdo.) W.S. FRANCO

(fdo.) J.S.

Secretaria

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