Sentencia de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 29 de Diciembre de 2000

Ponente:ARTURO HOYOS
Fecha de Resolución:29 de Diciembre de 2000
Emisor:Primera de lo Civil
RESUMEN

RECURSO DE CASACIÓN LABORAL, INTERPUESTO POR EL LICENCIADO ERIC VALOY C. EN REPRESENTACIÓN DE ONESIMO MIRANDA DAVIS, CONTRA LA RESOLUCIÓN DE 23 DE JUNIO DE 2000, DICTADA POR EL TRIBUNAL SUPERIOR DE TRABAJO DEL PRIMER DISTRITO JUDICIAL, DENTRO DEL PROCESO LABORAL: ONESIMO MIRANDA -VS- FRENCH SHIPPING AGENCY, S. A. Y/O AGENCIAS CONTINENTAL, S. A

 
CONTENIDO

VISTOS:

El licenciado E.V.C., apoderado judicial de ONESIMO MIRANDA DAVIS, ha presentado recurso de casación laboral contra la sentencia proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial el 23 de junio de 2000, dentro del proceso laboral promovido por ONESIMO MIRANDA DAVIS -VS- FRENCH SHIPPING AGENCY, S. A. Y/O AGENCIAS CONTINENTAL, S. A.

El fin perseguido con el presente recurso consiste en que la Sala case totalmente la resolución recurrida, y en su defecto, condene a las demandadas a pagar la suma de B/.28,539.23 a favor del demandante señor O.M..

Se trata de un proceso común de trabajo promovido por el señor M.D. contra las mencionadas empresas, a fin de que sean condenadas a pagarle solidariamente la suma de B/.28, 539.23, por prestaciones laborales adeudadas, en concepto de horas extras y jornadas extraordinarias, supuestamente laboradas en días domingos, días de fiesta y duelo nacional, así como vacaciones, décimo tercer mes y prima de antigüedad, más intereses, recargos y costas.

El juzgador de primera instancia condenó a las empresas demandadas a pagar al señor M.D. la suma de B/.4,908.57 en concepto de días domingo, días de fiestas o duelo nacional laborados, vacaciones, décimo tercer mes y prima de antigüedad, así como también al pago de los respectivos recargos e intereses de ley. Además declaró no probada la excepción de prescripción, así como la excepción de pago, alegada por las demandadas.

El Tribunal Superior de Trabajo previa revocatoria de la sentencia de primer grado, declaró probada la excepción de prescripción de las horas extraordinarias y absolvió a las empresas demandadas de las reclamaciones incoadas en su contra por O.M.D..

La firma A., F., R. y A., apoderada especial de las sociedades demandadas, presentó escrito de oposición al recurso de casación visible de fojas 11 - 29.

A continuación, procede la Sala a efectuar el estudio de los cargos que se le endilgan a la sentencia de segundo grado.

La parte actora sostiene que la sentencia por ella impugnada ha transgredido las disposiciones 8 y 67 del Código de Trabajo.

Analizaremos de forma conjunta las infracciones aducidas, toda vez que mantienen un fundamento común, relativo a que la sentencia recurrida le está dando validez a un contrato de trabajo que se le hizo firmar al trabajador diez años después de iniciada la relación de trabajo.

Esgrime el casacionista que la violación se ha dado "en virtud de que el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial de Panamá, está dándole validez a un contrato de trabajo que se le hizo firmar al trabajador el día 30 de mayo de 1990, o sea, diez años después de iniciada la relación laboral, que por su carácter de nulo a la luz del artículo 8 del Código de Trabajo, no tiene ninguna eficacia jurídica y en el carácter de que sea válido por ser posterior al documento que obra a foja 86 del expediente,... igualmente sería nulo pues ello equivaldría a dejar sin efecto el derecho a la bonificación que se le reconoce de B/.50.00 por los barcos que atienda dentro de su jornada de trabajo en horas extraordinarias, días domingos, ni (sic) días de fiesta o duelo nacional..."(Cfr. foja 6).

El Tribunal Superior de Trabajo manifestó que "en modo alguno puede considerar esta Superioridad, que en estos contratos existió renuncia de derechos por parte del trabajador, ya que el mismo no está renunciando al pago de sus horas extraordinarias o trabajo en días domingos y de fiesta o duelo nacional, sino que se establece un sistema para el pago de las mismas, ante la imposibilidad de establecer en forma exacta las horas laboradas en tales conceptos. Esta Superioridad no puede desconocer un acuerdo que fue consignado por las partes en el contrato de trabajo, y en donde no se ha probado que el trabajador fue forzado de algún modo a suscribirlo.... Esta Superioridad no comparte el criterio del Juez A quo en el sentido de que no pudiéndose cuantificar el monto de las horas laboradas en domingo y días de fiesta o duelo nacional el Juez pueda fijar el monto de las mismas. Para que se pueda conceder el pago de las horas laboradas en domingo y días de fiesta o duelo nacional, estas deben ser establecidas en forma cierta y precisa, a fin de que las mismas puedan ser cuantificadas y establecido su monto en dinero" (Cfr. fojas 330 y 331).

Esta Superioridad comparte el criterio expuesto por el juzgador de segunda instancia pues, considera que los derechos del trabajador de ninguna manera se han visto desmejorados, reducidos o desconocidos, toda vez que, tal y como consta en el proceso, el sistema de pago de B/.50.00 por nave asignado al señor O.M. venía dándose desde muchos años antes de 1990.

Observa la Sala que de fojas 123 a 125 consta contrato de trabajo indefinido suscrito entre el demandante y la entonces empleadora Compagnie Generale Maritime (French Line) el 1ro. de noviembre de 1980, en donde el señor O.M. es contratado en calidad de "Empleado de Oficina" con un salario mensual de B/.502.66, con la consiguiente obligación de desempeñar "trabajo general de oficina y todo otro trabajo relacional que se le asigne", y en donde se deja consignado que "La compañía pagará al Trabajador las horas extraordinarias efectivamente trabajadas que le hayan sido autorizadas por escrito con anterioridad a la prestación de dicho trabajo extraordinario, las que deberá presentar por escrito al Gerente para su aprobación final, dentro de los (5) cinco días siguientes a su ejecución".

A foja 126 reposa documento dirigido al señor M., suscrito por el Gerente de la Cía. French Line Panamá, S.A., a través el cual se le informa que a partir del 1 de abril de 1982, French Line Panamá, S.A. asume todas las responsabilidades referente a sus prestaciones y demás derechos adquiridos y relacionados con su contrato de trabajo con la Companie Generale Maritime, bajo las mismas condiciones en forma solidaria.

Dentro de la documentación obrante en el expediente se puede observar que al señor M. le fue incrementado en salarios en múltiples ocasiones y su posición pasó a ser la de "Agente de Abordaje", específicamente de fojas 132 a 134 en Memorandum identificado como JLT 02/85 y calendado 9 de abril de 1985, se detalla las funciones que en ese momento tenía el señor M. en la empresa con un salario mensual de más de mil balboas, las cuales son muy diferentes a las de un empleado de oficina, pues, para tener una idea, entre otras funciones tenía las de atender las naves, lo que incluía, entre otras, abordar el barco, entregar los adelantos a los capitanes, entregar pedidos especiales tales como Charts manuales marítimos, piezas de recambio, atender a los tripulantes que embarquen o desembarquen, en caso de emergencia atender los barcos de Balboa, gestionar los contenedores, control de las salidas y entradas de los contenedores en patio, control de las facturas de almacenaje, relaciones con la clientela, controlar en colaboración con los señores G. y W. las facturas de APN (carga/descarga) y confeccionar las cuentas de escala de empremar, manejar una caja chica de B/.200.00, etc.

Vemos pues lo particular del trabajo de un Agente de Abordaje, el cual requiere de una movilización muy compleja y de horarios de trabajo flexibles.

En ese orden de ideas, tenemos que consta en contrato suscrito en 1986, entre las partes, que se contrata al señor M. como empleado de confianza, ocupando el cargo de "Agente de Abordaje" con un salario mensual de B/.832.00 y en su cláusula quinta se expresa entre otras cosas que "Por razón de la naturaleza del servicio que presta el trabajador, y de la dificultad de prever y calcular el número de horas extraordinarias laborables mensualmente, así como el número de horas laboradas en días de fiesta o duelo nacional, ambas partes convienen que el trabajador recibirá la suma mínima de B/.50.00 por cada nave cuyo tránsito por el canal deba atender, cantidad ésta que de conformidad con lo acordado entre las partes, cubre cualquier pago de sobretiempo laborado así como recargos por trabajos en días domingo, de fiesta o duelo nacional.

En esa línea de pensamiento, cabe resaltar que los B/50.00 eran pagados también durante horas de jornada regular de trabajo, por cada nave que atendiera el trabajador, y en el contrato que invoca el recurrente, suscrito el 30 de mayo de 1990, en su cláusula novena se expresa lo siguiente: "Se deja constancia que la relación de trabajo comenzó a regir a partir del 1 de abril de 1982" (Cfr. foja 168), es decir, en dicho contrato se reconoce y ratifica el inicio de la relación de trabajo, y su posición se define como "Agente de Abordaje", y el citado sistema de compensación.

Las demandadas afirman que la intención real de los B/.50.00 por nave atendida no era para estimular la productividad ... por el contrario estas sumas eran otorgadas para cubrir cualquier tipo de jornada extraordinaria que pudiese haber laborado el demandante en algún momento, ya que por sus funciones como Agente de A. era imposible determinar con certeza el tiempo real que en algún momento dado pudiese haber laborado en jornada extraordinaria.

Esos señalamientos han quedado demostrados a través del proceso, toda vez que la parte actora no pudo acreditar las horas exactas trabajadas en jornadas extraordinarias, días domingo, días de fiesta o duelo nacional, y esto obedece a la naturaleza del trabajo que ejecuta un agente de abordaje, el cual guarda estrecha relación con el tránsito de barcos o naves por la vía interoceánica, específicamente en la ruta por el atlántico.

En ese sentido, esta Sala se ha pronunciado de forma reiterada en abundante jurisprudencia lo siguiente: "El trabajador reclama asimismo el pago de horas extras, días de fiesta nacional, días domingos y de descanso laboral. Conforme al artículo 735 del Código de Trabajo la carga de la prueba incumbe a la parte que afirma la existencia de hechos como fundamento de su acción o excepción y no requieren prueba los hechos afirmados por una parte y admitidos o reconocidos por la contraria, respecto a los cuales la ley no exija prueba específica, los hechos notorios, los que estén amparados por una presunción de derecho, y el derecho escrito que rige en la Nación o en los municipios, en las entidades autónomas, semiautónomas o descentralizadas. Como en este caso no hay presunción legal a favor del trabajador, que lo exima de la carga de la prueba, le corresponde a éste comprobar que efectivamente laboró horas extraordinarias y días de fiesta nacional, domingos y de descanso laborados. Como quiera que no presentó esas pruebas, la Sala debe negar esta petición" (Cfr. sentencias de 28 de abril de 2000, 30 de diciembre de 1994, 8 de febrero de 1994).

Dentro de esa línea de pensamiento, tenemos que las horas extras, supuestamente laboradas, no constituyen un derecho adquirido, razón por la cual no le corresponde al empleador comprobar que, fueron o no trabajadas y pagadas, todo lo contrario, la carga de la prueba en este caso le corresponde al trabajador y ello responde a que no se trata de salario ordinario. "No se puede argumentar hechos notorios, se debe demostrar haberlas trabajado y que no hayan sido pagadas, a través de pruebas precisas, ciertas, contundentes y concordantes en tiempo, modo y lugar" (Cfr. sentencia de 27 de septiembre de 2000).

Resulta palmario que el pago de la suma de B/.50.00 para cubrir cualquier jornada extraordinaria, que se laborara no implica renuncia de derechos, toda vez que no se cuenta con un detallado sistema de control de entradas y salidas. Es preciso hacer énfasis que dicha suma era pagada al trabajador aún cuando la nave fuera atendida durante sus horas regulares de trabajo, y así fue corroborado por el perito en sus declaraciones contenidas de fojas 265 a 270.

Dentro de este contexto, es preciso destacar que el contrato de trabajo suscrito en el año 1990 fue reconocido por las partes, en su firma y contenido, y no se ha acreditado que se haya forzado al trabajador de forma alguna para que lo suscribiera.

Frente a este escenario jurídico, la Sala concluye que la decisión del ad quem fue conforme a derecho, razón por la cual se desestiman los cargos endilgados.

Como corolario de lo antes expresado, la Sala Tercera (LABORAL) de la Corte Suprema, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia proferida por el Tribunal Superior de Trabajo del Primer Distrito Judicial el 23 de junio de 2000, dentro del proceso laboral promovido por ONESIMO MIRANDA DAVIS -VS- FRENCH SHIPPING AGENCY, S. A. Y/O AGENCIAS CONTINENTAL, S. A.

Notifíquese.

(fdo.) A.H.

(fdo.) L.C.D.

(fdo.) E.A.S.

(fdo.) J.S.

Secretaria