Sentencia de Corte Suprema de Justicia (Pleno), Sala 1ª de lo Civil, 14 de Junio de 2002

Ponente:ALBERTO CIGARRUISTA CORTEZ
Fecha de Resolución:14 de Junio de 2002
Emisor:Sala Primera de lo Civil
RESUMEN

APOSTOLOS ATHANASÓPULOS INTERPONE RECURSO DE REVISIÓN CONTRA EL AUTO Nº 2702, DEL 21 DE NOVIEMBRE DE 2000, DICTADO POR EL JUZGADO CUARTO DE LO CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO JUDICIAL DE PANAMÁ, DENTRO DEL PROCESO EJECUTIVO INCOADO POR DIRECCIÓN Y ADMINISTRACIÓN DE EMPRESAS, S.A. CONTRA DIATGE, S.A. Y OTROS

 
CONTENIDO

VISTOS:

El licenciado M.C., actuando en nombre y representación de APÓSTOLOS ATHANASÓPULOS, interpuso recurso de revisión del proceso ejecutivo interpuesto por DIRECCIÓN Y ADMINISTRACIÓN DE EMPRESAS, D.A.E.S.A. contra su representado y otros, tramitado ante el Juzgado Cuarto del Primer Circuito Judicial de Panamá, Ramo Civil.

El presente recurso de revisión fue admitido por el resto de Sala de lo Civil luego de resolver favorablemente la apelación interpuesta por el recurrente contra el auto de 18 de junio de 2001, mediante el cual el M.S. lo había rechazado de plano.

Comprobada la consignación de la fianza requerida, se citó a la parte demandante en el proceso ejecutivo y al tercero adquiriente del bien inmueble rematado dentro del mismo, así como a aquellas personas y entidades que pudieran verse afectadas con la resolución que se dicte. Comparecieron la empresa DAESA, S.A. (f. 116) y el licenciado C.R.M.A. (f.118), cuyo apoderado presentó escrito oponiéndose a las pretensiones contenidas en el recurso de revisión (fs 126 a 132).

Llevada a cabo la audiencia oral ante esta Sala de la Corte (fs. 167 a 192 y 202 a 226), los opositores al recurso presentaron sus alegatos finales como consta de fojas 198 a 201 y de las 227 a 233, mientras que el apoderado del recurrente resumió sus alegatos en escrito visible de fojas 234 a 244.

Corresponde decidir si este recurso resulta fundado o no, previas las siguientes consideraciones:

RECURSO DE REVISIÓN:

En los hechos que fundamentan la solicitud de revisión del proceso ejecutivo impugnado, tramitado ante el Juzgado Cuarto del Primer Circuito Judicial de Panamá, Ramo Civil y que sustentan la causal contemplada en el numeral 9 del artículo 1189 del Código Judicial, el apoderado del recurrente expresó las siguientes circunstancias:

  1. Desde 1987 y hasta la fecha, el señor A.A., como presidente y representante legal de la sociedad propietaria de "Nuevo Restaurante Mini Max" y como gerente de dicho establecimiento, ha comprado a Dirección y Administración de Empresas, S.A. los productos cerveceros elaborados por la Cervecería Barú-Panamá, para ofrecerlos en venta a sus clientes.

  2. El 31 de julio de 1995, mediante instrumento privado, la sociedad anónima DIATGE, S.A., propietaria del local comercial "Restaurante Los Ranchitos", D.A. y APÓSTOLOS ATHANASÓPULOS, suscriptores de la citada sociedad, firmaron contrato de préstamo en calidad de deudores de Dirección y Administración de Empresas, S.A. (DAESA), por la suma de veintiún mil quinientos cincuenta balboas (B/.21,550.00), incluyendo gastos de manejo, pagadero a partir del 31 de julio de 1995, en cuarenta y dos abonos mensuales consecutivos de quinientos balboas (B/.500.00) y uno de quinientos cincuenta balboas (B/.550.00), según la cláusula cuarta.

  3. En el contrato se estableció que la parte deudora tendría su domicilio en "Calle quinta (5ta.) y Vía Bolívar (Transístmica), Vista Hermosa, Pueblo Nuevo, Ciudad de Panamá", pero los abonos a la deuda nunca se hicieron en dicha dirección, sino en el establecimiento comercial "Nuevo Restaurante Mini Max" ubicado en Vía España y Calle 55 Este o C.S.R., Urbanización Obarrio, donde el señor A.A. personalmente hacía los pagos que eran retirados por los empleados de Dirección y Administración de Empresas, S.A.

  4. El 22 de abril de 1997, el Juzgado Segundo Municipal de Panamá, Ramo Civil, practicó una diligencia de retención de bienes sobre los equipos, mercancías y mobiliarios del establecimiento comercial "Restaurante Los Ranchitos", entregados a un depositario nombrado dentro del proceso de lanzamiento con retención de bienes promovido por D. y Cía, S.A. contra DIATGE, S.A., que a partir de esa fecha quedó separada de la administración del establecimiento comercial de su propiedad.

  5. A partir de abril de 1997, A.A. abonó a Dirección y Administración de Empresas, S.A., la mitad de la suma mensual originalmente convenida en el contrato de préstamo otorgado a DIATGE, S.A., pagos que fueron retirados por los empleados de aquélla en el establecimiento comercial "Nuevo Restaurante Mini Max".

  6. El Juzgado Segundo Municipal de Panamá, Ramo Civil, mediante Resolución Nº 59 de 30 de abril de 1997, decretó el lanzamiento de DIATGE, S.A. del local arrendado a D. y Cía, S.A. en calle Quinta y Vía Bolívar, Vista Hermosa, Pueblo Nuevo, y la ejecución de la medida, según el Oficio Nº 541 de 20 de mayo de 1997, estuvo a cargo de la Corregiduría del Barrio de Pueblo Nuevo.

  7. El 12 de febrero de 1999, el apoderado general de Dirección y Administración de Empresas, S.A. otorgó poder especial notariado a la firma M., M. &P., para que interpusiera ante el Juez de Circuito de lo Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, en turno, demanda ejecutiva de mayor cuantía contra DIATGE, S.A., D.A. y Apóstolos Athanasópulos y señaló en dicho poder que el domicilio de los demandados era Calle Quinta y Vía Bolívar, Vista Hermosa, Pueblo Nuevo, Ciudad de Panamá, acción que fue presentada el 17 de marzo de 1999 y quedó radicada en el Juzgado Cuarto del Primer Circuito de Panamá, Ramo Civil. En dicha demanda se solicitó que se condenara a pagar a los deudores, solidariamente, la suma de B/.21,802.85 (veintiún mil ochocientos dos balboas con ochenta y cinco centésimos), más intereses, costas y gastos.

  8. Mediante informes fechados 24 y 25 de junio de 1999, la notificadora del Juzgado Cuarto del Primer Circuito de Panamá, Ramo Civil, dejó establecido que concurrió a notificar a los demandados en el proceso ejecutivo a la dirección establecida en la demanda, pero que allí le informaron que los mismos, hacía más de tres meses, ya no eran dueños de esa empresa.

  9. En memorial presentado ante el juzgado el 2 de julio de 1999, la firma forense apoderada judicial de Dirección y Administración de Empresas, S.A., solicitó que se notificara por edicto a los deudores demandados, en vista que la notificadora había concurrido en dos días diferentes al domicilio señalado sin poder hallarlos y en nombre de su apoderada y en el suyo propio, manifestó desconocer el paradero de los demandados ni dónde pudieran ser ubicados.

  10. En providencia de 12 de julio de 1999, el Juzgado Cuarto del Primer Circuito de Panamá, Ramo Civil, ordenó emplazar a DIATGE, S.A., D.A. y APÓSTOLOS ATHANASÓPULOS, fijando ese día el edicto en lugar visible del tribunal. También fue publicado en el diario "El Universal" los días 17, 18, 19, 20 y 21 de julio de 1999, según consta en certificaciones secretariales.

  11. Como los demandados no comparecieron en tiempo oportuno, se les nombró como defensora de ausente a la licenciada Y.A., con quien se siguieron los trámites de la ejecución, concluida con el Auto Nº 2702 de 21 de noviembre de 2000, por el cual se aprobó el remate de la mitad de la finca Nº 32,645, inscrita al tomo 807, folio 48 de la sección de la propiedad, provincia de Panamá, perteneciente a Apóstolos Athanasópulos, adjudicada libre de gravámenes y a título de compra en remate público a C.R.M.A..

  12. Para las fechas en que Dirección y Administración de Empresas, S.A. otorgaron poder especial para la interposición de la demanda contra DIATGE, S.A. y a la fecha en que se presentó efectivamente, ya aquélla sociedad conocía que ésta había sido lanzada del domicilio de calle Quinta y Vía Bolívar, Vista Hermosa, Pueblo Nuevo, Ciudad de Panamá, porque siguió abasteciendo de cerveza a la nueva administración del establecimiento comercial "Restaurante los Ranchitos", después del aseguramiento de bienes y terminación de la administración de esta sociedad, ocurrida el 22 de abril de 1997, con la que también cesó la posible presencia de su Director Apóstolos Athanasópulos en esa dirección.

  13. A las fecha de otorgamiento del poder y de la presentación de la demanda interpuesta por Dirección y Administración de Empresas, S.A., ésta conocía el paradero de Apóstolos Athanasópulos en el establecimiento comercial "Nuevo Restaurante Mini Max", en la intersección de Vía España y calle 55 Este, planta baja del Edificio Don Juan, Urbanización Obarrio, Ciudad de Panamá, que es el sitio donde se originaron las relaciones comerciales de la sociedad demandante con Apóstolos Athanasópulos y del cual es el gerente que ha mantenido y mantiene relaciones mercantiles ininterrumpidas, abasteciéndole de cerveza desde el año de 1987 y hasta la fecha del presente recurso (fs. 4 a 9).

    PRUEBAS:

    Con el recurso se presentaron las siguientes pruebas documentales:

  14. Certificaciones del Registro Público sobre la existencia y representación legal de Dirección de Administración de Empresas, S.A. y DIATGE, S.A.;

  15. Copias auténticas del poder especial otorgado por Dirección y Administración de Empresas, S.A. a M., M. &P., para promover el proceso ejecutivo contra DIATGE, S.A., D.A. y Apostólos Athanasópulos y de la demanda presentada el 24 de marzo de 1999;

  16. Copia auténtica del contrato de préstamo de 31 de julio de 1995 celebrado entre Dirección y Administración de Empresas, S.A. y DIATGE, S.A., D.A. y Apóstolos Athanasópulos;

  17. Copia auténtica de los informes de notificación fechados 24 y 25 de junio de 1999, mediante los cuales la notificadora del Juzgado Cuarto del Primer Circuito de Panamá, Ramo Civil, hizo constar que no localizó a DIATGE, S.A., D.A. ni Apóstolos Athanasópulos en la dirección de Calle Quinta y Vía Bolívar, Vista Hermosa, Pueblo Nuevo, Ciudad de Panamá;

  18. Copia auténtica del memorial presentado el 2 de julio de 1999 por M., M. &P., declarando que ni ella ni Dirección y Administración de Empresas, S.A. conocían el paradero de DIATGE, S.A., D.A. y Apóstolos Athanasópulos y solicitando su emplazamiento por edictos;

  19. Copia auténtica de la providencia de 12 de julio de 1999 del Juzgado Cuarto del Primer Circuito de Panamá, Ramo Civil, en la que ordena emplazar por edictos a los demandados dentro del citado proceso;

  20. Copia auténtica de la resolución de 12 de agosto de 1999, mediante la cual se les nombra un defensor de ausente dentro del proceso ejecutivo a DIATGE, S.A., Apóstolos Athanasópulos y D.A.;

  21. Copia auténtica de la toma de posesión de la defensora de ausente, licenciada Yadizbeth Anria;

  22. Copia auténtica del auto Nº 2702 de 21 de noviembre de 2000, mediante el cual el Juzgado Cuarto del Primer Circuito de Panamá, Ramo Civil, adjudicó a C.R.M.A. la mitad de la finca Nº 32645, registrada al tomo 807, folio 48, de la sección de la Propiedad, Provincia de Panamá y certificación del Registro Público en la que consta que la mitad de dicha finca pertenecía a Apóstolos Athanasópulos;

  23. Certificación de 22 de mayo de 2001 emitida por el Registro Público donde se deja constancia que la mitad de la finca Nº 32645 y actualizada al documento Nº 20575, inscrita en el folio 48, Tomo 807 de la Sección de la Propiedad, perteneció al señor A.A. y fue secuestrada, embargada y rematada a favor del señor C.R.M.A., dentro del proceso ejecutivo de mayor cuantía que propuso Dirección y Administración de Empresa, S.A. contra D., S.A., D.A. y Apóstolos Athanasópulos.

  24. Copia auténtica de la Resolución de 21 de abril de 1997, mediante la cual el Juzgado Segundo Municipal de Panamá, Ramo Civil, decretó la retención de bienes de DIATGE, S.A., que se encuentren dentro de la finca Nº 26275, ubicada en Vía Bolívar, Pueblo Nuevo, en virtud que adeuda B/.45,000.00, en concepto de cánones de arrendamiento, más costas y gastos; copia auténtica de la diligencia de inventario y avalúo de los bienes retenidos (fs. 36 a 42).

  25. Copia autenticada de la Resolución Nº 59 proferida por el Juzgado Segundo Municipal de Panamá, Ramo Civil, el 30 de abril de 1997, en la cual ordena el lanzamiento de DIATGE, S.A. por mora en el pago del arrendamiento adeudado a D. y Cía, S.A.; copia autenticada del Oficio Nº 541 de 20 de mayo de 1997, en la que la señora Juez Segunda Municipal de Panamá, Ramo Civil, informa al señor C. de Pueblo Nuevo que se ha decretado el lanzamiento de los ocupantes del local comercial Parrillada Los Ranchitos, ubicado en la Vía Bolívar, Pueblo Nuevo, finca Nº 26,275, de propiedad de D. y Cía, S.A. (fs. 43 y 44).

  26. Copia autenticada de la Licencia Comercial Tipo "B", expedida el 30 de junio de 1987 a favor de APDAG, S.A., para la operación del establecimiento denominado "Nuevo Restaurante Mini Max, ubicado en calle 55 Este, E.D.J.N. 140, Obarrio, Corregimiento de Bella Vista, cuyo representante legal es el señor A.A. (f. 45).

  27. Copias autenticadas por el custodio de los originales, portada y reverso con la constancia del endoso para el depósito, de los cheques Nº 615155 girado contra la cuenta corriente Nº 01-10-1348-3 del Multi Credit Bank, Inc., de Apóstolos Athanasópulos (Restaurante Nuevo Minimax) a favor de DAESA, por la suma de B/.500.00; y del cheque Nº 365 del Bancolat, girado contra la cuenta Nº 00-03-12960 de Apóstolos Athanasópulos (Rest. Mini Max/Rest. Los Ranchitos) a favor de DAESA, por la suma de B/.250.00 (fs. 46 y 47).

  28. Doce proformas originales de Dirección y Administración de Empresas, S.A. de pedidos del Restaurante Mini Max, para el abastecimiento de cerveza, firmadas por los vendedores "K." y "D.C.", que se hicieron entre el 8 de septiembre de 1998 al 22 de diciembre de 1999.

    El recurso de revisión se fundamenta en la causal que establece el numeral 9 del artículo 1204 (1189) del Código Judicial. Esta norma legal es del siguiente tenor literal:

    Artículo 1204 (1189). Habrá lugar a la revisión de una sentencia dictada por un Tribunal Superior o por un Juez de Circuito, cuando se trate de procesos de única instancia o cuando aún existiendo el Recurso de Apelación, éste no se haya surtido por cualquiera de los siguientes motivos:

    ...

  29. Si una parte afectada con la sentencia no fue legalmente notificada o emplazada en el proceso, siempre que en uno y otro caso no haya mediado ratificación expresa o tácita de dicha parte, ni el objeto o asunto hubiere sido debatido en el proceso."

    CONTESTACIÓN AL RECURSO DE REVISIÓN:

    Una vez admitido el presente recurso, la Sala procedió a citar a Dirección y Administración de Empresas, S.A., DIATGE, S.A. (Representante legal: D.A., D.A. y a C.R.M.A., así como a cualquier otra persona que tenga interés o pueda afectar la resolución que resuelva el recurso.

    El licenciado G.A.B.C., presentó el 16 de noviembre de 2001, ante la Secretaría de la Sala Primera, el poder conferido por DAESA (Dirección y Administración de Empresas, S.A.) para que la representara en juicio (f. 116).

    Por su parte, el 19 de noviembre de 2001, el señor C.R.M.A., apoderó al licenciado L.A.O., para que representara sus intereses dentro del proceso y el 5 de diciembre de 2001, presentó escrito oponiéndose a las pretensiones del recurrente.

    AUDIENCIA ORAL:

    El 20 de febrero de 2002, se celebró la audiencia oral del recurso de revisión interpuesto contra el proceso ejecutivo interpuesto en el Juzgado Cuarto de lo Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, por Dirección y Administración de Empresas, S.A. contra DIATGE, S.A. y otros (fs. 167 a 192).

    A dicha audiencia asistieron los Honorables Magistrados J.A.T., A.C.C. y R.A.F.Z.; la licenciada S. de Castroverde, Secretaria de la Sala Civil y los licenciados M.C., G.B. y L.A., apoderados del recurrente y de los opositores, respectivamente.

    El licenciado C., además de las pruebas presentadas con el recurso de revisión, presentó una factura fechada 1º de noviembre de 2001, expedida por Dirección y Administración de Empresas, S.A. al Restaurante Mini Max por la suma de B/.576.00 y un cheque del Banco General girado el 1º de noviembre de 2001, a la orden de Dirección y Administración de Empresas, S.A. y expedido por la sociedad propietaria del Restaurante Nuevo Mini Max, por la suma de B/.576.00, con el cual se paga el importe de la factura señalada. También presentó pruebas testimoniales, anunciadas en el recurso, para que se recibiera la declaración de los señores D.C., C.V., X.S., G. de R. y declaración del señor Apóstolos Athanasópulos y pidió la práctica de una inspección judicial a los registros mercantiles de la parte demandada y cuyo objetivo explicó en el libelo del recurso.

    Por su parte el licenciado B. no se opuso a ninguna de la pruebas presentadas y propuestas y, en relación a la prueba de inspección judicial para establecer si el establecimiento comercial Restaurante Nuevo Mini Max figura como cliente de DAESA, bajo los números 6768, 6769 o cualquier otro, señaló que en los pocos archivos que tiene esa empresa en su computadora, no aparece el nombre del señor A. sino otra persona, como el representante del mencionado restaurante.

    Por último, el licenciado A. indicó que comparecía en representación de una persona, licenciado C.M., que no tiene ninguna relación material, contractual ni procesal con las partes, ya que sencillamente acudió al remate celebrado dentro del proceso ejecutivo ahora impugnado, como un tercero interesado.

    En sus alegatos los abogados reiteraron los hechos y argumentos expuestos en sus respectivos escritos del recurso de revisión y de oposición a dicho recurso, respectivamente.

    DECISIÓN DE LA CORTE:

    El recurso de revisión que esta Sala resuelve se fundamenta en la causal contenida en el numeral 9 del artículo 1204 (1189) del Código Judicial. Este numeral fue previamente transcrito y se refiere a la falta de notificación legal en perjuicio de la parte demandada, siempre que no haya mediado ratificación de dicha parte ni el asunto hubiere sido debatido en el proceso. Entonces, corresponde a esta Superioridad establecer, a través del presente recurso de revisión, si se ha configurado la nulidad por falta de notificación indebida del auto que libró mandamiento de pago ejecutivo.

    Antes de entrar al fondo del negocio y para determinar si el referido proceso se surtió conforme a los trámites legales, o sea, si fue apegada a derecho la actuación de notificación a través de edicto emplazatorio del auto ejecutivo dictado por el Juzgado Cuarto de lo Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, dentro del proceso ejecutivo incoado por Dirección y Administración de Empresas, S.A. contra DIATGE, S.A., D.A. y Apóstolos Athanasópulos, es procedente hacer un breve recuento de los hechos expuestos y constatados por esta Superioridad en las pruebas allegadas al expediente.

    La firma forense M., M. &P., en representación de Dirección y Administración de Empresas, S.A. (DAESA) presentó, el 17 de marzo de 1999, demanda ejecutiva contra DIATGE, S.A., D.A., y Apostólos Athanasópulos, para que fueran condenados a pagarle solidariamente, la suma de B/.21,802.85, más intereses a la tasa de B/.14.5%, costas y gastos de la acción cautelar interpuesta.

    La anterior petición tiene como génesis el incumplimiento de DIATGE, S.A. (sociedad propietaria del establecimiento comercial "Restaurante los Ranchitos"), de un contrato de préstamo suscrito con Dirección y Administración de Empresas, S.A. (DAESA), en el que se pactó exclusividad para la venta de cervezas elaboradas por Cervecería del Barú-Panamá y otros productos de sus afiliadas, en el cual también firmaron como deudores los señores D.A. y Apóstolos Athanasópulos. Este contrato es visible de fojas 4 a 6 del expediente del proceso ejecutivo y en su cláusula quinta se establece lo siguiente:

    "QUINTA: LA PARTE DEUDORA acepta que la razón que induce a DAESA a otorgar este préstamo es el interés de que LA PARTE DEUDORA venda en su establecimiento comercial los productos que vende, distribuye o representa DAESA. Por tanto, LA PARTE DEUDORA se obliga, irrevocablemente, por un período de diez (10) años, contado a partir de la fecha de este contrato, a vender en forma exclusiva en el establecimiento comercial denominado 'RESTAURANTE LOS RANCHITOS', el cual está ubicado en Calle Quinta y Vía Bolívar, S/N, Vista Hermosa, Pueblo Nuevo y opera con Licencia Comercial Tipo B, número Ocho Cuatrocientos Ochenta y Cinco Cincuenta y Tres (8-48553), todos los productos que venda, distribuya o representa DAESA o las Sociedades afiliadas, Cervecería Barú-Panamá, S.A. y Coca Cola de Panamá, Compañía Embotelladora, S.A. ---

    El incumplimiento de LA PARTE DEUDORA de esta obligación causará el vencimiento anticipado del plazo estipulado para el pago del préstamo. El hecho de que el préstamo sea pagado en forma anticipada, no exime a LA PARTE DEUDORA a dar cumplimiento de las obligaciones de vender los productos que vende, distribuye o representa DAESA, por todo el tiempo estipulado en esta cláusula."

    En dicho contrato de préstamo, fechado 31 de julio de 1995, se dejó establecido que la parte deudora tiene su domicilio en Calle Quinta 5ta. y Vía Bolívar (Transístmica), Vista Hermosa, Pueblo Nuevo, Ciudad de Panamá.

    Consta a foja 44 que el 20 de mayo de 1997, casi dos años antes de interpuesta la demanda ejecutiva que originó el proceso cuya revisión ahora se pide, la Juez Segunda Municipal de Panamá, Ramo Civil, informó al señor C. de Pueblo Nuevo que debía llevar a cabo el lanzamiento del arrendatario del local comercial que opera bajo el nombre de "Parrillada Los Ranchitos", ubicado en Vía Bolívar y Pueblo Nuevo, en la finca Nº 26,275 de propiedad de D. y Cía, S.A.

    El 7 de mayo de 1999, el Juzgado Cuarto del Circuito Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, dictó el Auto Nº 1263, librando mandamiento de pago por la vía ejecutiva a favor de Dirección y Administración de Empresas, S.A. y contra DIATGE, S.A., D.A. y Apóstolos Athanasópulos, por la suma de B/.25,373.28 en concepto de capital y costas. Previamente, el juez civil había dictado el Auto Nº 644 de 5 de marzo de 1999, corregido mediante el Auto Nº 1087 de 21 de abril de 1999, decretando secuestro hasta la concurrencia de B/.25,085.78 contra DIATGE, S.A., D.A. y Apóstolos Athanasópulos y sobre los depósitos en valores de cualquier tipo que el demandado, Apóstolos Athanasópulos, mantenga como suyos en cualesquiera de los siguientes bancos de la localidad: Citibank, N.A., Chase Manhattan Bank, Banco Comercial de Panamá (BANCOMER), Banco General, Banco Del Istmo, Banco Nacional de Panamá (BANCONAL), Banco Mercantil del Istmo, Banco Continental de Panamá, Banco de Latinoamérica (BANCOLAT), Primer Banco de Ahorros (PRIBANCO), Caja de Ahorros, Banco Panamericano (PANABANK), Banco Panameño de la Vivienda, Banco Internacional de Panamá, Metrobank, Colabanco, Banco Fedpa y Multicredit Bank y Banexpo; y sobre la mitad de la finca Nº 32645, inscrita al tomo 807, folio 48 de la sección de la propiedad, Provincia de Panamá, de propiedad de Apóstolos Athanasópulos con cédula Nº N-11-608 (f. 52 y reverso y f. 58 y reverso del cuadernillo de la medida cautelar).

    Del auto que libró mandamiento de pago por la vía ejecutiva se notificó el demandante mediante escrito visible a foja 10 del expediente del proceso ejecutivo, fechado 10 de mayo de 1999 y a fojas 13 y 14 del mismo, se leen los informes de la notificadora de los días 24 y 25 de junio de 1999, en los que se deja constancia que se apersonó en esas dos ocasiones a Calle Quinta y Vía Bolívar, Vista Hermosa, Pueblo Nuevo, a comunicarle a los representantes legales de la empresa DIATGE, S.A. y a los señores D.A. y Apóstolos Athanasópulos, que debían comparecer para una diligencia judicial al Juzgado Cuarto Civil, pero las personas presentes en el local le comunicaron que hacía más de tres meses los señores mencionados ya no eran dueños de la empresa.

    En virtud del anterior informe, los apoderados judiciales de Administración de Empresas, S.A., M., M. &P., presentaron el 2 de julio de 1999, memorial firmado por la licenciada M.T.E.A., visible a fojas 15 y 16 del expediente del proceso ejecutivo, en el cual solicitó que se emplace por edicto a DIATGE, S.A., D.A. y Apóstolos Athanasópulos y señaló que:

    "Hacemos nuestra solicitud en vista de que hemos acudido al supuesto domicilio de DIATGE, S.A., DIMITRA ATHANASOPULOS Y APOSTOLOS ATHANASOPULOS, en dos (2) días distintos, sin poder hallarlos. En vista de lo anterior deseamos manifestarle, en nombre de mi apoderado y del mío propio, que DESCONOCEMOS EL PARADERO NI SABEMOS DONDE SE PUEDA (sic) ATHANASOPULOS.

    En vista de que desconocemos el lugar en que pueda ser ubicado DIATGE, S.A., D.A. y APOSTOLOS ATHANASOPULOS, solicitamos con todo respeto al S.J. se sirva emplazarlos mediante edicto, del Auto Ejecutivo Nº 1263 de 7 de mayo de 1999, que ordena el pago de la obligación exigida y decreta embargo a favor de DIRECCION Y ADMINISTRACION DE EMPRESAS, S.A. (DAESA)."

    El 12 de julio de 1999, la Secretaria del Juzgado informó al señor Juez que consta en el expediente sendos informes de la notificadora del Tribunal, donde se deja establecido que no se localizó a los demandados, por lo cual, en igual fecha, el señor J. ordenó emplazar mediante edicto a DIATGE, S.A., D.A. y Apóstolos Athanasópulos. (f. 18 del expediente del proceso ejecutivo).

    El 6 de agosto de 1999, la firma M., M. & Preciado presenta las publicaciones del edicto emplazatorio Nº 99 de 12 de julio de 1999, del diario El Universal de Panamá, hechas durante los días 17, 18, 19, 20 y 21 de julio de 1999 y solicitó que se procediera a nombrar un defensor de ausente a DIATGE, S.A., D.A. y Apóstolos Athanasópulos, en virtud que no comparecieron al Tribunal en el término fijado para ello (f. 19 del expediente del proceso ejecutivo).

    La designación y toma de posesión de la defensora de ausente, licenciada Yadizbeth Anria, se aprecia a fojas 20 y 21 del expediente del proceso. La misma se notificó del auto ejecutivo de 7 de mayo de 1999, el 24 de agosto de 1999 y de allí en adelante se siguió el proceso contra los demandados con su representación judicial, hasta que culminó con el remate del bien inmueble de propiedad de Apóstolos Athanasópulos, que había sido secuestrado y posteriormente embargado mediante el Auto Nº 2143 de 6 de septiembre de 1999 (f. 23 del expediente del proceso ejecutivo).

    Según el acta de remate, el día 14 de noviembre de 2000, luego de presentadas las posturas, se adjudicó provisionalmente la mitad de la finca Nº 32645, inscrita al tomo 807, folio 48, de la Sección de la Propiedad, Provincia de Panamá, de propiedad de Apóstolos Athanasópulos, por la suma de B/.55,335.01, al señor C.R.M.A., con cédula Nº 8-164-80 (fs. 115 y116 del expediente del proceso ejecutivo de mayor cuantía). Al consignarse la totalidad de la suma ofertada por la mitad de la finca rematada, se dictó el Auto Nº 2702 de 21 de noviembre de 2000, en el cual el Juzgado Cuarto de Circuito de lo Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, aprobó el acta de remate de 14 de noviembre de 2000; levantó el embargo decretado mediante el Auto Nº 2143 de 6 de septiembre de 1999; adjudicó a C.R.M.A., de manera definitiva y a título de compra en remate público y libre de gravámenes la mitad de la finca Nº 32645, inscrita al tomo 807, folio 48 de la Sección de la Propiedad, Provincia de Panamá, por la suma de B/.55,335.01; ordenó que se le entregara a la parte demandante del certificado de garantía por la suma de B/.47,034.01, la suma de B/.25,373.28 y la diferencia de B/.21,660.73 al demandado dueño de la finca. También se ordenó expedir las copias necesarias que le sirvan de título de dominio a C.R.M.A. (f. 127 y reverso del expediente del proceso ejecutivo).

    El 10 de enero de 2001, a través de apoderado, el señor A.A. pidió copia del expediente del proceso ejecutivo llevado en su contra, solicitud resuelta favorablemente por el juez de la causa el 12 de febrero de 2001 y el 24 de abril de 2001, éste ordenó el archivo del expediente (fs. 138, 140 y142 del expediente del proceso ejecutivo).

    Entre las pruebas documentales presentadas se encuentran los cheques visibles a fojas 46 y 47 del expediente, girados por el señor A. a favor de DAESA y depositados por ésta sociedad para su cobro. En ellos se observa que, inmediatamente después del nombre del girador autorizado, señor A.A., está impreso, entre paréntesis, los nombres del R.M.M. y del Restaurante Los Ranchitos. Estos cheques fueron expedidos en los años 1996 y 1997, o sea antes de presentada la demanda ejecutiva contra DIATGE, S.A., D.A. y Apóstolos Athanasópulos.

    Estos cheques firmados por el señor A.A., demuestran que Dirección y Administración de Empresas, S.A. (DAESA), tenía conocimiento que aquél firmaba en dichas cuentas de los restaurantes cuyos nombres están impresos en los referidos cheques. Específicamente, el R.M.M., ha sido cliente de Dirección y Administración de Empresas, S.A., tal como lo demuestran las proformas de pedidos de cervezas producidas por la Cervecería Barú-Panamá, S.A. y que corresponden a los años 1998 y 1999. Las proformas que corresponden al 29 de junio, 6 de julio, 28 de agosto, 25 de septiembre, 26 de octubre,19 de noviembre y 22 de diciembre de 1999; fueron firmadas en representación de DAESA por el vendedor: "D.C." (cfr. fojas 54 a 60).

    La parte actora presentó en la audiencia oral al testigo D.C. De La Guardia, quien dijo trabajar como vendedor de DAESA desde el 28 de abril de 1999 y reconoció como suyas las firmas en las proformas visibles de fojas 54 a 60, para el abastecimiento de cerveza al Restaurante Mini Max. Al ser preguntado por el abogado de la parte actora acerca de si conocía o no al señor A., éste contestó:

    "Bueno, no lo conozco personalmente, pero cuando entraba a hacer mi labor de venta siempre lo veía, pasaba, buenos días y lo atendía la señora de la caja y el que se encargaba de los platos sucios que es el que hacía los pedidos de cerveza." (f. 172 y 173)

    Aunado a lo anterior, debe señalarse que esta Superioridad considera debidamente acreditado el hecho de que el personal de Dirección y Administración de Empresas, S.A. (DAESA) conocía que el señor A. tenía sus oficinas regulares en el Restaurante Mini-Max, porque las cuentas que mantenía el Restaurante Los Ranchitos con Dirección y Administración de Empresas, S.A. (DAESA), eran pagadas por él en ese establecimiento comercial, tal como lo señalaron las testigos C.V.G., X.A.S.Q. y G.E.A.R..

    La señora Villarreal indicó que trabajó en el Restaurante Los Ranchitos como administradora de planta en el año 1993 y que los suministros de cervezas se hacían por la Compañía DAESA a crédito de la siguiente forma:

    "Yo los firmaba y los mandaba al Restaurante Nuevo Mini-Max donde estaba el señor A.A.. (f. 186)

    Además, al ser preguntada por el Magistrado Ponente acerca de si le constaba que Dirección y Administración de Empresas, S.A. (DAESA) conocía que con posterioridad al cierre del establecimiento comercial denominado Restaurante Los Ranchitos, el señor A.A. podía ser encontrado en el Restaurante Mini-Max, esta respondió que sí, porque ella continuó trabajando luego del cierre de Los Ranchitos en el Restaurante Mini-Max y señaló que:

    "... ellos iban allí y lo veían, el supervisor de la compañía DAESA siempre iba allí y lo saludaba, estás aquí y esas cosas, siempre estaba en el Restaurante Mini Max." (f. 187)

    Por su parte, la señora X.A.S.Q., quien trabajó como cajera en las tardes en el Restaurante Los Ranchitos, señaló que en éste se vendía cervezas Panamá, Soberana y Cristal distribuidas por Dirección y Administración de Empresas, S.A. (DAESA) y agregó que ella sólo se limitaba a firmar el recibo de estos productos, porque eran pagados en el Restaurante Mini Max por el señor A.A., ya que todas las cuentas se pagaban allá "inclusive hasta la planilla, todo venía de allá." (f. 188).

    Por último, la señora G.E.A.R., quien ha laborado como cajera por diez años en el Restaurante Mini Max, presentó su testimonio el día de la audiencia. A continuación se transcribe parte de lo señalado por la misma, según preguntas que el licenciado C. le hiciera:

    "PREGUNTADA: En sus funciones de cajera, se ha enterado, ha recibido o conocido usted de pago alguno efectuado en el Restaurante Mini Max para el Restaurante Los Ranchitos? CONTESTÓ: Como no, sí, de la compañía DAESA, la Cervecería Panamá, ellos venían a cobrar cuentas, letras una vez al mes y facturas, cuando traían las facturas, siempre iban a mi caja, todas venían dirigidas al señor A., cuando yo las recibía, yo siempre le pasaba las facturas a él, él siempre pagaba con cheques, facturas grandes como las cervezas, como otras mercancías, siempre él ha pagado las mercancías, yo nunca pagaba mercancías pequeñas, todas iban dirigidas al señor A..

    PREGUNTADA: Sólo DAESA presentaba cuenta de Parrillada Los Ranchitos?

    CONTESTÓ: Solamente DAESA y otras también como en la carne, en los pollos, en el licor, todas esas compañías.

    PREGUNTADA: S.R., los pagos que efectuaba en el Restaurante Mini Max el señor A.A. para DAESA, recuerda usted quiénes lo retiraban?

    CONTESTÓ: Los cobradores, cuando ellos iban a cobrar siempre le daban cheques, a la compañía DAESA, a la Cervecería Panamá." (fs. 190 y 191).

    Esta Sala considera que los testimonios de los trabajadores del Restaurante Los Ranchitos y del Restaurante Nuevo Mini Max, lejos de ser sospechosos, deben ser considerados como válidos, puesto que son quienes trabajan en dichos restaurantes con el señor A., los que pueden dar cuenta de la forma en que se llevaban las ventas y las relaciones de éste con Dirección y Administración de Empresas, S.A. (DAESA), al igual que lo hizo el propio vendedor de esta empresa, señor D.C.. Además, los testimonios presentados coinciden entre sí y son congruentes con las pruebas documentales presentadas por el revisionista, consistentes en los cheques y proformas que demostraron el conocimiento que tenían los representantes de Dirección y Administración del Empresas, S.A. (DAESA), del lugar de trabajo del señor A.A. y de su relación como administrador de los Restaurantes Los Ranchitos y M.M., ambos clientes de la Cervecería Barú-Panamá.

    No existe duda alguna para la Sala que la notificación por edicto no era pertinente en este caso, por cuanto que el demandante dentro del juicio ejecutivo conocía el lugar donde podía localizar al señor A.A. quien, de acuerdo a los cheques recibidos y cobrados por DAESA aparecía como el representante legal y firmante autorizado del Restaurante Mini Max, comercio que también le compraba cervezas a la demandante y al cual mandaba a sus vendedores y cobradores a retirar pagos que hacía el señor Athanasópulos mediante los referidos cheques. Esta situación se daba para la fecha en que demandó el pago de la deuda contraída por DIATGE, S.A, D.A. y Apóstolos Athanasópulos. Ante esta circunstancia, debidamente corroborada por las declaraciones antes transcritas de empleados de el Restaurante Los Ranchitos, Restaurante Mini Max y Dirección y Administración de Empresas, S.A. (DAESA), es procedente acceder a la invalidación del proceso ejecutivo de mayor cuantía sustanciado por el Juzgado Cuarto de Circuito, Ramo Civil de Panamá, al tenor de lo dispuesto en su artículo 1002 del Código Judicial que se refiere a que el demandado podrá pedir la nulidad del proceso, mediante recurso de revisión, cuando presente pruebas que el demandante sí conocía su paradero al momento de presentar la demanda y en relación con la causal probada, contenida en el numeral 9 del artículo 1204 (1189) de ese mismo cuerpo de leyes.

    Lo anterior es factible a la luz de lo expuesto en los artículos 738 y 754 del Código Judicial, en los cuales se establece lo siguiente:

    Artículo 738 (727). Se produce también nulidad en los siguientes casos:

    1. En los procesos ejecutivos, cuando no se ha notificado personalmente el auto ejecutivo al ejecutado, a su apoderado o al defensor nombrado por el Juez cuando fuere el caso; y

    2. Hay nulidad del remate cuando no se han cumplido los requisitos ordenados por la Ley o por haberse celebrado éste encontrándose suspendido el proceso por ministerio de la Ley.

    Para que proceda la declaratoria de nulidad del remate, es indispensable que la causa o el vicio se alegue antes de la ejecutoria del auto que aprueba el remate, aplicando en este caso lo dispuesto en el artículo 755.

    Artículo 754 (743). La parte indebidamente representada o que no fue legalmente notificada o emplazada, podrá pedir la nulidad mediante Recurso de Revisión.

    La nulidad originada en la sentencia que ponga fin al proceso y contra la cual no proceda recurso podrá pedirse también en la oportunidad y forma consagrada en el párrafo anterior.

    En cualquiera de estos casos, la Corte se limitará a decidir respecto a la nulidad de la actuación, a disponer del trámite que corresponda, y a condenar a favor de la parte que obtuvo la anulación a que la otra le indemnice los perjuicios que hayan sobrevenido por la nulidad, si ésta hubiese dado lugar a ella.

    En estos casos la Corte no dictará sentencia de fondo.

    Por tanto, procede la revisión en casos como éste, donde la nulidad es alegada por falta de notificación del auto que libra mandamiento de pago ejecutivo, el cual ha producido efectos como consecuencia de una pretensión que se ha valido de medios ilícitos o irregulares, sin culpa o negligencia del vencido. Corresponde entonces reabrir el proceso fenecido con el objetivo de eliminar de él los errores de forma que han provocado la injusticia.

    En el fallo de 8 de noviembre de 2001, dictado por esta Sala para resolver un recurso de revisión, se explicó lo siguiente:

    "Es evidente que la tramitación de un proceso sin que hayan estado presentes las partes que tuviesen algún derecho o interés legítimo afectado por la decisión, provoca en los mismos una situación de indefensión, que tiene, incluso, rango constitucional, toda vez que afecta la tutela judicial efectiva, inserta dentro del principio del debido proceso, previsto por el artículo 32 de la Constitución Política.

    ...

    Una situación especial se presenta cuando la demandante alega desconocer el paradero del demandado. Concluido el proceso, el demandado puede promover recurso para anular ese proceso por la declaración no ajustada a la verdad, y, de probarse este conocimiento del paradero, debe anularse el proceso, para lo que dispone el artículo 1016 del Código Judicial, lo mismo que en el actual artículo 754 del Código Judicial, el término de un año, contado a partir de la ejecutoria de la sentencia. Se trata, evidentemente, de la protección a quien no se le ha permitido acudir al proceso por no haberlo hecho partícipe del mismo, es un mecanismo, por la parte demandante, de un fraude procesal que afecta un trámite, el de notificación o emplazamiento, que forma parte esencial de la tutela jurídica efectiva y, por ende, del debido proceso. El mismo principio mantiene el artículo 1016 del Código Judicial." (Reg. J.. de noviembre de 2001, págs. ).

    La Sala concluye que el señor A.A. no tuvo ninguna oportunidad procesal para comparecer al proceso y oponerse a las pretensiones de la demandante y para presentar las excepciones que creyera convenientes y favorables a sus intereses, por lo cual, al incurrirse en la causal contenida en el numeral 9 del artículo 1204 del Código Judicial (1189 antes de la reforma), debe declararse fundado el recurso de revisión propuesto contra el proceso ejecutivo.

    Lo anterior debe ser declarado por esta S., no sin antes dejar establecido que la parte demandante en el proceso ejecutivo actuó con deslealtad y mala fe procesal, puesto que negó conocer el paradero del señor Apóstolos Athanasópulos de forma maliciosa o sin tomar las diligencias o cuidados necesarios para determinar si entre sus documentos, archivos y cuentas aparecía su domicilio, tal como lo hubiera constatado si hubiese hecho las diligencias mínimas. Por otra parte, debe recordarse a los apoderados judiciales que comparten la responsabilidad de sus clientes cuando juran desconocer el domicilio de un demandando, por ello les corresponde desempeñar una práctica forense seria y ética, aconsejando a los mismos que deben cerciorarse si conocen o no el domicilio de la persona a la que demandan, sobre todo cuando el demandante es persona jurídica cuyos administradores y representantes legales manejan relaciones comerciales múltiples con personas cuya información debe constar en archivos o bancos de datos.

    Luego de lo antes explicado, corresponde señalar que la nulidad del juicio ejecutivo deja sin efecto el remate.

    Los efectos de la presente declaratoria de nulidad del proceso ejecutivo a partir de la notificación mal hecha, conlleva la nulidad de este y de todos los actos posteriores, incluso el del remate del bien inmueble perteneciente al señor A.A., identificado como la mitad de la Finca Nº 32645, inscrita al tomo 807, folio 48, de la Sección de Propiedad, Provincia de Panamá y su adjudicación por la suma de B/.55,335.01 al señor C.R.M.A..

    El señor C.R.M.A., en su calidad de tercero interesado en las resultas del presente recurso por ser el comprador en el remate de la mitad de la finca antes citada, compareció a través de apoderado judicial a solicitar a esta Sala que declare infundado el recurso de revisión, pero que en caso de declararse fundado, se reconozca que la anulación no le es oponible por ser un tercero de buena fe o que en el evento que se desconozca su derecho a la propiedad de la mitad de la finca rematada el 14 de noviembre de 2000, en el Juzgado Cuarto de Circuito de lo Civil, se condene a Dirección y Administración de Empresas, S.A. al pago o indemnización de todos los daños y perjuicios que le han ocasionado y que comprende la restitución del dinero que pagó en el remate para adquirir el bien inmueble, el pago de los intereses y el daño causado como consecuencia de las oportunidades comerciales que ha perdido el comprador de buena fe para generar ganancias con el bien adquirido en el remate. También solicitó la condena en costas por el trabajo en derecho y por los gastos derivados del proceso de revisión en los que ha incurrido.

    Luego de un estudio de las peticiones del tercero y un cuidadoso análisis de lo establecido en el artículo 1223 del Código Judicial, esta Sala concluye que el señor C.M. es un tercero que adquirió el bien inmueble en remate de buena fe y lo procedente es dejar a salvo sus derechos condenando a DAESA a que le restituya la suma de dinero que recibió del pago hecho por aquél para adquirir la finca rematada, en virtud que esta venta se llevó a cabo dentro de un proceso ejecutivo nulo desde el acto de notificación. La suma debe ser restablecida en su totalidad al señor M.A. y en adición, Dirección y Administración de Empresas, S.A. (DAESA) deberá pagarle los intereses generados por ese capital hasta el momento de su total restitución al Juzgado que tramitó el proceso, para que éste le haga entrega del mismo al señor M.A..

    En cuanto al daño emergente y al lucro cesante, considera esta Superioridad que no puede reconocer los mismos dentro del presente recurso, puesto que no se han aportado pruebas de su existencia, presupuesto indispensable para que se declare. Lo anterior es sin perjuicio de las acciones que pueda ejercer el tercero contra la DAESA, en proceso aparte.

    En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE LO CIVIL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, DECLARA FUNDADO el recurso de revisión propuesto por Apóstolos Athanasópulos contra Dirección y Administración de Empresas, S.A. (DAESA) para que se revise el proceso ejecutivo tramitado en el Juzgado Cuarto del Primer Circuito Judicial de Panamá, Ramo Civil, en el que se dictaron el Auto Nº 1263 de 7 de mayo de 1999, mediante el que se libró mandamiento de pago por la vía ejecutiva a favor de la demandante contra DIATGE, S.A., D.A. y Apóstolos Athanasópulos; y el Auto Nº 2702 de 21 de noviembre de 2000, mediante el cual se adjudicó el bien inmueble rematado al señor C.R.M.A.; y en consecuencia:

    A. ANULA la actuación dentro del proceso ejecutivo enunciado a partir de la solicitud de notificación por edicto del auto ejecutivo, visible a foja 15 del expediente del proceso ejecutivo, que trajo como consecuencia la indebida notificación del señor A.A.;

    B.S. ORDENA al Juzgado Cuarto de Circuito Civil de Panamá que continúe con la sustanciación del proceso mencionado en el apartado "A", tomando las medidas de saneamiento que, por efecto de las declaraciones anteriores, sean obligantes y necesarias dentro del proceso ejecutivo, para la debida notificación del auto que libra mandamiento de pago, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 1002, 1641 y concordantes del Código Judicial vigente.

    C. SE ORDENA a la Dirección General del Registro Público que ANULE la inscripción hecha usando como título de dominio el Auto Nº 2702 de 21 de noviembre de 2000, visible a foja 126 del expediente del proceso ejecutivo, proferido por el Juzgado Cuarto de Circuito de lo Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, en el cual se adjudicó de forma definitiva y a título de compra de remate público y libre de gravámenes a C.R.M.A., varón, panameño, mayor de edad, casado, con cédula de identidad personal Nº 8-164-80, la mitad de la Finca Nº 32,645, inscrita al tomo 807, folio 48, de la sección de la propiedad, Provincia de Panamá, la que pertenecía al demandado A.A., adjudicación que se hace por la suma de CINCUENTA Y CINCO MIL TRESCIENTOS TREINTA Y CINCO BALBOAS CON UN CENTÉSIMO (B/.55,335.01); y le ORDENA que deje sin efecto la orden previa contenida en la resolución de 26 de octubre de 2001 (f. 107 del expediente del recurso de revisión) que le fue notificada mediante el Oficio Nº 262-01 de 29 de octubre de 2001, según la cual debía inscribir el presente recurso de revisión y suspender toda inscripción, traspaso o gravamen que afectara la mitad de la finca Nº 32,645, inscrita al tomo 807, folio 48, Sección de la Propiedad de la Provincia de Panamá, que aparece a nombre de C.R.M.A.;

    D.S. ORDENA a Dirección y Administración de Empresas, S.A. (DAESA) que devuelva al Juzgado Cuarto de lo Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, la suma de dinero que recibió como pago producto del remate de la mitad de la Finca Nº 32,645, inscrita en el Registro Público, sección de la propiedad, al tomo 807, folio 48 de la Provincia de Panamá, más los intereses legales causados sobre la totalidad de la suma pagada por el señor C.R.M.A. para adquirir la mitad de la finca mencionada, intereses que deberán computarse desde la fecha en que éste consignó la totalidad del pago del bien inmueble rematado hasta la fecha en que Dirección y Administración de Empresas, S.A. (DAESA) devuelva al Juzgado el dinero que recibió en pago de la obligación reclamada en el proceso y el cálculo de los referidos intereses se hará conforme a lo establecido en el artículo 996 del Código Judicial; y ORDENA al Juzgado Cuarto del Circuito, Ramo Civil, de Panamá, que entregue al señor C.R.M., las sumas de dinero en concepto de capital e intereses descritas en este literal "D".

    E. REMÍTASE copia de la sentencia al MINISTERIO PÚBLICO, para los efectos del artículo 1016 del Código Judicial;

    F.R. por Secretaría, para los efectos indicados, copia autenticada de la presente resolución al Juzgado Cuarto del Circuito, Ramo Civil, de Panamá, para que sea agregada al expediente contentivo del proceso ejecutivo de mayor cuantía incoado por Dirección y Administración de Empresas, S.A. contra DIATGE, S.A., DIMITRA ATHANASÓPULOS Y APÓSTOLOS ATHANASÓPULOS;

    G.R. por Secretaría, para los efectos indicados, copia autenticada de la presente resolución al Registro Público.

    H. DEVUÉLVASE a la parte recurrente la fianza de costas consignada mediante diligencia visible a foja 89 del expediente del recurso de revisión y se CONDENA a Dirección y Administración de Empresas, S.A. a pagar al recurrente las COSTAS fijadas en B/.2000.00 (DOS MIL BALBOAS CON 00/100), y a pagar al tercero interviniente las costas fijadas en B/.2000.00 (DOS MIL BALBOAS CON 00/100).

    N., C. y Devuélvase,

    (fdo.) A.C.C.

    (fdo.) R.A.F.Z.

    (fdo.) J.A.T.

    (fdo.) S.F.D.C.

    Secretaria

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