Sentencia Penal de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 2ª de lo Penal, 16 de Julio de 2007

Ponente:Esmeralda Arosemena de Troitiño
Fecha de Resolución:16 de Julio de 2007
Emisor:Segunda de lo Penal

VISTOS:

Conoce la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia del recurso de apelación interpuesto por la licenciada G.V., apoderada judicial de la parte querellante, E.I.C., contra el Auto de 11 de diciembre de 2006, dictado por el Tribunal Superior del Tercer Distrito Judicial, mediante el cual resolvió sobreseer provisionalmente a D.Y.C.G., sindicada por la presunta comisión de delito contra la vida e integridad personal (homicidio), en perjuicio de Arnulfo Ríos Cano (q.e.p.d.).

LOS HECHOS

La investigación penal inició el día 10 de junio de 2005, por disposición de la Fiscalía Auxiliar de la República, Agencia Delegada de Chiriquí, al recibir una llamada telefónica de la Policía Técnica Judicial, informándole que en la vía que conduce a la comunidad de Agucatal, se encontró el cadáver de un adulto, el cual posteriormente se identificó era A.R., quien, de acuerdo con el protocolo de necropsia, perdió la vida por asfixia por estrangulación, al sufrir la fractura del hueso hioides, que le provocó un cuadro de insuficiencia respiratoria y circulatoria.

Además de otros dos sindicados, L.E.S. y E.Q., quienes fueron llamados a juicio en la misma resolución aquí impugnada, también resultó vinculada con la ejecución del hecho investigado D.Y.C.G..

Correspondió instruir las sumarias a la Fiscalía Primera Superior del Tercer Distrito Judicial de Panamá, Despacho que al concluir las investigaciones, solicitó llamamiento a juicio para dos implicados, y el sobreseimiento provisional para la joven D.Y.C.G..

Mediante auto de fecha 11 de diciembre de 2006, el Tribunal Superior acogió la solicitud del representante del Ministerio Público, y en consecuencia, dictó Auto de sobreseimiento provisional, que ha sido impugnado ante esta Superioridad.

FUNDAMENTOS DE LA APELACIÓN

La licenciada G.V., apoderada judicial de la parte querellante, E.I.C., concentró su disconformidad en el otorgamiento de un sobreseimiento provisional a favor de D.Y.C.G., por cuanto consideró que el Tribunal Superior no tomó en cuenta que ésta fue la principal figura que llevó a cabo las acciones de ocultación de la huellas y evidencias de la identidad de los autores del robo y homicidio del occiso A.R., conducta que la convierte en cómplice del delito.

Concretamente, indica la recurrente que la imputada sobreseída adquirió las bolsas de basura que se utilizaron para colocar las pertenencias de la víctima, con lo cual contribuyó al ocultamiento de los autores del hecho punible.

En apoyo a su argumento, cita lo declarado por los testigos L.G. y A.L.M., quienes supuestamente vinculan a la imputada con los otros dos enjuiciados.

En el mismo recurso, la recurrente solicitó la compulsa de copias a la instancia judicial competente para que se investigue la posible responsabilidad penal de los señores A.R.B., R.M., E.A.A. y D.A.G., por los delitos de encubrimiento y aprovechamiento de cosas provenientes del delito.

OPINIÓN DEL MINISTERIO PÚBLICO

El licenciado H. de J.M., F.P. Superior del Tercer Distrito Judicial, no expresó consideraciones de fondo respecto al recuso impetrado, limitándose a señalar que se allanaba a la decisión que emitiera la Sala Penal.

OPOSICIÓN AL RECURSO

Para desestimar las apreciaciones de la parte querellante, la defensa técnica de la sindicada presentó escrito oponiéndose al recurso de apelación, en el cual expresó, entre otras consideraciones, que su defendida estaba trabajando la noche de los hechos, lo cual fue corroborado por la testigo L.G..

También señaló que la sindicada no participó de la planeación ni de la comisión del hecho que se le imputaba, así como tampoco lucró con la muerte de la víctima. Concluye solicitando que se desestime la apelación, dada la carencia de sustento probatorio que la apoye.

ANÁLISIS DE LA SALA

Conocida la divergencia de la parte querellante con la resolución del Tribunal Superior, corresponde a esta Superioridad decidir la apelación sólo sobre los puntos de la resolución a que se refirió la recurrente, de conformidad con el artículo 2424 del Código Judicial.

En primer lugar, la Sala observa que el a-quo, al motivar el Auto objeto de esta alzada, destacó que aún cuando la procesada aceptó haber quemado las pertenencias de la víctima, tal acción no la vincula con la muerte de ésta. Señaló también que la medida de privación de libertad y la denegatoria de la fianza de excarcelación que en la etapa sumarial enfrentó la imputada, tuvo como sustento la incipiente investigación, sin embargo, al incorporarse otros elementos probatorios, se impone en la etapa de calificación, la emisión de un sobreseimiento provisional.

Para la parte querellante, la participación de la imputada D.Y.C.G. en la comisión del hecho investigado surge de lo declarado por dos testigos, L.G. y A.L.M., de modo que para determinar el fundamento de la apelación, y de cara a la tarea de calificar el mérito del sumario y el posible enjuiciamiento de los sumariados, se impone revisar las declaraciones de los testigos supra citados.

En este empeño, advierte la Sala que de lo manifestado por la testigo L.G. (fs. 636-661), no se desprenden elementos probatorios contundentes para vincular a la sindicada con la comisión de delito de homicidio perpetrado en contra de A.R.. Esto es así por cuanto la testigo fue precisa en indicar que la noche del evento la imputada estaba trabajando.

Más adelante, al contestar una pregunta de la abogada de la parte querellante, sobre si la imputada tenía conocimiento de los planes de los otros dos coimputados, la testigo indicó que D.Y.C.G. sólo tenía conocimiento que aquéllos iban a salir con la víctima, no que lo iban a matar (fs. 653).

De la declaración de A.L.M. (fs.667-683) no se desprenden elementos que vinculen a la sindicada directamente con el acto ilícito, pues lo narrado por éste se limita a los datos que le suministró su esposa, la testigo L.G., que como ya vimos, no alcanza a señalar a la joven D.Y.C.G..

De otro lado, estima la Sala que la acción de la imputada D.Y.C.G. de intervenir en la destrucción de las pertenencias de la víctima, al ponerlas dentro de una bolsa, quemarlas y arrojarlas a un tanque séptico, no constituyen acciones concertadas con los autores para apoyar la comisión u ocultación del delito, sino medidas para desvincularse del aprovechamiento de las cosas provenientes del delito, acción ilícita de la cual sí tenía plena conciencia la imputada, pues dichos objetos fueron llevados a su casa por los presuntos autores del homicidio.

Por tanto, lo actuado por la sindicada no se encuadra de manera clara en ninguno de los supuestos de participación criminal, pues no hay elementos que la vinculen con la comisión directa del hecho, ni tampoco se le puede señalar como cómplice primaria o secundaria del delito, pues no colaboró en la realización del hecho delictivo, en los términos descritos por los artículos 39 y 40 del Código Penal.

No obstante, la conducta de la investigada sí se encuadra en la figura delictiva tipificada en el artículo 364 del Código Penal, por lo que en este sentido deberá confirmarse la resolución recurrida, en relación a la orden de compulsar copias para la investigación de este posible ilícito, desestimándose la censura de la parte recurrente, respecto a la petición de enjuiciamiento de la sindicada por el delito de homicidio. Pero también, estima la Sala, debe investigarse la posible responsabilidad de la sindicada en la comisión del delito de encubrimiento, según lo describe el artículo 263 lex. cit., dada las contradicciones entre lo declarado por ésta y lo señalado por otros testigos, respecto a la participación de la joven E.Q. (compañera sentimental de la sobreseída) en el delito de homicidio, por lo que el auto apelado deberá adicionarse en este sentido.

La otra inconformidad que la apelante consignó en su escrito, consiste en la aspiración que se ordene la compulsa de copias a la instancia judicial competente para que se investigue la posible responsabilidad penal de los señores A.R.B., R.M., E.A.A. y D.A.G., por los delitos de encubrimiento y aprovechamiento de cosas provenientes del delito.

Sin perjuicio que en el curso del proceso se aporten otros elementos, estima la Sala que hasta el momento, E.A.A. (piña) no aparenta haber incurrido en responsabilidad penal por conductas derivadas de la presente causa, de modo que con respecto a su persona, no corresponde adelantar investigaciones en tal sentido.

Sin embargo, al revisar las constancias del proceso, esta Colegiatura ha podido corroborar que luego de haber supuestamente perpetrado el delito, el sindicado L.S. se encontró con A.R.B., R.M. y D.A.G., a quienes entregó pertenencias de la víctima (discos compactos y un collar). Por tanto, a fin de determinar la posible responsabilidad de los prenombrados en la comisión del delito de aprovechamiento de cosas provenientes del delito, deberán las autoridades competentes adelantar las investigaciones pertinentes. Respecto al delito de encubrimiento, no encuentra la Sala elementos para considerar configurado dicho delito en relacion a las personas arriba indicadas.

Concluido el examen del recurso impetrado, se ordenará lo que corresponda de acuerdo con la parte motiva.

PARTE RESOLUTIVA

En mérito de lo antes expuesto, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, CONFIRMAel Auto de 11 de diciembre de 2006, dictado por el Tribunal Superior del Tercer Distrito Judicial, y lo ADICIONAúnicamente en el sentido de ordenar al Tribunal Superior que remita copias a la autoridad correspondiente, para que se determine la posible responsabilidad de la sindicada D.Y.C.G., por la comisión de los delitos de encubrimiento y aprovechamiento de cosas provenientes del delito; y de A.R.B., R.M. y D.A.G. por la comisión del delito de aprovechamiento de cosas provenientes del delito.

N. y D..

ESMERALDA AROSEMENA DE TROITIÑO

GRACIELA J. DIXON C. -- ANÍBAL SALAS CÉSPEDES

MARIANO HERRERA (Secretario)