Sentencia Penal de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 2ª de lo Penal, 27 de Mayo de 2019

Ponente:José Eduardo Ayu Prado Canals
Fecha de Resolución:27 de Mayo de 2019
Emisor:Segunda de lo Penal
 
CONTENIDO

VISTOS:

Ingresa a la S. Penal de la Corte Suprema de Justicia, en grado de apelación, la Sentencia Penal de 11 de noviembre de 2016, proferida por el Tribunal Superior de Justicia del Tercer Distrito Judicial, a través de la cual se declaró penalmente responsable al señor D.A.M.A., por los delitos de Homicidio Agravado, Robo Agravado y Privación Ilegal de Libertad, en perjuicio de STIG BUUS PEDERSE (Q.E.P.D) y G.M.P.C., siendo condenado a la pena de TREINTA Y SIETE (37) AÑOS DE PRISIÓN y a la pena accesoria de inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas por el término de diez (10) años, una vez cumplida la pena principal, y absuelve a los señores F.M.O. y G.E.M.S. de los cargos formulados en su contra.

La decisión en comento fue impugnada por el Licenciado EMELDO MARQUEZ F. Segundo Superior del Tercer Distrito Judicial de Chiriquí y Bocas del Toro y el Licenciado NILO GONZÁLEZ, apoderado judicial del procesado D.A.M.A.; no obstante, durante el término legal de traslado, el Licenciado NILO GONZÁLEZ, no presentó escrito de oposición al recurso de apelación del Ministerio Público.

FUNDAMENTO DEL RECURSO DE APELACIÓN

  1. El Licenciado EMELDO MARQUEZ F. Segundo Superior del Tercer Distrito Judicial de Chiriquí y Bocas del Toro, en lo medular de sus planteamientos, indicó no compartir la decisión proferida por el tribunal de instancia, al absolver al señor G.E.M.S. y F.M. OMIER de los cargos anunciados, por el Tribunal Superior del Tercer Distrito Judicial.

    1.1. Señala el recurrente que, en cuanto al señor F.M.O., el Tribunal de la Causa no ponderó las declaraciones bajo juramento de J.A. (fs. 64-65), B.A.S. (fs. 66-70); y resto valor probatorio a las declaraciones de E.S.A.D.B. (fs. 121-124) y R.S. LÓPEZ (fs. 125-126), elementos que a todas luces de haber sido valorados bajo los parámetros de la sana crítica, dan lugar a comprometer al precitado MITCHELL OMIER, con los cargos a él endilgados, debido a que existen indicios de presencia física y mala justificación que se desprende de su declaración indagatoria.

    Agrega el F. que, de igual modo, no comparte el criterio del Tribunal A quo al indicar que las características físicas que señalan los testigos no concuerdan con las del procesado, cuando existen señalamientos en contra del mismo.

    1.2. En cuanto al señor G.E.M.S., alega el recurrente que, el Tribunal de Primera Instancia valoró erróneamente la Diligencia de Inspección Ocular, realizada al vehículo Nissan Sentra B 13, con placa 806994, donde se encontraron documentos personales del imputado M.S., además de restarle valor a las declaraciones juradas de J.A. (fs. 64-65); B.A.S. (fs. 66-70); E.S.A.D.B. (fs. 121-124) y R.S. LÓPEZ (fs. 125-126), quienes son contestes en indicar que fue una pluridad de sujetos los que cometieron el ilícito, así como lo ratificado en este sentido por la víctima sobreviviente, elementos que dejan ver con claridad la participación y responsabilidad penal del encartado señor G.E.M.S. con los delitos a él endilgados.

    Además de ello, señala el F. que, el Tribunal A quo soslayo las contradicciones del procesado en su declaración indagatoria respecto a que se encontraba con su familia el día de los hechos; sin embargo, se observan vistas fotográficas extraídas del celular del mismo días antes del hecho y que concuerdan con el lugar del ilícito; y la diligencia de inspección ocular a los teléfonos celulares recuperados donde los teléfonos que inspeccionaron al señor M.S. específicamente a folios 1002, de la diligencia citada la segunda llamada entrante correspondiente al 21 de junio de 2014, fecha en que los testigos citados, narraron que fueron dejados varios sujetos a las nueve de la mañana aproximadamente, y se estableció que aproximadamente en ese período el señor G.M. recibe en la página citada una llamada a las 11:10:18 del número celular 63430329, observándose en la declaración indagatoria de D.M. que proporciona ese número celular como un número donde puede ser localizado el mismo. Afirma el F. de la causa que, la hora de la llamada se enmarca en el período de la ocurrencia del ilícito.

    También indica el recurrente que, los testimonios brindados por M.E.B.P. y J.J.G.B., a favor del procesado, se debieron apreciar de la manera más objetivamente posible, dentro de los lineamientos de la sana crítica, por ser considerados como testigos sospechosos.

    Finalmente, solicita, se reforme la sentencia impugnada, en el sentido de que se condene al señor E.M.S. y F.M.L OMIER por los delitos Contra la Vida y la Integridad Personal (Homicidio), Contra el Patrimonio Económico (Robo) y Contra la Libertad Individual, en perjuicio de STIG BUUS PERDERSEN (Q.E.P.D.) y G.M.P.C..

  2. El Licenciado NILO GONZÁLEZ, apoderado judicial del procesado D.A.M.A., manifestó que su disconformidad con el fallo apelado radica en la condena impuesta a su representado, manifestando que dicha condena a 37 años de prisión es injusta.

    Como primer punto señala el recurrente que, se dio una posible nulidad, constituida por el hecho de que el delito más grave por el cual se está condenando, no es un homicidio, sino un delito de lesiones con resultado de muerte, como lo dice el dictamen médico forense.

    Señala el letrado defensor que, cuando se da la inspección y recolección de evidencias, ninguna fue encontrada en poder de su mandante ya que al momento en el mismo fue aprehendido, se encontraba solo dentro de su carro fumando sustancias ilícitas.

    Además de ello, cuestiona el petente el informe policial de captura y el informe policial suscrito por el Sargento E.M., alegando que contradictoriamente, en el primer informe en el cual se captura a su representado no se menciona nada sobre los artículos que le fueron sustraídos al hoy occiso, y que es en el segundo informe en el que se dice que el carro de su defendido fue encontrado cerca de dichos artículos.

    Agrega el recurrente que, cuando se cometieron los hechos investigados, su representado D.M., ya estaba detenido en el cuartel de Almirante.

    Otro aspecto cuestionado por el Licenciado NILO GONZÁLEZ, es la declaración de la señora BENOIRA, toda vez que, en la descripción que hace el departamento de Criminalística, el mismo día de los hechos, se indica que se trata de un área boscosa, sin residencias, sin calles cercanas, por lo cual no es creíble lo manifestado por dicha testigo al señalar que, "se acercó a la ventana del carro y pudo observar que el chofer tenía tatuajes en ambos brazos y el cabello enroladito", cuando en el lugar donde fue aprehendido D.M., no había una casa en kilómetros a la redonda.

    De igual modo censura, las declaraciones del Agente de la Policía Nacional DEMETRIO MORALES, D.D. y de las señoras R.S., E.S..

    Finalmente, solicita, se revoque el fallo apelado, y en su lugar se absuelva a D.M..

    OPOSICIÓN A LA APELACIÓN

    El Licenciado EMELDO MARQUEZ F. Segundo Superior del Tercer Distrito Judicial de Chiriquí y Bocas del Toro, en su escrito de oposición, consultable de fojas 1977 a 1977, expone que comparte el criterio vertido por el Juzgador de Primera Instancia, en el sentido que los medios de prueba recabados dentro del proceso sirven para comprometer la responsabilidad penal de D.A.M.A., con los delitos a él endilgados en calidad de coautor.

    Agrega el opositor que la defensa técnica cuestiona que a su representado se le hubiera tenido como autor porque según el mismo los medios de prueba no dan para darle ese grado de participación, sin embargo el Tribunal Superior del Tercer Distrito Judicial de Chiriquí y Bocas del Toro, en la sentencia hace una explicación extensa y correlacionada de la coautoría del cual es responsable el procesado, por lo que realizar un nuevo análisis de este punto, el resultado sería igual al plasmado por el Tribunal A quo.

    DECISIÓN DE LA SALA

    Antes de adentrarnos al fondo de la sentencia, esta Superioridad advierte que se basará solo en lo referente a los puntos de disconformidad planteados por el recurrente, que reposan en la sentencia impugnada, y no a puntos que no fueron objeto del recurso, conforme lo establece el artículo 2424 del Código Judicial.

    Se tiene en el presente caso, que el Tribunal primario decidió absolver a los señores F.M.O. y G.E.M.S. de los cargos formulados en su contra, fundamentando para ello que,

    "Con relación a los procesados G.E.M.S., F.M.O., no encuentra el Tribunal que existan suficientes medios probatorios para fundamentar una sentencia condenatoria en su contra.

    Con relación a F.M.O., si bien R.S.L. declara que lo vio pasar en la mañana junto con 6 muchachos con rumbo hacia Tierra Oscura y que llevaba un machete y un cuchillo en el bolsillo; que luego regresó a esperar que llegara un carro blanco con vidrio medio oscuro y bajaron como tres personas mas (sic) y se fueron hacia Tierra Oscura caminando y que el carro lo dejaron ahí; lo cierto es que él niega esa versión, no fue encontrado en las cercanías del lugar donde fue aprehendido en actitud sospechosa M.A. y aunque la víctima G.M.P.C., menciona que podría reconocer al agresor, como un hombre moreno, de 1.66 estatura, quien vestía sueter (sic) negro, jean y una gorra, en las diligencias de indagatoria y en la declaración de E.S. ábrego De Brown, se consigna que M.O. mide entre 1.75 a 1.78 metros, es negro, bien agarrado, de contextura gruesa, alto; pero en todo caso no se realizó ninguna diligencia de reconocimiento, ni se obtuvo declaración del marido de E.S. ábrego De Brown para corroborar su versión.

    En cuanto G.E.M.S., en su contra solo pesa el indicio, de que el vehículo Nissan Sentra de color blanco donde fue aprehendido D.A.M., se encontró su cédula de identidad personal y carnet del seguro social, pero no es suficiente para condenarlo penalmente en ausencia de otros elementos de incriminación en su contra, por lo que ambos deben ser absueltos".

  3. Contra dicha argumentación, es que el F. recurrente manifiesta su reparo, pues considera que, en la presente causa, se debe condenar a los señores F.M.O. y E.M.S., por los delitos Contra la Vida y La Integridad Personal (Homicidio), Contra el Patrimonio Económico (Robo) y Contra la Libertad Individual, en perjuicio de STIG BUUS PERDERSEN (Q.E.P.D), y G.M.P.C..

    Señala el F. que en cuanto a F.M.O., sí se hubieran ponderado correctamente los testimonios de J.A., B.A.S., E.S.A.D.B., y R.S.L., de acuerdo a la sana crítica daban lugar a comprometerlos con los cargos antes mencionados.

    La S. tiene a bien traer a colación los elementos que, según el recurrente, fueron mal ponderados por el Tribunal Superior, al debatir la responsabilidad penal de los señores F.M.L OMIER y E.M.S. en el hecho punible que se les imputa.

    En primer lugar, tenemos la declaración jurada de J.A. (fs. 64-65) quien depuso lo siguiente:

    "... el día de ayer por donde yo vivo vi que entro un carro blanco pequeño como a las 9:00 de la mañana, se bajaron como 4 hombres y se escondieron atrás de la casa de mi vecina no me acuerdo el nombre de mi vecina y ahí se quedaron y el carro se fue, entonces a las (sic) 1:00 de la tarde el carro volvió y trajo 4 personas más y se metieron por ahí mismo atrás de la casa de mi vecina y el carro se fue y a las 9:00 de la noche regreso el carro y se quedó un buen rato encendiendo y apagando la luz, como esperando algo de ahí y nosotras B. y yo llegamos a alumbrar al carro a ver si veíamos a alguien del carro y vi un muchacho el chofer tenía tatuajes en ambos brazos, cabello enroladito, no sé si era bajo o alto porque estaba sentado y nos fuimos y fue donde llamamos al cuartel...PREGUNTA. Diga la declarante, si usted llego a ver o reconoció a las personas que se bajaron de dicho carro. CONTESTO. Vi a uno que era moreno tenia (sic) barba en la quijada, no muy alto ni muy bajo, medo agarrado, no recuerdo si tenía tatuajes y los otros no me fije bien como eran".

    Por su parte, B.A.S. (fs. 66-70) señaló lo siguiente:

    "...ayer como a las 10:00 a.m, de la mañana aproximadamente, entró un carro a la escuela, se veía sospechoso, y salieron 5 hombres del carro, y de ahí se fueron caminando hacia la parte de atrás de la escuela donde hay una montaña, entonces la casa de mi hermana esta justo al lado de la escuela, y como ella se encontraba sola, fui a ver que estaba pasando, y vi que los 5 hombres iban bajando a pie hacia una monte, y de ahí duraron como aproximadamente una hora, yo no veía a nadie porque los árboles no me dejaban ver, pero escuché que uno de ellos hablaba como por teléfono, y mencionaba el nombre de un tal "TAM", de ahí se fueron caminando hasta Tierra Oscura, porque ese es el único camino que llega hasta allá, el hombre de piel morena que era el que dirigía a los demás volvió nuevamente a la escuela, entonces el que manejaba el carro era un hombre latino con tatuaje en ambos brazos, se fue y regresó con 4 hombres más, que también bajaron caminando por el mismo camino, entonces como a las 8:00 p.m de la noche aproximadamente regreso el chofer en el carro, entonces mi tía y yo empezamos a alumbrar con el foco, y apagó la luz del carro como por 15 minutos, luego la luz del carro se prendía y se apagaba, como haciéndole seña a los otros para que subieran la loma y duró como 30 minutos en eso, luego escuché que subieron varios, pero no puedo decir si en total subieron los ocho hombres que vi bajar en el día, y se fueron, entonces como a las 3: 00 a.m, llegó la patrulla de la Policía. PREGUNTA: Diga la declarante como era el carro que trasladó a éstos sujetos. CONTESTO: Era un carro blanco, bajito, y pude captar el # de la placa es 806994."

    E.S.A.D.B., (fs. 121-124) manifestó:

    " Ese día el señor F.M., fue a mi casa como a las 9:00 a.m, fue y le dijo a mi esposo que allá en Cauchero Abajo, él tenía un proyecto con 6 hombres, y los hombres estaban ahí cerca esperándolo para que él les sirviera de guía en el camino, entonces él solo le comentó eso a mi esposo, y se fue con ellos, mi esposo sólo le dijo que cualquier cosa si había trabajo que le avisara porque mi marido a veces trabaja en el campo, o por algún camarón que consiga, pero hay dos caminos, y ellos no cogieron el camino de Cauchero Abajo, sino el camino que va hacia Tierra Oscura...él es negro, bien agarrado de contextura gruesa, es alto".

    Por último, R.S.L.. (fs.125-126) declaró lo siguiente:

    ...el señor F.M. el día sábado como a las 9:00 de la mañana, paso frente a mi casa junto con 6 muchachos pasaron hacia Tierra Oscura, llevaban un maletín algunos llevaban mochila, y el señor F. llevaba un machete y un cuchillo en el bolsillo, luego él regreso al rato a esperar que llegara un carro, era un carro blanco con vidrio medio oscuro negro, y bajaron como tres personas más y se fueron con F. hacia Tierra Oscura caminando, y el carro lo dejaron ahí, eso fue lo que yo vi .PREGUNTADA. Diga la declarante, si usted recuerda cómo eran las personas que iban caminando con F.M., el día sábado. CONTESTO. Eran latinos los cuatro primeros, no recuerdo como eran físicamente por que pasaron rápido, y no les puse atención los otros que pasaron después eran altos flacos entre ellos uno moreno y los demás blancos, uno de ellos llevaba tatuaje en los dos brazos, ese era no muy alto ni muy bajo todos eran latinos si reconocí a F. y que lo conozco hace rato.

    Expuestos los elementos probatorios en los que descansa la petición de responsabilidad penal del recurrente, la S. considera que los testimonios de las señoras J.A., B.A.S., E.S.A.D.B., y R.S.L., prueban que F.M.O., el día 21 de junio de 2014, dirigió a un grupo de hombres por un camino hacia Tierra Oscura, por ello consideramos que contrario a lo manifestado por el A-quo, si existen suficientes medios probatorios para fundamentar una sentencia de condena, toda vez que, si bien, no consta un reconocimiento en contra del señor F.M.O. y, tampoco se obtuvo la declaración del marido de E.S. ÁBREGO para corroborar su versión, tal como señala el Tribunal de Grado; sin embargo, no podemos perder de vista que los testimonios antes mencionados, mantienen coherencia, consistencia y apoyo en las circunstancias probadas en el proceso que rodearon la comisión del delito, en cuanto a que el precitado participó como coautor para cometer los delitos investigados, al dirigir en forma conjunta a 6 o más personas por un camino hacia la residencia del señor S.B.P. (Q.E.P.D), ubicada en Tierra Oscura, ya que del análisis de las constancias procesales se puede colegir que la manera en que llegaron los sujetos que perpetraron los hechos bajo estudio a la casa de la víctima, fue caminando y, a la hora de retirarse del lugar usaron la propia lancha del señor S.B.P. (Q.E.P.D), para transportar los objetos robados.

    En ese mismo orden de ideas, cabe señalar que, las deposiciones de las señoras J.A., B.A.S., E.S.A.D.B., y R.S.L., señalan que los sujetos que guiaba el procesado F.M.O., eran latinos y que nunca los habían visto por el lugar, por lo cual resulta lógico para el Tribunal que en efecto el prenombrado MITCHEL, dirigía a estos sujetos, siendo éste residente en el Valle de Agua Arriba, carreta que va de Almirante hacia Chiriquí Grande, con 58 años de edad, con un hermano residente en Quebrada Pittí, por lo cual, se puede inferir que conocía el lugar, tal como se señala en el informe de comisión de fecha 22 de junio de 2014, suscrito por el S.J.L.C., quien manifestó que al entrevistarse con moradores del Sector de Tierra Oscura, el señor JUSTO R.P. indicó que tiene conocimiento que F.M. se conoce perfectamente el camino hacia Tierra Oscura porque lo han visto caminando ese lugar en varias ocasiones y a diferentes horas (fs. 118-119).

    Aunado a ello, se debe indicar que, en este proceso figura como elementos periféricos que constatan objetivamente los relatos de los testigos citados, el Informe de Novedad, de fecha 22 de junio de 2014, suscrito por el Subteniente E.M.M., en el que explica cómo se da la aprehensión de D.M. quien mantiene tatuajes en sus dos brazos, a bordo del vehículo Nissan Sentra, color blanco B13, con placa No. 806994, del año 2013, cerca del lugar donde fue encontrado varios de los artículos robados a los señores S.B.P. y la señora G.M.P.C., en el sentido que concuerda con lo indicado por los testigos al manifestar que MITCHEL andaba con unos sujetos que llegaron en un carro blanco, al cual la señora B.A.S. capto su número de placa coincidiendo este con el del vehículo retenido en el informe policial, además de que el conductor tenía tatuajes en ambos brazos.

    De igual modo, no se puede perder de vista que el vehículo Nissan Sentra B13, con matrícula 806994 de color blanco, conducido por D.M. fue aprehendido próximo al kilómetro 51 de la carretera principal que conduce de Almirante hacia Chiriquí Grande.

    Por otra parte, en cuanto al señor G.E.M.S., esta Corporación de Justicia no comparte las consideraciones tomadas en cuenta por el tribunal A-quo, al momento de dictar la sentencia impugnada, en el sentido de absolver al mismo, toda vez que, al contraponer las declaraciones de las señoras J.A., B.A.S., E.S.A.D.B., y R.S.L. con los descargos del justiciable, se desprende una mala justificación del porque se encontró su cédula de identidad personal y carnet de seguro social en el vehículo Nissan Sentra B13, con matrícula 806994 de color blanco, ya que mal puede decir que, el día 21 de junio de 2014, le había pedido dicho vehículo a D.M. para realizar unas compras para el cumpleaños de su hijo, cuando de la lectura de las declaraciones de los testigos antes mencionados, se desprende que, dicho vehículo se mantenía en el sector de Loma Estrella cerca de la escuela, transportando varios sujetos los cuales guiados por F.M., se dirigían a la residencia del señor S.B.P. (Q.E.P.D), en el sector de Tierra Oscura, además en los descargos de D.M. se observa que G.E.M.S., fue la persona que buscó el vehículo en Chiriquí.

    En ese sentido, se observa que hay inconsistencia en cuanto a la forma y por qué se encontraron los documentos personales del precitado M.S. en el vehículo Nissan Sentra B13, con matrícula 806994, el día 21 de junio de 2014.

    Por otra parte, si bien G.E.M.S., han presentado en su defensa testigos de descargo, vemos que de los mismos se desprenden que mantienen un grado de amistad entre éstos y el precitado, situación que se deduce por el hecho que indicaron que crecieron juntos en el barrio y que G. alquilaba un cuarto en su casa, por lo que a criterio de esta S. los mismos podrían tener un interés en el resultado.

    Como viene expuesto, los testimonios de J.A., B.A.S., E.S.A.D.B., y R.S.L., no son un hecho aislado y contradictorio, por el contrario, están, llenos de precisión, coinciden con datos proporcionados en el expediente y no existen elementos para considerar que hayan faltado a la verdad o tuvieran la intención de hacerlo; así la falta de otros elementos como indica el A quo, no pueden por sí descalificarlos creando una duda.

    Por lo anteriormente expuesto, al encontrarse acreditada la responsabilidad penal de los procesados F.M.O. y G.E.M.S., con los testimonios de J.A., B.A.S., E.S.A.D.B., R.S.L., y los indicios de presencia, oportunidad y mala justificación que emergen de los descargos de los justiciables, el Tribunal procederá a reformar la resolución primaria al tenerse plenamente demostrado los hechos punibles y la participación criminal de los señores F.M.O. y G.E.M.S. como coautores de la comisión de los delitos de Homicidio Agravado, Robo Agravado y Privación Ilegal de Libertad, en perjuicio de S.B.P. (Q.E.P.D) y G.M.P.C..

    El Homicidio Agravado, encuentra adecuación típica en el artículo 132, numeral 2 del Código Penal, cuyo intervalo penal oscila entre 20 a 30 años de prisión, en razón de que el hecho punible consiste en causarle la muerte al señor S.B.P. (Q.E.P.D), el cual tenía 73 años de edad.

    El Robo Agravado, en perjuicio del señor S.B.P. (Q.E.P.D) y su esposa la señora G.M.P.C., encuentra adecuación típica en los artículo 218, 219, numerales 1 y 2 del Código Penal, cuyo intervalo penal fluctúa entre 7 a 12 años de prisión, que puede ser aumentada hasta la mitad.

    La Privación de Libertad, en detrimento del señor S.B.P. (Q.E.P.D) y su esposa la señora G.M.P.C., encuentra adecuación típica en el artículo 149 del Código Penal, cuyo intervalo penal oscila entre 1 a 3 años de prisión o su equivalente en días multa o arresto de fines de semana.

    Se observa que estamos ante un concurso material de delitos, ya que mediante varias acciones independientes se infringieron varias disposiciones de la Ley Penal.

    Para arribar a la pena base impuesta se ha tomado en consideración los factores contenidos en el artículo 79 del Código Penal, numeral 1, 2, 3, 4, 5 y 6, los que se traducen en:

    -La gravedad, multiciplidad y el grado de violencia con que se realizaron las lesiones sufridas por el hoy occiso S.B.P. (Q.E.P.D), de 73 años, reflejan la intención dolosa de quitarle la vida.

    - El hecho se cometió en horas de la noche; por varios sujetos, los procesados fueron retenidos en contra de su voluntad, en diferentes circunstancias.

    -Consta en autos que el motivo para lesionar y privar de libertad al finado y su esposa, era robarles sus pertenencias.

    -Al momento en que ocurre los hechos, los procesados se alejan del lugar, dejando mal herido a S.B.P. (Q.E.P.D), no demuestran arrepentimiento, G.E.M.S. no registra antecedentes penales, tal como consta en el Historial Policivo y Penal, visible a fojas 541, mientras F.M.O., mantiene registro de antecedentes penales que datan del año 2008 (fs. 294-295).

    - El ilícito en cuestión fue cometido en contra de diferentes bienes jurídicos, la vida humana, el patrimonio económico y la libertad de las víctimas.

    - Hubo intimidación; además, las víctimas eran superadas en número por sus atacantes, quienes mantenían armas de fuego y machetes.

    No se observan circunstancias modificativas de la responsabilidad penal.

    Con fundamento en el análisis efectuado, se impone a los procesados la pena de 25 años de prisión por el delito de Homicidio Agravado, al que se adiciona, la pena de 10 años de prisión, por la comisión del Robo Agravado y la pena de 2 años de prisión por la privación ilegal de libertad, lo que suma la pena líquida total de 37 años de prisión, para cada uno, de conformidad al artículo 87 del Código penal.

    También se le aplica a los justiciables la inhabilitación para ejercer funciones públicas, por el término de 10 años, que se cumplirá a partir del cumplimiento de la pena principal.

    Los procesados tienen derecho a que se cuente como parte cumplida de la pena impuesta el término de su detención preventiva por esta causa.

  4. Por otra parte, en cuanto al primer punto de la apelación presentada por el Licenciado NILO GONZÁLEZ, referente a que el presente caso debe ser nulo, ya que considera que nos encontramos ante un delito de Lesiones Personales con resultado de Muerte, mas no de Homicidio, lo que de forma directa influyó en la gravedad de la sanción impuesta.

    Al respecto la S. considera que no le asiste razón al recurrente, toda vez que, es criterio de esta Superioridad que para diferenciar el delito de Homicidio y el de Lesiones Personales con Resultado de Muerte, no basta con que el imputado pruebe que no se proponía causar el daño que resultó, sino que se debe ponderar las circunstancias que rodean el hecho, tales como, la gravedad, multiciplidad, ubicación de las lesiones y el grado de violencia con que se realizaron las mismas.

    En ese sentido, la S. comparte el criterio esgrimo por el Ministerio Público en resolución de fecha 24 de abril de 2015, visible de fojas 1126-1149, al considerar que, nos encontramos ante el delito de Homicidio y no de Lesiones Personales con Resultado de Muerte, toda vez que, de las constancias procesales se observa que el hecho bajo estudio fue cometido por varias personas, con armas de fuego, machetes, en horas de la noche, en contra de un señor adulto de 73 años de edad, el cual fue brutalmente golpeado ocasionándole politraumatismo por agresión, falleciendo posteriormente.

    Otro aspecto cuestionado por el defensor recurrente es el informe policial suscrito por el Subteniente M.:

    Así, tenemos que dicho informe policial señala lo siguiente:

    "... siendo las 21:15 horas aproximadamente del día de ayer 21 de junio de 2014, me mantenía en la S. de Guardia de la Policía de Almirante y recibí una llamada telefónica anónima de una persona que no dio generales, manifestando que era de su conocimiento que próximo al Kilómetro 51 de la carretera principal que conduce de Almirante hacia Chiriquí Grande había un vehículo de color blanco que estaba en espera de unos sujetos que robaron en el Corregimiento de San Cristóbal.

    En virtud de la información, procedí al lugar indicado con el propósito de verificar la veracidad de lo denunciado, al llegar al kilómetro en mención, observe a un costado de la vía, en un paraje solicitarlo y oscuro, un vehículo Nissan Sentra B13 matriculado 806994 de color blanco, con el motor en marcha y las luces apagadas. Al percatarme que dicho vehículo coincidía con las descripciones dadas en la información, opté en verificar el estatus del mismo, tomando las medidas de seguridad necesarias me aproximé al auto, siendo recibido por un ciudadano que se mantenía sentado en el asiento del conductor, a quien le solicite sus documentos de identidad personal y responde al nombre de D.A.M.A., con cédula de identidad personal No. 1-707-2472, de 33 años de edad, residente en la Barriada Mayor B del Corregimiento de Empalme en el Corregimiento de Changuinola, asimismo le solicité su licencia de conducir y manifestó no mantener, por lo que le informé a mis superiores y lo trasladé hasta la sede de la Policía de Almirante, procurando la seguridad del señor M. y la de los Policías que nos manteníamos en el lugar.

    Al llegar con el señor M. a la Sub estación de Policía de Almirante, recibo una llamada del Capitán 10517 J.V., manifestando que en el Corregimiento de San Cristóbal, comunidad de Tierra Oscura, personas desconocidas habían irrumpido en una casa para robar y privaron de libertad a la pareja que la ocupaba, donde la femenina se lanzó de la lancha en que los trasladaban y pudo solicitar ayuda. Continúa manifestando el Capitán Villarreal que conversó vía telefónica con la afectada, quien responde al nombre de G.M.P., de 34 años de edad, con cédula de identidad personal No. 1-705-1828 y está manifiesta que seis sujetos armados entraron a su casa, robaron dinero en efectivo y algunos artículos del hogar, obligando a su esposo, quien responde al nombre de S.B.P., de nacionalidad estadounidense, nacido el 12 de marzo de 1941, con cédula de identidad personal No. E-8-110683, a firmar un cheque por la cantidad de diez mil balboas (B/.10,000.00), golpeándolo en la cabeza, privándolo de libertad y llevándoselo en la lancha de su propiedad, ordenándome que por la coincidencia de la información y el lugar donde se encontró al señor M., procediera nuevamente al lugar donde encontré estacionado el vehículo del señor M., porque según la víctima, los delincuentes presuntamente arribarían en algún punto del Corregimiento de Almirante o Bocas Isla, de acuerdo a la trayectoria en su desplazamiento.

    Al llegar a la vía principal del kilómetro 51, próximo a Q.P., en el vehículo policial 195 conducido por el Sargento 2do. 15014 D. De Gracia y el Sargento 1ro. 16734 H.R. y el Agente 21647 D.M., escuchamos un ruido de motor que presumimos sea de una lancha que se mantenía por el área del manglar, en vista de esto nos adentramos con cautela hacia dicho sitio, a fin de cerciorarnos si se trataba de la lancha robada por los asaltantes y utilizada para su fuga, logrando observar con el apoyo de la claridad de la luna, una lancha de color blanco que trataba de encallar a orillas del manglar, optando en no abordarla, ni darle el ALTO POLICIA, para evitar que se dieran a la fuga y guardando en primera instancia la integridad física del ciudadano extranjero privado de libertad que se mantenía a bordo de la lancha debido a que de darse un intercambio de disparo podría perder la vida la víctima, eligiendo solicitar apoyo de lancha de la Policía Nacional para que fueran abordados, a los pocos minutos ellos se percatan de la presencia policial, dándose a la fuga a pie por el manglar, no logrando ser aprehendidos.

    Posteriormente, se realizó un recorrido a pie por el sector, logrando ubicar a pocos metros de donde había encontrado estacionado el vehículo ocupado por el señor M., los artículos robados que ya habían descargado y a la orilla del manglar, una lancha de color blanco con negro de nombre PUFF III con un motor 75 y dentro de esta cierta cantidad de artículos. Cabe señalar, que acostado en el piso de esta, casi sin fuerzas y completamente mojado con gasolina se mantenía un señor de avanzada edad con aspecto extranjero, quien no podía valerse por sí solo, producto de los golpes, para bajarse del transporte, obligándonos esta situación a ingresar o subir a la lancha para auxiliar al ciudadano, quien sangraba considerablemente por una herida que mantenía en la cabeza.

    De la lectura del citado informe, contrario a lo manifestado por el recurrente se observa que, el mismo es coherente, toda vez que, si bien es cierto al momento de la aprehensión del señor D.M. a bordo del vehículo Nissan Sentra B13, matriculado 806994, de color blanco, no se encontró ningún artículo perteneciente al hoy occiso; sin embargo, el Subteniente E.M.M., explica en su informe que, mediante llamada telefónica se le informó sobre un vehículo de color blanco que estaba en espera de unos sujetos que robaron en el Corregimiento de San Cristóbal, por lo cual procedió al lugar verificando que en efecto había un vehículo color blanco en un paraje solitario conducido por D.M., siendo trasladado al cuartel policial de Altamira para verificación y estando en el cuartel policial fue que le informaron al S.M., sobre el robo en el sector de San Cristóbal, comunidad de Tierra Oscura y al notar la coincidencia entre ambos sucesos y el lugar donde se encontró el señor M. retorna al mismo, percatándose que por el área del manglar había una lancha que trataba de encallar en la orilla, en donde sus tripulantes al percatarse de la presencia policial se dan a la fuga a pie por el manglar dejando en el lugar una lancha de color blanco con negro, de nombre PUFF III, con un motor 75, con cierta cantidad de artículos producto del robo dentro y fuera de ella, también estaba dentro de la embarcación el señor S.B.P., el cual se encontraba casi sin fuerzas a raíz de los golpes que le habían causado sus atacantes.

    Cabe señalar que dicho informe coincide con los manifestado por las señoras J.A., B.A.S. y R.S.L., en el sentido que había un vehículo blanco que transportó varios sujetos, los cuales fueron dirigidos por F.M. al Sector de Tierra Oscura y que el conductor del vehículo, el cual, tenía tatuaje en ambos brazos, se quedó esperando en el automóvil.

    Además de ello, no se observa lo manifestado por el recurrente referente a que el Subteniente M. al rendir declaración jurada mintió, ya que, mediante dicha declaración M. se afirma y ratifica del contenido del informe de fecha 22 de junio de 2014, por el suscrito, en el cual explica cómo se da la aprehensión de D.M., versión que es confirmada con la declaración jurada del A.D.R.M. ÁBREGO quien sostuvo:

    Yo me encontraba de turno, en la sala de guardia cuando el Subteniente M. recibió una llamada anónima, informando de que en el kilómetro 51 se mantenía un vehículo color blanco, a la orilla de la calle principal que va de almirante a Chiriquí Grande, al parecer estaban esperando a una persona que había hecho un robo en San Cristóbal, procedimos a lugar con el Sub-Teniente y tres unidades más, el Sargento Primero H.R., y el Sargento Segundo D. de Gracia y el Sub Teniente E.M., eran como las 21.00 al llegar al lugar observamos el mismo vehículo con la descripción anteriormente mencionada se mantenía con la luz apagada y el motor puesto en marcha, con toda la seguridad el comandante M. abordo el vehículo, y en el mismo se mantiene un ciudadano al cual al mismo le solicito los documentos personales y que el mismo manifestó que no tenía licencia, y este le pidió la cedula (sic) de identidad personal, el mismo dijo llamarse D.M., por la seguridad de él y la de nosotros, sacamos el vehículo del área no los llevamos a la sub. Estación de Almirante, para verificación, ya estando en el cuartel minutos más tarde el Capitán del D.J.V., llama al comandante M., informando de que en el Corregimiento de San Cristóbal Tierra Oscuro de que seis personas habían ingresado a una casa y privando de libertad a una pareja, al escuchar la información procedimos al lugar donde habíamos encontrado al vehículo color blanco, comenzamos a coordinar el área perimetral para ver si encontrábamos a los sujetos comenzamos a caminar dentro de esa zona observamos en el manglar del mar unos focos alumbrando, y fuimos con toda la precaución y pedimos apoyo a la lancha de la Isla para ver sí podía encontrara (sic) la lancha, que estaba en el sector, con la luna se veía un bote blanco y luego no se veía las luces, minutos después a unos metros del vehículo blanco que se mantenía anteriormente vimos unos artículos tirados en el monte en una entrada, eran varios artículos, televisor, equipo de herramientas, maletines, tanque de gas, luego bajamos y vimos una lancha, y un señor de tez blanca con apariencia extranjera el mismo pidiendo auxilio dentro de ella, impregnado en gasolina que tenía golpe en la cabeza con sangre, taba inconsciente, cuando tratamos de sacarlo estaba lleno de gasolina, lo sacamos con el vehículo 195 y lo llevamos al Hospital de Almirante...

    En ese sentido, no se observan elementos para considerar que las unidades policiales hayan faltado a la verdad o tuvieran la intención de hacerlo, ya que los mismos realizaron su labor de aprehender al justiciable, luego de conocer mediante llamada telefónica anónima, qué próximo al Kilómetro 51 de la carretera principal que conduce de Almirante hacia Chiriquí Grande, había un vehículo color blanco, que estaba en espera de unos sujetos que robaron en el Corregimiento de San Cristóbal.

    En cuanto al argumento vertido por el accionante, referente a que se realizó una Diligencia de Inspección Ocular y Reconstrucción de los Hechos en un lugar distinto a donde fue aprehendido su representado D.M., se debe indicar que, de la lectura de dicha diligencia visible de fojas 1651 a 1654, se observa que la misma fue efectuada en el kilómetro 51, de la carretera que comunica Almirante y Chiriquí Grande, concordando así con lo manifestado por las unidades policiales en sus declaraciones juradas y en los respectivos informes policiales, referente al lugar donde fue aprehendido D.M., a bordo del vehículo Nissan Sentra B13, matriculado 806994, de color blanco; además de ello, es dable recordar que, nuestro Ordenamiento Jurídico, establece los mecanismos procesales para atacar las actuaciones del Ministerio Público, con las que las partes no estén de acuerdo, en la etapa procesal correspondiente.

    También cabe mencionar que, dicha Diligencia de Inspección Ocular y Reconstrucción de los Hechos, no le resta valor a los elementos probatorios que pesan contra el sindicado D.A.M.A..

    Por otro lado, en cuanto al cuestionamiento del recurrente sobre la coautoría de su representado, esta S. ha indicado que:

    Se presenta esta forma de autoría (la coautoría) cuando varias personas previa celebración de un acuerdo común, llevan a cabo un hecho de manera mancomunada, mediante una contribución objetiva a su realización; dicha figura, pues, se basa también en el dominio del hecho - que aquí es colectivo y de carácter funcional-, por lo cual cada coautor domina todo el suceso en unión de otro o de otros. Un buen ejemplo lo brinda la banda de asaltantes que planea hurtar un banco, y con tal fin se distribuyen las diversas tareas: imposibilitar a los celadores, controlar a los concurrentes a la entidad crediticia, abrir la caja fuerte, vigilar el exterior, administrar el productor del ilícito, repartir las utilidades entre ellos, etc.; todos los concurrentes, pues, deben ser considerados como coautores a condición de que reúnan las exigencias correspondientes... (Cfr. fallo de la S. Penal de 15 de noviembre de 2010).

    En el caso particular, no cabe la menor duda que D.M., de acuerdo con las declaraciones de J.A., B.A.S. y R.S.L., valoradas conjuntamente con los informes policiales y las declaraciones juradas de las unidades captoras, mantenía el dominio del hecho, al transportar a los demás implicados y esperarlos para su huida, participando así activamente de la ejecución de los delitos, ocupando una posición dentro de la estrategia tramada por ellos, que finalizó con la muerte del señor de S.B.P. (Q.E.P.D). En este contexto, no hace falta adjudicarle al procesado la realización inmediata de los actos de lesionar al hoy occiso, robarle y privarlo de libertad a él y a su esposa.

    Por último, señala, el defensor apelante que, se requiere plena prueba para poder condenar, alegando que decir que hay indicios y por eso se puede condenar, es una aberración.

    Respecto al tema de los indicios, la S. sostenida de la mano de J.M.L.C., destaca la relevancia de estos, señalando que:

    "Para formar el tribunal su convicción, no sólo puede valerse de pruebas directas (personales o reales, mediatas o inmediatas, preconstituidas o sobrevenidas), sino también de pruebas indirectas, indiciarias o conjeturales, dirigidas a mostrar la certeza de unos hechos, indicios, que no son los constitutivos del delito, pero de los que pueden inferirse éstos y la participación del acusado, por medio de un razonamiento basado en el nexo causal y lógico, según las reglas del criterio humano, existente entre tales hechos, plenamente acreditados, y los que se trata de probar. Dicha prueba ha sido considerada por el T.C. como suficiente para desvirtuar la presunción de inocencia, ante la evidencia de que no siempre es posible en los juicios penales la utilización de la prueba directa, afirmando que prescindir de la prueba indiciaria, conduciría en ocasiones a la impunidad, lo que provocaría grave indefensión social, aunque debe ser mirada con precaución y cautela, sobre todo si aparece como única para fundar la condena" (LUZÓN CUESTA, J.M.. La Presunción de Inocencia ante la Casación", Editorial Colex, Madrid, págs. 70-71).

    En sentido similar el Jurista Panameño, J.F., en su libro "TEORIA GENERAL DE LA PRUEBA", señala que la prueba indiciaria:

    "es un indicio grave, vinculante, sumado a la plena prueba de la existencia del hecho punible". Así refiere autores como MITTERMIER que sostiene "que un indicio es un hecho que está en relación tan íntima con otro hecho que un juez llega del uno al otro por medio de una conclusión muy natural". (J.F., TEORIA GENERAL DE LA PRUEBA).

    En ese mismo orden de ideas, la jurisprudencia de esta Colegiatura ha dicho:

    "La prueba indiciaria, otrora relegada a un segundo plano, ha cobrado importancia en el derecho procesal, convirtiéndose casi en indispensable dentro del proceso penal, llegando a reconocerse que puede llegar a ser plena o completa, suficiente para formar por sí sola la convicción o certeza necesaria para proferir la decisión sobre los hechos investigados." (Sentencia de 24 de enero de dos mil cinco).

    Visto el aspecto doctrinal y jurisprudencial de la prueba indiciaria y después de analizar la sentencia objeto de impugnación, junto con el caudal probatorio inmerso en el dossier penal, considera la S. que en efecto, existen los indicios suficientes que acreditan la vinculación del señor D.A.M.A. con los hechos investigados, para ser declarado culpable, como coautor de los delitos de Homicidio, Privación de Libertad y Robo cometidos en perjuicio de S.B.P., puesto quedó demostrado por medio de las pruebas indiciarias, documentales y testimoniales que si tuvo participación en los hechos investigados.

    Siendo ello así, los argumentos utilizados por el apelante, resultan insuficientes para enervar el fallo de instancia, es el criterio de la S. que se encuentran reunidos los presupuestos legales necesarios para confirmar la sentencia dictada por el Tribunal de Grado, en lo concerniente al señor D.A.M.A., por cuanto hizo una correcta valoración probatoria y aplicó correctamente tanto las normas procesales como las sustantivas penales.

    Por lo antes expuesto, procede la S. a reformar la sentencia venida en grado de apelación, en el sentido de condenar a los señores F.M.O. y G.E.M.S., a la pena de TREINTA Y SIETE (37) AÑOS DE PRISIÓN y a la pena accesoria de inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas por el término de diez (10) años, una vez cumplida la pena principal; y confirma la condena impuesta al señor D.A.M.A..

    PARTE RESOLUTIVA

    En mérito a lo expuesto, la S. Segunda de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, REFORMA la Sentencia Penal de 11 de noviembre de 2016, proferida por el Tribunal Superior de Justicia del Tercer Distrito Judicial, en el sentido de DECLARAR PENALMENTE RESPONSABLE al señor F.M.O. y G.E.M.S., por los delitos de Homicidio Agravado, Robo Agravado y Privación Ilegal de Libertad, en perjuicio de S.B.P. (Q.E.P.D) y G.M.P.C., condenándolos a la pena de TREINTA Y SIETE (37) AÑOS DE PRISIÓN y a la pena accesoria de inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas por el término de diez (10) años, una vez cumplida la pena principal.

    Se CONFIRMA en todo lo demás.

    N. y Cúmplase,

    JOSÉ EDUARDO AYU PRADO CANALS

    HARRY ALBERTO DÍAZ GONZÁLEZ -- LUIS MARIO CARRASCO

    ELVIA VERGARA DE ORDOÑEZ (Secretaria )