Sentencia Penal de Corte Suprema de Justicia (Panama), 2ª de lo Penal, 22 de Diciembre de 2014

PonenteHarry Alberto Díaz González
Fecha de Resolución22 de Diciembre de 2014
EmisorSegunda de lo Penal

VISTOS: El día veintidós (22) de enero de dos mil trece (2013), se celebró la audiencia oral y pública del recurso de casación interpuesto por el licenciado F.B., defensor de oficio de la señora I.E.C.F. y del señor M.C., contra la Sentencia II Inst, Nº 87 de nueve (9) de agosto de dos mil once (2011), proferida por el Segundo Tribunal Superior de Justicia del Primer Distrito Judicial, que confirmó la sentencia de primera instancia, la cual los condena a pena principal de cuarenta y ocho (48) meses de prisión y a igual periodo para el ejercicio de las funciones públicas, como autores del delito de Violencia Doméstica agravada, en perjuicio de M.A.M.P.. HISTORIA CONCISA DEL CASO El proceso inicia el veinticinco (25) de julio de dos mil nueve (2009), con la denuncia suscrita por el señor J.I.G.G., amigo del señor M.A.M.P., quien le manifestó que el día 19 de julio de 2009, fue agredido por el señor M.C. y tuvo que ser trasladado al Hospital Santo Tomás, por los golpes recibidos (fs. 1-3). En declaración jurada, el señor M.A.M.P., manifiesta que fue víctima de un ataque por parte de su esposa y otros familiares de ésta (fs. 11-16), hecho que según el informe médico legal del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, le provocó una incapacidad de ciento veinte (120) días (fs. 7-8), por lo que fueron instruidas sumarias por el supuesto delito contra la Vida y la Integridad Personal (f. 24). El Juzgado Tercero de Circuito de lo Penal del Tercer Circuito Judicial, mediante Auto Nº 33 de diez (10) de diciembre de dos mil nueve (2009), I. a la Fiscalía Segunda de Circuito del Tercer Circuito Judicial de Panamá de conocer el sumaria en averiguación, instruido por el delito Contra la Vida y la Integridad Personal en perjuicio de M.A.M.P. y remite su conocimiento a la Fiscalía Especializada en Asuntos de Familia y del Menor del Tercer Circuito Judicial de Panamá (fs. 33-35). En Audiencia Preliminar se abre causa criminal en contra de la señora I.E.C.F. y el señor M.C., mediante Auto Nº 60 de 9 de junio de 2011, proferido por el Juzgado Tercero de Circuito de lo Penal del Tercer Distrito Judicial de Panamá, por el delito de Violencia Doméstica, en perjuicio del señor M.A.M.P., surtiéndose la causa a través de un proceso abreviado, en el cual se dictó la Sentencia Condenatoria Nº 057, en la que se sanciona a I.E.C.F. y al señor M.C., a cuarenta y ocho meses de prisión y a la pena accesoria de inhabilitación para las funciones públicas por igual periodo, en grado de Autores del delito de Violencia Doméstica Agravada en perjuicio de M. A. M. P. (fs. 279-189). Contra dicha Sentencia se presentó recurso de Apelación, el cual fue resuelto por el Segundo Tribunal Superior de Justicia, mediante Sentencia II Inst. Nº 87 de nueve (9) de agosto de dos mil once (2011), objeto del presente recurso extraordinario de casación. I. PRIMERA CAUSAL INVOCADA El censor fundamenta su primera causal invocada en un único motivo, en el que manifiesta que el Segundo Tribunal Superior apreció parcial e inadecuadamente el informe de Trabajo Social, suscrito por la licenciada S.F. (fs. 74-79), refiriéndose que en el mismo consta la prueba demostrativa que entre los procesados y el señor M.P., existían problemas y que debió tomar en cuenta la versión del menor M.A.M.C., quien no señala a M.C. ni a I.C. como las personas que lesionaron a M.P., pero sí mencionó la participación de terceras personas, lo que pone en duda la participación de los procesados y que al existir la duda se debe revocar el fallo de primera instancia absolviendo a los procesados de delito de violencia doméstica (f. 333). En cuanto al primer motivo expuesto por la parte recurrente, el señor P. discrepa en relación al cargo de ilegalidad expuesto, ya que considera que al momento en que el Segundo Tribunal Superior evaluó el informe de Trabajo Social realizado por la licenciada S.F., lo hizo de forma adecuada, ya que el mismo no debe ser seccionado y debe valorarse de manera conjunta con el resto de las pruebas, dejando por sentado que dentro del proceso se demostró la existencia de problemas entre los miembros de la familia M.C. y que ello fue tomado en cuenta por el Ad quem (f. 360). Considera este Tribunal, que el Ad quem valoró de forma adecuada el informe de Trabajo Social, realizado por la licenciada S.F., al ser valorado de manera conjunta con el resto de las pruebas aducidas dentro de la investigación y quedando acreditado por medio del mismo que existían diferencias entre el señor M. y la señora I.C. y varios miembros de la familia CIREA; y que si bien es cierto en la versión del menor M.A.M.C., hijo de la víctima con una de los victimarios, éste nunca manifestó que su madre y su abuelo fueran las personas que agredieron a su padre, pero sí dijo dentro del informe en mención, que su abuelo le quiso pegar a su papá (f.77), quedando plenamente acreditado el hecho punible con las lesiones presentadas por el señor M.. Sin perjuicio de lo anterior, es importante precisar que el Tribunal Superior cuando se refirió a la pieza cuya valoración se cuestionó (f. 319), se limitó a indicar que en ese dictamen pericial, la trabajadora Social consignó los problemas existentes entre miembros de la familia M.-Ciro, constataciones que a criterio de la Sala, corresponde a una conclusión propia de la perito. Esta verificación es importante, dado que si se analiza con cuidado el motivo de injuridicidad alegado, lo que el recurrente plantea no es precisamente la conclusión de la experta, sino la omisión de una entrevista del niño que aparece recogida en ese documento. En opinión de la Sala, no cabe plantear el reclamo de la valoración de una declaración que no fue rendida ante autoridad de instrucción o jurisdiccional, vía indirecta a partir de la supuesta errónea valoración de un informe pericial que la recogió. Por tanto, no se configura el cargo de injuridicidad alegado. DISPOSICIONES LEGALES INFRINGIDAS Y CONCEPTO DE INFRACCIÓN Como norma quebrantada por omisión, el casacionista aduce el artículo 980 del Código Judicial, al no valorar la declaración del menor y los artículos 137, 200 y 201 del Código Penal, como norma sustantiva en concepto de indebida aplicación. Considera el señor P. General de la Nación en cuanto al artículo 980 del Código Judicial, que difiere del concepto de violación directa, por omisión, ya que estima que por razones lógicas el menor M.A.M.C., no hace señalamiento alguno contra los procesados, ya que son su madre y abuela materno y advierte que el Tribunal Superior realizó una valoración integral de las pruebas. En cuanto al artículo 137 del Código Penal, aducido en concepto de indebida aplicación, expresa el señor P., que no concuerda con la opinión de la recurrente ya que la norma prevé las agravantes cuando se cometen en contra de un pariente y lejos de ser aplicada por indebida aplicación, la misma fue aplicada de manera correcta por el Ad quem, al estar configurado el delito. Con relación al artículo 200 del Código Penal, el cual la parte recurrente aduce como vulnerado en concepto de indebida aplicación, el señor P. General de la Nación disiente en cuanto a la infracción del mismo ya que considera que el Ad quem, ponderó las pruebas existentes dentro del encuadro penal que llevó a los procesados a una condena por el delito identificado dentro del artículo pre citado, por lo que considera que la conculcación no tuvo lugar. Por último manifiesta el P. General de la Nación, estar en desacuerdo con la parte recurrente al señalar el artículo 201 del Código Penal, en concepto de indebida aplicación, dado que se acreditaron las agravantes contenidas dentro del mismo y que fue aplicado de manera correcta por el A-quo. Considera este Tribunal, que al no haberse probado los cargos endilgados en cuanto a la primera causal invocada, no se produce la infracción de las disposiciones adjetivas invocadas y al no comprobarse la infracción de las normas procesales citadas, no ocurre la vulneración de las normas sustantivas aducidas por la parte recurrente, contempladas en los artículos 137, 200 y 201 del Código Penal. II. SEGUNDA CAUSAL INVOCADA "Error de hecho en cuanto a la existencia de la prueba que ha influido enlo dispositivo del fallo y que implica violación de la ley sustantiva penal" artículo 2430, numeral 1 del Código Judicial. MOTIVOS A. PRIMER MOTIVO El Segundo Tribunal Superior no valoró la declaración de M.M.P. (fs. 56-59 y 161-163), ni confrontó su primera versión (fs. 1-16) en donde existen contradicciones en cuanto al lugar de los hechos, ya que si el Tribunal observa este importante detalle, se percatará que su testimonio es contradictorio por lo que pierde credibilidad y no podría declarar la responsabilidad penal de los procesados, absolviendolos (f. 336). Con relación al primer motivo de la segunda causal invocada opina el señor P. General de la Nación, que no comparte el cargo de ilegalidad formulado por parte del recurrente puesto que: "toda vez que los detalles proporcionados pro la víctima en su relato intenta sin éxito desvirtuar su señalamiento en base a imprecisiones que resultan intrascendentes al momento de analizar la responsabilidad de los encartados, afirmo lo anterior, en base a que en el expediente existen elementos que demuestran la forma en que sucedieron los hechos, los objetos con los cuales fue golpeado el ofendido y quiénes ejecutaron tales actos en contra del ofendido" (f. 364). Al analizar el fallo censurado, observa la Sala que al acreditarse el hecho punible mediante la certificación Médico Legal, donde constatan las lesiones que le produjeron ciento vente (120) días de incapacidad al señor M.M. (fs. 7-8) e identificar éste a sus agresores, quien en declaración jurada manifiesta que fue víctima de su esposa IRME CIREA, su suegro M.C. y varios miembros de la familia CIREA (fs. 11-16, 56-59 y 161-163) y ser corroborada esta versión con la declaración jurada de la señora D.B., quien manifestó que el día en que se produjeron los hechos, llegó a su casa el señor M. agitado, diciendo que por favor lo escondieran que lo querían matar y que lo refugió por un momento adentro de su casa, pero al ver la furia de la familia CIREA le solicitó al señor M. que saliera de su casa y que éste al salir por la parte posterior de la casa de la señora B., ésta sólo escuchó los gritos que al parecer habían alcanzado al señor M. y lo estaban golpeando y que dentro del grupo de personas que perseguían a M. se encontraba IRMA la esposa y MARCELINO el suegro (fs. 164-167) y que al quedar plenamente identificadas las personas que agredieron al señor M. y el vínculo que lo un mediante el certificado de nacimiento del hijo del señor A.M. y la señora I.C., se configura el delito tipificado en el artículo 200, 201 y 137 del Código Penal. Por lo que es el criterio de este Tribunal, que el Ad-quem, realizó una adecuada valoración de los elementos probatorios citados con anterioridad y que las contradicciones señaladas por la parte recurrente, no son relevantes para eximir o desacreditar la responsabilidad penal de los procesados, por lo que consideramos que el casacionista no logra demostrar el cargo de injuridicidad atribuido en cuanto al motivo expuesto. B. SEGUNDO MOTIVO El casacionista aduce que el Segundo Tribunal Superior, no valoró las declaraciones juradas de Y.D.C.C.G. (fs. 106-110), E.C. de Cruz (fs. 111-114) y D.B.P. (fs. 164-167), ya que de haberlo hecho se hubiese percatado que el día 19 de julio de 2009, se produjo una discusión entre I.C.F. y M.M.P., debido a que éste consumía bebidas alcohólicas por lo que el señor M.C., se apersonó al lugar, pero al llegar éste, el señor M. se fue a la casa de la señora D.B.P., quien manifestó que no le vio lesiones y que posteriormente fue agredido en otro lugar por terceras personas y lo que había ocurrido entre las partes involucradas fue una discusión y que en el incidente donde salió lesionado el señor M., no se encontraban presentes ni e señor MARCELINO ni la señora I.C., por lo que al existir la duda, deben ser absueltos de los cargos impuestos en su contra (fs. 336-337). Con relación al segundo motivo expuesto por el casacionista el señor P. de la Nación advierte: "que el casacionista sostiene que el Tribunal Superior no consideró el contenido de las deposiciones de YANINA DEL CARMEN CIREA DE GONZÁLEZ (fs. 106-110), E.C. DE LA CRUZ (fs. 111-114) y D.B.P. (fs. 164-167), las que estima esenciales para demostrar la inocencia de sus representados, sin embargo una revisión de la resolución impugnada, permite establecer que la apelación respecto a la cual el Tribunal Ad quem aprehendió el conocimiento de la causa se limitó a tres aspectos esenciales planteados por el recurrente, a saber: la errónea ponderación de las declaraciones del ofendido, M.M.P., D.B.P., el yerro estimatorio de las entrevistas que sustentan el informe de Trabajo Social y la pretermisión de las pretermisión de la declaración de J.D.C.M.C., siendo consecuentes con estos parámetros, observo que la causal empleada consiste en que se obvió justipreciar las declaraciones reclamadas. En relación a lo expuesto, advierte que el testimonio de D.B.P. si fue valorado por el Tribunal cuando en relación al mismo entre otras cosas, indicó: "...con el testimonio de la señora D.B.P., la cual mencionó, que el días de los hechos el señor M.M. llegó a su casa agitado, le dijo que lo querían matar, lo escondió, posteriormente se aproximaron a su residencia unas personas, entre ellas la señora I., esposa del señor M., sus hermanas y su papá, buscándolo. Agregó, que el joven D. la defendió, pues, estas personas le querían pegar a ella, por haber escondido al señor M., razón por la cual le dijo a éste que saliera de su casa, él se fue por la parte posterior de la vivienda, luego escuchó los gritos de las personas, cuando le estaban pegando al señor M.." En virtud de lo expuesto, opino que el argumento del impugnante atinente a la declaración de B.P. resulta inconsistente con la causal que emplea, dado que esta prueba no fue omitida, tampoco se trata de una prueba que no figure en el expediente o de un elemento cuya existencia haya sido negada. Con relación a las declaraciones de YANINA DEL CARMEN CIREA DE LA CRUZ (fs. 111-114), estimo que no existe juicio de valor asignado a las mismas, no obstante, se trata de familiares del imputado cuya objetividad se encuentra comprometida, en razón de que M.C. e I.E.C.F., son sus parientes, de allí, que sus apreciaciones resultan poco trascendentales frente al resto de los elementos que reposan en el expediente que no sólo acreditan la materialización del delito de Violencia Doméstica Agravada de la fue víctima M.P. sino la vinculación de los procesados con el hecho in examine." Con relación al segundo motivo expuesto dentro de la segunda causal invocada por la parte recurrente quien cuestiona la no valoración de las declaraciones de YANINA DEL CARMEN CIREA GONZÁLEZ, E.C. DE CRUZ y D.B.P., consideramos que al analizar el fallo recurrido, en efecto el Ad-quem, no valoró la declaración de Y. y E.C. y que aunque hubiesen sido tomadas en cuenta, las mismas no conllevan la fuerza necesaria que haga surgir dudas sobre la acreditación del hecho punible y la vinculación del señor M.C. y la señora I.C., al existir elementos suficientes dentro del expediente para considerarlos responsables de la s lesiones del señor MELO, al no considerarlas objetivas debido al vínculo que existe entre ellas y los procesados, opinión compartida por la Procuraduría de la Nación. En cuanto a la declaración de la señora D.B.P., observa este Tribunal de Justicia, que la misma sí fue valorada por el Ad-quem y que es un elemento importante dentro de la valoración del fallo recurrido, ya que en su declaración manifiesta que el señor M., llegó a su casa pidiendo se auxiliado pero ésta le tuvo que pedir que saliera de su casa, dada la furia de la familia CIREA y que al salir de su casa, sólo escuchó los gritos de que al parecer había sido alcanzado por los Cirea y que los mismos tenían la intención de agredirlo. Por lo que considera la Sala que no se conjuga la causal motivada con el segundo motivo. C. TERCER MOTIVO El Segundo Tribunal Superior no valoró la declaración jurada de J.D.C.M.C. (fs.121-122) ya que de haber valorado la misma, hubiese concluido que este fue quien lesionó al señor M.P., luego de enterarse que había agredido a su tía IRMA y a su abuelo MARCELINO, por lo que el Segundo Tribunal debió considerar que en el efecto existía la duda sobre los cargos formulados en contra de los procesados por el delito de violencia doméstica agravada, por lo que deben ser absueltos (f. 337). La Procuraduría General de la Nación, señala que el Tribunal Superior no ponderó la declaración de J.D.C.M.C., sin embargo en un análisis se establece que la misma no resulta efectiva o concluyente para acreditar la inocencia de los procesados, en consecuencia dicha declaración no resulta trascendente para variar la conclusión de culpabilidad del Tribunal Superior (fs.366-367). Observa la Sala que en efecto el Tribunal Superior no valoró la declaración de J.D.C.M.C., quien manifiesta en su declaración jurada que mientras su tía I. y su abuelo estaban en la Corregiduría poniendo la denuncia por el incidente sucitado en la casa de su tía, al ir a la tienda tuvo un enfrentamiento con el señor M., por lo que le arrojó una piedra en la pierna y éste se cayó por un barranco (f. 122). Sin embargo, esta versión no fue crroborada por ninguna de las partes involucradas, por lo que considera este Tribunal que dicha declaración no cuenta con la fuerza para variar la decisión del Ad-quem. En efecto, ninguna de las otras piezas testimoniales, se acerca a la versión que ofrece J.D.C.M.C.; de modo que su dicho no cumple las exigencias de verosimilitud para constituirse e fundamento de la decisión del caso. Por lo que somos del criterio que no se ha logrado demostrar el cargo endilgado a la resolución impugnada vía del presente recurso extraordinario de casación, en este tercer motivo. DISPOSICIONES LEGALES INFRINGIDAS Y CONCEPTO DE INFRACCIÓN La parte recurrente aduce como norma infringida el artículo 780 del Código Judicial, al no valorar el Ad quem las pruebas consistentes en las declaraciones de Y.D.C. de González, E.C. de Cruz, D.B.P. y J.D.C.M.C., las que según este fueron violadas directamente por omisión, pues el Segundo Tribunal Superior omite su análisis y confrontación con el resto de los elementos. De igual forma, aduce que el artículo 917 del Código Judicial, ha sido infringido directamente al omitir la "credibilidad" de las declaraciones de Y.D.C.C., E.C. de Cruz, D.B.P. y J.D.C.M.C., ya que en sus versiones declaran que terceras personas propinaron las lesiones al señor M., por lo que al existir la duda, debieron ser absueltos. En cuanto al artículo 137 del Código Penal, se indica que ha sido infringido en concepto de indebida aplicación al haberse aplicado, ya que de haber sido valorados todos los elementos probatorios citados, no se hubiese proferido una sentencia condenatoria. También concepto de indebida aplicación, el recurrente aduce el artículo 200 del Código Penal, dado a que de haber sido analizados todos los elementos de pruebas presentados dentro del expediente, el Tribunal no hubiese podido proferir una sentencia condenatoria. Por último la parte recurrente estima que se infringió el artículo 201 del Código Penal en concepto de indebida aplicación, al utilizarse dicho precepto en el presente caso, ya que de haber sido valoradas todas las piezas probatorias no se hubiese producido una sentencia condenatoria. Por lo que solicita Casar la Sentencia Nº 87 de 9 de agosto de 2011, proferida por el Segundo Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial de Panamá. Dentro de las normas adjetivas aducidas por la parte recurrente se encuentra el artículo 780 del Código Judicial, citada en concepto de violación directa por omisión, de la cual manifiesta el señor P., que difiere del concepto de conculcación ensayado, tal como lo expresó en el análisis del segundo y tercer motivo con relación a las declaraciones de Y.C. de González, E.C. de La Cruz y J.D.C.C.M., que a pesar que las mismas no fueron valoradas pro el Segundo Tribunal Superior, las mismas resultan ineficaces para comprobar la inocencia de los procesados (f.368). Opina el señor P. General de la Nación, respecto del artículo 917 del Código Judicial, que se dice conculcado en concepto de violación directa por omisión que esta disposición resulta incompatible con la causal invocada, dado a que el precepto se refiere a la apreciación de la prueba, lo que contempla la ponderación de las declaraciones; y el argumento del recurrente es que el Tribunal no estimó las disposiciones; y el argumento del recurrente es que el Tribunal no estimó las disposiciones que fundamenta la segunda causal y si no las valoró, no se puede señalar la norma como infringida, dado a que si las soslayó no pudo al mismo tiempo otorgarle valor alguno, por lo que resulta inconsistente con la causal y los motivos esbozados. Por último debemos indicar que los motivos constituyen el fundamento de hecho o el supuesto legal previsto en una disposición de manera que su comprobación es indispensable para que tenga lugar la conculcación de la norma y así poder producirse los efectos jurídicos esperados. De manera que si no se prueban los motivos, no tiene sentido adentrarse en el análisis de las normas aducidas como infringidas, ya que al no comprobarse no pueden estimarse como vulneradas. En atención a las consideraciones anteriores, no se casa la sentencia recurrida. PARTE RESOLUTIVA En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA, SALA SEGUNDA DE LO PENAL, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA, la sentencia de Segunda Instancia Nº 87 de nueve (9) de agosto de dos mil once (2011), proferida por el Segundo Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial de Panamá, que confirma la Sentencia Condenatoria Nº 057 de nueve (9) de junio de dos mil once (2011), dictada por el Juzgado Tercero de Circuito de lo Penal del Tercer Circuito Judicial de Panamá, la cual condena a I.E.C.F. y M.C., a la pena principal de cuarenta y ocho (48) meses de prisión y a la pena accesoria para inhabilitación en el ejercicio de funciones públicas por similar término, por ser considerados como autores del delito de Violencia Doméstica Agravada, en perjuicio de M.A.M.P.. N. y Cúmplase, HARRY ALBERTO DÍAZ GONZÁLEZ LUIS MARIO CARRASCO -- GABRIEL E. FERNÁNDEZ JOSE ISRAEL CORREA GARCIA (Secretario)

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